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	<title>dictadura &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Tue, 25 Jun 2024 19:07:35 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
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		<title>Verónica Torras y crisis en el financiamiento en sitios de memoria: “Había una expectativa efectiva de un mayor compromiso del gobierno con este tema”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/veronica-torras-y-crisis-en-el-financiamiento-en-sitios-de-memoria-habia-una-expectativa-efectiva-de-un-mayor-compromiso-del-gobierno-con-este-tema/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Rodrigo Díaz Raquelich]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Jun 2024 19:06:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[sitios de memoria]]></category>
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					<description><![CDATA[Mientras el Gobierno anunciaba hace unas semanas que expropiará parte de los terrenos de la ex Colonia Dignidad como parte de su programa para aumentar los recursos asociados a los sitios de memoria, varios de esos de sitios se extinguen por, precisamente, falta de financiamiento. ¿Qué está funcionando y qué está fallando en la gestión de estos espacios clave para la memoria colectiva y la educación ciudadana en torno a los DD.HH.? Puroperiodismo conversó al respecto con la argentina Verónica Torras, coordinadora de la Red de Sitios de Memoria Latinoamericanos y Caribeños (RESLAC). “Aunque el caso de Chile tiene sus particularidades, no podemos decir que sea peor que el de otros países”, dice en esta entrevista.
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<i><span style="color: #ff0000;">Por Rodrigo Díaz Raquelich</span></i>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>Mientras el Gobierno anunciaba hace unas semanas que expropiará parte de los terrenos de la ex Colonia Dignidad como parte de su programa para aumentar los recursos asociados a los sitios de memoria, varios de esos de sitios se extinguen por, precisamente, falta de financiamiento. ¿Qué está funcionando y qué está fallando en la gestión de estos espacios clave para la memoria colectiva y la educación ciudadana en torno a los DD.HH.? Puroperiodismo conversó al respecto con la argentina Verónica Torras, coordinadora de la Red de Sitios de Memoria Latinoamericanos y Caribeños (RESLAC). “Aunque el caso de Chile tiene sus particularidades, no podemos decir que sea peor que el de otros países”, dice en esta entrevista</em><em>.</em></h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p>En su última Cuenta Pública, el Presidente Gabriel Boric hizo un <a href="https://www.youtube.com/watch?v=CmIpYjKVirw">hizo un anuncio que impactó en el mundo de los derechos humanos</a> (DD.HH): que su gobierno ya había iniciado un proceso para expropiar parte de los terrenos de la ex Colonia Dignidad, en Villa Baviera, para convertirlos en un sitio de memoria. A la semana siguiente, el tema fue eje en la visita de Estado que el mandatario hizo a Alemania, país que ya comprometió su participación “como socio” en la concreción de ese proyecto, que involucra, además, la creación de un centro de documentación en un lugar que Boric <a href="https://www.cnnchile.com/lodijeronencnn/boric-colonia-dignidad-epitome-mal-canciller-alemania_20240607/">calificó en una entrevista como “el epítome del mal”</a>.</p>
<p>La medida se enmarca en una de las promesas contenidas en <a href="https://observatorioplanificacion.cepal.org/sites/default/files/plan/files/Plan%2Bde%2Bgobierno%2BAD%2B2022-2026%2B%282%29.pdf">el programa de gobierno de la actual administración</a>. En ese documento, bajo la propuesta 40, dice:</p>
<p><em>“Duplicaremos el presupuesto del Ministerio de las Culturas para llegar al 1% del Presupuesto Público y crearemos Puntos de Cultura en todo el país para que colectivos artísticos, sitios de memoria, comunidades, clubes deportivos, organizaciones barriales y otros puedan articularse”</em>.</p>
<p>Sin embargo, lo cierto es que, a más de dos años de su llegada a La Moneda, la realidad de muchos sitios de memoria en nuestro país es bastante distinta.</p>
<p>El 5 de abril, el <a href="https://www.instagram.com/p/C5ZW0ARO30U/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==">Centro Cultural Museo y Memoria Neltume anunciaba en sus redes sociales</a> que dejaría de funcionar por falta de financiamiento. A eso se suma lo informado por la <a href="https://www.instagram.com/p/C5eaHHJuqlr/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==">Casa Memoria José Domingo Cañas</a>, que también denunció el retraso en la falta de recursos para su normal funcionamiento. ¿Se está cumpliendo la promesa del programa? ¿Tienen los sitios de memoria garantizada su supervivencia? ¿Son suficientes el marco legal chileno y los recursos disponibles para una política fuerte en pos de la memoria histórica y la no repetición?</p>
<p><strong>Puroperiodismo</strong> se contactó con la coordinadora de la <a href="https://sitiosdememoria.org/es/"><strong>Red de Sitios de Memoria Latinoamericanos y Caribeños (RESLAC)</strong></a>, la argentina Verónica Torras, para conocer su perspectiva frente a esta situación, el lugar que Chile ocupa en el contexto regional y cómo, luego de que el año pasado se hayan conmemorado 50 años del Golpe de Estado, el país aún no cuenta con una legislación robusta en cuanto a la conservación de estos espacios clave para conmemorar a las víctimas de las atrocidades del pasado, educar a la ciudadanía en torno a las violaciones a los derechos humanos y evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.</p>
<p>“Es importante poner en perspectiva la situación y reconocer tanto las cosas positivas como las negativas. Aunque el caso de Chile tiene sus particularidades, no podemos decir que sea peor que el de otros países. En la mayoría de los países de nuestra región, no contamos con legislación específica que proteja los sitios de memoria, y los estados no garantizan financiamiento ni programas públicos para apoyar su trabajo”, dice en esta entrevista.</p>
<div id="attachment_32661" style="width: 810px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-32661" class="wp-image-32661" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2024/06/portada-torras-sitios-de-memoria.jpg" alt="Verónica Torras, coordinadora de la Red de Sitios de Memoria Latinoamericanos y Caribeños (RESLAC)" width="800" height="494" /><p id="caption-attachment-32661" class="wp-caption-text">Verónica Torras, coordinadora de la Red de Sitios de Memoria Latinoamericanos y Caribeños (RESLAC).</p></div>
<p><strong>–¿Qué son los sitios de memoria, entendiendo la definición que manifiesta la </strong><a href="https://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2019/020C.pdf"><strong>Convención Interamericana de Derechos Humanos</strong></a><strong>?</strong></p>
<p>Sería importante encuadrarlo en la realidad de América Latina y el Caribe, porque hay una particularidad de nuestra historia reciente. La historia de las dictaduras –en el caso de los países del Cono Sur– y de los conflictos armados internos –como en países andinos y de Centroamérica–, hace que la mayoría de los sitios en nuestra región refieran a estas realidades: a situaciones de violencia extrema y de graves violaciones a los derechos humanos por parte, fundamentalmente, de agentes estatales en el contexto de estos procesos de los años ‘70, ‘80 y, en casos como Colombia, una situación de conflicto armado que permanece hasta hoy.</p>
<p><strong>–¿Hay alguna característica común a los espacios de este tipo en la región?</strong></p>
<p>Tienen algunas características centrales: en muchos casos son sitios que recuperan espacios que cumplieron funciones represivas y se reconfiguran pensando en que puedan cumplir funciones vinculadas a la transmisión de lo que ahí ocurrió y a la formación de una ciudadanía con memoria democrática y comprometida con la vigencia de los DD.HH. Recintos militares o policiales que se transforman en espacios de memoria. En otros casos, son recintos vinculados a procesos de resistencia a estas graves violaciones a los DD.HH., y también hay iniciativas estatales de creación de museos o de espacios creados ad hoc, pero con un proyecto de memoria. Estos sitios cumplen esta función de preservar los espacios, preservar o relevar archivos vinculados a esos procesos, tomar testimonios a personas que han sido parte de los mismos y constituirse en lugares que pueden ser visitados por diferentes generaciones y públicos interesados en tener una experiencia vinculada a la historia reciente. Son espacios pedagógicos y educativos.</p>
<p><strong>–¿Cuál es la situación actual de estos sitios? </strong></p>
<p>En nuestra región, sobre todo en las últimas décadas, hemos tenido una explosión de sitios de memoria. Algunos de éstos son estatales y/o solventados con recursos públicos, pero la mayoría de ellos son sitios que surgen a partir de iniciativas comunitarias. Es más, los estatales, en muchos casos, surgen de procesos impulsados desde organizaciones defensoras de DD.HH. y de sobrevivientes de familiares que demandan también al Estado la construcción de estos sitios o, directamente la comunidad se organiza para llevar adelante la autogestión de estos espacios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>El caso chileno</h2>
<p><strong>–En Chile, el programa del Presidente Boric alude explícitamente a la preservación de los sitios de memoria. ¿Cómo puede entenderse que ahora muchos de esos sitios –algunos parte de la red de la cual usted es coordinadora– estén en riesgo de cierre por falta de recursos?</strong></p>
<p>Para describir el arco completo de lo que pasó en Chile desde una perspectiva latinoamericana, hay varios puntos importantes a destacar. En primer lugar, había una gran expectativa de que el gobierno de Boric asumiera un compromiso mayor con el respaldo a los sitios de memoria. Chile es un país que ha sido prolífico en la creación de estos sitios de memoria en la región: aproximadamente 70 asociados al pasado reciente de la última dictadura. Por lo tanto, había una expectativa efectiva de un mayor compromiso del gobierno con este tema.</p>
<p><strong>–¿Y qué sucedió?</strong></p>
<p>Por un lado, inicialmente la gestión de la Subsecretaría de Derechos Humanos creó un programa muy bueno de apoyo a los sitios de memoria. Este programa se basó en una consulta exhaustiva con los sitios y tuvo un trabajo de producción muy interesante. Sin embargo, lamentablemente, fue recortado por la propia gestión, lo que implicó un reajuste del programa que modificó algunas cuestiones importantes.</p>
<p>Por el otro, el programa originalmente no era concursable, sino que se basaba en un análisis de la situación caso por caso de los sitios de memoria. Finalmente se transformó en un programa concursable y estandarizado, lo que terminó siendo un problema. El hecho de que el financiamiento se haya suspendido en 2023 y los sitios no contaban con una previsión presupuestaria para el año siguiente obligó a algunos sitios a desvincular personal y cerrar en algunos casos, lo que generó una situación de precariedad.</p>
<p><strong>–¿Cómo ven desde la RESLAC las propuestas de la administración actual?</strong></p>
<p>Nos parece positivo que el Estado de Chile haya tomado la iniciativa de poner en el foco de sus políticas públicas a los sitios de memoria y haya asumido su responsabilidad en relación con el tema de contribuir a la sostenibilidad de estos sitios. Sin embargo, también lamentamos que el programa originalmente bueno fuera maltratado por la forma en que se modificó y ajustó.</p>
<p>Es importante poner en perspectiva la situación y reconocer tanto las cosas positivas como las negativas. Aunque el caso de Chile tiene sus particularidades, no podemos decir que sea peor que el de otros países. En la mayoría de los países de nuestra región, no contamos con legislación específica que proteja los sitios de memoria, y los estados no garantizan financiamiento ni programas públicos para apoyar su trabajo.</p>
<div id="attachment_32379" style="width: 810px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-32379" class="size-medium wp-image-32379" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2023/09/Foto-3-800x600.jpg" alt="Registro de las llamadas “graderías de la dignidad”. (FOTO: Antonio Parodi)" width="800" height="600" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2023/09/Foto-3-800x600.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2023/09/Foto-3-1013x760.jpg 1013w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2023/09/Foto-3.jpg 1600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p id="caption-attachment-32379" class="wp-caption-text">Registro de las llamadas “graderías de la dignidad”, en el sitio de memoria del Estadio Nacional. (FOTO: Antonio Parodi)</p></div>
<p><strong>–¿Cómo se han relacionado ustedes con los sitios de memoria de Chile? Sobre todo, con aquellos que están más complicados como el caso del Museo de Neltume.</strong></p>
<p>Para apoyar la gestión de los sitios de memoria en Chile, hemos enviado una carta y solicitado una audiencia con las autoridades. Sabemos que la carta fue recibida y se está considerando nuestro pedido. Creemos que, en muchos casos, el hecho de poder influir en la toma de decisiones desde una organización de referencia a nivel regional puede ser útil para apoyar los reclamos de los sitios a nivel nacional. Nuestra experiencia, en este sentido, es amplia, ya que hemos apoyado sitios de memoria en 13 países diferentes.</p>
<p><strong>–¿Cómo ven la disposición de la autoridad chilena para atender estos requerimientos?</strong></p>
<p>Por lo que sabemos de los sitios de memoria de Chile, las autoridades han tenido algún nivel de escucha en relación con los reclamos, de hecho, han solucionado algunas de las cuestiones que los sitios plantearon con mayor urgencia, así que tenemos la expectativa de poder tener esa reunión. También hemos solicitado una audiencia temática en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para sus reuniones del mes de julio. Entre los temas que vamos a abordar, se encuentra el caso de Chile y los sitios de memoria en ese país. Estamos pensando en cómo darle continuidad a este proceso con otras acciones de incidencia a nivel de los organismos regionales de derechos humanos.</p>
<p>En paralelo, estamos permanentemente realizando evaluaciones críticas de las políticas públicas de memoria en la región y confeccionando informes sobre la situación. Estos informes los entregamos a diferentes autoridades para que puedan considerar nuestras recomendaciones. Esta es nuestra forma de apoyar y acompañar a los sitios de memoria que están pasando por dificultades en Chile.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Aquí pasó: Sitios de memoria a 50 años del golpe</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/aqui-paso-sitios-de-memoria-a-50-anos-del-golpe/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Sep 2023 21:56:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[50 años del golpe]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe de estado]]></category>
		<category><![CDATA[memoria]]></category>
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					<description><![CDATA[Las alumnas y alumnos de Introducción al Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado realizaron este año un trabajo colectivo para conmemorar el medio siglo que pasó desde el infausto Golpe de Estado en Chile. En este especial, Ignacio Pacheco cuenta la Ruta de la Memoria que realizamos el Día del Patrimonio (29 de mayo), luego de la cual, en grupos o de forma individual, toda la generación acudió a los sitios donde sucedieron o donde se recuerdan las violaciones a los Derechos Humanos más atroces de la larga dictadura. Esta es una selección de algunos de los mejores textos y fotografías, con las miradas, reflexiones y sensibilidades de jóvenes sobre un pasado que no vivieron ni conocieron de primera mano, pero que debe quedar siempre en la memoria para que no se repita. ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em><span style="font-weight: 400;">Las alumnas y alumnos de Introducción al Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado realizaron este año un trabajo colectivo para conmemorar el medio siglo que pasó desde el infausto Golpe de Estado en Chile. En este especial, Ignacio Pacheco cuenta la Ruta de la Memoria que realizamos el Día del Patrimonio (29 de mayo), luego de la cual, en grupos o de forma individual, toda la generación acudió a los sitios donde sucedieron o donde se recuerdan las violaciones a los Derechos Humanos más atroces de la larga dictadura militar. Esta es una selección de algunos de los mejores textos y fotografías, con las miradas, reflexiones y sensibilidades de jóvenes sobre un pasado que no vivieron ni conocieron de primera mano, pero que debe quedar siempre en la memoria para que no se repita. </span></em></h3>
<hr />
<h2 style="text-align: center;">Ruta de la Memoria</h2>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em><span style="font-weight: 400;">Por Ignacio Pacheco</span></em></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A pocos meses de los 50 años del Golpe de Estado, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) realizó la Ruta de la memoria, un paseo gratuito y abierto a la comunidad para conmemorar nueve sitios dentro de Santiago que fueron relevantes durante la dictadura cívico-militar. Un grupo de estudiantes de primer año de Periodismo en la Universidad Alberto Hurtado fuimos y realizamos ese recorrido. Tras cinco décadas y a cuatro años del estallido social del 18-O, y todo el proceso que ha venido después, incluyendo los intentos pendulares por cambiar la Constitución vigente que nació en dictadura, me pregunto, ¿qué tanto desea la gente hoy recordar el horror de esos años?  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El trayecto partió en las oficinas del INDH, institución que vela por la garantía de los derechos humanos de los ciudadanos. También ha jugado un rol clave a la hora de recordar a víctimas de los crímenes cometidos por las Fuerzas Armadas, tanto en el periodo de la dictadura como en el 18-O. En su sede vi un mural en memoria de los afectados por las políticas de represión y exterminio, y junto a este había cuatro testimonios de sobrevivientes de la dictadura militar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Continuamos por la ruta hasta llegar a Plaza Italia, rebautizada popularmente durante el estallido social como “Plaza Dignidad”. Bajando por el costado de ésta, llegamos a la residencia del embajador de Argentina, en Avenida Vicuña Mackenna Nº45, donde también se encontraba la embajada de dicho país hasta 1973. Allí la guía nos narró una emotiva historia: durante la dictadura, muchas personas perseguidas políticamente buscaron asilo allí. Tanta era la desesperación por entrar que muchos intentaban saltarse las paredes, y aquellos que tenían bebés, los envolvían en mantas y los lanzaban para que al otro lado los recibieran los funcionarios diplomáticos. Luego, la delegación gestionó un avión para poder transportar a sus refugiados hacia el extranjero, demostrando así el apoyo de un continente que comparte una historia de violencia sistemática. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La siguiente parada fue un recinto que jugó un rol fundamental durante la revuelta social de 2019. Sobre la estación de metro Universidad Católica, está el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), lugar de encuentro artístico y cultural para la niñez, juventud y adultez. Construido en base a la alianza de los grupos obreros y el sector más letrado de la izquierda de principios de los &#8217;70, se diseñó para albergar la Tercera Conferencia Mundial de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas, la UNCTAD III. Pero un año más tarde, tras el golpe y el bombardeo de La Moneda por parte de las Fuerzas Armadas, se convirtió en la sede de la Junta de Gobierno que encabezaba Pinochet. En el ahora llamado Edificio Diego Portales, se tomaron decisiones clave sobre la dirección del país y, particularmente, de las políticas de censura, persecución, represión, tortura y exterminio sistemático que aplicó el régimen para eliminar a sus opositores.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A metros de la arteria capitalina se encuentra la ex Clínica Santa Lucía,</span> que antes del golpe <span style="font-weight: 400;">pertenecía al Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU). Con Pinochet al mando, el inmueble fue allanado y ocupado en 1973 y utilizado hasta 1977 con un doble fin: como centro médico para el personal de la DINA y su familia y, al mismo tiempo, como centro clandestino de detención y tortura. Sus sobrevivientes relatan que en los pisos superiores estaban las celdas y que quienes llegaban a la clínica eran amarrados a las camillas y sometidos a presión física y psicológica hasta que sus heridas se curasen, sólo para después volver a ser sometidos a más vejámenes. Luego eran devueltos a los centros de detención desde donde venían.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La ruta continuó adentrándose por el centro de Santiago hasta llegar a la Plaza de los Libros, en conmemoración a lo ocurrido en 1973. Doce días después del golpe de estado, las Fuerzas Armadas, además de continuar con su persecución política hacia disidentes, comenzó una persecución ideológica en contra del comunismo, el socialismo y cualquier otra postura de izquierda. Por eso, en esa plaza quemaron cientos de libros considerados “subversivos” o de carácter marxista. Incluso quemaron textos sobre cubismo por supuestamente tratar temas de Cuba y su revolución. Debido al miedo generado por las fuerzas armadas, varios civiles cedieron ante la presión quemando voluntariamente cualquier libro que estuviera relacionado con el marxismo. Actualmente se encuentra una placa en el centro de la plaza recordando esta quema ideológica realizada por militares.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Caminamos varias cuadras más y llegamos hasta la Plaza de Armas. En uno de sus flancos se encontraba la Catedral Metropolitana, y junto a esta, el Arzobispado de Santiago, donde operó la Vicaría de la Solidaridad. Los miembros de este organismo se encargaron de escribir los testimonios de las víctimas de la dictadura para dejar antecedentes sobre las vulneraciones perpetradas por el Gobierno Militar. Esos informes fueron elogiados por su rigurosidad y sirvieron para la posterior creación de las Comisiones de Verdad, en los años &#8217;90 y comienzos de los 2000. La vicaría incluso luchó por la libertad de los detenidos, entregándoles asistencia jurídica a ellos y sus familias. Sin embargo, su trabajo causó disgusto entre los militares, por lo que varios de sus integrantes fueron perseguidos y asesinados. Actualmente la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (FASIC) es la vertiente de esta comisión.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al terminar este viaje grupal, cargado de emociones e increíbles historias sobre la dictadura, regresamos al centro de la capital; esta vez, al Palacio La Moneda.</span> <span style="font-weight: 400;">En este lugar ocurrió el levantamiento militar el 11 de septiembre de 1973, al mando del general Augusto Pinochet. Ese día, el Grupo De Amigos Personales (GAP) </span>–<span style="font-weight: 400;">la guardia personal del Presidente Salvador Allende, creada por el Partido Socialista– se quedó junto a él mientras la sede presidencial era asediada. Murieron en manos de las Fuerzas Armadas, y el cuerpo del Mandatario fue encontrado en calle Morandé. </span></p>
<p>En cada paso, cada uno de nosotros se encontró con historias desconocidas de un país que no nos tocó vivir, pero que medio siglo después, sigue marcando el pulso de las relaciones entre chilenos y chilenas. Y es por eso que rescatar la historia se convierte en un deber para no repetir los errores y horrores del pasado. Por eso, en este especial de <strong>Puroperiodismo</strong>, presentamos una serie de crónicas personales sobre cada unos de esos lugares, marcados por el dolor, el miedo y el odio de una época, pero también por la necesidad de memoria y justicia para la reconciliación y reparación de la sociedad nacional.</p>
<p>Desde los cambios del GAM hasta la creación del Museo de la Memoria, pasando por centros clandestinos de tortura y ejecuciones, por los recintos deportivos que se convirtieron temporalmente en campos de concentración y las tumbas sin nombre que se usaron en el Cementerio General para ocultar los cadáveres de a quienes se asesinó y se hizo desaparecer. Todo bajo la mirada de una generación que aún se sorprende al enfrentarse a esos niveles de brutalidad.</p>
<p><span style="color: #000000;"><span style="font-weight: 400;">Una vez terminado el recorrido por estos sitios históricos, confirmé que la memoria de una nación debe ser refrescada por las nuevas generaciones. Regreso a mi casa, me pregunté a mí mismo: ¿las decisiones actuales que enfrenta nuestro país serán tomadas pensando en su historia política? </span><b> </b></span></p>
<h3>Ver crónicas a continuación:</h3>
<p><iframe src="https://uploads.knightlab.com/storymapjs/dea0eada158d9eb193d7ecc799ec479f/aqui-paso-sitios-de-memoria-a-50-anos-del-golpe/index.html" width="100%" height="800" frameborder="0"></iframe></p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<h5 style="text-align: center;">Equipo</h5>
<h6 style="text-align: center;"><strong>Profesor</strong>: Roberto Herscherr<br />
<strong>Edición</strong>: Belén Del Castillo y Juan Pablo Figueroa</h6>
<div>
<h6 style="text-align: center;"><strong>Periodistas</strong>:<br />
Macarena Espinoza, Bruno Morales, Catari Riquelme, Ignacio Pacheco, José Saravia, Jaime Sandoval, Víctor Retamal, Joaquín Lara, Antonio Parodi, Martín Mariángel, Cami Fuentes, Martina Suazo, Emilio Canteros, Dominique Vargas, Omar Scott, Gonzalo Ellis, Ian Kuo, Benjamín Toro, Edgar Maturana, Catalina Yob y Salomé Vives.</h6>
<h6 style="text-align: center;"><strong>Diseño de portada</strong>: Catari Riquelme</h6>
</div>
<div></div>
<hr />
<p style="text-align: center;">
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lee un extracto del primer capítulo de «Historias de clandestinidad», de Sofía Tupper</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/lee-un-extracto-del-primer-capitulo-de-historias-de-clandestinidad-de-sofia-tupper/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sofía Tupper]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Nov 2016 20:39:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[#LecturasPuroperiodismo]]></category>
		<category><![CDATA[adelanto de libro]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[investigación periodística]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[Sofía Tupper]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=27694</guid>

					<description><![CDATA[Durante la dictadura militar en Chile (1973-1990) hubo personas que tuvieron que abandonar sus identidades —la familia, los recuerdos, incluso sus rostros— y asumir nuevos roles, muchos con el objetivo de derrotar al régimen. Presentamos un extracto del primer capítulo de esta investigación de la periodista Sofía Tupper que recoge cuatro testimonios de personas que vivieron en la clandestinidad durante esa época. Agradecemos a Ediciones B que nos facilitó este adelanto.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Durante la dictadura militar en Chile (1973-1990) hubo personas que tuvieron que abandonar sus identidades —la familia, los recuerdos, incluso sus rostros— y asumir nuevos roles, muchos con el objetivo de derrotar al régimen. Presentamos un extracto del primer capítulo de esta investigación de la periodista Sofía Tupper que recoge cuatro testimonios de personas que vivieron en la clandestinidad durante esa época. Agradecemos a Ediciones B que nos facilitó este adelanto.</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/11/historiasdeclandestinidad_portada.jpg" alt="Portada clandestinidad.indd" width="720" height="1108" class="alignnone size-full wp-image-27696" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/11/historiasdeclandestinidad_portada.jpg 720w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/11/historiasdeclandestinidad_portada-390x600.jpg 390w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/11/historiasdeclandestinidad_portada-494x760.jpg 494w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></p>
<p style="text-align: center;"><strong>CAPÍTULO I</strong></p>
<p style="text-align: center;">LA ÚNICA MUJER</p>
<p>Tiene varios nombres*. En un comienzo fue Gabriela, luego Rebeca y terminó siendo Fabiola. Es una mujer sin cara, aunque todo Chile pudo verla por televisión abierta en la serie “Guerrilleros” de Chilevisión. Tras la peluca rubia y esa gruesa capa de maquillaje, se escondía ella. Es la única mujer que participó directamente en el atentado contra el dictador Augusto Pinochet el 7 de septiembre de 1986 y fue parte de múltiples operaciones realizadas por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, grupo revolucionario en el cual militó durante siete años. Sentada en un café que no tiene dirección, cuenta su historia con cautela, en voz baja, después de haber vivido clandestina por casi dos décadas.</p>
<p><strong>Toma y asalto: Radio Minería</strong></p>
<p>El 1 de mayo de 1984 se celebraba el día internacional del trabajo. El Parque O’Higgins se vio desbordado de gente que pedía a gritos el fin de la dictadura. Se trataba de una nueva Jornada de Protesta Nacional, esta vez, convocada por el Comando Nacional de Trabajadores. Con gritos y lienzos en mano, se planteaba como objetivo la vuelta a la democracia, el fin del Plan Laboral y el fin de la represión, entre otras demandas.</p>
<p>Según los organizadores de la manifestación, la convocatoria bordeó las 250 mil personas y aunque las cifras oficiales hablaron de 100 mil asistentes (incluso el periodista de TVN Rafael Kittsteiner, famoso por su obsecuencia con Pinochet, dijo en pantalla que “apenas 5.000 personas llegaron a la concentración”), se hizo evidente el hastío generalizado del pueblo. Junto a esa oposición pública, que citaba a concentraciones, llamaba a paros nacionales y tenía caras visibles que hablaban con frecuencia en los pocos medios contrarios a la dictadura, había otra, radical, armada, organizada desde el Partido Comunista. Se trataba del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, brazo armado del PC, cuya creación se había implementado luego de un largo análisis donde participaron los principales líderes del partido, todos en el exilio. En 1980 el histórico secretario general del Partido Comunista chileno, Luis Corvalán, en un difundido discurso, había declarado la legitimidad de la lucha armada y en los siguientes  tres años se fue configurando el aparato militar que resultó en un grupo de guerrilla urbana listo para actuar en nuestro país. Esto rompía la historia del PCCH, que desde su fundación había desdeñado la vía armada y fue durante el gobierno de Salvador Allende uno de los bastiones de la legalidad, en oposición al MIR y a la combativa del Partido Socialista (los llamado Elenos).** La estrategia se llamó “Política de guerra popular de las masas”, sus comandantes eran hombres con experiencia en combate en Nicaragua y con entrenamiento militar en Cuba y países de Europa Oriental. La tropa fue reclutada en Chile: trabajadores, estudiantes, profesionales. Todos ellos hastiados de la dictadura, ahogados por la crisis económica que entraba en su tercer año sin señales de mejora y con el convencimiento de que no había negociación o salida política posible a la grave crisis nacional.</p>
<p>Entre aquellos que fueron reclutados, estaba ella. Delgada, morena, menuda, ojos oscuros almendrados y de pelo negro intenso.</p>
<p>El 7 de junio de 1984 participó en su primera operación. Se acuarteló, junto al resto del grupo operativo, en el Lomitón de Providencia con Tobalaba, justo frente a la Radio Minería. Tenían que esperar a las siete de la tarde para entrar en acción. Por mientras, pidieron sándwiches y café para todos los combatientes, pero ella estaba tan nerviosa que apenas pudo con un sorbo de bebida. Su jefe le llevó una peluca. Era de pelo largo, tono castaño claro. Entró al baño con disimulo y se la probó. Parada frente al espejo quedó aún más nerviosa  al comprobar que su apariencia no cambiaba en lo absoluto, pero al salir, sus compañeros, todos hombres, le aseguraron que estaba irreconocible. Faltaban pocos minutos para actuar  y recién se enteraba de cuál sería su misión.</p>
<p>Ese día un contingente del FPMR se tomó Radio Minería. Fernando Larenas, conocido como “Salomón”, jefe operativo de Santiago y del destacamento,*** dirigía la primera operación de propaganda armada que contemplaba, paralelamente, tomar la antena de la misma radioemisora ubicada  en La Florida. Se interrumpió la trasmisión de un partido de fútbol que se jugaba en el Estadio Nacional, para dar paso a una proclama que llamaba al pueblo chileno, en plena dictadura, a no permitir más abusos. “Es la hora de terminar con este régimen de hambre, miseria y terror. Ha llegado la hora de decir basta (…) luchar con renovada fuerza, empleando todos los medios que podamos, incluidas las armas”, decía la grabación.</p>
<p>Fabiola fue parte de un montaje perfecto, a través del cual lograron que les abrieran las puertas de Radio Minería, sin siquiera vacilar. Iba de la mano con Fernando, simulando ser su pareja. Puso la cara más triste que pudo mientras él suplicaba que los dejaran dar un aviso de utilidad pública. “Se nos perdió nuestro hijito de dos años”, explicaba con la voz compungida. El recepcionista no dudó en hacerlos pasar cuando notó que no venían solos. Todo los combatientes armados,  con subametralladoras y pistolas, coparon el lugar en cosa de minutos, reduciendo a los periodistas y a todo el personal y llevándolos al casino de la radio. Todos estaban en el suelo, mientras la proclama salía al aire.</p>
<p>“Yo no abrí la boca porque de los nervios, probablemente, habría tartamudeado. Ingresamos, me quedé en el hall y observé. Iba sin armas, porque habría sido irresponsable, dada mi inexperiencia. Cuando tenían todo controlado, la persona destinada a poner el casete lo hizo y, en ese momento, Fernando me dice que me retire”.</p>
<p>Un auto la esperaba estacionado justo a la entrada. Nunca supo cómo se llamaba el chofer, pero tenía claro que era el jefe de logística de Santiago. Entró al auto y lo primero que hizo fue sacarse la peluca. Apenas cruzaron palabra en el camino. Estaba desbordada, con la adrenalina en las nubes, así que se bajó en Plaza Italia y caminó sola rumbo a su casa, intentando calmarse.</p>
<p>“Apenas llegué, prendí la radio y lo que había sucedido era noticia en todas las estaciones. Hablaban de un ataque a Radio Minería y mientras escuchaba, sentía que describían otra operación, distinta a la cual yo había participado. Si bien es cierto se utilizó la violencia, porque había que juntar a un montón de gente, no fue como lo contaban ellos. Se llevaban armas en función de amedrentar, pero no se disparó ni se pegaron culatazos ni nada por el estilo, porque además el personal de la radio reaccionó muy bien, no se hicieron los <em>choros</em>, porque en el fondo no iban a arriesgar el pellejo por algo que no les pertenecía”.</p>
<p>Se desplomó sobre su cama, como un bulto pesado y cerró los ojos, pero no pudo quedarse dormida. Escuchaba cómo su madre y su hermanos comentaban lo sucedido, pero era evidente que no sospechaban de ella. Al otro día, en la micro escuchó que la gente también comentaba. Quería decir que había estado ahí, pero no lo hizo. La discreción que tendría en adelante fue su mejor arma de guerra.</p>
<hr />
<p><em>* La entrevistada ha pedido resguardar su identidad real.</p>
<p>** El mismo Luis Corvalán reconoció en sus memorias <em>De lo vivido y lo peleado </em>(LOM, 1999), que el llamado a la lucha armada fue un proceso “con muchas contradicciones en la Comisión Política (…) No se llegó a una posición única y eso le restó mucha fuerza a esta política”.</p>
<p>*** Unidad de combate especial del FPMR, creada por el comandante Raúl Pellegrin, la que tenía por misión llevar a cabo las primeras acciones armadas del grupo guerrillero.</em></p>
<p><strong>Otros adelantos de libros:</strong><br />
<a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=27497" target="_blank">“Incendio en la Torre 5. Las 81 muertes que Gendarmería quiere olvidar”</a>, de Tania Tamayo.<br />
<a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=27247" target="_blank">“El secreto del submarino. La historia mejor guardada de la Armada de Chile”</a>, de Daniel Avendaño y Mauricio Palma</p>
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		<title>Ilustración digital, testimonios y stop motion: una recreación de los últimos días de Víctor Jara</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/ilustracion-digital-testimonios-y-stop-motion-una-recreacion-de-los-ultimos-dias-de-victor-jara/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Sep 2016 20:23:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[24 Horas]]></category>
		<category><![CDATA[Christian Rojas]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Golpe Militar]]></category>
		<category><![CDATA[nuevas narrativas]]></category>
		<category><![CDATA[Víctor Jara]]></category>
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					<description><![CDATA[Fue profesor, poeta, músico y activista político. El 11 de septiembre de 1973 fue detenido en la Universidad Técnica del Estado y llevado al Estadio Chile, donde fue torturado salvajemente y luego asesinado. Conversamos con Christian Rojas, director audiovisual del Departamento de Prensa de TVN, y encargado de dar forma a "Los últimos días de Víctor Jara", una recreación que inserta ilustraciones digitales en medio de testimonios de testigos. Acá nos cuenta cómo surgió la idea, qué técnicas utilizó y qué perspectivas ve en las nuevas narrativas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Fue profesor, poeta, músico y activista político. El 11 de septiembre de 1973 fue detenido en la Universidad Técnica del Estado y llevado al Estadio Chile, donde fue torturado salvajemente y luego asesinado. Conversamos con Christian Rojas, director audiovisual del Departamento de Prensa de TVN, y encargado de dar forma a «Los últimos días de Víctor Jara», una recreación que inserta ilustraciones digitales en medio de testimonios de testigos. Acá nos cuenta cómo surgió la idea, qué técnicas utilizó y qué perspectivas ve en las nuevas narrativas. » 24horas.cl preparó un <a href="http://www.24horas.cl/victor-jara/index.html" target="_blank">especial</a> con una disposición narrativa en partes, además de un <a href="http://www.24horas.cl/victor-jara/makingof.html" target="_blank">making-of</a>. El trabajo completo también está <a href="https://youtu.be/eOodjBJM0sI" target="_blank">disponible en YouTube</a>.</h3>
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<p>Esta iniciativa parte un año atrás cuando me di cuenta de que hablando con jóvenes —tengo 40 años— conocían la historia de Víctor Jara y del Estadio Chile con muchos mitos, historias que les habían contado familiares o algunos amigos. Estaban demasiado lejos de lo que fue realmente. Sabían que a Víctor le habían cortado las manos y ese tipo de cosas. Las generaciones nuevas no conocían muy bien esta historia.</p>
<p>Con otro periodista, Luis Narváez, que también sigue el caso de Víctor Jara y lo conoce muy bien, al dedillo, empezamos a trabajar y planear cómo llevar esa historia a cabo, pero principalmente dirigida a los jóvenes. Una de las maneras era de forma visual, con mucha imagen. No tanta narración, sino que mostrar cómo había sido.</p>
<p>Empecé a buscar a los testigos y armé un trailer con ilustraciones y dibujos, se los mostraba y daba a entender la idea que tenía en la cabeza, que en los mismos lugares históricos donde ocurrieron las cosas ellos me narraran la historia y, al mismo tiempo, iban a ir apareciendo estas ilustraciones, estos dibujos con lo que había pasado ahí. </p>
<p>Estos testigos han aparecido en otros programas y acá entendieron que era diferente, que era un formato innovador, nuevo, muy cercano a las nuevas generaciones. Por eso fue pensado de esa manera.</p>
<p>Este trabajo mutó en el tiempo. Al principio iban ser dibujos a lápiz. De hecho, empecé así con dibujos a lápiz mina que iban a ir insertos en los lugares, como un fotomontaje. Luego fue mutando a la ilustración digital. Y la última parte, la última escena, la escena más cruda, decidí hacerla con la técnica del stop motion y fabriqué tres muñecos basado en los testimonios y también en los datos históricos que tenía: cómo eran los uniformes de los soldados, las armas que usaban, cómo estaba vestido Víctor.</p>
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<hr />
<p>Como trabajamos en un departamento de prensa los tiempos son más cortos que para otro tipo de formatos. Tuve que hacerlo rápido. El stop motion tardó alrededor de tres días en hacer la última escena.</p>
<p>La web la ve la gente a través de los celulares, de los teléfonos. Generalmente ven historias reducidas a dos, tres minutos. Por eso se decidió dividirlo en episodios, para que la gente fuera viéndolos de a un capítulo, pero también pueden ver la versión extensa en YouTube. </p>
<p>Yo realizo piezas para el noticiero donde, a través de ilustraciones, explico temáticas. Por ejemplo, cómo explicar el caso Penta y yo lo resumo en dos minutos en un video con impresiones, dibujos y otros formatos. </p>
<p>Ha cambiado harto [el oficio] y sobretodo tenemos que ponernos al día con los nuevos formatos, con las nuevas tecnologías. Esta piezas uno tiene que pensarlas para el noticiero, que son para la web y que son para las redes sociales. Inmediatamente tú tienes que tener en la cabeza eso. No sólo hacer la nota que saldrá en el noticiero. Tiene que salir en todas las plataformas, en diferentes formatos. </p>
<p>A partir de esto van a surgir nuevas ideas, propuestas de cómo seguir utilizando este recurso para contar historias y que lleguen de forma más directa a la gente y principalmente a los jóvenes, que buscan este tipo de lenguajes.</p>
<h4>CRÉDITOS</h4>
<p><strong>Dirección de Arte:</strong> Christian Rojas<br />
<strong>Equipo Realizador:</strong> Katherine Ramos, Marco Cabrera, Cristian Espinoza<br />
<strong>Voz: </strong>Consuelo Saavedra<br />
<strong>Música: </strong>Patricio de La Rosa, Rodrigo Pardo, Jesús Pardo y Grupo Jabalí<br />
<strong>Desarrollo 24horas.cl:</strong> María Paz Fernández y Alexis Alarcón</p>
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			</item>
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		<title>Pascale Bonnefoy amplió su investigación sobre el Estadio Nacional, el «germen del aparato represor de la dictadura»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/pascale-bonnefoy-amplio-su-investigacion-sobre-el-estadio-nacional-el-germen-del-aparato-represor-de-la-dictadura/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Pizarro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Sep 2016 13:28:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[Estadio Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[Pascale Bonnefoy]]></category>
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					<description><![CDATA[La corresponsal en Chile del The New York Times y académica del ICEI de la U. de Chile reflexiona sobre el trabajo que hizo para actualizar la nueva edición de “Terrorismo de Estadio. Prisioneros de guerra en un campo de deportes” (Editorial Latinoamericana).]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>La corresponsal en Chile del The New York Times y académica del ICEI de la U. de Chile reflexiona sobre el trabajo que hizo para actualizar la nueva edición de “Terrorismo de Estadio. Prisioneros de guerra en un campo de deportes” (Editorial Latinoamericana).</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/09/pascale_portada.jpg" alt="pascale_portada" width="720" height="1018" class="aligncenter size-full wp-image-27232" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/09/pascale_portada.jpg 720w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/09/pascale_portada-424x600.jpg 424w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/09/pascale_portada-538x760.jpg 538w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></p>
<p>“El 26 de diciembre de 2002 murió en Concepción el coronel en retiro del Ejército, Jorge Espinoza Ulloa, comandante del Estadio Nacional cuando se convirtió en el más grande campo de detención en la historia de Chile desde el mismo día del golpe de Estado, 11 de septiembre de 1973, hasta el 9 de noviembre de ese año”.</p>
<p>Así da inicio Pascale Bonnefoy a esta nueva edición del libro “Terrorismo de Estadio. Prisioneros de guerra en un campo de deportes”, dando cuenta de lo que ella llama “el germen del aparato represor de la dictadura”. Para esta nueva versión la autora identificó militares que no eran de su conocimiento y ordenó la cadena de mando que operó en el Estadio Nacional. Pudo, así, trazar con mayor definición el mapa de lo que sucedió en el recinto deportivo.</p>
<p>Una de las conclusiones a las que llegó, dice Pascale a Puroperiodismo, es que lo sucedido en el Estadio Nacional fue una prueba en terreno inicial, el germen del aparato represivo que iba a continuar después tanto en la DINA como en el DINE. «Todo eso también sale en los informes de los interrogatorios, que los leí pero no los uso, porque son informes bajo tortura. Todo ese cuerpo de información se fue a la DINA. Esto es de verdad el germen del aparato represivo, por eso creí tan importante investigarlo».</p>
<p>Pascale explica que si bien leyó interrogatorios, no todos fueron considerados. De hecho, fue uno solo el que la convenció en cuanto a la relevancia de su información.</p>
<p>«Un tipo del MIR que después termina colaborando con los servicios de inteligencia de la fuerza aérea. Su nombre es Leonardo Schneider, conocido como &#8216;El barba&#8217;. Era conocido como un convertido a represor. Investigué mucho de él y de un exboina negra mirista, con quien también había caído preso, Óscar Delgado. Por él el Edecán está procesado actualmente. Hablé con él para el primer libro, pero ahora está muerto. Esa vez se enojó mucho y terminó la entrevista, mostrando su inocencia al repetir &#8216;Óscar era mi amigo'». </p>
<p>Óscar Delgado era conocido como “Aquiles”. Muchos miristas desconocían su nombre real, pero todos le tenían un especial aprecio. Para ellos, Schneider era el que había montado todo para que los capturaran juntos, según consigna la autora en su libro.</p>
<p><strong>—¿Tuvo algún otro conflicto ético?</strong><br />
El uso de las investigaciones en curso. Hay un conjunto del 73 y uno actual que está en curso. Ahí tuve que ver cómo usaba esa información, y eso fue complicado. Generalmente los militares no declaran mucho, o no saben o no recuerdan. Pero hay algunos que sí cuentan cosas. Y fuertes. Tuve que decidir más o menos sobre la base del valor de la información, dónde estaba el equilibrio entre el interés público y el resguardo del secreto de una investigación sobre crímenes que han sucedido hace más de 40 años. A un militar lo entrevisté largamente dos veces, sin ningún problema, y yo sé que no me contó todo. Lo sé. Al término de las dos horas de entrevista, me dice por teléfono “pero no vas a usar mi nombre, ¿cierto?”.</p>
<p><strong>—¿Todo eso ya estaba grabado?</strong><br />
No me dejó grabar. Anoté todo. Pasé escribiendo como loca (ríe). Ahí yo me molesté con él. Le dije “¿Sabes qué? Ya basta. Han pasado más de 40 años. Ya basta”. Y él tampoco dijo nada que lo incriminara. Entonces, hasta cuándo van a seguir escondiendo. Están esperando a que lleguen a los 70 u 80 años y que un detective les toque el timbre para hablar. Y hablar a medias.</p>
<p><strong>—¿Cree que se hace algo de justicia con este tipo de instancias?</strong><br />
Yo creo que no ayuda necesariamente al juicio, pero sí al registro histórico. Toda esta información está disponible para la justicia, lo que pasa es que es muy lenta. Y tampoco están atando todos los casos. Pero también uno piensa qué puedes pedirle a un juez que lleva más de doscientas causas. No da.</p>
<p><strong>—Si tuviera que describir el libro en una frase.</strong><br />
Una investigación periodística profunda del Estadio Nacional como campo de concentración, como germen del aparato represor de la dictadura. Todo esto desde la perspectiva de la organización militar.</p>
<hr />
<p><em>“Terrorismo de estadio: prisioneros de guerra en un campo de deportes”, de Pascale Bonnefoy, será presentado este martes 6 de septiembre a las 19 horas en el Salón de Conferencias y de Arte del Estadio Nacional (Avenida Grecia 2001, Ñuñoa). Presentarán la obra la directora del ICEI, María Olivia Mönckeberg y el exministro en causas de derechos humanos, Juan Guzmán Tapia.</em></p>
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		<title>Sergio Campos: “Los dueños de los medios siempre van a actuar con un sesgo que va más allá de lo profesional”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/sergio-campos-los-duenos-de-los-medios-siempre-van-a-actuar-con-un-sesgo-que-va-mas-alla-de-lo-profesional/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Natalia Zamorano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Aug 2016 14:57:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[concentración de medios]]></category>
		<category><![CDATA[Cooperativa]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[libertad de expresión]]></category>
		<category><![CDATA[libros]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nacional de Periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[radio]]></category>
		<category><![CDATA[Sergio Campos]]></category>
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					<description><![CDATA[“El diario de Cooperativa está llamando” o “usted tiene derecho a saber la verdad, y la verdad está en los hechos” son dos de las frases que inmediatamente identifican a una de las voces emblemáticas del periodismo radial. Sergio Campos, quien al ritmo de los tambores de Cooperativa pasó a ser parte del inconsciente colectivo, ha decidido compartir sus memorias en el libro “La voz de la radio está llamando” (Aguilar, 2016) donde relata episodios, reflexiones y experiencia personales que se mezclan con el desarrollo informativo de los durísimos años de la dictadura, su vida como docente y un análisis político de la actualidad.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>“El diario de Cooperativa está llamando” o “usted tiene derecho a saber la verdad, y la verdad está en los hechos” son dos de las frases que inmediatamente identifican a una de las voces emblemáticas del periodismo radial. Sergio Campos, quien al ritmo de los tambores de Cooperativa pasó a ser parte del inconsciente colectivo, ha decidido compartir sus memorias en el libro “La voz de la radio está llamando” (Aguilar, 2016) donde relata episodios, reflexiones y experiencia personales que se mezclan con el desarrollo informativo de los durísimos años de la dictadura, su vida como docente y un análisis político de la actualidad. » En Ciper puedes leer el <a href="http://ciperchile.cl/2016/06/10/la-voz-de-la-radio-esta-llamando/" target="_blank">primer capítulo del libro</a>.</h3>
<div id="attachment_27137" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-27137" class="wp-image-27137 size-full" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/Sergio-Campos-Foto-radio-Cooperativa.jpg" alt="Sergio Campos - Foto radio Cooperativa" width="1080" height="721" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/Sergio-Campos-Foto-radio-Cooperativa.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/Sergio-Campos-Foto-radio-Cooperativa-800x534.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/Sergio-Campos-Foto-radio-Cooperativa-1024x684.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-27137" class="wp-caption-text">Sergio Campos. Foto: Radio Cooperativa.</p></div>
<p>Entre los capítulos más íntimos y pocos conocidos de la vida del locutor se encuentra el relato del tenso interrogatorio en uno de los centros de reclusión y tortura, donde pretendían confesara la activa participación del senador socialista Erich Schnake, el general Bachelet y otros dirigentes políticos de la radio acusados de conspirar contra la fuerzas armadas luego de trasmitir el último discurso de Salvador Allende; memorias dedicadas a amigos y conocidos a quienes ayudó a escapar del país, crimines que tocaron su más cercano círculo social y que debió trasmitir estoicamente tras el micrófono. Una época oscura para la democracia de nuestro país, donde  la radio no solo era una de los pocos canales fidedignos de información, sino también un lugar donde se utilizaban estrategias comunicacionales para salvaguardar la vida de quienes eran detenidos y desparecidos.</p>
<p>Campos nos recibe en las oficinas de Cooperativa en el barrio Yungay. Rodeado de libros y documentos, el periodista matutino dice que el trabajo en TV Senado es más tranquilo que el ajetreado ritmo radial, otro de los trabajos que compatibiliza con su otra gran pasión, la docencia. Como profesor y periodista, Sergio  detalla los alcances de su libro, analizando las falencias de los consorcios comunicacionales, la censura y la lucha por informar como un valor inherente en el periodismo.</p>
<p><strong>—Más que enfocarse en el terror de los acontecimientos durante la dictadura, sus memorias parecieran centrarse en la incertidumbre, en el miedo de no poder informar lo que estaba sucediendo.</strong><br />
Bueno, siempre estuvimos en una situación de incertidumbre porque uno distinguía los tres tipos de censura: la censura previa, la censura represiva y la autocensura. La censura represiva estaba marcada por la arbitrariedad del sensor que decía «no, esta foto no», «este texto no», pero si cambiabas el sensor representante de la misma autoridad, él elegía otra foto y otro texto. Era algo absolutamente arbitrario, no existía una norma, solo la aplicación de la autoridad mediante la fuerza para censurar, eso producía mucha incertidumbre. Por otra parte, estaba la censura previa que impedía publicar determinados contenidos, ya sea en fotografías, en videos, en sonidos o en texto… la tercera era la autocensura, es decir, yo no publicaba “esto” porque me puede pasar algo. O no publico “esto” porque puede afectar al medio de comunicación, porque podían suprimir los avisos, porque podían clausurarnos. Una censura muy subjetiva pero muy potente porque no se sabía en qué momento podía actuar. Todo estaba marcado por la incertidumbre y esa incertidumbre tenía distintos matices, en un momento determinado podían clausurarte para siempre, la suspensión del canal de información era lo más grave, pero también estaba en peligro la vida de las personas, desde la prisión hasta la tortura, como el asesinato de periodistas que ocurrió en muchos casos.</p>
<p><strong>—En ese sentido, a usted lo detuvieron, lo interrogaron e incluso lo amenazaron de muerte. ¿Se podían dimensionar los riesgos que implicaba reportear en ese momento? ¿Acaso tuvo un plan b?</strong><br />
No, el trabajo en radio, y lo mismo en televisión, es un trabajo que se mueve bajo el concepto de la inmediatez y la instantaneidad. Entonces, uno estaba preocupado de hacer la representación de la realidad —que es la tarea del periodismo— más que andar midiendo riesgos o circunstancias que pudieran ocasionar algún traspié en ese sentido. Era un trabajo muy acucioso, responsable, riguroso, pero al mismo tiempo con el riesgo en una especie de convivencia de vida permanente…</p>
<p><strong>—Eso nunca le impidió realizar su trabajo.</strong><br />
Por supuesto que no.</p>
<p><strong>—Hubo detenciones y crímenes de conocidos y amigos, como Manuel Guerrero, uno de los profesores y dirigentes asesinados en dictadura. ¿Cómo consiguió transmitir en vivo la información sin involucrarse emocionalmente con la noticia?</strong><br />
Uno está emocionalmente involucrado, pero  tiene dos alternativas: seguir adelante con la tarea porque significa cumplir con una responsabilidad con la audiencia y la otra, encerrarse en sí mismo y padecer el dolor que significan esos hechos. Yo creo que ahí también hay un elemento que tiene que ver con resiliencia, esa capacidad que uno tiene de poder asimilar ese dolor y al mismo tiempo saber que es mucho más importante poder comunicar a la opinión pública cuáles son los elementos y los hechos que rodean un acontecimiento que tiene connotaciones tan trágicas.</p>
<p><strong>—Sin embargo, muchos periodistas abandonaron esa responsabilidad y desinformaron o entregaron información falsa. ¿Es necesario que los medios de comunicación realicen un mea culpa?</strong><br />
Bueno, especialmente el Mercurio nunca ha dado un mea culpa, ellos justificaron todas las atrocidades de la dictadura, y el silencio que hasta hoy día mantienen significa que ellos consideran que estuvo bien lo que se hizo. Estoy hablando de la línea editorial del diario en una circunstancia que abarca un periodo grande de la historia, 17 años. Naciones Unidas condenó a la dictadura durante todo ese tiempo por violaciones reiteradas a los derechos humanos y eso te revela el contraste entre este silencio cómplice con una realidad concreta que un organismo es capaz de revelar y dejar plasmado para la historia. En el documental “El diario de Agustín” uno puede ver cuál es el trasfondo de esa responsabilidad, de desinformar y al mismo tiempo de mentir con una realidad que se tenía a mano.</p>
<p><strong>—Considerando casos como la querella de la presidenta Bachelet contra la revista Qué Pasa o la Ley Mordaza, ¿cree que en Chile existe actualmente la censura? </strong><br />
Son elementos que forman parte del sistema democrático donde muchas veces hay autocensura, se inhiben de informar o se informa con sesgo. Por ejemplo, en el caso de la revista Qué Pasa hubo un sesgo informativo. Si bien una de las personas, implicadas en el caso Caval, hace una serie de declaraciones sabiendo que la están grabando, la revista solamente captura parte de esa información, es decir, no la pone en contexto, entonces ahí no está claro si hay una manipulación o una autocensura de la información porque se implican en los asertos a la Presidenta de la República. Considero que eso constituye una falta de rigor periodístico, pero al mismo tiempo considero que la querella contra la revista Qué Pasa no tiene ningún sentido en un sistema democrático. Era mucho más plausible que se criticara lo que estoy señalando que plantear una querella. En el fondo lo que se hace es trasladar la responsabilidad final a los tribunales de justicia y eso crea un ambiente enrarecido con respecto a cuál es el nivel de la libertad de expresión y el derecho de la información que existe en Chile. Existe una autocensura que funciona en los medios.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-27140" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_frase1.png" alt="sergiocampos_frase1" width="1080" height="810" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_frase1.png 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_frase1-800x600.png 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_frase1-1013x760.png 1013w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p><strong>—En su libro usted escribe: “Hay ciertos sectores interesados en tener medios de comunicación para controlar contenidos e instalar determinadas agendas, lo que va más allá del periodismo en sí, puesto que la idea es copar una cuota de poder en los medios de comunicación”. ¿Es la concentración de medios la nueva amenaza para el ejercicio del periodismo? </strong><br />
Constituye una amenaza evidente. Por un parte grandes grupos empresariales que adquieren medios de comunicación, no lo hacen por negocios, sino con el propósito de influir en la opinión pública con su opinión editorial, una mirada que no tiene que ver con el sentido de servicio que deben cumplir los medios de comunicación, el servicio de informar e informar verazmente y con rigor acerca de todos los temas y todas las instancias. Eso se ve vulnerado con la concentración de medios que forma parte de los grupos empresariales que no buscan tener retribuciones económicas sino que pretenden influir en la opinión pública sin explicitarlo. Muchas veces uno ve que hay crónicas o reportajes que se publican en ciertos medios de comunicación y que incluyen la opinión editorial en esos contenidos, lo que es un violación flagrante de la ética periodística porque la opinión de los comunicadores debe estar en los artículos de opinión o en las notas editoriales y no de contrabando en las informaciones que se entregan a las audiencias.</p>
<p><strong>—En ese caso, ¿cree que hace falta una legislación que regule la concentración de medios?</strong><br />
Debería existir una legislación. El Colegio de Periodistas lo está propiciando, pero al mismo tiempo —con respecto a la fórmula que emplean los medios— debería existir una autorregulación y esa regulación debería contar con la participación activa de los periodistas. Hoy día están separados del ente empresarial todos los ejecutivos de los medios de comunicación, del conjunto de los periodistas. Eso no tiene mucho sentido porque los que hacen el contenido de los medios son los periodistas. Entonces, si los periodistas no participan en un proceso de autorregulación no tiene sentido que lo hagan los dueños de los medios. Los dueños de los medios siempre van a estar actuando con un sesgo que va más allá de lo profesional.</p>
<p><strong>—A eso se refiere cuando afirma que “si no hay reflexión en los periodistas, hay desinformación en las audiencias”. Pero, ¿cómo podemos compatibilizar tal rigurosidad con la inmediatez que exigen los editores y la sobreinformación de las redes sociales?</strong><br />
Uno no se puede escudar en la inmediatez o la instantaneidad porque tienes que prepararte lo suficiente como para enfrentar el compromiso de aportar en el desarrollo del relato, datos que sean precisos, que tengan el rigor periodístico y que provengan de fuentes que son altamente confiables y verificables. Cuando haces una nota y la transmites a los pocos instantes tienes que tener el mismo rigor que un periodista con cierta experiencia, teniendo fuentes en las que puedes confiar, aquellas que te dan la certeza de que lo que estás entregando es real.</p>
<p><strong>—En ese sentido, usted cree que las redes sociales más que ser un aporte representan una desventaja, ¿no?</strong><br />
Una perversión que existe hoy día es pensar que las redes sociales son las fuentes que te entregan la verdad. Las redes sociales son un referente, forman parte de la realidad y te pueden incentivar a investigar un hecho determinado, eso nadie lo puede negar, pero las redes sociales no son la primera y única fuente de información. Eso es un error muy grave. Creo que cuando los periodistas dan a conocer una información proveniente de las redes sociales como única fuente, se está vulnerando la confianza de la audiencia y eso es grave.</p>
<p><strong>—En sus memorias también trata temas de actualidad, analiza la lucha educacional, el desencanto con la política y la desigualdad. ¿Cree que el proceso democrático nos quedó debiendo?</strong><br />
La democracia en Chile es un proceso como el que Carlos Huneeus describe en su libro «La democracia semisoberana». No existe una democracia que haya alcanzo la madurez y la soberanía que se requiere en un país que tenga democracia plena. Por ejemplo, recién hoy día estamos legislando sobre la transparencia, sobre las situaciones irregulares que se han presentado de este matrimonio perverso entre la política y el dinero, recién estamos discutiendo estas maniobras que se han hecho para abultar las pensiones de gendarmería. Algo que en el fondo significa propiciar una sociedad donde el norte no es la equidad sino la desigualdad. Esas situaciones nos revelan que falta mucho camino todavía por recorrer, tanto en transparencia como en la equidad, un fenómeno que debería preocuparnos a todos nosotros en todos los ámbitos de la vida, en especial al periodismo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-27141" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_portada.png" alt="sergiocampos_portada" width="729" height="1080" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_portada.png 729w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_portada-405x600.png 405w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/08/sergiocampos_portada-513x760.png 513w" sizes="auto, (max-width: 729px) 100vw, 729px" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>La voz de la radio está llamando</strong></em><br />
Sergio Campos<br />
Aguilar<br />
2016</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Letras del horror: Juan Cristóbal Peña recuerda sus encuentros con Mariana Callejas</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/juan-cristobal-pena-recuerda-sus-encuentros-con-mariana-callejas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Aug 2016 22:35:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Ciper]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Cristóbal Peña]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Callejas]]></category>
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					<description><![CDATA[Durante el año 2010, mientras trabajaba en Ciper, el actual director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado —nuestra alma máter— sostuvo una serie de conversaciones con Mariana Callejas, ex agente de la DINA. Fue una aproximación a la vida literaria de Callejas, a su doble vida en su casa de Lo Curro, a su relación con otros escritores. En esta entrevista Peña nos cuenta cómo se documentó, con quiénes habló, qué tan reticentes fueron sus fuentes y qué atmósfera experimentó al estar frente a la ex esposa de Michael Townley. En <a href="http://ciperchile.cl/2016/08/10/mariana-callejas-el-ocaso-de-una-mujer-marcada/" target="_blank">Ciper puedes leer</a> los artículos sobre Mariana Callejas más un texto inédito publicado a propósito de su muerte.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Durante el año 2010, mientras trabajaba en Ciper, el actual director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado —nuestra alma máter— sostuvo una serie de conversaciones con Mariana Callejas, ex agente de la DINA. Fue una aproximación a la vida literaria de Callejas, a su doble vida en su casa de Lo Curro, a su relación con otros escritores. En esta entrevista Peña nos cuenta cómo se documentó, con quiénes habló, qué tan reticentes fueron sus fuentes y qué atmósfera experimentó al estar frente a la ex esposa de Michael Townley. En <a href="http://ciperchile.cl/2016/08/10/mariana-callejas-el-ocaso-de-una-mujer-marcada/" target="_blank">Ciper puedes leer</a> los artículos sobre Mariana Callejas más un texto inédito publicado a propósito de su muerte.</h3>
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<hr />
<p><em><strong>Entrevista y edición:</strong> Patricio Contreras<br />
<strong>Cámara:</strong> Fabián Hernández</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Cómo reportear las violaciones a los DD.HH. en dictadura? La experiencia de Axel Pickett</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/como-reportear-las-violaciones-a-los-dd-hh-en-dictadura-la-experiencia-de-axel-pickett/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Catalina Martí]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Dec 2015 13:36:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Axel Pickett]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[Luisa Riveros]]></category>
		<category><![CDATA[Luisa Toledo]]></category>
		<category><![CDATA[violaciones a los DD.HH.]]></category>
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					<description><![CDATA[A un cuarto de siglo del fin de la dictadura en Chile, los ecos del dolor siguen resonando. Quisimos averiguar más sobre las complejidades del reporteo de estos temas, desde el cuidado con las víctimas hasta las consideraciones —¿debe haber alguna?— con los victimarios. Son algunas pistas para adentrarse en un área de investigación marcada por el dolor, la tortura y el silencio, pero que paulatinamente se abre en nuestro país. Finalizamos esta serie con Axel Picket, periodista y coautor, junto a Claudio Ramírez, de un libro de conversaciones con dos mujeres ícono de la lucha contra la dictadura en Chile: Luisa Toledo y Luisa Riveros.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>A un cuarto de siglo del fin de la dictadura en Chile, los ecos del dolor siguen resonando. Quisimos averiguar más sobre las complejidades del reporteo de estos temas, desde el cuidado con las víctimas hasta las consideraciones —¿debe haber alguna?— con los victimarios. Son algunas pistas para adentrarse en un área de investigación marcada por el dolor, la tortura y el silencio, pero que paulatinamente se abre en nuestro país. Finalizamos esta serie con Axel Picket, periodista y coautor, junto a Claudio Ramírez, de un libro de conversaciones con dos mujeres ícono de la lucha contra la dictadura en Chile: Luisa Toledo y Luisa Riveros.</h3>
<div id="attachment_26373" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-26373" class="size-full wp-image-26373" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/frase_luisas.jpg" alt="Las dos Luisas. Foto: Álvaro Hoppe" width="1080" height="717" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/frase_luisas.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/frase_luisas-800x531.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/frase_luisas-1024x680.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-26373" class="wp-caption-text">Las dos Luisas. Foto: Álvaro Hoppe</p></div>
<h4>AXEL PICKETT: “DESDE LA VOCACIÓN, EL RESPETO Y LA HUMILDAD”</h4>
<p>Axel es director de la editorial Cinco Ases. Una de sus colecciones, llamada «Resistencias», rescata historias de la dictadura desde los relatos cotidianos. Dos mujeres son las protagonistas del primer título de la colección: <em>Luisa Riveros, Luisa Toledo: dos vidas, una lucha</em>.</p>
<p>Luisa Riveros es la dirigenta que habló ante el papa Juan Pablo II en La Bandera, en 1987. Luisa Toledo es la madre de los hermanos Vergara Toledo asesinados por una patrulla policial en Villa Francia, en 1985. El libro de Picket y Ramírez es una larga conversación con ambas, realizada en distintas sesiones en las casas de las protagonistas.</p>
<p>Este es un breve cuestionario a Axel Pickett sobre su experiencia conversando con estas dos mujeres.</p>
<p><strong>—¿Cómo entras en la vida de estas dos mujeres?</strong><br />
Yo a ellas las conozco hace muchos años. Fui compañero de colegio de sus hijos, éramos amigos de barrio. En ese sentido no fue difícil acercarme a ellas y mucho menos convencerlas. Las dos son muy reticentes a entregar sus testimonios pero ambas se entusiasmaron con la idea de poder hacerlo juntas. Este libro rescata las voces de ambas en sus particularidades entregando sus testimonios de vida no solo durante la dictadura, sino también durante toda su existencia.</p>
<p><strong>—Cuando escribes este libro, ¿cómo separas lo profesional con lo que tú sientes como ser humano?</strong><br />
Yo estoy escribiendo este libro con otro periodista, Claudio Ramírez, que también comparte las mismas historias personales. Lo que nosotros hicimos fue poner todos los filtros profesionales a la hora de editar. Pero por la metodología utilizada no podíamos poner filtros cuando nos juntábamos porque estábamos en sus casas, sus livings, sus parrones, espacios que además son muy concurridos en los últimos treinta años. Lo que ahí hubo fue mucha conversación suelta, de mucha confianza.</p>
<blockquote><p>«Hay muchos temas tabús todavía en el marco de la violación a los derechos humanos, de las torturas sexuales. Uno tiene que respetar a quienes no quieran entrar a revelar esos episodios».
</p></blockquote>
<p><strong>—¿Qué es publicable y qué no? Sobre todo en tu caso que ellas son tan cercanas a ti.</strong><br />
Hay cosas que entran en la esfera de la vida privada que cada uno prefiere guardarse y es rescatable, entendible y respetable. Hay muchos temas tabús todavía en el marco de la violación a los derechos humanos, de las torturas sexuales. Uno tiene que respetar a quienes no quieran entrar a revelar esos episodios. En el caso del libro de las dos Luisas, nosotros tomamos un acuerdo previo: que no se publicaba nada que a ellas no les pareciera. No le encontrábamos sentido a publicar “una coma” que ellas no quisieran que se publicara. El borrador ellas ya lo vieron y no hicieron ningún cambio y eso más que un elogio a la labor de uno es producto de que después de tantos años de conocernos, yo sé cuáles son los temas que no se quieren revelar. Ponerlo en el borrador habría sido una falta de respeto.</p>
<p>» Yo creo que en temas tan sensibles como estos es bueno que exista ese marco del entrevistado de poder leer bien lo que dijo. Cuando uno lee lo que dijo se sorprende de las palabras que utilizó. Uno a veces no está consciente.</p>
<p><strong>—¿Qué significa para ti este libro?</strong><br />
Un libro como este es muy soñado y muy querido en el marco del proyecto editorial porque creemos que se trata de dos figuras emblemáticas, de dos mujeres, que no es menor cuando por lo general los estereotipos de la lucha contra la dictadura son hombres armados, encapuchados, entonces que sean dos mujeres es importante. Y en el plano personal es emocionante haber recibido la confianza de ellas para poder contar la historia. Sé la cantidad de proyectos similares que la Luisa Toledo ha rechazado, nunca ha querido hacer este tipo de cosas.</p>
<p><strong>—¿Qué sientes al momento de entrevistar y escribir el libro?</strong><br />
Durante las entrevistas sentimos emociones muy fuertes porque en el fondo fue revisar nuestra infancia y juventud. Claudio era muy amigo de Eduardo Vergara, yo con el Rafael éramos compañeros de colegio, de la misma edad, y aparecieron obviamente en los relatos de toda la lucha en el Santiago poniente de los años ochenta. Decenas de hechos de muchachas y muchachos que nosotros conocimos. Al editarlo es brutal porque el peso del relato, de elegir los puntos, donde poner las comas, cómo armar el texto, su estructura, resultó ser un ejercicio emocional fuerte. Profesionalmente muy gratificante pero personalmente muy fuerte.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-26374 aligncenter" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/luisas.jpg" alt="luisas" width="800" height="1143" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/luisas.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/luisas-420x600.jpg 420w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/luisas-532x760.jpg 532w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></p>
<p style="text-align: center;"><em><strong>Luisa Toledo, Luisa Riveros: dos vidas, una lucha</strong></em><br />
Axel Pickett y Claudio Ramírez<br />
Ediciones Cinco Ases<br />
2015</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Cómo reportear las violaciones a los DD.HH. en dictadura? La experiencia de Vivian Lavín</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/como-reportear-las-violaciones-a-los-dd-hh-en-dictadura-la-experiencia-de-vivian-lavin/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Catalina Martí]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Dec 2015 13:31:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Augusto Pinochet]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[libro]]></category>
		<category><![CDATA[tortura]]></category>
		<category><![CDATA[tratamiento del dolor]]></category>
		<category><![CDATA[víctimas]]></category>
		<category><![CDATA[violaciones a los DD.HH.]]></category>
		<category><![CDATA[Vivian Lavín]]></category>
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					<description><![CDATA[A un cuarto de siglo del fin de la dictadura en Chile, los ecos del dolor siguen resonando. Quisimos averiguar más sobre las complejidades del reporteo de estos temas, desde el cuidado con las víctimas hasta las consideraciones —¿debe haber alguna?— con los victimarios. Son algunas pistas para adentrarse en un área de investigación marcada por el dolor, la tortura y el silencio, pero que paulatinamente se abre en nuestro país. Continuamos esta serie con Vivian Lavin, periodista, conductora en Radio Universidad de Chile y autora de "Mujeres tras las rejas de Pinochet".]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>A un cuarto de siglo del fin de la dictadura en Chile, los ecos del dolor siguen resonando. Quisimos averiguar más sobre las complejidades del reporteo de estos temas, desde el cuidado con las víctimas hasta las consideraciones —¿debe haber alguna?— con los victimarios. Son algunas pistas para adentrarse en un área de investigación marcada por el dolor, la tortura y el silencio, pero que paulatinamente se abre en nuestro país. Continuamos esta serie con Vivian Lavin, periodista, conductora en Radio Universidad de Chile y autora de «Mujeres tras las rejas de Pinochet».</h3>
<div id="attachment_26317" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-26317" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Mujeres-tras-las-rejas-Vivian-Lavín-Foto-de-liberalia.cl_.jpg" alt="Elizabeth Rendic, Valentina Álvarez, Gina Cerda y Vivian Lavín. Foto: Liberalia." width="1080" height="731" class="size-full wp-image-26317" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Mujeres-tras-las-rejas-Vivian-Lavín-Foto-de-liberalia.cl_.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Mujeres-tras-las-rejas-Vivian-Lavín-Foto-de-liberalia.cl_-800x541.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Mujeres-tras-las-rejas-Vivian-Lavín-Foto-de-liberalia.cl_-1024x693.jpg 1024w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Mujeres-tras-las-rejas-Vivian-Lavín-Foto-de-liberalia.cl_-900x609.jpg 900w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-26317" class="wp-caption-text">Elizabeth Rendic, Valentina Álvarez, Gina Cerda y Vivian Lavín. Foto: <a href="http://www.liberalia.cl/blog/encuentro" target="_blank">Liberalia</a>.</p></div>
<h4>VIVIAN LAVÍN: “MUCHAS VECES LES PEDÍA PERDÓN ANTES DE HACER UNA PREGUNTA”</h4>
<p>A mediados de diciembre del año 2013, Juan Pablo Cárdenas, director de la Radio Universidad de Chile, le propuso a Vivian Lavín escribir las historias de tres expresas políticas que llevaban un tiempo pensando en relatar sus vidas durante la dictadura. La idea se concretó en el libro “Mujeres tras las rejas de Pinochet” que recoge los testimonios de Valentina Álvarez, Gina Cerda y Elizabeth Rendic, sus vínculos con el MIR y el FPMR, sus detenciones, interrogatorios, la vida en la cárcel. Y lo que vino después.</p>
<p>Este es un breve cuestionario a Vivian Lavín sobre su experiencia con estas tres mujeres.</p>
<p><strong>—¿Cómo logras entrar en la historia de estas mujeres?</strong><br />
Estas tres mujeres querían contar su historia, entonces en ese sentido “la pega estaba hecha”. Incluso ya tenían material digitalizado de conversaciones que habían tenido. Para mí fue muy bueno eso porque eran conversaciones entre amigas. Desde el primer día les dije que les agradecida la confianza, que estaba feliz de hacer el libro y que las iba a respetar. Ellas plantearon que querían ver cómo se iba haciendo el libro. Al final se abren mucho, cuentan muchas cosas.</p>
<p><strong>—¿Qué cosas se omiten o no deben publicarse?</strong><br />
Antes de que yo entregara el libro a la editorial, yo se los pasé para que lo vieran y una me pidió que sacara una parte que era muy personal y en realidad no era para nada trascendental en el libro y lo borramos. Pero un día mi jefe me dijo: tú no tienes que mostrarles a ellas esto, este es tú trabajo periodístico. Ahí se me presentó una cuestión ética. Yo opté porque el libro no les causara ningún daño ni dolor a ellas. No iba a publicar nada que ellas no quisieran y así fue. Si a ellas les hubiese causado dolor, esto no se hace y punto.</p>
<blockquote><p>Yo opté porque el libro no les causara ningún daño ni dolor a ellas. No iba a publicar nada que ellas no quisieran y así fue.</p></blockquote>
<p><strong>—¿Qué te pasa a ti cuando escribes sus historias?</strong><br />
De mayor he venido a descubrir que existe una amistad entre mujeres que es muy bonita. Algo pasa con la complicidad, el compartir este tipo de aspectos y vivencias con amistades muy diferentes a las comunes y corrientes. Ver que estas tres mujeres son ¡unas luchadoras!, te das cuenta que tienen un temple para haber hecho lo que hicieron, no son cualquier tipo de mujeres, son mujeres duras, que tienen una decisión extraordinaria en ese sentido.</p>
<p>» Desde lo profesional siento que pude saldar una deuda generacional. Necesitaba saber qué hice yo por eso porque no fui parte de la lucha como ellas y con el libro siento que lo logro. Ellas me dicen hoy día: hoy tú eres revolucionaria porque estas poniendo un tema en la opinión pública. Y tienen razón. Escribir este libro es un gesto político.</p>
<p><strong>—¿Cómo preguntas cuando tenías dudas y era sobre algo sensible y doloroso?</strong><br />
Directamente pero muchas veces les pedía perdón antes de hacer una pregunta. Nunca jugué a la periodista ruda. Hice uso de mi empatía personal y a veces me ponía a llorar ahí mismo y no me siento menos periodista porque soy una persona y tengo que ser como soy. No me iba a impostar y a empezar a hablar en neutro, es ridículo.</p>
<p>» En un par de oportunidades me junté de nuevo y preguntaba más pero por beneficio a la narración porque si no iba a quedar como desafectado. Para mí es importante lo que vieron, lo que sintieron, las texturas, los olores. Por ejemplo me decían: “y me torturó”. Entonces ahí empezaba a hablarle, a preguntar desde dónde estaba, qué había, etc.</p>
<p><strong>—¿Qué significa escribir un libro así? </strong><br />
Cuando lo escribí pensaba que era importante que quedara para las nuevas generaciones. Obvio que es un libro de “ese” mundo pero lo que menos quiero es que se quede solo ahí. Que a la gente joven le interese leerlo me alegra. Y esa es la esperanza, los jóvenes son el mundo que viene y es necesario que busquen otras maneras de lucha. No solo las marchas o las tomas. Mandar un mensaje todos los que están marchando a un número de teléfono y colapsar las líneas, ¡eso es revolucionario! ¡Hay que ser más creativo!</p>
<p style="text-align: center;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" src="http://radio.uchile.cl/wp-content/uploads/2015/06/portada-RECORTADA-liviana2.jpg" alt="" width="995" height="1503" /><br />
<em><strong>Mujeres tras las rejas de Pinochet</strong></em><br />
Vivian Lavín<br />
Ediciones Radio Universidad de Chile<br />
2015</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Cómo reportear las violaciones a los DD.HH. en dictadura? La experiencia de Javier Rebolledo</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/como-reportear-las-violaciones-a-los-dd-hh-en-dictadura-la-experiencia-de-javier-rebolledo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Catalina Martí]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Nov 2015 14:50:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[A la sombra de los cuervos]]></category>
		<category><![CDATA[Ceibo]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura]]></category>
		<category><![CDATA[El despertar de los cuervos]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Rebolledo]]></category>
		<category><![CDATA[La danza de los cuervos]]></category>
		<category><![CDATA[victimarios]]></category>
		<category><![CDATA[víctimas]]></category>
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					<description><![CDATA[A un cuarto de siglo del fin de la dictadura en Chile, los ecos del dolor siguen resonando. Quisimos averiguar más sobre las complejidades del reporteo de estos temas, desde el cuidado con las víctimas hasta las consideraciones —¿debe haber alguna?— con los victimarios. Son algunas pistas para adentrarse en un área de investigación marcada por el dolor, la tortura y el silencio, pero que paulatinamente se abre en nuestro país. Comenzamos esta serie con Javier Rebolledo y en las próximas entregas conoceremos la experiencia de Vivian Lavín y Axel Pickett.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>A un cuarto de siglo del fin de la dictadura en Chile, los ecos del dolor siguen resonando. Quisimos averiguar más sobre las complejidades del reporteo de estos temas, desde el cuidado con las víctimas hasta las consideraciones —¿debe haber alguna?— con los victimarios. Son algunas pistas para adentrarse en un área de investigación marcada por el dolor, la tortura y el silencio, pero que paulatinamente se abre en nuestro país. Comenzamos esta serie con Javier Rebolledo, autor de tres libros publicados por Ceibo donde aborda los centros de tortura, los detenidos desaparecidos y los cómplices civiles de la dictadura.</h3>
<div id="attachment_26282" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-26282" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Javier-Rebolledo-Foto-de-Patricio-Contreras.jpg" alt="Foto: Patricio Contreras" width="1080" height="718" class="size-full wp-image-26282" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Javier-Rebolledo-Foto-de-Patricio-Contreras.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Javier-Rebolledo-Foto-de-Patricio-Contreras-800x532.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Javier-Rebolledo-Foto-de-Patricio-Contreras-1024x681.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-26282" class="wp-caption-text">Foto: Patricio Contreras</p></div>
<h4>JAVIER REBOLLEDO: “RESPECTO A LOS VICTIMARIOS TODO ES PUBLICABLE”</h4>
<p>El autor de <em>A la sombra de los cuervos</em> (Editorial Ceibo), publicado en agosto de 2015, cuenta que casi desde el principio de su carrera le llamó la atención el tema de la violación a los derechos humanos en dictadura. Cuando empezó a trabajar en la revista Siete+7 profundizó más en el tema. Sus libros tienen declaraciones explícitas de personas que fueron víctimas de los horrores de la dictadura de Pinochet. Rebolledo cree que el periodismo chileno ha evolucionado bastante. Hoy día hay más periodistas que se dedican a reportear sobre este tema, que regularmente lo cubren. Respecto a las universidades, cree que se está haciendo un buen trabajo. Las escuelas de periodismo le han tomado el peso al tema y le han dado la importancia necesaria.</p>
<p>Este es un breve cuestionario sobre su experiencia reporteando el tema.</p>
<p><strong>—¿Cuáles son los puntos más importantes al momento de reportear?</strong><br />
Primero la información objetiva, los datos que vienen de procesos judiciales, declaraciones e informes de la PDI (Policía de Investigaciones). Y segundo el punto de vista humano, sobre qué les sucedió a esas personas. Entonces hago entrevistas en profundidad con los personajes.</p>
<p><strong>—¿Qué precauciones tienes antes de reportear?</strong><br />
De tipo políticas no tengo ninguna. No considero si a la gente le gusta o no. Con los personajes sí porque se trata de un tema que es complicado, que está guardado. Hay muchos traumas asociados a esas cosas. Entonces, hay que tener respeto, paciencia y método.</p>
<blockquote><p>«Si las personas me dicen: “yo no quiero hablar sobre ese tema”, yo no presiono. Pero sí trato de llegar hasta donde más puedo».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Cómo logras entrar en la vida y la historia de las personas?</strong><br />
Generando un lazo empático. Más allá de que yo pueda o no compartir la opinión, como en el caso de los agentes de la DINA, trato de entender su punto de vista. Porque es la única forma de entrar a una persona. Si parto haciendo un juicio negativo de ellos lo más probable es que no llegue muy lejos. En el caso de las víctimas, de los familiares, es mucho más fácil porque existe de mi parte un lazo empático desde el comienzo. Solo tengo que profundizar más en ese lazo para poder llegar a ellos. Aunque no siempre se puede.</p>
<p><strong>—¿Qué pasa cuando empiezan a afectarte las historias?</strong><br />
Hay que tomar vacaciones por un tiempo. Son temas difíciles pero el mismo hecho de estar vinculado a la parte pública, que los libros aparezcan, también va generando más ganas de escribir. Hay una tensión entre cuidarse, que no te afecte demasiado —aunque de todas formas te va a afectar— y hacer tu mejor trabajo. Hay que darse tiempo para trabajar pero también para descansar de estos temas.</p>
<p><strong>—¿Qué es publicable y qué no?</strong><br />
Respecto a los victimarios todo es publicable. Respecto a las víctimas hay un asunto de pudor que se respeta. A veces uno puede señalar: no quiso responder. Se deja consignado, para hacerse cargo y que el lector entienda que hay un silencio no casual, que tiene que ver con una herida y que podemos optar por no entrar en ella. Evidentemente si las personas me dicen: “yo no quiero hablar sobre ese tema”, yo no presiono. Pero sí trato de llegar hasta donde más puedo.</p>
<p>» En los libros que he trabajado hemos hecho una especie de pre acuerdo que tiene que ver con que el libro va a tratar sobre los detalles íntimos. Entonces yo al momento de hacer las preguntas en las entrevistas, me siento de alguna forma con el derecho porque ya está acordado.</p>
<p><strong>—¿Le muestras a los personajes tu libro antes de publicarlo?</strong><br />
En el caso de las víctimas si me lo piden sí. Pero sin derecho a veto. Es por una cuestión de tranquilidad. En algunas ocasiones ha sido para corregir ciertos datos. Esto no es un reportaje, son 400, 500 páginas y se me puede escapar alguna cosa. Entonces ellos pueden corregirlo.</p>
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