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	<title>memoria &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
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		<title>Cuando ardió la Plaza de Maipú: las huellas del estallido en la memoria de una comuna</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 18 Oct 2025 13:36:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[18O]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[estallido social]]></category>
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					<description><![CDATA[Mientras las calles del país hervían de rabia y algo de esperanza, los primeros días de octubre de 2019, en la Plaza de Maipú el aire se colmó de consignas, gases y barricadas. Lo que comenzó como una manifestación pacífica frente al metro terminó en enfrentamientos y represión. Seis años después, testigos y vecinos reconstruyen [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Mientras las calles del país hervían de rabia y algo de esperanza, los primeros días de octubre de 2019, en la Plaza de Maipú el aire se colmó de consignas, gases y barricadas. Lo que comenzó como una manifestación pacífica frente al metro terminó en enfrentamientos y represión. Seis años después, testigos y vecinos reconstruyen aquel día en que la comuna se convirtió en el reflejo del país entero</strong></p>
<p>Por Cristóbal Mercado</p>
<p>Aquel 18-O, Camila Rozas, entonces estudiante de enseñanza media, caminaba con su madre por la avenida Pajaritos. El aire tenía ese halo de las tardes donde algo está a punto de pasar.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Eran como las tres y media”, recuerda. “De repente vimos venir a un grupo de estudiantes con carteles y tambores. La gente del sector los miraba, algunos reían, otros aplaudían. Era una marcha tranquila, de esas que no suelen pasar a mayores».</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Chile despertó”, dijeron después, pero ese viernes empezó todo con las noticias de los estudiantes evadiendo el pago del metro desde hacía varias semanas. Pasadas las horas, cada declaración de los transeúntes reflejaba un país cansado. En Maipú, afuera de la estación de la plaza, cuando el sol caía sobre la avenida Pajaritos, comenzaron a llegar los primeros grupos de estudiantes. Al principio eran consignas tímidas, carteles hechos a mano con cartulinas y plumón. La multitud creció y el sonido de las consignas se perdía en medio del ruido del tráfico.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por horas, la escena fue la de una comunidad reencontrándose, expresándose o comentando los últimos acontecimientos. Los vecinos hablaban de la represión a los estudiantes en el metro, la falta de locomoción y los adultos que salieron en defensa de los jóvenes. La rabia comenzó cuando llegó Carabineros. De pronto, el sonido de los disparos lacrimógenos cortó el aire. El humo avanzó por la avenida y el caos se desató en segundos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Lo que más recuerdo fue el olor”, dice Camila. “De pronto sentí un ardor fuerte en los pies. Había caído una lacrimógena al lado mío y no sabía hacia dónde correr. Mi mamá me tomó de la muñeca y me metió a una tienda deportiva. Dentro, alguien me pasó un limón. Eso me fue aliviando un poco. Desde el cristal de la vitrina, pude ver a la gente corriendo del guanaco, gritando, tirando piedras. Yo no entendía nada”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por un instante, madre e hija quedaron allí, respirando el gas. Hasta ese entonces, Camila no tenía conciencia plena de lo que ocurriría en el país. Pensaba en salir de cuarto medio y dedicarse a estudiar kinesiología. Disfrutaba de su último año de colegio, ajena a todo lo que estaba por venir.</span></p>
<div id="attachment_33212" style="width: 810px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-33212" class="wp-image-33212 size-medium" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/Pp1_grande-3-800x425.png" alt="Pp1_grande (3)" width="800" height="425" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/Pp1_grande-3-800x425.png 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/Pp1_grande-3-1024x543.png 1024w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/Pp1_grande-3.png 1920w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a><p id="caption-attachment-33212" class="wp-caption-text">Foto original La voz de Maipú</p></div>
<p><strong>***</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El descontento en la comuna no nació ese día. Desde agosto, los vecinos de La Farfana y Los Héroes marchaban por más seguridad en las calles. Los barrios se habían vuelto más hostiles y este era un tema obligado en los barrios. Otras preocupaciones eran salud y los basurales que avanzaban por sectores residenciales. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aquella tarde de octubre jóvenes corrían y agitaban la protesta, algunas madres miraban desde las veredas, los comerciantes cerraban sus cortinas de los locales adelantándose a lo que vendría. Lo que empezó como una manifestación pacífica pronto se volvió una batalla campal. La Plaza de Maipú, testigo de tantas celebraciones, ardió en medio del humo y las sirenas de carros policiales. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se repetía en cada cartel, en los cantos y discursos: ‘Chile despertó’. La alentadora consigna que, en palabras de Luis Tricot, finalmente sería eclipsada en los medios por los registros de saqueos capturados durante las marchas. <strong>“Cuando empezó el estallido había una rabia y una indignación de la gente que estaba, en su mayoría, muy justificada. Después empezaron los saqueos y la delincuencia de grupos externos. Esa violencia la rescataron los medios y se le etiquetó como <em>octubrismo</em>, juntando a los protestantes con los delincuentes en un solo grupo”, afirma Tricot.</strong></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Como sociólogo y profesor de Movimientos Sociales en la Universidad Alberto Hurtado, Luis estuvo especialmente atento al progreso de este fenómeno. Fue partícipe de comandos políticos en los que se discutía acerca de las problemáticas que aquejan al país. En un principio, días después de la primera avalancha de manifestaciones, las personas parecían congregarse con genuina preocupación por lo que estaba pasando. Un par de semanas después, la asistencia decreció hasta desaparecer. Ahora Tricot tiene eso como el recuerdo de un mal chiste.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mauricio Acevedo, vecino de la comuna y presidente nacional de la Federación de Farmacias (Fenatrafar), lo resume con la precisión de quien estuvo en las calles:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Fue el descontento, una olla a presión que estalló. Un minuto en que tanta atomización, tanta presión social (&#8230;) Cuando el mundo empresarial y político se desconectan de la comunidad, pasa lo que todos vivimos. Es triste recordarlo, porque lo que sufrimos en el estallido, cuando la ciudadanía marchaba pacíficamente y era agredida, no siempre se mostró en la prensa. Lo que se olvida es que esas marchas fueron genuinas, nacidas del descontento ciudadano. Luego todo se tergiversó, y en la memoria de algunos quedó la idea de que el estallido fue pura violencia, lo que no fue así. Hoy vemos a diario esa desconexión entre el mundo empresarial y la gente, con políticas públicas que no llegan a la ciudadanía, y eso vuelve a generar malestar”, dice Acevedo.</span></p>
<p><strong>***</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Durante aquellos días de octubre, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) desplegó un trabajo ininterrumpido a lo largo de todo Chile para resguardar los derechos de las personas en medio de las protestas. Sus equipos -con las ropa amarilla distintiva- estuvieron en terreno, cruzaban calles entre gases y gritos , documentando heridas, detenciones y los primeros testimonios de quienes denunciaban vulneraciones. “Hemos estado en terreno reuniendo información relevante sobre el estado de las personas heridas y detenidas, y las vulneraciones de que han sido víctimas”, declaraba entonces el director del organismo, Sergio Micco.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En los hospitales Félix Bulnes, San Juan de Dios, Clínica Dávila y San Borja, el INDH constató lesiones graves en al menos 22 personas. Los reportes de aquellos primeros días eran crudos casi imposibles de leer. La gente estaba asustada.  Un hombre recibió un disparo percutado por Fuerzas Especiales a solo cinco metros de distancia y quedó en estado grave; un niño tenía balas alojadas en el hígado, el riñón y las piernas; una niña resultó herida por un balín en una pierna; y otro hombre fue alcanzado por una lacrimógena en el rostro.</span></p>
<p><strong>En Maipú el caso más grave fue el de Alex Núñez. El hombre estaba en la salida de la estación el 20 de octubre de 2019, ya con el toque de queda en vigente. La ciudad respiraba el miedo a ser detenido. Aquí y allá, entre la gente de Maipú, como en todo el país, ya se conocían casos de golpizas y abusos. Alex, junto a su esposa, fueron alcanzados por Carabineros, la pareja intentó escapar, pero un proyectil alcanzó su pie. Al caer al suelo, le propinaron golpes en la cabeza y el cuerpo. Esa noche, la vida de Alex se apagó en la ex Posta Central.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al ser trasladado, el director de la posta impidió el ingreso de los funcionarios del INDH. La imagen quedó en la retina de la gente: el juez Daniel Urrutia caminó junto a los funcionarios del instituto para  que ingresaran al recinto y pudieran recabar información sobre las personas heridas durante aquella jornada.</span></p>
<p>El INDH estuvo presente en manifestaciones en Santiago, Maipú, Iquique, Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Rancagua, Talca, Concepción, Valdivia, Temuco, Puerto Montt y Punta Arenas, donde se observó el actuar policial y se abordaron buses para verificar el estado de las personas detenidas.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con el mismo objetivo, los funcionarios del instituto visitaron comisarías a lo largo del país. <strong>En Santiago, las fiscalizaciones incluyeron la 1ª, 3ª, 19ª, 21ª, 25ª, 33ª, 43ª y 48ª comisarías, donde se registraban cerca de 140 detenidos. Muchos denunciaron uso desmedido de la fuerza, malos tratos, golpes en el rostro y los muslos, torturas, desnudamientos a mujeres, vejaciones sexuales y violencia hacia niños y niñas.</strong></span></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-33215" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/Puroperiodismo-2-800x499.png" alt="Puroperiodismo 2" width="800" height="499" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/Puroperiodismo-2-800x499.png 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/Puroperiodismo-2.png 840w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el transcurso de esas jornadas, Beatriz Contreras, jefa regional del INDH, constató, junto a su equipo, los diversos abusos de las fuerzas policiales en el curso de las marchas. “En general, las víctimas pertenecían a un promedio de edad juvenil. Por esto, el INDH interpuso querellas por estos hechos constitutivos de violaciones a derechos humanos”, <strong>dice Beatriz. 3.247 querellas fueron puestas por el INDH: 2.311 por apremio ilegítimo, </strong></span><strong>566 por torturas, 249 por violencia innecesaria</strong><span style="font-weight: 400;"><strong>, 121 por otro tipo de vulneraciones.</strong> Dentro de los afectados, 665 corresponden a niños, niñas y adolescentes; 34 son personas mayores, 28 personas discapacidad, 25 pertenecen a la comunidad LGBTIQ+ y 20 eran personas migrantes”, explica para Puroperiodismo.</span></p>
<blockquote><p><span style="font-weight: 400;">“Estamos hablando del escenario más grave de violaciones a derechos humanos cometidas en democracia. De las conductas que más llamaron la atención desde las primeras semanas de noviembre fue la situación de personas que sufrieron algún tipo de lesión o herida en sus ojos. No hay un precedente a nivel mundial que esa cantidad de personas tuviera una lesión en un plazo de tiempo tan breve”, comenta la abogada </span></p></blockquote>
<p><span style="font-weight: 400;">Más de 434 personas sufrieron algún tipo de lesión ocular producto de la represión de esos días. En la actualidad, del total de querellas, 145 han finalizado, pero solo 68 concluyeron con sentencias condenatorias para los agresores. </span></p>
<p><strong>***</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> Esa noche, en Maipú, Fuerzas Especiales de Carabineros hicieron retroceder a los manifestantes. Hubo un pequeño momento de paz interrumpido horas más tarde por otra ola de manifestaciones. Camila había logrado moverse lejos del centro del disturbio hacia el Espacio Urbano de Plaza de Maipú, lugar donde presenció el punto álgido de la manifestación: “(&#8230;) Estábamos arriba cuando empecé a sentir bulla y cuando me asomé por la ventana veo peleas, gente corriendo y tirando cosas al guanaco. Ahí es cuando veo cómo incendiaron la casucha de Carabineros que estaba a la mitad del cruce de Plaza Maipú”. Camila observó como el fuego consumió la pequeña casucha, devastando la propiedad policial que los manifestantes no temían. Era una batalla campal. Nadie se iba a salvar en esa calle. </span></p>
<p>Madre e hija esperaron arriba hasta las seis de la tarde. El papá de Camila fue a buscarlas cuando los enfrentamientos fueron cesando hasta llegar a un punto muerto. El personal de seguridad los hizo descender por el ascensor de emergencia y evacuar por la salida de la sucursal de Integra Médica del lugar.</p>
<p>Radio Cooperativa informaba que los disturbios en las afueras de Plaza de Maipú se intensificaron durante la noche, registró ataques a diversas sucursales de banco y a la misma estación de metro. Camila ya estaba en casa a esas horas, algo más tranquila, pero siguió pensando en toda esa violencia que jamás olvidaría.</p>
<p>No todos los vecinos participaron de forma activa de las protestas. Algunos las siguieron desde la distancia, con mucho temor en algunos casos. Danilo -vecino del sector y exestudiante universitario- recuerda aquellos primeros días como un tiempo de mucha incertidumbre y miedo en el sector donde vivía.<br data-start="755" data-end="758" /> No salió a manifestarse, no porque estuviera en desacuerdo, sino porque no quería arriesgarse a que algo pasara. Supo, por conocidos de su carrera anterior, que varios habían participado en los saqueos de la Plaza de Maipú. <br data-start="1009" data-end="1012" /> “Había vecinos repartiendo pañales, por ejemplo. Y con el tema del metro fue complicado, porque cuando llegué a ver -la estación me queda a diez minutos de la casa-, ya se había quemado. Era 19 de octubre. Por los grupos de WhatsApp del barrio y por Twitter se veían las cosas que pasaban por el sector. Como cuando intentaron saquear el Líder de Isabel Riquelme y una persona de los departamentos de al frente los defendió con un rifle de postones, o cuando quemaron el Alvi que está detrás del metro. En ese caso, me acerqué a mirar, pero no a participar”, aclara.</p>
<p><b>-¿Puede haber otro estallido?</b></p>
<p><b>-No, lo veo improbable </b></p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-33216" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/estallido-social-1-800x533.jpg" alt="estallido social 1" width="800" height="533" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/estallido-social-1-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/estallido-social-1-1024x683.jpg 1024w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2025/10/estallido-social-1.jpg 2048w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para Tricot, esta cifra demuestra que las prioridades de la población cambiaron después del estallido, y también refleja algunos de los defectos de aquella histórica jornada “El estallido fue un movimiento sin un horizonte histórico claro; no se sabía qué era lo que debía cambiar. Se juntaron muchas demandas en un solo lugar, y nunca hubo un acuerdo sobre hacia dónde debíamos ir”.</span></p>
<p><strong>“Parecía que con el estallido se podrían eliminar todos los problemas del país relacionados con la Constitución de 1980”, recuerda Camila, quien vivió ese momento histórico de principio a fin. Desde el plebiscito hasta el vaivén de propuestas que nunca terminaron de consolidarse. “Pero no llegamos a nada. A pesar de que se demostró que los chilenos podíamos unirnos por una causa justa, ya fuera del bando que fuera, también quedó en evidencia que, como sociedad, somos algo indiferentes y desinformados”</strong></p>
<p>En la actualidad, Camila estudia psicología en la Universidad De Las Américas en la sede Maipú. Todos los días cruza Avenida Pajaritos a bordo de la micro I35. A veces, cuando necesita hacer un trámite o reunirse con su pareja, se encamina a Plaza Maipú que está a unas pocas calles de su lugar de estudios. Al llegar a la plaza hay muchas cosas en las que fijarse. Las masas de gente entrando y saliendo de la estación de metro. El Espacio Urbano abigarrado. El cruce de peatones desbordado de gente y, en el suelo, los últimos rastros de una mancha negruzca, propia marca de un algo que ardió. Eso es todo lo que queda de la batalla de ese 18 de octubre.</p>
<p>“Chile es un país que olvida muy fácil”, reflexiona Tricot. “Más allá de las protestas y los saqueos, no se habla mucho ya de lo que fue el movimiento o lo que buscaba, lo que es acorde a la capacidad de olvido que tiene la gente”.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sindicato Afrodita de Valparaíso presenta el primer archivo de memoria trans en Chile</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/sindicato-afrodita-de-valparaiso-presenta-el-primer-archivo-de-memoria-trans-en-chile/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcel San Martín]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Aug 2024 21:02:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[LGBTI]]></category>
		<category><![CDATA[memoria]]></category>
		<category><![CDATA[transgéneres]]></category>
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					<description><![CDATA[El Sindicato Afrodita de Valparaíso es una las organizaciones más antiguas del país que agrupa a trabajadoras sexuales transgénero, compuesta hoy en su mayoría por adultas mayores. Durante décadas han luchado por reivindicar su propia historia de supervivencia y es en ese contexto que este lunes lanzaron el que es quizás el más importante proyecto que han realizado: el primer archivo de memoria histórica trans de Chile. La iniciativa, que contó con financiamiento de la Presidencia de la República, rescata sus memorias de vida y resistencia, con especial énfasis en los testimonios de mujeres trans sobrevivientes a la dictadura de Augusto Pinochet. Puroperiodismo estuvo en el lanzamiento que llevó a cabo en la ciudad puerto, y que es la antesala local a un evento latinoamericano sobre archivos trans que se llevará a cabo la primera semana de septiembre.
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<i><span style="color: #ff0000;">Por Marcel San Martín</span></i>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3><em>El Sindicato Afrodita de Valparaíso es una las organizaciones más antiguas del país que agrupa a trabajadoras sexuales transgénero, compuesta hoy en su mayoría por adultas mayores. Durante décadas han luchado por reivindicar su propia historia de supervivencia y es en ese contexto que este lunes lanzaron el que es quizás el más importante proyecto que han realizado: el primer archivo de memoria histórica trans de Chile. La iniciativa, que contó con financiamiento de la Presidencia de la República, rescata sus memorias de vida y resistencia, con especial énfasis en los testimonios de mujeres trans sobrevivientes a la dictadura de Augusto Pinochet. Puroperiodismo estuvo en el lanzamiento que llevó a cabo en la ciudad puerto, y que es la antesala local a un evento latinoamericano sobre archivos trans que se llevará a cabo la primera semana de septiembre.</em></h3>
<hr />
<p>Este lunes 26 de agosto, se presentó en la Biblioteca Santiago Severín, en<em> </em>Valparaíso, la primera fase del proyecto de reconstrucción de la memoria histórica del <strong>Sindicato Afrodita</strong>, una iniciativa en la que han trabajado en conjunto investigadorxs, periodistas y socias del mismo sindicato para organizar entrevistas y documentar las memorias de las integrantes más antiguas de la organización, uno de los sindicatos de trabajadoras sexuales trans más antiguos de Chile. En total, esta primera entrega recopila 10 testimonios que ya se encuentran <a href="https://www.archivoafrodita.cl/">disponibles en el sitio web que el Sindicato Afrodita desarrolló especialmente para albergar el proyecto</a> y que fue también lanzado este lunes. El evento contó con la presencia del alcalde porteño, Jorge Sharp, quien ratificó su apoyo al sindicato y destacó los esfuerzos alcanzados en conjunto con la comunidad transgénero en la ciudad puerto.</p>
<p>Si bien el Sindicato Afrodita de Valparaíso tiene poco más de 20 años de funcionamiento –desde su fundación en 2002–, la mayoría de sus integrantes son adultas mayores que ejercieron o aún ejercen el trabajo sexual desde la década de los ‘70. Por lo tanto, su historia tanto individual como colectiva viene de mucho antes, y son precisamente los testimonios y memorias que atraviesan todo ese período los que este proyecto busca rescatar, junto con material audiovisual y fotografías de la época para cada una de las protagonistas. De esta forma, la agrupación ha dado los primeros pasos para construir el primer archivo de memoria histórica trans en el país.</p>
<p>Los relatos recopilados van desde un detallado repaso por las vidas de cada integrante, hasta una reconstrucción de la escena bohemia y prostibular del Valparaíso de los años ‘70 y ‘80, repasando también las crudas vivencias tras ser detenidas por “faltas a la moral” en el contexto de dictadura en la ahora ex Cárcel de Valparaíso. Este evento de lanzamiento es fruto de una larga lucha de la comunidad trans en Chile y de las adultas mayores sobrevivientes de la dictadura, quienes históricamente han denunciado la omisión de sus testimonios de sobrevivencia, la falta de reconocimiento social y la ausencia de reparación por la violencia sistemática vivida antes, durante y después del régimen militar que rigió el país entre 1973 y 1990.</p>
<div id="attachment_32675" style="width: 438px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-32675" class="wp-image-32675 size-full" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2024/08/Barbara-Aracena-vocera-Sindicato-Afrodita-de-Valparaíso.png" alt="Barbara Aracena, vocera Sindicato Afrodita de Valparaíso. (FOTO: Marcel San Martín)" width="428" height="343" /><p id="caption-attachment-32675" class="wp-caption-text">Barbara Aracena, vocera Sindicato Afrodita de Valparaíso. (FOTO: Marcel San Martín)</p></div>
<p>Barbara Aracena, vocera del Sindicato Afrodita, compartió con <strong>Puroperiodismo</strong> su emoción por la culminación de esta primera fase del proyecto que se viene desarrollando desde 2023:</p>
<p>“La importancia de este proyecto es que conozcan las vidas trans, la vida y la historia del Sindicato Afrodita, ya que somos uno de los primeros que trabaja con mujeres adultas mayores trans. Queremos, además, que las nuevas generaciones conozcan nuestro trabajo y que sea un impulso para el avance de la inclusión en la sociedad”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Construir memoria en tres fases</h2>
<p>La delegada presidencial de la Región de Valparaíso, Sofía González, también participó del evento como autoridad en representación del Ejecutivo. En la instancia, ratificó el compromiso del gobierno con el proyecto y con los derechos de las mujeres trans adultas mayores:</p>
<p>“Nosotros entendemos desde la Delegación, desde el Presidente Gabriel Boric, que hay una deuda del Estado con las disidencias, con las mujeres trans de Valparaíso, pero también entendemos que en la medida que nos vayamos encontrando, podemos abrir camino para las que vienen”.</p>
<p>El proyecto fue financiado a través de una Subvención Presidencial y llevado a cabo con la ayuda logística de autoridades territoriales, como la delegada presidencial, quien además de compartir unas palabras en el evento, trabajó de cerca con las integrantes del sindicato para poder responder a las demandas sociales tanto de ellas como de la comunidad LGBTI+ en la región.</p>
<p>“Este paso, para nosotras, es muy importante; tiene muchas vidas, muchas historias. El próximo que se viene es la historia de las que fundaron el sindicato y, después, con las socias que ya no están con nosotras, las difuntas”, adelantó Aracena a <strong>Puroperiodismo</strong> sobre las fases del proyecto que aún están en desarrollo.</p>
<div id="attachment_32676" style="width: 558px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-32676" class="size-full wp-image-32676" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2024/08/investigadores-archivo-trans.png" alt="Grupo de Investigación y Voluntarios junto a integrantes del Sindicato Afrodita. (FOTO: Marcel San Martín)" width="548" height="352" /><p id="caption-attachment-32676" class="wp-caption-text">Grupo de Investigación y Voluntarios junto a integrantes del Sindicato Afrodita. (FOTO: Marcel San Martín)</p></div>
<p>El grupo a cargo de la investigación confirmó que los 10 testimonios ya lanzados son tan solo la primera de las tres fases en que consta el proyecto, y que actualmente se encuentran editando nuevos testimonios que serán próximamente incluidos en la página web. Si bien, uno de los más grandes desafíos es el tiempo, ya que muchas de las protagonistas de estas historias han fallecido con el pasar de los años –e incluso en el transcurso de la investigación que están llevando a cabo–, los investigadores e investigadoras aclararon que sus nombres no quedarán fuera y que buscarán construir sus memorias a través de los relatos de sus compañeras del sindicato y otras personas cercanas.</p>
<p>El lanzamiento de esta primera etapa es también la antesala a un evento más grande que se celebrará el próximo 4 y 5 de septiembre de forma simultánea en 14 países: el <strong>Primer Congreso Latinoamericano de Archivos Trans</strong>, un evento que pretende ser un espacio de encuentro entre activistas, expertxs y academicxs trans de todo el continente con el objetivo de discutir, compartir y promover la preservación de la memoria trans en América Latina. En esta oportunidad, Chile será representado a través del Sindicato Afrodita y la Fundación Archivo de la Memoria Trans Chilena. El evento será transmitido en vivo por <a href="https://www.youtube.com/archivotrans">el canal de Youtube de la agrupación argentina ArchivoTrans</a>, coorganizadora del congreso.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Aquí pasó: Sitios de memoria a 50 años del golpe</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/aqui-paso-sitios-de-memoria-a-50-anos-del-golpe/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Sep 2023 21:56:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[50 años del golpe]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe de estado]]></category>
		<category><![CDATA[memoria]]></category>
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					<description><![CDATA[Las alumnas y alumnos de Introducción al Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado realizaron este año un trabajo colectivo para conmemorar el medio siglo que pasó desde el infausto Golpe de Estado en Chile. En este especial, Ignacio Pacheco cuenta la Ruta de la Memoria que realizamos el Día del Patrimonio (29 de mayo), luego de la cual, en grupos o de forma individual, toda la generación acudió a los sitios donde sucedieron o donde se recuerdan las violaciones a los Derechos Humanos más atroces de la larga dictadura. Esta es una selección de algunos de los mejores textos y fotografías, con las miradas, reflexiones y sensibilidades de jóvenes sobre un pasado que no vivieron ni conocieron de primera mano, pero que debe quedar siempre en la memoria para que no se repita. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em><span style="font-weight: 400;">Las alumnas y alumnos de Introducción al Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado realizaron este año un trabajo colectivo para conmemorar el medio siglo que pasó desde el infausto Golpe de Estado en Chile. En este especial, Ignacio Pacheco cuenta la Ruta de la Memoria que realizamos el Día del Patrimonio (29 de mayo), luego de la cual, en grupos o de forma individual, toda la generación acudió a los sitios donde sucedieron o donde se recuerdan las violaciones a los Derechos Humanos más atroces de la larga dictadura militar. Esta es una selección de algunos de los mejores textos y fotografías, con las miradas, reflexiones y sensibilidades de jóvenes sobre un pasado que no vivieron ni conocieron de primera mano, pero que debe quedar siempre en la memoria para que no se repita. </span></em></h3>
<hr />
<h2 style="text-align: center;">Ruta de la Memoria</h2>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em><span style="font-weight: 400;">Por Ignacio Pacheco</span></em></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A pocos meses de los 50 años del Golpe de Estado, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) realizó la Ruta de la memoria, un paseo gratuito y abierto a la comunidad para conmemorar nueve sitios dentro de Santiago que fueron relevantes durante la dictadura cívico-militar. Un grupo de estudiantes de primer año de Periodismo en la Universidad Alberto Hurtado fuimos y realizamos ese recorrido. Tras cinco décadas y a cuatro años del estallido social del 18-O, y todo el proceso que ha venido después, incluyendo los intentos pendulares por cambiar la Constitución vigente que nació en dictadura, me pregunto, ¿qué tanto desea la gente hoy recordar el horror de esos años?  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El trayecto partió en las oficinas del INDH, institución que vela por la garantía de los derechos humanos de los ciudadanos. También ha jugado un rol clave a la hora de recordar a víctimas de los crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas, tanto en el periodo de la dictadura como en el 18-O. En su sede vi un mural en memoria de los afectados por las políticas de represión y exterminio, y junto a este había cuatro testimonios de sobrevivientes de la dictadura militar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Continuamos por la ruta hasta llegar a Plaza Italia, rebautizada popularmente durante el estallido social como “Plaza Dignidad”. Bajando por el costado de ésta, llegamos a la residencia del embajador de Argentina, en Avenida Vicuña Mackenna Nº45, donde también se encontraba la embajada de dicho país hasta 1973. Allí la guía nos narró una emotiva historia: durante la dictadura, muchas personas perseguidas políticamente buscaron asilo allí. Tanta era la desesperación por entrar que muchos intentaban saltarse las paredes, y aquellos que tenían bebés, los envolvían en mantas y los lanzaban para que al otro lado los recibieran los funcionarios diplomáticos. Luego, la delegación gestionó un avión para poder transportar a sus refugiados hacia el extranjero, demostrando así el apoyo de un continente que comparte una historia de violencia sistemática. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La siguiente parada fue un recinto que jugó un rol fundamental durante la revuelta social de 2019. Sobre la estación de metro Universidad Católica, está el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), lugar de encuentro artístico y cultural para la niñez, juventud y adultez. Construido en base a la alianza de los grupos obreros y el sector más letrado de la izquierda de principios de los &#8217;70, se diseñó para albergar la Tercera Conferencia Mundial de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas, la UNCTAD III. Pero un año más tarde, tras el golpe y el bombardeo de La Moneda por parte de las Fuerzas Armadas, se convirtió en la sede de la Junta de Gobierno que encabezaba Pinochet. En el ahora llamado Edificio Diego Portales, se tomaron decisiones clave sobre la dirección del país y, particularmente, de las políticas de censura, persecución, represión, tortura y exterminio sistemático que aplicó el régimen para eliminar a sus opositores.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A metros de la arteria capitalina se encuentra la ex Clínica Santa Lucía,</span> que antes del golpe <span style="font-weight: 400;">pertenecía al Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU). Con Pinochet al mando, el inmueble fue allanado y ocupado en 1973 y utilizado hasta 1977 con un doble fin: como centro médico para el personal de la DINA y su familia y, al mismo tiempo, como centro clandestino de detención y tortura. Sus sobrevivientes relatan que en los pisos superiores estaban las celdas y que quienes llegaban a la clínica eran amarrados a las camillas y sometidos a presión física y psicológica hasta que sus heridas se curasen, sólo para después volver a ser sometidos a más vejámenes. Luego eran devueltos a los centros de detención desde donde venían.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La ruta continuó adentrándose por el centro de Santiago hasta llegar a la Plaza de los Libros, en conmemoración a lo ocurrido en 1973. Doce días después del golpe de estado, las Fuerzas Armadas, además de continuar con su persecución política hacia disidentes, comenzó una persecución ideológica en contra del comunismo, el socialismo y cualquier otra postura de izquierda. Por eso, en esa plaza quemaron cientos de libros considerados “subversivos” o de carácter marxista. Incluso quemaron textos sobre cubismo por supuestamente tratar temas de Cuba y su revolución. Debido al miedo generado por las fuerzas armadas, varios civiles cedieron ante la presión quemando voluntariamente cualquier libro que estuviera relacionado con el marxismo. Actualmente se encuentra una placa en el centro de la plaza recordando esta quema ideológica realizada por militares.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Caminamos varias cuadras más y llegamos hasta la Plaza de Armas. En uno de sus flancos se encontraba la Catedral Metropolitana, y junto a esta, el Arzobispado de Santiago, donde operó la Vicaría de la Solidaridad. Los miembros de este organismo se encargaron de escribir los testimonios de las víctimas de la dictadura para dejar antecedentes sobre las vulneraciones perpetradas por el Gobierno Militar. Esos informes fueron elogiados por su rigurosidad y sirvieron para la posterior creación de las Comisiones de Verdad, en los años &#8217;90 y comienzos de los 2000. La vicaría incluso luchó por la libertad de los detenidos, entregándoles asistencia jurídica a ellos y sus familias. Sin embargo, su trabajo causó disgusto entre los militares, por lo que varios de sus integrantes fueron perseguidos y asesinados. Actualmente la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC) es la vertiente de esta comisión.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al terminar este viaje grupal, cargado de emociones e increíbles historias sobre la dictadura, regresamos al centro de la capital; esta vez, al Palacio La Moneda.</span> <span style="font-weight: 400;">En este lugar ocurrió el levantamiento militar el 11 de septiembre de 1973, al mando del general Augusto Pinochet. Ese día, el Grupo De Amigos Personales (GAP) </span>–<span style="font-weight: 400;">la guardia personal del Presidente Salvador Allende, creada por el Partido Socialista– se quedó junto a él mientras la sede presidencial era asediada. Murieron en manos de las Fuerzas Armadas, y el cuerpo del Mandatario fue encontrado en calle Morandé. </span></p>
<p>En cada paso, cada uno de nosotros se encontró con historias desconocidas de un país que no nos tocó vivir, pero que medio siglo después, sigue marcando el pulso de las relaciones entre chilenos y chilenas. Y es por eso que rescatar la historia se convierte en un deber para no repetir los errores y horrores del pasado. Por eso, en este especial de <strong>Puroperiodismo</strong>, presentamos una serie de crónicas personales sobre cada unos de esos lugares, marcados por el dolor, el miedo y el odio de una época, pero también por la necesidad de memoria y justicia para la reconciliación y reparación de la sociedad nacional.</p>
<p>Desde los cambios del GAM hasta la creación del Museo de la Memoria, pasando por centros clandestinos de tortura y ejecuciones, por los recintos deportivos que se convirtieron temporalmente en campos de concentración y las tumbas sin nombre que se usaron en el Cementerio General para ocultar los cadáveres de a quienes se asesinó y se hizo desaparecer. Todo bajo la mirada de una generación que aún se sorprende al enfrentarse a esos niveles de brutalidad.</p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-weight: 400;">Una vez terminado el recorrido por estos sitios históricos, confirmé que la memoria de una nación debe ser refrescada por las nuevas generaciones. Regreso a mi casa, me pregunté a mí mismo: ¿las decisiones actuales que enfrenta nuestro país serán tomadas pensando en su historia política? </span><b> </b></span></p>
<h3>Ver crónicas a continuación:</h3>
<p><iframe loading="lazy" src="https://uploads.knightlab.com/storymapjs/dea0eada158d9eb193d7ecc799ec479f/aqui-paso-sitios-de-memoria-a-50-anos-del-golpe/index.html" width="100%" height="800" frameborder="0"></iframe></p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<h5 style="text-align: center;">Equipo</h5>
<h6 style="text-align: center;"><strong>Profesor</strong>: Roberto Herscherr<br />
<strong>Edición</strong>: Belén Del Castillo y Juan Pablo Figueroa</h6>
<div>
<h6 style="text-align: center;"><strong>Periodistas</strong>:<br />
Macarena Espinoza, Bruno Morales, Catari Riquelme, Ignacio Pacheco, José Saravia, Jaime Sandoval, Víctor Retamal, Joaquín Lara, Antonio Parodi, Martín Mariángel, Cami Fuentes, Martina Suazo, Emilio Canteros, Dominique Vargas, Omar Scott, Gonzalo Ellis, Ian Kuo, Benjamín Toro, Edgar Maturana, Catalina Yob y Salomé Vives.</h6>
<h6 style="text-align: center;"><strong>Diseño de portada</strong>: Catari Riquelme</h6>
</div>
<div></div>
<hr />
<p style="text-align: center;">
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Decálogo de «imprescindibles»: apuntes para hacer periodismo por la memoria</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/decalogo-de-imprescindibles-apuntes-para-hacer-periodismo-por-la-memoria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isidora Varela L.]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Jun 2021 18:37:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Periodismo Memoria y DD.HH.]]></category>
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					<description><![CDATA[El Museo de la Memoria y el Colegio de Periodistas de Chile realizaron el pasado 14 de junio un taller impartido por el proyecto Hacemos Memoria de la Universidad de Antioquia, de Colombia, con el fin de mostrar la importancia del trabajo periodístico para los procesos de memoria, y exponer los elementos imprescindibles que estas investigaciones deben contener. Puroperiodismo asistió al taller, el cual se realizó bajo el contexto de la sexta versión del Premio Periodismo, Memoria y Derechos Humanos, cuya convocatoria se encuentra abierta para periodistas y estudiantes hasta el 15 de agosto. Estos son algunos apuntes de lo que se conversó durante la jornada.
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em><span style="font-weight: 400;">El Museo de la Memoria y el Colegio de Periodistas de Chile realizaron el pasado 14 de junio un taller impartido por el proyecto Hacemos Memoria de la Universidad de Antioquia, de Colombia, con el fin de mostrar la importancia del trabajo periodístico para los procesos de memoria, y exponer los elementos imprescindibles que estas investigaciones deben contener. Puroperiodismo asistió al taller, el cual se realizó bajo el contexto de la sexta versión del Premio Periodismo, Memoria y Derechos Humanos, cuya convocatoria se encuentra abierta para periodistas y estudiantes hasta el 15 de agosto. Estos son algunos apuntes de lo que se conversó durante la jornada.</span></em></h3>
<hr />
<p><span style="font-weight: 400;">Desde la ciudad de Medellín, el </span><a href="http://hacemosmemoria.org/"><span style="font-weight: 400;">proyecto Hacemos Memoria</span></a><span style="font-weight: 400;"> de la Universidad de Antioquia “investiga, discute y propone un diálogo público sobre el conflicto armado y las graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en Colombia”. Creado en 2014, la iniciativa promueve un periodismo “desde un lugar, o una posición política, que trabaja por la memoria, la democracia y la recuperación de la paz”, como explicó Yhobán Hernández, editor del proyecto y periodista de esa casa de estudios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con esa primera explicación se inició el pasado 14 de junio el taller “</span><i><span style="font-weight: 400;">El periodismo y sus trabajos por la memoria</span></i><span style="font-weight: 400;">”, una instancia creada por el Museo de la Memoria y el Colegio de Periodistas de Chile, donde el equipo de Hacemos Memoria expuso la metodología de trabajo e investigación que utilizan para articular este “periodismo por la memoria”. Ésta se basa principalmente en la construcción de historias a través del periodismo narrativo para “empezar a generar una memoria del pasado, para comprender a profundidad los conflictos o transformaciones culturales y las sociedades”, como señaló Hernández.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El taller se realizó en el contexto de la sexta versión del </span><b>Premio Periodismo, Memoria y Derechos Humanos</b><span style="font-weight: 400;"> que realiza el Museo de la Memoria con colaboración del Colegio de Periodistas de Chile, el cual busca “promover el ejercicio del periodismo en el rescate de la memoria y los derechos humanos, reconociendo a aquellos periodistas que investigan en el presente sobre hechos del pasado”, según se lee en </span><a href="https://premioperiodismo.museodelamemoria.cl/"><span style="font-weight: 400;">la página web del premio</span></a><span style="font-weight: 400;">. La convocatoria para postular trabajos se encuentra abierta para periodistas y estudiantes de Periodismo de todo Chile y el plazo para hacerlo vence el 15 de agosto (</span><a href="http://premioperiodismo.museodelamemoria.cl/postulacion/"><span style="font-weight: 400;">postular aquí</span></a><span style="font-weight: 400;">).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Este tipo de periodismo busca crear una narrativa desde el pasado para poder comprender el presente. Como comentó Víctor Casas, coordinador del proyecto Hacemos Memoria, “el periodismo que trabaja por la memoria hace que los hechos del pasado vuelvan al presente y los convierte en un hecho noticioso”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así, el equipo colombiano expuso a los presentes “las 5W transformadas al periodismo por la memoria”, elementos que llamaron “los 10 imprescindibles” para realizar este trabajo.</span></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;"> </span></em></p>
<h2>1. La actualidad es pasado</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">“Para el periodismo, enfrentarse al pasado es novedoso”, fue la primera frase que dijo Esteban Tavera, periodista y asesor de Hacemos Memoria, para explicar el primer imprescindible de la jornada.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El trabajo de muchos periodistas consiste en tomar hechos del pasado como su noticia, y eso es algo que ocurre sobre todo en América Latina, donde muchas de las heridas de décadas pasadas siguen abiertas y vigentes. Tavera dio como ejemplo de ello a las víctimas de hechos de violencia en conflictos armados o en las dictaduras que han azotado a la región: “Las víctimas no conciben que sean de un tiempo que ya murió, porque viven esa relación con el tiempo como una relación acechante, que si bien ocurrió en un tiempo pasado, cambió sus vidas hasta la actualidad”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por lo tanto, agregó, si estas personas “tienen una relación distinta con el tiempo, nuestro periodismo también lo debe tener”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lo que propone Taver implica romper la relación epistemológica de la noticia con el presente, ya que ese hecho del pasado que está contando la víctima, es el hecho noticioso actual.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para ejemplificarlo, se presentó en el taller el documental español “</span><i><span style="font-weight: 400;">El silencio de otros</span></i><span style="font-weight: 400;">”, dirigido por Almudena Carracedo y Robert Bahar (2018), que muestra a un grupo de víctimas y supervivientes del régimen franquista en España y los acompaña en la llamada “Querella Argentina”, interpuesta en 2010 ante los Tribunales de Justicia de Argentina para que se investiguen los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura de Francisco Franco entre 1936 y 1975. Al mismo tiempo que se retrata la búsqueda actual de justicia, los documentalistas reviven el pasado de las víctimas y los hechos de la Guerra Civil Española, dando cuenta de que la historia, aunque haya transcurrido hace ya varias décadas, sigue abierta y aún escribiéndose. </span></p>
<p><iframe loading="lazy" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/i3ZEb8A6VKE" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>2. No son fuentes, son personajes</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">En el periodismo por la memoria, tal como explicó Yhobán Hernández, la víctima es el testimonio y el corazón del relato. Por esto, “en el periodismo tradicional se habla de fuentes, pero en el periodismo que trabaja por la memoria dejamos de referirnos a las víctimas o a las personas como fuentes, y las tratamos como personajes”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hernández explica que para ello es necesario no sólo obtener un relato de los hechos, sino que también abordar la complejidad humana y los impactos psicológicos y sociales de lo que vivieron. Eso implica un tratamiento de la investigación riguroso y respetuoso, rico en detalles, para así lograr una reconstrucción del personaje de la mejor forma. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Como ejemplo de una buena reconstrucción de un personaje, Hernández mostró la imagen de Lyudmilla Ignatenko, personaje principal del libro </span><i><span style="font-weight: 400;">Las voces de Chernóbil</span></i><span style="font-weight: 400;">, escrito por la periodista bielorrusa  y Premio Nobel de Literatura, Svetlana Alexiévich: “Reconstruye la voz de una mujer bielorrusa con las facetas más íntimas de la mujer, mientras trasladan a su esposo y trata de estar con él todo el tiempo posible. Oculta su embarazo, pero también da cuenta de sus emociones, de cómo ella interpreta el pasado. Es una voz que ha sido silenciada generalmente muchas veces desde un país que intenta reprimir lo que pasó en Chernóbil (&#8230;) Es un personaje profundo y complejo”.</span></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-30807" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/ludmila-480x600.jpg" alt="ludmila" width="480" height="600" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/ludmila-480x600.jpg 480w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/ludmila-608x760.jpg 608w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/ludmila.jpg 700w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /> </span></em></p>
<h2>3. Más que lugares, escenarios</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">En el periodismo tradicional se pregunta dónde ocurrieron los hechos, pero en el periodismo que trabaja por la memoria, como explica Víctor Casas, el foco no está en los lugares, sino en los escenarios: “De la dirección de una información muy escueta, pasamos a una información mucho más detallada que nos ayuda a comprender dónde ocurren las cosas, a un escenario mucho más grande y complejo”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esto se ejemplificó con el libro </span><i><span style="font-weight: 400;">Hiroshima</span></i><span style="font-weight: 400;">, del periodista y escritor estadounidense John Hersey. En ese texto, “la construcción que hace Hersey del escenario es completa, reconstruye un lugar para dar cuenta de cómo eran sus calles, sus edificaciones, y cómo estas servían para entender la cultura de las personas que vivían en ese lugar”, explica Casas.</span></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;"> </span></em></p>
<h2>4. Transformaciones (del tiempo)</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Otro de los imprescindibles para este tipo de periodismo son las transformaciones que debe tener el tiempo y que, cuando se relaciona con la memoria, se debe entender como una variable que trae cambios. “El tiempo avanza, se devuelve o se estanca, como a veces le ocurre a una víctima cuando tiene un familiar desaparecido y vive un duelo permanente, y éste [el tiempo] no avanza hasta que empiezan a actuar judicialmente o con organizaciones sociales”, explicó el editor de Hacemos Memoria.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hernández también agregó que el periodismo, cuando quiere trabajar por la memoria, debe investigar el pasado para entender el tiempo transcurrido (hasta la actualidad) y cómo eso ha afectado a las personas. Así, el tiempo se presenta de tres formas: el tiempo de lo real, es decir, cuando ocurren los hechos con fechas y datos específicos; el de la narración, en el que el periodista está contando la historia (desde el presente contando el pasado); y el tiempo de activación, cuando el producto periodístico se publica y el público interactúa con él.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para ejemplificar este “imprescindible”, el equipo de Hacemos Memoria presentó otro documental español: </span><i><span style="font-weight: 400;">Nacido en Siria</span></i><span style="font-weight: 400;">, de Hernán Zin, el cual muestra el viaje de niños que han tenido que abandonar su país y cruzar el Mediterráneo huyendo de la violencia de la guerra civil en Siria. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Casas dijo que decidieron mostrar este documental debido a que “se ve la transformación de los personajes, cómo sus vidas se transforman. En algunos casos, al llegar a las costas del Mediterráneo y convertirse en refugiados; en otros, donde se siguen vulnerando sus derechos”.</span></p>
<p><iframe loading="lazy" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/e91tppOBmJQ" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>5. Los acontecimientos</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">En el periodismo del día a día se escriben artículos sobre hechos noticiosos del momento y con datos e información actuales. “Y los periodistas quedan con la inquietud de que al día siguiente habrá información que no tendrán en ese momento [cuando escriben la nota], pero desde el periodismo por la memoria miramos hacia el pasado”, comentó Camilo Castañeda, periodista y asesor de Hacemos Memoria.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando el periodismo se trabaja por la memoria y se mira hacia el pasado, “nos encontramos con que hay relatos o situaciones que podemos contar como verdaderos acontecimientos (&#8230;) y en estos casos del pasado, se observa la información anterior, viendo todas las miradas y versiones”, agrega.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para esto, se expuso el primer episodio del podcast </span><a href="https://radioambulante.org/audio/la-noche-mas-larga-1"><i><span style="font-weight: 400;">La noche más larga</span></i><span style="font-weight: 400;">, de Radio Ambulante</span></a><span style="font-weight: 400;">, donde se cuenta la historia de la toma del Palacio de Justicia de Colombia por la guerrilla M-19 en 1985, y cómo, 33 años después, las familias de dos hombres que estaban en el edificio continúan con dudas sobre lo sucedido. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aquí, el equipo de Hacemos Memoria comentó que el relato militar del acontecimiento dejó de ser visto de la misma forma, ya que el periodista retoma los acontecimientos porque hay víctimas que deciden retomar la justicia para conseguir la verdad de los casos de vulneración de los derechos humanos. Por lo tanto, “uno vuelve al pasado para actualizar los hechos”, explicó Castañeda.</span></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;"> </span></em></p>
<h2>6. Participación como equipo</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">En el periodismo por la memoria, la participación toma un rol esencial desde la mirada de la inmersión en la realidad que se quiere contar. Así lo explicó Tavera: “Cuando hablamos de hechos que ya ocurrieron, donde la inmersión no es la primera opción, lo que sí podemos hacer es juntarnos con quienes sí vivieron esos hechos, pero ya no sólo como fuentes, sino que como productores igual que nosotros, como equipo”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ejemplo de esto es el documental </span><i><span style="font-weight: 400;">Luces y Sombras</span></i><span style="font-weight: 400;">, resultado de una investigación de periodistas regionales, la asociación de víctimas del conflicto armado de la localidad de Sonsón (Colombia) y la asesoría de Hacemos Memoria, en donde su protagonista, Gertrudis Nieto, cuenta la historia del asesinato de su hijo y ayuda al equipo periodístico a conseguir más relatos para armar el documental. “Gertrudis, además de fuente, es parte productora, y este documental es ejemplo de esta inmersión participativa”, contó Taverna.</span></p>
<p><iframe loading="lazy" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/aorqbZsm6xw" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;"> </span></em></p>
<h2>7. Usar símbolos</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Del mismo proceso de inmersión que un periodista hace para recolectar información e insertarse en la realidad que se está buscando contar, se consiguen los símbolos que, según Yhobán Hernández, “muchas veces hacen que el texto sea memorable”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Estos símbolos se construyen y son parte de la cultura e historia que se está investigando, “y son importantes de trabajar porque condensan y generan empatía, ayudan a que el lector fije en su memoria lugares, personas y épocas”, explicó.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para mostrarlo, los expositores utilizaron una fotografía de La Escombrera, un lugar utilizado como botadero de materiales de construcción que fue utilizado como fosa común para hacer desaparecer a las víctimas de la Operación Orión en 2002, en la Comuna 13 de Medellín. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la fotografía, explicó Hernández, se ve el símbolo de una cruz construida con madera de sauce, un tipo de árbol que, aunque se corte, es fácil que vuelva a brotar. Y, acompañado de esta cruz, hay un cartel en donde se lee “aquí renace nuestra esperanza”, colocado por las familias de los desaparecidos en La Escombrera.</span></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;"> <img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-30806" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/la-escombrera.png" alt="la escombrera" width="652" height="435" /></span></em></p>
<h2>8. Revivir los archivos</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Otro elemento fundamental es el archivo que, como explicó Hernández durante el taller, generalmente se utiliza como fuente secundaria que no es explorada en profundidad. Sin embargo, en el periodismo por la memoria, “el archivo es explorado en profundidad y se convierte en testimonio, y así permite reconstruir de manera detallada los hechos de una historia”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hernández añadió que existen distintos tipos de archivos importantes al momento de investigar. En Hacemos Memoria, se basan en los presentados por Marta Giraldo, profesora de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia, quien menciona los archivos de derechos humanos, los cuales dan cuenta de las victimizaciones  de conflictos sobre la violencia; y los archivos de dolor, donde se guardan documentos u objetos que dan cuenta de la victimización que vivieron los personajes y de las formas en que resistieron. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Si el archivo está solo, no tiene fuerza, pero si alguien lo toma e investiga, revive”, mencionó Hernández, agregó.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Como ejemplo, se expuso el documental</span><i><span style="font-weight: 400;"> La Isla</span></i><span style="font-weight: 400;">, del cineasta alemán Uli Stelzner, que se contextualiza en la Guatemala de fines del siglo XX, durante la Guerra Civil, específicamente en una cárcel secreta de los comandos de la Policía Nacional. Se llamaba La Isla. El documental muestra más de 80 millones de documentos encontrados en 2005, que terminan siendo el archivo secreto de la Policía Nacional donde estaban documentadas las violaciones a derechos humanos ocurridas durante la guerra interna de ese país. </span></p>
<p><iframe loading="lazy" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/TvZ7V070n-o" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>9. Macrogénero</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Este tipo de periodismo, al basarse en el género narrativo, se presenta como un macrogénero al poder exponer el producto final en distintos formatos. Desde Hacemos Memoria, presentaron la novela gráfica </span><i><span style="font-weight: 400;">La Gran Guerra</span></i><span style="font-weight: 400;">,</span> <span style="font-weight: 400;">del novelista gráfico maltés Joe Sacco, ya que “es un buen ejemplo de cómo, desde otras formas de narrar, también se pueden construir relatos de memoria”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En </span><i><span style="font-weight: 400;">La Gran Guerra</span></i><span style="font-weight: 400;">, Sacco reconstruye batallas de la Primera Guerra Mundial en base al archivo existente y, a través de fotografías, “trata de identificar algunas escenas, cómo iban vestidos los soldados, cómo eran los lugares de confrontación (&#8230;). A través de la novela gráfica, cuenta hechos del pasado”, comentó Casas.</span></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-30805" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/La-Gran-Guerra-bodeg—-800x457.jpg" alt="La-Gran-Guerra-bodeg—" width="800" height="457" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/La-Gran-Guerra-bodeg—-800x457.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/06/La-Gran-Guerra-bodeg—-1024x585.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<h2>10. Autor</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">El último de los principios expuestos por el equipo de Hacemos Memoria corresponde al autor, a la persona que realiza este “recorrido por los imprescindibles” y que presenta al público la narración del pasado.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Castañeda señaló que en el periodismo por la memoria “el autor reclama un lugar, tiene su propia voz y puede contar con detalles todo el proceso por el que pasó, la experiencia que vivió durante la investigación, y cómo a través de ésta interactúa con distintos elementos (&#8230;) Uno [como autor] tiene un compromiso político y ético sobre el acontecimiento”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para este “imprescindible”, desde Hacemos Memoria ejemplificaron con </span><i><span style="font-weight: 400;">Operación Masacre</span></i><span style="font-weight: 400;">, del cronista argentino Rodolfo Walsh, libro donde el autor revela, en base a entrevistas con los sobrevivientes, sus familias y autoridades, los asesinatos de los prisioneros conocidos como “los fusilamientos de José León Suárez”, cometidos durante la dictadura cívico-militar en Argentina ocurrida durante 1955 y 1958 autodenominada “Revolución Libertadora”.</span></p>
<p><iframe loading="lazy" title="YouTube video player" src="https://www.youtube.com/embed/vX7o9AG1i9s" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para terminar el taller, el equipo de Hacemos Memoria mencionó el llamado Paro Nacional o el Estallido Social de Colombia que comenzó a finales de abril de este año, muy similar a lo ocurrido en Chile en octubre de 2019. Yhobán Hernández dijo que “lo que hacemos cuando denunciamos todo esto, es buscar también soluciones democráticas y salidas fuera de la violencia y que se pueda edificar una sociedad diferente”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“No podemos dejar de mirar lo que está pasando hoy en nuestras sociedades, porque tienen en la actualidad crisis por hechos del pasado que no se han podido resolver (&#8230;). Cuando trabajamos por la memoria, estamos haciendo un trabajo para el futuro”, finalizó.</span></p>
<p><em><span style="font-weight: 400;"> </span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Óscar Contardo, editor de «Volver a los 17»: «Mi idea siempre es hacer memoria y dejar registro»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/oscar-contardo-editor-de-volver-a-los-17-mi-idea-siempre-es-hacer-memoria-y-dejar-registro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Gianitsa Corral Georgudis]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Oct 2013 15:01:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[memoria]]></category>
		<category><![CDATA[Óscar Contardo]]></category>
		<category><![CDATA[Volver a los 17]]></category>
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					<description><![CDATA[En su última entrega el periodista deja su rol de narrador para ordenar catorce historias de escritores y periodistas, nacidos entre 1969 y 1979, que intentan reconstruir la historia de una generación que vivió su infancia y adolescencia en dictadura. Además, Contardo anuncia que trabaja en una biografía del intelectual Luis Oyarzún y que pretende escribir un libro sobre la Iglesia Católica.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>En su última entrega el periodista deja su rol de narrador para ordenar catorce relatos de escritores y periodistas, nacidos entre 1969 y 1979, que intentan reconstruir la historia de una generación que vivió su infancia y adolescencia en dictadura. Además, Contardo anuncia que trabaja en una biografía del intelectual Luis Oyarzún y que pretende escribir un libro sobre la Iglesia Católica.</h3>
<div style="width: 250px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" alt="" src="http://farm8.staticflickr.com/7418/9722122682_98c3d825e0_n.jpg" width="240" height="320" /><p class="wp-caption-text">Óscar Contardo firma un ejemplar de «Volver a los 17». Foto: <a href="http://www.flickr.com/photos/21122230@N02/9722122682/in/photolist-fP7qmS" target="_blank">Carlos Riquelme</a></p></div>
<p>Óscar Contardo, coautor de <em>La Era Ochentera</em> (2005) y autor de <em>Siútico</em> (2008) y <em>Raro</em> (2012), señala que la idea de este nuevo libro era dejar un testimonio de una generación por medio de «relatos que son un retazo de historia», y que esto sólo se podía hacer en primera persona.</p>
<p>«La idea concreta de <em>Volver a los 17</em> nació hace un año, en agosto de 2012&#8243;, cuenta Contardo. «Fue algo repentino que simplemente se me ocurrió luego de una conversación un día en la mañana. Al mediodía le mandé un mensaje a mi editora en Planeta y en la tarde estaba pensando en los autores a los que convocar. Aunque la idea concreta fue rápida de gestionar”.</p>
<p><b>—¿Cuál fue tu criterio para escoger a los escritores y periodistas que conforman el libro? ¿Sus historias? ¿Su pluma?</b><br />
Quise que reuniera escritores de ficción y no ficción que hubieran sido niños y adolescentes en dictadura. Ese fue el primer corte. El siguiente fue convocar autores diversos, de estilos distintos y de origen diferente. Me interesaba que funcionara como una polifonía de voces. La selección fue entre autores cuyo trabajo yo conociera bien y entendiera rápidamente la idea. Así fue.</p>
<p><b>—Este “coro de recuerdos”, como lo denominas tú, puede extrapolarse al coro de las tragedias griegas, en donde su voz era la conciencia del personaje. ¿A qué conciencia apelas con estos relatos en la tragedia chilena?</b><br />
No apelo a ninguna conciencia. Nunca tengo eso en mente. Mi idea siempre es hacer memoria y dejar registro. Que lo sucedido no desaparezca, que ese mundo y realidad pasada permanezca a través de la literatura.</p>
<p>Una de las cosas que motivó al periodista para realizar este libro fue el impacto que significó el movimiento estudiantil del 2011. “Sospecho que inconscientemente quería escribir algo que diera cuenta de ese impacto. El movimiento involucraba muchos aspectos: políticos, sociales, de clase, generacionales, etc. Es algo tan grande, con tantas aristas y tantos estímulos que obliga a tomar una perspectiva. Y eso toma tiempo. Creo que uno de esos aspectos —el generacional— fue el que me impulsó en el fondo”.</p>
<blockquote><p>«No apelo a ninguna conciencia. Nunca tengo eso en mente. Mi idea siempre es hacer memoria y dejar registro. Que lo sucedido no desaparezca».</p></blockquote>
<p><b>—En las diferentes experiencias que conforman <em>Volver a los 17</em> hay, aunque sea de manera tangencial, una mención a los medios de comunicación durante el régimen militar. ¿Cómo evolucionó esa mirada infanto-juvenil que se esboza en los autores, hasta ahora respecto al rol de la prensa?</b><br />
En este caso yo sólo puedo responder por mí. Leía mucha prensa porque mi padre compraba toda la prensa de oposición además de los diarios tradicionales oficialistas. Para mí era natural entender que la televisión no era una fuente de noticias, tampoco que <em>El Mercurio </em>iba a tenerme al tanto de los abusos de la dictadura. Mi inquietud sobre el rol de la prensa en términos más concretos la exploré en <em>La Era Ochentera</em>. La verdad es que yo no soy de los periodistas que soñaban con serlo desde niño. A mí me interesaba la historia, la literatura, la televisión y el cine. Siempre fui omnívoro. Yo sería feliz si tuviera un bar —y el talento para administrarlo— y tiempo para escribir. Yo no me “apasiono”, sencillamente me “entretengo”, y parte importante de mi manera de hacerlo es indagar sobre los vericuetos del poder. </p>
<p><b>—Dices que nunca soñaste con ser periodista de niño. ¿De qué manera el periodismo te permitió y permite hacer que esas múltiples inquietudes lleguen a puerto, como por ejemplo en tus diferentes publicaciones?</b><br />
Yo creo que el periodismo es un oficio, que involucra ciertas técnicas y cierto rigor que ayuda mucho si tu vocación es escribir. Me ayuda mucho en mi compulsión de «vigilar» los cambios del entorno social.</p>
<p><b>—Por último, ¿estás trabajando en algún libro o proyecto nuevo? ¿Se puede adelantar de qué se tratará?</b><br />
Por lo pronto tengo que terminar una breve biografía de Luis Oyarzún, un intelectual chileno muy importante del siglo XX. Eso está casi listo. Para 2014 espero estar trabajando en un libro sobre la Iglesia Católica, un tema que me da vueltas hace mucho.</p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft" alt="" src="http://rincondecriticaliteraria.files.wordpress.com/2013/09/volver-a-los-17-oscar-contardo.jpg" width="200" height="317" /><strong><em>Volver a los 17<br />
Recuerdos de una generación en dictadura</em></strong></p>
<p><strong>Ed. Óscar Contardo</strong></p>
<p>Álvaro Bisama &#8211; Víctor Cofré &#8211; Alejandra Costamagna &#8211; Nona Fernández &#8211; Patricio Fernández &#8211; Rafael Gumucio &#8211; Pablo Illanes &#8211; Andrea Insunza &#8211; Andrea Jeftanovic &#8211; Rodrigo Olavarría &#8211; Juan Cristóbal Peña &#8211; José Manuel Simián &#8211; Daniel Villalobos &#8211; Alejandro Zambra</p>
<p>Editorial Planeta<br />
2013<br />
249 páginas</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Algunos adioses», de Francisco Mouat</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/algunos-adioses-de-francisco-mouat/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 28 May 2011 15:36:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Francisco Mouat]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[Lolita editores]]></category>
		<category><![CDATA[memoria]]></category>
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					<description><![CDATA[La muerte y la vida, la memoria y el olvido. En <em>Algunos adioses,</em> Francisco Mouat vuelve a sumergirse en las dualidades que han marcado parte de su trabajo periodístico y, a estas alturas, ensayístico. La publicación es parte del sello Lolita Editores, creado por Mouat a fines de 2010.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>La muerte y la vida, la memoria y el olvido. En <em>Algunos adioses,</em> Francisco Mouat vuelve a sumergirse en las dualidades que han marcado parte de su trabajo periodístico y, a estas alturas, ensayístico. La publicación es parte del sello Lolita Editores, creado por Mouat a fines de 2010.</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-13406" title="Algunos adioses" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2011/05/Algunos-adioses.jpg" alt="Algunos adioses" width="600" height="322" /><br />
<small><em><span style="color: #808080;">Francisco Mouat recolecta trazos y piezas del escurridizo mapa de la memori<span style="color: #808080;">a</span></span></em><span style="color: #808080;"> | Composición: </span><span style="color: #800000;">Puroperiodismo</span></small></p>
<p>«Hacer memoria es prolongar la vida del recordado», escribe Francisco Mouat en <em>Algunos adioses</em>, libro que reúne textos sobre personas que ya no están pero cuya estela permanece en un limbo de la memoria.</p>
<p>Hace más de una década, en 1999, Francisco Mouat se topó con Julio Riquelme Ramírez. Su curiosidad se despertó al leer una nota breve en el diario sobre un cadáver anónimo en medio del desierto. El reporteo que hizo para la revista «Domingo en Viaje» —y el libro publicado en 2001, <em>El empampado Riquelme</em>— marcaron el comienzo de su idilio periodístico con las ausencias, las partidas y el olvido, y, desde la vereda contraria, con las presencias, los retornos, el recuerdo.</p>
<p>En <em>Algunos adioses</em> Mouat vuelve a escribir de Riquelme y prolonga la vida de otras personas: Américo Grunwald, sobreviviente de Auschwitz, un hombre religioso cuyo único recuerdo familiar tangible era un retrato fotográfico de su hermana Caterina; Jorge Peña Hen, maestro de orquesta que alcanzó a componer una partitura valiéndose de palos de fósforos quemados, antes de ser acribillado por la Caravana de la Muerte en 1973; Pierre Jacomet, músico, traductor, políglota, que padeció una enfermedad hereditaria y mortal, pero que fue vencido por una pulmonía traicionera el 2009.</p>
<p>Los fragmentos de Francisco Mouat hablan de amistades fortuitas, parentescos debilitados por el tiempo, porvenires prodigiosos, todos truncados por la veleidad de una enfermedad, por la irritante imbecilidad humana, por la brutalidad sin sentido.</p>
<p>Un texto bello y estremecedor —reflejo de lo anterior— es el de Rodrigo Rojas De Negri, asesinado el 2 de julio de 1986. Así finaliza Mouat su adiós a quien fuera un veinteañero fotógrafo de la desaparecida revista <em>Apsi</em>:</p>
<p>«Ahora que han pasado más de veinte años, vuelvo a ver su cara en páginas de Internet y en el libro de fotografías de Álvaro Hoppe<em> El ojo en la historia</em>: ahí está Rojas dejándose retratar con Inés Paulino, Patricia Moscoso y Astrid Ellicker en la redacción de <em>Apsi</em>. Viste un chaleco con rombos. Es invierno. Las mujeres aparecen con bufandas. Faltan pocos días para que el muchacho sea quemado vivo por una patrulla de militares».</p>
<p>Un adiós, pero no un hasta nunca. Como un diestro cartógrafo, Francisco Mouat traza, como escribe él mismo, «las coordenadas que separan a la vida de la muerte». Se inclina, <a href="http://lolitaeditores.blogspot.com/2011/03/critica-algunos-adioses-de-francisco.html" target="_blank">según escribió Mario Valdovinos en «Revista de Libros»</a>,  «no a pontificar ni a blasfemar, sino a establecer un diálogo con las sombras y los fantasmas».</p>
<p>Sus libros son piezas de un mapa que aún debe ser completado. Y quizás —ojalá— nunca lo esté.</p>
<table border="0" cellspacing="15" cellpadding="0" bgcolor="cccccc">
<tbody>
<tr>
<td width="165" valign="top"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-13405" title="Algunos adioses, de Francisco Mouat" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2011/05/Algunos-adioses-de-Francisco-Mouat-200x295.jpg" alt="Algunos adioses, de Francisco Mouat" width="200" height="295" /></a></td>
<td width="430" valign="top"><strong><span style="color: #800000;">ALGUNOS ADIOSES</span></strong><br />
<em>Francisco Mouat</em></p>
<p>Lolita Editores<br />
100 páginas<br />
2010</p>
<p style="text-align: center;"><small>Julio Riquelme Ramírez * Américo Grunwald * Caterina Grunwald * Georges Perec * Fernando Brodsky * Jorge Peña Hen * José Luis Molinare * Enrique Spoerer * Rodrigo Rojas De Negri * María Rosa Martínez Flores * Anisol Loyola * Juan Carlos Onetti * Héctor Croxatto Rezzio * Fidel Sepúlveda * Pierre Jacomet</small></p>
<p><strong>Sitio web:</strong> <a href="http://lolitaeditores.blogspot.com/" target="_blank">lolitaeditores.blogspot.com<br />
</a><strong>Correo:</strong> <a href="mailto:lolitaeditores@gmail.com">lolitaeditores@gmail.com</a></td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
