<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>industria de medios &#8211; Puroperiodismo</title>
	<atom:link href="https://www.puroperiodismo.cl/tag/industria-de-medios/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.puroperiodismo.cl</link>
	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 05 Nov 2020 08:32:02 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	
	<item>
		<title>Las platas del plebiscito que se repartieron entre los medios de comunicación</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/las-platas-del-plebiscito-que-se-repartieron-entre-los-medios-de-comunicacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Nov 2020 11:00:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[análisis de datos]]></category>
		<category><![CDATA[Apruebo/Rechazo]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[plebiscito]]></category>
		<category><![CDATA[Proceso constituyente]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=30614</guid>

					<description><![CDATA[El plebiscito del 25 de octubre fue un evento importante para los medios de comunicación no sólo por lo editorial, sino también por lo comercial. Entre los recursos públicos que destinó el Servel para su realización y los fondos de campaña por el Apruebo y el Rechazo, se formó un pozo de más de $3.083 millones que se distribuyeron entre diarios, radios y plataformas digitales de todo el país. Por supuesto, a algunos les tocó más que a otros. A continuación, el detalle de cómo la elección más importante de las últimas décadas se convirtió también en un atractivo negocio para una industria que hoy atraviesa una profunda crisis financiera.  // Por Hristo Matus y Polet Herrera*]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>El plebiscito del 25 de octubre fue un evento importante para los medios de comunicación no sólo por lo editorial, sino también por lo comercial. Entre los recursos públicos que destinó el Servel para su realización y los fondos de campaña por el Apruebo y el Rechazo, se formó un pozo de más de $3.083 millones que se distribuyeron entre diarios, radios y plataformas digitales de todo el país. Por supuesto, a algunos les tocó más que a otros. A continuación, el detalle de cómo la elección más importante de las últimas décadas se convirtió también en un atractivo negocio para una industria que hoy atraviesa una profunda crisis financiera. </em></h3>
<p style="text-align: center;"><i><span style="font-weight: 400;">Por Hristo Matus y Polet Herrera*</span></i></p>
<hr />
<h5><strong><em>*Este reportaje también fue publicado en <a href="https://plataformacontexto.cl/home/factual" target="_blank">Contexto Factual</a>.</em></strong></h5>
<p><span style="font-weight: 400;">Apruebo. Rechazo. Entre esas dos opciones debió elegir la ciudadanía. A las ocho de la mañana del domingo 25 de octubre, los vocales de mesa se reunían para empezar una jornada histórica. El sol irradiaba fuerte al mediodía en Santiago, mientras la televisión mostraba extensas filas en las afueras de los locales de votación. Fue la elección con mayor participación desde el plebiscito de 1988: más de 7,5 millones de personas acudieron a las urnas, que cerraron a las ocho de la tarde. Entonces, partió el conteo de votos. Al poco rato, la tendencia ya estaba definida. Empezaron a sonar las bocinas, las cacerolas y de a poco las personas empezaron a congregarse en sus plazas más cercanas y, en la capital, Plaza Italia volvió a llenarse como antes de la pandemia, como si el Covid-19 ya no fuera una amenaza.</span><span style="font-weight: 400;"> </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ganó el Apruebo con el 78% de los votos, tras un proceso que el Servicio Electoral (Servel) preparó durante meses y que implicó una inversión de varios miles de millones de pesos. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Según </span><a href="https://plataformacontexto.cl/posts/146"><b>una publicación de Contexto Factual,</b></a><span style="font-weight: 400;"> a pocos días del evento, la entidad a cargo de su realización ya había desembolsado más de $14.725 millones en la contratación de al menos 160 proveedores distintos. Para confeccionar y distribuir el material electoral, obtener los insumos sanitarios que permitieran reducir el riesgo de contagios por coronavirus, contar con las plataformas tecnológicas necesarias y, entre otras cosas, difundir la información clave para que la ciudadanía comprendiera todos los detalles del proceso y acudieran con confianza a votar. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sobre ese último ítem es que trata este artículo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para ello, el Servel invirtió casi $2.603 millones para publicar información en diversos medios de comunicación de todo el país. De acuerdo con los registros de Mercado Público, en eso se fue el 17,8% del total gastado.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Qué tipo de información era? La mayor parte del dinero se destinó a la publicación de datos que el Servel está obligado a difundir por ley, como la nómina de vocales de mesa titulares y reemplazantes, miembros del Colegio Escrutador y las juntas electorales. Eso costó más de $2.064 millones. También la publicación de facsímiles y cédulas electorales; otros $57,8 millones. A eso se suma la difusión de una campaña informativa sobre los distintos aspectos del proceso, para lo cual se destinaron unos $449 millones; y, en el último tramo previo a la votación, se puso en marcha otra campaña para fomentar la participación de ciudadanos y ciudadanas, que implicó un gasto de poco más de $31 millones. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En un momento en que la industria de medios atraviesa una profunda crisis que ha implicado el cierre de muchas redacciones y la constante reducción de personal en diarios, revistas, canales de televisión y radios (</span><a href="https://www.puroperiodismo.cl/despidos-y-precariedad-laboral-los-datos-tras-la-profunda-crisis-de-los-medios-de-comunicacion-en-chile/"><i><span style="font-weight: 400;">ver reportaje</span></i></a><span style="font-weight: 400;">), todos esos recursos provenientes del Fisco llegan a alivianar, aunque sea parcial y momentáneamente, sus debilitadas situaciones financieras. Y también están los fondos que no son públicos y que partidos políticos, comandos y organizaciones de la sociedad civil recaudaron e invirtieron para desplegar su propaganda por el Apruebo y el Rechazo: otros $480 millones </span></p>
<p><b>Puroperiodismo</b><span style="font-weight: 400;"> junto a </span><b>Contexto Factual</b><span style="font-weight: 400;"> revisaron las órdenes de compra asociadas al plebiscito que realizó el Servel a medios de comunicación impresos, digitales y de radiodifusión, además de los reportes hechos por los organismos que hicieron campaña para las distintas opciones que se sometieron a consulta ciudadana el pasado 25 de octubre para decidir si se cambiaba o no la Constitución. En total, fueron casi $3.083 millones los que se distribuyeron entre grandes consorcios periodísticos y medios independientes a lo largo de todo Chile. ¿Cómo se repartieron, cuáles se llevaron las tajadas más grandes de la torta y cómo es que se designa en qué páginas se publica cada cosa? A continuación la respuesta a esas preguntas. </span></p>
<h2><b>Los millones del Servel</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">El contexto de pandemia no fue impedimento para que 16 mil personas se reunieran en Plaza Italia para celebrar el triunfo del Apruebo. El lunes 26 de octubre, las portadas de los principales medios del país hacían patente la algarabía de la victoria. Fue el cierre de la primera etapa del proceso constituyente, en el que los medios tuvieron un rol clave tanto para la difusión de las distintas posturas políticas como de la información oficial que provino del Servel. Todo partió el 31 de enero de este año, cuando el organismo encargado de todos los procesos electorales realizó su primera compra vinculada al plebiscito: la grabación y difusión de spots radiales que contrató a una agencia de comunicaciones de Talca por $11,9 millones. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Parte de lo que el Servel debe publicar previo a una votación o un plebiscito está definido en la </span><a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1108229"><span style="font-weight: 400;">Ley Orgánica Constitucional (LOC) sobre Votaciones Populares y Escrutinios</span></a><span style="font-weight: 400;">. Por ejemplo, los facsímiles de las cédulas deben difundirse sí o sí cinco días antes de la elección en diarios que circulen en cada circunscripción senatorial o distrito. Las nóminas de vocales de mesa deberán difundirse “en un diario o periódico” 20 días antes, y después, cuando se resuelven los casos de los vocales que se excusan de participar, se deben publicar las listas con los reemplazantes. Pero no se indica ahí ningún otro criterio para seleccionar con qué medios se contratará el servicio. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Cómo se hace entonces? A través de un </span><a href="https://www.mercadopublico.cl/Procurement/Modules/RFB/DetailsAcquisition.aspx?qs=HYCh4GyTdqG9Dn+Y2C6Clw=="><span style="font-weight: 400;">convenio marco licitado en 2014</span></a><span style="font-weight: 400;"> por la Dirección de Compras Públicas, que generó una base de 72 proveedores de medios impresos y digitales, de circulación nacional y regional, que está a disposición de las distintas reparticiones del Estado para contratar de forma directa -sin tener que licitar cada vez que se quiera publicar algo- el servicio de avisaje, con precios ya definidos.     </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por otro lado, </span><a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1140200"><span style="font-weight: 400;">la Ley de Presupuestos 2020</span></a><span style="font-weight: 400;"> dice: “</span><i><span style="font-weight: 400;">Cuando los órganos y servicios públicos realicen avisaje y publicaciones en medios de comunicación social, deberán efectuarlos, al menos en un 40%, en medios de comunicación con clara identificación local, distribuidos territorialmente de manera equitativa. Este porcentaje no podrá destinarse a medios que sean parte de conglomerados, holdings o cadenas de medios de comunicación</span></i><span style="font-weight: 400;"> (&#8230;) </span><i><span style="font-weight: 400;">Y en caso de contratarse agencias, estos deberán transparentar sus ítems de gastos, los que serán remitidos al Ministerio Secretaría General de Gobierno</span></i><span style="font-weight: 400;">”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Además de las publicaciones obligadas por ley, el Servel también compró el servicio de difusión de campañas informativas y de fomento a la participación en el plebiscito. Para todo eso, contrató a 37 empresas periodísticas a través del convenio marco. De ellas, 25 no formaban parte de ningún conglomerado. Por otra parte, muchas de las que sí pertenecían a algún holding se adjudicaron órdenes de compra con varios de sus medios, logrando acaparar gran parte de los recursos disponibles. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El grupo compuesto por los diarios </span><i><span style="font-weight: 400;">El Día</span></i><span style="font-weight: 400;"> y </span><i><span style="font-weight: 400;">El Ovallino</span></i><span style="font-weight: 400;">, ambos de la Región de Coquimbo, obtuvo $31,4 millones por publicar información del Servel relacionada al plebiscito. Copesa, propiedad de Álvaro Saieh, hizo lo mismo con </span><i><span style="font-weight: 400;">La Tercera</span></i><span style="font-weight: 400;">, </span><i><span style="font-weight: 400;">La Cuarta</span></i><span style="font-weight: 400;"> y el </span><i><span style="font-weight: 400;">Diario Concepción</span></i><span style="font-weight: 400;">: cobró por eso unos $215 millones. </span><i><span style="font-weight: 400;">Publimetro</span></i><span style="font-weight: 400;">, del grupo sueco Metro International, se adjudicó casi $60 millones; los </span><i><span style="font-weight: 400;">Diarios en Red</span></i><span style="font-weight: 400;"> obtuvieron $55 millones; y el grupo </span><i><span style="font-weight: 400;">Mi Voz</span></i><span style="font-weight: 400;">, $10 millones. Otros $450 millones se repartieron entre distintos medios impresos independientes, la mayoría de circulación local. Y ni siquiera sumando toda esa plata logran equipararse con lo que le tocó a los medios del holding </span><i><span style="font-weight: 400;">El Mercurio</span></i><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El conglomerado de la familia </span><span style="font-weight: 400;">Edwards controla cinco grupos de medios -El Mercurio S.A.P. (la matriz), Diario El Sur S.A., El Mercurio de Valparaíso S.A.P., Empresa Periodística El Norte S.A. y Sociedad Periodística Araucanía S.A.-, y bajo ese paraguas hay al menos 20 diarios que se editan y distribuyen en todo Chile, algunos a nivel nacional, otros de alcance regional. En esas manos se concentró más del 68% de todo lo que invirtió directamente en medios el Servel para el plebiscito. En total, fueron más de $1.780 millones, convirtiendo al holding en el segundo proveedor más importante del Servel entre todas las compras hechas para el plebiscito, sólo superado por Telefónica, que se hizo cargo de la red de datos para el proceso electoral.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><br />
<iframe style="border: none;" title="Plebiscito en medios - Compras Servel" src="https://e.infogram.com/e5963a9f-f5c8-4bb4-94da-f4fdeeb25df3?src=embed" width="700" height="1368" frameborder="0" scrolling="no" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></span></p>
<p>Cristián Tello, asesor comercial de <i><span style="font-weight: 400;">El Mercurio de Valparaíso </span></i><span style="font-weight: 400;">(que se adjudicó $405 millones), explica que a pesar de los abultados ingresos, no implica un repunte económico, menos en un contexto de crisis por la situación sanitaria y la baja de la publicidad. “Al ser tan pasajera la relación con el Servel, sólo es ‘un veranito de San Juan’”, dice. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Algo parecido señala Augusto Marcos, gerente general de </span><i><span style="font-weight: 400;">Publimetro</span></i><span style="font-weight: 400;">: “Durante el período, el Servel fue un cliente más dentro de un mix gigantesco. El tratamiento comercial que tuvo no fue distinto al que le damos a Falabella o Ripley. Las marcas de autos, retail o bancos nos eligen por la cantidad de audiencia que tenemos (&#8230;) Ha habido una recuperación incipiente en la inversión publicitaria. Caímos un 85% aproximadamente y estamos creciendo en torno al 5% o el 10%, muy lejos de recuperarnos”.   </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ahora, hay otro volumen de dinero que se destinó a difundir las campañas del Servel a través de medios de comunicación, pero no de forma directa, sino que vía agencias. Entre la producción de material audiovisual y radiofónico y la contratación de planes de medios, el organismo gastó otros $788 millones.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero hubo también otra vía por la que fluyeron recursos relacionados al plebiscito directamente hasta los medios de comunicación: los $480 millones que las campañas por el Apruebo y el Rechazo invirtieron para difundir su propaganda a través de 94 diarios y radios de distintas partes del país y un número indeterminado de medios digitales.  </span></p>
<h2><b>Los fondos del Rechazo</b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Dos días después de la derrota del Rechazo, José Antonio Kast, presidente del Partido Republicano y promotor de esa opción, </span><a href="https://twitter.com/joseantoniokast/status/1321225148389822464"><span style="font-weight: 400;">publicó un video en su cuenta personal de Twitter</span></a><span style="font-weight: 400;"> en un primer plano y apuntando con el dedo hacia el frente: “Hoy hemos perdido una elección. Es cierto. La perdimos por todos esos políticos de derecha cobardes que no estuvieron dispuestos a defender sus ideas y le entregaron todo a la izquierda y a los terroristas”. A pesar de ello, envió una carta días después a los dirigentes de Chile Vamos para participar en un</span><a href="https://www.latercera.com/politica/noticia/propuesta-de-kast-para-constituyentes-no-convence-a-chile-vamos/AFKXZQ2YFZDIFMMCQJOPSC2PPM/"><span style="font-weight: 400;"> posible pacto para la elección de convencionales constituyentes</span></a><span style="font-weight: 400;"> del 11 de abril de 2021.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para la campaña previa al plebiscito, el Partido Republicano canalizó su recaudación de fondos y sus gastos no como conglomerado político, sino que a través de una organización sin fines de lucro: la Corporación de Beneficencia Acción Republicana, también presidida por Kast. La entidad, según los reportes de ingresos y gastos de campaña entregados al Servel, invirtió poco más de $11 millones en propaganda difundida a través de medios digitales y radiales locales. Es apenas un 4% de todo lo que gastaron quienes rechazaban un cambio de Constitución en posicionar su alternativa mediáticamente.    </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil que iban por el Rechazo, invirtieron en conjunto poco más de $303 millones en propaganda en medios, es decir, el 63% del total sumado entre ambos bandos. De los partidos, el que más dinero puso fue Renovación Nacional (RN), con $84 millones -aunque no queda claro si todo fue para esa opción y si también destinó para el Apruebo, pues hacía campaña para ambas alternativas-, seguido por la UDI, que gastó $62 millones, apostando principalmente por plataformas digitales. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El diputado Hugo Rey (RN), encargado de transmitir los contenidos de la franja televisiva por la opción Apruebo, comentó: “Nos faltaron recursos para llegar a todos lados, a diferencia de la opción Rechazo. Nosotros a nivel nacional llegamos con personajes de interés público, como  Gastón Gómez y Cristóbal Bellolio, mostramos nuestra posición de centroderecha a través de las redes sociales y fuimos a medios de comunicación en ciudades”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">De las agrupaciones civiles, la que más gastó fue De tí Depende, con una inversión por sobre los $117 millones, secundada por la Fundación País Justo, con una cifra cercana a los $80 millones. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">De todos esos recursos, la empresa que más se adjudicó fue el consorcio Iberoamericana Radio Chile, que agrupa, entre otras, a las radios </span><i><span style="font-weight: 400;">ADN</span></i><span style="font-weight: 400;">, </span><i><span style="font-weight: 400;">Corazón</span></i><span style="font-weight: 400;">, </span><i><span style="font-weight: 400;">Pudahuel</span></i><span style="font-weight: 400;">, </span><i><span style="font-weight: 400;">Imagina </span></i><span style="font-weight: 400;">y </span><i><span style="font-weight: 400;">Concierto</span></i><span style="font-weight: 400;">. Aunque también tuvo contratos con el Apruebo, fue el Rechazo el que le significó un mejor negocio, pues de los $88 millones que obtuvo durante el período de campaña, el 92% vino de ese sector.    </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los otros medios que más dinero obtuvieron del Rechazo fueron </span><i><span style="font-weight: 400;">Radio Corporación</span></i><span style="font-weight: 400;"> ($30 millones), </span><i><span style="font-weight: 400;">Radio Bío Bío</span></i><span style="font-weight: 400;"> ($20,5 millones), </span><i><span style="font-weight: 400;">Radio Cooperativa</span></i><span style="font-weight: 400;"> ($15 millones), Radio Punto Siete FM ($6,4 millones) y Radio Fiesta ($5,8 millones). </span></p>
<h2><b>La campaña del Apruebo en los medios </b></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Durante la previa al plebiscito, la oposición se mostró fragmentada. Aunque todos iban por el Apruebo, sus diferencias se plasmaron en la diversidad de comandos y en sus franjas televisivas. En el cierre de campaña del</span><a href="https://www.latercera.com/politica/noticia/asi-seran-los-cierres-de-campana-en-el-ultimo-dia-de-propaganda-legal-antes-del-plebiscito/FC56YB44IZC4ZLCKEQWHMO7NMY/"><span style="font-weight: 400;"> 22 de octubre </span></a><span style="font-weight: 400;">se reunieron los Chile Aprueba, Que Chile Decida y Yo Apruebo con un banderazo en las afueras de La Moneda. Solo faltó el comando Apruebo Chile Digno. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El tablero electoral nuevamente movió sus piezas, y las principales fuerzas políticas de la ex Concertación se agruparon bajo el nuevo pacto electoral llamado Unidad Constituyente, que se conformó de la siguiente manera: el Partido por la Democracia (PPD), Partido Socialista(PS), Partido Radical (PR), el Partido Progresista (PRO), Ciudadanos (CIU) y la Democracia Cristiana (DC). Esta última tuvo un rol importante dentro de las campañas políticas para promover la opción Apruebo en medios radiales e impresos, pues, al menos en lo económico, fue la que más invirtió alto apostó, con un gasto en difusión de propagandas de $17,6 millones. Le sigue el PRl con $13,7 millones y, en tercer lugar, el Partido Ecologista Verde (PEV) con $10,4 millones.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿En qué medios distribuyeron su propaganda? Principalmente en las radio Cooperativa ($23 millones) y Bío Bío ($15 millones), y los diarios de </span><i><span style="font-weight: 400;">El Mercurio</span></i><span style="font-weight: 400;"> (casi $14,3 millones.)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El secretario general de la DC, David Morales explica que su campaña se realizó en 360 medios de comunicación contenidas en vocerías partidarias y del comando, además del trabajo territorial y de difusión en redes sociales. “Fue netamente alcance orgánico con un enfoque regional, paritario y educativo. Se realizaron distintas campañas digitales, cuentas regresivas, vocerías ciudadanas y de actores políticos de la DC. También segmentación de contenidos (&#8230;) Los medios de comunicación tienen un rol fundamental en los procesos electorales, ya que permiten la difusión y el análisis político de muchos de los factores que influyen en tiempos de campaña para generar opinión pública”, concluyó Morales.</span></p>
<p><iframe style="border: none;" title="Plebiscito en medios - Platas campañas" src="https://e.infogram.com/a35149f6-92b8-4b04-891d-aae899c88498?src=embed" width="700" height="1937" frameborder="0" scrolling="no" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El pesimismo no sirve: medios y periodistas deben adaptarse a los cambios</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/el-pesimismo-no-sirve-medios-y-periodistas-deben-adaptarse-a-los-cambios/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Constanza Sturm]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 05 Sep 2017 18:22:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Alan Rusbridger]]></category>
		<category><![CDATA[Ben Thompson]]></category>
		<category><![CDATA[crisis de la industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[Esteban Catalán]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[joshua Topolsky]]></category>
		<category><![CDATA[Knight Center for Journalism in the Americas]]></category>
		<category><![CDATA[La Nación de Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Loserpower]]></category>
		<category><![CDATA[periódicos]]></category>
		<category><![CDATA[Stratechery]]></category>
		<category><![CDATA[The Guardian]]></category>
		<category><![CDATA[The Verge]]></category>
		<category><![CDATA[Vox]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=28391</guid>

					<description><![CDATA[El diagnóstico está hecho hace rato, hace años incluso: la industria de medios de comunicación nunca volverá a ser lo que era. El subsidio de la publicidad se fue e internet —lo digital— es la moneda de cambio. Constanza Sturm cree que es inútil echarse a morir. "¿Qué se puede hacer?", se pregunta. "Estudiar y experimentar". Acá entrega otras claves y orientaciones.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>El diagnóstico está hecho hace rato, hace años incluso: la industria de medios de comunicación nunca volverá a ser lo que era. El subsidio de la publicidad se fue e internet —lo digital— es la moneda de cambio. Constanza Sturm cree que es inútil echarse a morir. «¿Qué se puede hacer?», se pregunta. «Estudiar y experimentar». Acá entrega otras claves y orientaciones.</h3>
<div id="attachment_28394" style="width: 1023px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-28394" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/09/pesimismo_foto_de_bixentro_flickr-1013x760.jpg" alt="Foto: Bixentro (cc)." width="1013" height="760" class="size-large wp-image-28394" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/09/pesimismo_foto_de_bixentro_flickr-1013x760.jpg 1013w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/09/pesimismo_foto_de_bixentro_flickr-800x600.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/09/pesimismo_foto_de_bixentro_flickr.jpg 1080w" sizes="(max-width: 1013px) 100vw, 1013px" /><p id="caption-attachment-28394" class="wp-caption-text">Foto de <a href="https://www.flickr.com/photos/bixentro/2955223818/in/photostream/" target="_blank">Bixentro</a> publicada en Flickr bajo una licencia Creative Commons.</p></div>
<p>La crisis del modelo de negocio de la industria de los medios lleva ya varios años en desarrollo. Hace una década se empezaron a ver las primeras caídas en los ingresos por publicidad en los diarios en Estados Unidos. Estos ingresos <a href="http://www.journalism.org/fact-sheet/newspapers/" target="_blank">no han logrado recuperarse desde entonces</a>:</p>
<p><iframe loading="lazy" src="http://www.journalism.org/chart/newspaper-industry-estimated-advertising-and-circulation-revenue/iframe/" id="pew62609" scrolling="no" width="100%" height="100px" frameborder="0"></iframe> <script type='text/javascript'id='pew-iframe'>(function(){function async_load(){var s=document.createElement('script');s.type='text/javascript';s.async=true;s.src='http://www.journalism.org/wp-content/plugins/pew-scripts/js/iframeResizer.min.js';s.onload=s.onreadystatechange=function(){var rs=this.readyState;try{iFrameResize([],'iframe#pew62609')}catch(e){}};var embedder=document.getElementById('pew-iframe');embedder.parentNode.insertBefore(s,embedder)}if(window.attachEvent)window.attachEvent('onload',async_load);else window.addEventListener('load',async_load,false)})();</script>	</p>
<p>Mientras en Estados Unidos cientos de periódicos han decidido bajar la cortina por falta de financiamiento —solo <a href="http://www.businessinsider.com/the-death-of-the-american-newspaper-2009-7" target="_blank">en 2009 cerraron 105</a>—, en Chile todavía no se han visto medios en la quiebra, pero la posibilidad de que eso ocurra se hace cada vez más palpable.</p>
<p>El caso más grave de crisis posiblemente lo está viviendo TVN. De acuerdo a la <a href="http://www.quepasa.cl/articulo/negocios/2017/08/en-cuenta-regresiva.shtml/" target="_blank">revista Qué Pasa</a>, el canal se quedaría sin fondos en junio de 2018. Mientras, en otros medios se restringen los gastos y se reduce la plantilla. La incertidumbre que produce esta situación ha empezado a filtrarse a los periodistas: ¿qué tipo de proyección podemos tener en esta carrera cuando todo parece estar colapsando alrededor?</p>
<p>“Todo es confusión. La industria está cambiando demasiado rápido para los propios periodistas y ni hablar para los directores de medios”, opina Esteban Catalán, periodista y escritor que actualmente se encuentra estudiando en Estados Unidos.</p>
<h4>LA RIGIDEZ DE LOS MEDIOS</h4>
<p>A los cambios en la situación financiera se suma una serie de cambios tecnológicos que han afectado la manera en que se comparte información. Para muchos medios, la adaptación a los cambios económicos y técnicos ha sido difícil.</p>
<p>Ben Thompson, que publica el sitio de análisis de la industria tecnológica <a href="https://stratechery.com/2016/the-curse-of-culture/" target="_blank">Stratechery</a>, habla de la “enfermedad que afecta a toda gran empresa: la seguridad de lo que funcionó en el pasado funcionará eternamente en el futuro, aun cuando las circunstancias han cambiado”. Esta idea puede ayudar a explicar la lentitud de varios medios para reaccionar a las nuevas circunstancias.</p>
<p>“Los medios tradicionales —a excepción de unos pocos— ven a Internet como un gasto, una parte de una cultura a la que son ajenos, que no entienden y a la que tienen que llegar por obligación”, dicen los creadores de Loserpower, un sitio web de entretención que <a href="https://www.loserpower.cl/loserpower-debe-morir-para-convertirse-en-leyenda-a-10-anos-de-su-creacion-cerramos-por-dentro/" target="_blank">cerró este mes después de 10 años de existencia</a>. De acuerdo a su impresión, los medios no se toman en serio sus versiones digitales. “Deberían aprender de los medios de Reino Unido o de Japón, que no publican cualquier mierda por clicks, sino que toman su lado digital como una extensión de la versión tradicional. <a href="https://medium.com/@conysturm/la-crisis-de-identidad-de-los-medios-ca9fe67a84f5" target="_blank">Acá ni siquiera hay sincronía</a>”, afirman.</p>
<p>La poca claridad ha derivado en medios que se ven muy parecidos entre sí, sin diferenciación, haciendo difícil la lealtad de la audiencia. “95% de los casos, el día a día es una interminable oferta de los mismos productos. Puedes encontrar lo mismo, la misma experiencia con matices muy pequeños, en la competencia”, comenta Esteban Catalán.</p>
<p>Joshua Topolsky, fundador de The Verge y ex editor digital de Bloomberg, <a href="http://joshuatopolsky.com/post/123817628197/hello-again" target="_blank">mencionaba este problema</a> hace dos años. “Todo se ve igual, se lee igual y parece estar compitiendo por los mismos ojos”.</p>
<h4>EL FUTURO</h4>
<p>Aunque el futuro de los medios como los conocemos es incierto, “el periodismo sobrevivirá y para eso tendrá que mejorar”, dice Catalán. “El desafío será hacerlo importante para una mayoría, para una comunidad. Creo que tiene que ver con el modelo de pago, de que a alguien le importe lo suficiente como para comprarlo”.</p>
<p>La aceptación de las nuevas herramientas digitales de distribución de contenidos también parece estar mejorando en varios lugares. “Al menos en la parte editorial se está aceptando más que antes que Internet tiene que ser parte clave del modelo a futuro”, opina un periodista de un medio digital chileno que prefirió permanecer anónimo para esta columna.</p>
<p>“El desafío es interesante. Las preguntas van desde cómo atraer más visitas, por dónde llega al público hasta qué hacer con el público que llega y por qué queremos que sea cada vez más. Es complejo pero a la vez es motivante. Es difícil sentirse confiado, porque los cambios han sido rápidos (hace 3 años nadie habría pensado en Snapchat, por ejemplo), pero sentirse pesimista tampoco sirve”, dice.</p>
<h4>CÓMO ADAPTARSE</h4>
<p>Una vez que se reconoce que todo está cambiando y que lo que funcionó en el pasado <em>no</em> funcionará eternamente en el futuro, no resulta útil echarse a morir. ¿Qué se puede hacer? Estudiar y experimentar. Como todo está constantemente cambiando, no basta con conocer qué cosas funcionan <em>hoy</em>, porque es probable que en poco tiempo más eso haya cambiado.</p>
<p>Para esta educación permanente existen varios recursos, desde tutoriales en YouTube para aprender a usar software, hasta cursos online para capacitarse en diferentes áreas y temáticas (para periodismo en específico, el <a href="https://knightcenter.utexas.edu/distancelearning" target="_blank">Knight Center for Journalism in the Americas</a> tiene varios cursos online gratuitos y pagados, algunos incluso están en español).</p>
<p>También hay que pensar y entender cómo ha cambiado la audiencia, usando las herramientas que podamos, como análisis de datos y la conversación directa con las personas. “Creo que lo peor que los periodistas pueden hacer es aferrarse al modelo pasado y decir que queremos volver al mundo vertical, donde éramos dueños de la información y te la dábamos”, comentaba Alan Rusbridger, ex editor del periódico inglés The Guardian, en una <a href="https://en.hromadske.ua/posts/global-journalism-at-a-crossroads" target="_blank">entrevista realizada en julio</a>. “Debemos tener más una conversación con el público que darle clases”.</p>
<p>Ejemplos de esto existen en algunos medios. En Vox realizaron una <a href="https://www.vox.com/videos/2017/6/2/15732766/borders-international-travel-update" target="_blank">serie de reportajes llamado Borders</a> en los que la conversación con las personas a través de redes sociales fue clave. “Cuando llamas a otras personas que viven alrededor del mundo, usando Internet como esta gran red, de pronto recibes ideas que no habrías encontrado de otra forma, de las que nunca se había escrito”, explicó Johnny Harris, uno de los periodistas del proyecto, a <a href="https://www.journalism.co.uk/news/why-vox-has-been-crowdsourcing-for-its-latest-international-documentary-series/s2/a709444/" target="_blank">Journalism.co.uk</a>.</p>
<p>En un ejemplo más cercano, el diario La Nación en Argentina lleva algunos años pidiendo <a href="http://www.niemanlab.org/2017/04/how-the-argentinian-daily-la-nacion-became-a-data-journalism-powerhouse-in-latin-america/" target="_blank">ayuda a la comunidad para revisar datos</a> de manera colaborativa para poder llevar a cabo investigaciones, a través de la <a href="http://vozdata.lanacion.com.ar/" target="_blank">plataforma VozData</a>.</p>
<p>Las circunstancias han cambiado, y lo que funcionaba antes no necesariamente funciona ahora. Hay que encontrar nuevas cosas que funcionen, y para eso no queda más que aprender y experimentar.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>FF &#124; Futuro del podcast {track 1}</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/ff-futuro-del-podcast-track-1/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Catalina May]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jun 2017 19:15:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Alarcón]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[Ira Glass]]></category>
		<category><![CDATA[Las Raras]]></category>
		<category><![CDATA[podcast]]></category>
		<category><![CDATA[Radio Ambulante]]></category>
		<category><![CDATA[Radiolab]]></category>
		<category><![CDATA[Serial]]></category>
		<category><![CDATA[This American Life]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=28028</guid>

					<description><![CDATA[Nos gustan los podcast. Nos encantan los podcast. Nos gusta hacerlos y escucharlos. Y también queremos recomendarlos. Por eso iniciamos “FF: Futuro del podcast”, una mirada hacia adelante, pero también sobre el presente, preparado por Catalina May, periodista y creadora de <a href="http://lasraraspodcast.com" target="_blank">Las Raras Podcast</a>, y Patricio Contreras, editor de Puroperiodismo. Esperamos que esta publicación sea un aporte para estimular la conversación sobre este formato.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Nos gustan los podcast. Nos encantan los podcast. Nos gusta hacerlos y escucharlos. Y también queremos recomendarlos. En octubre de 2014 un artículo de la New York Magazine hablaba del “renacimiento de los podcast”, este formato de audio empaquetado, descargable, a gusto de la audiencia, que ya tenía más de diez años de vida pero que permanecía a la sombra del periodismo más establecido. Desde entonces el panorama cambió y queremos hacernos cargo de eso. Hay una tonelada de propuestas interesantes, muchas en inglés, otras pocas —lamentablemente— en español. Por eso iniciamos “FF: Futuro del podcast”, una mirada hacia adelante, pero también sobre el presente, preparado por Catalina May, periodista y creadora de <a href="http://lasraraspodcast.com" target="_blank">Las Raras Podcast</a>, y Patricio Contreras, editor de Puroperiodismo. Esperamos que esta publicación sea un aporte para estimular la conversación sobre este formato.</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/06/ff_01.jpg" alt="ff_01" width="1920" height="1281" class="alignnone size-full wp-image-28105" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/06/ff_01.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/06/ff_01-800x534.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/06/ff_01-1024x683.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></p>
<h4>DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE PODCAST</h4>
<p>Queremos comenzar esta primera entrega de «Futuro del Podcast» aportando algunos datos, momentos y cifras para entender mejor lo que pasó, lo que está pasando y lo que puede pasar con los podcast. Intentemos con estas tres dimensiones:</p>
<p><strong>EL HITO QUE CAMBIÓ LA CONVERSACIÓN</strong>. En octubre de 2014 se estrenó <a href="https://serialpodcast.org" target="_blank">Serial</a>, un podcast de doce capítulos en el que la periodista Sarah Koenig investiga el asesinato de Hae Min Lee, una estudiante de 18 años, y la condena a cadena perpetua de su exnovio, Adnan Syed, quien aún sostiene su inocencia. Producido por el equipo de This American Life, se convirtió en el podcast que <a href="http://www.telegraph.co.uk/finance/newsbysector/mediatechnologyandtelecoms/11513025/How-Serial-shook-up-the-podcasting-industry.html" target="_blank">más rápido superó las 5 millones de descargas en Itunes</a>; seis meses después la cifra se acercó a los 70 millones. <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=25371" target="_blank">Acá resumimos las claves</a> que explicaban este arrollador éxito.</p>
<p><strong>CONSUMO BAJO (PERO EN CRECIMIENTO)</strong>. Pese a que los podcast han estado presentes por más de quince años, su consumo no es tan corriente. Según el State of the News Media, el 2015 menos de la mitad de la población (49 %) reconocía estar familiarizada con el término «podcasting», cifra no muy distinta del 43 % de 2009. En el mismo <a href="http://www.journalism.org/2016/06/15/podcasting-fact-sheet/" target="_blank">informe del 2016</a> sólo un 21 % de los mayores de 12 años aseguró haber escuchado un podcast en el último mes. Parece bajo, pero es mejor que el 9 % de 2008.</p>
<p><strong>MODELO DE NEGOCIOS INCIERTO</strong>. <a href="http://economia.elpais.com/economia/2016/05/06/actualidad/1462529204_717336.html" target="_blank">«Del podcast no vive nadie»</a>, decía un demoledor artículo de El País de España. La pregunta, como en toda la industria de medios, se mantiene: ¿cómo carajo se financian los podcast? El modelo de ingresos por publicidad aún es muy precario: según <a href="http://ep00.epimg.net/descargables/2016/05/06/16e017e0129295a95f8562c0ee83c5ec.pdf" target="_blank">eMarketer</a>, el 2015 la inversión publicitaria en podcast estadounidenses fue de sólo 34,5 millones de dólares, una gota de agua si comparamos esa cifra con los casi sesenta mil millones de dólares <a href="http://www.journalism.org/2016/06/15/digital-news-revenue-fact-sheet/" target="_blank">gastados ese mismo año en publicidad digital</a>. Como complemento, las donaciones y las campañas de financiamiento colectivo parecen ser, por ahora, el principal soporte.</p>
<h4>NUESTRAS RECOMENDACIONES</h4>
<p><strong><a href="http://radioambulante.org/" target="_blank">RADIOAMBULANTE</a> (Catalina).</strong> Arriesgándome a sonar obvia, no puedo partir recomendando podcast sin hablar de Radioambulante, por si todavía existe algún despistado que no lo ha escuchado. El año pasado se convirtió en el primer podcast en español transmitido por la NPR, la radio pública norteamericana. Y lo hizo nada más y nada menos que contando historias latinoamericanas en tiempos de Trump. El equipo liderado por Daniel Alarcón publicó hace un par de semanas su última historia de la temporada, pero hay muchos capítulos antiguos disponibles para ponerse al día. Un must.</p>
<p><strong><a href="https://www.thisamericanlife.org/" target="_blank">THIS AMERICAN LIFE</a> (Patricio)</strong>. El 17 de noviembre de 1995 la estación WEBZ de Chicago emitió el primer episodio de This American Life, un programa radial de una hora de duración que aborda un tema divido en varios actos. Hoy hay más de 600 episodios en dos décadas, así que recomendaré uno reciente. <a href="https://www.thisamericanlife.org/radio-archives/episode/617/fermis-paradox" target="_blank">«Fermi&#8217;s Paradox»</a> es sobre una gran pregunta: ¿estamos solos en el universo? David Kestenbaum, productor del programa, cree que sí, que estamos solos, que más allá de nuestro planeta está la nada misma. Pero quiere cerciorarse y por eso habla con profesores de física que tratan de convencerlo de lo contrario. Al escuchar uno empatiza con el periodista, con su tristeza inicial —su «soledad interplanetaria»— y con la esperanza que sus entrevistados intentan transmitir.</p>
<p><strong><a href="http://www.cuonda.com/politibot" target="_blank">POLITIBOT</a> (Catalina).</strong> Desde hace algunos meses, cada mañana miro mi celular y me encuentro con un robot que me saluda: “Hola human@”. Es el chatbot de Politibot, que me pone al día con las noticias internacionales más importantes, vía Telegram o Facebook Messenger. Esto se complementa con un imprescindible podcast que cada dos semanas trata temas de política internacional a cargo de <a href="https://twitter.com/mariaramirezNY" target="_blank">María Ramírez</a> y <a href="https://twitter.com/eduardosuarez" target="_blank">Eduardo Suárez</a>, y es miembro de <a href="http://www.cuonda.com/" target="_blank">Cuonda</a>, la comunidad de podcast independientes en español.</p>
<p><strong><a href="http://stownpodcast.org" target="_blank">S-TOWN</a>.</strong> <strong>Catalina</strong>: Primo hermano de Serial, ya que ambos emergen del equipo de This American Life, Shit Town cuenta en dos meses más de 30 millones de descargas (¡!) de sus siete capítulos, que fueron liberados todos juntos, tipo Netflix. Yo les recomiendo que lo escuchen sin leer nada al respecto antes, porque todas las reseñas están llenas de spoilers. Y si hay algo realmente interesante en esta historia oscura y compleja, es que a medida que avanza no para de sorprender —e incluso de escandalizar— hasta a las que se creen más choritas (ejem). <strong>Patricio</strong>: ¿Qué puedo agregar a lo que ya dijo Catalina? Dos cosas que sirven como complemento. Primero, en el sitio web están las transcripciones de cada capítulo, una tremenda ayuda para tratar de descifrar el complejo inglés de Alabama. Y segundo: la música de S-Town fue creada por  Daniel Hart y también se puede escuchar directamente en <a href="https://stownpodcast.org/music" target="_blank">stownpodcast.org/music</a>. O acá mismo.</p>
<p><iframe loading="lazy" style="border: 0; width: 100%; height: 120px;" src="https://bandcamp.com/EmbeddedPlayer/album=692072490/size=large/bgcol=ffffff/linkcol=0687f5/tracklist=false/artwork=small/transparent=true/" width="300" height="150" seamless=""><a href="http://danielhartmusic.bandcamp.com/album/music-from-s-town">Music From S-Town by Daniel Hart</a></iframe></p>
<hr />
<p><em>¿También eres fanático/a y tienes otros podcast periodísticos para recomendar? Déjanos un comentario acá abajo, <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?page_id=5142" target="_blank">escríbenos</a> o contáctanos por Twitter: <a href="https://twitter.com/cata_may" target="_blank">@cata_may</a> y <a href="https://twitter.com/pfcontrerasv" target="_blank">@pfcontrerasv</a>.</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>State of the News Media 2014: ¿esperanza y optimismo en el horizonte de los medios?</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/state-of-the-news-media-2014-esperanza-y-optimismo-en-el-horizonte-de-los-medios/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 31 Mar 2014 15:36:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[State of the News Media]]></category>
		<category><![CDATA[State of the News Media 2013]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=23773</guid>

					<description><![CDATA[La irrupción de los nuevos mecenas del periodismo —Bezos y compañía— y la buena salud financiera de la televisión local asoman como los puntos positivos de la onceava edición del reporte que desmenuza la situación actual de la industria de medios de Estados Unidos Presentamos las seis tendencias principales.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>La irrupción de los nuevos mecenas del periodismo —Bezos y compañía— y la buena salud financiera de la televisión local asoman como los puntos positivos de la onceava edición del reporte que desmenuza la situación actual de la industria de medios de Estados Unidos Presentamos las seis tendencias principales.</h3>
<p><iframe loading="lazy" src="//embed.gettyimages.com/embed/171998923?et=8E9Tc1xSak6AKlEM_1CN7Q&#038;sig=AtCwRXZ7ucOaKfhtmwgXzv7iD-YBtctMdw2_Gvun8go=" width="600" height="476" frameborder="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p>El nuevo reporte <a href="http://www.journalism.org/packages/state-of-the-news-media-2014/" target="_blank">State of the News Media 2014</a>, del Pew Research Center’s Journalism Project, arroja un corolario alentador: «Las actividades de este año [2013] han creado un nuevo sentido de optimismo —o quizás de esperanza— para el futuro del periodismo estadounidense».</p>
<p>A diferencia de años anteriores, los énfasis se han puesto en los aspectos de mejor pronóstico. Si en el informe 2012 se constataba que los medios no estaban capitalizando el <a title="State of the News Media 2012: el apetito por las noticias aumenta, pero los medios no lo están capitalizando" href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=18950" target="_blank">«apetito por las noticias»</a>, ahora se observan los desafíos de la incorporación de los usuarios al proceso periodístico. Si en el informe 2013 era evidente que la <a title="State of the News Media 2013: el reporteo de los medios se está debilitando (y la audiencia se da cuenta)" href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=21540" target="_blank">audiencia comenzó a percibir el deterioro del reporteo</a>, ahora se destaca la creación de empleo en medios digitales y la buena salud —para los propietarios, eso sí— de las estaciones de TV local.</p>
<p>¿Dónde se avizora mayor espacio para maniobrar? Los emprendimientos digitales han aportado conocimiento tecnológico, dinero y talento joven. Los casos de <a href="http://www.buzzfeed.com/" target="_blank">BuzzFeed</a> y <a href="http://www.mashable.com/" target="_blank">Mashable</a> se complementan con el crecimiento de <a href="http://www.voxmedia.com/" target="_blank">Vox Media</a> y las aventuras de Jeff Bezos (The Washington Post) y Pierre Omidyar (<a href="https://firstlook.org/" target="_blank">First Look Media</a>), quienes han inyectado dólares e impulsos renovadores, aunque su alcance aún está por verse.</p>
<p>No todo, por cierto, es positivo. Los empleos de tiempo completo en periódicos cayeron un 6,2 % en 2012 y un cuarto de los 952 canales de televisión estadounidenses no produce su propio contenido. Los problemas financieros y la ausencia —aún— de modelos sustentables, conspiran contra la calidad del trabajo periodístico.</p>
<p>Una tensión que se mantiene es la que enfrenta la generación de contenido y los todavía necesarios ingresos por publicidad. El aumento del <a href="http://sg.com.mx/blog/acerca-del-native-advertising#.UzlqqPl5OSo" target="_blank">«native advertising»</a> (el gasto en 2014 podría llegar a los US$ 2,85 mil millones) enfrenta a medios y periodistas que deben, en muchos casos, generar contenido para marcas que avisan en sus sitios web. La concentración de la TV local, en tanto, ha provocado la proliferación de alianzas para compartir contenido, lo que redunda en menos producción original ajustada a los intereses de las audiencias que acuden a esos medios.</p>
<p>Luces y sombras de un panorama que parece no aclararse, pero que para el State of the News Media 2014 tiene más cara de optimismo que de decadencia.</p>
<h4>SEIS TENDENCIAS PARA OBSERVAR</h4>
<ul>
<li><strong>Los treinta principales medios digitales proveen tres mil puestos de trabajo</strong>. Y uno de los énfasis es la cobertura de eventos globales. Algunos ejemplos de medios con oficinas fuera de los Estados Unidos: <a href="http://www.vice.com/en_us" target="_blank">Vice</a> (35), The Huffington Post (11, con cuatro más en carpeta) y BuzzFeed (contrató un «editor internacional» para supervisar la expansión). Hay contraste con los medios tradicionales, cuya cobertura internacional durante 2013 sumó menos de la mitad de lo que había a fines de la década de 1980.</li>
<li><strong>Se fortalecen las nuevas formas de reportear y alcanzar a la audiencia, pero aún no se da con una estructura de negocios sólida</strong>. La industria de noticias en EE.UU. tiene ingresos por US$60 mil millones; la publicidad participa con dos tercios de ese total; las audiencias, con un cuarto (y siguen en aumento). Se suman, además, los ingresos por eventos y consultorías (7 %). La filantropía y los capitales de riesgo bordean el 1 %.</li>
<li><strong>El desarrollo móvil y social no sólo atrae a «consumidores» al proceso; también modifica el proceso</strong>. Uno de cada diez usuarios de redes sociales ha posteado un video de su autoría; y un 11 % ha enviado contenido (fotos, texto, video) a sitios de noticias o blogs. El desafío está en que los medios alcancen a las personas con sus noticias: sólo un tercio de quienes reciben noticias en Facebook sigue a medios o periodistas individuales. El informe indica que una estrategia digital única no es suficiente.</li>
<li><strong>Los nuevos modos de contar historias traen promesas y desafíos</strong>. La producción de videos ha crecido y los ingresos de publicidad para este formato aumentaron un 44 % entre 2013 y 2013. Sin embargo, YouTube y Facebook —y no los medios— son los principales actores en esta área. Tres emprendimientos se mencionan: el primer aniversario de <a href="http://live.huffingtonpost.com/r/segment/march-28-2014/5303ee5202a760043300087e" target="_blank">HuffPost Live</a>, la campaña de <a href="http://www.pbs.org/idealab/2013/11/key-lessons-from-texas-tribunes-successful-kickstarter-campaign/" target="_blank">Texas Tribune en Kickstarter</a> para financiar su streaming de la campaña 2014 para Gobernador en ese estado, y el lanzamiento del portal de videos de Vice este año.</li>
<li><strong>Cambios masivos —y poco atendidos— sufrió la TV local en EE.UU</strong>. Casi 300 estaciones locales <a href="http://www.journalism.org/2014/03/26/a-boom-in-acquisitions-and-content-sharing-shapes-local-tv-news-in-2013/" target="_blank">cambiaron de propiedad el 2013</a>, con transacciones que superan los US$8 mil millones. Los niveles de concentración prenden alertas: Sinclar Broadcast operará unas 167 estaciones, alcanzando al 40 % de la población estadounidense (y su CEO aseguró que le gustaría llegar hasta el 90 %). Este panorama alentador para los propietarios no tiene correlato para las audiencias: los acuerdos de «contenido compartido» aumentan y más de 200 canales de TV no produce su propio material.</li>
<li><strong>Los cambios demográficos en EE.UU. tendrán impacto en las noticias</strong>. Y en relación a un grupo, los «hispanos» (53 millones en 2012), ya se perciben cambios. Medios como <em>ABC</em>, <em>NBC</em>, <em>FOX</em> y <em>The Huffington Post</em> han iniciado secciones de noticias para hispanos y la modalidad de alianza se extiende por el país (Univisión con ABC News, RCN Televisión con FOX).</li>
</ul>
<p><em><strong>Artículos relacionados</strong></em>:<br />
—<a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=21540" target="_blank">State of the News Media 2013: el reporteo de los medios se está debilitando (y la audiencia se da cuenta)</a><br />
—<a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=18950" target="_blank">State of the News Media 2012: el apetito por las noticias aumenta, pero los medios no lo están capitalizando</a></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mario Tascón y la desaparición del soporte físico en el periodismo: «es una preocupación un poco falsa»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/mario-tascon-y-la-desaparicion-del-soporte-fisico-en-el-periodismo-es-una-preocupacion-un-poco-falsa/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/mario-tascon-y-la-desaparicion-del-soporte-fisico-en-el-periodismo-es-una-preocupacion-un-poco-falsa/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Magdalena Provis]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Jun 2013 20:15:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[fin del papel]]></category>
		<category><![CDATA[FNPI]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Tascón]]></category>
		<category><![CDATA[metáforas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=22607</guid>

					<description><![CDATA[El periodista español cree que la importancia que tiene hoy el periodismo va más allá de su formato, que es lo que le quita el sueño a muchas salas de prensa.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>El <a href="https://twitter.com/mtascon" target="_blank">periodista español</a> y maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (<a href="http://www.fnpi.org/" target="_blank">FNPI</a>) cree que la importancia que tiene hoy el periodismo va más allá de su formato, que es lo que le quita el sueño a muchas salas de prensa.</h3>
<p>Esta entrevista se dio en el marco de su participación en el seminario-taller de periodismo y medios digitales que se realizó el 24 y 25 de mayo, en Colombia. En sus respuestas Tascón dice no creer en la idea del periodista multimedia que debe hacer miles de tareas a la vez, dejando muchas veces de lado lo importante: la entrega correcta de la información.</p>
<p>Presentamos tres videos con la transcripción de sus respuestas.</p>
<hr />
<p><iframe loading="lazy" src="http://player.vimeo.com/video/68657336" width="600" height="338" frameborder="0" webkitAllowFullScreen mozallowfullscreen allowFullScreen></iframe></p>
<p><strong>—¿Es importante ser periodista de orquesta?</strong><br />
Siempre he advertido en contra de esta idea del periodista multimedia, del periodista todo terreno, que sabe hacer todo, que locutea, que edita, que escribe. Me parece francamente bastante difícil solo escribir como para pedir además, con calidad, que también se pueda locutear, etc. Sí creo que los periodistas tienen que tener un abanico de habilidades y manejar bastantes más disciplinas, más herramientas, pero eso no quiere decir que todos puedan hacer todo. Hay que competir con calidad en determinados ámbitos, pero no se puede hacer de manera amateur, de manera no profesional, que es lo que nos lleva muchas veces a este aumento de la cantidad de cuestiones que tiene que hacer un periodista en su desempeño diario.</p>
<p>Ya hace muchos años los periodistas empezaron no solo a recoger la información y a escribirla, sino que se les empezó a pedir que también la corrigieran, se les empezó a pedir que también la maquetaran, se les empezó a pedir que también la documentaran, y que también la publiquen. Y ahora adicionalmente se les pide que la hagan en todos los formatos. En los últimos años hemos asistido a un incremente de las tareas de un periodista  que algunas veces les despista de lo principal que debe ser conseguir la información y publicar información, en lo posible exclusiva, diferencial, y escribirla o locutearla correctamente. Yo no digo que no se pueda ir hacia un periodista un poco más todo terreno pero sí advierto de las dificultades que tiene serlo.</p>
<hr />
<p><iframe loading="lazy" src="http://player.vimeo.com/video/68653564" width="600" height="338" frameborder="0" webkitAllowFullScreen mozallowfullscreen allowFullScreen></iframe><br />
<strong>—¿Debe preocuparnos la posibilidad de que el periodismo en papel desaparezca?</strong><br />
La desaparición del soporte físico, el ícono del soporte físico, que aterra a una parte de la profesión periodística a mí me parece que es una preocupación un poco falsa porque lo importante del periodismo no es si se hace para papel o si se hace para ondas de radio, para ondas televisivas o se hace a través de bits o de ceros y unos para internet. Yo creo que es un problema del periodismo, de la producción, de la construcción de esos contenidos periodísticos y no tanto el soporte físico que parece que es una de las principales preocupaciones de los últimos años. Una de las preguntas que más se repite es “¿Usted cree que el papel desaparecerá?”. Yo la verdad es que siempre he dicho que a mí me da un poco igual. Nos debería dar igual, deberíamos estar preocupados de cómo se informa a la gente, de cómo las cosas que sabemos hacer los periodistas las podemos hacer en este nuevo mundo y no tanto de si eso lo vamos a hacer a través de papel, a través de ondas, o a través de cualquier otro aparato o dispositivo que no esté inventado todavía. Yo creo que es mucho más importante esta segunda parte que saber si el papel va a desaparecer.</p>
<hr />
<p><iframe loading="lazy" src="http://player.vimeo.com/video/68180770" width="600" height="338" frameborder="0" webkitAllowFullScreen mozallowfullscreen allowFullScreen></iframe><br />
<strong>—¿Se puede comparar la industria del periodismo con otro tipo de industrias?</strong><br />
Mucha gente los últimos años ha comparado la industria de los medios de comunicación con otras industrias. Yo supongo que es porque en esta última época ha habido mucho consultor o mucha persona que ha intentado venir a ayudar a los medios de comunicación que venían de otras industrias, que venían de otros sectores; entonces les parecía sencillo, les parecía más fácil pues hacer estas comparaciones que a mí siempre me han sonado simples, demasiado simplistas. A mí no me parece que sea adecuado comparar los medios de comunicación con la industria del petróleo, porque esto es otra cosa. O sea no hay que producir petróleo si fuera eso la información, si fueran esos los contenidos, no hay que producirlo, hay que generarlo, se hace de otra manera, tiene elementos muy artesanales que no son clonables de la misma manera en otras industrias. Entonces yo no creo que sean comparaciones muy adecuadas, al revés, yo creo que pueden despistar un poco porque la industria del periodismo es la industria del periodismo y hay que trabajar entendiéndola y no con metáforas y comparaciones que enredan más que ayudan.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/mario-tascon-y-la-desaparicion-del-soporte-fisico-en-el-periodismo-es-una-preocupacion-un-poco-falsa/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Álvaro Medina: «La Nación se merece seguir existiendo»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/alvaro-medina-la-nacion-se-merece-seguir-existiendo/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/alvaro-medina-la-nacion-se-merece-seguir-existiendo/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Jun 2013 14:34:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Álvaro Medina]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[La Nación]]></category>
		<category><![CDATA[Marcelo Castillo]]></category>
		<category><![CDATA[medio público]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=22569</guid>

					<description><![CDATA[Mientras fue director de <em>La Nación</em> se produjo el cierre de la edición de papel, la antesala de un futuro incierto para el medio. Hace poco más de un mes abandonó su cargo y acá explica sus razones para partir, se enorgullece de haber consolidado una línea informativa no partidista y confía en que el diario está en un excelente pie para tener un nuevo dueño. "Sigue siendo un medio atractivo", afirma.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Mientras fue director de <em>La Nación</em> se produjo el cierre de la edición de papel, la antesala de un futuro incierto para el medio. Hace poco más de un mes abandonó su cargo y acá explica sus razones para partir, se enorgullece de haber consolidado una línea informativa no partidista y confía en que el diario está en un excelente pie para tener un nuevo dueño. «Sigue siendo un medio atractivo», afirma.</h3>
<div style="width: 810px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" src="https://farm6.staticflickr.com/5511/9068115679_724f79ce06_c.jpg" width="800" height="531" class /><p class="wp-caption-text">Foto: Patricio Contreras</p></div>
<p>Álvaro Medina fue el último director del diario <em>La Nación</em> en su versión impresa. Tras la llegada de Sebastián Piñera al Gobierno y la salida del director Marcelo Castillo, decretada el mismo 11 de marzo de 2010, Medina —editor general del medio desde 2008— asumió un interinato que finalmente fue ratificado, aunque el medio seguía siendo criticado por el oficialismo. </p>
<p>El incierto futuro, además, se agudizó con el cierre de la empresa, <a href="http://www.cooperativa.cl/la-nacion-se-cierra/prontus_nots/2012-09-24/101716.html" target="_blank">decretado por la junta de accionista en septiembre de 2012</a>.</p>
<p>Hoy Medina ya no trabaja en el rubro de los medios de comunicación, por lo que considera pertinente referirse a su salida del diario. Uno de los temas que a lo largo de esta entrevista mencionará frecuentemente será el cambio en la línea editorial que ejecutó desde la dirección, dice, para liberar «las ataduras político-ideológicas» que tenía el medio<em>. </em></p>
<p>«Eso se ha visto reflejado en que las personas que han salido de <em>La Nación</em> ya no han salido como militantes, han logrado reubicarse bien en otros medios. Eso, obvio, es gracias a ellos mismos, pero también gracias a que la marca ya no tiene esa carga que cerraba puertas para el reporteo, para hacer investigación. Una de mis grandes satisfacciones es que todos podemos estar tranquilos y haber dicho con orgullo &#8216;sí, yo estuve en <em>La Nación</em> siendo un periodista&#8217;. Un periodista. No al servicio de otros intereses, sino al servicio de quienes te leen».</p>
<p><strong>—¿Por qué te vas de <em>La Nación</em>?</strong><br />
Me voy de <em>La Nación</em> porque es complicado vivir en crisis y era una crisis demasiado extendida. Te limita profesionalmente en muchas cosas. Y claro, el diario, la empresa La Nación S.A. ya estaba declarada en condición de disolución y, por lo tanto, todos sus activos, incluyendo el diario, tienen que ponerse en venta. En ese contexto era prudente que buscara nuevos destinos.</p>
<p><strong>—Estuviste desde 2010 como director y las amenazas del cierre del diario las había </strong><a href="http://www.adnradio.cl/noticias/sociedad/pinera-adelanto-que-si-llega-a-la-moneda-va-a-cerrar-el-diario-la-nacion/20090515/nota/812859.aspx"><strong>proclamado previamente</strong></a><strong> el por entonces candidato Sebastián Piñera. ¿Cuándo sientes que el contexto de crisis ha llegado al punto que motiva tu partida?</strong><br />
Cuando te digo crisis me refiero a la capacidad de la empresa de poder hacer cosas nuevas. Desde ese punto de vista ya no había mucho más que hacer. No me refiero a una crisis política, no la hubo por lo menos durante mi periodo. Es cierto que al principio estaba la amenaza de Piñera de cerrar el diario, pero también hay que reconocer que en el transcurso se dieron cuenta de que la administración que estaba siguiendo yo en términos de línea editorial era prudente y seria. Hice un cambio que llevó al diario a ser un medio informativo, plural, y por lo tanto a poco andar ese tipo de resquemores se acabaron. Hay que decir que el Gobierno de Piñera fue muy justo en reconocer la labor profesional. Tanto así que a pocos meses de que a mí me hubieran designado como interino, fui ratificado, porque reconocieron que había una capacidad profesional y que podía ser puesta en servicio —profesional— del diario para desarrollar un periodismo no militante, informativo, de servicio a la gente.</p>
<blockquote><p>«Mi misión era generar las condiciones para que este fuera un diario competitivo. Y pienso que eso se logró con éxito».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Participaste o tenías interés en trabajar en un proyecto para convertir a <em>La Nación</em> en un medio público al estilo de TVN? </strong><br />
Nunca me quise meter en ese debate.</p>
<p><strong>—¿Por qué?</strong><br />
Porque mi función era desarrollar una línea con un periodismo informativo. Y pienso que está en el ámbito político el decidir si el Estado puede o debe tener un medio escrito —o en este caso un medio online— de su propiedad. Es una respuesta que tampoco tengo yo formada.</p>
<p><strong>—Pero en el entendido de que el equipo de periodistas de <em>La Nación</em> se manifestó públicamente por tratar de avanzar en una línea así, ¿sentiste la presión de plegarte a eso y no lo hiciste?</strong><br />
No, yo cumplí con mi función que era salvaguardar la línea que, por lo demás, yo mismo había establecido, y no sentí esa presión. De hecho, no fue el equipo periodístico el que impulsó esto, hay que ser claros: fue el sindicato con su dirigencia. No siento eso como una demanda del equipo periodístico. Mi labor era en primer lugar salvaguardar el diario, sobretodo con las advertencias iniciales que tú mencionas. Y después de eso intentar reconvertir a un equipo periodístico que estaba acostumbrado a hacer un diario de papel en un equipo que pudiera hacer un diario digital. Después sentí que también tenía que salvaguardar a los mismos periodistas de líneas anteriores que eran en exceso políticas.</p>
<p><strong>—¿Como la de Marcelo Castillo?</strong><br />
No, no me refiero sólo a Marcelo. Me refiero a todas las líneas anteriores, los veinte años anteriores la línea editorial del diario, su esquema comercial incluso, lo convirtió en un diario de nicho político y de izquierda, que en circunstancias de cambio de administración no te permitía competir. Era un medio que además tenía una estructura gigante con un tiraje muy pequeño, dependiendo casi exclusivamente del financiamiento del Diario Oficial. Mi misión era generar las condiciones para que este fuera un diario competitivo. Y pienso que eso se logró con éxito. Mi misión siempre fue que el diario siguiera existiendo y hasta el día de hoy espero que así sea. Creo que lo dejamos en un pie lo suficientemente bueno como para que después alguien compre <em>La Nación</em>.</p>
<p><strong>—Cuando dices «lo dejamos», ¿a quiénes te refieres?</strong><br />
El “nosotros” es la línea de administración: mía como director; del gerente general Francisco Feres, que se la jugó a concho por la sobrevivencia del diario; del presidente del directorio Daniel Platosvky, que también se la jugó muchísimo en esto; del directorio en su conjunto; y también del equipo periodístico que hizo un trabajo profesional excelente. Por eso nunca me quise meter en debates políticos ni si este debía ser un diario público, con estructura como de TVN. Ni siquiera me he planteado una posición en ese sentido.</p>
<p><strong>—¿Te sentiste incómodo dirigiendo el diario en los últimos meses?</strong><br />
¿En qué sentido?</p>
<p><strong>—El sindicato del medio trabajaba por crear un medio público y tú estabas, como dices, preocupado de consolidar un medio informativo y competitivo. ¿Sentías que no había sintonía entre tu administración y lo que el equipo hacía?</strong><br />
No, no me sentí incómodo y siempre lo vi como una función aparte. Si el sindicato quería promover esa iniciativa, nunca puse ninguna traba para que lo hicieran. Tampoco impedí que se reunieran con quienes ellos estimaran necesario para poder hacer gestiones. Las funciones de ellos como sindicato son otras y las mías como director eran de una gestión eficiente del equipo y de una línea seria y profesional. También se lo hice saber a todo el equipo en innumerables ocasiones. Nunca me interesó que ellos compartieran a rajatabla una visión o que se sintieran obligados con lealtades personales. A mí me interesó que hicieran su trabajo con profesionalismo y así fue. El equipo hizo un trabajo excelente y profesional. No me sentí incómodo porque a nivel sindical se hicieran gestiones de ese tipo, para nada.</p>
<h4>CIERRE DEL PAPEL: «FUE MUY COMPLEJO PARA MÍ»</h4>
<p><strong>—Al cerrar el diario impreso se pasó de una planta de 150 personas a un equipo de menos de 30. ¿Cómo se vivió al interior de la redacción? </strong><br />
Desde el punto de vista humano, sí, fue muy complejo para mí. Todas las personas que tuvieron que irse en esa ocasión eran personas que yo había conocido cercanamente como editor general. Para mí y para ellos sé que fue muy complejo y traumático. Pero nunca lo sentí como el fin de un diario, lo sentí como una oportunidad: este era un diario de nicho político de izquierda y no tenía condiciones para competir en buena lid y en igualdad de condiciones con el resto de los medios de comunicación. Lo sentí como una oportunidad para desarrollar una línea profesional, no política; para generar condiciones de competencia; para ganar lectores que no nos leían, que fue lo que efectivamente ocurrió; y para cambiar la cara de una marca que tenía una carga político-ideológica muy grande.</p>
<p><strong>—¿Cómo percibías eso?</strong><br />
Era una cuestión que se veía y se sentía claramente por los comentarios, sobretodo en época de campaña. Eran evidentes respecto de las portadas que teníamos. También porque debido a esa carga político-ideológica muchos de nuestros reporteros se veían bloqueados. Tú querías hablar con una autoridad o personero —generalmente de centroderecha pero también después algunos de la Concertación— y la mayoría encontraba que nuestras posturas eran demasiado político-ideológicas. Desde afuera era evidente, recibíamos críticas.</p>
<blockquote><p>«Nunca me quise meter en debates políticos ni si este debía ser un diario público, con estructura como de TVN».</p></blockquote>
<p><strong>—La mayoría eran críticas de la clase política&#8230;</strong><br />
Y eso era relevante porque era un diario de nicho político, por lo tanto eran las tres cuartas partes de su línea. Esas críticas se sentían desde afuera. Y desde adentro, claro, te encontrabas con personas absolutamente convencidas de esa postura, que sentían que no estaban ahí para hacer periodismo sino para hacer política. Y esa cosa chocaba. Por lo tanto, no te dejaban hacer las cosas como se deben hacer en periodismo.</p>
<p><strong>—Hablas del proyecto de consolidar un medio competitivo. ¿Con quién compite <em>La Nación</em> con esa planta pequeña? ¿En qué nicho querías posicionarlo?</strong><br />
Mira, no es complejo. Tampoco es determinante tener una gran planta de periodistas para poder competir en términos de generación de contenidos. Claro, para llenar una cierta cantidad de páginas, un espacio determinado, necesitabas muchos periodistas. Pero cuando tienes que hacer internet no tienes la obligación de llenar espacios. Por lo tanto no es complicado en términos organizacionales el trabajar con menos gente.</p>
<p><strong>—Pero hay un giro del papel al digital, la relación con la audiencia es distinta. Eso también requiere adaptación en términos profesionales.</strong><br />
Sí, correcto, y por eso fue necesario capacitación, reconversión. Es distinto escribir para el papel que para la web. En la web el lector necesita la información de manera muchísimo más instantánea, por lo tanto nuestros tiempos de reporteo tenían que reducirse. Antes uno tenía todo el día para reportear y tenías tu nota lista en la tarde para ser publicada al otro día; en internet tienes que reportear para el momento. Eso genera más presión. En el mismo momento ante una declaración “x” tienes que encontrar la contraparte “y”. En ese tipo de cosas el equipo no estaba acostumbrado.</p>
<h4>EL FUTURO DE <em>LA NACIÓN</em>: «SIGUE SIENDO UN MEDIO ATRACTIVO»</h4>
<p><strong>—De lo que dices se interpreta que entre 2010 y 2013 lograste consolidar un medio informativo, pluralista y competitivo&#8230;</strong><br />
Sí, en eso me siento súper satisfecho.</p>
<p><strong>—Pero si eso se logró, ¿te vas porque ves que el medio está detenido, no puede crecer, hay incertidumbre por quién puede llegar a hacerse cargo del medio?</strong><br />
Sí, esa incertidumbre es muy importante. Cuando la empresa se declara en disolución lo que tiene que ocurrir es que sus activos se venden, se enajenan. Y en un contexto de enajenación hay cosas que son evidentes: si alguien compra <em>La Nación</em> era claro que va a comprarla para hacer una línea propia, con director propio&#8230;</p>
<blockquote><p>«Sentí que ya había hecho lo que tenía que hacer y que era el momento de retirarme dejando el producto La Nación como un producto respetado».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Veías que en ese escenario no tenías cabida?</strong><br />
Al menos en lo personal, sí, era muy incierto para mí y por eso busqué nuevas oportunidades. Pero no porque el proyecto estuviera en venta. Sentí que ya había hecho lo que tenía que hacer y que era el momento de retirarme dejando el producto <em>La Nación</em> como un producto respetado. Incluso en la última cena de la Asociación Nacional de la Prensa el <a href="http://diarioeldia.cl/articulo/presidente-sebastian-pinera-asistio-cena-asociacion-nacional-prensa-anp">presidente Piñera reconoció que <em>La Nación</em> había cambiado</a>, que ahora era un diario informativo. Todo aquello que antes podía ser una amenaza para <em>La Nación</em>, ya no existía. Hoy lo que hay, lo que yo dejo —no sólo yo, el equipo periodístico, el directorio, la gerencia general—, es un medio independiente, plural, difícilmente cuestionable en términos de línea periodística o política, que le da cabida a todos los espacios. Y eso ha sido reconocido por moros y cristianos. De eso me siento súper satisfecho.</p>
<p><strong>—¿Crees que es probable que alguien compre <em>La Nación</em>? ¿Cuál es tu impresión de lo que puede suceder?</strong><br />
Yo creo que <em>La Nación</em> se merece seguir existiendo. Por historia, por lo que es hoy. No puedo darte un pálpito personal porque no he estado metido en negociaciones, no sé si ha habido interesados, no me he informado si hay alguna oferta concreta. Probablemente cuando se haga algún tipo de licitación sí van a aparecer oferentes, porque sigue siendo un medio muy atractivo. Tengo la esperanza de que así sea.</p>
<p><strong>—¿Es anacrónico pensar en un periódico digital que reciba aportes del Estado para sobrevivir?</strong><br />
No me parece anacrónico, me parece algo plausible. Pero tiene riesgos, incluso en un escenario como el de TVN. Tiene riesgos. Hay países con mucha más cultura periodística y política que han logrado tener medios estatales: España con la agencia EFE, Italia con la RAI. Pero no sé si en Chile estamos preparados para eso. Veo la situación de TVN donde a pesar de los equilibrios que se logran a nivel de directorio, ante cosas tan simples como la pauta de un programa, si se invita o no a un candidato, hay quejas que suenan a presiones. No estoy tan seguro de que Chile esté preparado para un medio estatal. Pero es sólo una opinión.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/alvaro-medina-la-nacion-se-merece-seguir-existiendo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Roberto Meza, la historia de «El Diario Financiero» y la búsqueda de la «densidad interpretativa»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/roberto-meza-la-historia-de-el-diario-financiero-y-la-busqueda-de-la-densidad-interpretativa/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/roberto-meza-la-historia-de-el-diario-financiero-y-la-busqueda-de-la-densidad-interpretativa/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Mar 2013 14:35:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[El Diario Financiero]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[negocios]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo económico]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Meza]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=21451</guid>

					<description><![CDATA["El mayor valor de un medio de comunicación está en su credibilidad y en la confianza que los lectores le otorgan en la formación de su visión de mundo", dice este escritor y periodista al abordar el futuro de la prensa, las deudas del periodismo económico y el éxito del medio que ayudó a fundar a fines de la década de los ochenta.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>«El mayor valor de un medio de comunicación está en su credibilidad y en la confianza que los lectores le otorgan en la formación de su visión de mundo», dice este escritor y periodista.</h3>
<div id="attachment_21590" style="width: 260px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-21590" class="size-full wp-image-21590" title="Historia de El Diario Financiero" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2013/03/Historia-de-El-Diario-Financiero.jpg" alt="" width="250" height="376" /><p id="caption-attachment-21590" class="wp-caption-text">«Historia de El Diario Financiero de Chile», de Roberto Meza. Ediciones Radio Universidad de Chile, 2012.</p></div>
<p>En el invierno de 1988 comenzó a fraguarse el nacimiento de <em><a href="http://www.df.cl/" target="_blank">El Diario Financiero</a></em>, un experimento periodístico que buscó instalarse en un punto intermedio entre la reducida oferta de noticias económicas de <em>El Mercurio</em> y la profundidad semanal que ya realizaba <em>Estrategia</em>.</p>
<p>Sus fundadores eran periodistas que se desempeñaban en las áreas de economía de otros periódicos o habían tenido larga experiencia en el periodismo escrito. El contexto era incierto —se acercaba el plebiscito— pero algunas señales estructurales alentaban la aventura. ¿Una de las más relevantes? La implantación, a comienzos de los ochenta, de un modelo económico que requería, y demandaba, cada vez más información.</p>
<p>Uno de los fundadores, Roberto Meza, plasmó la historia del medio en <em>Historia de El Diario Financiero de Chile. Génesis, fundación, desarrollo y consolidación</em> (Ediciones Radio Universidad de Chile, 2012).</p>
<p>La siguiente conversación resume un intercambio de correos electrónicos con Meza, donde se abordan los aspectos discursivos del libro, la gestión de los periodistas en el <em>Financiero</em>, el futuro de la prensa y las deudas del periodismo económico.</p>
<h4>DEL ORIGEN A LA ACTUALIDAD</h4>
<p><strong>—¿Qué lo motivó a reconstruir la historia fundacional de <em>El Diario Financiero</em>?</strong><br />
Muy buena pregunta, porque obliga a sincerar emociones e impulsos&#8230; lo básico fue que estando ya fuera del <em>Diario</em>, tras haber vendido mis acciones y terminado mi relación contractual con la empresa, llegaron a mis manos para revisión un par de tesinas sobre el <em>Financiero</em>, de alumnos de periodismo de universidades privadas, que denotaban total ignorancia sobre la época fundacional del medio. A tal punto, que una de ellas atribuía su creación al abogado y periodista Roberto Pulido (qepd), quien llegó al diario seis años después de su instalación, luego que los demás socios vendieron sus acciones y el empresario Ricardo Claro compró un paquete mayoritario que lo transformó en presidente del Directorio.</p>
<blockquote><p>«La motivación básica fue, pues, simplemente «la gloria», como diría Maquiavelo».</p></blockquote>
<p>» Años antes, mientras yo era director del diario, el gerente de producción, Hernán Cardemil, me había insistido en que escribiera este proceso y su épica, dado que se trataba del único medio fundado por periodistas en la década de los 80 que sobrevivía en el mercado de diarios en papel del país</p>
<p>» La historia no ha hecho justicia con los emprendedores iniciales, como en el caso de <em>El Mercurio de Valparaíso</em>, cuya fundación se atribuye muchas veces a Agustín Edwards B., cuando éste compró el medio, luego de un par de décadas de funcionamiento. A Edwards Budge le debemos su expansión a Santiago y su consolidación como medio nacional, pero no la fundación.</p>
<p>» En rigor, la motivación básica fue, pues, simplemente «la gloria», como diría Maquiavelo.</p>
<p><strong>—En términos de formato, su obra combina el análisis, la reflexión, la documentación y también se arriesga con una importante dosis testimonial al comienzo, con ribetes de no ficción. ¿Cómo definiría su libro?</strong><br />
La aparente combinación de formatos se explica básicamente por las características del largo proceso de investigación —con preguntas iniciales muy amplias y difusas, pero que confluyeron paulatinamente en la búsqueda de las razones que sustentaron el éxito del proyecto— y por el hecho que el sujeto de análisis —el diario— era difícilmente objetivable para quien había participado tan directamente en su creación y consolidación, lo que podría haber impedido un distanciamiento que le otorgara cierta dimensión de conocimiento académico útil a esta investigación de caso. La pequeña historia inicial tiene por objetivo dar cuenta de un proceso de creación que fue colectivo y dar a cada cual lo suyo, mientras que los restantes capítulos apuntan a desarrollar la hipótesis, fundando mis juicios sobre los factores internos y externos que a mi modo de ver permitieron la enorme creación de valor de este emprendimiento. El estilo en tercera persona es consecuencia de que buena parte del libro corresponde a la memoria de titulo de periodista, la que recién vine a materializar en 2006 en la Escuela respectiva de la U. de las Américas —tras haber estudiado sin concluir en las Escuelas de Periodismo de Concepción y la U. de Chile—, licenciatura que requería para seguir el Magister en Comunicación y Educación que realicé en 2008 en la UC y en la Universidad Autónoma de Barcelona.</p>
<p><strong>—Los integrantes del equipo fundador de <em>El Diario Financiero</em> provenían de las principales secciones de economía de la prensa chilena. ¿Cuál cree que es el valor de un medio de comunicación fundado y gestionado por periodistas?</strong><br />
Probablemente el mayor valor de un medio de comunicación está en su credibilidad y en la confianza que los lectores le otorgan en la formación de su visión de mundo. La propiedad de los medios impone, necesariamente, una serie de límites y condicionamientos a las interpretaciones que hacen de la realidad, tanto en la selección y edición, como en la jerarquización de las contingencias noticiosas. El hecho que un medio sea propiedad de un grupo de periodistas podría comunicar implícitamente que su gestión editorial estará definida por una perspectiva puramente profesional noticiosa (entendida la noticia según las definiciones técnicas tradicionales), sin otro interés que el servir como transmisor de sucesos relevantes a los públicos lectores, para que sean estos quienes se formen una opinión sobre los acontecimientos y su impacto.</p>
<blockquote><p>«El mayor valor de un medio de comunicación está en su credibilidad y en la confianza que los lectores le otorgan».</p></blockquote>
<p>» Por otro lado, el haber reunido en el diario a los principales periodistas de los medios económico preexistentes aseguraba, además, calidad y experiencia ya acumulada, lo que reforzaba la confianza y credibilidad en la cualidad profesional del medio. En todo caso, como pudiste ver en el libro, no otorgo gran relevancia a este hecho porque muchos medios de comunicación de periodistas han fallado. Se entiende que la independencia noticiosa nunca es absoluta, razón por la que, en democracia, la «objetividad» o esa mayor cercanía de una descripción de los hechos a su realidad compleja, más que en un solo medio, se consigue con la diversidad, pluralidad y libertad de emprender que existe en esta área. Porque hasta la propia ideología libertaria que estaba en el sustrato de la administración editorial del <em>Financiero </em>ya marcaba un modelo de selección y jerarquización noticiosa que seguramente no coincidía con visiones de ciertos sectores políticos o ciudadanos, pero que empatizó profundamente con los lectores meta del proyecto, quienes reconocían sus propios intereses reflejados en su postura editorial.</p>
<p><strong>—Al finalizar el texto usted se pregunta por las expectativas de los lectores frente a los diarios. ¿Cree que la oferta de análisis y reflexión es la propuesta más adecuada que deberían hacer los periódicos impresos para competir con los medios digitales? </strong><br />
La idea de que la oferta de análisis y reflexión pudiera ser una propuesta adecuada para los diarios de papel del siglo XXI es una mera proyección lógica (sin sustento empírico) y no tiene más asideros que el hecho que la oportunidad o instantaneidad, la actualidad, novedad y brevedad de la información son ofertas que atienden mejor las TIC&#8217;s, la radio o la TV. Por tal razón, probablemente, los diarios podrían competir mejor contra las TIC&#8217;s (aparte de la posibilidad de trasladarse a dicha nueva base) relevando sus fortalezas orgánicas, tales como la veracidad (confianza en su línea editorial e intereses transparentes y conocidos), claridad en sus apreciaciones sobre la generalidad, prominencia, consecuencia y desenlaces de los hechos noticiables (trabajo de profesionales especializados en la interpretación y análisis), así como su interés humano, la proximidad de los temas de pauta y los servicios que puede prestar en el ordenamiento de un medio indigestado con datos «mosaico».</p>
<p><strong>—¿Cómo observa hoy el desempeño de <em>El Diario Financiero</em> y del periodismo económico chileno?</strong><br />
La crisis económica desatada en 2008 por el sistema financiero mundial tiene buena parte de su explicación en que dicho sistema aceleró la circulación del dinero a la velocidad de la luz, «creándolo» a raudales —fuera del control de los Bancos Centrales— vía derivados y apalancamiento hiperdimensionado, gracias a las TIC&#8217;s. Esta actividad hiperliberalizada generó la ilusión de mayor riqueza, expectativas de crecimiento ilimitado y sobreendeudamiento.</p>
<blockquote><p>«Los medios financieros tradicionales no han penetrado en la profundidad del desastre y más bien han informado sobre la base de fuentes oficiales».</p></blockquote>
<p>» El atascamiento del alocado ritmo financiero del lapso 1994-2008 (nótese la sincronía con el surgimiento de Internet) produjo una amplia necesidad de información sobre el tema económico a nivel global. Sin embargo, en general los medios financieros tradicionales no han penetrado en la profundidad del desastre y más bien han informado sobre la base de fuentes oficiales, sin dar mucha cuenta del lado oscuro de la crisis, con sus centenares de quiebras de bancos y otras instituciones financieras, fusiones y reorganizaciones, su impacto social más allá de las manifestaciones ciudadanas masivas e indignadas contra las medidas de ajuste de los Gobiernos, muy compelidos, estimo, por una cierta idea de la responsabilidad editorial que busca evitar que tales informaciones provoquen una mayor histeria y derrumbe de la economía.</p>
<p>» La razón es que muchos de dichos medios están vinculados de modo estructural o por negocios publicitarios con los mismos sectores que han sufrido más duramente la crisis. En ese marco internacional, el periodismo económico chileno ha seguido similares pautas, aunque, por cierto, dado que Chile ha escapado de los efectos más brutales de la crisis, porque su banca esta bien regulada desde su propia crisis de los 80 y porque el país vive con más de la mitad de ingresos provenientes de <em>commodities</em> (minería, celulosa, alimentos) transformados hoy en bienes de refugio para los inversionistas, tiene mayores razones para estar optimista y relevar el lado claro por sobre las oscuridades que se ciernen, proyectadas desde Europa y EE.UU.</p>
<p>» Creo, en consecuencia, que al periodismo económico chileno le ha faltado un poco más de densidad interpretativa de los hechos noticiables que publica y mayor amplitud de visión del escenario general del que elige y jerarquiza los hechos que debieran ser informados.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/roberto-meza-la-historia-de-el-diario-financiero-y-la-busqueda-de-la-densidad-interpretativa/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Reset: el proyecto digital de los indignados del periodismo en España</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/reset-el-proyecto-digital-de-los-indignados-del-periodismo-en-espana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Nov 2012 13:23:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Alba Muñoz]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[Reset]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=21080</guid>

					<description><![CDATA[Un crudo análisis de la realidad actual de los medios y de las escuelas de periodismo orienta el accionar de <em><a href="http://theresetproject.org" target="_blank">Reset</a></em>, una propuesta independiente, que no sólo busca dar cabida a contenidos vedados en la prensa tradicional, sino que también generar un espacio de reflexión sobre el periodismo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Un crudo análisis de la realidad actual de los medios y de las escuelas de periodismo orienta el accionar de <em><a href="http://theresetproject.org" target="_blank">Reset</a></em>, una propuesta independiente, que no sólo busca dar cabida a contenidos vedados en la prensa tradicional, sino que también generar un espacio de reflexión sobre el periodismo. </h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright size-full wp-image-21088" title="Reset" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2012/11/Reset.png" alt="" width="200" height="200" />Hay que recuperar la ilusión y la pasión. Esa parece ser la divisa de <em>Reset </em>, un medio español atípico, fermentado en los últimos dos años y que llega con una propuesta temática y editorial disruptiva.</p>
<p><em>Reset </em>presenta sus contenidos segmentados por formatos y no por temas o geografía. Así, las historias adquieren forma de viñetas, fotografías, entrevistas en video, textos o productos multimediales. Estas características están detalladas en un documento fundamental para el medio: el <a href="http://es.scribd.com/doc/92575601/Manual-de-Instrucciones-Reset" target="_blank">«Manual de instrucciones para colaborador@s»</a>.</p>
<p>Para conocer más de <em>Reset </em> nos contactamos con <a href="https://twitter.com/albanatz" target="_blank">Alba Muñoz</a>, su coordinadora general. Nuestra intención era conocer los pilares que inspiraron el medio, pero las respuestas de Muñoz, en cambio, delinearon un manifiesto de la indignación frente al periodismo actual en España, país donde la crisis económica se ha plegado al deterioro progresivo de los medios de coomunicación.</p>
<h4>ENTRE LA RENTABILIDAD Y EL SERVICIO SOCIAL</h4>
<p><strong>—¿Qué quieren decir al invocar «la nostalgia posmoderna por los principios periodísticos clásicos»?</strong><br />
Creemos que existe una estafa generalizada en los estudiantes de periodismo, o los nuevos periodistas, por algo que no hemos vivido, pero que sabemos que existió, y que puede existir. En las facultades nos enseñan una teoría oxidada de lo que debe de ser el periodismo. Digo oxidada porque, salvo escasas excepciones, se transmite sin pasión y sobre todo, sin espíritu crítico. De hecho, es ya muy habitual que en las propias facultades de periodismo españolas se encamine a los alumnos hacia su futuro laboral más verosímil: trabajar para gabinetes institucionales, en departamentos de comunicación de empresas comerciales, etc.</p>
<p>» Así que, a pesar de todo, quienes salimos de la universidad con una mínima vocación y espíritu independiente, nos topamos con que las empresas que conforman la industria de nuestro sector, los medios de comunicación masivos, no hacen exactamente lo que nos habían dicho. Es una gran estafa. Imaginen pasar años estudiando Medicina, y que al ir a hacer las prácticas a un hospital se encuentran con que allí no se cura a la gente sino que, por ejemplo, se promueven adicciones a ciertos fármacos. Y que eso es así en la inmensa mayoría de hospitales. Es una brecha brutal de la que nadie habla. Por desgracia o por suerte, las más recientes reformas universitarias incentivan los conocimientos prácticos y mecánicos (productivistas) en detrimento de los reflexivos o humanísticos, que son los que causan ese impacto al joven licenciado.</p>
<blockquote><p>«Nos topamos con el horroroso pálpito de que nuestro trabajo, tal y como está, no sirve para nada, o sirve para otros».</p></blockquote>
<p>» Nos damos de bruces con una realidad mediática no sólo en permanente tensión entre la rentabilidad y el servicio social (esa es una característica clásica de los medios, lógica hasta cierto punto), sino en estrecha connivencia con los poderes políticos y financieros. Entonces, ¿para qué sirven? Nos topamos con el horroroso pálpito de que nuestro trabajo, tal y como está, no sirve para nada, o sirve para otros. Y en medios que nadaban, hace bien poco, en una asombrosa opulencia. Eso no es lógico. Si obtienes favores, subvenciones, es que, como medio de comunicación, no estás realizando tu trabajo.</p>
<p>» Los medios ya no tienen al lector como público, sino a los otros actores poderosos del sistema (e incluso se erigen como actores ellos mismos, participando y guiando la política mediatizada a su vez en una especie de fusión nefasta). Con lo que no contaban es que el público les diera la espalda en cuanto a consumo (hablo de la prensa, sobre todo) ni tampoco con que las nuevas generaciones de periodistas, que ya hemos crecido fuera de la industria y del empleo estable, nos conformáramos con salir de la crisis «económica» de los medios. Queremos salir de la crisis de sentido, de contenidos, queremos recuperar los valores clásicos del periodismo: la importancia del periodista como interpretador, la función de vigilancia del poder, la emoción y la satisfacción de creer en lo que uno hace. Es una idea para muchos romántica, pero que queremos desenterrar con fuerza. Porque los tiempos lo merecen, y nosotros también.</p>
<p><strong>—¿Imaginan un ecosistema de medios sin las organizaciones <em>mainstream</em>, como ustedes las llaman?</strong><br />
Como ya sucede, se complementan. En general la población es cada vez más consciente de que los medios de comunicación masivos no son independientes, y que en determinadas coyunturas de actualidad crítica con lo establecido, manipulan con descaro. Hablan más por lo que callan e insultan a la inteligencia colectiva constantemente.</p>
<blockquote><p>«La gente no es tan tonta como la pintan, y saben que están pagando por contenidos de mala calidad. ¿Qué expectativas teníamos y tenemos hoy al abrir un periódico?».</p></blockquote>
<p>» En España, esta conciencia pudo ser palpable durante el primer año del movimiento 15-M. Muchas personas se vieron sorprendidas, traicionadas incluso por medios públicos. Por supuesto no es aún una mayoría de la población (tampoco existe una alfabetización digital universal), es más bien una tendencia al escepticismo respecto a los medios masivos y tradicionales (algo que ya hemos notado los periodistas en la valoración social de nuestro oficio desde hace años: se nos ve como «carroñeros» por culpa de los numerosos programas telebasura, que nos ha sustituido por “tertulianos”). También hay un fenómeno interesante: personas maduras, a partir de los 45 años, que antes se compraban el diario cada día ya no lo hacen, y no saben muy bien por qué. «Ya no me gusta, no sé», dicen. La gente no es tan tonta como la pintan, y saben que están pagando por contenidos de mala calidad. ¿Qué expectativas teníamos y tenemos hoy al abrir un periódico?</p>
<p>» El cuarto poder puede dejar de tener tanta influencia en la opinión pública (base de su poder económico y de sus interacciones con los demás poderes) y quedar huérfano porque el público le da gradualmente la espalda como respuesta a su cada vez más inexistente función social, conciencia ética y de contrapoder. No son serios, y por tanto están perdiendo un respecto ancestral en España (véase cómo la cabecera más importante y con más credibilidad, <em>El País</em>, es ahora objeto de burlas, mofas, críticas a la totalidad). Creemos que esto es algo que está sucediendo a nivel global, y que la tendencia ciudadana a exigir mayor transparencia a todos los niveles se extiende también por el mundo. No es tan fácil engañar a la gente cuando ésta tiene a mano infinitos recursos e interacciones. Piensen que entre los jóvenes, el consumo televisivo desciende, y que se acentúa la «actividad» del usuario-lector en la red a la hora de informarse: seleccionar, contrastar, difundir, criticar, ampliar, complementar&#8230;</p>
<p>» ¿Desparecerán estos gigantes? Claro que no. Se maquillarán, se adaptarán a los nuevos «gustos» con rapidez. Y su influencia batallará con la capacidad ciudadana y la de los periodistas que lo deseen por ofrecer alternativas de peso.<br />
<iframe loading="lazy" src="http://player.vimeo.com/video/45982581?badge=0" width="600" height="337" frameborder="0" webkitAllowFullScreen mozallowfullscreen allowFullScreen></iframe><br />
<strong>—Ustedes detectan un abismo entre el periodismo y los periodistas.¿Qué tan profundo es y en qué modo se refleja?</strong><br />
Los periodistas que trabajan en medios de comunicación no están contentos con lo que hacen. Les censuran constantemente, son instrumentalizados, y ya hace tiempo que se segó la iniciativa de los redactores para proponer, para ser un elemento vivo en la redacción (y todo esto en tiempos de “libertad y democracia”. Es que los poderes hoy son tan invisibles como las transacciones financieras a un click. Estamos en la era de la máscara, de la utilización de la comunicación para “hacer ver que” hay democracia y libertad).</p>
<blockquote><p>«Los periodistas son enemigos para sus propios jefes si sus propuestas no son “amables” o no destapan algo que beneficie a su línea editorial».</p></blockquote>
<p>» Se hace periodismo desde la silla, pegados al teléfono. Y con un ojo directivo vigilante desde las alturas, que vela por los accionistas, inversores y el lobby opinativo. Los periodistas son enemigos para sus propios jefes si sus propuestas no son «amables» o no destapan algo que beneficie a su línea editorial. A esto se le suma la creciente e importantísima precariedad (cierres de medios, despidos masivos —en los que se despachan a los redactores incómodos en primer lugar, como ha sucedido recientemente con Ramón Lobo en <em>El País</em>—, regulaciones de plantillas), con lo que, en este contexto de subordinación, crece el miedo a perder el puesto de trabajo en un entorno de crisis severa.</p>
<p>» Creemos, sin embargo, que el periodismo entendido en su forma «clásica», valiente, entregado a su función social, es lo que le daría fuerza para salir de la crisis, porque podría recuperar su audiencias y confianza del público. Sería algo auténtico en un mundo de máscaras (por supuestos en contra de la falsa objetividad y neutralidad). De hecho, numerosos casos de periodistas independientes digitales vapuleados por el poder, como la revista <em><a href="http://www.cafeambllet.com/press/" target="_blank">CafeAmbLlet</a></em>, obtienen un gran apoyo civil que lo prueba.</p>
<p>» Otra cosa es que esta sea la meta de las cúpulas directivas de estos medios, pues nunca un medio con una gran estructura (sobre todo el papel) ha podido sobrevivir de las ventas de ejemplares. El papel muere despacio cuando tendría otros usos interesantes, y la reestructuración sostenible de estos medios podría usarse para reequilibrar las relaciones con el público y con los entes influyentes. Aunque creemos que no se hará, claro, de ahí que no esperemos más para hacer algo.</p>
<p><strong>—<em>Reset </em>se plantea no sólo como medio o herramienta mediática, sino que también como posibilidad de reflexión del periodismo. ¿Qué ideas les gustaría instalar en torno a la profesión?</strong><br />
Al principio el proyecto era sencillamente un magazine o revista digital con espacio para el periodismo en profundidad, atemporal y experimental, un lugar donde nuestra generación perdida pero perseverante pudiera mostrar su trabajo, visibilizarse ante un mercado que ya no absorbe sus propuestas. A su vez queríamos que funcionara como un punto de encuentro entre estos profesionales y sus pequeñas audiencias, dispersas por falta de propuestas unificadoras y no absorbentes de los derechos de autor ni promotoras de exclusividades no recompensadas.</p>
<blockquote><p>«Muchos profesionales han tirado la toalla y son completamente escépticos acerca de la fuerza y poder de esta profesión, y por extensión de esta comunidad profesional».</p></blockquote>
<p>» Pero con el paso del tiempo (el proyecto se ha ido gestando durante más de dos años) nos dimos cuenta de que hacía falta un trabajo filosófico. Es decir, nos dimos cuenta de que el nulo amor propio que los periodistas tienen de sí mismos, la irrisoria identidad como comunidad profesional, la competencia entre nosotros por nutrir medios masivos que criticamos en vez de cooperar para generar nuevas alternativas que puedan suponer un futuro mejor para nuestra profesión; el hecho de que existiera una espiral del silencio sobre la crisis de contenido y de sentido de la profesión, que sólo hubiera quejas por los despidos y por la precariedad laboral, nos pareció un mal comienzo para dignificar y repensar el oficio. ¿Es que si de repente hubiera una gran oferta de plazas para los medios actuales estaríamos satisfechos?</p>
<p>» Muchos profesionales han tirado la toalla y son completamente escépticos acerca de la fuerza y poder de esta profesión, y por extensión de esta comunidad profesional. ¿Cómo vamos a recuperar la confianza del público (porque necesidad informativa hay, hay auténtica hambruna ciudadana en una selva de desinformación. Otra cosa es que nos quieran hacer creer que el progresivo desapego de las audiencias hacia los medios provocada por las vergonzosas y constantes prácticas que éstos efectúan tenga que ver con que la gente ya no quiere informarse), cómo vamos a recuperarla si ni siquiera nosotros creemos en el periodismo?</p>
<p>» Así que queremos que los profesionales, sobre todo los jóvenes como nosotros, sientan que es posible recuperar la ilusión y la pasión que despierta este oficio a quien lo ama, que es posible reconstruir el diálogo con el público, que no están solos ni solas, que somos muchos los que nos sentimos así. Que el público apoya igual que se indigna. Y son muy pocos, pero poderosos, a quienes beneficia esta depresión periodística aguda. Si cooperamos, los esfuerzos por emerger de la miseria que nos rodea serán menos titánicos, injustos y desgastantes. No somos Juanas de Arco, y esa dimensión competitiva del periodismo no nos beneficia en este momento. Lo que queremos inculcar es que estamos a tiempo, pero que hay que cambiar el chip. No es sólo cosa de los jefes que nos despiden y nos atemorizan.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Alberto Luengo:  «No tengo vocación de minoría»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/alberto-luengo-no-tengo-vocacion-de-minoria/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/alberto-luengo-no-tengo-vocacion-de-minoria/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[María Angélica Bulnes]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 Jun 2012 16:50:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Alberto Luengo]]></category>
		<category><![CDATA[Chilevisión]]></category>
		<category><![CDATA[Copesa]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[Tolerancia Cero]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=19894</guid>

					<description><![CDATA[Como responsable de contenidos del área no periodística de CHV y editor general de “Tolerancia Cero”, Alberto Luego conoció el lado más farandulero y el más serio de la televisión chilena. Ahora, acaba de llegar a Copesa para hacerse cargo del canal que el grupo espera poner al aire el primer semestre de 2013. El periodista adelanta algunas líneas sobre el proyecto.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Como responsable de contenidos del área no periodística de CHV y editor general de “Tolerancia Cero”, Alberto Luengo conoció el lado más farandulero y el más serio de la televisión chilena. Ahora, acaba de llegar a Copesa para hacerse cargo del canal que el grupo espera poner al aire el primer semestre de 2013. El periodista adelanta algunas líneas sobre el proyecto, analiza la televisión actual y les advierte a las autoridades: “Señores parlamentarios, no se compliquen con el rating online, no es el problema”.</h3>
<div id="attachment_19895" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-19895" class="size-full wp-image-19895 " title="Alberto Luengo - Foto de Daniela Fuentes" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2012/06/Alberto-Luengo-Foto-de-Daniela-Fuentes.jpg" alt="" width="600" height="322" /><p id="caption-attachment-19895" class="wp-caption-text">Alberto Luengo encabeza el proyecto del nuevo canal de televisión del grupo Copesa | Foto: <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?author=71">Daniela Fuentes</a></p></div>
<div class="recuadro"><strong>Alberto Luengo es periodista</strong>, ha trabajado en <em>El Mercurio</em> y <em>El País</em> de España. Fue editor general de <em>La Tercera</em>, director de <em>La Nación</em>, subdirector del diario <em>Siete</em>, editor general de “Tolerancia Cero” y responsable de contenidos en CHV. Actualmente es director de prensa del canal que el grupo Copesa quiere poner en marcha el 2013, y es profesor de Taller de Diario en la <a href="http://periodismo.uahurtado.cl/" target="_blank">Escuela de Periodismo</a> de la Universidad Alberto Hurtado.</div>
<p>Si hay un grupo de medios que no ha descuidado a los sectores influyentes es el liderado por Álvaro Saieh. A través de distintos formatos, <a href="http://www.copesa.cl/" target="_blank">Copesa</a> apunta preferentemente a los segmentos de hombres, mujeres, jóvenes y adultos más educados del país e incluye a los diarios <em>La Tercera</em> y <em>Pulso</em>, las revistas <em>Qué Pasa</em> y <em>Paula</em> y entre otras, a las radios Paula, Zero y Duna. Ahora el conglomerado prepara la salida de un canal de televisión de televisión abierta, el 22 de la señal UHF, lo que, <a href="http://www.elmostrador.cl/sin-editar/2012/05/15/alvaro-saieh-se-lleva-al-editor-de-tolerancia-cero-para-su-nuevo-canal/" target="_blank">según lo publicado por <em>El Mostrador</em></a><em>,</em>sería “el sueño de Saieh, un canal de televisión con el perfil de radio Duna, opinante y muy influyente en la elite”.</p>
<p>Al periodista encargado de poner en marcha ese proyecto, Alberto Luengo, no lo convence esa definición: “Que siga la línea es posible, que sea opinante sí, que sea influyente, naturalmente, tiene que serlo, pero no hay que reducirlo a una marca o a un programa en particular. Este es un producto nuevo, esperemos que tenga capacidad de generar su propia identidad y público”, dice.</p>
<p>Después de décadas dedicadas a los medios escritos como periodista o editor en <em>El Mercurio</em>, <em>El País</em>, <em>La Tercera</em> o como director de <em>La Nación</em> o subdirector del diario <em>Siete</em>, hace seis años Luengo se pasó a la televisión y asumió como responsable de contenidos de CHV. Además se hizo cargo de “Tolerancia Cero”, programa que durante 2011 tuvo su mejor temporada en rating y marcó pauta con las <a title="James Hamilton en Tolerancia Cero" href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=11170">entrevistas a James Hamilton</a>, Pablo Simonetti o Camila Vallejo. Desde hace pocas semanas, sin embargo, Luengo lo dejó para ser director de prensa del canal de Copesa.</p>
<p><strong>—¿En qué consiste este proyecto?</strong><br />
Es un canal abierto, en la frecuencia UHF, y como tal va ser generalista, con una programación “normal” o de canal abierto con énfasis en contenidos informativos, noticias, y programas de ese tipo.</p>
<p><strong>—Generalista pero de corte informativo. ¿Eso significa que se va a parecer más a TVN o a CNN Chile?</strong><br />
A ninguno de los dos. Va a ser una especie de híbrido. TVN, Mega, Canal 13, son los canales grandes. Nosotros no vamos a entrar en esa competencia, y por tanto hay una serie de contenidos que ellos tienen que tener para conseguir audiencias que en nuestro caso no van a ser necesarios. Por otro lado CNN Chile es un formato tan único que difícilmente se puede replicar en una versión abierta, así es que va a tomar elementos de ambos, pero va a ser una propuesta propia. Detalles no te puedo adelantar, me he encontrado con una idea general pero la carne hay que construirla entre todos.</p>
<blockquote><p>«Hay contenidos relativamente complejos como el caso Bombas, lo que ocurre en Siria, la crisis en Grecia o la baja adhesión del Gobierno a los que la televisión abierta tiende a hacerles el quite porque no cumplen con la demanda principal de entretener livianamente y requieren un espectador más activo».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Quiénes son todos?</strong><br />
Hasta el momento yo.</p>
<p><strong>—¿En serio?</strong><br />
Bueno hay un director del proyecto, Ricardo Avello (gerente corporativo de Estudios y Negocios de Copesa) que es director del canal. Él es un ejecutivo de Copesa de muchos años, especialista en proyectos. Es la única persona con la que estoy diseñando el formato, pero obviamente vamos a convocar a un grupo de profesionales, algunos de la televisión, otros de otras áreas para formar un equipo e ir dándole forma. <strong></strong></p>
<p><strong>—Entre la Radio Duna y <em>La Tercera</em> hay sinergia y nombres compartidos&#8230; ¿Va a pasar?</strong><br />
No te puedo responder ahora. Es una idea estimulante, interesante, hay un grupo de profesionales importantes en estos medios, y por supuesto que ellos van a tener la oportunidad y si se dan las cosas, vamos a hacer sinergia, pero hasta qué punto y nivel, no lo sé. No es una condición del proyecto.</p>
<p><strong>—¿Qué cosa sí está planteada como condición del proyecto? </strong><br />
Una sola: televisión de buena calidad, buena factura, de un trato respetuoso e inteligente hacia las audiencias.</p>
<p><strong>—¿Cómo defines tú televisión de calidad?</strong><br />
Creo que hay una demanda de las audiencias de todos los segmentos sociales, pero particularmente de la clase media, C2&#8230; Piden una televisión que segmente mejor los intereses diversos de los grupos. Hay una gran cantidad de gente cuya principal y casi primordial demanda a la TV es entretención porque llegan del trabajo cansados, necesitan descomprimir su tensión del día, y piden contenidos ligeros, livianos, fáciles, en algunos casos entretención y también morbo, sensacionalismo, espectacularidad, impacto. Yo defino este otro tipo de televisión como una que busca más bien el otro estado de ánimo de las personas.</p>
<p><strong>—¿Otro estado de ánimo u otras personas? </strong><br />
No son necesariamente personas distintas. Hay momentos en la semana o del día en que tú puedes estar más interesada en participar de la discusión pública, en que te expliquen los fenómenos más importantes, sin que por eso sea una lata o un sesudo análisis. Hay contenidos relativamente complejos como el caso Bombas, lo que ocurre en Siria, la crisis en Grecia o la baja adhesión del Gobierno a los que la televisión abierta tiende a hacerles el quite porque no cumplen con la demanda principal de entretener livianamente y requieren un espectador más activo. Hay excepciones: en todos los canales hay uno, dos o tres programas que hacen algo distinto, pero lo que yo quiero en este canal va por esa línea más que por el <em>mainstream</em>.</p>
<p><strong>—¿Es un canal para las elites?</strong><br />
No necesariamente. En Chile las elites no llegan al cinco por ciento de la población y nosotros pretendemos llegar a más. No: que llegue a todos los segmentos, pero no a todas las personas de todos los grupos, sino a los líderes de cada uno, que puede ser el personaje que más sabe de actualidad en cualquier grupo… Creo que hay público para un canal que pretenda hacer de la televisión un espacio de interés y no solo de entretención.</p>
<p>Yo no tengo una vocación de minoría, ni quiero que este canal sea exclusivo, tiene que ser abierto y ojalá que todos lo quieran sintonizar. A lo mejor en algunos programas vamos a ser de amplio impacto y búsqueda de público y en otros menos. La idea central es buscar una televisión que haga pensar un poco y nos ayude a entender el mundo en que vivimos.</p>
<h4>OPINIÓN Y FARÁNDULA</h4>
<blockquote><p>«Las figuras públicas o que viven de su imagen fundamentalmente a través de la TV tienen la misma responsabilidad social que los políticos y autoridades en cuanto a que son líderes de opinión relevantes».</p></blockquote>
<p>Tan recién llegado está Luengo a Copesa que todavía le cuesta sacarse la camiseta de CHV. Su experiencia televisiva viene de ahí y “Tolerancia Cero” es un tema que cruza constantemente la conversación. El periodista y profesor de la <a href="http://periodismo.uahurtado.cl" target="_blank">Escuela de Periodismo</a> de la Universidad Alberto Hurtado habla orgulloso del espacio y cree que ese programa demuestra que hay lugar para un nuevo canal. “Es como el moscardón, no debería volar, pero vuela, existe, lleva 12 años, y es el programa de mayor relevancia en la discusión de actualidad en la TV. Es una prueba de que se puede apelar al otro estado de ánimo”.</p>
<p>A “Tolerancia Cero” llegó cuando recién pasaba de la mañana del domingo al horario prime y se centraba en una conversación más libre entre los panelistas. Progresivamente Luengo le dio un perfil más periodístico y le incorporó invitados. “Mi tarea fue orientarlo hacia una conversación cada vez más vinculada con la actualidad, a los sucesos más importantes de la semana, abriéndolo de la política a temas de interés más ciudadano”, dice. Pero ese no fue su único desafío en CHV: como responsable de contenidos del área no periodística del canal, que incluye estelares, y algunos programas de servicios y conversación como “SQP” o “Primer Plano”, conoció la cara más masiva y centrada en la entretención de la televisión.</p>
<p><strong>—¿Qué aprendiste en ese cargo?</strong><br />
Aprendí que hay un ente fiscalizador que no existe en ningún otro espacio de la prensa que es el <a href="http://www.cntv.cl/prontus_cntv/site/edic/base/port/inicio.html" target="_blank">Consejo Nacional de Televisión</a> (CNTV). Aprendí a conocer sus criterios de jurisprudencia, su forma de pensar, y por tanto a trabajar con los márgenes que el Consejo establece, cosa que no es fácil de aprender desde afuera porque suelen ser poco predecibles estas personas.</p>
<p>El periodista cree, como muchos en su ex canal, que el organismo regulador se ha ensañado con ellos. “Un ejemplo: La rutina de Tony Esbelt en el Festival de Vina, la misma que hizo durante años en Mega con el Kike Morandé, el mismo perfil de humor, fue<a href="http://diario.latercera.com/2011/05/19/01/contenido/cultura-entretencion/30-69580-9-humor-en-vina-recibe-historica-sancion-del-consejo-de-tv.shtml" target="_blank"> condenada con la multa más alta que ha tenido la televisión chilena</a>, porque se metió en las pantallas de CHV. Hubo más casos así”. Su cargo consistió entonces en entender cómo opera ese organismo y siente que cumplió: “El canal tiene mucho menos sanciones y es tanto o más libre que antes en sus contenidos”.</p>
<p><strong>—Además de disminuir las sanciones, ¿cuál fue tu aporte ahí?</strong><br />
Ayudar a construir una plataforma de programas, particularmente de farándula, que tocara teclas menos dramáticas, menos invasivas, sin perder su carácter de periodismo de punta en esa área, pero menos oscuras, más alegres, más simpáticas. “SQP” es un programa que toca mucho la tecla del humor y “Primer Plano”<em> </em>es capaz de reírse de sí mismo, no todo es tan dramático y severo.</p>
<p>Luengo tiene un discurso sobre la cobertura de farándula que, sin negar su componente de entretención, le atribuye una función periodística. “Las figuras públicas o que viven de su imagen fundamentalmente a través de la televisión tienen la misma responsabilidad social que los políticos y autoridades en cuanto a que son líderes de opinión relevantes. Por tanto, la labor de fiscalización y de crítica que hacemos sobre un ministro, parlamentario o sacerdote, también corresponde hacerla sobre ellas. Si una persona está todos los días aprovechándose de la pantalla para incorporarse como un rostro familiar a los living y dormitorios de las casas, es legítimo que su vida privada tenga menos fronteras, que pueda ser un poco más invadida que la del promedio de las personas”.</p>
<p><strong>—¿Por qué?</strong><br />
Porque tienen más responsabilidad social. La vocación más de fondo de la televisión, como cualquier otro periodismo, es la fiscalización del poder: cuando hay rostros que pueden decirte “compra este televisor”, o “haga esta campaña” y no otra, ese poder también tiene que ser contrarrestado.</p>
<p><strong>—Pero te estás yendo de ahí a un proyecto que, a juzgar por lo que has dicho, no incluye esos contenidos </strong><br />
No me fui por el tema de la farándula o el perfil de CHV. Por el contrario, tengo la mejor relación con la gente de ahí, es un canal súper interesante, con un enorme vínculo con las audiencias. Eso no tiene que ver con mi salida, sino con la oportunidad de un proyecto interesante y alternativo, que tiene espacio en la sociedad chilena. Tiene que ver mucho con mi tarea principal que fue conducir un programa de opinión, darle un sentido, orientarlo hacia cierto perfil de público. Es una continuidad.</p>
<h4>MIEDO A LA LIBERTAD</h4>
<blockquote><p>«Yo creo en la autorregulación de los medios. Creo que un canal que se va al chancho, que es excesivo, se va a autorregular, las audiencias lo van a castigar.»»Yo soy partidario de aceptar un poco de excesos a cambio de mucha transparencia, y no de aceptar mucha opacidad para evitar un poco de excesos».</p>
</blockquote>
<p>Entre las cosas que Luengo destaca de CHV están la cercanía y libertad con que ese canal se relaciona con las audiencias. “Hasta antes del año pasado era el único canal de los grandes que no dependía ni de la Iglesia ni del Estado. Canal 13 y Mega por diversas vías declaraban que su misión era evangelizar la cultura o ser un canal de orientación valórica católica, y TVN es un canal dependiente del estado, con una estructura estatal bien potente desde su directorio hasta todos sus programas. CHV tenía la libertad de ver lo que las audiencias estaban pidiendo y construir programación orientada a satisfacer esa demanda, con los límites naturales internos del buen periodismo clásico y los externos de la fiscalización. Desde el año pasado se está asistiendo a un nuevo paradigma de la privatización total. El único canal que tiene una misión más allá de responder a las audiencias es TVN, y hay una seria discusión al respecto en el Congreso. Los otros han sido comprados por grupos económicos cuya única o principal misión, es —y lo digo en el mejor sentido de la palabra— mejorar su rendimiento económico y eso impone una lógica de mercado que no sé a dónde va a orientarse, pero es un escenario distinto al que estaba acostumbrado en los últimos cinco años”.</p>
<p><strong>—¿Qué te parece que ahora el modelo, con la excepción de TVN, se haya privatizado? </strong><br />
Las misiones en los canales estaban mostrando sus múltiples orificios. Hizo agua el Canal 13 porque su misión no se pudo adaptar. No es que no lo supieran hacer, por ahí pasaron personas extraordinariamente talentosas, pero no pudieron adecuar la misión evangelizadora de la cultura con las demandas de la ciudadanía que quiere ver “Mundos Opuestos”. La gran excepción es TVN, que tiene una misión integradora, republicana, que no va contra las audiencias, sino que va en favor de una determinada concepción del país y eso es muy legítimo y necesario. Con esa enorme excepción, el resto de los canales tiene que cumplir la ley y cumplir con sus audiencias: entretener, acompañar, informar, generar contenidos, contribuir a la conversación del país desde todos los puntos de vista, esa es la misión de la televisión. Si no, vamos a tener una televisión que no habla del país real, y eso es un problema peor que hablar de farándula.</p>
<p><strong>—¿Qué es hablar del país real?</strong><br />
Bueno, darle espacio al caso Karadima, por ejemplo, con toda su complejidad en la TV.</p>
<p><strong>—Eso lo hizo TVN, el canal con misión…</strong><br />
Sí pues, pero no lo hizo Canal 13 en su momento. A eso me refiero: TVN es una muy buena y valiosa excepción, pero tener una misión, tener que evangelizar, creo que afecta a los contenidos de manera tan radical que terminas hablando de una país que no es el real.</p>
<p><strong>—El Congreso, además de legislar sobre TVN, también discute sobre el rating online, ¿es una herramienta útil? </strong><br />
No es imprescindible pero sí es necesario. Si uno tuviera la cabeza para analizar el rating online al día siguiente y cruzarlo con el programa, analizar qué contenidos estaban siendo demandados por qué tipo de audiencia, yo te diría elimínalo, pero como lo que pasó ayer ya es pasado, antiguo, y estamos pensando en mañana, la única posibilidad que uno tiene de ver qué pasa con las audiencias es online. Nadie es tan sincopado, para decirlo de manera elegante, como para sacar a un invitado del aire porque está marcando poco. Lo que uno hace es construir un ciclo de conversación y si el rating está en llamas lo prolongas, si está bajo, termina el ciclo y cierras, pero nadie hace la tontera de decir “este número me bajó un punto, entonces lo saco del aire”.</p>
<p><strong>—¿Nadie?</strong><br />
Esa televisión ya no está a la orden del día, se hizo en un momento cuando partió el rating online, hubo muchas locuras de ese tipo, pero se ha ido aprendiendo, la televisión ha ido aprendiendo. Así es que un recado: señores parlamentarios, no se compliquen con el rating online, no es el problema.</p>
<p><strong>—¿Cuál es el problema? </strong><br />
No sé, que ellos me inviten a la comisión y yo les digo.</p>
<p><strong>—Un adelanto para que se entusiasmen.</strong><br />
No hay que tenerle miedo a la libertad y a las audiencias, creo que hay mucho temor a la libertad. Mucho Erich Fromm.</p>
<p><strong>—¿Quieres decir que el sistema televisivo debería estar más desregulado? </strong><br />
Yo creo en la autorregulación de los medios. Creo que un canal que se va al chancho, que es excesivo, se va a autorregular, las audiencias lo van a castigar. Esta mirada de algunos parlamentarios, no todos, de que el rating online convoca los peores demonios, se origina en el fondo del temor a que las personas se expresen con libertad y que eso pueda volverse en contra de los que se sienten a salvo de toda mirada escudriñadora. La transparencia como valor llegó para quedarse. Si uno mira hacia atrás, el parlamento o la propia TV, se construía entre cuatro paredes sin que nadie los fiscalizara de verdad; hoy todos estamos sujetos a fiscalización: desde el Presidente hasta la figura de moda. Hay una ley de transparencia y las personas la están haciendo propia y la televisión tiene que hacerse parte de esas demandas. Yo soy partidario de aceptar un poco de excesos a cambio de mucha transparencia, y no de aceptar mucha opacidad para evitar un poco de excesos.</p>
<p><strong>—Pero la crítica que se le hace a la televisión no es que fiscaliza mucho y no deja dormir a nadie tranquilo, sino que se ha banalizado, que no está hablando de las cosas importantes.</strong><br />
Ojalá que esa crítica sea tan numerosa como para que nuestro canal futuro tenga un espacio en el mercado.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/alberto-luengo-no-tengo-vocacion-de-minoria/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nathan Frandino: “Los medios chilenos dependen demasiado de las mismas fuentes”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/nathan-frandino-los-medios-chilenos-dependen-demasiado-de-las-mismas-fuentes/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/nathan-frandino-los-medios-chilenos-dependen-demasiado-de-las-mismas-fuentes/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Apr 2012 13:07:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[industria de medios]]></category>
		<category><![CDATA[Nathan Frandino]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Times]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=19143</guid>

					<description><![CDATA[Tiene 23 años, es el director del <em>Santiago Times</em> —el medio de comunicación en inglés más importante de Chile— y asegura querer diversificar las voces que confluyen en la prensa chilena. Así, dice, es como pueden contribuir a la discusión y conversación de los hechos.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Tiene 23 años, es el director del <em>Santiago Times</em> —el medio de comunicación en inglés más importante de Chile— y asegura querer diversificar las voces que confluyen en la prensa chilena. Así, dice, es como pueden contribuir a la discusión y conversación de los hechos.</h3>
<div id="attachment_19167" style="width: 610px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-19167" class="size-full wp-image-19167  " title="Nathan Frandino - Foto de Daniela Fuentes" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2012/04/Nathan-Frandino-Foto-de-Daniela-Fuentes.jpg" alt="" width="600" height="322" /><p id="caption-attachment-19167" class="wp-caption-text">Nathan Frandino, director del Santiago Times | Foto: <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?author=71">Daniela Fuentes</a></p></div>
<p>Marzo fue un mes bueno y malo para <em><a href="http://www.santiagotimes.cl" target="_blank">The Santiago Times</a></em>. Malo, porque uno de sus fotoperiodistas, Jason Suder, fue detenido cuando cubría una protesta de apoyo a Aysén en el Parque Almagro. Pese a que mostró sus credenciales de prensa, fue llevado a la Tercera Comisaría de Santiago y liberado después de varias horas. Los motivos de su detención nunca fueron explicitados.</p>
<p>El mes, sin embargo, también fue bueno, especialmente en términos de publicidad. Suder recapituló el episodio en una columna publicada en el <em>Huffington Post</em> que tenía un título incendiario: <a href="http://www.huffingtonpost.com/jason-suder/chile-freedom-of-press_b_1324547.html" target="_blank">“Cómo ser detenido en Chile sin infringir la ley”</a>. El <em>Santiago Times</em> <a href="http://www.santiagotimes.cl/opinion/opinion/23515-one-step-forward-two-steps-back-press-freedom-in-chile#.T1kB0D-uMOM.twitter" target="_blank">editorializó sobre el tema</a> y adelantó que el próximo informe de Freedom House probablemente catalogará a nuestro país como “parcialmente libre”. Por último, en su blog en <em>The Guardian</em>, Roy Greenslade recogió el guante y alertó que Chile está <a href="http://www.guardian.co.uk/media/greenslade/2012/mar/09/press-freedom-chile" target="_blank">“perdiendo la batalla por una prensa libre”</a>.</p>
<p>Para Nathan Frandino —23 años, egresado de la <a href="http://www.journalism.cuny.edu/" target="_blank">Escuela de Periodismo en CUNY</a> y director del <em>Santiago Times</em> desde enero de este año— la preocupación por los abusos policiales no es sólo de los periodistas y corresponsales extranjeros. Los profesionales locales, dice, son siempre los más afectados. Y esto repercute en el trabajo del medio que encabeza.</p>
<p>“Ellos son los que más arriesgan. Porque sin prensa local es mucho más difícil para el periodismo&#8230; necesitas al periodismo local para conocer el lenguaje, la cultura, la historia, la política, la economía. Lo necesitas más que cualquier otra cosa. En Chile, específicamente, <em>The Santiago Times</em> sería nada sin la prensa local”.</p>
<h4>UN PERIÓDICO DE <em>COLLEGE</em> QUE BUSCA CRECER</h4>
<div class="citaderecha">«Tenemos que traducir, tenemos que agregar, entender los hechos, tener las historias con rapidez. Y desde ahí despegamos y nos dirigimos a nuestros propios ángulos».</div>
<p>El sueño fue de Steve Anderson, un ciudadano estadounidense que ha residido en Chile por casi dos décadas. El blog inicial se llamaba Chip —<a href="http://www.chip.cl/" target="_blank">Chile Information Proyect</a>— y proveía datos básicos para los interesados en nuestro país. Con los años creció, se expandió a las noticias y abrazó el periodismo profesional.</p>
<p>Frandino estudió en CUNY y el 2011 viajó a Chile para realizar su pasantía en el medio, cuando afloraba el movimiento estudiantil. Hoy trabaja con siete u ocho reporteros y fotógrafos; el número varía, porque son practicantes que visitan nuestro país y laboran en el <em>Santiago Times</em> en periodos que van desde los tres hasta los cinco meses.</p>
<p>Muchos de ellos hablan español fluido, aunque Frandino reconoce, “con mucho respeto”, que los chilenos no hablamos claro y eso dificulta el trabajo. Sin embargo, no ha sido obstáculo para avanzar en una dimensión fundamental del quehacer del medio: la agregación y traducción de contenidos producidos por medios chilenos.</p>
<p>Para su director es como un periódico de <em>college</em>, por la planta reducida, los tiempos de permanencia de sus reporteros, el promedio de edad —bajo los treinta años— y, por cierto, la escases de recursos.</p>
<p><strong>—¿Reciben publicidad en su sitio web?</strong><br />
Muy limitada. Una cosa que estamos haciendo ahora es revisar nuestro modelo de negocios y viendo dónde podemos crecer. Nos apoyamos en la publicidad y en las sucripciones digitales. Desde que llegué acá hemos hecho lluvia de ideas y discusiones de distintas estrategias para potenciar esa área. El periodismo es una industria cambiante y los modelos de negocios no son lo que eran diez años atrás. En eso nos estamos centrando ahora.</p>
<p><strong>—Dijiste que el <em>Santiago Times</em> es como un periódico de <em>college</em>. ¿Deseas que siga siendo así o debería crecer?</strong><br />
No, es parte de la fase de crecimiento del medio. Dije un “periódico de <em>college</em>” porque la libertad que tenemos para reportear cualquier historia que queramos es muy práctica. Es una gran experiencia llegar a este país y conocer rápidamente los eventos. Hay un grupo de extranjeros cuyo idioma nativo no es el español. Tenemos que traducir, tenemos que agregar, entender los hechos, tener las historias con rapidez. Y desde ahí despegamos y nos dirigimos a nuestros propios ángulos. Desde ahí, el nivel de experiencia es distinto para cada periodista, por lo que tratamos de mejorar.</p>
<h4>BUENAS HISTORIAS, DIFERENTES PERSONAJES</h4>
<div class="citaderecha">«Creo que los medios chilenos dependen demasiado de las mismas fuentes. Puedo entender eso, con frecuencia tienes que hablar con los voceros… pero, al mismo tiempo, muchas historias son sobre hechos que afectan a personas, no sólo al vocero».</div>
<p><strong>—Tus fuentes, ¿saben lo que es el <em>Santiago Times</em>?</strong><br />
A veces saben, a veces no. Es una gran sensación cuando hablas con alguien y dice ‘sí, lo leo, he escuchado de él’. Es una gran sensación saber que no sólo los extranjeros, sino que también los locales, lo hacen. Para mí eso es muy importante.</p>
<p><strong>—¿Qué tipo de sucesos no verá un visitante en su sitio web?</strong><br />
Un accidente de tránsito o una balacera o una incautación de drogas o eventos demasiado locales. No verán eso. Si un café es cerrado no estará, porque es muy local; no es un evento nacional o internacional. Ocasionalmente hemos llevado contenido local, pero no es muy seguido.  Con regularidad tratamos de abordar las historias con foco nacional e internacional: el movimiento estudiantil, por ejemplo, el movimiento en Aysén, HidroAysén, la historia de los mineros en Copiapó&#8230;</p>
<p><strong>—¿Cómo construyen agenda? ¿De qué modo se adaptan a nuestra cultura y sociedad para hacer una diferencia, más allá del lenguaje?</strong><br />
Por lo que he notado, en algunas fuentes y medios locales a veces los mismos personajes reaparecen en las historias. Como que están cubriendo con un gran angular pero usando los mismos personajes del día anterior. Nosotros podemos hacer nuestras historias con diferentes personajes. Cuando hacemos nuestras historias y tenemos la oportunidad de hacer reporteo original, entrevistamos a personas que no tienen voz, que no han sido entrevistados por otras publicaciones. Ellos están en este juego tanto como Camila Vallejo, que todos citan en cualquier artículo sobre el movimiento estudiantil. Vayamos a la universidad, a los colegios y hablemos con alguien que nunca haya sido entrevistado. Eso es, en esencia, cómo nuestro reporteo original puede contribuir a la conversación y discusión de los hechos. Creo que los medios chilenos dependen demasiado de las mismas fuentes. Puedo entender eso, con frecuencia tienes que hablar con los voceros&#8230; pero, al mismo tiempo, muchas historias son sobre hechos que afectan a personas, no sólo al vocero.</p>
<h4>PERIODISMO MULTIMEDIA: PRODUCIR MÁS</h4>
<div class="citaderecha">«La narrativa multimedia y la narrativa audiovisual es un mundo que nuestros lectores se merecen. Porque si no les damos todo lo que podemos, se irán a otro lado».</div>
<p>Frandino cuenta que actualmente el uso de las redes sociales del <em>Santiago Times</em> —<a href="http://twitter.com/santiagotimes" target="_blank">Twitter</a> y <a href="http://www.facebook.com/pages/The-Santiago-Times/98842226696" target="_blank">Facebook</a>— es su responsabilidad. Pero esto debería cambiar. «Una cosa que pretendo hacer es tener un practicante específicamente para las redes sociales, no sólo para postear nuestras historias, sino que para encontrar fuentes, para interactuar con la audiencia. Porque en las redes sociales debes interactuar».</p>
<p><strong>—Hay que conversar.</strong><br />
Exacto. No quiero que el <em>Santiago Times</em> sea otro medio más, que sólo sube contenidos.</p>
<p><strong>—Como un robot.</strong><br />
Absolutamente. He encontrado fuentes en Twitter y he concertado entrevistas en Twitter. Es una herramienta fantástica.</p>
<p><strong>—¿Reciben <em>feedback</em> de los lectores chilenos?</strong><br />
Sí, a veces recibimos mails. La mayoría de las veces es a través de correos o comentarios sobre las noticias. Recientemente he percibido un buen aumento en los comentarios, y me gusta ver que los lectores tienen conversaciones entre ellos sobre los hechos. Por ejemplo, la historia de las Falklands-Malvinas. Ese hecho ha recibido mucha atención en nuestro sitio, muchos lectores. Es una historia interesante de seguir.</p>
<p>Otra área para explorar, dice Frandino, es el formato audiovisual. Tienen una cuenta de <a href="http://www.flickr.com/photos/thesantiagotimes" target="_blank">Flickr</a> y un canal en <a href="https://vimeo.com/user8054197" target="_blank">Vimeo</a> con excelente material. «Soy muy afortunado de tener ahora dos fotógrafos talentosos», aclara, pero también explica que la idea es aumentar la producción de contenidos, pues deben satisfacer la demanda de sus visitantes.</p>
<p>«Debemos producir más. No estamos elaborando una pieza escrita, estamos elaborando una pieza digital. Es nuestra responsabilidad crecer en ese lado. El video es enorme en este momento, sigue creciendo y seguirá haciéndolo. La narrativa multimedia y la narrativa audiovisual es un mundo que nuestros lectores se merecen. Porque si no les damos todo lo que podemos, se irán a otro lado. Irán donde cualquier periodista <em>freelance </em>que esté produciendo video. Irán a otro lado para no necesariamente mejores historias, pero sí las historias multimedia que no somos capaces de ofrecer ahora».</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/nathan-frandino-los-medios-chilenos-dependen-demasiado-de-las-mismas-fuentes/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
