Actualidad

El posconflicto en Colombia: la primera vez que el periodismo se enfrenta a la paz

Por y ~ Publicado el 25 julio 2016

Por Laura Tatiana Rojas y Camila Aranaga Hernández ~ Tras más de 56 años de guerra, Colombia vislumbra finalmente lo que podría ser el acuerdo para la finalización del conflicto con el grupo armado ilegal más antiguo del país, las FARC-EP. Esta coyuntura pone a prueba a los medios y al periodismo, teniendo en cuenta que una gran mayoría de periodistas encargados de informar a la población, nunca han conocido una Colombia sin guerra. La prensa colombiana, acostumbrada ya a los casos de violencia, debe transformarse, mutar y enfrentarse al posconflicto como instrumento forjador de paz, y a su vez, veedor del cumplimiento de los acuerdos entre las partes, mientras garantiza información de calidad a los más afectados, la población. Donde hay seis millones de víctimas, hay seis millones de historias. La paz no hay que contarla, hay que narrarla. Por eso pedimos a periodistas y expertos en el tema que respondieran la siguiente pregunta: ¿cuál es el principal desafío de periodistas y medios en la cobertura del acuerdo para el fin del conflicto armado? Estas son sus reflexiones.

dialogos-de-paz

“NO HAY CONFLICTO, NO HAY GUERRA, DONDE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO JUEGUEN UN PAPEL”
Óscar Durán Ibatá
Periodista y Docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. En Twitter es @Duranoscar.

Los medios de comunicación fueron parte de la guerra y serán parte también de lo que pase una vez se firmen los acuerdos. No hay conflicto, no hay guerra, donde los medios de comunicación no jueguen un papel fundamental como parte de la misma. La gente en general debe tener clarísimo que uno no gana la guerra solamente acabando con el enemigo, sino ganando el corazón de la gente, y eso es una cosa que las fuerzas militares, los guerrilleros y el Gobierno tienen muy clara; y los medios de comunicación son fundamentales para ganar la emocionalidad y el afecto de la gente. ¿Qué es paz entonces? Se ha entendido que la paz es no guerrilla, no conflicto. Entonces la paz se ha convertido en un discurso totalmente vacío, del cual no sabemos absolutamente nada de lo que está pasando; hemos convertido el concepto de paz en un ideal extraño que pasa en otras partes. ¿Qué hacemos con la producción sobre paz? ¿Qué pasaría si un día solo publicáramos historias de paz en los medios? ¿Automáticamente ganaríamos la paz? La respuesta es no, porque además la paz no es buen cuento, es medio aburrida si no se cuenta y se narra bien. ¿Qué cuenta uno de la paz? Es una cosa complicada. En periodismo se cuenta sobre el conflicto, y como decidimos que la paz es el no conflicto, pues nos jodimos. Ahí está el reto. Aprender a narrar y contar la paz, con todo y sus matices, con todos y sus defectos. Ese es el reto…


“EL RETO ES SER MÁS CREATIVOS, PROPOSITIVOS, MENOS MEDIÁTICOS…”
Ginna Morelo
Periodista de investigación colombiana. Es editora del nuevo proyecto Unidad de Datos del periódico EL TIEMPO y presidenta de Consejo de Redacción.

No es posible pensar en un solo desafío, porque el reto es grande. Pero si toca escoger uno, le apunto a la construcción de la nueva agenda de las coberturas, que ya no estará solo por la violencia. Por más de 50 años se cubrió la guerra con un actor, las Farc, y ahora la negociación con ellas nos sitúa en el nuevo momento —cuando se da la firma del acuerdo— que implica cambiar la mirada, las fuentes e incluso el lenguaje. El reto es ser más creativos, propositivos, menos mediáticos, más profundos y ante todo, hacer periodismo para explicar.


“HAY QUE CAMBIAR ESA MIRADA PARA CONTRIBUIR EN EL PROCESO”
José Navia Lame
Periodista- Cronista Free Lance y Docente de la Universidad del Rosario

Los periodistas colombianos debemos entender que este no es el fin del conflicto, sino el comienzo de un proceso muy complejo y de largo plazo que todavía no sabemos hasta dónde nos va a llevar. Hay que partir de esa realidad para aplicar, de igual forma, una mirada compleja y paciente a los acontecimientos que van a comenzar a ocurrir. Los periodistas somos cortoplacistas y miramos las cosas en blanco y negro. Hay que cambiar esa mirada para contribuir al proceso. No desde el activismo. La contribución del periodista no es otra que la de contar lo que está ocurriendo, de manera honesta, responsable y con las herramientas de contexto y análisis necesarias.

Lo anterior está ligado a un desafío muy grande: los periodistas deben regresar a las regiones donde habitan los colombianos que sufren la guerra. Es allí donde se sentirán con mayor rigor los efectos de la firma de acuerdo con las Farc. Allí es donde se construirá la paz del país o se entrará en nuevos conflictos. Por razones económicas, los medios están cubriendo lo que ocurre en la periferia a punta de teléfono y desde la comodidad de las salas de redacción. Las regiones no están siendo narradas por el periodismo de los grandes medios y eso ayuda a la guerra y no a la paz.


“LOGRAR TRANSMITIR LA INFORMACIÓN EN EL MOMENTO DE LOS HECHOS…”
Stephanie Moreno Torregrosa 
Periodista política. Asesora de comunicaciones del consejo nacional electoral y antes fue periodista política de la FM.

El 2016 se ha convertido en un año histórico, gracias al proceso de paz entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las FARC que está ad portas de ser firmado entre las partes y convertirse en una realidad para el país, tras 50 años de un conflicto armado que ha dejado daños irreparables en la sociedad colombiana. Como periodista política es un desafío cubrir cada uno de estos acontecimientos, ya que Colombia está polarizada por diferentes corrientes ideológicas, entre ellas, la oposición de extrema derecha, en cabeza del partido Centro Democrático, quienes afirman que están a favor del proceso de paz; Sin embargo, consideran que no se puede lograr un acuerdo con las FARC bajo estándares de impunidad.

Ahora bien, para un periodista, el principal reto es lograr comunicarle al país lo que está sucediendo, sin llegar a dar juicios de valor que comprometan la información que se está transmitiendo.

Aunque haya un imaginario colectivo, que todos los periodistas somos imparciales y buscamos transmitir la información con objetividad, la realidad es que cada uno de nosotros tiene un tinte político o ideología con la cual es más afín, por ello, lograr que los colombianos sean capaces por sí mismos de decidir si están a favor o en contra del proceso es nuestro mayor reto, debido a que no es correcto que a través de la información que transmitimos, los induzcamos hacia una tendencia especifica.

Partiendo de lo anterior, podemos hablar de desafíos secundarios que tienen los periodistas políticos, y uno de ellos, es lograr transmitir la información en el momento de los hechos, al igual que contrastarla con diferentes fuentes para lograr que la sociedad colombiana tenga conocimiento sobre las diferentes posiciones que hay en relación a un tema en específico.


“LOS MEDIOS DEBEN TENER CLARO QUE LA MISIÓN ES INFORMAR”
Omar Rincón
Ensayista, periodista, crítico de televisión y autor audiovisual. Director del Centro de Estudios en Periodismo (Ceper), de la Universidad de los Andes

Encuentro que los medios son bipolares. Los periodistas y los directivos de medios dicen estar a favor de la paz, del discurso y la hegemonía, pero sus modos de informar corresponden al mercado de la opinión pública (del odio de Uribe, por ejemplo) y esto ocurre por una razón elemental: la paz comunica muy mal, es ambivalente. Los periodistas comunican todo el tiempo ambigüedades, informan sin claridad, comunican misteriosamente. Al contrario, aquellos que son del mercado de la opinión pública comunican muy bien. El odio produce mejor noticia que la paz y el periodista termina prisionero de un tuit de Uribe o de una declaración de las Farc.

Los medios deben tener claro que la misión es informar y lo primero que hay que hacer es aplicar las reglas periodísticas elementales: criterios de calidad, corroborar la veracidad, cuestionar, tener más fuentes, establecer criterios de comprensión de lo que pasa. Lo segundo es ejecutar procesos de análisis que den un lugar a la verdad del otro; y lo tercero, aunque llevamos 50 años en guerra y no sabemos informar en otro lenguaje, es tener cuidado con las palabras.


“DESDE LOS MEDIOS CESE ESE LENGUAJE MUCHAS VECES HOSTIL”
Ana Mercedes Suárez Ospina
Periodista y Docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano

El fin del conflicto es una situación de la que se habla hace más de 50 años, hasta el momento, y mi posición es como profesional, sin aferrarme a ninguna tendencia, ni credo, considero que las circunstancias no han cambiado, lo único que ha cambiado son los actores que hacen parte de este conflicto, que cada día tiene nuevos ingredientes.

Desde hace muchos años el país se levanta con una propuesta de paz diferente cada día, y como periodista pienso que lo más importante para lograr la paz, es que desde los medios cese ese lenguaje muchas veces hostil, que hace que los ciudadanos adopten posiciones extremas. Los medios no pueden juzgar y condenar; por el contrario deben ofrecer a los ciudadanos una posición coherente, para que sean ellos quienes se formen su opinión.

Con el respeto inmenso que merecen los periodistas que cubren conflicto, es muy importante que hagan buen uso del lenguaje, usar las palabras apropiadas en el contexto indicado, porque verdaderamente, si los mismos medios no hacen al interior de ellos una verdadera pedagogía para entender el conflicto, es muy difícil que una buena parte de los colombianos lo entienda. Ese considero es el reto.

#Etiquetas:

Comentarios.