Entrevistas

Silvia Cobo: “España está viviendo una oleada increíble de emprendeduría de medios”

Por ~ Publicado el 1 octubre 2012

La autora de Internet para periodistas (2012) aborda las paradojas del actual momento que vive la profesión y la cristalización de proyectos mediales, tanto en papel como en digital, que buscan estabilidad financiera. “Los periodistas también podemos contribuir a buscar ese modelo de negocios, aunque sea por una cuestión de supervivencia y de necesidad”, afirma.

En diciembre estará disponible el e-book de “Internet para periodistas”. Foto: Patricio Contreras

El subtítulo de Internet para periodistas —”Kit de supervivencia para la era digital”— constata una crisis pero también una oportunidad. A través de Skype conversamos con Silvia Cobo —periodista, bloguera, tuitera española— sobre su libro y las condiciones en las que actualmente se desarrolla, sobrevive o agoniza el periodismo, un oficio que en la era digital vive un presente nómade e incierto.

—En una entrevista reciente, David Carr, columnista del New York Times, declaró que le parecía lamentable que internet destruyera el negocio de los medios y, al mismo tiempo, nos facilitara un mejor periodismo. ¿Compartes ese diagnóstico?
No sé exactamente a qué se refería David Carr, pero sí siento que ha habido un cambio de hábitos, de modelo de negocio, la llegada de tecnologías disruptivas que han destruido —es verdad— el mundo perfecto de la publicidad y de la escasez de información, pero a partir de ahí se han abierto muchas posibilidades para el mundo de la comunicación. Siempre se ha dicho que es un muy buen momento para ser periodista, porque uno ya no necesita una imprenta para comunicar. Esa es una oportunidad. Ahora, encontrar modelos de negocios que sean sostenibles es otro tema, también económico. El problema es que la mayoría de los ingresos publicitarios en internet se los lleva Google y no los medios de comunicación. Ese es el gran drama, pero no tiene que ver con el periodismo en realidad.

“España está viviendo una oleada increíble de emprendeduría de medios llevada a cabo por periodistas. No sabemos si todas las iniciativas funcionarán, pero hay una necesidad obvia de emprender nuevos proyectos”.

—Entonces, ¿la tarea de buscar un modelo de negocio sustentable no sería responsabilidad exclusiva de los periodistas?
No es responsabilidad exclusiva pero siempre he dicho que nos tiene que importar a los periodistas, más que nada porque son nuestros sueldos y sustento de vida. Durante demasiado tiempo he oído a mucha gente diciendo ‘no, ese no es el trabajo de los periodistas’. Buscar un modelo de negocio para hacer sostenible el periodismo no era nuestro trabajo, pero las empresas, los empresarios y los directivos no han sido capaces aún de encontrar eso. Los periodistas también podemos contribuir a buscar ese modelo de negocios, aunque sea por una cuestión de supervivencia y de necesidad. No sé en Chile, pero España está viviendo una oleada increíble de emprendeduría de medios llevada a cabo por periodistas. No sabemos si todas las iniciativas funcionarán, pero hay una necesidad obvia de emprender nuevos proyectos.

—¿Esos emprendimientos que mencionas se han dado tanto en papel como en digital?
Sí, la verdad es que hay más en digital porque es verdad que es mucho más fácil, hay menos barreras de entrada. Pero también hay gente que está descubriendo que el papel se descuidó un poco y se abandonó el longform journalism, el periodismo de formatos largos. Y tenemos ejemplos como el de la revista Panenka, que es una revista de deportes, de fútbol sobre todo, que ha sido pionera en España en hacer reportajes largos sobre fútbol, pero el fútbol como excusa, como punto de partida para hablar de cultura, de política. Incluso a mí, que no me gusta el fútbol, me gusta leer algunos reportajes de Panenka, porque hay buenos periodistas que escriben muy bien y el deporte, al final, es una excusa.

LECTORES EN LA REDACCIÓN

Silvia Cobo se expresa con entusiasmo por la recepción que ha tenido Internet para periodistas. Afirma que es un obra integral, que aporta una “visión transversal” de los procesos informativos en internet. Pone énfasis, por ejemplo, en la amplitud que tienen las redes sociales —no sólo distribución, sino que también contacto, verificación, feedback con la audiencia— y en las coberturas en tiempo real, “un género propio del periodismo digital”, afirma.

—¿Al escribir pensaste en un público lector que iba a estar reunido en una sala de redacción o en una cátedra universitaria?
Me ha sorprendido mucho, porque he visto mucho interés en las universidades, pero yo en ningún momento pensé en las universidades ni en los estudiantes. Pensé en periodistas que están trabajando en medios, incluso en gabinetes de comunicación de empresas, y que necesitan culturizarse digitalmente. Y pensé en hacer un libro que no dejara a nadie afuera, sino que fuera accesible para todos, para personas que llevan 20, 30 años trabajando en un diario de papel y tienen poca cultura digital y que pudieran empezar desde el principio subiendo de nivel. Y, luego, para otra gente que ya están más habituados, son más nativos digitales, pero que no conocen muchas herramientas o procesos.

—¿Qué aprendizajes desprendes de la elaboración del libro?
A todo le dediqué un tiempo. Fueron muchos meses, casi un año de elaboración. Algunos temas los tenía claros. Cuando escribí el de tiempo real… no hay literatura de estos temas aún. Era complicado armar las ideas porque no hay nada, ningún tipo de referencia, así como ‘el primer libro’. En el primer capítulo, de ‘Escribir para internet’, hay literatura sobre esto, pero a partir del capítulo 5 no tengo nada. Ha sido mucho de mi propia cosecha y verificar fuentes de información ha sido una verdadera experiencia. Por último, el tema de la identidad digital, de la marca digital del periodista, lo he vivido en mis propias carnes.

“Quiero dar una visión completa de lo que yo creo que un periodista tiene que saber hoy; ese es el sentido de ‘kit de supervivencia’. Está hecho con un guiño humorístico para que nadie se agobie, que sea accesible a todos”.

—En entrevista con Clases de Periodismo explicaste que la utilización del logo de Twitter en la portada del libro respondía al carácter público de ésta última. Pese a eso, ¿observas una erosión progresiva de la privacidad en Facebook y de la red en general?
Tenemos esa idea de que Facebook son nuestros amigos y por lo tanto nuestra vida privada. Tengo amigos que no son periodistas y muy pocos tienen Twitter. Se dice que es la red de los influyentes. Lo que pasa es que por defecto es información pública y el grado de viralidad es muy grande. En cambio, en Facebook el edgerank está escondiendo permanentemente contenido. De hecho, te suscribes a páginas y estás viendo apenas entre un 10 y un 20 por ciento de las publicaciones. Pero también es verdad que estamos viviendo, y lo comento en el libro, una peligrosa carrera de competencia entre Facebook y Twitter por parecerse más. Si algo tiene bueno Facebook es que están todos mis amigos y si algo tiene bueno Twitter es que es una herramienta de información en tiempo real. No quiero que me vuelvan a meter en una burbuja. Son dos redes complementarias.

INFORMAR EN TIEMPO REAL: “AHÍ EL PERIODISMO ESTÁ CRECIENDO”

—Como en todo ámbito de supervivencia, las condiciones adversas o desconocidas pueden cambiar. ¿Piensas actualizar el libro a medida que surgen innovaciones, nuevas herramientas?
Sí. De hecho, cuando estaba escribiendo hubo una herramienta que desapareció, varias herramientas fueron rediseñadas y tuve que reescribir el libro. Durante ese año han pasado muchas cosas. Y Twitter ha presentado novedades, Facebook también. No me preocupa. No lo he centrado tanto en herramientas como en habilidades. Ahí está la diferencia. Pero desde que estaba escribiendo tengo pensado qué próximos capítulos vamos a tener que poner y obviamente habrá que ver qué herramientas siguen ahí y quizás han sido mejoradas. Cuando preparé el libro estuve leyendo libros de hace varios años y algunas cosas no han cambiado tanto. El tema de escribir para internet no ha cambiado tanto.

—Precisamente, hace poco se lanzó la guía Escribir en internet, en la cual también colaboras. ¿Crees que vive un buen momento la publicación de textos en español sobre periodismo, internet, redes sociales?
No es un tema que conozca con gran profundidad. En general creo que faltan referencias. Hay más cosas de marketing que de periodismo digital. Cuando empecé a documentarme para el libro empecé a buscar referencias de Salaverría, libros del 2002, cosas bastante antiguas para algo que está en permanente cambio. Y me sorprendió que lo que yo había planteado en mi cabeza no se hubiera publicado antes. Quiero dar una visión completa de lo que yo creo que un periodista tiene que saber hoy; ese es el sentido de ‘kit de supervivencia’. Está hecho con un guiño humorístico para que nadie se agobie, que sea accesible a todos.

—A principios de julio hiciste un experimento en Twitter sobre malas costumbres del periodismo. Si invertimos el ejercicio, ¿cuáles serían las buenas o saludables costumbres del periodismo actual?
Yo creo que se ha dado un paso importante en cada vez más medios de informar en tiempo real. 20 Minutos ha sido pionero con los primeros movimientos sociales del 15-M, El País con Eskup. Justo estaba viendo un live blogging del Financial Times que me ha sorprendido. El Guardian hace años empezó este ‘Blog news’ que en el fondo es informar en tiempo real. Me parece que ahí el periodismo está creciendo. ¿Qué otras costumbres? Bueno, que los periodistas sean cada vez más accesibles, que estén volcados en las redes sociales. Para mí, lo más importante de que un periodista esté en redes sociales es para ser accesible, para que cualquier persona pueda pasarle información, plantearle una pregunta.

DIETA INFORMATIVA Y RENACER DEL BLOG

“Voy a aprovechar de reivindicar el RSS, el Google Reader o similares”, responde Silvia Cobo al preguntarle por su rutina de consumo informativo. “Lo que vemos es que un montón de servicios que hay ahora, como las revistas sociales, Flipboard, Zite, están basadas en RSS. No nos dábamos cuenta que es una tecnología que ha cambiado absolutamente el consumo de información, aunque no sea muy sexy”.

—¿Sientes que el tiempo que invertimos en consumir información nos está quitando valioso tiempo para producirla?
Es una de las razones por las que abandoné las listas de Twitter para informarme. Esa rutina diaria informativa la abandoné porque nunca acababa de consumir información y nunca me podía poner a trabajar. Sentía que a veces perdía un poco el tiempo y que era necesario limitar mi tiempo en que estaba en Twitter. Sí veo, como blogger —llevo seis años—, que ahora hay muchísima menos competencia en los blogs y tengo la sensación de que hay menos contenido, por lo menos en mi área temática, que me haga la competencia. Cuando yo publico tengo mucha más visibilidad, porque la gente que antes escribía, tres o cuatro años, ya no está escribiendo porque está en las redes sociales.

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