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Tallarinata a la Provoste: La importancia de incluir a los adultos mayores en las presidenciales

Por ~ Publicado el 20 noviembre 2021

Con la batalla por el sillón presidencial llegando a su fin, las campañas se han volcado a conseguir la mayor cantidad de votantes en las calles. Los actos formales de campañas tomaron las comunas y los banderazos se han dejado ver en cada esquina del país. Sin embargo, en un país con una gran población adulta mayor, han escaseado las actividades dirigidas a este grupo etario, por lo que un candidato a diputado se atrevió al cambio y quiso revertir esta situación.

Por Agustín Araya, Juliana Muñoz Navarro y Carla Yañez*


 

*Esta crónica fue realizada por estudiantes de segundo año de la carrera de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado, en el marco del Taller de Crónicas y Entrevistas, impartido por el profesor Roberto Herrscher.

Pasada la una de la tarde de un caluroso lunes 15 de noviembre, la Unidad Vecinal de Clubes de Adultos Mayores de la comuna de Cerro Navia se preparaba para una emocionante jornada. En representación de Yasna Provoste, por el Nuevo Pacto Social, el candidato a diputado por el Distrito 9, Rodrigo Albornoz, acompañado por el candidato a consejero regional por la provincia Santiago II, Sergio Pizarro, escogieron como punto de campaña esta unidad vecinal con el objetivo de integrar a los adultos mayores al proceso de elecciones. La actividad tendría lugar en un gran comedor con techo blanco y paredes rojizas adornadas con carteles y fotografías. Diez mesas estaban acomodadas una detrás de otra para posicionar más tarde veinticinco miembros de los clubes de la comuna.

Con todos los asistentes en el lugar, Albornoz –vestido con camisa y jeans desgastados– se dispuso a entregar sus primeras palabras a los presentes, quienes ya se encontraban ubicados en las mesas del pequeño casino. Cada uno con su plato y sus utensilios, oyeron atentamente al candidato. Según ellos, él fue el primero en realizar con el grupo una actividad como ésta, dándole importancia a una tercera edad aparentemente abandonada.

Rodrigo Albornoz presentándose con las vecinas del club.

Rodrigo Albornoz presentándose con las vecinas del club.

Albornoz no dudó en expresarle a su público lo que necesitaban oír. Uno de los primeros temas que se abordó con los presentes fue que Chile le entrega una carga muy grande a las mujeres mayores que cuidan a toda una familia, pero no se les da ningún reconocimiento. Habló también de las propuestas de la candidata Provoste, sobre la importancia de la tercera edad dentro de la sociedad y manifestó en reiteradas ocasiones que esto no era una simple campaña, sino que formaba parte de su “real preocupación por crear un Chile que se encargue de sus adultos mayores”.

Tallarinata se roba la escena

En medio de su presentación, toda atención de los presentes fue volcada al gran fondo con fideos que llevaba una integrante del club junto con una gran olla de color rojo que contenía una humeante salsa de tomate. En cosa de minutos, el aroma impregnó el casino provocando que la atención de los asistentes dejara de estar en el candidato y pasara a sus platos. A pesar de estar todo listo para el almuerzo, aún faltaba otra presentación, por lo que los adultos mayores tuvieron que esperar pacientemente el cambio de un discurso a otro.

Si bien la jornada anunciaba como protagonista a Albornoz, el candidato a CORE, Sergio Pizarro, encantó a los y las presentes con su breve discurso de presentación. Alegre y humilde, comentó que nunca había sido candidato y que toda su vida ha sido residente de la comuna de Quinta Normal. Habló sobre su trabajo en conjunto con Rodrigo Albornoz, con Yasna Provoste y con el candidato a senador Gabriel Silber, además del desafío que ha implicado formar un programa orientado al beneficio común y colectivo de todos.

 

Sergio Pizarro frente a la unión comunal.

Sergio Pizarro frente a la unión comunal.

Los presentes asienten cuando Pizarro reflexiona sobre la falta de conciencia y elementos de información respecto a las seiscientas mil viviendas que faltan en todo Chile. No se puede disminuir al Estado y darle menos injerencia si se desea avanzar en materias de ayuda social. “Es una necesidad”, comentan algunos. Decían que se tenían que construir, a lo menos, 100.000 al año.

Tras finalizar ambos discursos, la relación entre candidatos y adultos mayores se haría cada vez más cercana, generando un ambiente cálido y de diálogo. Colaboradoras pertenecientes a la Unidad Vecinal, con la ayuda de Albornoz y Pizarro, comenzaron a preparar los lugares y servir el almuerzo a cada persona ubicada en el lugar. Algunas vecinas llevaron su propio plato, otras alguna fuente con tapa con la esperanza de llevar un poco a sus hogares y otras utilizaron directamente la loza de la Unidad Vecinal.

Cuando el reloj marcó las dos de la tarde, las risas, anécdotas y conversaciones se habían tomado el casino. El esperado almuerzo marcaría una jornada en donde, acompañado de uno que otro bebestible, todos los miembros, junto a ambos candidatos, compartirían en comunidad. Los presentes solo eran un pequeño porcentaje directivo y representativo de los treinta y ocho clubes que conforman la Unidad Vecinal, la cual cuenta con más de mil miembros que, lamentablemente, no han tenido la posibilidad de encontrarse y realizar sus actividades desde los inicios de la pandemia.

Las conversaciones fluían. Abuelas y bisabuelas presentes hablaban de cuánto extrañan las reuniones y cómo han sido necesarias las actividades de sus respectivos clubes durante estos casi dos años de pandemia. También algunas recordaban todas las actividades que realizaban antes de la pandemia, como los paseos que ellas realizaban hacia distintos lugares del país y el extranjero. Chiloé y Mendoza eran los más recordados, quienes con gran alegría relataban lo bien que la habían pasado en esos viajes y lo inolvidables que fueron. Pero dentro de la alegría también se encuentra la amargura de no contar con un mayor financiamiento estatal. Las vecinas cuentan que a través de sus clubes postulan a proyectos de viajes que posteriormente sortean sus ganadores. Si bien estas actividades cuentan con una parte del financiamiento, la otra parte debe ser pagada con su dinero el cual es recaudado con rifas, bingos y almuerzos.

Todas concuerdan en que todo lo sucedido estos dos últimos años fue muy triste porque, prácticamente, se vieron obligadas a detener estas actividades. En conversación con Albornoz, vecinas le expresaron su preocupación por un mayor financiamiento de las actividades de adultos mayores por parte del futuro gobierno.

También, hacen énfasis en que antes de esta actividad desconocían completamente a los candidatos de su distrito y, a su vez, a los presidenciales. Cuando el candidato Albornoz se acerca a un grupo que había terminado su plato hace un rato, ellas aprovechan la instancia para comentarle sobre el abandono estatal que sienten hacia la vejez. Frases como “si te he visto no me acuerdo” se volverían la tónica para referirse a los representantes que han pasado por la comuna y que luego nunca más los vuelven a ver. Filomena Jara, presidenta de todos los clubes que conforman la Unidad, en conversaciones junto a Albornoz, le relata orgullosa que lleva tres años en el cargo.

Además, cuenta que es la primera mujer en poseerlo y que los presidentes anteriores no habían sido capaces de lograr nada e, incluso, hasta el recinto le fue entregado en malas condiciones de salubridad. Filomena agradece la oportunidad de haber recibido un almuerzo y asegura que nunca habían existido candidatos que ofrecieran estos espacios a los miembros del adulto mayor, razón que le devuelve un poco la fe y el entusiasmo para ir a votar, esperando que esta vez sí exista un cambio. Asimismo, afirma que se encargará de promover la candidatura de ambos a través de los folletos entregados, para que pueda darlos a conocer entre otros miembros de la Unidad Vecinal y conocidos.

Mientras otras candidaturas se han centrado en buscar votantes en zonas altas de la capital, el candidato Albornoz comenta que hay ciertos lugares estratégicos en las comunas populares donde la gente te puede escuchar. Existen tres públicos presenciales, que son la feria, los metros y los centros de adulto mayor. La feria convoca mucha gente y permite entregar una gran cantidad de folletos, además de entregar la posibilidad de que los votantes reconozcan a su candidato. El problema es que no se genera un gran vínculo, debido a que no hay mucho tiempo para entablar diálogo.

Comenta que lo mismo pasa en los metros, ya que al entregar propaganda a la gente que va saliendo del metro y algunos van cansados y no prestan mucha atención. “La mayoría de las personas que salen de un metro ubicado en una comuna popular como el metro Blanqueado, por ejemplo, son residentes de la zona, por lo que uno igual se asegura ciertos votos”, explica. Aun así, tampoco se logra crear algún vínculo entre votante y candidato.

Estandarte emblema de la Unidad Vecinal.

Estandarte emblema de la Unidad Vecinal.

En los clubes de adulto mayor es distinto. A lo largo de la extensa historia política de Chile siempre ha existido una deuda con la población adulto mayor debido a los deficientes servicios entregados. Frente a un aparente olvido del Estado, los recintos destinados a albergar los clubes de adulto mayor se han convertido en un espacio seguro donde la gente puede disfrutar y compartir sus inquietudes. Para Albornoz, estos lugares permiten crear un gran vínculo con sus asistentes y generar un diálogo fluido donde los adultos mayores manifiesten sus preocupaciones.

El candidato por el Distrito 9 manifestó que hay que ser cuidadoso en el tipo de discurso que se da a los adultos mayores. “Uno no puede hablarles dos horas seguidas a los vecinos porque se desconcentran y esto es porque quizás han escuchado el mismo discurso cien veces”, aclara. Es aquí donde recae la importancia de entregar un discurso de presentación corto y preciso, el cual entregue palabras claves con las que el votante podrá relacionar el rostro del candidato con la papeleta de votación.

Dado que la pandemia obligó a los clubes a pausar todas sus actividades recreativas, en una reunión del comando de Yasna Provoste surgió la idea de organizar un almuerzo para que los vecinos pudieran salir un rato de sus casas y reunirse después de tanto tiempo. Entre Sergio Pizarro, Rodrigo Albornoz y Gabriel Silber, organizaron esta tallarinata de la felicidad, la cual en un día devolvió la alegría a cada adulto mayor que anhelaba volver a sus respectivas rutinas. Los candidatos presentes aseguran que no es seguro que todos los asistentes los recuerden, pero es un gran gesto demostrarles su importancia y que en este gobierno sí serán considerados.

El retiro de los platos y tenedores marcó el fin de la jornada. Ambos candidatos debían retirarse antes de las tres de la tarde, pues tenían otras actividades destinadas a su campaña. Albornoz se despidió cálidamente de vecinas y miembros de la Unidad Vecinal, no sin antes ayudar a retirar las mesas. Estrechó personalmente la mano de Filomena Jara, con quién más compartió durante la comida, ya que estuvo sentado a su lado durante todo el almuerzo.

Luego de la salida de Albornoz y Pizarro, poco a poco las asistentes comenzaron a retirarse mientras le preguntaban a Filomena cuándo se reunirían nuevamente, a lo que ella contestaba que serían contactados para coordinar una nueva reunión. Tanto los candidatos como los miembros del club quedaron satisfechos. El objetivo se logró, las vecinas que antes no poseían convicción sobre algún candidato, con entusiasmo guardaron los folletos entregados decididas a votar por Albornoz, Pizarro y Provoste. Ni regalos ni actos ostentosos los convencieron; solo un programa que abarca las necesidades que este porcentaje fundamental en la población, pero tan abandonado, necesita.

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