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“El Definido”, un medio donde los periodistas son “buenos amigos” de sus lectores

Por ~ Publicado el 10 octubre 2013

Casi 200 mil visitantes únicos mensuales, más de siete mil comentarios y treinta mil “Me gusta” en Facebook son algunas de las credenciales de este proyecto que comenzó en marzo. Conversamos con sus creadores sobre la filosofía positiva que desean imprimir a las noticias en la web.

Los “buenos amigos” de El Definido: Magdalena Araus, Gojko Franulic, María Paz Salas, Antonia Laborde, Ignacio Quintana, Cristián Mackenna, Marco Canepa, César Burotto. Foto: Patricio Contreras

Hace un par de meses circula en Tumblr —ese interminable depósito de memes, gifs y fotos— una ilustración que muestra un periódico llamado The Good News, fechado el 3 de agosto de 2013 y con un titular peculiar: “Siete mil millones de personas siguen vivas”.

Desde marzo un nuevo medio digital —El Definido— intenta satisfacer ese ideal de las noticias positivas, una dimensión vilipendiada por la ortodoxia periodística que se apoya y empantana en el axioma “good news, no news”.

La línea editorial de este proyecto es sencilla y concisa, confeccionada para caber en un tuit: “Existen personas que se quejan de los problemas y otros que buscan soluciones… Te invitamos a ser parte de los segundos”. Esta definición fue ampliada en el primer artículo que publicaron, el 20 de marzo.

Los fundadores del medio son Álvaro Fuenzalida (gerente comercial), Ignacio Quintana (webmaster), Cristián Mackenna (director) y Marco Canepa (editor). Los dos últimos dicen trabajar con un objetivo en mente: construir confianza con su comunidad. Su apuesta parte de un diagnóstico que se acentuó durante el 2011. “Todas las encuestas Adimark que uno ve grafican que hubo un quiebre en la confianza de las personas hacia las instituciones, hacia las empresas, hacia los medios también”, argumenta Mackenna.

En ese contexto proliferó lo que Canepa, autor del cómic Juanelo, denomina como “lo cierto pero inútil”: es decir, información verdadera pero que no le permite a las personas actuar y tomar decisiones. Por eso en El Definido trabajan para aterrizar los conceptos y armar un relato constructivo, propositivo y práctico. “Pasar de dar datos a dar información, pasar de describir a descubrir”, dice Canepa, recitando uno de los tantos lemas que rigen la rutina del proyecto.

“¿Cómo se transmite eso al equipo?”, se pregunta Mackenna. “Diciéndole: ‘Ustedes ya no son periodistas’. Yo ya no soy economista, Marco ya no es diseñador, Álvaro [Fuenzalida] ya no es historiador, Ignacio [Quintana] ya no es arquitecto. Es un grupo bien multidisciplinario. Todos somos un buen amigo”. Ese buen amigo, continúa Mackenna, no es un sabelotodo ni habla desde una torre de marfil. Es uno más, que usa un lenguaje llano y que se preocupa del lector.

En esa tarea están embarcadas las ocho personas que integran el medio: tres periodistas, un practicante, un ilustrador, el editor, el director y el gerente comercial. Publican solo de lunes a viernes y los sábados rescatan lo mejor de la semana. Cada día no suben más de ocho noticias o artículos, cuya extensión varía. Ahí sale a relucir un segundo lema de trabajo: “Lo más corto para que sea brillante y lo suficientemente largo para que todo se entienda”.

El límite diario de publicaciones en El Definido responde a la dinámica que desean instalar en la relación con sus lectores, lo que supone mantener un seguimiento de las publicaciones que se hacen, de los comentarios que llegan y de las críticas o sugerencias que se proponen.

Cristián Mackenna sabe que el modelo no es revolucionario ni novedoso, y que la asignación de roles específicos es recurrente en grandes empresas. “No inventamos la rueda”, acota. Pero, al parecer, esta relación de confianza con sus lectores ha sido fructífera, como lo exhiben las cifras que han alcanzado hasta el momento.

Uno de los lemas de El Definido según su editor, Marco Canepa: “Pasar de dar datos a dar información, pasar de describir a descubrir”.

El primer mes tuvieron 30 mil visitantes únicos; en agosto, en cambio, sumaron 180 mil, con medio millón de páginas vistas. Mackenna dice que sus estimaciones iniciales eran crecer un diez por ciento mensual, mientras que el ritmo actual es de un treinta por ciento. “O crecíamos o moríamos”, dice Canepa. “No había un camino intermedio”. En octubre esperan tener 200 mil visitantes únicos, lo que aseguraría la sustentabilidad del emprendimiento a través de la venta de publicidad, su única vía de ingreso por el momento.

La interacción con la comunidad no sólo se refleja en esa métrica. En Facebook ya tienen más de treinta mil “Me gusta”, mientras que en Twitter están próximos a los dos mil seguidores. En el sitio, en tanto, acumulan unos siete mil comentarios, la mayoría de ellos no tóxicos. “Nunca hemos censurado a nadie. Nunca hemos borrado un comentario y nunca lo vamos a borrar”, reconoce Mackenna. Para Canepa esto tiene que ver con la responsabilidad: para comentar hay que inscribirse con RUT y nombre verdadero. Hoy tienen más de dos mil los inscritos, quienes también pueden participar con colaboraciones.

Cada periodista, en tanto, debe responder las preguntas y comentarios de los lectores en sus artículos. Se fomenta esta dinámica. “Para nosotros es más importante que se comuniquen con los lectores a que produzcan más”, explica Mackenna.

Saben que al no cubrir las noticias de los medios tradicionales no van a crecer al tamaño de un gran diario. Tampoco les interesa. “Si cubrimos la contingencia —dice Mackenna—, nos saca de esta capacidad de descubrir cosas. Nunca vamos a ser los primeros en informar algo; a veces sí, porque tocamos temas que a otros no les preocupa”. Canepa agrega: “Es el compromiso entre el que lo va a decir primero y el que lo va a decir bien. Preferimos ser el que lo va a decir bien”.

En pocos meses El Definido y sus fundadores han cultivado pequeños reconocimientos. Ya han dado charlas en la Universidad Andrés Bello sobre emprendimiento en medios, mientras que en la escuela de diseño de la Universidad Santo Tomás hicieron un programa de televisión, “Quién merece ser escuchado”.

“Nosotros estamos felices. Es lo mejor que uno podría hacer. Imagínate, estar todo el día buscando soluciones, en darle la vuelta constructiva a las cosas”, declara Cristián Mackenna.

“Una de nuestras periodistas nos dijo una vez: ‘yo estudié periodismo para esto’”, cuenta Canepa. Y finaliza compartiendo su estado de ánimo: “Para decirlo en una palabra: estamos inspirados”.

*Este artículo ha sido revisado para incorporar la siguiente información: Ignacio Quintana también es miembro fundador de El Definido.

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