<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>religión &#8211; Puroperiodismo</title>
	<atom:link href="https://www.puroperiodismo.cl/tag/religion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.puroperiodismo.cl</link>
	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 02 Aug 2014 14:37:31 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	
	<item>
		<title>Editor del National Catholic Reporter: «Es difícil acostumbrarse a cubrir una cultura antigua como la del Vaticano»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/editor-del-national-catholic-reporter-es-dificil-acostumbrarse-a-cubrir-una-cultura-antigua-como-la-del-vaticano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 Mar 2013 14:56:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Dennis Coday]]></category>
		<category><![CDATA[National Catholic Reporter]]></category>
		<category><![CDATA[prácticas periodísticas]]></category>
		<category><![CDATA[religión]]></category>
		<category><![CDATA[transparencia]]></category>
		<category><![CDATA[Vaticano]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=21403</guid>

					<description><![CDATA[Tras la renuncia de Benedicto XVI y la inminencia del cónclave para elegir a su sucesor, Dennis Coday, editor del principal semanario sobre la Iglesia Católica en Estados Unidos, describe el trabajo que están realizando para abordar una institución "que opera en secreto".]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Tras la renuncia de Benedicto XVI y la inminencia del cónclave para elegir a su sucesor, Dennis Coday, editor del principal semanario sobre la Iglesia Católica en Estados Unidos, describe el trabajo que están realizando para abordar una institución «que opera en secreto».</h3>
<div style="width: 610px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="http://farm4.staticflickr.com/3646/3537715239_ede0734f9f_z.jpg" alt="" width="600" height="403" /><p class="wp-caption-text">Panorámica de la Plaza San Pedro. Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/cmgramse/3537715239/" target="_blank">cmgramse</a></p></div>
<p>Fue fundado en 1964 y desde entonces ha cumplido con el <a href="http://www.nytimes.com/2003/04/12/nyregion/robert-g-hoyt-81-founder-of-national-catholic-reporter.html?pagewanted=1" target="_blank">mandato de su fundador, Robert G. Hoyt</a>: utilizar los estándares del periodismo secular para cubrir los asuntos de la Iglesia Católica.</p>
<p>Esa tradición se ha mantenido hasta hoy, afirma desde Roma Dennis Coday, editor del <em><a href="http://ncronline.org/" target="_blank">National Catholic Reporter</a>, </em>un medio que comenzó como diario y que actualmente circula como semanario, además de su completa versión web.</p>
<p>Coday se encuentra en la capital italiana desde fines de febrero, siguiendo de cerca los acontecimientos tras la renuncia de Benedicto XVI. Reconoce que la noticia los tomó desprevenidos y no tenían planes para abordarla. «Tuvimos que apoyarnos en nuestra red de de reporteo regular para hacer el trabajo»</p>
<p>El editor no está solo en Italia. Junto a <a href="http://ncronline.org/authors/joshua-j-mcelwee" target="_blank">Joshua McElwee</a> se han encargado de cubrir las noticias de último minuto que han surgido tras las distintas actividades que se suceden en el Vaticano, como las <a href="http://ncronline.org/node/46626" target="_blank">palabras del cardenal Schönborn</a>, quien declaró que la Iglesia Católica vive «tiempos de sed». «No tiene directa relación con la elección papal, pero entrega información aguda sobre los personajes que ocuparán roles», afirma.</p>
<blockquote><p>«No estamos acostumbrados a que nos digan ‘No, no pueden ver ese documento’ o ‘No, no pueden hablar con esa persona’. Por ese motivo es que John Allen se ha convertido en un experto Vaticano. Él ha aprendido a navegar en estas aguas extrañas».</p></blockquote>
<p>La clave del <em>NCR</em>, dice Coday, es el trabajo en equipo. Destaca, en primer lugar, el exhaustivo trabajo de <a href="http://ncronline.org/authors/john-l-allen-jr" target="_blank">John L. Allen Jr.</a>, el principal corresponsal del medio, autor de siete libros y voz autorizada en la materia. «Él tiene la mejor red de fuentes y contactos», explica el editor.</p>
<p>«Los reporteros que firman notas, sin embargo, son sólo una porción de nuestro tiempo», complementa Coday. «Nuestra editora web (Pam Cohen), nuestros redactores y otros miembros del equipo han realizado una labor importante de divulgar las historias que los reporteros escriben para que las personas puedan leerlas. Nuestra editora web es experta en redes sociales y ha sido muy exitosa en presentar las historias ante la audiencia. También nos apoyamos mucho en nuestros redactores para verificar datos y estilizar los textos cuando a veces nos tropezamos con frases y estilos».</p>
<p><strong>—¿Cómo describirías el reporteo que hacen de la Iglesia Católica y el Vaticano en términos de transparencia, acceso a fuentes y el necesario conocimiento que deben tener reporteros y analistas?<br />
</strong>Como venimos de la tradición americana de la prensa libre y la transparencia, es difícil acostumbrarse a cubrir una cultura antigua como la del Vaticano, que opera en secreto. No estamos acostumbrados a que nos digan &#8216;No, no pueden ver ese documento&#8217; o &#8216;No, no pueden hablar con esa persona&#8217;. Por ese motivo es que John Allen se ha convertido en un experto Vaticano. Él ha aprendido a navegar en estas aguas extrañas».</p>
<p><strong>—¿Por qué crees que es necesaria la existencia del <em>National Catholic Reporter</em>? ¿Es sólo una fuente de informaciones o pretende cumplir con otro propósito?</strong><br />
La tradición del <em>NCR</em> en los últimos cincuenta años ha consistido en utilizar las herramientas del periodismo estadounidense y aplicarlas para cubrir a la Iglesia, en los Estados Unidos y a nivel global. Nuestro reporteo, creo, es preciso incluso cuando es crítico. En nuestros editoriales hemos apoyado con vehemencia un mensaje evangelizador que invita a las personas a la inclusividad y a tener un profundo respeto por cada individuo. A veces eso nos pone en desacuerdo con las estructuras formales de la Iglesia, pero se trata de un punto de vista que los lectores esperan de nosotros.</p>
<p>Precisamente, Dennis Coday cree que la legitimidad del <em>NCR</em> se da por la acuciosidad y precisión de su reporteo, muy lejos de la exageración o el sensacionalismo.</p>
<p>Por estos días la única certeza del editor es la fecha de retorno, atada inexorablemente al inicio de una nueva etapa para la Iglesia Católica. En sus palabras: «Hasta que tengamos un nuevo papa».</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Felipe Berríos expone a fondo su visión sobre la Iglesia Católica</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/felipe-berrios-expone-a-fondo-su-vision-sobre-la-iglesia-catolica/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/felipe-berrios-expone-a-fondo-su-vision-sobre-la-iglesia-catolica/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Andrea Vial]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Jun 2010 00:43:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Multimedia]]></category>
		<category><![CDATA[catolicismo]]></category>
		<category><![CDATA[fe]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Berríos]]></category>
		<category><![CDATA[religión]]></category>
		<category><![CDATA[Video]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=6681</guid>

					<description><![CDATA[<object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" width="247" height="227" id="viddler_a730bfd5"><param name="movie" value="http://www.viddler.com/player/a730bfd5/" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><embed src="http://www.viddler.com/player/a730bfd5/" width="247" height="227" type="application/x-shockwave-flash" allowScriptAccess="always" allowFullScreen="true" name="viddler_a730bfd5"></embed></object><br>
La siguiente grabación, parte de un proyecto mayor, pone en contexto las ideas que sustentan el por qué este jesuita piensa que la Iglesia Católica se juega hoy un momento histórico.<br>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Berríos pone en la agenda aquellos temas que nos hacen reflexionar sobre qué tipo de sociedad queremos y de paso qué rol le cabe a la Iglesia Católica en la construcción de un país más justo, inclusivo y humano.</h3>
<p>[viddler id=a730bfd5&amp;w=470&amp;h=370]</p>
<p>Felipe Berríos SJ. nunca ha sido un sacerdote de aguas quietas. Por lo tanto, llama la atención que alguien se sorprenda por los contenidos de las entrevistas que publicó  el diario <em>La Tercera </em>y revista «Sábado» de <em>El Mercurio</em> el mismo día de su partida al África.</p>
<p>Más allá de la polémica que generan sus palabras y su forma de interpretar el evangelio, Berríos logra con creces lo que se propone: <strong>poner en la agenda aquellos temas que nos hacen reflexionar sobre qué tipo de sociedad queremos y de paso qué rol le cabe a la Iglesia Católica en la construcción de un país más justo, inclusivo y humano. </strong></p>
<p>La grabación que Puroperiodismo presenta a continuación fue realizada la mañana del sábado 5 de junio, cuando ya empezaban a arder los blogs de los diarios con las reacciones de los lectores. La idea de publicar este material —que forma parte de un trabajo más amplio— es poner en contexto las ideas que sustentan el por qué Berríos piensa que la Iglesia Católica se juega hoy un momento histórico.<span style="color: #ffffff;">.</span></p>
<h4><span style="color: #800000;">COLUMNAS Y REFLEXIONES SOBRE EL TEMA</span></h4>
<p><strong><a href="http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2010/06/08/diatribas-del-p-berrios.asp" target="_blank">Jaime Antúnez Aldunate</a>: </strong>«Más que en la fuerza de una verdad que puede sonar incómoda, sus argumentaciones se apoyan en recursos mediáticos de fácil circulación» [<em>El Mercurio</em>, martes 08 de junio de 2010].</p>
<p><strong><a href="http://blogs.elmercurio.com/reportajes/2010/06/13/felipe-berrios-sj-el-hereje.asp" target="_blank">Carlos Peña</a>:</strong> «No es raro, entonces, que ese puñado de católicos, mientras se indignaban con el ejemplo de Felipe Berríos, guardaran ominoso silencio, e incluso insinuaran comprensión, con el delincuente de Marcial Maciel» [<em>El Mercurio</em>, domingo 13 de junio de 2010<a href="http://blogs.elmercurio.com/reportajes/2010/06/13/felipe-berrios-sj-el-hereje.asp" target="_blank">].</a><br />
<a href="http://diario.elmercurio.com/2010/06/13/reportajes/cuentan_que/noticias/CF8D9753-A122-47BE-8470-CEBE6F80E785.htm?id={CF8D9753-A122-47BE-8470-CEBE6F80E785}" target="_blank"><strong> </strong></a></p>
<p><strong><a href="http://diario.elmercurio.com/2010/06/13/reportajes/cuentan_que/noticias/CF8D9753-A122-47BE-8470-CEBE6F80E785.htm?id={CF8D9753-A122-47BE-8470-CEBE6F80E785}" target="_blank">Monseñor Felipe Bacarreza</a>:</strong> «Pienso que el padre Berríos da muestras de una gran vanidad y autosuficiencia que son peligrosas en un sacerdote» [<em>El Mercurio</em>, domingo 13 de junio de 2010].</p>
<p><strong><a href="http://www.quepasa.cl/articulo/1_3552_9.html" target="_blank">Cardenal Jorge Medina</a>: </strong>«El padre Berríos dice que la mejor manera de misionar es hacer mediaguas. Me parece una afirmación sorprendente [&#8230;], porque el gran misionero en los principios del cristianismo fue San Pablo y él nunca habló de esto» [<em>Qué Pasa</em>, viernes 11 de junio de 2010].</p>
<p><strong><a href="http://diario.elmercurio.cl/2010/06/09/editorial/cartas/noticias/41b24f74-0caa-4e09-bc6b-dddbe4c2c23b.htm" target="_blank">Lucía Santa Cruz</a>: </strong>«Muchas veces no estuve de acuerdo con sus opiniones en materia terrenal. Pero jamás dejé de ver a Jesús en su mirada y en su corazón. Felipe es un hombre de convicciones profundas, siempre inspiradas por la buena fe» [<em>El Mercurio</em>, miércoles 9 de junio de 2010].</p>
<p><strong><a href="http://diario.elmercurio.cl/2010/06/16/editorial/cartas/noticias/aa797fc9-2eb9-4fab-95aa-d68bb31b556d.htm" target="_blank">María Luisa García-Huidobro</a>:</strong> «Profundo dolor me ha causado en los últimos días ver a un obispo de mi Iglesia, preocupado de las declaraciones del sacerdote Felipe Berríos, quien representa a miles de católicos comprometidos, sin poner el foco en los problemas profundos y graves que estamos viviendo como Iglesia en Chile» [<em>El Mercurio</em>, miércoles 16 de junio de 2010].</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/felipe-berrios-expone-a-fondo-su-vision-sobre-la-iglesia-catolica/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>17</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Iglesia de los Sacramentinos: En medio de la renovación, el abandono</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/reportaje-iglesia-de-los-sacramentinos-en-medio-de-la-renovacion-el-abandono/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/reportaje-iglesia-de-los-sacramentinos-en-medio-de-la-renovacion-el-abandono/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Galaz]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Dec 2009 13:53:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[religión]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[reportajes de estudiantes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=4042</guid>

					<description><![CDATA[La iglesia de los sacramentinos es un gran hito urbano de Santiago. Además, es uno de los templos más solicitados para matrimonios. Pero quedó sin terminar hace noventa años y nunca, nunca, ha sido restaurado. Ignorado por la ciudad, y enclavado en un área de renovación urbana, este símbolo del barrio cívico lucha contra el tiempo y las palomas que defecan en sus cornizas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="color: #800000;">La iglesia de los sacramentinos es un gran hito urbano de Santiago. Además, es uno de los templos más solicitados para matrimonios. Pero quedó sin terminar hace noventa años y nunca, nunca, ha sido restaurado. Ignorado por la ciudad, y enclavado en un área de renovación urbana, este símbolo del barrio cívico lucha contra el tiempo y las palomas que defecan en sus cornizas.</span></strong></p>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-13240" title="Iglesia Sacramentinos" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2009/12/Iglesia-Sacramentinos.jpg" alt="Iglesia Sacramentinos" width="600" height="322" /><br />
<small><span style="color: #808080;"><em>Los trabajos en la basílica de los Sacramentinos comenzaron en 1912 </em>| Foto: </span><a href="http://www.flickr.com/photos/hurtubia/1106909162/sizes/z/in/photostream/" target="_blank">rhurtubia</a></small></p>
<p>Mismo dueño, casi idéntico diseño. Una en París y la otra en Santiago. Una en la colina de Montmartre. La otra en Santa Isabel esquina Arturo Prat. A una la llaman Basilique du Sacré Coeur. A la otra, Iglesia del Santísimo Sacramento. Una es de piedra blanca. La otra de hormigón armado. El atrio de una es una explanada desde donde se puede ver prácticamente todo París. Desde el atrio de la otra se ve una plaza, una pileta y edificios altos de colores pastel. En las dos basílicas las palomas defecan. Pero solo una es limpiada.</p>
<p>La basílica parisina se terminó de construir en 1914 y se consagró después de la primera Guerra Mundial, en 1919. Los trabajos en los Sacramentinos, su símil chileno, comenzaron en 1912, pero se detuvieron en 1920 y jamás se retomaron. Por eso los costados y casi toda la parte trasera -o ábside- del templo están con hormigón expuesto. La iglesia no se ve bien. Su aspecto es gris. Sus esquinas están cubiertas con abundante guano de las palomas que ahí habitan. Sus rejas altas están para protegerla de vandalismos. Su foso, entre el inicio de la construcción y la calle Santa Isabel, permanece lleno de basura: botellas de bebida, envoltorios de helados, escombros y pelotas de futbol. Las puertas laterales llevan años cerradas. Las pasarelas para llegar a ellas, en algunos lugares, están derrumbadas. Igual que la cruz de tres metros que coronaba la cúpula central y que para el terremoto del 85 se vino abajo. Si el edificio nunca fue terminado, menos ha sido restaurado en sus casi 90 años de vida.</p>
<p>“Lo que se destruye así queda, porque no hay plata para arreglarlo”, dice el párroco Alejandro Fabio s.s.s.<br />
En rigor, lo único que se hace es mantención: se paga la luz, el agua, el gas. Se compra cera para el parquet interior y se les paga a dos personas para que se encarguen del aseo. “Mantener el templo cuesta alrededor de un millón quinientos mensual”, agrega el sacerdote. La basílica pertenece a la Congregación del Santísimo Sacramento. Es una orden regular –como los jesuitas o los franciscanos–, por lo que no recibe ningún aporte del Arzobispado: así lo confirmó el padre Oscar Muñoz, Vicecanciller del Arzobispado (la cancillería se encarga de elaborar todos los documentos oficiales de la curia).</p>
<p>Según los registros del Centro de Documentación del Consejo de Monumentos Nacionales, la Iglesia del Santísimo Sacramento fue declarada “Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico de acuerdo al Decreto Supremo N° 408 del 29 de octubre de 1991”. Este título permite que la propiedad no pague contribuciones. Hasta ahí llega el aporte del Estado. Esa es la regla: la Ley 17.288. La encargada del área de arquitectura de Consejo, Karina Aliaga, señala que esta entidad solo tiene la facultad de asignar fondos de emergencia y cuando se trata de un caso “en que está realmente comprometida la integridad de algún bien inmueble declarado Monumento Histórico”.<br />
La Municipalidad de Santiago regaló las luces que iluminan la cúpula central en las noches y le paga a la empresa Citeluz para que les haga la mantención. Tampoco multan a los religiosos por el remate de una de las cúpulas traseras, a las espaldas de la escultura del San Pedro Julián Eymard –fundador de la orden–, que desde el terremoto del 85 amenaza con irse al suelo.</p>
<p>La peor época para los Sacramentinos es el invierno: “El techo está lleno de goteras y no podemos subir a nadie a taparlas porque no tenemos cómo asegurarnos de que no se caiga”, dice el padre Fabio. Por los accesos laterales a la cripta se cuela el agua y la inunda. Es la peor época, también, porque no hay matrimonios. Estos son el mayor ingreso de los Sacramentinos. Para casarse ahí se debe hacer un aporte voluntario de 300 mil pesos. Si se quiere llevar a cabo la ceremonia en la cripta, son 250 mil. Si la pareja es del sector, son 150 mil. Si pertenece a la parroquia, es gratis. Podría haber tres matrimonios diarios: dos en la iglesia y uno en la cripta.</p>
<p>La mayor parte de las ceremonias de matrimonio se efectúa entre octubre y marzo. En realidad, si la cosa va bien, se realizan dos matrimonios por semana. Después, baja la demanda y con ello el aporte voluntario: 200 mil. Para noviembre hay diez matrimonios. Marzo está copado. “En esta parroquia nadie se deja de casar por plata”, asegura el padre Fabio. Por eso, en rigor, el ingreso por este concepto varía mes a mes.</p>
<p>Para el párroco, lo ideal sería contar con tres millones de pesos mensuales. Con eso se pagaría la vida de los tres religiosos de la comunidad, el sueldo de la secretaria y de los dos auxiliares, las actividades parroquiales y la mantención del templo. Pero nunca hay tres millones. No alcanza. Lo que se gana en la época buena de matrimonios se guarda para el invierno. Y queda pendiente limpiar canaletas, reponer vidrios, restaurar vitrales, arreglar el órgano Walcker Op. 1932, enderezar algunas esculturas inclinadas, tapar las innumerables fisuras en la pintura del interior, estucar lo que falta del exterior, limpiar y reparar lo que da a Santa Isabel, recuperar los salones que están detrás del templo, arreglar el alcantarillado y quitar el excremento de las palomas.</p>
<p>Al costado norte del templo está el antiguo convento de los Sacramentinos. Forma parte de lo que fue declarado Monumento Histórico en 1991. Hoy pertenece a la Municipalidad de Santiago. En ese lugar se realiza una remodelación para transformar el lugar en un centro cultural. El arquitecto que diseñó la obra es Pablo Moraga, del estudio de arquitectura Puerto Varas, ubicado en esa ciudad junto al lago Llanquihue. Moraga ha desarrollado proyectos relacionados con el patrimonio histórico en Santiago y en el sur. Conoce la historia de los Sacramentinos: “Un ambicioso proyecto de construcción para la época, por la calidad de los materiales y las dimensiones de la construcción”. A su juicio, conservar el patrimonio no significa necesariamente terminar el trabajo. Según el arquitecto, hay corrientes dentro de la conservación que creen que es mejor dejarlo como quedó cuando paró la construcción.</p>
<p>Seguramente cuando el arquitecto Ricardo Larraín Bravo vio en pie la basílica que había diseñado, no pensó que 90 años después quedaría cercada por edificios que superarían los 56 metros de altura de la cúpula central. El plano regulador de la Municipalidad de Santiago, aprobado en 1991, señala que todo lo que rodea a la basílica, salvo las áreas verdes, es Zona B: esto permitió la construcción, por el perímetro del templo, de edificios que superan los 20 pisos. Y así ocurrió. Hoy solo queda libre un terreno en la esquina sur oriente y las dos zonas verdes: al poniente el parque Almagro y al oriente la plaza Los Sacramentinos.</p>
<p>El barrio se ha revitalizado con la llegada nuevos habitantes. Hay más gente que va a la iglesia, a misa o a visitarla. Sin embargo, a juicio de Moraga, esto es un contrasentido porque se activa el sector en desmedro de la iglesia. Sin embargo, la presencia del parque y la plaza “le dan cierta holgura, lo que permite pensar que no va a desaparecer entre las torres que ahí se han levantado, como ha ocurrido con otras iglesias de Santiago”.</p>
<p>Las dudas sobre qué va a pasar con la iglesia de los Sacramentinos persisten. En julio de este año el arquitecto Jaime Migone, decano de la carrera de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Universidad SEK, se adjudicó un FONDART Bicentenario por $ 48.850.000 para investigar y elaborar un proyecto de restauración de la iglesia. Pero el padre Fabio ha recibido en sus tres años de párroco varios proyectos de restauración, además del compromiso de fieles e instituciones de aportar para mejorar el estado del monumento. Nada se ha concretado. A su juicio, porque los costos son muy elevados: “Por lo menos 10 millones de dólares”, afirma. El arquitecto Pablo Moraga cree que esta cifra no se escapa a la realidad.</p>
<p><span style="color: #c0c0c0;">______________________________________________________________________________________</span><br />
<small><em><span style="color: #808080;">Gabriel Galaz es estudiante de la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado.</span></em></small></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/reportaje-iglesia-de-los-sacramentinos-en-medio-de-la-renovacion-el-abandono/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>7</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Uniformados evangélicos: El lento camino de la igualdad religiosa</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/uniformados-evangelicos-el-lento-camino-de-la-igualdad-religiosa/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/uniformados-evangelicos-el-lento-camino-de-la-igualdad-religiosa/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Fabián Escobar]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Oct 2009 22:04:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[ejército]]></category>
		<category><![CDATA[igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[religión]]></category>
		<category><![CDATA[Reportaje]]></category>
		<category><![CDATA[reportajes de estudiantes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=2773</guid>

					<description><![CDATA[Si bien las Fuerzas Armadas se han identificado históricamente con el catolicismo, según el Censo del 2002 uno de cada cuatro integrantes del Ejército profesa un credo protestante. Por años, sin embargo, debieron celebrar su culto semi clandestinamente hasta que en 2008 se estableció un reglamento que ordenó la instalación de capellanías evangélicas. Fabián Escobar, estudiante de cuarto año, investigó el devenir de la igualdad religiosa en el mundo castrense y policial.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Si bien las Fuerzas Armadas se han identificado históricamente con el catolicismo, según el Censo del 2002 uno de cada cuatro integrantes del Ejército profesa un credo protestante. Por años, sin embargo, debieron celebrar su culto semi clandestinamente hasta que en 2008 se estableció un reglamento que ordenó la instalación de capellanías evangélicas. Fabián Escobar, estudiante de cuarto año, investigó el devenir de la igualdad religiosa en el mundo castrense y policial.</h3>
<p><img decoding="async" class="size-full wp-image-2779 alignleft" title="Soldados" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2009/10/soldados.jpg" alt="Soldados" width="263" height="598" /></p>
<p>Las Fuerzas Armadas históricamente se han identificado con la doctrina de la Iglesia Católica. Sin embargo, las ramas castrenses no quedan al margen del fuerte crecimiento del protestantismo en Chile que, según el Censo del año 2002, alcanza el 15,1% de la población y 25 % al interior del Ejército.</p>
<p>Por años uniformados pentecostales, metodistas, bautistas y de otras fraternidades tuvieron que conformarse con una semi clandestinidad para celebrar sus cultos dentro de las Fuerzas Armadas. Su fe podía ser manifestada única y exclusivamente si el superior al mando así lo autorizaba. Pero en 2008 se estableció un reglamento que ordenaba la instauración de capellanías evangélicas que vendrían a reivindicar el credo protestante en las Fuerzas Armadas</p>
<p>Un punto de inflexión tuvo que ver con la tragedia de Antuco: más de la mitad de los soldados fallecidos eran evangélicos y no pudieron recibir la bendición de esa religión.</p>
<h4>SIN VACILAR MARCHAR</h4>
<p>La historia del Suboficial (R) de Ejército Patricio Godoy es comparable con la del apóstol Pablo –aquel personaje bíblico que como soldado romano persiguió y mató a cristianos y que al final de sus días terminó convertido–,  ya que pasó del ateísmo extremo a la más profunda devoción cristiana.</p>
<p>En su adolescencia perteneció al partido Comunista y a la Brigada Ramona Parra. Con la intención de aumentar su destreza con las armas, decidió ingresar al Servicio Militar. Corría el marzo de 1973 y las tensiones políticas en Chile estaban desatadas. Sin embargo, no sólo cambiaría el contexto social en el país, sino también la vida del entonces conscripto. El destino le tenía guardada la más grande de las contradicciones.</p>
<p>La disciplina militar lo cautivó de tal manera que ni Karl Marx podría haberlo convencido de volver a sus antiguas andanzas. Menos aún cuando una noche durante una guardia de rutina en la Fábrica de Maestranza del Ejército (Famae) conoció a un pequeño grupo de civiles y militares que se juntaban a escondidas, entre las chatarras y escombros, para cantar, orar y adorar a Dios. Eran uniformados evangélicos que clandestinamente expresaban su fe, ya que la autoridad no veía con buenos ojos a las personas que no pertenecían a la religión católica.</p>
<p>“Los canutos éramos mirados en menos en el Ejército ya que encontraban que ser evangélico era sinónimo de ignorante. Constantemente nos pasaban a llevar”, dice Godoy. “En ocasiones llegaba el capellán católico y nos reunían a todos para hacer la primera comunión o rendir culto a la virgen. Pero cuando nosotros decíamos que no éramos católicos y que no creíamos en esas tradiciones, con mayor razón nos elegían para hacer guardia a la virgen”. Hoy el suboficial retirado es pastor de la Iglesia “Rostros Erguidos” en la comuna de Recoleta.</p>
<p>Eran días en que ser evangélico en el ejército acarreaba discriminación; y muchas veces expresar libremente esa fe podía generar conflictos.</p>
<p>“Un año tuve que hacer la instrucción militar a un batallón que era en su mayoría evangélico. Pero cuando hacíamos la formación para desfilar, cantábamos himnos cristianos con sones militares:</p>
<p style="text-align: center;"><em>Sin vacilar marchar, soldados de Jesús<br />
Ir por la cruz luchar, armados de virtud</em></p>
<p>Un coronel se asoma a la ventana y me dice: ‘Godoy, el ejército no canta esas huevadas canutas’. Y a pesar de que cantar me hacía sentir una gran alegría en el corazón, después debía recibir el reto por incumplimientos de mi labor militar”, rememora el ex militar, que pasó a retiro en el año 2000.</p>
<p>El suboficial dice que cuando no se contaba con la autorización de los mandos para realizar una reunión evangélica, se usaban otras alternativas que, de ser descubiertas, podían ser motivo de grandes castigos. “El mejor lugar para predicar eran las guardias. Mientras un batallón vigilaba, el resto de soldados escuchaba como yo les leía la Biblia”, comenta Godoy, que en su pequeña oficina mantiene condecoraciones al mérito militar y pequeños libros de la historia pentecostal en Latinoamérica.</p>
<blockquote><p>“Los canutos éramos mirados en menos en el Ejército ya que encontraban que ser evangélico era sinónimo de ignorante. Constantemente nos pasaban a llevar”, comenta Patricio Godoy.</p></blockquote>
<p>Cuando en octubre 1999 se promulgó la ley N° 19.638 de igualdad religiosa, aquella que garantizaba a las personas desarrollar y practicar –en público o en privado– libremente cualquier culto y no ser discriminadas por ello, se pensó que al fin las Fuerzas Armadas reconocerían de forma legal el derecho de sus integrantes a celebrar reuniones religiosas evangélicas. Sin embargo, para que la ley se hiciera realidad tuvo que pasar casi una década.</p>
<p>En septiembre del año pasado la presidenta Michelle Bachelet ordenó a las Fuerzas Armadas y de Orden reglamentar la incorporación de capellanes nacionales evangélicos que organizaran un sistema de apoyo pastoral para todos aquellos uniformados que profesaran una fe distinta a la católica.</p>
<p>En el reglamento queda establecido que el personal de las FF.AA. es libre de profesar cualquier religión, independiente del sexo, rango y condición social, siempre y cuando sus enseñanzas no se contrapongan al concepto de la patria y la jerarquía militar. También queda a responsabilidad de cada institución la habilitación de espacios físicos para el correcto ejercicio de la actividad religiosa.</p>
<p>El doctor Jorge Cárdenas de alguna forma es la encarnación del reconocimiento militar a las religiones protestantes. Siquiatra de profesión y pastor de la Iglesia Presbiteriana, es el primer capellán nacional evangélico en la historia del Ejército. No ha sido fácil la tarea ya, que en 10 meses ha tenido que armar toda una estructura que le permita ser en nexo entre la institución y los grupos protestantes uniformados activos y en retiro.</p>
<p>Para el doctor Cárdenas el nombramiento de capellanes evangélicos obedece a una necesidad del país por saldar una deuda histórica con el mundo protestante. “Si Chile quiere jugar en las grandes ligas, lo que tiene que hacer es mejorar las cifras sociales y dejar de aparecer en los reportes de las Naciones Unidas como un país con discriminación religiosa al interior de las Fuerzas Armas, ya que sólo había libertad para los católicos y no para los evangélicos”, reflexiona el capellán, quien reconoce que su trabajo es lento.</p>
<p>La primera gran tarea para el Ejército es reunir a distintos capellanes que se hagan cargo de unidades específicas. Estos deben ser uniformados en retiro que profesen alguna religión y que pertenezcan a una iglesia en calidad de pastor. Además deben tener estudios teológicos. No cualquier persona puede llegar a ser la máxima autoridad evangélica en las Fuerzas Armadas ya que, a pesar de lo religioso del tema, los mandos siempre deben respetarse.</p>
<p>Entre las complicaciones que ha enfrentado el capellán evangélico del Ejército está la relación con el Obispado Castrense Católico. Estos últimos han estado desde siempre al mando de la espiritualidad de los soldados, por lo que la llegada de este vecino nuevo y el desconocimiento de la doctrina de la religión evangélica han mantenido la relación entre ambos credos con luces y sombras. “El vínculo con la Iglesia Católica se expresa a través de personas y las relaciones con personas son diversas. He tenido relaciones buenas y malas. Tengo la sensación de que ellos tienen un sentimiento por tener la patente. Es un fenómeno histórico, que es parte por estar casi 500 años en el Ejército y ver que de repente llega otro integrante y no sabes cuáles son sus costumbres. Pero para mantener una armonía debe haber un entendimiento entre ambas iglesias. Nosotros como vecinos nuevos no debemos pasar a llevar el orden que ha mantenido la Iglesia Católica en este tiempo y ellos deben aprender a conocernos en toda nuestra diversidad”, sentencia el capellán, quien además es el jefe de la unidad de Salud mental del Hospital Militar.</p>
<p>Otro inconveniente para el doctor Cárdenas tiene que ver con la destinación de recursos para su misión. En su búsqueda por nuevos capellanes ha tenido que recorrer varias ciudades del país, pero aún no está reglamentado que esa actividad sea parte del Ejército, por lo que los gastos de los pasajes y estadía son costeados por él mismo. Como no forma parte del personal de planta del Ejército –ya que su sueldo es a honorarios–, cualquier gasto que pueda tener no es cubierto por la institución. “Es una materia en la que aún se debe legislar. Es un proceso lento, pero existe la voluntad del mando para hacerlo. No se puede pretender cambiar la historia de un día para otro, si la ley se demoró 10 años en cumplirse, es obvio que la adecuación del Ejército será más lenta”, finaliza el doctor.</p>
<h4>EL EJEMPLO POLICIAL</h4>
<p>Si bien las Fuerzas Armadas demoraron una década en reconocer el derecho por ley de sus funcionarios a manifestar su religión, las Fuerzas de Orden y Seguridad (Carabineros e Investigaciones) llevan más camino recorrido en materias de diversidad religiosa.</p>
<p>Carabineros tiene su propia iglesia evangélica, la IGECAR, fundada a mediados de los sesenta y que cuenta con su sede central en Santiago Centro –un galpón con todas las comodidades para realizar el culto que tiene capacidad para 300 personas– y varias matrices en todo Chile.</p>
<p>El primer capellán evangélico nombrado en una institución de seguridad fue David Muñoz. Este pastor Bautista está hace ocho años a cargo de la misión cristiana en la Policía de Investigaciones. En esta institución un 25% del personal profesa la religión evangélica activamente. “En las fuerzas de orden y seguridad los funcionarios que dicen ser evangélicos son militantes de verdad. Participan en su Iglesia, van a los cultos. Cuando hablamos de 25 % es un porcentaje que de verdad participa en la religión. No como los católicos, que dicen profesar la religión pero que nunca van a misa”, sentencia el pastor que viste una chaqueta con el logo en el pecho de la PDI y que sólo su cuello clerical lo diferencia del resto de los detectives.</p>
<h4>“SI ALGUNO DE MIS CAMARADAS LES HIZO DAÑO, LES PIDO PERDÓN</h4>
<p>El suboficial Godoy recuerda que tanta fue su locura cuando conoció la religión que quería gritárselo al mundo entero. “Una noche fuimos a hacer una intervención en La Victoria, en pleno gobierno militar, y en medio de la calle me puse a predicar. Con uniforme y fusil en mano les pedía perdón a los vecinos por si algún militar había cometido un acto impropio en contra de alguno de ellos”, recuerda el pastor. “Gracias al amor de Dios hoy puedo dormir tranquilo, ya que en esos años ví cosas terribles, pero al igual que el nombre de mi Iglesia hoy puedo vivir con el rostro erguido”.</p>
<p>Patricio Godoy postula hoy como capellán en el Regimiento Buin. Por todo lo que le ha tocado vivir en el Ejército, se considera una persona más que capacitada para estar en el cargo. Comenta que ser evangélico es una característica que se funda en la disciplina, el orden y la obediencia y que un se diferencia en su forma de actuar a un católico. Pero reconoce que aún la institución está al debe en materia de libertad religiosa. “He predicado en algunos regimientos y me he dado cuenta que aun faltan muchas cosas por hacer, especialmente en tema de infraestructura. No puede se que todavía las iglesias evangélicas no tengan un lugar establecidos donde hacer un culto, a diferencia de los católicos, que tienen todas las comodidades. Sólo por dar un ejemplo: en el nuevo Hospital Militar hay una sola iglesia y es Católica. Esas cosas son las que hay que cambiar”.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/uniformados-evangelicos-el-lento-camino-de-la-igualdad-religiosa/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>5</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Entrevista a Carlos Peña: «No tenemos que elegir entre el absolutismo de sus verdades y un relativismo vertiginoso para el que todo vale»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/entrevista-a-carlo-pena-no-tenemos-que-elegir-entre-el-absolutismo-de-sus-verdades-y-un-relativismo-vertiginoso-para-el-que-todo-vale/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/entrevista-a-carlo-pena-no-tenemos-que-elegir-entre-el-absolutismo-de-sus-verdades-y-un-relativismo-vertiginoso-para-el-que-todo-vale/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Ignacio Bazán]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Jul 2009 00:14:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Peña]]></category>
		<category><![CDATA[entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[religión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=1899</guid>

					<description><![CDATA[<strong>Hernán Rojas SJ</strong>, alumno del curso periodismo digital de la Escuela de Periodismo UAH, entrevista a Carlos Peña, Rector de la Universidad Diego Portales y columnista de El Mercurio. El tema principal es el tratamiento que da Peña a los tema eclesiásticos en su columna del decano. Rojas, de paso, aprovecha de indagar sobre las posiciones de Peña frente a la Iglesia y su función dentro de la sociedad chilena. 

]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-1900" title="Carlos_Pe_a1" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2009/07/Carlos_Pe_a1.jpg" alt="Carlos_Pe_a1" width="300" height="200" /></a></p>
<p><strong>Por Hernán Rojas SJ</strong></p>
<p>Miércoles 1º de julio; 10:00 hrs. Rectoría Universidad Diego Portales. Don Carlos Peña sale de su oficina para recibirme. Carlos Peña es abogado con posgrados en sociología y filosofía y desde 2007 es rector de la UDP. Es, además, <a href="http://blogs.elmercurio.com/reportajes/carlos-pena/">columnista de El Mercurio</a>. Entre una amplia gama de temas, en estas columnas ha expresado su desacuerdo con la Iglesia en diversos ámbitos. Aquí algo de sus razones…</p>
<p><strong>-Se trata de un blog sobre la Iglesia. Me interesaba tener las impresiones, a propósito de un montón de columnas en el diario que yo he leído…</strong></p>
<p>«Que dan la impresión de ser una especie de «cruzada anticlerical»”, dice en tono de broma.</p>
<p>Sobre su relación con la religión y la Iglesia dice: Mis padres son católicos practicantes. Como todas las personas de mi generación, debo tener resabios de una cultura católica. Pero, claro, no soy católico, si por católico se entiende alguien que reconoce la autoridad eclesial en una amplia esfera de asuntos, tanto doctrinales como relativos a cuestiones de moralidad, y al mismo tiempo practica el culto de manera relevante. No, no soy católico.</p>
<p>Las convicciones religiosas apuntan a preguntas que todos los seres humanos se plantean sobre el sentido último de la existencia. Pero yo creo que no podemos saber que se trata de respuestas verdaderas. Por lo mismo, la gente que cree en esas respuestas, es gente que tiene eso que se llama fe, algo de lo que yo sin ninguna duda carezco.</p>
<p>Sin embargo, no obstante que uno reconozca el valor de las religiones –como yo lo hago–, de ahí no se sigue que uno deba reconocer a quienes son autoridades dentro de las Iglesias o confesiones, ninguna autoridad particular en el debate público. Entonces yo enfatizo esto en mis columnas. Sí les reconozco, en cambio, el derecho de opinar, pero sin estar provisto de ninguna autoridad particular. Y por eso creo que tengo todo el derecho a discutir cuán razonables o no son sus puntos de vista.</p>
<p><strong>LA IGLESIA EN EL DEBATE PÚBLICO</strong></p>
<p><strong>-¿Cuál es, a su juicio, el problema en el modo de intervenir en el debate público de nuestros pastores, de la Iglesia?</strong></p>
<p>Yo creo que la Iglesia Católica en particular, más que otras confesiones religiosas, ve un cierto problema al participar en el debate público básicamente porque es un “monoteísmo convencido absolutamente de su verdad”. Y cree que esa verdad alcanza no sólo a convicciones estrictamente religiosas, sino también otras en una amplísima gama de aspectos de la vida humana.</p>
<p>Pues bien, ese punto de vista con el que la Iglesia reclama autoridad, hace muy incómoda su participación en el debate público, porque éste supone –en una sociedad abierta y democrática– condiciones de estricta igualdad entre los participantes en el diálogo.</p>
<p>La Iglesia Católica –como cualquier otra confesión– tiene que resignarse a que buena parte de aquello que al interior de su confesión es una buena razón, en el debate público no. A la Iglesia le viene mejor su papel de orientadora o tutora de la vida de los ciudadanos, pero le queda incómodo el papel de «una posición ciudadana más».</p>
<p>Yo no creo que deba enmudecerse a quienes tienen un punto de vista religioso en el debate público. Todos los ciudadanos tienen derecho a defender sus convicciones en la esfera pública. El punto es que al hacerlo no pueden hacerlo ni desde una posición de autoridad ni esgrimiendo razones que son válidas sólo para quienes adhieren a ese punto de vista religioso.</p>
<p><strong>&#8211; Como contraparte, ¿cuál es el aporte que pueden hacer las confesiones religiosas a la sociedad hoy día?</strong></p>
<p>No es poco. Todas las sociedades, incluso las sociedades modernas, no pueden prescindir de un cierto sentido de lo religioso. Durante mucho tiempo se creyó que las sociedades modernas inevitablemente se secularizaban, entendiendo por este proceso una retirada de las confesiones religiosas de la esfera política. Pero la evidencia empírica ha demostrado que no es así. Más bien, las sociedades modernas –entre otras la nuestra– experimentan un fenómeno que podríamos llamar «secularización blanda», en la que las creencias religiosas se hacen más electivas. El caso más claro es EE.UU., donde se elige Iglesia como quien elige supermercado. Y ese fenómeno, me parece a mí, se está produciendo también en Chile.</p>
<p>Y a la hora de configurar los temas acuciantes de nuestro debate público, de iluminar los temas de nuestro debate público, también las confesiones religiosas tienen algo que decir, como lo muestran los debates sobre la píldora o sobre el aborto terapéutico. En todos esos temas no cabe ninguna duda que la Iglesia Católica y las otras confesiones tienen mucho que decir. En otras palabras, yo creo que el debate público sin esos puntos de vista sería un debate más pobre, no cabe duda de eso… Y además sería menos entretenido…</p>
<p><strong>&#8211; Ja ja ja… “Yo no sabría qué escribiría en el diario”.</strong></p>
<p>Por supuesto. Pero la Iglesia tiene todo el derecho de participar. Por lo demás, lo ejercita plenamente. De pronto yo veo que los católicos ejercitan una especie de convicción de minoría, como si fueran un puñado de personas indefensas y perseguidas. ¡Nada de eso es cierto! Hay pocas instituciones con mayor poder cultural y económico que la Iglesia Católica. Pero entonces, una institución tan poderosa como ésa tiene que aceptar que quienes no pertenecen a ella puedan discutir sus puntos de vista bajo condiciones de igualdad.</p>
<p><strong>PASADO Y PRESENTE DE LA IGLESIA</strong></p>
<p><strong>&#8211; Ahora, pensando en los últimos 35 años, ¿nota usted un cambio en el modo de participar en el debate público de la Iglesia?</strong></p>
<p>Sí. No cabe duda que entre los años 70’s y éstos, la Iglesia –y en especial la Iglesia Latinoamericana– ha experimentado cambios muy dramáticos. En la Teología de la Liberación, por ejemplo, había un intento de la Iglesia por reflexionar con las herramientas de las ciencias sociales sobre su propia praxis. Si uno compara la Iglesia latinoamericana de Medellín o Puebla [se refiere a los documentos emanados de sendas Conferencias de Obispos latinoamericanos en 1968 y 1979] con la de hoy, la primera acercaba la fe y sus propias convicciones a los problemas de justicia, mientras la de hoy parece más preocupada de aspectos relativos a la moral sexual de la gente. Es una Iglesia distinta. Y es natural entonces que la primera Iglesia haya sido más dialogante con las ciencias sociales y los intelectuales de la época.</p>
<p><strong>-¿Por qué dice que es natural que la Iglesia tenía que ser más dialogante hablando de temas sociales que de moral sexual?</strong></p>
<p>En realidad, hay tanta posibilidad de ser dialogante entonces como ahora. El punto es que esa Iglesia latinoamericana tenía más consonancia con el espíritu de la época. En cambio esta otra Iglesia no. No estoy diciendo que ésta esté equivocada, pudiera esta Iglesia tener razón, pero es una Iglesia que se siente más acorralada en sus convicciones…</p>
<p><strong>VERDAD Y RELATIVISMO</strong></p>
<p><strong>-Da la impresión, por lo que usted dice, que cualquier confesión religiosa tiene un conflicto, pues se enfrenta al mundo desde las verdades que cree le han sido reveladas, pero a la vez se le pide entrar al debate público en plan de igualdad.</strong></p>
<p>Es que ése es un dilema de todos los partícipes del debate público. Todos los seres humanos anclamos nuestra vida en un puñado de convicciones últimas, pero la mayor parte de los seres humanos no cree tener una autoridad particular a la hora de defender esas verdades. ¡Si ésa es toda la diferencia! No es que la Iglesia crea en ciertas verdades y todo el resto de los seres humanos somos descreídos. ¡Para nada! ¡Una vida humana sin certezas básicas es un infierno! Todos los seres humanos tenemos convicciones firmes.</p>
<p>No es que los seres humanos de una sociedad democrática estén condenados a escoger entre el absolutismo de las verdades que administra la Iglesia y un relativismo vertiginoso para el que todo vale. Presentar así las cosas es una mentira. Y la Iglesia suele presentarlas así. La Iglesia suele presentarlas como “o cree en lo que yo digo o son unos relativistas irresponsables”. Ése es un dilema falso. Entonces esta idea que a veces presenta la Jerarquía eclesial, conforme a la cual quien no es creyente o no cree en valores absolutos es un tipo para el cual todo vale, eso desde luego es un insulto pero además es una mentira, es una trampa intelectual.</p>
<p>Los no creyentes también tienen convicciones firmes que no están dispuestos a transar. Lo que ocurre es que dentro de esas convicciones firmes está que la autonomía y la capacidad de discernimiento de cada individuo son muy valiosas. Y que una vida humana vivida en base al propio discernimiento es más valiosa y digna de ser vivida que una vida humana vivida como súbdito de otro. ¡Ésa es toda la diferencia!</p>
<p>Yo reconozco que en todo este debate hay muchos malos entendidos de lado y lado. Pero el malentendido fundamental, que la Iglesia a veces se empeña en sembrar, es que la sociedad va al despeñadero si no se adhiere a las verdades que la propia Iglesia maneja. No es verdad que debamos escoger entre el monoteísmo convencido de su verdad o un relativismo que no cree en ninguna verdad. No se requiere ser creyente para pensar que en la vida hay un puñado de cosas valiosas que vale la pena defender.</p>
<p>El problema es que la Iglesia parte del supuesto de que tiene más capacidad de discernimiento que los demás y que, por eso, lo que tenemos que hacer es simplemente plegarnos a la respuesta que ellos proclaman, abandonando nuestro propio discernimiento. Bueno, esa condición es simplemente inadmisible para la sociedad democrática.</p>
<p><strong>&#8211; Y probablemente la sociedad o los individuos tampoco están dispuestos a aceptarlo.</strong></p>
<p>Claro. Es que en la vida humana hay ciertas cosas que, aunque sean verdaderas, cuando son impuestas pierden todo valor. A lo mejor la Iglesia tiene razón cuando dice que el sentido de la vida humana tiene que ver con la fe y que el sentido del dolor se muestra en la crucifixión de Cristo, que es el gran acontecimiento de la historia. Aun aceptando que esto fuera verdad, eso ilumina la vida de un individuo sólo a condición de que ese individuo lo alcance por su propio discernimiento y no simplemente se adhiera a eso en «razón de autoridad». Lo propio de la vida humana es que un significado impuesto, deja de ser un significado para ella.</p>
<p><strong>LA IGLESIA EN UN PAÍS MÁS AUTÓNOMO</strong></p>
<p>Chile ha experimentado un gran cambio cultural, conforme las condiciones económicas y sociales han mejorado para las grandes mayorías. Chile nunca había estado mejor que hoy, aunque de pronto se escuche en las élites la estúpida idea de que antes la educación era mejor, la universidad era mejor y la juventud era mejor. ¡Son todas mentiras!</p>
<p>Hoy día los chilenos son distintos: son más autónomos, más electivos, más críticos de las élites, más ambiciosos. El cambio cultural podríamos reducirlo diciendo que hoy día los chilenos sienten que su vida personal depende más que antes de su propia voluntad y esfuerzo.</p>
<p>Así, el gran desafío de nuestro país es un sistema educativo a la altura de esas expectativas, un sociedad capaz de brindar oportunidades cada vez más iguales y una cultura pública que sea respetuosa con esa autonomía que hoy día tienen los chilenos y chilenas.</p>
<p>¡Si lo que la gente quiere es gestionar su propia vida! No es que quieran vivir su vida en medio del desenfreno como teme la Iglesia, sino vivir su vida en base a su propio discernimiento, que no es lo mismo. No es que Chile esté atravesado por una línea donde de un lado están los liberales doctrinarios y relativistas y de otra parte unos conservadores a ultranza que quieren vivir su vida monacalmente. La línea que divide a los chilenos más bien está entre una pequeña minoría que todavía cree que las sociedades requieren tutores y una gigantesca mayoría que quiere vivir conforme a su propio discernimiento. ¡Ésa es la gran diferencia!</p>
<p>Por lo demás, éste es el desafío que ha tenido la Iglesia desde el [Concilio] Vaticano II: cómo vérselas con la modernidad. Y la Iglesia lo ha resuelto de distintas maneras en su historia. La Iglesia de la Contrarreforma fue una Iglesia sincrética, capaz de acoger y procesar una diversidad prácticamente infinita. Así también lo muestra la religiosidad popular latinoamericana, que es tan sincrética. Ésa ha sido una Iglesia. La otra es una Iglesia de minorías engrifadas, erizadas, que le anda diciendo al mundo cuán mal se comporta. Es una Iglesia más doctrinal y más excluyente. Y tiene que elegir.</p>
<p><strong>&#8211; ¡Parece que no tiene mucha opción!</strong></p>
<p>No tiene mucha, creo yo. Casi ninguna ya.</p>
<p>Ver más en<a href="http://capaxmundi.blogspot.com"> http://capaxmundi.blogspot.com</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.puroperiodismo.cl/entrevista-a-carlo-pena-no-tenemos-que-elegir-entre-el-absolutismo-de-sus-verdades-y-un-relativismo-vertiginoso-para-el-que-todo-vale/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
