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	<title>salud mental &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 08 Jul 2022 04:17:49 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Consumo problemático y salud mental al límite: historias detrás de un centro de rehabilitación</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/consumo-problematico-y-salud-mental-al-limite-historias-detras-de-un-centro-de-rehabilitacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Jul 2022 11:00:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[drogas]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[salud mental]]></category>
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					<description><![CDATA[Desde 2020 a la fecha, las incautaciones de droga que ha realizado la Policía de Investigaciones (PDI) ha aumentado en un 150%, algo que evidencia una preocupante alza en la circulación de sustancias. A lo anterior se suma la aparición de nuevas drogas sintéticas, como el “tusi”. Las autoridades ponen el foco en la lucha contra el narcotráfico y la seguridad pública, pero hay otra cara de la moneda que lucha para salir de eso: jóvenes que están inmersos en el consumo, lo que provoca el deterioro de su salud mental. Puroperiodismo accedió a un centro de rehabilitación para escuchar las historias que albergan este tipo de instituciones.
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										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>Desde 2020 a la fecha, las incautaciones de droga que ha realizado la Policía de Investigaciones (PDI) ha aumentado en un 150%, algo que evidencia una preocupante alza en la circulación de sustancias. A lo anterior se suma la aparición de nuevas drogas sintéticas, como el “tusi”. Las autoridades ponen el foco en la lucha contra el narcotráfico y la seguridad pública, pero hay otra cara de la moneda que lucha para salir de eso: jóvenes que están inmersos en el consumo, lo que provoca el deterioro de su salud mental. Puroperiodismo accedió a un centro de rehabilitación para escuchar las historias que albergan este tipo de instituciones.</em></h3>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em>Por Sofía Concha y Daniel Lillo</em></span></p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p>El 24 de febrero de este año, los <a href="https://cooperativa.cl/noticias/pais/region-del-maule/fue-hallado-muerto-michel-miranda-joven-desaparecido-en-constitucion/2022-02-24/185652.html">medios informaban el hallazgo de un joven de 21 años</a> que, tras haber estado dos semanas desaparecido en Constitución, apareció muerto. La fiscalía de la zona concluyó que no hubo participación de terceros, es decir, se determinó que él se había quitado la vida.</p>
<p>Michel Scott Miranda era su nombre. Desde pequeño creció en un ambiente vulnerable y rodeado de consumo de drogas. Contaba que cuando tenía apenas un par de años de vida, ya veía que en el comedor de su mesa la cocaína era un infaltable.</p>
<p>A temprana edad se sumergió en el mundo de la adicción. Lo que vino es lo que suele venir aparejado: enemistades y cuentas pendientes por saldar. Con esfuerzo, fue internado en un centro de rehabilitación de drogas y alcohol de la Fundación PaulFran.</p>
<p>Tenía 19 años cuando inició su proceso de rehabilitación. Uno de sus ex compañeros del centro, Nelson (53), lo recuerda como un chico conflictivo, pero al mismo tiempo muy querible.</p>
<p>“Siempre le costó seguir las normas que hay acá. Les respondía mal a los líderes del grupo, pero, en el fondo, todos sabíamos que era un niño que tenía muchas carencias e intentábamos entenderlo, aunque también corregirlo”, recuerda.</p>
<p>Durante su estadía en el centro, Michel debía cumplir, como todos, con las normas y reglamentos de la residencia, y eso implicaba asumir tareas domésticas de convivencia. Por supuesto, no le gustaba. Nelson cuenta que una vez le tocó hacer el almuerzo y, aunque con disgusto, lo hizo, dejó todo listo en la mesa y llamó a sus compañeros.</p>
<p>Cuando los demás entraron al comedor, se encontraron sólo con algunas papas hervidas con cáscara arriba de un plato y nada más. Fue todo lo que cocinó Michel. Uno de los monitores le llamó la atención y él le respondió con ironía: “¿Acaso nunca han comido papas gourmet?”</p>
<p>El joven intentó desertar varias veces del programa. Los días que le daban pase libre para visitar a su familia en Constitución, no respondía el celular o llegaba después de lo acordado. Una vez fue el mismo director del centro a buscarlo y convencerlo de que volviera a la rehabilitación. Pero un día se fue y no regresó más.</p>
<p>Lo último que se supo de él fue que el 10 de febrero le dieron una golpiza en la Población Centinela. No está claro por qué. Hay quienes dicen que lo habrían confundido con un ladrón. Como sea, se le perdió el rastro hasta que dos semanas después el cuidador de una construcción en Villa Copihue dio aviso a la policía de un cuerpo que había visto en un bosque cercano.</p>
<p>Tras el hallazgo, la Fiscalía de Constitución contactó al psicólogo del centro de rehabilitación, Jonathan Pérez, para solicitarle un informe psicológico de Michel.</p>
<p>“Me llamaron varias veces y cuando se los mandé, me dijeron que estaba incorrecto. Yo siempre creí que la muerte de Michel fue un ajuste de cuenta y no un suicidio. Desde la Policía me preguntaron varias veces si el <em>cabro</em> tenía ideación suicida y cómo les iba a decir que no, si el cien por ciento de las personas que están aquí la tienen o la han tenido alguna vez”, comenta Pérez.</p>
<h2 style="text-align: center;">* * *</h2>
<p>Ante las preocupantes cifras de consumo problemático de drogas en Chile y su repercusión en temas de salud mental, el 20 de abril de este año, la Comisión de Salud del Senado convocó a <a href="https://www.senado.cl/senado-reflexiona-sobre-preocupantes-cifras-de-salud-mental-y-como">una jornada extraordinaria en el Congreso</a> para abordar el problema y las formas en que el Estado lo ha abordado.</p>
<p>Durante la cita, los parlamentarios aludieron a los rankings internacionales de salud mental y consumo de drogas en los que Chile ocupa los primeros lugares, y no precisamente por los buenos resultados. Según un <a href="https://www.ipsuss.cl/ipsuss/analisis-y-estudios/chile-tiene-una-de-las-tasas-de-suicidio-mas-altas-en-la-region/2014-10-29/173649.html#:~:text=Seg%C3%BAn%20estudio%20de%20la%20Organizaci%C3%B3n,Uruguay%20(14%2C2).">estudio</a><a href="https://www.ipsuss.cl/ipsuss/analisis-y-estudios/chile-tiene-una-de-las-tasas-de-suicidio-mas-altas-en-la-region/2014-10-29/173649.html#:~:text=Seg%C3%BAn%20estudio%20de%20la%20Organizaci%C3%B3n,Uruguay%20(14%2C2)."> de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)</a>, Chile está en el cuarto lugar dentro de los países de Latinoamérica con mayor tasa de suicidio (11 por cada 100 mil habitantes), después de Guyana (26,2), Surinam (23,3) y Uruguay (14,2).</p>
<p>El <a href="http://www.cicad.oas.org/main/pubs/Informe%20sobre%20el%20consumo%20de%20drogas%20en%20las%20Am%C3%A9ricas%202019.pdf">I</a><a href="http://www.cicad.oas.org/main/pubs/Informe%20sobre%20el%20consumo%20de%20drogas%20en%20las%20Am%C3%A9ricas%202019.pdf">nforme sobre el Consumo de Drogas en las Américas 2019</a> ubicó a Chile entre los cinco países con mayor consumo problemático de alcohol en la región. Somos, también, el que más fuma tabaco en el continente y, respecto a la marihuana, los que más consumen en Sudamérica y los terceros a nivel global. En inhalables, en el hemisferio sur sólo nos supera Brasil; con la cocaína, estamos en quinta posición en toda América; y somo uno de los tres países del continente –junto a Estados Unidos y Canadá– que registran un consumo de “éxtasis” en estudiantes secundarios por sobre el promedio (1,5%).</p>
<p>A la instancia asistieron senadores; la ministra de Salud, María Begoña Yarza; la ministra de Desarrollo Social, Jeannette Vega; y la ministra del Interior y Seguridad Social, Izkia Siches. Esto, debido a que la problemática no sólo presenta un desafío para la cartera de Salud, encargada de los programas de rehabilitación, sino que para el Ministerio del Interior, encargado de cortar la circulación de estupefacientes.</p>
<p><iframe title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/POfX33F-mKw" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>Así lo explica el senador Juan Luis Castro (PS), ex presidente del Colegio Médico y actual miembro de la Comisión de Salud de la Cámara Alta, quien en conversación con <strong>Puroperiodismo</strong> reconoció que existe un problema de coordinación entre las instituciones del Estado a la hora de hacerle frente al aumento del consumo de drogas.</p>
<p>“La interseccionalidad, en relación con la coordinación, ha sido escasa; sobre todo en el combate al narcotráfico todavía hay mucho que hacer. Ahí es el Ministerio del Interior el que tiene la palabra y es el que ha estado más en deuda en las definiciones de cómo se diseña un plan de mayor envergadura que logre enfrentar efectivamente aquellas bandas principales que están en el narcotráfico en nuestro país y que siguen avanzando en su propósito”, acusa el parlamentario.</p>
<p>También se discutieron ese día los desafíos que plantea el aumento en el consumo de las drogas sintéticas, en especial en la población joven, además de uno de los principales impedimentos para acceder a terapia de rehabilitación por consumo problemático: no existen cupos en el sistema público.</p>
<p>“La salud mental en Chile hoy no tiene respuesta en el sistema público. La pocas camas disponibles que existen en hospitales para las personas que buscan rehabilitación por drogas están ocupadas por los mandatos de tribunales y Gendarmería. No hay espacio para que un padre o una madre pueda llevar a su hijo para que busquen rehabilitación. Los dependientes de droga en Chile no tienen solución más que en pequeñas clínicas privadas de alto costo”, acusó durante su intervención el senador Iván Flores (DC).</p>
<p>Las palabras del parlamentario son compartidas por Castro, quien asegura que “las principales prioridades se van a reflejar cuando se discuta el presupuesto”. En esta línea, agrega que los recursos deben ir en dirección de financiar más programas y especialistas que sean capaces de darle atención a la población afectada en su salud mental.</p>
<h2 style="text-align: center;">* * *</h2>
<p>A 17 kilómetros al este de Curicó, en la Región del Maule, está uno de los dos centros de rehabilitación para personas con algún tipo de adicción que la Fundación PaulFran tiene en la Provincia de Curicó. Su fundador, el técnico en rehabilitación, Roberto Barrera, impulsó esta iniciativa en 2016 motivado por una situación personal: su propio hijo consumía drogas.</p>
<p>“Lo que le pasa a don Roberto es que ve reflejado a su hijo en muchos de los jóvenes que han pasado por aquí. Por eso, cuando deciden desertar o intentan dejar el programa, él viene e intenta convencerlos de que continúen”, dice Nelson.</p>
<p>El primer centro se habilitó en la localidad de Lontué, en la comuna de Molina. Entre vastos predios y un clima mayormente invernal, se instaló la residencia que fue habilitada en un principio sólo para hombres, donde viven alrededor de 30 personas, más el equipo multidisciplinario que hace visitas diariamente (psicólogos, psiquiatra, terapeuta ocupacional y trabajadora social).</p>
<p>En 2019, Barrera abrió el segundo centro en la comuna de Romeral. En un comienzo también había sólo hombres, pero con los meses se sumó una mujer, luego otra y así la residencia se hizo mixta; “todo un desafío de convivencia y tratamiento”, comenta el fundador. En la actualidad, los cupos están completos, con siete mujeres y siete hombres, en un rango etario que va desde los 19 a los 52 años.</p>
<div id="attachment_31748" style="width: 995px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31748" class="size-large wp-image-31748" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/07/Foto-centro-rehabilitación-rosado-985x760.png" alt="Centro de Rehabilitación de la Fundación PaulFran en Romeral. (Foto: Sofía Concha)" width="985" height="760" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/07/Foto-centro-rehabilitación-rosado-985x760.png 985w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/07/Foto-centro-rehabilitación-rosado-778x600.png 778w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/07/Foto-centro-rehabilitación-rosado.png 1880w" sizes="(max-width: 985px) 100vw, 985px" /><p id="caption-attachment-31748" class="wp-caption-text">Centro de Rehabilitación de la Fundación PaulFran en Romeral. (Foto: Sofía Concha)</p></div>
<p>Viven en una casa rosada con cuatro habitaciones, dos baños y un living amplio para realizar las terapias grupales. En el patio crían gallinas, cosechan árboles frutales, hacen pan amasado todas las mañanas y fuman varios cigarrillos al día. Allí no se permite hablar de vidas pasadas.</p>
<p>En el grupo existen subdivisiones, algo así como rangos de antigüedad dentro de la comunidad: aquellos que recién se integran parten en el grupo uno; en el dos se juntan los que ya están en proceso de adaptación; y así sucesivamente hasta llegar al grupo cuatro, el de los que llevan varios meses en tratamiento y tienen las normas ya internalizadas. Sobre todos ellos y a cargo de los grupos están los denominados “líderes”. Son ellos, los que llevan más de un año en rehabilitación, los encargados de cuidar a sus compañeros, corregirlos y contenerlos cuando no hay funcionarios presentes.</p>
<p>Todos los días deben asistir a terapias, y los horarios de comida son considerados parte de ellas, con un estricto régimen de conducta. “Permiso para entrar a la terapia”, deben decir para ingresar al comedor ya sea al desayuno, al almuerzo o a la once. Los creyentes dan las gracias a Dios por los alimentos; los que no, inclinan su cabeza “en señal de respeto”. Tienen prohibido mantener una conversación y sólo se puede hablar para cosas específicas. “Permiso para abrir el pan”, “permiso para llevar mantequilla”, “permiso para comer a pan abierto”, eso sí se permite. Pero no  hacer sobremesa y si alguno infringe, se les autoriza a corregirse mutuamente.</p>
<p>–Corrija compañero –le dice una usuaria, Camila, a quien tiene a su lado.</p>
<p>–Acepto compañera –responde.</p>
<p>El psicólogo de la residencia, Jonathan Pérez, explica que cada regla tiene su finalidad y que, además de ser un centro de rehabilitación, también es un lugar donde se reeduca a personas que quizás nunca aprendieron modales.</p>
<p>Luego del desayuno, cada uno se va a sus <em>pólizas</em> (deberes), las cuales también tienen un sentido para cada usuario. Juana (45) comenta que a ella le toca trapear el pasillo donde todos pasan con los pies sucios para poder trabajar su frustración.</p>
<p>“Yo aquí puedo pasar el trapero una y otra vez, pero me ensucian al segundo. Primero me enojaba mucho, pero al final es algo necesario para trabajar la paciencia, que era algo que no tenía cuando estaba en la vaina”, cuenta mientras limpia el pasillo.</p>
<p>Las actividades no son lo único que está normado en la residencia, también el lenguaje. Está prohibido decir droga, cocaína, marihuana, alcohol, jalar, duro, Colo-Colo y así un gran listado de palabras que está impreso en el diario mural. “No hablamos en diminutivos” dice al final de la hoja. Nelson explica que eso se debe a que cuando consumían, era muy típico restarle importancia a la droga hablando en pequeño.</p>
<div id="attachment_31747" style="width: 489px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31747" class="size-full wp-image-31747" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/07/Listado-de-palabras-prohibidas.png" alt="Listado de palabras prohibidas" width="479" height="633" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/07/Listado-de-palabras-prohibidas.png 479w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/07/Listado-de-palabras-prohibidas-454x600.png 454w" sizes="(max-width: 479px) 100vw, 479px" /><p id="caption-attachment-31747" class="wp-caption-text">Listado de palabras prohibidas</p></div>
<p>“¿Querí un pitito? ¿Vamos por un copetito? Los adictos somos muy buenos para achicar las cosas, así le quitábamos la gravedad a lo que estábamos haciendo, por eso no se puede hablar en diminutivo”, explica Nelson.</p>
<p>Quienes llegan tienen un máximo de 15 días de adaptación. A partir de entonces, deben adecuarse a las normas, como todos los demás, y para ello sus compañeros están autorizados para empezar a corregirlos. O, como le dicen en el centro, darles un “tamal”.</p>
<h2 style="text-align: center;">* * *</h2>
<p>Marihuana, clorhidrato de cocaína (polvo), pasta base, éxtasis y “tusi”, son algunas de las drogas que han experimentado una creciente alza en su consumo desde la pandemia. Según<a href="https://www.pdichile.cl/centro-de-prensa/detalle-prensa/2022/01/07/mt-0-aumentan-incautaciones-de-droga-en-150"> cifras del departamento “Tráfico Cero» de la Policía de Investigaciones (PDI)</a>, las incautaciones de droga han aumentado un 150% desde 2020 a la fecha. Otro un estudio de la PDI difundido por el diario <em><a href="https://www.latercera.com/la-tercera-sabado/noticia/el-fenomeno-al-alza-del-tusi-incautacion-se-cuadruplica-en-un-ano/MMHVOYTYVZGX5P34HMZYTMPY6I/">La Tercera</a></em>, dio cuenta del preocupante aumento de la producción de la llamada “cocaína rosada”. De acuerdo con las cifras, en lo que va de 2022 se han incautado cerca de 10.105 gramos de “tusi”, es decir, un 437% más de lo que se requisó en 2021 a la misma fecha.</p>
<p>Más allá de los números, son los efectos que tienen esas drogas una vez que salen a las calles los que generan estragos en la población. De ahí es donde vienen los jóvenes de la residencia.</p>
<p>Camila tiene 23 años y lleva dos meses en el Centro PaulFran. Comenta que ha sido muy duro, porque pasó de tener absoluta libertad a no poder siquiera fumar un cigarro sin antes pedir permiso.</p>
<p>“Yo vivía sola en pleno barrio universitario de Santiago. Hacía lo que quería, cuando quería y no tenía que pedirle permiso a nadie. Todos pensaban que no duraría ni una semana [en rehabilitación] y aquí estoy”, dice.</p>
<p>A los 13 años empezó su consumo, principalmente de marihuana y alcohol. Pero cuando cumplió 18 y entró a la universidad a estudiar ingeniería medioambiental, probó otras drogas: ácidos, cocaína, “tusi”.</p>
<p>Alcanzó a estar un año en la carrera y se cambió a bioquímica.</p>
<p>“Como estudiaba la composición química de las cosas empecé a cocinar mi propia droga. Ahí la consumía y también la vendía. En esa época comía dos veces a la semana y para qué decir cuántas veces dormía, con suerte un par de horas”, cuenta Camila.</p>
<p>Después se fue a trabajar en un bar y arrendó un departamento en el centro. Dejó de hablar con su mamá por muchos años, lo mismo con su hermano, con el que nunca se llevó bien. Pero hubo una noche en que sintió que tocó fondo, cuando durmió en el Cerro Renca sin nada para abrigarse. Prendió una pequeña fogata y aunque no tenía ni celular ni dinero, sí tenía algo para consumir.</p>
<p>Se fue caminando hasta la casa de su mamá –a quien no veía hace tres años– en Huechuraba. Eran las seis de la mañana cuando tocó a su puerta.</p>
<p>–Camila, mírate tu cara, ¿qué te pasó? –le dijo su madre, quien había sido diagnosticada recientemente con cáncer.</p>
<p>La joven le dijo que sólo venía por una chaqueta para abrigarse y se iba de inmediato. Su mamá le insistió en que se quedara a dormir un rato para reponerse. Ella accedió. Durmió todo el día y cuando despertó siguió consumiendo cocaína, benzodiazepinas y todo lo que encontró en su antigua habitación.</p>
<p>Drogada, intentó quitarse la vida. Luego de desmayarse lo intentó nuevamente y esa escena se volvió a repetir. No recuerda muy bien cómo su mamá entró a la pieza y la convenció de internarse en un centro de rehabilitación.</p>
<p>A veces Camila intenta entender cómo inició todo y recuerda la separación de sus papás cuando tenía 10 años. Un día dejó de ver a su padre y cuando volvió a saber de él, se enteró que era un hombre en situación de calle, con consumo de drogas y esquizofrénico.</p>
<p>“Una vez me llamó para decirme que estaba muy enfermo, que lo fuera a ver. Yo fui y ahí estaba. Después se mejoró y no supe más de él”, cuenta.</p>
<p>Ahora que está en su tratamiento, Camila ha mejorado la relación con su madre y su hermano, pero siente que aún falta sacar a su papá de dónde está.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h5><em>*Nota: los nombres de los usuarios utilizados en este reportaje fueron reemplazados para resguardar su identidad*. </em></h5>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los espacios brindados por universidades para propiciar la salud mental y el desarrollo psicosocial de los estudiantes</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/los-espacios-brindados-por-universidades-para-propiciar-la-salud-mental-y-el-desarrollo-psicosocial-de-los-estudiantes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jun 2022 16:43:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Reportajes]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[educación superior]]></category>
		<category><![CDATA[salud mental]]></category>
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					<description><![CDATA[El retorno a la presencialidad durante este primer semestre de 2022 dejó en evidencia una profunda crisis en cuanto a la salud mental de estudiantes en la educación superior, explicada –al menos en parte– por el deterioro que hubo en el ámbito psicosocial durante el periodo de encierro por la pandemia. Para hacer frente a aquello es que diferentes universidades e institutos profesionales han implementado una oferta de cursos y talleres que, más allá de la formación estrictamente académica y disciplinar, tiene por finalidad brindar espacios de contención, desarrollo y expresión al estudiantado dentro de las aulas de aprendizaje. Desde la enseñanza de técnicas para el manejo del estrés hasta cursos de rap y freestyle. En este reportaje, Puroperiodismo expone cómo se han desarrollado algunos de estos espacios en instituciones de nivel superior de las regiones Metropolitana y de Valparaíso.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>El retorno a la presencialidad durante este primer semestre de 2022 dejó en evidencia una profunda crisis en cuanto a la salud mental de estudiantes en la educación superior, explicada –al menos en parte– por el deterioro que hubo en el ámbito psicosocial durante el periodo de encierro por la pandemia. Para hacer frente a aquello es que diferentes universidades e institutos profesionales han implementado una oferta de cursos y talleres que, más allá de la formación estrictamente académica y disciplinar, tiene por finalidad brindar espacios de contención, desarrollo y expresión al estudiantado dentro de las aulas de aprendizaje. Desde la enseñanza de técnicas para el manejo del estrés hasta cursos de rap y freestyle. En este reportaje, Puroperiodismo expone cómo se han desarrollado algunos de estos espacios en instituciones de nivel superior de las regiones Metropolitana y de Valparaíso.</em></h3>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em>Por Victoria Cuevas y Sebastián Escares</em><em> </em></span></p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p>Es marzo de 2022 y en la sala de clases hay cerca de 50 alumnos y alumnas sentadas en sus puestos. Es una de las primeras clases presenciales después de dos años de aprendizaje online, y todos, con mascarillas en sus rostros, escuchan atentamente los conceptos y metodologías de escritura que dos profesores les enseñan con diapositivas. Es un curso mixto, con estudiantes de diferentes carreras que, tras la invitación de los docentes, se paran de sus asientos para dirigirse en grupo a la azotea del edificio de la Facultad de Ingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).</p>
<p>Llegó el momento de aplicar lo aprendido. Y entonces comienzan a sonar los <em>beatbox</em> y las primeras rimas de la jornada, a la par de las improvisaciones de rap con las primeras técnicas que los y las estudiantes aprendieron durante la clase, gracias a las herramientas que los profesores les entregaron en la primera hora teórica.</p>
<p>Así partió la primera clase de rap y <em>freestyle</em> impartida por una universidad en Chile, a cargo de los profesores Alejandro Gutiérrez (periodista) y Sebastián Mendoza (psicólogo).</p>
<p>Mendoza y Gutiérrez son además dos reconocidas figuras del <em>freestyle</em> porteño y pioneros en las competencias de ese estilo en Chile. En ese submundo, al primero se le conoce como <a href="https://open.spotify.com/artist/4lwXp3kVfxqwRA7LF8awdw">MC Samo</a>; al segundo, como Soldiar. Mendoza explica que “todo se dio cuando Álvaro comenzó a averiguar y nos contactó a mí y a Soldiar para hacer un proyecto de <em>freestyle</em> con él en la universidad. Ahí él tuvo que proponerlo para que los directores lo aprobaran, la verdad es que fue todo un desafío de su parte”.</p>
<p>Actualmente, las clases cuentan con cerca de 50 alumnos inscritos. En cuanto al método utilizado por los docentes, éste se basa en dos horas universitarias, es decir: una clase de una hora y veinte minutos que es netamente teórica y otra que es práctica, en la que los estudiantes aplican lo aprendido haciendo rap y <em>freestyle</em>.</p>
<div id="attachment_31697" style="width: 689px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31697" class="size-full wp-image-31697" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/06/alumnos-azotea.png" alt="Alumnos participando en el &quot;Taller de Rap y Freestyle&quot;, en la azotea de la Facultad de Ingeniería de la PUCV." width="679" height="495" /><p id="caption-attachment-31697" class="wp-caption-text">Alumnos participando en el «Taller de Rap y Freestyle», en la azotea de la Facultad de Ingeniería de la PUCV.</p></div>
<p>Para Mendoza, la finalidad del curso “es desarrollar habilidades socioemocionales y psicosociales, además del respeto, la escucha activa y la creatividad. También fomentar y estimular todas las habilidades blandas que de repente la pandemia nos quitó un poco”.</p>
<p>Ignacio Vásquez (21), alumno de psicología de la PUCV, es uno de los estudiantes que forman parte del taller y, si bien ya tenía algo de experiencia con el rap y el <em>freestyle</em>, nunca había participado de alguna clase al respecto. “Sabía hacer <em>freestyle</em> y escribir, así que no iba a pagarle a alguien para enseñarme cosas que ya sabía, pero ahora, con el ramo es súper distinto. Una, que es gratis; y otra, que me están explicando cosas sobre la escritura del freestyle que yo no conocía”, dice.</p>
<p>Para Ignacio hacer rap dentro de la universidad no sólo le ha significado nuevos aprendizajes, sino que también se ha convertido en un espacio para su bienestar.</p>
<p>“Para mi salud mental, el taller es el único ramo en el que uno no se estresa y la puede pasar bien. Es un <em>desestrés</em> tremendo. No sé si me explico, porque si bien uno estudia lo que le gusta –a mí me encanta mi carrera–, también es demasiado lo que uno tiene que estudiar, y que llegue el lunes la clase de <em>freestyle</em> y tener que ir a rapear un rato, es algo que no se compara con nada”, señala.</p>
<p>El taller implementado por los MC’s porteños, aunque innovador, es sólo uno dentro de la oferta de espacios que diversas universidades e institutos profesionales han generado durante este primer semestre de 2022 para hacer frente al deterioro que hay en la salud mental de los y las estudiantes de la educación superior, el cual que se vio aún más profundizado durante el periodo de encierro de la pandemia.</p>
<h2>El deterioro de la salud mental universitaria en pandemia</h2>
<p>La etapa de estudios superiores es quizás una de las más importantes y complejas de llevar a cabo, debido a las exigencias y rigores propios de la formación académica y las responsabilidades externas de la vida cotidiana adulta. Cada estudiante tiene un contexto social, económico, cultural y psicoemocional diferente, y dentro de las instituciones educativas, en general, no existe una noción detallada de cada uno de éstos. Lo que sí quedó en evidencia con el retorno a la presencialidad fue que, tras dos años de encierro y distancia física producto de la pandemia por Covid-19, el ya deteriorado estado de la salud mental se vio agravado en un gran porcentaje de los alumnos y alumnas de la enseñanza superior. Diversos estudios han dado cuenta de ello.</p>
<p>La Primera Encuesta Nacional de Salud Universitaria, realizada en 2019 a cientos de alumnos y alumnas de diversas universidades a lo largo del país, reveló que el 44% de los estudiantes acudió o está asistiendo a terapia psicológica; 46% tiene síntomas depresivos; 46% muestra ansiedad; 54% estrés; 30% tiene los tres problemas a la vez y un 5% tenía pensamientos suicidas.</p>
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<p>La situación se hizo incluso más compleja con las cuarentenas. La iniciativa <a href="https://www.imhay.org/">Núcleo Milenio para Mejorar la Salud Mental de Adolescentes y Jóvenes (Imhay)</a> realizó en 2020 una encuesta online a 2.411 estudiantes universitarios mayores de 18 años y que cursaban su primer año en la Universidad de Chile. El <a href="https://www.udp.cl/covid-19-y-salud-mental-de-estudiantes-universitarios-que-podemos-hacer/">estudio</a> señala que “los síntomas ansiosos y depresivos que presentan los estudiantes no comienzan en la etapa de educación superior, sino que entre los 14 y 15 años. Asimismo, 22% de los hombres y 27% de las mujeres declaró haber recibido tratamiento en salud mental durante el último año, pero más de la mitad interrumpió su tratamiento durante la pandemia”.</p>
<p>“Estos hallazgos sugieren que los efectos adversos de la pandemia podrían estar impactando en mayor medida la salud mental del grupo de jóvenes universitarios que a la población general. Antecedentes de problemas de salud mental previos, el hecho de vivir en condiciones de hacinamiento en el hogar y el cierre de las instituciones de educación superior son algunos de los factores que podrían estar afectando la salud mental de los universitarios. Asimismo, distintos estudios han sugerido que los jóvenes pueden verse especialmente afectados por la privación de contacto social durante la pandemia, ya que se encuentran en un periodo caracterizado por una mayor necesidad de socialización”, concluye el estudio.</p>
<p>No es un fenómeno estrictamente local, sino que se extiende también a otros países. <a href="https://cinda.cl/noticias/la-salud-mental-de-los-estudiantes-durante-la-pandemia/#:~:text=Desde%20el%20punto%20de%20vista,de%20atenci%C3%B3n%20en%20salud%20mental.">Otro estudio</a>, contestado por más de 7.000 estudiantes, en un intervalo etario de 16 a 85 años, realizado por la Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad de Lima y la Universidad del Pacífico titulado “<em>Salud mental en universitarios del Consorcio de Universidades durante la pandemia</em>”, indica que el 40% de los universitarios de ese país se vio afectado en su rendimiento académico durante la pandemia; 51% mostró un descenso en su capacidad de enfrentar las responsabilidades académicas; más del 30% muestra síntomas severos y extremadamente severos de estrés, ansiedad y depresión; y que no más del 22% ha obtenido asistencia psicológica.</p>
<p>“<em>Efectos del confinamiento por Covid-19 en la salud mental de estudiantes de educación superior</em>” es otro <a href="https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-98872021000300339&amp;script=sci_arttext">artículo de investigación</a>, proporcionado por varios expertos en el área de la salud, que respalda el argumento del decaimiento de la salud psicológica de los estudiantes universitarios. Allí se señala que el 28% de los 616 jóvenes encuestados entre 18 y 25 años presenta una prevalencia de sintomatología depresiva; las mujeres, en comparación a los hombres, presentan mayor prevalencia de éste síndrome; 24,4% con sintomatología ansiosa.</p>
<p>Los distintos trabajos investigativos abordados logran evidenciar el impacto psicológico y psicosocial que ha provocado la pandemia entre los y las alumnas de los diversos institutos educativos de enseñanza superior. En términos generales: la ansiedad, el estrés y la depresión, son los principales problemas con los que conviven los y las estudiantes. De ahí que las instituciones de educación superior hayan buscado alternativas para hacerse cargo del problema y, desde el mismo trabajo en las aulas, generar instancias para reducir estas cifras y así mejorar la calidad de la salud mental de su alumnado.</p>
<div id="attachment_31698" style="width: 690px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31698" class="size-full wp-image-31698" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/06/estudiante-estresada.png" alt="(FOTO: iStockPhoto/ Antonio Guillem)" width="680" height="451" /><p id="caption-attachment-31698" class="wp-caption-text">(FOTO: iStock/Antonio Guillem)</p></div>
<h2>Más cursos y talleres</h2>
<p>La Universidad de Chile –al igual que muchas otras universidades públicas y privadas–, viene implementando desde hace varios años mediante sus Cursos de Formación General (CFG) herramientas para el desarrollo integral de sus estudiantes. Cristina Márquez, asesora educativa de formación general en la Unidad de Docencia de esa casa de estudios, explica que “los cursos de formación general, de manera transversal, buscan sobre todo facilitar la interacción y la creación de comunidad universitaria en estudiantes y también entre docentes que proceden de distintas facultades, que normalmente no tienen espacios dentro del currículum para trabajar, encontrarse, colaborar y aprender con estudiantes y docentes de otras áreas”.</p>
<p>Existe una gran variedad de CFG en la Universidad de Chile, que van desde áreas temáticas como derechos humanos o cambio climático, hasta cursos que se centran en el desarrollo del bienestar estudiantil, como manejo del estrés académico o formación de agentes comunitarios de salud mental en contexto universitario.</p>
<p>Éste último “se enfoca en construir capacidades comunitarias en torno a los trabajos comunitarios. Se trabaja en la parte de analizar casos y desarrollar proyectos, relacionados con trabajo comunitario de estudiantes que participan en sus propios territorios”, explica Márquez.</p>
<p>La académica asegura que quienes forman parte de los cursos se ven gratificados por estos espacios que otorga la universidad, según los comentarios positivos que recibe sobre la implementación de éstos. “La retroalimentación que tenemos, tanto de estudiantes como de docentes, es que efectivamente los cursos aportan a una apertura hacia nuevas áreas, aportan al desarrollo de una formación integral del estudiantado y aportan también espacios que a veces no son fáciles de lograr dentro de los currículums que dan las mallas de las carreras”.</p>
<p>Otro caso es el de la nueva sede de Inacap en La Granja, donde al igual que en la PUCV, se comenzaron a dictar clases de rap y <em>freestyle</em> para los estudiantes. En esta instancia, las clases son impartidas por Martín García (más conocido como <a href="https://open.spotify.com/artist/6IesInVaMMNtX7DZchRTbJ">Acertijo</a>) y Daniel Horta, ambos sociólogos y reconocidos exponentes del rap nacional.</p>
<p>“Junto con Daniel Horta –cuenta García– teníamos la idea de generar un curso para las universidades, que fuera complementario a los desarrollos académicos principales de las mallas curriculares, ocupando al <em>freestyle</em> como herramienta metodológica”.</p>
<div id="attachment_31699" style="width: 637px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31699" class="size-full wp-image-31699" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/06/rap-en-Inacap.png" alt="Martín García (Acertijo) y Daniel Horta junto a sus alumnos en el taller que imparten en Inacap La Granja." width="627" height="469" /><p id="caption-attachment-31699" class="wp-caption-text">Martín García (Acertijo) y Daniel Horta junto a sus alumnos en el taller que imparten en Inacap La Granja.</p></div>
<p>La idea inicial se materializó cuando, mediante LinkedIn y otras redes sociales, la dupla se puso en contacto con la directora de Asuntos Estudiantiles de la nueva sede del instituto profesional en La Granja. “Ella estaba con la idea de hacer talleres extraprogramáticos para los alumnos, para fortalecerlos y desarrollarlos de manera integral. Nos pusimos en contacto y obviamente le gustó la idea porque era lo que ella estaba buscando, así que comenzamos a realizarlo”, dice García, quien se consagró campeón en la competencia de <em>freestyle</em> Red Bull Batalla Nacional Chile 2020.</p>
<p>La finalidad de impartir este curso es desarrollar una serie de herramientas que van más allá de lo académico: originar espacios para que estudiantes puedan expresarse, desarrollarse, aprender y trabajar en conjunto con un equipo docente de profesionales que contribuyen en mejorar su salud mental y su desarrollo psicosocial.</p>
<p>“Creemos que el <em>freestyle</em> pone en práctica un montón de habilidades académicas, pero por sobre todo, entrega herramientas que favorecen al desarrollo integral de la persona, es decir: la musicalidad, teatralidad, oratoria, expresión corporal, entre otras más, que son muy útiles para el desarrollo de la persona a lo largo de su vida académica como también laboral”, señala García.</p>
<p>Daniel Cruz (19), estudiante de ingeniería en automatización y robótica, es uno de los estudiantes que están cursando esta clase de <em>freestyle</em>. Según comenta, nunca antes lo había practicado, pero en lo poco que lleva ya ha notado progresos. “Me ha ayudado bastante en la manera de desenvolverme en público o hablando de algún tema en particular con profesores. Por otro lado, me ha servido mucho para la confianza. Antes del taller era una persona a la que le costaba mucho hablar con personas que no conocía, ahora me desenvuelvo mejor en un ambiente que antes no era del todo cómodo para mí”, cuenta.</p>
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		<title>Crisis en Salud Mental: Aumentan licencias médicas, integración a tratamientos y casos de suicidio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 May 2022 17:47:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
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		<category><![CDATA[periodismo de datos]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[salud mental]]></category>
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					<description><![CDATA[Chile es uno de los países con mayores problemas de salud mental en su población. La pandemia ha profundizado esta situación, derivando en un aumento explosivo de licencias médicas psiquiátricas. Por otro lado, en los últimos cinco años se registraron más de cuatro millones de ingresos al Programa de Salud Mental, dentro del cual los diagnósticos más comunes están asociados a depresión y trastornos bipolares y ansiosos. También han ido al alza los suicidios, tras dos años de baja. Estos son algunos de los datos y efectos tras la grave crisis de salud mental. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>Chile es uno de los países con mayores problemas de salud mental en su población. La pandemia ha profundizado esta situación, derivando en un aumento explosivo de licencias médicas psiquiátricas. Por otro lado, en los últimos cinco años se registraron más de cuatro millones de ingresos al Programa de Salud Mental, dentro del cual los diagnósticos más comunes están asociados a depresión y trastornos bipolares y ansiosos. También han ido al alza los suicidios, tras dos años de baja. Estos son algunos de los datos y efectos tras la grave crisis de salud mental. </em></h3>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em>Por Matías Gallardo y Ruth Cárcamo</em></span></p>
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<p>A fines de 2021, Diego (22) estaba en su habitación terminando la última clase online del día cuando sintió algo extraño en su pecho. En cosa de segundos, su corazón comenzó a latir más rápido. Lo describe como una sensación de pérdida del control, de falta del aire. En un estado tembloroso se desconectó de la reunión y apagó su computadora; después de unos minutos se le pasó y volvió a estar bien. Diego ingresó en 2018 a estudiar ingeniería informática en un centro DUOC UC, y cuenta que antes de la pandemia jamás tuvo un percance de esa magnitud. Fue al médico y ahí le dijeron que, lo más probable, lo suyo fue un ataque de pánico.</p>
<p>“Si el primer año de pandemia fue terrible, este ha sido mucho peor, porque el encierro a estas alturas ya empieza a pesar”, decía por esos días.</p>
<p>Hubo señales de que algo no andaba bien con él, pero sólo después de ese episodio fue que le hicieron sentido. Recuerda que desde que comenzó el primer semestre el año pasado estaba muy irritable y que con el tiempo se le sumaron dolores estomacales constantes y mucha dificultad para concentrarse y conciliar el sueño, con noches en las que recién se dormía pasadas las cuatro de la mañana. Su ataque de pánico fue el punto de inflexión.</p>
<p>En Chile existe una preocupante e importante alza en los trastornos de salud mental. De acuerdo con <a href="https://www.ipsos.com/sites/default/files/ct/news/documents/2021-10/Ipsos%20Global%20Advisor%20-%20Monitor%20Global%20de%20Salud%202021%20%281%29.pdf">un estudio publicado por Ipsos en octubre de 2021</a>, es el principal problema de salud en el país (59%), por sobre el coronavirus (53%), y ocupa el segundo lugar a nivel mundial sólo por debajo de Suecia (63%).</p>
<p>Si bien la salud mental ha empeorado durante los últimos dos años de pandemia, el problema de fondo viene de antes, aunque el Covid-19, las cuarentenas y sus coletazos sólo agravaron la situación. En 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya mencionaba en <a href="https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/34006/PAHONMH17005-spa.pdf">su reporte “<em>Depresión y otros Desórdenes Mentales Comunes</em>”</a> que en Chile se registraron 1,1 millones de personas mayores de 15 años con síntomas ansiosos y más de 840 mil depresivos. La tendencia de aumento se registra en el país desde hace ya varios años, más de una década de crecimiento sostenido.</p>
<p>Hoy la situación es crítica. El término del encierro por la pandemia no ayudó a disminuir la incidencia de este tipo de enfermedades, sino que, al contrario, dejó en evidencia el alcance y gravedad del problema. <strong>Puroperiodismo</strong> reporteó a través de datos y diversas fuentes para conocer en detalle en qué estado está la salud mental en Chile y sus efectos sobre el sistema de salud.</p>
<h2>Alza de casos en el Programa de Salud Mental</h2>
<p>Cerca de 900 mil personas se sometieron a controles dentro del Programa de Salud Mental durante 2021, 9% más que en 2020. Para la presidenta del Colegio de Psicólogos de Chile, Isabel Puga, es parte de los efectos colaterales de la pandemia que están afectando a la población, sobre todo en términos económicos. Si bien se lograron diversas medidas para ayudar a los hogares en los momentos más críticos –como los retiros de fondos desde las AFP y los subsidios a través del IFE y el IFE Laboral–, insiste en que no ha sido suficiente para abordar los efectos psicológicos.</p>
<p>“La salud mental pareciera que está siendo prioridad, pero no hay suficientes recursos para inyectarse en eso”, dice Puga.</p>
<p>El nivel de inversión en salud mental en Chile es del 2,1% del gasto público en salud, muy por debajo de países como Francia (15%) o Noruega (13,5%), aunque el compromiso del gobierno es aumentar a un 6% en los próximos cuatro años, según <a href="https://www.cnnchile.com/sanamente/ministra-yarza-los-ninos-primero-me-gustaria-que-se-notara_20220514/">señaló a <em>CNN Chile</em></a> la ministra de Salud, María Begoña Yarza.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-31400 size-full" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Programa-de-Salud-Mental-en-Chile.jpg" alt="Programa de Salud Mental en Chile" width="2500" height="6251" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Programa-de-Salud-Mental-en-Chile.jpg 2500w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Programa-de-Salud-Mental-en-Chile-240x600.jpg 240w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Programa-de-Salud-Mental-en-Chile-304x760.jpg 304w" sizes="auto, (max-width: 2500px) 100vw, 2500px" /></p>
<p>En 2021 se registraron 3,2 millones de atenciones en <a href="https://informesdeis.minsal.cl/SASVisualAnalytics/?reportUri=%2Freports%2Freports%2Fad0c03ad-ee7a-4da4-bcc7-73d6e12920cf&amp;sectionIndex=0&amp;sso_guest=true&amp;reportViewOnly=true&amp;sas-welcome=false">el Programa de Salud Mental</a>, de las cuales el 65% correspondió a mujeres, mientras que por grupo de edad se registraron más atenciones entre los 30 y 60 años (41%). Por otro lado, si además se consideran las consultas remotas debido a la pandemia, la cifra sube a 5,8 millones de atenciones, reflejándose en un aumento del 37% respecto de 2020.</p>
<p>Puga añade que los principales diagnósticos son las crisis de ansiedad y trastornos de pánico, pero que “ahora se están manifestando trastornos más depresivos, la sensación de desamparo completo en personas que están sumamente agobiadas, que ven el futuro cada vez más oscuro y que no hay ninguna posibilidad de solución”. De acuerdo con el registro de atenciones de urgencia por trastornos mentales del Programa, en 2021 se registraron 198 mil casos, de los cuales el 53% corresponde a trastornos neuróticos, relacionados con el estrés, somatomorfos y del pánico.</p>
<p>Por otro lado, si bien 2020 significó un retroceso en las atenciones médicas de esta categoría, Puga añade que los datos no son fidedignos, pues la disminución se debió a las medidas y restricciones sanitarias impuestas durante la pandemia, y concluye que hoy se están recuperando esas cifras.</p>
<h2>Aumento explosivo de licencias médicas</h2>
<p>En el caso del área laboral la complejidad ha ido en aumento. De acuerdo con <a href="https://cuentame.achs.cl/termometro/">el estudio “<em>Termómetro de la Salud Mental en Chile</em>”</a>, realizado por la ACHS y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales en abril de 2021, el 45,9% de las personas evalúan que su estado de ánimo actual es peor o mucho peor en comparación con la situación que había antes de la pandemia. Pero la realidad nacional muestra que desde 2008, de acuerdo con datos de <a href="https://www.supersalud.gob.cl/documentacion/666/w3-propertyvalue-3748.html">la Superintendencia de Salud</a> –disponibles sólo hasta 2020–, los trastornos mentales y del comportamiento vienen posicionándose en el primer lugar de licencias médicas otorgadas, por sobre enfermedades osteomusculares; incluso por sobre aquellas tramitadas por Covid-19.</p>
<p>En 2020 se registraron 1,7 millones de licencias médicas tramitadas por problemas de salud mental, de las cuales el 78% correspondió a Fonasa. Los efectos de la pandemia marcaron un aumento del 19,3% de dichas licencias respecto a los registros de 2019, y la gravedad se ve reflejada más aún cuando sólo el 23% de estas fueron rechazadas. En el caso del sistema privado, que permite disociar estas cifras según diagnóstico clínico, en los últimos cuatro años las licencias por estados depresivos se han mantenido en torno a las 130 mil, pero que los trastornos ansiosos y adaptativos han presentado una considerable alza. Entre 2017 y 2020, los trastornos ansiosos han aumentado un 59%, mientras que los adaptativos lo han hecho en un 67%.</p>
<p>En cuanto a 2021, según <a href="https://www.suseso.cl/608/w3-propertyvalue-10364.html">datos de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso)</a>, solo hasta el mes de agosto se registraron 5,2 millones de licencias tramitadas, monto que ya supera en un 5% a todas las registradas en 2020. Nuevamente, por tipo de diagnóstico, la salud mental se mantuvo como la principal causa de licencia médica, sumando 1,4 millones de operaciones, representando el 27% del total de licencias tramitadas hasta ese periodo.</p>
<p>Puga explica que no es algo inusual o extraño experimentar una respuesta emocional frente a una crisis de tal magnitud, ya que las asocian directamente como una amenaza. Ante estas situaciones “las personas tienden a reaccionar de esa manera, que es estar en una situación de hipervigilancia, y con mucha ansiedad por la amenaza que es el peligro que les puede afectar”, añade. Las principales consecuencias en el área cognitiva, continúa, se reflejan en problemas de atención, concentración y memoria.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-31403" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Licencias-asociadas-a-Salud-Mental-en-Chile.jpg" alt="Licencias asociadas a Salud Mental en Chile" width="2500" height="5105" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Licencias-asociadas-a-Salud-Mental-en-Chile.jpg 2500w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Licencias-asociadas-a-Salud-Mental-en-Chile-294x600.jpg 294w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Licencias-asociadas-a-Salud-Mental-en-Chile-372x760.jpg 372w" sizes="auto, (max-width: 2500px) 100vw, 2500px" /></p>
<p>Hoy, con la vuelta a la presencialidad en este ámbito, añade, los desafíos se relacionan con un periodo de adaptación, el cual variará según la persona. “Van a aumentar ciertas patologías de salud mental, especialmente lo que es el estrés postraumático, o sea que implicará más estrés del que ya hay”, señala Puga.</p>
<p>En esta misma línea, el psicólogo y sociólogo Javier Romero del Centro de Terapia del Comportamiento, añade que, si bien la vuelta al trabajo presencial supone un elemento positivo dado que significa el rencuentro con los pares, el ritmo y modo de vida generado durante la pandemia no lo hará fácil para algunas personas, ya que “un cambio desde lo cotidiano no es simple de poner en marcha”, explica. “Cuando uno solo depende del esfuerzo, de las ganas que uno le pone, está fallando la otra pata que es acompañar este proceso para que no sea uno traumático”.</p>
<p>Con esto, la presidenta del Colegio de Psicólogos advierte que se necesita un proceso de reintegración para los trabajadores, “que sea gradual, porque regresar después de dos años es muy complejo para la mayoría de estas personas”. Por su parte, Romero explica que “el que uno llame a que la gente se integre sin tomar en cuenta estas condiciones va a crear más problemas que beneficios a largo, e incluso, mediano plazo”.</p>
<h2>Aumento de casos de suicidios en 2022</h2>
<p>En nuestro país, los suicidios siguen siendo una problemática que se encuentra presente cada año. Esto de acuerdo con la <a href="https://deis.minsal.cl/#datosabiertos">base de datos de defunciones del Departamento de Estadísticas e Información de Salud del Ministerio de Salud (DEIS)</a>, que los viene reportando anualmente desde 2016.</p>
<p>En los últimos tres años –sin considerar 2022–, las cifras totales de suicidios variaron considerablemente. Es decir, en 2019 hubo 1.901 suicidios, pero durante el primer año de pandemia, en contra de diversas proyecciones que apuntaban a un alza, la cifra disminuyó un 16%, y al año siguiente fueron incluso menos, contabilizándose 1.528 casos.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-31404" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°1.jpg" alt="Suicidios Gráfico N°1" width="1020" height="1024" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°1.jpg 1020w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°1-598x600.jpg 598w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°1-757x760.jpg 757w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°1-50x50.jpg 50w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°1-100x100.jpg 100w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°1-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px" /></p>
<p>Tras esto, surgen diversas dudas de por qué sucedió esta disminución durante la pandemia. Romero plantea que en condiciones de encierro uno esperaría que se produjeran precursores del suicidio, pero sucedió lo contrario, ya que este mismo encierro obligó a que las personas estén juntas. “El estar con otros ayuda a que la red social y la red de afectos sean un buen soporte para evitar situaciones de riesgo que lleven a que las personas se suiciden”, dijo.</p>
<p>Ana Paula Vieira, psicóloga y presidenta de la Fundación Míranos, coincide en lo anterior, ya que el encierro, a su juicio, provocó una disminución de suicidios por el acompañamiento que hubo entre las personas. “Las personas estaban más acompañadas y empezaron a llamarse, por lo que había un sentido de comunidad. Y también hubo una fuerte campaña del cuidado del otro”, comenta.</p>
<p>Sin embargo, al analizar la base de datos del DEIS y ver las cifras de suicidios actualizadas hasta el 26 de abril de 2022, se evidencia un alza a comparación de los tres años anteriores hasta la fecha mencionada.</p>
<p>¿Por qué está sucediendo este aumento? Romero señala que las condiciones del contexto han cambiado en 2022. Después de estar dos años en cuarentena, se les ha instalado a las personas a volver a una rutina diferente y esto “les ha significado un gran esfuerzo, y también un gran desgaste”, provocando un complicado coste al reinsertarse, “en algunos casos sin ayuda, sin orientación, sin apoyo familiar, lo que hace que tomemos el peor camino”.</p>
<p>Sumado a lo anterior, Vieira explica que los casos de suicidios aumentan generalmente después de alguna crisis que se esté viviendo como sociedad. Por otro lado, señala que el retorno de las personas a una rutina después de haber quedado sin trabajo durante la pandemia o que los jóvenes vuelvan a encontrarse en sus clases presenciales tras todo lo que vivieron internamente, también ha llevado a que aumenten las cifras. Tras lo anterior, la psicóloga advierte que durante este año quizás aparezcan las consecuencias de los problemas de salud mental, pero también los “problemas de salud social, cultural, entre otros, ya que el suicidio no sólo tiene que ver con salud mental; lo que lleva a que las personas tengan ese sufrimiento, que no logran soportarlo, o que no ven otra salida, es por un conjunto de factores, y de los que hay gatillantes”, dijo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-31405" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°2.jpg" alt="Suicidios Gráfico N°2" width="1020" height="1024" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°2.jpg 1020w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°2-598x600.jpg 598w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°2-757x760.jpg 757w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°2-50x50.jpg 50w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°2-100x100.jpg 100w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/Suicidios-Gráfico-N°2-144x144.jpg 144w" sizes="auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px" /></p>
<h2>Próximos desafíos</h2>
<p>Durante 2020, el sistema de salud se enfocó principalmente a cubrir los casos de Covid-19, y por otro lado las personas, debido al temor a contagiarse, optaron por no asistir a consultas, lo cual se refleja en una disminución del 52% en el Programa de Salud Mental respecto de 2019. Si bien las atenciones por telemedicina cubrieron esa baja, no logró reemplazar la presencialidad. En 2021 ya se superaron las cifras del año pasado, y todo indica que se presentará un aumento mayor aún en el futuro como consecuencia de la pandemia, advierte Isabel Puga.</p>
<p>En mayo de 2021, el entonces Presidente Sebastián Piñera promulgó la <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1159383">Ley de protección de la Salud Mental</a>. Por otro lado, para este año la Ley de Presupuestos contempla unos $26.770 millones especialmente reservados para cubrir necesidades en esa área, lo que representa un aumento del gasto público en 67% respecto al año pasado. No obstante, la disponibilidad de recursos sigue siendo el mayor flanco, particularmente porque la distribución de este es de manera desigual a lo largo del país, dejando desprotegidos sobre todo a personas pertenecientes a comunas con menos recursos y a las de zonas extremas. Vieira es enfática: “No se da importancia a la salud mental de las personas; continúan las bajas inversiones en salud y preparación de los profesionales”.</p>
<p>Y en el ámbito de la prevención del suicidio, la psicóloga comenta que “se debe tener un enfoque sostenido, integral y también flexible a través de la colaboración y coordinación entre las distintas esferas de la sociedad”. También, recalca que para generar un cambio social son necesarios tres factores: conocer sobre el tema del suicidio, que haya voluntad política y tener una estrategia social.</p>
<p>Son desafíos que, de no contar con una solución a corto plazo, ampliarán aún más los índices de salud mental de las personas. “Tenemos que construir vidas que valgan la pena vivir. Que se pueda tener acceso a salud, a vivienda y transporte público, que me den ganas de salir y de compartir en sociedad. Hay que escuchar, hay que cuidar y hay que apoyar a todas las personas de todas las edades”, concluye Puga.</p>
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		<title>Catalina Castaño, psiquiatra infanto-juvenil: “El trabajo excesivo ha sido un factor bien importante en temas de crianza y de que haya una peor salud mental para los niños”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/catalina-castano-psiquiatra-infanto-juvenil-el-trabajo-excesivo-ha-sido-un-factor-bien-importante-en-temas-de-crianza-y-de-que-haya-una-peor-salud-mental-para-los-ninos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Joaquín Zúñiga]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Apr 2022 12:00:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[salud mental]]></category>
		<category><![CDATA[violencia escolar]]></category>
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					<description><![CDATA[Durante las últimas semanas, la seguidilla de casos de violencia escolar ocurridos a lo largo de Chile obligó al Ministerio de Educación y a las comunidades educativas a tomar acciones frente al tema. Puroperiodismo conversó con Catalina Castaño, psiquiatra infanto-juvenil, quien entrega en esta entrevista detalles sobre los factores que influyen en el comportamiento actual de muchos niños, niñas y adolescentes. Varios de esos factores tienen relación con la pandemia, pero también con ciertas características propias de la sociedad chilena, asegura la experta.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>Durante las últimas semanas, la seguidilla de casos de violencia escolar ocurridos a lo largo de Chile obligó al Ministerio de Educación y a las comunidades educativas a tomar acciones frente al tema. Puroperiodismo conversó con Catalina Castaño, psiquiatra infanto-juvenil, quien entrega en esta entrevista detalles sobre los factores que influyen en el comportamiento actual de muchos niños, niñas y adolescentes. Varios de esos factores tienen relación con la pandemia, pero también con ciertas características propias de la sociedad chilena, asegura la experta.</em></h3>
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<p>Frente a los múltiples casos de violencia escolar que han ocurrido en Chile en el marco del retorno a clases presenciales a nivel nacional, el Ministerio de Educación (Mineduc) anunció la elaboración de la <a href="https://www.mineduc.cl/estrategia-de-bienestar-y-convivencia/">Estrategia de Bienestar y Convivencia</a><u>,</u> un conjunto de medidas que buscan aportar al cuidado y el reencuentro de niños, niñas y adolescentes (NNA) y sus familias en sus respectivas comunidades, y la creación del Consejo Asesor para la Convivencia Escolar, con el fin de tomar acciones frente a la problemática.</p>
<p>La estrategia considera la entrega de recursos pedagógicos para apoyar a las comunidades educativas, así como intervenciones directas a establecimientos educacionales que cuenten con casos críticos. Son 13 las y los expertos que conforman el grupo asesor, quienes tienen como misión la elaboración de políticas públicas a corto y largo plazo.</p>
<p>Según cifras de la Superintendencia de Educación –dadas <a href="https://www.latercera.com/paula/violencia-escolar-los-agitados-primeros-dias-del-regreso-a-clases/">a conocer por <em>La Tercera</em></a>– el 31% de las denuncias que habían ingresado a nivel nacional hasta el 22 de marzo de 2022 estaban relacionadas con maltrato a estudiantes. La mayoría corresponde a maltrato físico y psicológico entre alumnos.</p>
<blockquote class="twitter-tweet">
<p dir="ltr" lang="es">&#x1f4cc;La violencia y acoso escolar daña a niños, niñas y jóvenes, afectando la calidad de la educación y la convivencia.</p>
<p>Pincha aquí para conocer los detalles y la información que debe contener el protocolo de actuación frente a situaciones de maltrato.&#x1f449;<a href="https://t.co/jku5XlicZF">https://t.co/jku5XlicZF</a> <a href="https://t.co/6gA36cTSmq">pic.twitter.com/6gA36cTSmq</a></p>
<p>— Supereduc (@supereduc_cl) <a href="https://twitter.com/supereduc_cl/status/1508829347334995969?ref_src=twsrc%5Etfw">March 29, 2022</a></p></blockquote>
<p><script src="https://platform.twitter.com/widgets.js" async="" charset="utf-8"></script></p>
<p>Los casos han ocurrido en diferentes zonas del país. A fines de marzo un menor atacó a otro estudiante con un arma blanca en el Liceo Rayen Mapu de Quellón, y esa misma semana una pelea entre estudiantes en Talca terminó con un joven en riesgo vital producto de una puñalada. Por esos días también, tras una riña en el Liceo Industrial Las Salinas de Talcahuano, un profesor de religión fue atacado por la espalda con un arma cortopunzante, y un grupo de alumnas protestó afuera del Liceo Lastarria denunciando presuntas amenazas de violación por parte de un grupo de estudiantes del mismo liceo.</p>
<p>La primera semana de abril finalizó con un episodio que está lejos de aquietar las alertas en materia de seguridad escolar: un estudiante de 16 años atentó contra su vida en el patio de su liceo en Santa Cruz.</p>
<p>Según la psiquiatra infanto-juvenil y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica, Catalina Castaño, en conversación con <strong>Puroperiodismo</strong>, son varios los fenómenos que han ocurrido durante la pandemia que pueden ayudar a comprender mejor este complejo fenómeno.</p>
<p>La profesional, quien también se desempeña en la Unidad de Salud del Adolescente del Hospital Sótero del Río, dice: “Un factor importante, probablemente, tiene que ver con la falta de sociabilización que hubo en todo este periodo. Y veo que también hay una cultura de la violencia que no es tan local, sino más extendida, no sólo en nuestro país. Lleva un tiempo ya, no es algo nuevo” .</p>
<p>Castaño explica, además, que todo esto “tiene harto que ver con la falta de supervisión que hubo en este periodo y que había en el último tiempo. Durante la pandemia se dio un fenómeno complicado en el que muchos de los papás debieron seguir trabajando online e incluso presencial, y los hijos quedaron súper solos en la casa, y tenían que quedarse con la tecnología disponible para poder conectarse a sus clases. Yo diría que hubo una baja en la supervisión del contenido que los niños y adolescentes usaban, y no le podría echar la culpa a nadie. Creo que fue algo que ocurrió nomás, y que estos niños estuvieron en las casas con acceso a un contenido poco supervisado, donde además muchos de los papás tampoco saben cómo supervisar. Si no naciste o no te criaste en este mundo digital, cuesta un poco aprender a dominarlo o controlarlo”.</p>
<div id="attachment_31276" style="width: 910px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31276" class="size-full wp-image-31276" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/Catalina-Castaño-JPG.jpg" alt="Catalina Castaño, psiquiatra infanto-juvenil del Hospital Sótero del Río y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica." width="900" height="500" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/Catalina-Castaño-JPG.jpg 900w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/Catalina-Castaño-JPG-800x444.jpg 800w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /><p id="caption-attachment-31276" class="wp-caption-text">Catalina Castaño, psiquiatra infanto-juvenil del Hospital Sótero del Río y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica.</p></div>
<p><strong>–Se combina un exceso de pantallas con un encierro prolongado…</strong></p>
<p>Ese es un factor puntual, el acceso a tecnología sin supervisar, y otro es la dificultad de la sociabilización. Se sienten inseguros al volver. Hay muchos que no vieron a los amigos desde los 12 años. De los 12 a los 13, 14, eres otra persona. Te cambia tu forma de pensar, de sentir e incluso cómo te ves. Y eso puede haber generado un factor en que la tolerancia al otro cambió un poco también. A que te ocupen espacio, que te digan algo, etcétera.</p>
<p><strong>–¿Se podía prever que esta vuelta presencial de golpe afectaría negativamente en algunos aspectos? </strong></p>
<p>Se podía prever que algo iba a pasar. Las consultas en salud mental infanto-juvenil han aumentado un montón, pero creo que hay que ser súper claros: la vuelta a clases es positiva. En experiencia de pacientes que vengo controlando desde hace un tiempo, a muchos les costó la entrada un par de semanas, diría que incluso el primer mes. Pero ahora uno ve que estos niños ya se están adaptando a su rutina y al colegio. Creo que estos fenómenos puntuales tan violentos e impactantes han generado harta atención, pero me queda la duda de que esto sea lo normal.</p>
<p><strong>–¿Qué otros factores nos podrían haber alertado de esto?</strong></p>
<p>Lo podríamos haber previsto en el sentido de que las redes sociales son agresivas también. Uno tiende a socializar de una manera distinta cuando no estás presente, y tal vez se dicen cosas más fuertes o menos empáticas. Quizás los adolescentes están replicando ese modelo de interactuar en las salas de clases. Pienso también que, además, hay un factor que va un poco más allá: que en general se ha instalado un discurso un poco más agresivo en el último tiempo con todo lo que ha ido pasando desde el punto de vista sociopolítico. Uno escucha peleas que en las familias de repente no existían, y ahora sí están ocurriendo. Entre los padres o los papás con los abuelos&#8230; Ha habido conflictos, estamos viviendo un periodo que es difícil y complicado donde se han juntado varias cosas en una misma olla. Esos son factores que han ido generando que esto se pudiese producir.</p>
<p><strong>–Y con esos antecedentes, ¿había otro método para realizar este retorno presencial? ¿Cómo se podía evitar aquello? </strong></p>
<p>Los colegios privados, por ejemplo, volvieron antes a clases, a mitad del año pasado. Dependía del colegio y del tamaño, algunos eran en grupos, pero la mayoría trató de volver. También fue más o menos de golpe, pero fue mucho antes, y siempre que se pudo, trataban de volver a clases. Eso no fue ocurriendo en el sistema público, y uno puede entender las razones, que no estaban las condiciones físicas. Hay niños que llevan encerrados desde el estallido social, desde 2019 que no están en contacto con su grupo etáreo. Eso se podría haber prevenido tratando de hacer el retorno a clases mucho antes, como ocurrió en otros países y otros sistemas. Creo que el tiempo fue muy largo, no creo que lo abrupto haya sido malo.</p>
<p><strong>–El ministro de Educación reconoció hace unos días que fue una “equivocación” mantener los colegios cerrados. ¿Qué cree usted?</strong></p>
<p>La vuelta a clases es muy buena; lo malo fue haber dado la elección el año pasado de poder volver o no. Eso sí que no fue tan positivo, y se podría haber hecho mejor, pero no sé si hubiese prevenido lo que está pasando ahora porque hay factores que van más allá de la pandemia y el encierro, que tienen que ver con la dificultad para supervisar, con el ingreso fuerte de las redes sociales durante la pandemia, con el liberar muchas veces los papás las normas que tenían sobre las redes sociales. Si estás metido en un colegio tampoco puedes estar mirando qué es lo que está haciendo tu hijo en el computador, es asfixiante.</p>
<p><strong>–Casi inviable&#8230;</strong></p>
<p>Exacto, no era posible. Allí se ve otro fenómeno, y es que los adolescentes y los niños están teniendo varios problemas para concentrarse con la vuelta a clases, y ese también puede ser un factor que esté generando que anden más desordenados. Se perdió esto de tener clases en la casa y tener a tu profesor básicamente en el computador, metido en tu comedor. Se perdió cierto nivel de distancia que puede haber existido entre el docente y el niño. Y eso también uno lo ve en las clases universitarias. Antes había cierto&#8230; no sé si respeto, pero una distancia necesaria para que tú pudieras cumplir las normas, y yo creo que eso se ha perdido. Se ha horizontalizado un poco la relación, que en ciertos casos es algo positivo, pero a ciertas edades no. A ciertas edades debe haber una figura que represente cierto nivel de autoridad para poder mantener el orden, sobre todo si hay cuarenta niños en una sala.</p>
<div id="attachment_31280" style="width: 900px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31280" class="size-full wp-image-31280" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/violencia-escolar1.jpg" alt="Según cifras de la Superintendencia de Educación el 31% de las denuncias que habían ingresado al 22 de marzo de 2022 estaban relacionadas con maltrato a estudiantes." width="890" height="500" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/violencia-escolar1.jpg 890w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/violencia-escolar1-800x449.jpg 800w" sizes="auto, (max-width: 890px) 100vw, 890px" /><p id="caption-attachment-31280" class="wp-caption-text">Según cifras de la Superintendencia de Educación el 31% de las denuncias que habían ingresado al 22 de marzo de 2022 estaban relacionadas con maltrato a estudiantes.</p></div>
<h2>El factor tecnológico</h2>
<p><strong>–Los padres también deben emprender una misión particular, sobre todo en control de la tecnología, ¿no?</strong></p>
<p>Sí, es súper fome, porque en el fondo te genera un conflicto que antes no existía, pero hay que ponerse un poco estrictos. Lo ideal es que los niños no tengan contacto con el celular antes de los tres años. Eso uno lo ve en la calle: guaguas que van en el coche con el celular. Es súper mala práctica porque además genera un cierto nivel de adicción. Es demasiado entretenido, a los adultos nos pasa también, pero lo que ocurre es que uno tiene que cumplir con responsabilidades y por ahí lo logras sacar de la cabeza. Pero una guagua no puede regular el bienestar que esto le genera. Lo que dicen las guías es que ojalá desde los cinco años en adelante tener contacto con la tecnología, pero yo creo que eso es una utopía en la actualidad. Hay que tratar de no usarlo como premio, sino como una rareza, un ratito mientras saliste a comer y necesitas que esté tranquilo un momento. Puede ser, pero que el niño entienda que esto no es la normalidad y que el celular no está disponible para él y no es de él, sino que del papá o la mamá.</p>
<p><strong>–Para muchos padres, no algo fácil de hacer.</strong></p>
<p>Yo siempre recomiendo borrar todas las aplicaciones de juego, ojalá no tener nada que sea entretenido para el niño en el celular. YouTube, Tiktok, todas esas aplicaciones son malas porque generan un contenido que tú no puedes supervisar de manera inmediata, porque aparecen no más, muchas veces con el algoritmo de las aplicaciones, y que les echa a perder la capacidad de tener paciencia y esperar. «Ah, no me gustó», pasas el dedo y aparece un video nuevo. A mis hijos no les gusta la tele porque no les gusta esperar las publicidades, ya eso les da lata, porque están acostumbrados a ver Netflix, donde no hay.</p>
<p><strong>–¿Y en qué se traduce eso?</strong></p>
<p>Todos estos niños que están tan expuestos a las pantallas y a las redes sociales desde chiquitos les va a costar mucho concentrarse siempre, aunque no tengan déficit atencional, porque los estás acostumbrando al «si no me gusta, lo cambio». «Profe, la clase está aburrida, no me gusta». Esa es una queja constante. Va a estar aburrida, te vas a aburrir a veces, y te aburres en la mesa cuando estás con los abuelos o tus papás y primos, pero tienes que estar ahí, porque en esas conversaciones aburridas vas generando los vínculos.</p>
<p><strong>–¿Es una dependencia de la tecnología?</strong></p>
<p>Generalmente se va generando un círculo vicioso en el que usamos la tecnología para calmar cierto nivel de pataletas o ansiedad, pero no usarla les va generando más ansiedad. Eso les pasa a los adolescentes también. Ha habido muchos problemas con los celulares, que lo sacan en clase, se molestan mientras están en la sala, el profe se enoja&#8230; Y esto no es sólo a nivel escolar, también a nivel universitario. En los cursos chicos de la universidad están teniendo varios problemas por lo mismo, porque están los alumnos chateando, conversando y el profe adelante haciendo la clase solo, y eso es un problema. En el fondo, ¿dónde queda la convivencia en grupo? Finalmente tiene que ver con eso, la información que das en la clase la puedes conseguir, pero hay un tema de convivencia, de aprender a respetar los límites, de ser empáticos.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-31282" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/niño-celular.png" alt="niño celular" width="950" height="475" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/niño-celular.png 950w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/niño-celular-800x400.png 800w" sizes="auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>-¿Cree que esto responde a una falta de educación en salud mental en Chile que se arrastra durante años? </strong></p>
<p>Creo que hay varios factores que tienen que ver con algo cultural nuestro como país. Tendemos a movilizarnos una o dos horas al trabajo, cosa que en otros países no pasa. Estamos acostumbrados, como si viviéramos en ciudades distintas, y eso quita tiempo. Ahora, el tema de no tener conciencia de salud mental no es algo tan local, sino bien transversal a nivel histórico mundial; para la gente mayor de 50 años es como si esto no hubiese existido y que uno estuviera inventando cosas. Para los mayores de 30 existe, pero todavía está el prejuicio. De ahí para abajo diría que hay un boom que se tiró para el otro lado. Ahora tú ves gente que está viviendo cosas que son normales y se patologizan..</p>
<p><strong>–¿Es sólo algo generacional?</strong></p>
<p>El estilo de vida que tenemos en la ciudad también es un factor súper importante. Muy rápido, muy agresivo. Vivimos súper mal en ese sentido. Organizamos mal el tiempo, y uno ve que eso le afecta a los adolescentes. Las mamás tienen que ir a trabajar a las seis de la mañana y a veces llegan a las siete de la tarde reventadas, y ahí ¿cómo le pides que se ponga a hacer tareas o a jugar, si llega a la casa además a hacer aseo y limpiar? Y esto pasa en casi todos los niveles socioeconómicos, con las variantes que quieras, pero creo que el trabajo excesivo ha sido un factor bien importante en temas de crianza y de que haya una peor salud mental para los niños.</p>
<p><strong>-Frente a toda esa situación, ¿debería comenzar a verse la salud mental como una responsabilidad gubernamental? </strong></p>
<p>Sí, creo que desde hace unos 10 años sí ha habido un intento por mejorar las cosas. Ha habido cambios en términos de que se ha tratado de formar más profesionales de salud mental. Yo diría que uno ha visto que se han incorporado más psicólogos en la salud pública, más trabajadores sociales. Ha habido un intento por mejorar, no creo que no se haya hecho nada. Insisto, es demasiado complejo. Siento y veo que nos vamos acostumbrando a un estilo de vida que es poco sano. ¿Cómo arreglarlo? No tengo idea.</p>
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