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	<title>periodismo centroamericano &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<link>https://www.puroperiodismo.cl</link>
	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 16 Nov 2018 13:49:47 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Madres niñas en Guatemala: cuando los medios no protegen a las víctimas</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/madres-ninas-en-guatemala-cuando-los-medios-no-protegen-a-las-victimas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Paola Alemán]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Nov 2018 20:39:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo centroamericano]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo guatemalteco]]></category>
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					<description><![CDATA[Con el paso de los años, los medios nos han traído la información de buena parte del mundo a un click de distancia. Sin embargo, esa información —como la de las violaciones de niñas en Guatemala— pone en entredicho la necesidad de analizar muy a fondo si ese contenido rápido y oportuno está cumpliendo con los requerimientos éticos a la hora de recibirlo en nuestra pantalla.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Con el paso de los años, los medios nos han traído la información de buena parte del mundo a un click de distancia. Sin embargo, esa información —como la de las violaciones de niñas en Guatemala— nos obliga a analizar muy a fondo si ese contenido rápido y oportuno está cumpliendo con los requerimientos éticos a la hora de recibirlo en nuestra pantalla.</h3>
<div id="attachment_29326" style="width: 1930px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-29326" class="size-full wp-image-29326" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/embarazo_foto_de_Janko_Ferlič_en_Unsplash.jpg" alt="Foto: Janko Ferlič, Unsplash (cc)." width="1920" height="1280" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/embarazo_foto_de_Janko_Ferlič_en_Unsplash.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/embarazo_foto_de_Janko_Ferlič_en_Unsplash-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/embarazo_foto_de_Janko_Ferlič_en_Unsplash-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-29326" class="wp-caption-text">Foto: <a href="https://unsplash.com/photos/-pGlq8NKUto">Janko Ferlič</a>, Unsplash (cc).</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">Parece un cuento, pero no de los que deben leerse a los niños antes de apagar la luz y verlos dormir. Se trata de una realidad, de nunca acabar, que desde Centroamérica no es exclusiva de Guatemala, pero que afecta en importante medida a las niñas de ese país.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las noticias, a lo largo de 2018, siguen llegando hasta el sur de América y concretamente a Chile. El periodismo local se sirve de los reportes que arriban desde la nación centroamericana, muchas veces de medios instalados en poblaciones recónditas, donde se han producido abusos sexuales y posteriores embarazos, en niñas que aún no cumplen ni los 10 años.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para mostrar un diagnóstico de la información y las formas éticas de servirla, es necesario referirse a las cifras de abuso sexual y embarazos de las niñas madres, víctimas de un cruel delito.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recientemente, el </span><a href="http://osarguatemala.org/embarazos-y-partos-de-madres-entre-10-y-19-anos-enero-a-junio-2018/"><span style="font-weight: 400;">Observatorio en Salud Sexual y Reproductiva (OSAR)</span></a><span style="font-weight: 400;"> reveló a medios locales como </span><a href="https://www.prensalibre.com/guatemala/comunitario/nias-que-son-madres-viven-entre-la-desesperanza-y-la-nula-atencion-del-estado"><span style="font-weight: 400;">Prensa Libre</span></a><span style="font-weight: 400;">, que, en lo que va del presente año, han nacido en Guatemala  1.535 niños cuyas madres tienen entre 10 y 14 años. Otros 21.778 menores, son hijos de adolescentes madres, cuyas edades oscilan entre los 15 a 17 años.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los casos con mayor incidencia están en Alta Verapaz, Guatemala, Huehuetenango, Quiché y San Marcos. Los lugares y las cifras no son diferentes a los reportados en 2017 y otros años anteriores. Por ejemplo, el año pasado solo en Escuintla, 65 niñas tuvieron que abandonar sus estudios producto de un embarazo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre las historias que se desprenden de la triste situación de una niñez que OSAR describe como olvidada por el estado, se encuentra la de una menor de 13 años quien recientemente vio morir a su hijo porque lo llevó al hospital en la localidad de Jutiapa, a 118 kilómetros de Ciudad de Guatemala, pero en este le dijeron que el pequeño de solo semanas de nacido, tenía un padecimiento cardiaco. El recinto no le brindó una ambulancia para transportarlo. Ella regresó a su casa y solo semanas después, pudo juntar dinero para llevarlo a la capital. Ya era tarde. Sus pulmones estaban tan débiles como su corazón y falleció en el autobús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La niña se castiga mentalmente por la pena. Se culpa de la muerte de un hijo que no pidió, pero que igual estaba dispuesta a cuidar. OSAR le brinda ayuda psicológica para sobrellevar la angustia. Así lo han consignado periódicos locales como Prensa Libre.</span></p>
<h4><b>MEDIOS QUE REVICTIMIZAN</b></h4>
<p><span style="font-weight: 400;">En Guatemala, la red de contactos entre colegas latinoamericanos está activa. Cuando surgen casos como este, tanto los medios grandes como los más chicos no dudan en revelar su material y permitir que este se difunda en otras partes del continente.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En ciudad de Guatemala, el colega Amilcar Ávila, de PubliNews, está atento al llamado vía Whatsapp desde la redacción de Puroperiodismo. La idea es intercambiar análisis de lo que se publica, correcto o no, sobre la situación de las pequeñas niñas en su país, obligadas a ser madres, como forzadas a las relaciones sexuales. Violación, para ser exactos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Amilcar no duda en opinar. El medio de comunicación para el que labora es de los más activos en territorio guatemalteco. Ha descrito las reacciones de la sociedad en torno a un tema que la tiene preocupada, al descubrir constantemente el horror vivido por algunas niñas a su corta edad, porque un padre, padrastro, tío, vecino, vendedor u otro abusador, la violó y huyó, no sin antes dejarla embarazada, porque ella apenas sabe lo suficiente de la vida como para conocer los métodos de evitarlo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero muchas veces las fotografías de las víctimas están ahí, flotando en la web, revelando el rostro de niñas que, desprotegidas por el estado, ahora tienen su identidad disponible en el ciberespacio, facilitando la revictimización.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“La coberturas se basan en partes policiales y en pocas ocasiones ofrecen una ampliación de los hechos. Salvo que esté involucrado un líder de la comunidad, un político o un profesor de escuela. Hace unos meses la policía restringió mucha información sobre capturas y ahora solo divulgan fotografías con rostros difuminados y poca información”, revela Amilcar. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero lo anterior tiene que ver con la información de los victimarios. Irónicamente, a ellos les cubren el rostro cuando se informa de su captura por violación a menores de edad. Sin embargo, en la búsqueda de información desde estas latitudes hemos encontrado en medios digitales —y con el auxilio de las redes sociales— fotografías de las víctimas cuyos rostros no han sido difuminados.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para ejemplo: una niña fue violada por su padre en Jutiapa —un departamento al sur de Guatemala— y las primeras fotografías difundidas apenas cubrían su identidad, junto a su pequeño hijo y sus hermanos, quienes fueron trasladados a un centro de refugio estatal, a días de la captura de su progenitor, acusado del abuso.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No son casos exclusivos. Revelar rostros de un delito se está haciendo común entre los informativos guatemaltecos. Pero algunos periodistas lo reconocen y pretenden cambiar la situación a partir de su trabajo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Amilcar Ávila me responde con un rotundo “No” al preguntarle si hay un ente estatal, institucional o social, regulando o vigilando como corresponde el contenido de los medios de comunicación, específicamente la identidad de niñas abusadas sexualmente en su país.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Escribimos al OSAR para tener una reacción de esta organización que vela por el derecho de la niñez vulnerada en Guatemala, pero al cierre de esta edición aún no había respuesta. (No llegó)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con el paso de los años, los medios nos han traído la información de buena parte del mundo a un click de distancia. Sin embargo, esa información —como la de las violaciones de niñas en Guatemala— pone en entredicho la necesidad de analizar muy a fondo si ese contenido rápido y oportuno está cumpliendo con los requerimientos éticos a la hora de recibirlo en nuestra pantalla y si en verdad está contribuyendo a una solución genuina en temas tan delicados como el que planteamos en este análisis.</span></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Polarización informativa en Nicaragua: entre la verdad y la propaganda</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/polarizacion-informativa-en-nicaragua-entre-la-verdad-y-la-propaganda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Paola Alemán]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 16 Aug 2018 14:06:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Ortega]]></category>
		<category><![CDATA[libertad de expresión]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo centroamericano]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo nicaragüense]]></category>
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					<description><![CDATA[En junio pasado, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ofreció su diagnóstico del estado actual del periodismo en Nicaragua, alertando sobre la difícil tarea de informar en un país donde la prensa independiente sufre graves violaciones a la libertad de expresión e información.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>En junio pasado, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ofreció su diagnóstico del estado actual del periodismo en Nicaragua, alertando sobre la difícil tarea de informar en un país donde la prensa independiente sufre graves violaciones a la libertad de expresión e información.</h3>
<p>Mucho hemos leído del conflicto nicaragüense en los últimos 3 meses. Precisamente, se acaba de cumplir un trimestre del estallido de la crisis social y política en ese país centroamericano, desde el cual hemos lamentado informaciones que da cuenta de casi 400 fallecidos. Uno de ellos, <a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/america-latina/2018/04/21/periodista-que-cubria-manifestaciones-en-nicaragua-muere-de-un-disparo-en-su-cabeza.shtml" target="_blank">un periodista que recibió un disparo en la cabeza</a> cuando hacía una transmisión por Facebook Live.</p>
<p>Ángel Gahona se convirtió, entonces, en uno de los primeros símbolos de la convulsionada Nicaragua. Aún faltaban más de dos meses para llegar a las cifras actuales de los muertos que ha dejado este estallido social, en protestas lideradas por estudiantes.</p>
<p>El mundo tuvo acceso a ese y otros videos más que han mostrado parte de la difícil situación que envuelve a todo un país. Horas antes de este asesinato aún no esclarecido, los periodistas leales a la presidencia de su país realizaban transmisiones en las que dejaban en claro su simpatía por el oficialismo. Un comunicador no identificado del Canal 4, afín al gobierno de Nicaragua, relataba con sumo descontento sobre la protesta de opositores. En su narración utilizaba términos como «criminales» para referirse a ellos y decía que estaban en contra de las «conquistas de la revolución». La cobertura pasó en segundos, de la información a la propaganda.</p>
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<hr />
<h4><strong>LOS MEDIOS CRÍTICOS A DANIEL ORTEGA</strong></h4>
<p>Las calles de ciudades como Masaya (con presencia de pueblos indígenas), León, Managua y Estelí, forman parte de una especie de mapa de lucha en las calles para lograr la caída de los Ortega-Murillo. Se trata de la dupla presidencial conformada por Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, que en los últimos días dejó en claro <a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/america-latina/2018/07/23/292-muertos-deja-violencia-politica-en-nicaragua.shtml" target="_blank">que no hay posibilidad de adelantar elecciones</a>, tal como lo pidió la Organización de Estados Americanos, OEA.</p>
<p>Medios tradicionales nicaragüenses se mantienen activos, reportando a su país y al mundo las incidencias de lo que ocurre día a día en ese territorio. La redes sociales se han vuelto sus mejores aliadas a la hora de hacer llegar de inmediato los sucesos más importantes y los que se han revestido de una condena colectiva.</p>
<p>Lo anterior tiene un ejemplo puntual. En la cobertura titulada <a href="https://www.laprensa.com.ni/2018/06/16/nacionales/2436445-al-menos-dos-ninos-heridos-en-un-incendio-en-el-barrio-carlos-marx-managua">“Turbas orteguistas queman y matan a una familia en Managua”</a> se describe el horror con el que fue asesinada una familia que se habría negado a dejar entrar a francotiradores oficialistas a su casa, en medio de la batalla que mantenían con opositores a Daniel Ortega.</p>
<p><strong>“Es difícil no tomar partido”</strong>, me dice “Flor”, una periodista que pide no ser identificada por temor a un reclamo de sus colegas. De hecho, algunos periodistas del medio antes citado, no responden mucho a las preguntas hechas desde Chile, por su servidora. Parece que los sucesos actuales dan para desconfiar de lo que digan y a quien se lo digan.</p>
<p>En pocas palabras, dos colegas con los que pude comunicarme, quienes laboran para los principales medios opositores en Nicaragua, responden así a mi petición de describirse en este momento periodístico de su vida: “Citarme para qué”, me dijo uno de ellos. “Para que sea más creíble mi relato”, le digo. Ya no hubo respuesta de su parte, pero quiero pensar que fue por falta de tiempo ante tanta convulsión.</p>
<p>En junio pasado, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) <a href="https://www.rsf-es.org/news/llanto-por-nicaragua/" target="_blank">ofreció su diagnóstico</a> del estado actual del periodismo en Nicaragua, alertando sobre la difícil tarea de informar en un país donde la prensa independiente sufre graves violaciones a la libertad de expresión e información.</p>
<p>Una frase que recoge RSF para referirse al tema viene de Cristiana Chamorro, presidenta de la Fundación Violeta Barrios, quien hace alusión a la falta de esclarecimiento del supuesto asesinato de periodistas nicaragüenses que se atrevieron a informar lo que verdaderamente ocurre en su país:</p>
<p>“Los medios independientes no tienen acceso a la información pública. <strong>No los dejan entrar a las conferencias de prensa.</strong> Cada día tienen mayores restricciones y ante un Gobierno que no rinde cuentas, estamos en una situación en la que no sabemos qué está pasando”.</p>
<div id="attachment_29113" style="width: 1023px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-29113" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/08/Caricatura-de-La-Prensa-de-Niacaragua-1013x760.jpg" alt="Caricatura de <a href="https://twitter.com/mguillencartoon" target="_blank"><p id="caption-attachment-29113" class="wp-caption-text">Manuel Guillén</a> para &quot;La Prensa&quot; de Nicaragua.» width=»1013&#8243; height=»760&#8243; class=»size-large wp-image-29113&#8243; /> Caricatura de «La Prensa» de Nicaragua.</p></div>
<h4><strong>“FUI TESTIGO DE UNA MATANZA”</strong></h4>
<p>Álvaro Cruz Rojas es el director del periódico salvadoreño “Diario El Mundo”, un medio que se ha vuelto necesario y visible en redes sociales, compitiendo con los periódicos de mayor circulación, también con fuerte presencia en Twitter y Facebook.</p>
<p>Álvaro es nicaragüense pero vive en territorio salvadoreño desde hace 22 años. Lo llamé desde Chile para que me contara varias cosas, entre estas lo que siente al ver la situación actual de su país natal, es decir, estar tan cerca y a la vez tan lejos de este conflicto.</p>
<p>Recuerda que, de niño, la revolución sandinista encabezada por Daniel Ortega contra Anastasio Somoza estaba en su punto más álgido cuando él apenas tenía 8 años. Era el fin de la década de 1970. Álvaro se trasladó de Managua a Estelí, donde creció, pero con el paso de los meses el conflicto se ponía cada vez más crudo.</p>
<p><strong>“Es un doloroso recordatorio del trauma de mi niñez”</strong>, me dice en una conversación telefónica, que sin duda abrió el baúl de las viejas heridas de un periodista activo, que ve hasta cierto punto la historia repetirse en su patria. Esta vez, Ortega está en el lugar que ocupaba Somoza, ese que igualmente se negaba a abandonar.</p>
<p>“La represión del somocismo, de la Guardia Nacional de Somoza, de los estudiantes, de los opositores, de mi misma familia, fue espantosa.<strong> Tuvimos que salir exiliados (a Costa Rica) en ese momento. Mi ciudad, Estelí, era pequeña. Tenía 35 mil habitantes y después de una semana de bombardeos, murieron 5 mil personas”. </strong></p>
<p>Un duro recuerdo de niñez, que lo transformó en el hombre periodista del hoy. Mantiene una comunicación directa con colegas nicaragüenses. Sin embargo, el pasado 30 de mayo se encontraba en uno de sus acostumbrados viajes a su país, pero esta vez en el contexto de crisis.</p>
<p>En la denominada “Madre de todas las marchas” en Nicaragua, le tocó experimentar en carne propia la difícil situación a la que se enfrentan civiles y periodistas afines o en contra de Ortega.</p>
<p>“Fui testigo de una matanza, vi a las ambulancias llevar heridos, vi a la gente huyendo.<strong> Yo temí por mi vida, pero a pesar de todo aquello vi un pueblo muy decidido y valiente, dispuesto a todo por recuperar su democracia”. </strong></p>
<p>Los periodistas nicaragüenses, como Álvaro, no dudan en descansar su confianza en el poder de la comunidad internacional y los gobiernos que se han pronunciado a la fecha, contra las centenares de muertes que ha dejado este conflicto. Pero más confiados se encuentran con el hecho de que otros países, a través de centros de estudios superiores y demás instituciones civiles, tengan en cuenta que el periodismo actual desde Nicaragua, está dictando una pauta que deja servidas las conclusiones de una crisis que, solo con la opinión pública mundial, será frenada en favor de la paz y democracia.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Periodismo y tragedia en Guatemala: entre la responsabilidad y el dolor al informar</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/periodismo-y-tragedia-en-guatemala-entre-la-responsabilidad-y-el-dolor-al-informar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Paola Alemán]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 19 Jun 2018 14:58:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Amilcar Ávila]]></category>
		<category><![CDATA[Douglas Suruy]]></category>
		<category><![CDATA[Guatemala]]></category>
		<category><![CDATA[Omar Solís]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo centroamericano]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo guatemalteco]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y catástrofes]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y tragedia]]></category>
		<category><![CDATA[Publinews]]></category>
		<category><![CDATA[Volcán de Fuego]]></category>
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					<description><![CDATA[Devastación en una de por sí empobrecida nación. Al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Volc%C3%A1n_de_Fuego">Volcán de Fuego</a> en Guatemala se le ocurrió despertar en la tarde del 3 de junio pero sin dar tiempo a los que dormían en la confianza de que nada pasaría. En su segunda entrega sobre periodismo centroamericano, nuestra colaboradora Paola Alemán cuenta cómo la tragedia también afectó a un equipo de periodistas y reporteros gráficos del medio guatemalteco Publinews.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Devastación en una de por sí empobrecida nación. Al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Volc%C3%A1n_de_Fuego" target="_blank">Volcán de Fuego</a> en Guatemala se le ocurrió despertar en la tarde del 3 de junio pero sin dar tiempo a los que dormían en la confianza de que nada pasaría. En su segunda entrega sobre periodismo centroamericano, nuestra colaboradora Paola Alemán cuenta cómo la tragedia también afectó a un equipo de periodistas y reporteros gráficos del medio guatemalteco Publinews.</p>
<h3>
<div id="attachment_28984" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-28984" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/Foto-gentileza-de-Douglas-Suruy-Publinews-1024x683.jpg" alt="Douglas Suruy, del medio guatemalteco Publinews, y una víctima de la tragedia del Volcán de Fuego. Foto gentileza Publinews. " width="1024" height="683" class="size-large wp-image-28984" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/Foto-gentileza-de-Douglas-Suruy-Publinews-1024x683.jpg 1024w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/Foto-gentileza-de-Douglas-Suruy-Publinews-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/Foto-gentileza-de-Douglas-Suruy-Publinews.jpg 1200w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-28984" class="wp-caption-text">Douglas Suruy, del medio guatemalteco Publinews, y una víctima de la tragedia del Volcán de Fuego. Foto gentileza Publinews.</p></div>
<p>Pasó y demasiado. Habitantes de 3 departamentos descansando en sus faldas —Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango— vieron cómo descendía <a href="http://rsn.ucr.ac.cr/documentos/educativos/vulcanologia/874-flujos-piroclasticos" target="_blank">flujo piroclástico</a>, <a href="http://rsn.ucr.ac.cr/documentos/educativos/vulcanologia/5204-que-es-un-lahar" target="_blank">lahar</a> y lava que ya habíamos visto en otros registros impresionantes procedentes de <a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/sociedad/viral/2018/06/06/captan-impactante-video-de-la-lava-del-volcan-kilauea-entrando-al-mar.shtml" target="_blank">Hawai y la furia del Volcán Kilauea</a>. <a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/america-latina/2018/06/03/terrorifico-video-muestra-a-familia-huyendo-de-erupcion-del-volcan-de-fuego-en-guatemala.shtml" target="_blank">Aldeas enteras fueron sepultadas en territorio guatemalteco</a>. San Miguel Los Lotes en Escuintla es el epicentro de esta tragedia que tocó a toda Centroamérica.</p>
<p>Hay más de un centenar de muertos en la lista oficial tras los rescates en las zonas afectadas. Cerca de 200 más están desaparecidos y la esperanza no se abandona con el transcurso de las semanas. Los que perdieron a un ser querido o familias enteras quieren refugiarse en la cristiana sepultura para dejar ir un poco el dolor con la resignación y una tumba que visitar.</p>
<h4>PERIODISMO EN LAS ZONAS DE LA TRAGEDIA </h4>
<p>La tarde del domingo, por lo general, es de la prensa deportiva y las largas jornadas por cubrir preponderando el fútbol que tanto apasiona a la afición. El Volcán de Fuego le cambió los esquemas a los periodistas guatemaltecos. No hubo desde entonces un momento de paz desde que se supo de la erupción a unos 50 kilómetros de Ciudad de Guatemala.</p>
<p>Amilcar Ávila es un colega guatemalteco a quien recuerdo con una sonrisa constante. Nos conocimos en un congreso de periodistas becarios del programa Edward R. Murrow del Departamento de Estado de EE.UU. Su voz diciéndome <a href="https://www.elsalvador.com/opinion/editoriales/410883/la-diferencia-entre-un-chero-y-un-amigo/" target="_blank">“chera”</a> era los buenos días de cada jornada en esta visita.</p>
<p>El “chapín” (como son conocidos los guatemaltecos en el exterior) tenía como característica ser reservado en sus cosas pero cuando me contacté con él para saber de sus jornadas, pese a tener la tragedia literalmente encima de su país, no dudó en expresarse. “Yo estuve adentro editando las notas”, me cuenta. La redacción de <a href="https://www.publinews.gt/gt/" target="_blank">Publinews</a>, el periódico en línea para el que trabaja, se volvió un caos con gente corriendo de un lado a otro. Desconcertados periodistas ya se preparaban mentalmente para lo que verían, pero nunca imaginaron a qué nivel.</p>
<p>Mientras en Publinews la cobertura se desarrollaba en la incertidumbre de lo que había sucedido realmente a los pies del Volcán de Fuego, los periodistas más cercanos a los sitios golpeados por la erupción ya estaban —con ayuda de la tecnología— sirviendo las primeras imágenes. Las más fuertes mostraban a gente semi sepultada en las carreteras que hoy eran caminos de cenizas. El resto las habían hecho llegar las mismas personas que consiguieron huir y en su escape grabaron la nube de ceniza y material volcánico envolviendo poblados y arrasando vida.</p>
<p>Uno de los relatos más sentidos llegó poco después de la erupción. Un periodista local ingresó a la zona más golpeada, encontrándose con don Concepción Hernández quien, sentado en uno de los separadores de la carretera en San Miguel Los Lotes, contemplaba lo ocurrido con tranquilidad pero como parte del shock causado por la situación.</p>
<p>“Mi familia, ¿dónde está mi familia?”, sollozaba el atribulado caballero, quien tenía serias quemaduras en su rostro y cuerpo, además de estar sentado alrededor de 5 cuerpos que se adelantaron unos metros para escapar, pero con la trayectoria del lahar y material piroclástico no lo consiguieron.</p>
<p>El comunicador —hasta ahora anónimo— le preguntaba qué era lo que había pasado, pero don Concepción respondía sin fuerza. Tres días después falleció producto de las quemaduras y una falla renal, pese a recibir hemodiálisis. La prensa guatemalteca y extranjera le brindó un homenaje bautizándolo como <a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/america-latina/2018/06/06/murio-don-concepcion-icono-de-la-tragedia-en-guatemala-por-la-erupcion-del-volcan-de-fuego.shtml" target="_blank">el símbolo de la tragedia en la nación centroamericana</a>.</p>
<p>La entrevista a “Don Concepción”, como ahora lo conoce Guatemala tras su muerte, generó algunos reproches hacia el reportero. Otros defendieron su decisión argumentando que de no haber sido por el registro audiovisual, Guatemala no podría rendirle homenaje por el ahínco con el que enfrentó duros momentos hasta el final.</p>
<h4>UNA TRAGEDIA QUE TAMBIÉN TOCA A PERIODISTAS</h4>
<p>Al compromiso de informar en tiempos de tragedia, hay que sumarle días enteros fuera del hogar, sin tiempo para comer, para bañarse, para atender las necesidades básicas. Los sacrificios se vuelven un motor que muchos, ajenos a esta profesión, desconocen pero entienden si es que su objetivo laboral es ayudar a los que están sufriendo.</p>
<p>Con la cobertura en las zonas castigadas por la naturaleza en Guatemala, llegaron también los registros que delataron a los que siempre está detrás de la lente de una cámara, un micrófono o una grabadora.</p>
<p>Amilcar y sus compañeros en Publinews lo saben. Uno de ellos es <a href="https://twitter.com/DSuruy_DP?ref_src=twsrc%5Etfw&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.publinews.gt%2Fgt%2Fnoticias%2F2018%2F06%2F09%2Fperiodistas-publinews-diario-popular-guatemala-vivieron-cerca-dolor-tras-la-tragedia.html" target="_blank">Douglas Suruy</a> quien tiene como pasión el periodismo deportivo. Esta vez, el corazón hizo a un lado ese primer sentimiento y cámara en mano se fue a recorrer las zonas devastadas en su país además de los albergues con cientos de personas esperando por ayuda. Niños y ancianos estaban en el foco de la atención.</p>
<p>“Una noche, una niña se recostó en mi hombro y me preguntó si yo tenía casa y le dije que sí. Me dijo: ‘Nosotros teníamos, pero está debajo de la tierra y mi hermanito está ahí, no tenemos dónde vivir’. Traté de ser fuerte, pero por dentro estaba destrozado”, relató Suruy. No hay profesión que te revista con una coraza demasiado fuerte si ves a tus hermanos sufrir de esta forma.</p>
<p>El periódico para el que laboran Amilcar y Douglas decidió publicar trozos de sentimiento en una nota. Hacer llegar un escrito como este no busca ser la noticia, según reconocen. Se trata de contar lo que hay en el pecho, además de compromiso en un momento clave.</p>
<p>“El periodismo parece ser frío e inhumano, pero no todo es lo que parece”, se lee en la nota de Publinews titulada <a href="https://www.publinews.gt/gt/noticias/2018/06/09/periodistas-publinews-diario-popular-guatemala-vivieron-cerca-dolor-tras-la-tragedia.html" target="_blank">“Los sentimientos detrás de las cámaras en la tragedia”</a>. Y continúa: “Ellos llegaron a sentir el dolor como si fuera propio”. Los testimonios que recogemos a continuación provienen de esa fuente.</p>
<p><a href="https://twitter.com/AAlay_DP?ref_src=twsrc%5Etfw&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.publinews.gt%2Fgt%2Fnoticias%2F2018%2F06%2F09%2Fperiodistas-publinews-diario-popular-guatemala-vivieron-cerca-dolor-tras-la-tragedia.html" target="_blank">Álvaro Alay </a>es también parte del equipo de Publinews y hasta la fecha (a más de dos semanas de la erupción) se mantiene, al igual que el resto, operativo y atento.</p>
<p>Sin embargo, la emergencia tocó su vida en cobertura. Aunque estaba acostumbrado a la nota roja —donde la muerte es parte del relato en una convulsionada Guatemala—, una noche en vela, mientras esperaba información en la morgue, se encontró con una de las escenas más tristes para un periodista. Una madre lloraba a sus hijas y a sus dos nietas:</p>
<p>“El domingo nos quedamos velando en el parque y junto con otros periodistas estuvimos toda la madrugada fuera de la morgue. Alrededor de las 3 de la mañana del lunes 4 de junio, una madre soltó el llanto. Gritaba: ‘¡Por qué no huyeron mis hijos, por qué no corrieron!’. Esas palabras me dolieron mucho. Doña Gladys seguía: ‘¡Ahora con quién voy a jugar, si contigo nos sentábamos, mi amor!’. El sueño y el cansancio desaparecieron y me acerqué a platicar con ella. Su hija y sus dos nietas estaban en la morgue, sus otros dos hijos no han aparecido”.</p>
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<p>Y así siguen los relatos, a los que se suma el de <a href="https://twitter.com/noel_solis" target="_blank">Omar Solís</a>, un reportero gráfico de Publinews.</p>
<p>“Sentí que se me partía el corazón, era tan joven y se quedó sin nada y sola, lloraba desconsoladamente mientras alimentaba al cachorro en un vaso. Me hice el fuerte, pero la verdad fue muy duro verla y no poder darle una respuesta”.</p>
<p>Se refiere a Mirna, una adolescente guatemalteca quien regresó de buscar a toda su familia pero sin haberlos encontrado. Su consuelo fue ubicar a su pequeño perro que bebía y bebía agua como saboreando la vida pese al dolor de su humana.</p>
<p>Relatos sentidos que aún van y vienen desde un país que sufre entero. No importan las profesiones, sexo, religión y color de piel. Todo el dolor retumba como en un solo corazón en el que también cabe el periodismo en tiempos de tragedia, abocado a ayudar pero sin estar exento de sufrir acontecimientos como este en una sola carne.</p>
<hr />
<p><em>Este artículo forma parte de una <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?tag=periodismo-centroamericano" target="_blank">serie sobre periodismo en Centroamérica</a>. Revisa la <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=28923" target="_blank">primera entrega</a> de Paola Alemán sobre los riesgos y amenazas que sufren los periodistas en esta zona del mundo.</em></p>
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		<title>Periodismo en Centroamérica: miedos y esperanzas al informar</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/periodismo-en-centroamerica-miedos-y-esperanzas-al-informar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Paola Alemán]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 May 2018 16:23:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[El Salvador]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo centroamericano]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y paz]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y violencia]]></category>
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					<description><![CDATA[En el Salvador —y en Guatemala y en Nicaragua— el miedo y la necesidad (económica y de creer en un cambio) se conjugan en cada jornada laboral, en una región donde si no muestras ambas no sobrevivirías a la incertidumbre. Compartimos este análisis de una periodista salvadoreña que vive en Chile.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>En el Salvador —y en Guatemala y en Nicaragua— el miedo y la necesidad (económica y de creer en un cambio) se conjugan en cada jornada laboral, en una región donde si no muestras ambas no sobrevivirías a la incertidumbre. Compartimos este análisis de una periodista salvadoreña que vive en Chile.</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/centroamerica_gif.gif" alt="centroamerica_gif" width="800" height="578" class="alignnone size-full wp-image-28925" /></p>
<p>«Vámonos de aquí», me dijo, con sus ojos particularmente saltones pero esa vez más abiertos que nunca.</p>
<p>No estaba acostumbrado a la cobertura noticiosa de asesinatos, no al menos a diario en un país como El Salvador. Esa vez, el equipo que la realizaba habitualmente tenía una asignación especial. Las corbatas y las caras estiradas de los políticos ante preguntas claves tendrían que esperar. Una pareja de hermanos había sido asesinada en una zona complicada de la capital salvadoreña, San Salvador.</p>
<h4>EL MIEDO DE GRABAR Y TERMINAR SIENDO NOTICIA</h4>
<p>Moisés Renderos es un camarógrafo con más de dos décadas de experiencia. Las coberturas internacionales le han permitido viajar a por lo menos 10 países, pero cuando se trata de viajes no duda en recordar que los más difíciles no tienen que ver con abordar un avión o un tren para desplazarse kilómetros y kilómetros tras la noticia.</p>
<p>Esa mañana de 2016, cuando recibió la asignación junto a su periodista (su servidora), algo en él no estaba conforme. Y cómo estarlo, si los mismos compañeros le refutaban a diario, entre broma y preocupación, la suerte que tenía de asistir a la Casa Presidencial, Corte Suprema de Justicia u otro lugar o evento en el que perseguir a un político era el riesgo más grande, si es que este se incomodaba por el correteo y las preguntas.</p>
<p>Cerca de las 8 de la mañana en la ya húmeda capital centroamericana, el calor no solo era cosa del clima tropical, sino el hecho de seguir con la lente cada toma y entrevista policial en un territorio donde dominaba la Pandilla 18.</p>
<p>Era en una las denominadas “zonas calientes” por la actividad pandilleril y la cantidad de homicidios, en la que ese día buscábamos respuestas al asesinato de dos hermanos —hombre y mujer— quienes no tenían aparentes vínculos con estos grupos delictivos.</p>
<p>Sin embargo, la desesperanza crecía a cada minuto transcurrido. Uno de los oficiales en la zona recomendaba retirarse del lugar lo más pronto posible. ¿Qué podría pasar? Los policías están aquí, me aseguró Renderos. El silencio de sus compañeros con miradas esquivas fue su respuesta.</p>
<p>La cobertura transcurrió con toda la normalidad posible, pero con señales de alerta y miradas de un equipo cómplice por si algo raro se presentaba.</p>
<p>El micrófono captaba sin rostro a la propietaria de una tienda que relataba cómo la madrugada fue atravesada por la ráfaga auditiva de balazos provenientes de la casa de sus vecinos de años.</p>
<p>De pronto, Renderos llegó agitado. “¡Vámonos ya!”, fue su orden. Por lo general eso lo decide el periodista en terreno en cualquier parte del mundo donde se ejerza esta profesión llena de prismas, repito, según el suelo en la que se desarrolle.</p>
<p>Agregó en tono desalentador: “Ya nos tienen bien lenteados», expresión salvadoreña que significa caer en la vigilancia de una o más personas, con fines que van desde la coquetería hasta la amenaza directa. Bastó que uno de los “dueños” del lugar, a través de un joven residente, nos hiciera llegar el mensaje de lo molesta que se había vuelto nuestra presencia.</p>
<p>Esa vigilancia empezó desde un extremo del lugar del doble crimen, hasta una amplia casa de esquina en la que fue pintada una publicidad de la empresa de telecomunicaciones Claro, a lo largo de su pared. Ahí uno de los «posteros» (vigilante) de la pandilla que dominaba la zona, se aseguraba que ante la indicación dada al camarógrafo de irse del lugar, se cumpliera en tiempo y espacio adecuado, antes de cualquier ataque o reconocimiento facial que derivara en una futura venganza.</p>
<p>Terminamos a medias el trabajo encomendado. Sin vacilar, las jefaturas pedían abandonar territorio hostil cuando la vida estuviera en peligro. Salimos con miedo y desencanto por lo que el país se ha convertido con el paso de los años y luego de un largo conflicto armado que heredó violencia y cerca de 100 mil muertes en busca de “la paz”.</p>
<p>Esta, en Centroamérica, es una historia que se repite al ejercer periodismo en otros países como Honduras y Guatemala, donde las pandillas han poblado zonas fronterizas con México en el caso guatemalteco, o ciudades hondureñas, como la industrial San Pedro Sula. Tegucigalpa, la capital, no está exenta de esa realidad. De hecho, el <a href="https://cpj.org/">Comité para la Protección de Periodistas</a> viene investigando desde antes de 2012 la impunidad que rodea el asesinato de comunicadores centroamericanos, con hipótesis que no pasan a pistas concretas y terminan en eso: en impunidad fomentada por las autoridades de los países en los que haya caído un periodista por pandillas, crimen organizado o por enfurecer al narcotráfico con sus escritos (<a href="https://cpj.org/es/central_america-spanish.pdf">ver informe</a>).</p>
<p>La Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP) de la <a href="http://felap.org/">Federación Latinoamericana de Periodistas</a> (FELAP) consignó a finales del 2017 que en todo el año pasado, 14 periodistas latinoamericanos fueron asesinados ejerciendo su profesión.</p>
<p>La FELAP dice que entre estos, 7 asesinatos ocurrieron en México, 1 en Honduras, 1 en Guatemala, pero olvidó consignar en el décimo quinto lugar, al camarógrafo salvadoreño Samuel Rivas de 28 años, quien murió a manos de pandilleros cuando gozaba de su primer día de vacaciones, en noviembre de 2017. La versión policial apunta a que un aspirante a pandillero lo asesinó como parte del ritual que exigen los cabecillas de estos grupos delictivos para poder integrarlos a estos.</p>
<p>Sin embargo, periodistas como Luisa Moncada, ahora viviendo en Canadá, mostraron públicamente su inconformidad por la teoría de las autoridades sobre la forma en que fue asesinado su excompañero de labores en un canal de la capital salvadoreña.</p>
<p>Citando su desconcierto, Moncada calificó la investigación como «escueta y poco creíble» debido a que luego de meses de investigación, se presentó al presunto culpable (un miembro de la pandilla 18) en un momento mediáticamente oportuno para la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fiscalía General de la República (FGR) de El Salvador instituciones que no sustentaron esta afirmación con evidencia contundente.</p>
<p>Semanas antes, <a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/internacional/america-latina/2018/04/24/detienen-a-esposo-de-periodista-asesinada-en-el-salvador.shtml">una periodista identificada como Karla Turcios había sido asesinada</a>, según las autoridades por su pareja, quien ahora se encuentra en prisión. Entonces, vino el descontento del gremio periodístico, por el momento en el que ofrecieron respuestas del caso de Rivas, del que no se veían avances desde el año pasado. “El momento oportuno” de las autoridades, según Moncada, fue ofrecer de la noche a la mañana el resultado de una investigación, ante la presión social que derivó el asesinato de la colega.</p>
<h4>DEL MIEDO A LA ESPERANZA POR COMUNICAR</h4>
<p>Los retos de un periodismo centroamericano, sin riesgo de asesinatos, presentan un franco ascenso si el panorama se observa desde esta zona de Sudamérica. En Chile, la visión desde una perspectiva foránea, pero con vivencias puntuales, se vuelve 20-20.</p>
<p>Comunicar desde esa zona convulsionada se vuelve un ejercicio valioso, con conocimiento de situaciones complejas. Una alternativa a compartir anécdotas periodísticas en un territorio como Chile, por hoy libre de grupos criminales tan violentos como las pandillas, o los dedicados al narcotráfico como los que operan en el denominado “Triángulo Norte” integrado por El Salvador, Honduras y Guatemala.</p>
<p>Miedo y necesidad (económica y de creer en un cambio) se conjugan en cada jornada laboral, en una región donde si no muestras ambas no sobrevivirías a la incertidumbre.</p>
<p>Moisés Renderos considera que a estas alturas, la delincuencia en su país se ha salido de control, pero se mantiene tras la lente para hacer llegar su testimonio a nuevas generaciones que integren la prensa en cualquier parte del continente, incluido Chile, donde si bien la amenaza delincuencial es significativamente inferior con relación a otras partes de América Latina, vivencias como la suya pueden aportar un marco referencial de cuán peligroso es ejercer, hasta dónde perseguir la verdad en terreno, y qué significa mantenerse detrás de esta con una cámara, grabadora o micrófono como arma para conseguirla.</p>
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