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	<title>Juan Cristóbal Guarello &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
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		<title>Cristian Arcos: “El periodista deportivo es el periodista más mal mirado junto con el de farándula”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Oct 2014 13:51:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Chilevisión]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Bianchi]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Cristóbal Guarello]]></category>
		<category><![CDATA[Minuto 119]]></category>
		<category><![CDATA[Mundial de Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Mundial de Fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo deportivo]]></category>
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					<description><![CDATA[No le molestan los desmentidos ni se siente “parlante” de las voces oficiales. Piensa que un periodista puede ser hincha bajo ciertos parámetros y compara el palo de Pinilla con el penal de Caszely. <em>Minuto 119. La historia no oficial de la Roja en Brasil 2014</em>, es el primer libro de Arcos que, antes de pisar suelo carioca, nunca pensó en escribir.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>No le molestan los desmentidos ni se siente “parlante” de las voces oficiales. Piensa que un periodista puede ser hincha bajo ciertos parámetros y compara el palo de Pinilla con el penal de Caszely. <em>Minuto 119. La historia no oficial de la Roja en Brasil 2014</em>, es el primer libro de Arcos que, antes de pisar suelo carioca, nunca pensó en escribir.</h3>
<div id="attachment_25244" style="width: 1310px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-25244" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/10/arcos.jpg" alt="Foto: Pablo Baeza Contreras" width="1300" height="867" class="size-full wp-image-25244" /><p id="caption-attachment-25244" class="wp-caption-text">Foto: Pablo Baeza Contreras</p></div>
<p>El 28 de junio de este año Cristián Arcos quedó congelado. Con las manos en la nuca y el rostro petrificado, se mantuvo varios segundos en esa posición hasta que comprendió lo sucedido.</p>
<p>El choque de la pelota Brazuca contra el travesaño del arco que custodiaba Julio César es la portada de <a href="http://www.editorialplaneta.cl/descripcion_libro/15244" target="_blank"><em>Minuto 119. La historia no oficial de la Roja en Brasil 2014</em></a>, el libro de Arcos publicado en septiembre que reúne anécdotas, crónicas y datos poco conocidos de la actuación de Chile en el Mundial. Anécdotas, como las votaciones organizadas por Gary Medel para elegir quién era el más chistoso y el con mayor arrastre entre las mujeres; salió segundo en ambas. Crónicas, como cuando echaron a Claudio Bravo de las inferiores de Colo Colo, la pelea entre el cuerpo médico y el técnico por Arturo Vidal, o cuando Jorge Valdivia preguntó cómo podía renunciar a la selección. Datos poco conocidos, como la renuncia de Sampaoli a horas de perder con Brasil, o los participantes del supuesto acto de indisciplina en una tarde libre sabida por todos.</p>
<p>A pesar de ver fútbol desde los tres años, de cubrir los Mundiales juveniles de Argentina 2001, Holanda 2005 y Canadá 2007, de reportear para el Mundial de Alemania 2006 y los Juegos Olímpicos de 2012, y de ser editor de Deportes en Chilevisión y comentarista de las radios ADN y Futuro, lo sucedido ese 28 de junio fue algo nuevo para él.</p>
<p>Nunca antes se había quedado congelado. Nunca antes la selección estuvo tan cerca de eliminar a Brasil en un Mundial. Nunca antes había escrito un libro. Y nunca antes lo habían entrevistado por ello.</p>
<h4>“PINILLA PUEDE HACER 500 GOLES POR LA SELECCIÓN Y VA A SER MÁS RECORDADO EL PALO EN EL ÚLTIMO MINUTO”</h4>
<p><strong>—<em>Minuto 119</em></strong><strong> es la primera publicación sobre la expedición de la Roja en Brasil 2014. ¿Tenías en mente escribir el libro antes de comenzado el mundial? </strong><br />
No. Yo tengo una manía para reportear y es que anoto todo. Y cuando empecé a despachar para Chilevisión o para las radios había un montón de material que, o no lograba incluirlo en las notas, o no lograba desarrollarlo. Y sentía que el formato libro encajaba perfecto para contar con más detalles una historia. Cuando Chile le ganó a España yo tenía más o menos decidido escribirlo. Y cuando Chile perdió con Brasil, por  todo lo que significó la derrota, por cómo nos sentimos los que estábamos allá, ahí me convencí que el libro tenía sentido.</p>
<p><strong>—¿Cómo fue el reporteo para este libro? La Selección no se caracteriza por su apertura a la prensa. </strong><br />
El tema del reporteo es bravo porque los niveles de acceso son pocos. Por suerte existen plataformas tecnológicas, como WhatsApp y Facebook, que te permiten una «charla» con algún jugador, en off por cierto. Ese es un punto. El otro: mucho nivel de observación. Yo soy bien majadero. Cuando ando reporteando, si están todos mirando para allá yo me doy la vuelta por el otro lado. También hablé con dirigentes, con funcionarios, con gente que trabajaba en Toca Da Raposa que eran brasileños, con colegas que  se enteraron de algún dato que el resto no sabía. Siempre estoy muy pendiente de  lo que sale en los otros medios. Había un poco de todo, pero efectivamente es más difícil que antes reportear a la selección.</p>
<p><strong>—¿Cómo se vivió el <a href="http://www.chilevision.cl/la_roja/mundial-brasil-2014/seleccion-chilena/noticias/primer-quiebre-medio-nacional-de-prensa-fue-vetado-por-jorge-sampaoli/2014-06-16/230716.html" target="_blank">veto a El Mercurio</a> en Toca Da Raposa II?</strong><br />
Siendo sincero, yo no me di cuenta. Porque estábamos todos afuera de Toca Da Raposa y, cuando se abrían las puertas, se producía una especie de avalancha humana para entrar a la sala de prensa. Estaba tan lleno que uno no se daba cuenta si faltaba este o este otro. Cuando salí me cuentan que a Enzo Garrido no lo dejaron entrar. Ahí me acerqué a hablar con él y me contó que fue por la foto del asado de la selección. No es que sea gremialista, pero soy muy de la idea de los anti vetos, por lo que le propuse decir algo en la radio. Le pregunté si lo podía entrevistar y me dijo que no porque en el diario estaban viéndolo de manera interna.</p>
<blockquote><p>«El fútbol y el rock son los grandes movilizadores del siglo XX. No hay otra actividad humana que, de un día para otro, te reúna 80 mil personas».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Por qué Sampaoli habla tanto con medios extranjeros y no así con los chilenos?</strong><br />
Porque es argentino.</p>
<p><strong>—¿Los argentinos son así?</strong><br />
Sí. Yo tengo dos teorías. Una que los argentinos son muy pro de ellos mismos. Los futbolistas argentinos hablan con los medios argentinos. Y la  otra es que Sampaoli nunca dirigió en su país. Para él es un tema pendiente el reconocimiento argentino, de sus pares y del público en general. Nunca fue futbolista, que es otro tema que le pesa en su forma de trabajar. Entonces, él también quiere hacerse notar como técnico argentino que es.</p>
<p><strong>—Eso sí, ¿crees que ha cambiado su lógica con los medios de comunicación? ¿O la mantiene?</strong><br />
Yo creo que la mantiene. Él no es anti medios como Bielsa Yo creo que él trata de mantener una relación distante pero con cierta regulación. Bielsa no. Bielsa era: ustedes son enemigos del fútbol. Ustedes no saben nada y su profesión es anti futbolística, anti esencia del fútbol. Siento que Sampaoli no cree eso.</p>
<p><strong>—En el capítulo “La noche más oscura”, relatas la supuesta indisciplina de un grupo de seleccionados en un horario libre otorgado por el cuerpo técnico. Supuesta, porque Sergio Jadue explicó que en sus ratos libres los jugadores podían hacer lo que desearan, además de que volvieron antes de las 00:00, como se había establecido. ¿Es para ti indisciplina? </strong><br />
Esa es la pregunta. Acá hay un tabú grande que tiene que ver con que en los campeonatos grandes, en todos los equipos del mundo, cuando les dan libre a los jugadores en las concentraciones es para que salgan a huevear. Que destapen la cabeza, la mente, el cuerpo, que destapen lo que quieran. Si me preguntas a mí, si a ti te dicen vuelve a tal hora y vuelves a tal hora está bien. Lo que haga una persona en su tiempo libre no es que me dé lo mismo, pero creo que sería meterme en algo que no me compete. No creo que alguien que salga no entienda que está defendiendo la camiseta de Chile.</p>
<p><strong>—En el libro escribes: «Lo bueno del fútbol es que nunca es sólo fútbol. Es tu historia. Tu biografía». ¿Qué le responderías a alguien que opine lo contrario? Que es sólo jugar a la pelota. </strong><br />
Yo lo respeto, pero a mí me gusta el fútbol por eso, porque nunca es sólo fútbol. ¿Cómo le explico a mi hijo que a mí me gusta Curicó? ¿Por qué te gusta Curicó? ¿Hay ganado algo? No. ¿Vas a ganar algo? Tampoco. ¿Tienes jugadores en la selección? No. ¿Jugaste en primera? No. ¿Tienes hartos hinchas? Tampoco. No tiene sentido. Para mí el fútbol y el rock son los grandes movilizadores del siglo XX. No hay otra actividad humana que, de un día para otro, te reúna 80 mil personas. No hay. Una actividad donde tú te sientas al lado de un desconocido que es tu hermano noventa minutos o las dos horas que dura el recital.</p>
<p><strong>—¿Es Chile un país futbolizado?</strong><br />
Nada. Cero.</p>
<p><strong>—¿En qué queda demostrado?</strong><br />
Mira las asistencias a los estadios. En Chile, medios de comunicación exclusivamente dedicados a deportes hay muy pocos. Tiene que ver con una cosa cultural. No somos un país donde la cultura deportiva sea importante. No somos un país deportivo y tampoco somos un país futbolero. El periodista deportivo es el periodista más mal mirado junto con el de farándula.</p>
<p><strong>—¿Por qué crees que son mal mirados los periodistas deportivos?</strong><br />
Primero, porque hubo mucho muy malo durante harto tiempo. Y dos, porque hay un prejuicio heavy contra el deporte como actividad. Una cosa cultural. Hay un prejuicio contra la actividad y contra el periodista deportivo: que es ignorante, que pega puros goles y que sólo habla de fútbol. Es un prejuicio. En otras áreas también hay periodistas ignorantes. El concepto “periodista deportivo” me carga. Nosotros somos periodistas. Cubrimos deportes, pero como cubriríamos cine, como cubriríamos política. Cuando presentan a (Fernando) Paulsen no le dicen periodista político.</p>
<p><strong>—Tras la publicación de este libro, ¿has conversado con los protagonistas de esta historia? Dirigentes, cuerpo técnico, jugadores. </strong><br />
Con algunos. Con jugadores no he podido.</p>
<p><strong>—¿Cómo han sido las reacciones?</strong><br />
Cero desmentidos hasta el momento, lo que es un récord en un libro de deportes.</p>
<p><strong>—¿Esperabas algún desmentido?</strong><br />
No. Esperaba que se enojaran y que al enojarse se desmintieran algunas cosas que yo sé que son verdad.</p>
<p><strong>—En unos años más, cuando los 23 protagonistas de Brasil 2014 estén retirados y la generación que vio el partido sea más vieja, ¿cómo crees que será recordado el tiro al travesaño de Mauricio Pinilla?</strong><br />
Yo creo un poco como es hoy día el penal de Caszely. Como esas imágenes que te marcan épocas. Pinilla puede hacer 500 goles por la selección y va a ser más recordado el palo que le metió a Brasil en el último minuto del Mundial. Pasa con Caszely, metió 120 goles y se acuerdan más del penal, lo que es súper injusto.</p>
<h4>“NO ES MALO SER HINCHA, LO QUE SÍ ES MALO ES PONERLO POR SOBRE EL PERIODISTA”</h4>
<p><strong>—¿Cómo ha sido la experiencia de cubrir eventos deportivos de talla mundial?</strong><br />
Entretenido por montones. Me ha tocado cubrirlos de diferente manera, lo que yo creo que a uno como periodista te hace crecer. Me han tocado eventos sin derechos de transmisión, lo que hace que la cobertura sea totalmente distinta, poniendo el foco en otras cosas. Yo siempre molesto a los colegas: “¿se imaginan si Mega tuviera derecho a los asaltos, nosotros a las catástrofes naturales y Canal 13 a los escándalos políticos? En deporte es así”. Yo tengo derecho a los goles, tú tienes derecho a la Selección, tú al tenis y el resto queda afuera del estadio.</p>
<p><strong>—Danilo Díaz ha dicho que algunos periodistas deportivos son hinchas antes que periodistas. ¿Lo crees así?</strong><br />
Depende. Yo creo que no pueden ser distantes del fenómeno deportivo. El periodista deportivo tiene hartas cosas malas pero tiene una que es muy buena: le gusta mucho el deporte. No le da lata ir el domingo a las ocho de la noche a un partido ni ir al aeropuerto a las seis de la mañana porque llega Bravo, que a lo mejor no le habla. Entonces uno podría decir que si guardas cierta distancia no tendrías por qué ser así. Yo creo que Danilo se refiere al momento en que se nubla la razón. Cuando uno pone lo hincha sobre lo otro, cuando piensa que Chile puede ser campeón del mundo. No es malo ser hincha, lo que sí es malo es ponerlo por sobre el periodista.</p>
<p><strong>—Fuiste parte de la reunión que hizo Jorge Sampaoli con periodistas en Juan Pinto Durán. En ella se prohibieron las cámaras y grabadoras, pero no que el contenido se expusiera. ¿Fue una instancia periodística esa reunión?</strong><br />
Depende de cómo uno lo tome. Por cómo se dio, yo siento que sí. Porque Sampaoli nunca dijo “de este tema no me pregunten” o “les voy a contar algo pero no lo digan”. Y en mi caso me calzó perfecto porque fui a reportear. Para mí fue periodística. Si la reunión hubiera sido totalmente en <em>off </em>yo no iba. Si en la reunión tal tema no se tocaba, yo no iba. O si esto queda aquí y no sale de acá, tampoco.</p>
<blockquote><p>«Hay un prejuicio contra la actividad y contra el periodista deportivo: que es ignorante, que pega puros goles y que sólo habla de fútbol. En otras áreas también hay periodistas ignorantes».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Lo ves como una elitización del reporteo: unos cuantos elegidos pueden hablar con el DT?</strong><br />
Sí.</p>
<p><strong>—¿Y por qué crees que sucedió? ¿Porque eran rostros?</strong><br />
Sí, porque eran editores y había rostros. Si yo fuera sólo reportero y no editor seguramente no me habrían llamado. Lo otro es que no querían hacer una conferencia de prensa. Ahí tengo un rollo un poco con los colegas. A mí me gustaría que los jugadores y técnicos hablaran siempre pero, si no hablan, siento que están en su derecho. Les hace bien hablar, es parte de su pega, pero si no lo hacen yo no me sulfuro.</p>
<p><strong>—¿Es viable un periodismo selectivo?</strong><br />
Depende de cómo lo tomes. Si usas eso para tu medio se puede hacer. Pero yo no lo hice para mí solamente. Yo hice una nota para mi medio y saqué datos para el libro, pero yo no me guardo secretos. Ahora, si otros lo hacen, que seguro que lo hacen, me parece muy mal. Si me hubieran dicho “esto te lo cuento a ti pero de aquí no sale», no voy.</p>
<p><strong>—Juan Cristóbal Guarello fue invitado a la reunión pero justificó su inasistencia por una decisión personal, ética. Y que coincidía contigo en que los periodistas no estaban para ser parlantes, pero tú igual asististe a la reunión. ¿No fuiste parlante igual?</strong><br />
No, porque para mí ser parlante es como decir «ah, la voz oficial me dijo esto, esto es». Qué mejor que me lo diga la voz oficial. Chucha, de repente la voz oficial es la peor. Si la historia del mundo fueran las historias oficiales no se habría descubierto América. Yo respeto que Juan Cristóbal no haya ido, es una cuestión personal y no creo que él lo tome a mal con los que fueron, si no básicamente con lo que se hacía con la información. Es como tú la manejas lo que marca un poco la diferencia.</p>
<p><strong>—¿Se hizo periodismo en esa reunión?</strong><br />
Yo sí. Y vi que varios también. No puedo hablar por todos porque algunos son más comentaristas que otra cosa.</p>
<p><strong>—¿Y si Sampaoli desmentía algo?</strong><br />
A mí el desmentido nunca me ha complicado mucho la vida. Me tocó reportear la quiebra de Colo Colo y publicábamos aquí en el canal. Hasta querella nos tiraron encima. Y quebró tres meses después. El desmentido es incómodo, pero cuando sabes que lo que dices está bien respaldado no complica. Como le dije una vez a Peter Dragicevic, “si usted quiere me dice pesado, feo, tonto, gordo y leso, pero mentiroso no. Dígame lo que quiera pero mentiroso no”.</p>
<p><strong>—¿Qué opinión te merece la <a href="http://www.emol.com/noticias/magazine/2014/08/05/673411/guarello-y-bianchi.html" target="_blank">discusión entre Felipe Bianchi y Juan Cristóbal Guarello</a> con respecto a este tema?</strong><br />
Yo soy amigo de los dos y tengo una admiración profunda por sus trabajos, pero me parece que lo que hicieron fue una pelea de egos total y ellos lo tienen súper claro. Estuvieron pésimo desde mi punto de vista, porque el periodista nunca es noticia.</p>
<p><strong>—¿No tomas parte por alguno con respecto a los argumentos? </strong><br />
Es que los argumentos eran tonteras.</p>
<p><strong>—Pero los relacionados con el periodismo. Por ejemplo, la acusación a Guarello de que  se juntaba con dirigentes de Blanco y Negro casi como si fueran amigos. </strong><br />
Es que no sé si se junta con ellos. No tengo idea. Y si lo hace para reportear me parece bien. Si se junta con los tipos y después les pega palos lo encuentro perfecto: lo grave sería que se juntara y después no les pegara.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Juan Cristóbal Guarello: “El periodismo está hecho para ser olvidado”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/juan-cristobal-guarello-el-periodismo-esta-hecho-para-ser-olvidado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 23 Sep 2014 19:49:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[ficción]]></category>
		<category><![CDATA[Gente Mala]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Cristóbal Guarello]]></category>
		<category><![CDATA[novela]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Rodrigo Anfruns]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Cómo fue su incursión en la literatura tras años de periodismo? El reconocido periodista deportivo explica por qué no se documentó para escribir su novela <em>Gente mala</em>, sobre el caso Anfruns, un episodio que lo marcó al término de su infancia. Agotada la primera edición del libro, profundizamos en el proceso de hacer ficción para quien, rigurosamente, nunca antes la hizo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">¿Cómo fue su incursión en la literatura tras años de periodismo? El reconocido periodista deportivo explica por qué no se documentó para escribir su novela <em>Gente mala</em>, sobre el caso Anfruns, un episodio que lo marcó al término de su infancia. Agotada la primera edición del libro, profundizamos en el proceso de hacer ficción para quien, rigurosamente, nunca antes la hizo.</h3>
<div id="attachment_29742" style="width: 4282px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-29742" class="size-full wp-image-29742" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/MG_7536.jpg" alt="Foto: Pamela Olate" width="4272" height="2848" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/MG_7536.jpg 4272w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/MG_7536-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/MG_7536-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 4272px) 100vw, 4272px" /><p id="caption-attachment-29742" class="wp-caption-text">Foto: Pamela Olate</p></div>
<p>Café Sebastián del Drugstore, once de la mañana. Juan Cristóbal Guarello tiene, a tres mesas de distancia, al que era su candidato a obtener el Premio Nacional de Literatura 2014. Germán Marín –autor de <em>Círculo vicioso</em>, <em>Las cien águilas</em> y <em>Ola muerta</em>, entre otros– no ha captado la presencia del periodista que lo ha destacado más que a Antonio Skármeta, quien finalmente obtuvo el galardón.</p>
<p>“Yo creo que debería haber un premio nacional de las relaciones públicas, el que sería para Skármeta”, dispara Guarello. “No era un mal escritor, tiene textos rescatables, pero con el tiempo se fue transformando en un mero publicador, fabricante de productos vendibles que no le importaban a nadie”.</p>
<p>Guarello no pasa desapercibido. Sigilosamente los presentes en el café se dan vuelta, lo observan y escuchan mientras camina, elige silla, se sienta, pone el celular sobre la mesa y pide un café con dos medialunas. Tal vez su presencia siempre es advertida. Quizás sus más de veinte años en medios de comunicación, sus cinco libros sobre fútbol chileno, su Premio Nacional de Periodismo Deportivo (2011) y su presencia en radio, prensa escrita y televisión sean las razones. O por sus “exabruptos”, como expuso el late Más vale tarde, refiriéndose a sus opiniones sobre la actualidad nacional.</p>
<p>O por <a title="Lee un adelanto de la novela" href="http://www.theclinic.cl/2014/07/21/adelanto-de-la-novela-de-juan-cristobal-guarello-gente-mala/" target="_blank"><em>Gente mala</em></a>: su salto desde el periodismo a la ficción. El libro que relata lo que, según Guarello, sucedió entre el 3 y el 14 de junio de 1979 con Rodrigo Anfruns y sus secuestradores agotó su primera edición, con más de 2.500 ejemplares vendidos. La segunda tirada está pactada para finales de octubre, cuando se desarrolle la Feria Internacional del Libro de Santiago.</p>
<p>Su incursión en la literatura lo lleva, dice, “a retratar una época. Una sensación. Una atmósfera. Un mundo en que yo viví. Una parte de mi infancia”.</p>
<p><strong>—¿Lo veías como algo necesario? ¿Algo que faltaba?</strong><br />
Algo que me faltaba a mí, no algo que le faltaba a Chile.</p>
<h4>«LA NOVELA ESTÁ CONSTRUIDA A PARTIR DE LO QUE NO SALE EN LOS DIARIOS»</h4>
<p>Su documentación sobre este hecho fue sin diarios, ni entrevistas o fuentes. Hacerla podía distorsionar su fin. “Iba a terminar siendo un libro periodístico con todos los problemas que trae consigo. En el fondo, si no tienes los datos no tienes nada”, afirma mientras hace el hincapié de que utilizó archivos de su biblioteca personal, como un libro de la Fuerza Aérea chilena, y material de internet.</p>
<p>“Yo quería hacer una novela y no un libro periodístico, por eso decidí no sumergirme tanto en el caso Anfruns, sino que hacer mi propio caso Anfruns. Que tiene conexiones con la realidad, que tiene puentes, pero que no es la realidad”.</p>
<p><strong>—¿Cómo fue el paso del periodismo a la ficción?</strong><br />
Cuando escribes textos en narrativo, periodístico, siempre estás rozando la literatura. Entonces no fue tan difícil la transición: no fue tan violenta. No fue un giro tan abrupto sino que, de alguna manera y en algún momento, yo me había acercado a esto. Fue simplemente seguir.</p>
<p><strong>—¿Qué diferencia hay en el proceso de escritura?</strong><br />
La más importante es que eres mucho más libre. Infinitamente más libre.</p>
<blockquote><p>«Yo quería hacer una novela y no un libro periodístico, por eso decidí no sumergirme tanto en el caso Anfruns, sino que hacer mi propio caso Anfruns».</p></blockquote>
<p><strong>—¿En qué queda recalcado?</strong><br />
En que puedes ficcionar con todo. Mientras que en el periodismo, rigurosamente, no deberías ficcionar con nada.</p>
<p><strong>—¿A qué te aproximas con una novela que con el periodismo no?</strong><br />
Supongo que a la libertad creativa.</p>
<p><strong>—¿En el periodismo no hay libertad creativa?</strong><br />
Está limitado por la historia en sí. A menos que realmente te pongas a mentir. Ahora hay un género medio mixto, que usa (Emmanuel) Carrère en <em>El adversario</em>, que está en el límite del periodismo y la ficción. Como que toma y exige lo mejor de ambos mundos. O sea, toda la investigación del periodismo y toda la calidad del buen narrador. Yo todavía estoy muy lejos de eso.</p>
<p><strong>—¿No te aventuras?</strong><br />
Por lo menos en este libro no. Tal vez en otros lo intentaré. En este no tuve la intención porque decidí hacerlo libremente.</p>
<p><strong>—¿Qué es más difícil? ¿El periodismo o la ficción? </strong><br />
Yo creo que los dos pueden ser igualmente difíciles. Depende de quién lo aborde. Ahora, un mal cuento breve puede ser tan malo como una mala nota periodística breve. Sólo que el periodismo es más desechable, está hecho para ser olvidado. Mientras que la ficción está hecha para perdurar y para tener otro tiempo de maduración y de recorrido. Tiene un recorrido más largo. El periodismo está hecho para ser leído inmediatamente, al día siguiente, a lo más a la semana siguiente si es una revista y después ya simplemente queda como archivo. Pero no queda como un objeto que tenga vida propia y que se mantenga en el tiempo.</p>
<p><strong>—¿A pesar de que quede como archivo?</strong><br />
Yo creo que como documento. Pero no sigue viviendo con la misma vibración de cuando recién fue escrito, lo que sí ocurre con la literatura. Hay libros que siguen vigentes, que siguen siendo tan poderosos como cuando fueron escritos en su momento.</p>
<p><strong>—¿Cuál es tu visión sobre la cobertura que dieron los medios de comunicación al caso de Rodrigo Anfruns?</strong><br />
No tengo, porque, en el momento, yo era muy chico para hacer un análisis. Simplemente veía. Y hoy no fui a ver los diarios. No quise meterme en eso. De hecho la novela está construida a partir de lo que no sale en los diarios. Utilizarlos hubiese sido ruido más que nada. No me aportaba para lo que yo estaba construyendo.</p>
<p><strong>—»Cuando uno escribe también lo hace de uno mismo. Es una forma de psicoanalizarse. Hay un poco de tu vida que se te va en el papel». Palabras tuyas en el programa Mentiras Verdaderas. ¿En el periodismo también se va un poco la vida en el papel?</strong><br />
No, porque es mucho más funcional lo que haces. Se va dependiendo del nivel de compromiso y del tipo de nota que estás haciendo. No es lo mismo estar haciendo una gran investigación periodística donde llegas a una conclusión después de muchísimo trabajo a un reporteo habitual que no tiene mayor complejidad. No creo que haya alguien que se le vaya un poco la vida por ir a reportear una conferencia de prensa, por la entrega de premios de no sé qué cosa. Se te va un poco la vida porque pierdes energía y tiempo en algo que en verdad no es tan importante. Pero no se te va energía vital. Hay una diferencia porque, además, cuando escribes una novela o cualquier tipo de producto de ese tipo es para algo personal. Cuando haces una nota periodística para un medio no es algo personal. El medio no te pertenece. Ni siquiera te pertenece la página en la que estás escribiendo.</p>
<h4>«SI ESTE LIBRO SIRVIERA PARA QUE REVELARAN LA VERDAD SERÍA MAGNÍFICO»</h4>
<p>Juan Cristóbal Guarello tenía diez años cuando ocurrió el secuestro de Rodrigo Anfruns. Todos los días, para ir al colegio, pasaba por la intersección de Miguel Claro y Sucre, donde raptaron al niño. “Siempre que paso por esa esquina pienso en Anfruns”, dice.</p>
<p><strong>—¿Qué valor le otorgas a ese niño en la historia de Chile?</strong><br />
Siento que es el fin de la infancia de toda una generación. Porque fue muy brutal y por su repercusión en los medios. Fue muy presente, muy puesto. Estuvo en todos lados. En la televisión, en las micros, en la radio, en los diarios, en las portadas, en las conversaciones. Es lo que yo trato de reflejar en la novela. De repente se empieza a transformar en una especie de fenómeno social totalizador donde no había cómo escaparse. Y para un niño ver a otro niño protagonista de esa manera es imposible no quedar traumatizado.</p>
<blockquote><p>«Un mal cuento breve puede ser tan malo como una mala nota periodística breve. Sólo que el periodismo es más desechable, está hecho para ser olvidado».</p></blockquote>
<p><strong>—Mencionaste en entrevistas que no te has reunido con familiares de Anfruns. ¿Eso se mantiene?</strong><br />
Sí. Lo que pasa es que hay una distancia porque al final los protagonistas son la gente mala. El niño es como una especie de ser que está ahí. Pero en el fondo no se trata de él.</p>
<p><strong>—¿Esa es tu razón para no juntarte con ellos?</strong><br />
Sí. Además, nada que ellos me dijeran o nada de lo que les dijera iba a aportar algo. Nada de lo que yo pueda escribir en este libro es peor de lo que ellos han vivido durante treinta y cinco años. Porque no hay nada nuevo. Es más, he escuchado algunas teorías sobre la muerte y no son mejores de lo que está en el libro.</p>
<p><strong>—¿Ellos no se han contactado contigo?</strong><br />
No. Y no creo que quieran ni creo que les interese, ni que sea bueno. Porque al final no se trata de él específicamente. Se trata de un momento de la historia de Chile y de mi visión de ese momento.</p>
<p><strong>—¿Y si quisieran contactarte?</strong><br />
No tengo ningún problema. Yo he hablado con la hermana, una niña encantadora. Si este libro sirviera para que revelaran la verdad sería magnífico. No creo po&#8217;h, pero sería increíble que ocurriera eso. Pero no está hecho con esa intención, en absoluto.</p>
<p><strong>—En la página 171 escribes: “Pero una vez más, no se habló palabra del tema. Mena sabía que Baeza sabía. Del resto de los generales pudo intuir que algo también sabían, si es que no sabían todo. Pero mientras nadie dijera nada, daba por entendido que el niño seguía moviéndose en un círculo íntimo». ¿Sigue moviéndose ese niño?</strong><br />
Sí. La verdad está botada a un grupo de gente específica pero no la sabemos. Lo que queda claro es que en esto hay una pieza fallada que deslegitima toda la explicación oficial, que es que haya aparecido a cien metros de la casa, once días después. Un lugar que había sido revisado decenas de veces. Eso la deslegitima para siempre. Nunca va a ser aceptable. Nunca, porque es imposible.</p>
<p><strong>—¿Qué valor le das a esa explicación?</strong><br />
Obvio que es un montaje. El lugar fue revisado y aparece después el niño ahí mismo. Imposible. No puede ocurrir.</p>
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