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Rodrigo Guendelman: “La mayoría de la gente que habla de ‘Santiasco’ es porque no conoce Santiago”

Por ~ Publicado el 27 junio 2017

Lo que comenzó como una columna de opinión hoy se convirtió en la comunidad digital sobre Santiago más grande de Chile, con 350 mil seguidores en Twitter, Instagram y Facebook, un programa de radio, una sección en televisión y un libro en el camino. Para Guendelman, creador de SantiagoAdicto, la curaduría y el escuchar a su audiencia han sido factores clave para explicar el éxito de su iniciativa. “No soy el mejor guía, pero sí soy un guía apasionado”, dice.

Foto: Rodrigo Guendelman

Rodrigo Guendelman

Una hora antes de salir al aire por radio Zero, Rodrigo Guendelman, creador de la iniciativa digital SantiagoAdicto, afina detalles para la emisión de un nuevo capítulo del programa del mismo nombre que va de lunes a viernes a las 19:30, y en el cual trata temas solamente relacionados con la ciudad. Profundo admirador de Santiago, hace más de cinco años Guendelman decidió crear una comunidad que sintiera la misma pasión y cariño por la capital chilena. Hoy ya tiene 350 mil seguidores entre Twitter, Instagram y Facebook, un programa de radio, una sección en el noticiero central de Tele13, de Canal 13, y va por más. “Aún queda mucho por evangelizar”, aclara.

Ya son 4626 publicaciones en la cuenta de Instagram de SantiagoAdicto en las que se  repasan los principales atractivos de nuestra capital. Desde el Costanera Center, con el que reconoce haberse encariñado de a poco, hasta panorámicas del sector poniente con el Templo Votivo de Maipú como protagonista. Aunque no se considera el mejor guía turístico de Santiago, dice ser un guía apasionado. “Estoy seguro que te puedo convencer de que te guste Santiago si yo te hablo”.

—Decidiste partir con este proyecto para compartir tu fanatismo por esta ciudad y para que otros la apreciaran y la valoraran. ¿Cuál es el Santiago que quieres mostrar?
Primero me interesa que los santiaguinos queramos Santiago, y sobre esa base empezar a construir quizá un proyecto en comunidad de cuál es el Santiago que queremos más adelante. Para apreciar la ciudad hay que conocerla. Y para conocerla hay que recorrerla, caminarla, hay que descubrirla: volver a mirar, salir del barrio, de las calles, de la comuna donde uno vive, o de la comuna aledaña. En general la gente conoce poco de la ciudad en la que vive y tiene un prejuicio sobre la base de muy poca información: conocen donde trabajan, donde viven y quizá una comuna más. Todavía hay mucha gente que detesta Santiago y que no tiene argumentos. Por lo tanto la gran cruzada sigue siendo convertir a gente que habla de “Santiasco” en Santiagoadictos.

—¿Cómo fueron los inicios de SantiagoAdicto?
El inicio era cien por ciento producción propia. Todas las fotos que subía a Instagram eran fotos que sacaba yo y todos los contenidos que subía a las distintas redes los tenía que generar yo mismo. La gran diferencia es que al principio yo hacía todo, y hoy día, de alguna manera, yo soy el curador. También el generador de una parte pero cada vez más pequeña, porque hay una comunidad que está entregando una cantidad de material increíble, realmente el nivel de fotos que llegan es muy potente y es muy bonito. Esa es una gran diferencia de cómo ha ido cambiando el proceso creativo y de cómo se hace una comunidad.

—¿Cuál es la cadena de sucesos que han puesto a SantigoaAdicto donde está?
Octubre 2011. Publico una columna en La Tercera, que se llama SantiagoAdicto, y ese mismo sábado hago la cuenta de Twitter. A las pocas semanas hago la cuenta de Instagram. Después al tiempo, más menos 6 meses, hago el Facebook. En 2012 ya estaban las tres cuentas en redes sociales. Ese mismo año o al siguiente, hago un programa en CNN Chile, que se llamó igual: fueron 15 o 20 cápsulas cortitas y fue lo primero que hice fuera de las redes sociales. Después hice algo cortito en el 13 Cable, el 2015 creo, muy parecido, del mismo nombre. Hace dos años, en marzo del 2015 me invitan a hacer el “Hay que ir” a Tele13. Y el año pasado, lunes 29 de febrero del 2016, parte el programa en radio Zero, también con el nombre de la marca. Las columnas que escribo hace mucho tiempo en La Tercera eran sobre distintos temas, y hace ya un año y medio las enfoqué y escribo cien por ciento temas de ciudad. Ahora aparezco como Rodrigo Guendelman, fundador de SantigoaAdicto. Y escribo columnas en revistas dedicadas a temas que tienen que ver con ciudad.

—¿Qué diferencia este proyecto de otros similares, especialmente en Instagram, una red creada por y para la fotografía?
La primera diferencia es que esta es la primera comunidad, el primer proyecto que hubo en Instagram que tuvo que ver con Santiago. Cuando han pasado años y ya hay 80 proyectos parecidos, quizá se hace más difícil distinguirse, pero cuando yo partí con esto no había nada parecido. En octubre de 2011 lanzarse con un proyecto llamado SantiagoAdicto era casi como medio delirante. Hoy día hay muchos, pero resulta que esto fue pionero, en un momento en el que, de alguna manera, nadie daba mucho por esta ciudad. SantiagoAdicto  abrió un camino que después fue permitiendo que mucha más gente se subiera con sus propios proyectos. Pero este es el primero y va a ser siempre el primero. Segundo: es el más seguido, no hay ninguno que esté ni siquiera cerca en números, lo que también es un tema tangible. Tercero: tiene un nivel de curatoría y contenido que requiere mucho esfuerzo, pasión y dedicación. Y eso es difícil de imitar, porque hay que dedicarse solo a eso. Yo hoy día me dedico cien por ciento  al tema de ciudad.

—¿Cómo construyes una marca en base a una ciudad que tiene o tenía tan mala publicidad?
Porque yo estoy convencido de lo contrario. Por eso para mí ver a tanta gente que hablaba en las redes de “Santiasco” me producía como una contradicción. Estoy convencido de que es una ciudad extraordinaria, llena de patrimonio, en todos los sentidos, que tiene un montón de atributos. Por supuesto, tiene muchos defectos como toda ciudad grande, eso es inevitable. Nuestra ciudad es una tremenda ciudad per sé, y además al compararla. Finalmente, llego a la conclusión de que la mayoría de la gente que habla de “santiasco” es porque no conocen Santiago, no tienen idea de la ciudad en la que viven, y su opinión viene del prejuicio y viene de conocer muy poco, de fijarse en lo malo. Es mirar el vaso medio vacío. Y como yo me he dedicado a conocer esta ciudad de todas las maneras, a pata, en bici, metro, micro, auto, yo siento que mis argumentos son más profundos porque hay mucho más kilometraje. Estoy convencido con argumentos concretos y con muchas horas de pata, con mucha foto y con muchos años dedicado a esto, que esta ciudad es maravillosa. Y cuanto más la conozco más me gusta.

Santiago desde Maipú. Preciosa foto de @nickooow

Una publicación compartida de Santiago Adicto (@santiagoadicto) el

—El feedback que recibes en las redes sociales generalmente es súper bueno. ¿Cómo retribuyes, obviando el rol de curador, a tus seguidores?
La retribución número uno es contestar casi todas las preguntas. Yo le contesto a todos los que preguntan por cualquier plataforma. En ese sentido hay buen servicio al cliente. También escucho a la gente. De repente recibí muchas críticas por subir muchas fotos del Costanera Center, porque hay gente que saca fotos lindas del Costanera Center, es un lugar que se ha transformado como en un hito de la ciudad, pero a muchos le carga. Entonces he bajado la cantidad de fotos que se suben del Costanera Center porque este es un sitio positivo y buena onda, y no me gusta que haya mucha gente que sea infeliz viendo cosas. La curatoría va también un poco por lo que la gente opina y pide. No soy un esclavo de lo que la gente opina, pero sí escucho.

—¿Cómo es el proceso de reporteo para que los temas no se te agoten ni se te repitan?
Como estoy todo el tiempo en esto, para mí como que no hay lugar donde no haya algo. Primero, no tengo prejuicios. Claramente el centro de Santiago es más interesante esencialmente que una calle de Lo Barnechea. Una cosa lleva a la otra, en la medida que te interese. Mi cabeza funciona siempre en torno a eso, estoy siempre atento a cualquier cosa. Hay de todo en todas partes, entonces estoy siempre atento a tener temas. Y me sirven los entrevistados que vienen a la radio, es una cadena, de todo vas aprendiendo cosas nuevas. Me doy cuenta que a diferencia del que dice que Santiago es una porquería y no conoce nada, yo que conozco harto me doy cuenta que conozco muy poco. Y que me queda mucho por conocer, estoy ávido de conocer, de ir, de recorrer, y tengo siempre anotados lugares pendientes. Hay gente que me dice ‘ya llevay dos años haciendo el ‘Hay que ir’, ¿ya se te acabaron los lugares en Santiago?’. No, no se me han acabado. Lo que pasa es que quizá antes podía hacer un reportaje del centro y resulta que del centro pueden ser veinte reportajes, porque hay veinte micromundos. Cuando tú vas entrando, vas viendo mucho más.

—¿Consideras que tu proyecto es periodismo patrimonial?
Marta Cruz Coke dice que ‘es básicamente todo aquello que queda y tiene significado para un grupo humano, la cotidianidad que perdura y da sentido. Desde una manufactura hasta la naturaleza, pasando por los medios para transportarse y los oficios tradicionales, es herencia, es testimonio de lo humano’. O sea, el patrimonio hoy día es algo mucho más grande que un edificio… Desde esa perspectiva, sí, este es un contenido que se vincula con patrimonio en esencia. Pero siempre ese es un medio, el objetivo final es generar contexto, conocimiento y cariño para querer la ciudad. No me interesa la difusión del patrimonio por el patrimonio. Me interesa que valoremos y conozcamos lo que tenemos. Cuando uno conoce, cuida y respeta.

—¿Qué opinas del Costanera Center y de los guetos verticales?
En el Costanera una cosa es el mall y otra cosa es la torre. La torre a mí de a poco me ha ido gustando, me he ido adaptando a la idea de que la vamos a tener siempre. Pero el centro comercial tiene un problema serio respecto del egoísmo en términos de la ciudad. Ocupó todo el metraje para su objetivo de rentabilizar sus ventas, generó una congestión importante en la zona. Así como me parece muy triste la manera cómo se planteó en términos urbanísticos el centro comercial, a la torre le he ido tomando cierto respeto. Además la vista que tienes desde el Sky Costanera es extraordinaria. Y de los guetos verticales: de alguna manera como que estigmatiza a los que viven ahí. Ahora cualquier persona que vive ahí ya se identificó como el gueto vertical, como el lugar más inhumano de la ciudad. Ese edificio muy mal concebido, evidentemente, con unos niveles de caos respecto de cómo se van a vincular estos vecinos, es una alternativa.  Entre yo vivir ahí y vivir en Puente Alto si es que trabajo en el centro, trae un montón de beneficios.

—¿Qué es lo que más te gusta de hacer lo que te gusta?
Que no sé si podría hacer otra cosa, tiene sentido lo que hago, me gusta mucho, y traspaso a algunas personas esa pasión. Además permite la independencia, no estar en un solo espacio. Yo siempre he sido periodista freelance, esta posibilidad de trabajar en distintos medios es súper rica, para mi forma de vivir, me hace sentido y me tiene contento.

—¿Cuáles son los próximos desafíos para SantiagoAdicto?
Estoy trabajando en un libro, porque creo que faltan textos, no hay casi nada de Santiago. Ahí hay una carencia y estoy tratando de generar algún tipo de producto que sea atractivo para santiaguinos, para chilenos que vienen a Santiago, y/o para turistas. Y tengo muchas ganas y estoy creando una especie de  encuentro santiaguino. Eso y los libros son temas para los que estoy enfocado para este año o para el próximo. Y el resto… Somos recién una comunidad de 350 mil personas en una ciudad de 7 millones de habitantes. Aún queda mucho por evangelizar.

rodrigo_guendelman_aprendizajes

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