<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>desinformación &#8211; Puroperiodismo</title>
	<atom:link href="https://www.puroperiodismo.cl/tag/desinformacion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.puroperiodismo.cl</link>
	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 25 Apr 2019 21:59:34 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	
	<item>
		<title>«El periodismo exige un tipo de dedicación cercana al sacerdocio»: discurso de Pedro Doria en el Premio Periodismo de Excelencia</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/el-periodismo-exige-un-tipo-de-dedicacion-cercana-al-sacerdocio-discurso-de-pedro-doria-en-el-premio-periodismo-de-excelencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pedro Doria]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 25 Apr 2019 21:59:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[desinformación]]></category>
		<category><![CDATA[Jair Bolsonaro]]></category>
		<category><![CDATA[modelo de negocios]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro Doria]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo brasileño]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y política]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=29463</guid>

					<description><![CDATA[Este discurso del fundador del boletín Meio fue pronunciado el martes 23 de abril de 2019 durante la ceremonia del Premio Periodismo de Excelencia que entrega el Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado (nuestra alma máter), en Chile. Sus palabras apuntaron a cuatro desafíos actuales del periodismo: los aprietos económicos, la falta de atención, la desinformación y la tensión política. "Vivimos un tiempo en el que la democracia está bajo presión. Esto hace que el trabajo del periodista sea mucho más difícil. Y mucho más necesario".]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Este discurso del fundador del <a href="https://www.canalmeio.com.br/" target="_blank">boletín Meio</a> fue pronunciado el martes 23 de abril de 2019 durante la ceremonia del Premio Periodismo de Excelencia que entrega el Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado (nuestra alma máter), en Chile. Sus palabras apuntaron a cuatro desafíos actuales del periodismo: los aprietos económicos, la falta de atención, la desinformación y la tensión política. «Vivimos un tiempo en el que la democracia está bajo presión. Esto hace que el trabajo del periodista sea mucho más difícil. Y mucho más necesario».</h3>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-29469" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/04/pedro_doria_foto_de_aaron_castro.jpg" alt="pedro_doria_foto_de_aaron_castro" width="1920" height="1280" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/04/pedro_doria_foto_de_aaron_castro.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/04/pedro_doria_foto_de_aaron_castro-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/04/pedro_doria_foto_de_aaron_castro-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></p>
<p>Señoras y señores del Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado, muchas gracias por la invitación.</p>
<p>Pido desde ya disculpas por hablar en portugués. Voy a hablar despacio y creo que van a haber subtítulos aquí. Me llamo Pedro Doria. Soy brasileño, tengo 44 años. Soy periodista hace 25.</p>
<p>Vivimos un tiempo en el que la democracia está bajo presión. Esto hace que el trabajo del periodista sea mucho más difícil. Y mucho más necesario.</p>
<p>Entiendo que el trabajo periodístico trae consigo algunas reglas. Como nuestro tema principal es la práctica del periodismo, yo debería inmediatamente sumergirme en este tema. Pero me permito, antes, intentar definir lo que llamo la presión sobre la democracia.</p>
<p>Vivimos una fase de transformación económica. Las industrias que se desarrollaron, dieron empleo, produjeron riqueza, y dominaron los siglos XIX y XX están perdiendo espacio rápidamente para industrias radicalmente nuevas. Esto es parte natural del proceso histórico.</p>
<p>Los hijos y nietos de obreros que esperaban trabajar en fábricas similares a las de sus padres y abuelos, con una vida digna garantizada en la clase media, descubrieron que estos trabajos ya no existen.</p>
<p>No es sólo entre ellos que se dio este descubrimiento. Quien salió de la universidad con diplomas superiores con la expectativa de que una profesión de estudios garantizaba una carrera estable y confortable están descubriendo que estos empleos, que un día existieron, ya no existen. Son innumerables las profesiones universitarias afectadas La lista incluye la nuestra, de periodistas. Y, con los avances de automatización por inteligencia artificial, este problema se va a agravar.</p>
<p>No son sólo estos grupos los afectados. La inestabilidad económica común a todos nosotros, sumada a una inestabilidad política, ha producido efectos catastróficos en muchos países. Es el caso, en nuestro continente, de Venezuela. Muchos que vivieron cómodos en la clase media se ven obligados a emigrar, casi siempre a vidas mucho peores.</p>
<p>Sobran empleos precarios o temporales, una vida mucho más difícil, que genera profunda ansiedad.</p>
<p>Cuando miembros de estos tres grupos van a las calles, casi siempre se organizan por las redes sociales. Lo que los une es una mezcla de inseguridad y rabia por las expectativas frustradas, por un presente difícil, y un futuro que aguardan y que se les ha negado. Las redes sociales hacen esto muy bien: reunir a personas que tienen en común rabia e indignación.</p>
<p>El problema es que sólo la rabia, la frustración y la indignación los unen. Los anhelos de obreros, profesionales liberales e inmigrantes son diferentes. Cuando están en las calles, como estuvieron en Brasil, en 2013, o los Indignados de España, o los chalecos amarillos de Francia, o los ocupados de Estados Unidos, o los brexiters del Reino Unido, hacen protestas que nosotros de la prensa tenemos dificultad de interpretar. ¿Qué quieren, después de todo? ¿Son de izquierda o son de derecha?</p>
<p>La respuesta es simple, solo que no satisface y tampoco lleva a una solución. Son de izquierda y son de derecha. Lo que quieren es la estabilidad de un mundo que nunca más existirá.</p>
<p>Todos sabemos que la democracia liberal es un sistema imperfecto, pero el mejor que existe. Detrás del cliché hay una verdad dura. En pocos momentos es tan imperfecto como en estos de gran transformación. El político que realmente está dispuesto a encarar los problemas de forma seria no tendrá buenas respuestas. Porque nadie tiene buenas respuestas. Las multitudes afligidas, ansiosas, inseguras, que temen por el propio futuro, a veces buscan la voz de la autoridad. Las promesas imposibles. El escenario está abierto para demagogos de izquierda y de derecha.</p>
<p>¿Reconocen el escenario que estoy describiendo? Fue así en el Occidente de los años 1920, cuando la economía agraria estaba siendo sustituida definitivamente por la industrial. Fascismo y comunismo son opuestos, sin embargo nacen del mismo nido. Nosotros mismos, sudamericanos, tuvimos una fase en este período de dictadores demagogos y populistas.</p>
<p>¿Y para nosotros?</p>
<p>En nuestro caso, de los periodistas, la presión se muestra de cuatro formas distintas. La primera es económica. La transformación digital por la que la sociedad pasa hace que el modelo que sostenía el negocio del periodismo se desarme. La segunda es de atención. También debido a la expansión digital, los hábitos están cambiando rápidamente —y el hábito de informarse acerca de lo que es de interés de la sociedad es uno de los que se ha perdido—. Es ahí donde se instala la tercera presión. En este vacío surgen las máquinas profesionales de desinformación, que sabotean por dentro el proceso democrático, abriendo el espacio que demagogos necesitan. Fake news. Y ahí viene la presión política. Políticos en todo el mundo, aprovechando la crisis, están en una intensa campaña contra la prensa. Su discurso, invariablemente, es que actuamos como un partido de oposición, de que nuestro objetivo es atacar al gobernante no importa los medios. Como si no hubiera método en la actuación periodística.</p>
<p>Este ataque, en Brasil, lo experimentamos viniendo de la izquierda, y ahora lo sentimos venido de la derecha. En los últimos quince años hemos sido acusados de golpistas por el Partido de los Trabajadores. En los últimos cuatro meses, de golpistas nos volvimos comunistas peligrosos, agentes de algo llamado &#8216;marxismo cultural&#8217;.</p>
<p>Porque, así como en el tiempo del fascismo y del comunismo, las lecturas conspiratorias de la realidad están en boga. En Brasil, una de ellas es que hay un dominio comunista de la cultura —en la prensa, en las artes, en la educación— que manipula toda la información que corre. No importa si son los Sabios del Sión o los Marxistas Culturales, la historia es siempre la misma: un complot secreto que a todo domina sin ser percibido.</p>
<p>El resultado de este escenario es que el papel de la prensa disminuye en la sociedad, hay menos información sobre los gobernantes en el centro de los debates políticos. En este ambiente, la prensa produce menos por falta de dinero, es menos leída por cambio de hábitos, es acusada por políticos que mezclan mala fe con paranoia. Se añade a esto una máquina profesional de desinformación cuya distribución es ampliada por nuevos mecanismos de comunicación que ponen énfasis en todo lo que causa emociones fuertes. Es en este ambiente que estamos conduciendo elecciones. Brexit. Donald Trump. Viktor Orbán. Movimiento 5 Estrellas.</p>
<p>Y Jair Bolsonaro.</p>
<p>Estas crisis son el error de las democracias.</p>
<p>En los años 1920, un americano llamado Henry Luce dividió su empresa, la revista Time, en dos brazos. Llamó a uno de Iglesia, a la redacción. Y el otro de Estado, la administración. Si la Iglesia y el Estado no se comunicaran, el dinero que venía de la publicidad no contaminaría el noticiero. Es una fórmula que funcionó durante mucho tiempo, mientras que hubo casi monopolio sobre el espacio para la publicidad en la prensa. Eso acabó. Pero la metáfora todavía tiene un inmenso valor. No llamamos a la Iglesia. El periodismo exige un tipo de dedicación cercana al sacerdocio.</p>
<p>No me entienden mal. Yo soy, personalmente, ateo. Pero nuestra profesión no es una que se abraza impunemente. Tenemos un papel fundamental en la democracia. Tenemos la misión de informar. Es nuestra responsabilidad. Tenemos trabajo por delante.</p>
<p>Señoras, señores: nuestra generación tiene la obligación para con la sociedad de resolver estos cuatro problemas. Necesitamos descubrir cómo financiar el periodismo. Necesitamos producir un periodismo atractivo, que restituya la información en los hábitos de las personas. Si logramos resolver estos dos problemas, las máquinas de desinformación perderán eficiencia y políticos que atacan a la prensa que cumple su papel de informar se mostrarán cada vez más, a los ojos de la sociedad, como lo que son. Demagogos.</p>
<p>Tuve mucha suerte en la vida y en la carrera. Vivía bastante tiempo en Silicon Valley para comprender un poco de cómo se piensa allí. Aprendí el oficio del periodismo con algunos de los mejores y más dedicados profesionales de la generación anterior a la mía. Pude ser parte del equipo de Estado de San Pablo e O Globo, dos de los tres mas importantes periódicos de Brasil. Pasé la carrera escribiendo tanto sobre política y sobre tecnología sin nunca imaginar que los dos iban a girar un asunto solo.</p>
<p>Hace dos años, fundé una startup llamada Meio. Yo y Vitor Concepción, mi socio y amigo de largo tiempo que conoce el negocio y la tecnología como pocos, buscábamos un producto que combinaba algunas características. Tenía que ser leído en el smartphone. Tenía que ser leído en poco tiempo. Necesitaba ser producido por un pequeño equipo de periodistas. Tenía que ser gratuito. Era importante que pudiera adaptarse a los altavoces cuando llegase. Tener una publicidad que no invadiera el espacio del usuario. Y un modelo de suscripción para quien deseara más.</p>
<p>Nuestro producto inicial es simple: un boletín que, con texto atractivo, presenta rápidamente las principales noticias del día. Da las noticias y resume los análisis. Ofrece enlaces a quien desee más. Estamos con 80 mil suscriptores gratuitos y creciendo rápido. El 40% del público se abre cada día, el 80% se abre al menos una vez por semana. El número de abonados y la publicidad ya nos permite sostener el negocio.</p>
<p>Meio es una solución. No es la única. En un ambiente sano, múltiples startups periodísticas presentarán soluciones posibles que funcionarán. Lo importante es nuestra meta común: producir algo que sea leído o visto o escuchado con gusto por un número cada vez mayor de personas.</p>
<p>No se equivocan. Es duro. He trabajado algo entre 10 y 12 horas por días en la prensa tradicional y en la nueva, viajando por todo Brasil, hablando, oyendo, conversando. Paso horas en conversaciones en las redes sociales. Es también parte del trabajo. Pero no tiene otra manera. Por un tiempo, será necesario trabajar largas horas para garantizar el sustento y conseguir cambiar lo que necesita ser cambiado.</p>
<p>Muchos de ustedes todavía son estudiantes. Su generación es una generación que revolucionará el periodismo. Por favor, comprendan: esa es su misión. Somos una parte fundamental de la democracia. Necesitamos cuidar de nuestra parte para que la democracia se vuelva saludable de nuevo. El periodismo no es el único problema en esta seria crisis de las democracias. Pero es el problema que nos corresponde resolver.</p>
<p>Muchas gracias.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Citas desinformativas</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/citas-desinformativas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Constanza Sturm]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Nov 2018 13:32:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[desinformación]]></category>
		<category><![CDATA[Donald Trump]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y Trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=29336</guid>

					<description><![CDATA["Los reporteros —dijo hace poco el <a href="https://edition.cnn.com/2018/11/09/media/reliable-sources-podcast-george-lakoff/index.html" target="_blank">lingüista George Lakoff</a>— están entrenados para adoptar el lenguaje de las personas a las que reportean. Y en este caso [con Donald Trump] no deben hacer eso. Deben resistirse". Cony Sturm reflexiona sobre cómo los medios han caído en el juego de quienes se aprovechan del poder amplificador de las redes sociales.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>«Los reporteros —dijo hace poco el <a href="https://edition.cnn.com/2018/11/09/media/reliable-sources-podcast-george-lakoff/index.html" target="_blank">lingüista George Lakoff</a>— están entrenados para adoptar el lenguaje de las personas a las que reportean. Y en este caso [con Donald Trump] no deben hacer eso. Deben resistirse». Cony Sturm reflexiona sobre cómo los medios han caído en el juego de quienes se aprovechan del poder amplificador de las redes sociales.</h3>
<p><img decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/paper_boy.jpg" alt="paper_boy" width="1920" height="1280" class="alignnone size-full wp-image-29339" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/paper_boy.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/paper_boy-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/paper_boy-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></p>
<p>A fines de octubre de 2018, la agencia AP tuiteó una cita de Donald Trump, donde el presidente estadounidense indicaba que su país “es el único en el mundo” que entrega nacionalidad a las personas nacidas en su territorio.</p>
<p>La afirmación es falsa, y el tweet de AP fue rápidamente criticado en Internet. Ahora ya no está disponible.</p>
<blockquote class="twitter-tweet" data-lang="en">
<p lang="en" dir="ltr">Hey <a href="https://twitter.com/AP_Politics?ref_src=twsrc%5Etfw">@AP_Politics</a> why do you feature a completely false — and easily checkable Trump quote — in a tweet? 33 countries allow it, including Mexico and Canada. You should delete this. <a href="https://t.co/5Cb2B89bAj">https://t.co/5Cb2B89bAj</a></p>
<p>&mdash; Glenn Kessler (@GlennKesslerWP) <a href="https://twitter.com/GlennKesslerWP/status/1057250593520148480?ref_src=twsrc%5Etfw">October 30, 2018</a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<p>La cita está tal cual como la dijo Trump, y es cierto que fue dicho así. Entonces, ¿qué es lo que está mal en el tweet de AP? <strong>¿Es correcto que un medio se limite a citar, sabiendo que la información de la cita es falsa?</strong></p>
<p>En Chile a mediados de octubre la diputada Camila Flores afirmó en un programa de televisión que los muralistas de la brigada Ramona Parra habían matado personas durante el gobierno de la Unidad Popular (UP), previo a la dictadura.</p>
<p>La afirmación es falsa. Sin embargo, estos son los titulares que se publicaron en medios:</p>
<ul>
<li>Diputada Camila Flores aseguró que la Brigada Ramona Parra mató gente durante la UP (<a href="https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/politica/renovacion-nacional/diputada-camila-flores-aseguro-que-la-brigada-ramona-parra-mato-gente/2018-10-16/003207.html" target="_blank">Cooperativa</a>).</li>
<li>Camila Flores aseguró que la Brigada Ramona Parra era un “grupo extremista” (<a href="https://www.chvnoticias.cl/trending/camila-flores-aseguro-que-la-brigada-ramona-parra-era-un-grupo-extremista_20181016/" target="_blank">CHV Noticias</a>).</li>
<li>Camila Flores (RN) asegura que la Brigada Ramona Parra era un grupo extremista que asesinó gente durante la UP (<a href="https://www.cnnchile.com/pais/camila-flores-rn-brigada-ramona-parra-daniel-jadue_20181016/" target="_blank">CNN Chile</a>).</li>
<li>Diputada Flores aseguró que Brigada Ramona Parra asesinó personas en la Unidad Popular (<a href="http://www.adnradio.cl/noticias/nacional/diputada-flores-aseguro-que-brigada-ramona-parra-asesino-personas-en-la-unidad-popular/20181016/nota/3812230.aspx" target="_blank">ADN Radio</a>).</li>
<li>Camila Flores afirmó que brigada de pintura Ramona Parra asesinaba gente durante gobierno de la UP (<a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2018/10/16/camila-flores-afirmo-que-brigada-de-pintura-ramona-parra-asesinaba-gente-durante-gobierno-de-la-up.shtml" target="_blank">BioBio Chile</a>).</li>
</ul>
<p>Ninguno de los titulares anteriores indica que lo dicho por la diputada es incorrecto. En algunos casos ni siquiera se menciona la falsedad de la cita en la bajada del texto, sino que el lector tiene que avanzar bastante en los párrafos para encontrar el desmentido.</p>
<p>No es justo esperar que toda la información de la noticia esté contenida en el título, y se podría argumentar que los lectores son los responsables de informarse adecuadamente, por lo que harían bien en leer todo el texto, donde sí se indica que los dichos no son verdaderos.</p>
<p>Sin embargo, la gente que sólo lee el titular existe, y hay que considerarla sobre todo cuando se van a utilizar redes sociales para difundir noticias, donde lo único que será visible para el usuario será precisamente el titular.</p>
<blockquote class="twitter-tweet" data-lang="en">
<p lang="es" dir="ltr">Camila Flores (RN) asegura que la Brigada Ramona Parra era un grupo extremista que asesinó gente durante la UP   <a href="https://t.co/3fEcOKXn5i">https://t.co/3fEcOKXn5i</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/NuevoD%C3%ADaCNN?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#NuevoDíaCNN</a> <a href="https://t.co/t7eOfniFHM">pic.twitter.com/t7eOfniFHM</a></p>
<p>&mdash; CNN Chile (@CNNChile) <a href="https://twitter.com/CNNChile/status/1052147751587368960?ref_src=twsrc%5Etfw">October 16, 2018</a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<p>A diferencia del producto mediático tradicional, donde el usuario consume el titular en un contexto, en redes sociales el titular vive por sí solo, como un producto independiente.</p>
<p>Según un <a href="https://hal.inria.fr/hal-01281190/document" target="_blank">paper de 2016</a>, 59% de los usuarios retuitea un artículo sin leerlo primero. Si todos los medios repiten la misma cita igual, habrá gente que se quedará con la idea de que lo dicho es cierto porque lo están diciendo muchos medios. Esto es aprovechado por los políticos, y los medios muchas veces parecen no darse cuenta de que están cayendo en una trampa al legitimar la cita usándola en un titular.</p>
<p>Sin contar necesariamente toda la historia, los medios deben buscar un equilibrio con los titulares para facilitar a los usuarios acceder a información correcta.</p>
<p>Hay formas de hacerlo:</p>
<ul>
<li>El error de Camila Flores: Tildó a la brigada muralista Ramona Parra como grupo extremista de la UP (<a href="https://www.latercera.com/politica/noticia/error-camila-flores-tildo-la-brigada-muralista-ramona-parra-grupo-extremista-la-up/362080/" target="_blank">La Tercera</a>).</li>
</ul>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fake News, la mejor noticia</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/fake-news-la-mejor-noticia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Andrés Azócar]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Oct 2018 15:56:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[buenas noticias]]></category>
		<category><![CDATA[desinformación]]></category>
		<category><![CDATA[fake news]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=29270</guid>

					<description><![CDATA[Un escenario donde la desinformación y las noticias falsas son inevitables es una tremenda oportunidad para que los medios vuelvan a tener un valor informativo y un modelo de supervivencia. El periodismo necesitaba de un villano para volver a ponerse de pie.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Un escenario donde la desinformación y las noticias falsas son inevitables es una tremenda oportunidad para que los medios vuelvan a tener un valor informativo y un modelo de supervivencia. El periodismo necesitaba de un villano para volver a ponerse de pie.</h3>
<div id="attachment_29271" style="width: 1930px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-29271" class="size-full wp-image-29271" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/10/fake_news_foto_joaquín_zúñiga.jpg" alt="Foto: Joaquín Zúñiga" width="1920" height="1280" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/10/fake_news_foto_joaquín_zúñiga.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/10/fake_news_foto_joaquín_zúñiga-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/10/fake_news_foto_joaquín_zúñiga-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-29271" class="wp-caption-text">Foto: Joaquín Zúñiga</p></div>
<p id="2aa5" class="graf graf--p graf--startsWithDoubleQuote graf-after--p">“Las noticias falsas tienen una ventaja intrínseca frente a la verdad cuando se trata de unir a la gente”, concluye <a class="markup--anchor markup--p-anchor" href="http://www.ynharari.com/es/book/21-lessons/" target="_blank" rel="nofollow noopener" data-href="http://www.ynharari.com/es/book/21-lessons/">Yuval Noah Harari en su último libro “21 lecciones para el Siglo XXI”</a>. En el capítulo sobre la post verdad, el historiador israelí recuerda que el problema de la información falsa es algo que ha acompañado la evolución de los hombres casi desde su origen. Los mitos y ficciones, dice Harari, están presentes en la historia de la humanidad, incluso son los responsables de la existencia de los libros sagrados de las mayores religiones del mundo: grandes compendios de información difícil de comprobar. Entonces, según el historiador, el que hoy aparece como uno de los grandes temas del siglo XXI, es muy complejo de erradicar. Lo que no necesariamente es una mala noticia para el periodismo.</p>
<p id="1434" class="graf graf--p graf-after--p">Harari tiene razón. Un <a class="markup--anchor markup--p-anchor" href="https://www.theatlantic.com/technology/archive/2018/03/largest-study-ever-fake-news-mit-twitter/555104/" target="_blank" rel="nofollow noopener" data-href="https://www.theatlantic.com/technology/archive/2018/03/largest-study-ever-fake-news-mit-twitter/555104/">estudio publicado por el MIT</a> en marzo de este año, analizó todas las “cascadas” de rumores difundidas en Twitter entre el 2006 y el 2017, diseminadas por cerca de tres millones de personas más de 4,5 millones de veces. El descubrimiento de los investigadores fue algo que ya no es novedad: “La falsedad se difunde significativamente más lejos, más rápido, más profundo y más ampliamente que la verdad en todas las categorías de información”.</p>
<p id="253d" class="graf graf--p graf-after--p">Pero lo que hoy parece un escenario más que poco alentador — no sólo para el periodismo — , puede ser la gran oportunidad para que los medios vuelvan a tener un valor informativo y un modelo de supervivencia. Este debiera ser el punto de quiebre para volver a tomar posiciones frente a ciertas audiencias. O, desde un punto de vista de la ficción, el periodismo necesitaba de un villano para volver a ponerse de pie. Hasta ahora, los cambios generados por la revolución digital sólo arrinconaron a los medios, golpeándolo en sus bases comerciales. Hoy los medios, por primera vez, pueden entregar algo que las plataformas sociales no valoran del todo: el contenido filtrado y certero.</p>
<p id="3271" class="graf graf--p graf-after--p">Sabemos que la crisis de los medios tiene muchos ángulos, pero uno muy importante es la confianza. Ante la ola de falsas noticias o información manipulada, algunos medios o periodistas pueden convertirse en oasis de realidad, contexto y evidencias. La tecnología hoy nos permite crear audiencias y “cuidarlas”. Estamos frente a un punto de inflexión.</p>
<p id="3703" class="graf graf--p graf-after--p">Pero esto requiere ciertas medidas, como base, para enfrentar un escenario más favorable:</p>
<ol>
<li id="b588" class="graf graf--p graf-after--p">Foco en comunidades.</li>
<li id="c7fb" class="graf graf--p graf-after--p">Información valiosa para esas comunidades. Productos (aunque la palabra perturbe a algunos) diseñados para esas audiencias.</li>
<li id="8df0" class="graf graf--p graf-after--p">Crear pantallas de exhibición para esa información. Distintos formatos digitales, cada uno con un valor.</li>
<li id="8899" class="graf graf--p graf-after--p">Canales de comunicación eficientes y bidireccionales. Los medios deben conectar y responder a su comunidad. El valor está en esa comunicación.</li>
</ol>
<p id="1a98" class="graf graf--p graf-after--p">Desde el advenimiento de internet hemos visto que los medios han ido perdiendo poder. En cada una de las sub revoluciones nos hemos ido quedando atrás. La premisa parece ser que la información dura (y su relevancia) no tiene peso económico, porque no tiene peso en la toma de decisiones de las personas en general. No de manera directa. Qué caiga un ministro o se destape un caso de corrupción o sepamos que el mundo es cada vez más cálido, no necesariamente tiene un efecto directo en los ciudadanos, es más bien un efecto simbólico que no todos valoran. Por lo mismo, para Zuckerberg <a class="markup--anchor markup--p-anchor" href="https://www.theatlantic.com/technology/archive/2018/09/mark-zuckerbergs-case-against-regulating-facebook/569791/" target="_blank" rel="nofollow noopener" data-href="https://www.theatlantic.com/technology/archive/2018/09/mark-zuckerbergs-case-against-regulating-facebook/569791/">el tema de las fake news sólo se transformó en un problema cuando explotó políticamente</a>. Además, en un contexto en donde la democracia liberal ha ido perdiendo fuerza, los medios han dejado de ser confiables. No cabe duda que la culpa no es sólo de los ciudadanos.</p>
<p id="8345" class="graf graf--p graf-after--p">Hasta ahora, los medios no han tenido cómo mostrar a la audiencia el porqué de su valor. O sólo a un pequeño número. La mayoría se abocó a la masividad ciega, al click sin sutilezas y a la producción industrial. Ese escenario hoy es distinto. Frente al caos, aparece la necesidad de certidumbre.</p>
<p id="b3c0" class="graf graf--p graf-after--p">Que parte de los medios estadounidenses se hayan beneficiado del populismo de Trump para fortalecerse frente a la audiencia, tiene que ver con la idea de buscar refugio ante la proliferación de información manipulada que corre casi sin contrapeso por las redes sociales. “Difuminar la línea entre la ficción y la realidad puede hacerse camino con muchos fines, empezando por divertirse y siguiendo luego el camino hasta la supervivencia”, dice Harari.</p>
<p id="7141" class="graf graf--p graf-after--p graf--trailing">El periodismo puede hoy ser una alternativa, si es capaz de salirse de la lógica del tráfico banal y del breaking news. En cambio, convertirse en un filtro de calidad y responsabilidad, asegurará una audiencia real que busca esa información que hoy está escondida en un río de memes y noticias falsas. Sólo así se podrá aspirar a un modelo de negocio sustentable.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Es hora de empezar a cobrar la palabra a quienes abusan del poder de la pantalla»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/es-hora-de-empezar-a-cobrar-la-palabra-a-quienes-abusan-del-poder-de-la-pantalla/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Aug 2011 12:31:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Carola Fuentes]]></category>
		<category><![CDATA[cita]]></category>
		<category><![CDATA[CNN Chile]]></category>
		<category><![CDATA[desinformación]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=15476</guid>

					<description><![CDATA[Bet Gerber, Directora de proyectos de la Fundación Friedrich Ebert, sobre la desinformación de CNN Chile: Días atrás, en lo que se suponía “La entrevista de Tomás Mosciatti” en CNN-Chile pero sin Mosciatti, Marco-Enríquez Ominami mencionó países de América Latina como Uruguay, Argentina, México, en donde las universidades públicas son gratuitas. El entrevistado destacó que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Bet Gerber, Directora de proyectos de la Fundación Friedrich Ebert, sobre la desinformación de CNN Chile: </h3>
<div class="cita">Días atrás, en lo que se suponía “La entrevista de Tomás Mosciatti” en CNN-Chile pero sin Mosciatti, Marco-Enríquez Ominami mencionó países de América Latina como Uruguay, Argentina, México, en donde las universidades públicas son gratuitas. El entrevistado destacó que en Argentina, incluso durante el gobierno neoliberal de  Menem, se crearon diez universidades públicas. La periodista reemplazante, Carola Fuentes, refutó con ironía: “…con 8-10 días de clase por año y un Estado que no les puede dar trabajo después”.<br />
(&#8230;)<br />
el caso también da que pensar: mientras el mundo ve cómo en Chile estalla la burbuja educativa, la periodista sigue hablando desde el país ordenado que da lecciones a la caótica y desprolija región. Y no es la única. En medio de la eclosión de la ciudadanía harta del abuso de poder, es hora también de empezar a cobrar la palabra a quienes abusan del poder de la pantalla».<br />
<small><a href="http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/08/11/cnn-chile-desinforma-burbuja-educativa-estallo-en-otro-lado/">CNN Chile desinforma: burbuja educativa estalló en otro lado</a>, El Mostrador, 11 de agosto de 2011</small></div>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
