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	<title>Cristian Alarcón &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<link>https://www.puroperiodismo.cl</link>
	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 19 May 2022 16:47:11 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Cristian Alarcón, escritor y periodista: “El periodismo está entre la espada y la pared, entre el abatimiento de la conciencia de la extinción y la creencia en la posibilidad de un futuro”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Daniel Lillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 May 2022 16:47:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Alarcón]]></category>
		<category><![CDATA[crónica latinoamericana]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo performático]]></category>
		<category><![CDATA[Revista Anfibia]]></category>
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					<description><![CDATA[Recientemente galardonado con el Premio Alfaguara de novela, el cronista chileno-argentino estuvo unos días en Chile como invitado de honor a la ceremonia del Premio Periodismo de Excelencia UAH 2021 para luego partir a Argentina a celebrar los 10 años de la revista Anfibia, de la cual es fundador y director periodístico. A pesar del ajetreo, Alarcón se hizo un tiempo para conversar con Puroperiodismo acerca de su libro “El Tercer Paraíso” y el futuro del periodismo independiente en Latinoamérica. “En un mundo donde ya es difícil abrazar las ideas y los grandes proyectos de transformación, se abrazan las prácticas, y esto hay que tomarlo como un enorme dato posibilitador de cambios en el mundo y en nuestra profesión”, dice en esta entrevista.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>Recientemente galardonado con el Premio Alfa</em><em>guara de novela, el cronista </em><em>chileno-argentino</em><em> estuvo unos días en Chile como invitado de honor a la ceremonia del Premio Periodismo de Excelencia UAH 2021 para luego partir a Argentina a celebrar los 10 años de la revista Anfibia, de la cual es fundador y director periodístico. A pesar del ajetreo, Alarcón se hizo un tiempo para</em><em> </em><em>conversa</em><em>r</em><em> con Puroperiodismo acerca de su libro </em><em>“</em><em>El Tercer Paraíso</em><em>” </em><em>y</em><em> el futuro del periodismo independiente en Latinoamérica. “En un mundo donde ya es difícil abrazar las ideas y los grandes proyectos de transformación, se abrazan las prácticas, y esto hay que tomarlo como un enorme dato posibilitador de cambios en el mundo y en nuestra profesión”, dice</em><em> en esta entrevista</em><em>.</em></h3>
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<p>Es sábado 14 de mayo y en medio de los preparativos para el festival que celebrará los primeros diez años de la revista <span style="font-style: normal !msorm;"><em>Anfibia</em></span>, su fundador y director periodístico, Cristian Alarcón, atiende el teléfono desde Buenos Aires, Argentina. La entrevista iba a ser en principio presencial, unos días antes y a este lado de la cordillera, pero todo se corrió, pues él mismo corría. Su breve y vertiginosa estadía en Chile como invitado de honor a <a href="https://www.uahurtado.cl/conoce-a-los-ganadores-del-premio-periodismo-de-excelencia-2021/" target="_blank">la ceremonia del Premio Periodismo de Excelencia 2021</a> –que entrega el Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado (UAH)–, estuvo marcada por un ir y venir entre reuniones y entrevistas y juntas con los decenas de colegas, amigos y amigas que tiene en el país, sin pausa alguna. Pese a contestar puntualmente, pide unos minutos para concentrar su atención en las preguntas, pues a solo cuatro horas del evento aún hay detalles que debe resolver.</p>
<p>“Yo estoy muy agotado porque solo paso por Buenos Aires tres o cuatro días y cuando paso por Buenos Aires hay que resolver doscientas cosas. En esta ocasión es el festival que empieza a la tres de la tarde y termina a las nueve y después hay una fiesta toda la noche y el lunes me voy a México”, reconoce.</p>
<p>Alarcón sigue corre que corre.</p>
<p>Así han sido los últimos meses para el escritor. Tras la publicación de su primera novela, <em>El Tercer Paraíso</em><em> (Alfaguara, 2022)</em>, el ritmo ha sido frenético. Viajes, entrevistas, conferencias, premios y fiestas han copado la agenda de uno de los periodistas y autores que han revolucionado la escena de la narrativa latinoamericana.</p>
<p>Autor de los títulos de no ficción <em>“</em><em>Cuando me muera quiero que me toquen cumbia</em><em>” (2003)</em><em>, </em><em>“</em><em>Si me querés, quereme transa</em><em>” (2010)</em> <i><span style="font-weight: normal !msorm;">y</span></i> <em>“</em><em>Un mar de castillos peronistas</em><em>” (2013)</em><em>, </em>Alarcón evoluciona en su nueva obra –su primera incursión en la ficción– a una escritura profundamente reflexiva, influenciada por la pandemia y concentrada en la introspección.</p>
<p>Construida en base a la sumersión del narrador en la reflexión del presente, la pasión por la botánica en medio de la pandemia y la reconstrucción de las experiencias de su niñez y familia en el Chile rural de la década de los 70’, “<em>El Tercer Paraíso</em><em>«</em> aborda desde un relato en primera persona el encuentro de Alarcón con las vivencias que alguna vez transitaron por su cuerpo.</p>
<p>“La novela abre una puerta a la esperanza de hallar en lo pequeño un refugio frente a las tragedias colectivas”, reza parte del <a href="https://premioalfaguara.com/" target="_blank">acta del jurado que le otorgó el Premio Alfaguara de Novela 2022</a>.</p>
<div id="attachment_31416" style="width: 1265px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31416" class="size-full wp-image-31416" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/002-Cris-Alarcon-Foto-Gentileza-Silvina-Frydlewsky-y-El-País.jpeg" alt="Cristian Alarcón ( Foto Gentileza Silvina Frydlewsky y El País)" width="1255" height="837" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/002-Cris-Alarcon-Foto-Gentileza-Silvina-Frydlewsky-y-El-País.jpeg 1255w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/002-Cris-Alarcon-Foto-Gentileza-Silvina-Frydlewsky-y-El-País-800x534.jpeg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/002-Cris-Alarcon-Foto-Gentileza-Silvina-Frydlewsky-y-El-País-1024x683.jpeg 1024w" sizes="(max-width: 1255px) 100vw, 1255px" /><p id="caption-attachment-31416" class="wp-caption-text">Cristian Alarcón (Foto: Gentileza de Silvina Frydlewsky y <em>El País</em>)</p></div>
<p>–<strong>Esta obra </strong><strong>es</strong><strong> la primera novela en </strong><strong>s</strong><strong>u carrera. ¿Cómo fue este tránsito desde la narrativa de no ficción y la investigación a una </strong><strong>de ficción?</strong></p>
<p>Yo creo que en esta transición, lo más fuerte para alguien que utilizó tanto tiempo ocupándose con obsesión de reconstruir historias pretéritas, llenas de conflicto, de violencia, de matices y de grietas a la recreación, reinvención y ficcionalización a una trama familiar es el olvido del método. Dejar atrás lo aprendido para sostener el relato en hechos comprobados, documentos, testimonios, archivos&#8230; un corpus material con el que yo me sentía tan cómodo, que paradójicamente los últimos dos libros no los pude terminar.</p>
<p>–<strong>¿Fue algo parecido pasar del relato enfocado a la reconstrucción de las historias de terceros a un relato profundamente personal?</strong></p>
<p>Es que fue tan extraordinaria la liberación y el alivio que me produjo darme cuenta de que no iba a tener que entrevistar absolutamente a nadie, que no tenía que ir a ningún lugar a buscar nada, que no iba a tener que poner el cuerpo en situaciones de peligro o de tensión, que no iba a tener que cargar con los vínculos con sujetos sumergidos en batallas y guerras; que la decisión de pasar a la ficción me resultó un oasis dentro de la pandemia, pero también un oasis de tantos años del imperativo fáctico de la edificación del dato y la comprobación de cada detalle que era capaz de poner en un libro. Yo mismo enseñaba en los talleres de crónica que daba hace muchísimos años en América Latina y en Buenos Aires cómo la acumulación y la perfección de las investigaciones eran lo único que nos podía brindar la suficiente libertad creativa como para ser originales en la escritura. En mis clases, impulsaba a los y las jóvenes a experimentar con el lenguaje, pero además de hacerlos leer cierta literatura y cambiar sus dispositivos subjetivos y sensibles para observar, escuchar y sentir, los invitaba a jugar con estos elementos para romper con el canon de la crónica latinoamericana liberal y dejar de repetir los moldes que venían ocupando la escena desde los años ‘90.</p>
<p>–<strong>Este relato está marcado por episodios de mucha violencia en lo familiar y en la niñez. En este sentido, uno de los puntos álgidos de la novela es cuando relatas </strong><strong>un</strong><strong> episodio en </strong><strong>que </strong><strong>te somete</strong><strong>n</strong><strong> a una terapia de reconversión en tu niñez</strong><strong>.</strong><strong> ¿Qué significó para ti plasmar estos momentos en el libro? </strong></p>
<p>La aprehensión hubiera jugado absolutamente en contra de la calidad del relato y no me hubiera permitido avanzar creativamente en la construcción o deconstrucción de las escenas que este narrador botánico a las afueras de la ciudad cree recordar. Me hubiera atado nuevamente al mandato de la verdad y me hubiera condenado a la culpa judeo-cristiana de estar revelando lo imposible de narrar. Los pactos de silencio de las familias son universales para sobrevivir y seguir amándose; los sujetos que cometieron felonías, violencias, negaciones, abusos, lo niegan. Muchas veces las víctimas también ¿Quién es uno para meterse así y resolver ese conflicto? Si no es la ley ni la justicia, ni mucho menos la religión.</p>
<p>Afortunadamente la literatura no tiene nada que ver con esos pactos. La novela es la ruptura de cualquier pacto con lo real. Yo me despegué completamente y me puse al servicio de esa narración. La preocupación por lo que algún personaje vivo de la historia pueda sentir me excede absolutamente, a niveles que solo espero que sus sensibilidades sean lo suficientemente como para comprender la dimensión que tiene el libro como objeto completo.</p>
<p>Si quisieran mirarse especularmente en algunos de los 158 espejos del libro estarían cometiendo un error. Deberían lidiar con sus fantasmas de una manera que ni siquiera me interese conocer. Por eso la literatura de ficción se separa del periodismo hasta que duele.</p>
<p>–<strong>Una especie de despersonalización en la escritura</strong><strong>…</strong></p>
<p>La escritura manda, lo que hay es una extrema frialdad a la hora de trabajar. Yo después de escribir algunas escenas lloraba en la soledad de mi cabaña, pero era quizás el efecto de transitar por el cuerpo una escritura que había pasado por el cuerpo. No lloraba por el dolor que pudo haber producido el conocimiento de tal o cual escena ni lloraba por los personajes. Era un llanto de liberación, un regocijo dentro de la inmensa experiencia de sentirse uno menos denso, más volátil y, sobre todo, más atado a un destino que no es forjado solamente por uno mismo.</p>
<p>–¿<strong>Cómo crees que influenció la pandemia en la literatura, por ejemplo en textos como tu novela, y en general en el periodismo</strong><strong>?</strong></p>
<p>Ahí mi perspectiva cambia completamente. Podría hablarte de este proceso creativo que es muy singular. No podría generalizar porque desconozco la obra de otros autores porque estuve absolutamente sumergido en la mía y si acaso pude leer todo lo que llegó a mis manos de botánica y sobre historia natural. A otros escritores que sí, de un modo a veces más poético y desde la misma poesía vienen desde el inicio de los tiempos trabajando la naturaleza. Creo que todo lo que tenía que leer sobre violencia y realismo norteamericano ya lo había leído, por suerte, porque tiene que ver con la posibilidad de reconstruir un modo de contar la violencia rural y de clase que se vive en esta novela.</p>
<p>En el caso del periodismo creo que lo que hizo la pandemia fue acelerar un desgaste que pareciera que es aparentemente irreversible en el mundo entero. A excepción de las heroicidades de quienes siguen investigando en equipos mal pagos, contra viento y marea, a pesar del decrecimiento en espacios de publicación y sobre todo en la renta que obtiene por el oficio. Es algo que aún no puede ser dimensionado. Con el periodismo nos pasa como casi la extinción: no podemos hacerlo si vivimos en la conciencia de su desaparición. Por eso las conciencias colectivas están puestas en otras urgencias impuestas por este post-capitalismo financiero.</p>
<p>En el periodismo los efectos primero son económicos y tienen que ver con la crisis de los modelos de negocio y el carácter que tienen los grandes capitales que todavía sostienen a los grupos mediáticos más poderosos y hegemónicos. La gran pregunta, en todo caso, no es sobre ese periodismo que se transforma al ritmo de la lógica corporativa, sino qué pasa con el periodismo independiente. Mi llamado de atención reflexionando sobre todo esto, desde un punto de crítica literaria, tiene que ver con el hecho de cómo dejamos de percibir salarios. Los periodistas terminan soportando con su propia espalda y sus bolsillos el ejercicio de su tarea, como si se tratara de artistas.</p>
<p>–<strong>¿En qué sentido podría asimilarse al arte?</strong></p>
<p>Es como si de pronto el periodismo fuese un arte del siglo XX, donde ya no existen mecenas y si uno quiere la libertad para ejercer su práctica artística tiene que financiarla. Esto hace que haya varios peligros. La pregunta que continua al dato de la Fundación Gabo y su estudio el hormiguero digital, lo que sigue de ese dato cruel de que en Chile el 54% de los medios nativos digitales está sostenido por sus propios periodistas. Allí se mezclan algunas familias que han hecho en las últimas dos generaciones una cierta fortuna y destinan como una inversión estos proyectos. En otros casos, se trata de la fuerza laboral que pasan frente a sus entrevistados. Se traduce en una multiplicidad de tareas agotadoras que incluye las redes sociales, el diseño, el marketing, la búsqueda de recursos y podríamos profundizar todavía más. La pregunta sobre quiénes somos y a dónde vamos nos obliga a un examen de autoconciencia. Es muy difícil.</p>
<p>Yo no dudo de que evidentemente estamos ante una potencia inusitada de un colectivo de jóvenes, porque la mayoría son jóvenes que deciden, a pesar de lo aciago del futuro, insistir en el periodismo. Esto es absolutamente extraordinario, porque esa potencia no está sostenida por las reglas del mercado. Pero en un mundo donde ya es difícil abrazar las ideas y los grandes proyectos de transformación, se abrazan las prácticas, y esto hay que tomarlo como un enorme dato posibilitador de cambios en el mundo y en nuestra profesión. Así que el periodismo está entre la espada y la pared, entre el abatimiento de la conciencia de la extinción y la creencia, la fe, en la posibilidad de un futuro.</p>
<p>–<strong>En tu discurso en el Premio de Periodismo de Excelencia de la </strong><strong>UAH</strong><strong> mencionaste el factor del ego en el periodismo¿De qué manera crees que este ego se manifiesta en el periodismo y cómo crees que podemos superarlo?</strong></p>
<p>Son múltiples los modos en que el ego nos juega la mala pasada de convencernos de algo que no es. Porque primero establece el punto cúlmine de la satisfacción y va minando nuestra posibilidad de la autocrítica. Creo que también este es el reverso del efecto que tienen los espacios de consagración de los premios. En el proyecto que imaginamos con <em>Cronos Lab</em>, con Cristina Rivera Garza, el objetivo es trabajar con periodistas consagrados. Publicaciones de libros o textos trascendentes, sus experiencias en la creación y gestión de medios. Y es para la gente con ese tipo de experiencia, con la idea de confrontarlos a un pensamiento crítico como el de Cristina, para que sean capaces de salir de esta confortabilidad que les produjo algún tipo de consagración.</p>
<h2 style="text-align: center;">***</h2>
<p style="text-align: left;">Concebida hace una década, revista <span style="font-style: normal !msorm;"><em>Anfibia </em></span>nació del programa Lectura Mundi de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el apoyo de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, hoy Fundación Gabo.</p>
<p>“<span style="font-style: normal !msorm;">Anfibia</span> es belleza, creatividad, experimento, cultura pop. Es un cruce de lenguajes. Nos gusta tener la información pero nos desvela saber qué hacer con ella. Para eso, el arte siempre está ahí. En las palabras y en las imágenes, incluso en aquellas que responden a una belleza no hegemónica y que visibilizan los temas que nos resistimos a ver”, expresa la autodescripción del <a href="https://www.revistaanfibia.com/" target="_blank">sitio web de la revista</a>.</p>
<p>La innovación, mutación y repensar el periodismo han sido las banderas que ha levantado en Latinoamérica este proyecto impulsado fuertemente por los jóvenes, según dice su fundador y director periodístico.</p>
<div id="attachment_31417" style="width: 1609px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31417" class="size-full wp-image-31417" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/banner-festival-Anfibio.png" alt="Cartel del Festival Anfibio, organizado para celebrar los 10 años de Revista Anfibia." width="1599" height="639" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/banner-festival-Anfibio.png 1599w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/banner-festival-Anfibio-800x320.png 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/05/banner-festival-Anfibio-1024x409.png 1024w" sizes="(max-width: 1599px) 100vw, 1599px" /><p id="caption-attachment-31417" class="wp-caption-text">Cartel del Festival Anfibio, organizado para celebrar los 10 años de revista <em>Anfibia</em>.</p></div>
<p>–<strong>Hoy 14 de mayo se cumplen 10 años desde el nacimiento de </strong><span style="font-style: normal !msorm;"><strong><em><b>Anfibia </b></em></strong></span><strong>¿Cuánto ha mutado tu visión de este proyecto desde su inicio?</strong></p>
<p>Uy, un montón. Yo no sabía cuando comencé <span style="font-style: normal !msorm;"><em>Anfibia </em></span>que la mutación sería la clave de todo el proceso, porque uno no puede conocer eso, ni siquiera cuando se enamora puede saber que todo es mutación. Con el proceso que significó esta pasión inmensa de un grupo de jóvenes que comienza el proyecto en una universidad pública del conurbano bonaerense en uno de los municipios más pobres, donde se levanta una universidad cuyas estructuras, delicias y laboratorios son realmente del primer mundo, cuyo potencial de conocimiento es infernal, con un nivel de desarrollo científico que dialoga con las universidades más importantes del sur, con relaciones profundas con universidades de África, pero también con el norte donde se concentra el nivel de inversión más alto de conocimiento.</p>
<p>Llegamos a crear en principio un método que fue reunir académicos con narradores y luego un corpus teórico que nos iba a impulsar que esa multidisciplinariedad se tradujera en experimentaciones con otros campos, y no solo del conocimiento, sino que con el mundo de las artes y la cultura, con el activismo y las innovaciones sociales. Ahora, creo que uno se habría sentido abatido porque era una ambición demasiado grande.</p>
<p>–<strong>¿Cómo proyecta</strong><strong> los próximos años de <em>Anfibia</em>?</strong></p>
<p>Ahora llegamos a los diez años con un desafío gigantesco que es repensar no solo como un dispositivo de dar cuenta del pasado y el presente, sino que también con el compromiso de la futuridad que implica reconocer las condiciones de posibilidad para mapear proyectos, nudos o para descubrir e imaginar: el futuro como un ejercicio de imaginación. El festival de esta tarde [sábado 14 de mayo] está pensado para construir pistas para nosotros mismos. Es un obsequio que le hacemos a la comunidad de <span style="font-style: normal !msorm;"><em>A</em></span><span style="font-style: normal !msorm;"><em>nfibia </em></span>para festejar y celebrar los diez años y que al mismo tiempo es lúdico, recreativo, un mapeo de cuales son las posibilidades político-narrativas de un dispositivo tan complejo como <span style="font-style: normal !msorm;"><em>Anfibia</em></span>.</p>
<p>Si alguien recorre la perfomance de la inmigración colombiana en Buenos Aires; el podcast sobre fuga de cárceles; el debate de los próximos diez años, en el que hay una diversidad de hablantes que no provienen solo del campo del conocimiento, sino que de las grandes agendas temáticas que van desde la tecnología hasta el medioambiente, a la cuestión de la no binariedad en término de identidades y políticas no disidentes; y pasa por la performance de <span style="font-style: normal !msorm;"><em>El Tercer Paraíso</em></span>, el diálogo con Florencia de la V, los bailarines de danza contemporánea que bailan texto sobre cuerpo, los artistas que muestran obras de arte digital con cascos 3D, los cuatro puestos de ventas de plantas nativas y carnívoras y la charla sobre cómo transformar nuestras ciudades en aliados al jardín el tercer paisaje; el que transite eso y lo quiera unir va a poder imaginar la Anfibia del futuro.</p>
<p>–<strong>En este sentido, desde </strong><span style="font-style: normal !msorm;"><strong><em><b>Anfibia </b></em></strong></span><strong>ha surgido la corriente del periodismo performático. ¿Cómo se podría definir en su esencia</strong><strong>?</strong></p>
<p>Es el ejercicio de vanguardia en torno a la investigación periodística. Es un artista, ojalá proveniente de la performance, pero no necesariamente, y un periodista con experiencia, ante un tema importante para la agenda contemporánea, sumergidos durante cuatro meses en la búsqueda de información, con texto, testimonios, que permitan la libertad creativa de construir una escena en la que participe idealmente los protagonistas de las historias con sus propias voces y sus propios cuerpos, lo que consideran más trascendente. Produciendo en los espectadores, que muchas veces son partícipes por la lógica de la performance, emoción y conmoción y hasta diversión. Es un periodismo que apela a la lúdica de los sentimientos sin renegar jamás de la realidad y de la verdad. La gran diferencia entre el periodismo clásico, incluso la crónica latinoamericana, y el periodismo performático, es que la sinapsis de quienes la experimentan no es necesariamente inmediata. La experiencia de la performance te acompaña en el cuerpo y aterriza, como la mejor de las literaturas, en tu cabeza días o semanas después, porque necesitas otros elementos de la realidad para terminar de encontrar un sentido.</p>
<p>–<strong>¿Qué posibilidades ve</strong><strong> en </strong><strong>L</strong><strong>atinoamérica en esta corriente?</strong></p>
<p>Tiene unas posibilidades gigantescas. Yo no descarto en absoluto que Chile sea un escenario para que hagamos esto. Estamos llegando con una productora de contenido que ya está trabajando en podcast con una asesora editorial extraordinaria, que tiene todo que ver con ustedes, porque es Juan Cristobal Peña con quien se mantiene un dialogo intelectual ya afectivo de décadas. Pero también con la solvencia de las universidades como la Alberto Hurtado, Diego Portales, la Chile, incluso la Universidad Austral. Chile tiene un caudal de nuevos autores y autores de no ficción capaces de alimentar la demanda extraordinaria de una revista como <span style="font-style: normal !msorm;"><em>Anfibia</em></span>. Yo confío que con una decisión y con la certeza de que Chile necesita nuevos periodismos, así como necesita nuevas escenas, vamos a poder en algún momento construir esta aventura llena de incertezas pero plena de goces que es <span style="font-style: normal !msorm;"><em>Anfibia</em></span>.</p>
<p>–<strong>Otro de </strong><strong>s</strong><strong>us proyectos es el medio </strong><span style="font-style: normal !msorm;"><strong><em><b>Cosecha Roja</b></em></strong></span><strong>, revista digital que propone abarcar temas como la violencia y la seguridad desde una visión de género y derechos humanos ¿Cómo se implementa esta visión a la hora de crear contenido periodístico?</strong></p>
<p>Creo que en el caso de Chile se trata de capitalizar las experiencias que ha dejado el 2019 hasta acá y alimentarlas con la conciencia teórica de cuales son esos temas de agenda. Atravesamos un momento complejo en el sentido de cómo se están volviendo resistentes nuestras audiencias a esas agendas e incluso muchos de nuestros colegas. Creo que así es aún más delicado un pensamiento crítico dentro del periodismo, porque tampoco podemos anteponer a las transformaciones sociales nuestras convicciones. Tenemos que ser sensibles a los modos que construimos esa narrativa, de modo que podamos estar conectados a los <span style="font-style: normal !msorm;"><em>centennials </em></span>y a los lectores que vienen, al mismo tiempo que interpelamos a nuestros lectores que están aún sumergidos en lógicas <span style="font-style: normal !msorm;"><em>vintage </em></span>y desactualizadas de las cuestiones de género, raza y clase. Me parece importante que atendamos los modos de la denuncia, que no despleguemos como periodistas a las ideas de la cancelación y a las ideas de los activismos que tienen el dedo permanentemente señalando a lo otro y los otros sin ocuparse de los procesos. Creo que el maximalismo puede ser riesgoso para un periodismo crítico porque también puede ponernos inmediatamente en la otra vereda produciendo como efecto que nos quedemos cada vez más solos.</p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Nuestras publicaciones en octubre de 2014</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/nuestras-publicaciones-en-octubre-de-2014/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricio Contreras]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Nov 2014 12:30:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Alarcón]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Arcos]]></category>
		<category><![CDATA[Eduardo Sepúlveda]]></category>
		<category><![CDATA[El Líbero]]></category>
		<category><![CDATA[il Post]]></category>
		<category><![CDATA[MediaMeter]]></category>
		<category><![CDATA[Sudamerican Rockers]]></category>
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					<description><![CDATA[Estimados lectores, les entregamos un resumen —ejecutivo y sin algoritmos— de lo que publicamos en octubre de 2014. Ah, y al final del posteo colgamos cuatro artículos sobre innovación en periodismo publicados en otros medios. <a href="http://www.puroperiodismo.cl/?page_id=21341" target="_blank">*Suscríbete a nuestro boletín mensual*]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Estimados lectores, les entregamos un resumen —ejecutivo y sin algoritmos— de lo que publicamos en octubre de 2014. Ah, y al final del posteo colgamos cuatro artículos sobre innovación en periodismo publicados en otros medios. <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?page_id=21341" target="_blank">*Suscríbete a nuestro boletín mensual*</a></h3>
<p><img decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-25272" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/11/pp-octubre2014.jpg.jpg" alt="pp-octubre2014.jpg" width="1500" height="800" /></p>
<ul>
<li><strong>Tres entrevistas</strong>: conversamos con <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MjQyOw%3D%3D" target="_blank">Cristian Arcos</a>, autor del libro <em>Minuto 119</em>, sobre periodismo deportivo y sobre cómo es cubrir a la Roja de Sampaoli. El cronista argentino <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MjQ4Ow%3D%3D" target="_blank">Cristian Alarcón</a> estuvo en Chile (dictó un taller en la Escuela de Periodismo de la UAH) y aprovechamos de preguntarle por su dieta informativa, sus técnicas de reporteo y el proceso de escritura. Por último, visitamos las oficinas de <em>El Líbero</em>, nuevo medio digital dirigido por <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MjU3Ow%3D%3D" target="_blank">Eduardo Sepúlveda</a>. Conversamos de línea editorial, independencia del medio, periodismo de drones e innovación.</li>
<li><strong>Media Meter</strong>: Manuel Contreras, académico de Periodismo UAH, analizó las cuentas de Twitter de <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MjA5Ow%3D%3D" target="_blank">medios chilenos que están verificadas</a> por la red social, y trató de «descubrir» qué significa este visto bueno y cómo se puede conseguir.</li>
<li><strong>Herramientas para periodistas</strong>: Una sección que comienza con timidez pero que esperamos ampliar. La herramienta del mes es una <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MjMzOw%3D%3D" target="_blank">extensión de Google Chrome para hacer traducciones</a> (con sólo dos clicks).</li>
<li><strong>Sudamerican Rockers</strong>: la periodista Nayive Ananías es colaboradora de un proyecto de investigación sobre esta serie de Chilevisión y preparó un <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MjAwOw%3D%3D" target="_blank">resumen de prensa</a> con las principales publicaciones de medios chilenos sobre la serie.</li>
<li><strong>Estudiantes de periodismo</strong>: subimos la segunda parte de nuestra <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MTE1Ow%3D%3D" target="_blank">serie con consejos para sobrevivir a la práctica de periodismo</a>; esta vez recibimos sugerencias de Macarena Lescornez, Juan Carlos Ramírez, Carolina García-Huidobro y Angélica Bulnes. También recibimos un aporte desde España: una estudiante de periodismo registró, en fotografía y texto, el <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LnB1cm9wZXJpb2Rpc21vLmNsLz9wPTI1MTUyOw%3D%3D" target="_blank">trabajo de la prensa en el Festival de Cine de San Sebastián</a>.</li>
</ul>
<p>Aprovechamos de colgar acá algunos artículos que compartimos en nuestra cuenta de Twitter <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwczovL3R3aXR0ZXIuY29tL3B1cm9wZXJpb2Rpc21vOw%3D%3D" target="_blank">@puroperiodismo</a>:</p>
<ul>
<li>El plan de Jeff Bezos para convertir al Washington Post en un producto de Amazon (<a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vd3d3LmJ1c2luZXNzd2Vlay5jb20vYXJ0aWNsZXMvMjAxNC0xMC0wNi9qZWZmLWJlem9zLXBsYW4tZm9yLW5ld3Mtd2FzaGluZ3Rvbi1wb3N0LWJlY29tZXMtYW4tYW1hem9uLXByb2R1Y3Q7" target="_blank">Bloomberg Bussiness Week</a>).</li>
<li>Un posteo de Rodolfo Rico que plantea que «el periodismo en tríos es mejor» (<a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwczovL21lZGl1bS5jb20vQHJvZG9hcmljby9sby1xdWUtYXByZW5kaS1lbXByZW5kZXItY29uLWxhLW1lZGlhLWZhY3RvcnktZjk0MzIyNjNhYzhkOw%3D%3D" target="_blank">Medium</a>).</li>
<li>Algunos consejos de privacidad de Edward Snowden (<a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vdGVjaGNydW5jaC5jb20vMjAxNC8xMC8xMS9lZHdhcmQtc25vd2Rlbi1uZXcteW9ya2VyLWZlc3RpdmFsLzs%3D" target="_blank">TechCrunch</a>).</li>
<li>Y el proyecto «Il Post» en Italia, bajo la mirada del blog <a href="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/plugins/newsletter/statistics/link.php?r=Mzk7MztodHRwOi8vbm9oYWNlZmFsdGFwYXBlbC5jb20vMjAxNC8xMC8wNi9lbC1vdHJvLXBvc3QtZWwtZXhwZXJpbWVudG8tZGlnaXRhbC1pdGFsaWFuby1xdWUtbWVqb3ItZnVuY2lvbmEvOw%3D%3D" target="_blank">No hace falta papel</a>.</li>
</ul>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cristian Alarcón: “Vamos a cambiar el periodismo si nos atrevemos a innovar”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/cristian-alarcon-vamos-a-cambiar-el-periodismo-si-nos-atrevemos-a-innovar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Oct 2014 15:28:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Anfibia]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Alarcón]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo narrativo]]></category>
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					<description><![CDATA[Al director de la revista Anfibia y fundador de Cosecha Roja, la lentitud le parece mentirosa, el imprevisto le da placer y un escrito sobre el aquí y ahora, emoción. Tras su visita a Chile, entre su taller de crónica policial en la Escuela de Periodismo de la UAH y el reporteo de su próximo libro, Cristian Alarcón detalla qué autores influyeron en su manera de narrar, los medios de comunicación que valora en nuestro país y por qué espera mayor originalidad de los cronistas jóvenes. Este es el flujo de pensamiento de un cronista que reconoce no saber ni comprender todo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Al director de la revista Anfibia y fundador de Cosecha Roja, la lentitud le parece mentirosa, el imprevisto le da placer y un escrito sobre el aquí y ahora, emoción. Tras su visita a Chile, entre su taller de crónica policial en la Escuela de Periodismo de la UAH y el reporteo de su próximo libro, Cristian Alarcón detalla qué autores influyeron en su manera de narrar, los medios de comunicación que valora en nuestro país y por qué espera mayor originalidad de los cronistas jóvenes. «El periodismo es noticia y sigue siéndolo, y lo que más me emociona es un texto que hable sobre el aquí y ahora», dice. Este es el flujo de pensamiento de un cronista que reconoce no saber ni comprender todo.</h3>
<div id="attachment_29572" style="width: 1930px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-29572" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/10/cristian_alarcon_foto_de_pablo_baeza.jpg" alt="Alarcón participó del seminario &quot;Letras de sangre&quot; junto a Alberto Fuguet. Foto: Pablo Baeza Contreras (cc)." width="1920" height="1280" class="size-full wp-image-29572" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/10/cristian_alarcon_foto_de_pablo_baeza.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/10/cristian_alarcon_foto_de_pablo_baeza-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/10/cristian_alarcon_foto_de_pablo_baeza-1024x683.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /><p id="caption-attachment-29572" class="wp-caption-text">Alarcón participó del seminario «Letras de sangre» junto a Alberto Fuguet. Foto: Pablo Baeza Contreras (cc).</p></div>
<p>“Comienzo la mañana con una ráfaga de sitios de diarios argentinos y latinoamericanos. Cada vez más me veo obligado a leer o seguirle algunas pistas a Chile, pero también estoy interesado en México y Brasil. Brasil es la quinta o sexta potencia del mundo: su mercado en consumo cultural es el más grande de América Latina. Me genera un interés morboso ese proceso tan endogámico donde el idioma es la principal barrera pero la cercanía y la competencia permanente con Argentina, en todos los términos que uno puede imaginar, lo convierten en un lugar que habla también de los procesos argentinos. No se puede hablar de Argentina si no se habla de Brasil. Mi trabajo como editor y director de medios me obliga a ese paneo inicial para sentir que puedo comenzar el día. Y lo más importante: me veo obligado a leer lo propio.</p>
<p><a href="http://cosecharoja.org/" target="_blank"><em>Cosecha Roja</em></a> es una noción de lo que está pasando en la violencia latinoamericana para tener una toma de decisiones editoriales sobre de qué hablamos en un sitio policial de latinoamericanos. El caso de <a href="http://revistaanfibia.com/" target="_blank"><em>Anfibia</em></a> es un proceso todavía más complejo en donde mi tarea es indicar el camino a un grupo de editores extraordinarios, brillantes escritores, autores además, para nutrir a la revista de narraciones significativas, trascendentales, sobre temas de la agenda pública. Estos son cercanos a la contingencia pero no pierden la pretensión de profundidad, la ambición de dar cuenta de lo complejo desde la narración.</p>
<blockquote><p>En Anfibia mi tarea es indicar el camino a un grupo de editores extraordinarios, brillantes escritores, autores además, para nutrir a la revista de narraciones significativas, trascendentales, sobre temas de la agenda pública. </p></blockquote>
<p><em>Anfibia</em> ha experimentado una transformación en la cantidad de lectores. Hemos pasado de tener un piso de 60 mil por mes a tener 320 mil en el mes pasado, y eso tiene que ver con lo que nosotros, en broma, en el equipo le decimos <em>mainstream of contents</em>. Es como colchón de contenidos en el sentido de que creamos una masa crítica de lectores que se consideran autores o tienen la ambición de serlo. En esa categoría, en la del autor lector, está la radicalidad del proyecto que va a una experimentación formal, estética y política desde la literatura y el periodismo. Y considera al otro un actor, no un sujeto pasivo de consumo cultural.</p>
<p>En Chile siempre me referencio en <a href="http://www.theclinic.cl/" target="_blank"><em>The Clinic</em></a> y <a href="http://www.ciperchile.cl" target="_blank"><em>Ciper</em></a>. Creo que son dos modelos tan diferentes y complementarios, en el contexto de una democracia formal limitada como la chilena, que sus aportes implican un cuestionamiento permanente al status quo y permiten a los jóvenes periodistas tener un horizonte optimista. Es saludable para ellos sentir que pueden aspirar a publicar en medios alternativos que tienen una ética libertaria, de alguna manera revolucionaria, que no claudica ante el sometimiento generalizado y monocorde de unos medios de comunicación vergonzosamente similares, parecidos y controlados.</p>
<p>Acabo de leer <a href="http://www.theclinic.cl/2013/05/10/la-partida-de-hugo-y-teresa/" target="_blank">La partida de Hugo y Teresa</a>, que ganó el <a href="http://periodismo.uahurtado.cl/ppe/historia-ppe/2013-2/premio-periodismo-de-excelencia-2013/" target="_blank">Premio Periodismo de Excelencia del año pasado</a>, a raíz de la polémica que surgió por la acusación de los sectores más reaccionarios de la Iglesia Católica en torno a una supuesta manipulación o utilización indebida de los recursos de una universidad. La crónica, que plantea un asunto tan humano y sensible como la eutanasia, me parece un hallazgo.</p>
<p>Sigo a <em>Ciper</em> porque además me une una relación casi materna filial con su directora y mi maestra: Mónica González. Es un medio que está escrito con un pulso escritural distinto al que yo cultivo y, sin embargo, aprecio su potencia extraordinaria por atravesar lo real cotidiano desde el esfuerzo de la investigación, que desnuda una y otra vez los mecanismos con los que el poder se enriquece a costa del beneficio de las mayorías. Me quedé impresionado con el <a href="http://ciperchile.cl/2013/04/25/el-director-del-ine-habria-manipulado-las-cifras-del-censo-2012/" target="_blank">trabajo en torno al Censo</a>, que produjo un cambio de ministro y la caída del Censo nacional. Ahora estoy impresionado con lo que están haciendo en torno al <a href="http://ciperchile.cl/tag/Proyecto-Agua/" target="_blank">tema del agua</a>, que es uno de los más importantes en toda América Latina. Están desnudando que, aún en la legalidad, hay injusticia en la forma de enriquecerse de las grandes multinacionales”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>“Hubo un cambio en mi escritura a partir de la lectura consciente de los autores del sur norteamericano. Primero William Faulkner, después Flannery O&#8217;Connor, y no hace tanto Erskine Caldwell, como el padre de una narrativa que luego pudimos ver en [Juan Carlos] Onetti y que hoy está presente en algunos nuevos narradores como Selva Almada.</p>
<p>Siempre es interesante el camino de Leila Guerriero por su búsqueda de una pluma cuidada al extremo, quirúrgica, y entre la frialdad y el abismo. A mí me gusta mucho. Mis maestros han sido Martín Caparrós y María Moreno. Estoy en el final de la lectura de <em>El hambre</em>, el último libro de Martín, asolado, entristecido y conmovido por lo que consiguió con un trabajo enorme. En América Latina le sigo los pasos de cerca a Patricia Nieto, cuyo último libro <em>Los escogidos</em> creo que es uno de los hallazgos de la literatura latinoamericana y que todavía es injustamente desconocido en países como Chile.</p>
<p>Me gusta mucho Patricio Fernández y me parece que su último libro [<em>La calle me distrajo</em>] es de lo mejor que se ha publicado en Chile con respecto a la no ficción. Creo que en él, además de un gran editor que fue capaz de parir esa monstruosidad divina que es <em>The Clinic</em>, hay un narrador. Hay un escritor. Y es un escritor periodista. No es un escritor que coquetea con la no ficción porque hay una tendencia a borrar los límites entre lo ficcional y lo no ficcional. No: viene del periodismo”.</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>“Intento que mis alumnos se desaten del concepto impuesto por una lógica decimonónica, sajona, pro gringa, de creer que las recetas son las fórmulas de <em>The New York Times</em> o de <em>The New Yorker</em> para escribir narrativas latinoamericanas. La imposición del formato del reportaje narrativo por sobre unas tradiciones olvidadas del periodismo y la literatura latinoamericana que vienen del siglo XIX, que vienen del modernismo y que no son rescatadas en la mayoría de las universidades en las que se enseña, supuestamente, a escribir.</p>
<p>Esa lucha por una libertad nueva, acompañada de una convicción sobre la necesidad de investigar el sentido de por qué escribimos las historias que elegimos, la urgencia de ser investigadores que no se limitan a hacer preguntas a determinadas fuentes testimoniantes o archivos, sino que buscan en la indagación intelectual sobre las teorías en boga, sobre la historicidad de los procesos, sobre la complejidad sociológica, política y cultural de los sujetos que abordamos, para poder luego regresar a la eficiencia narrativa.</p>
<blockquote><p>Intento que mis alumnos se desaten del concepto impuesto por una lógica decimonónica, sajona, pro gringa, de creer que las recetas son las fórmulas de The New York Times o de The New Yorker para escribir narrativas latinoamericanas.</p></blockquote>
<p>La perversión quizás sea empujar a los nuevos autores hacia un abismo, que es el del conocimiento, para luego decirles ‘no olvidemos que somos periodistas’. Vamos hacia la literatura, vamos hacia la teoría social y hacia lo científico, para volver a hacer periodismo. Desde una narrativa comprometida con lo real. Que se alimenta de literatura, que se alimenta de poesía, que se nutre de teoría, pero que en definitiva lo que hace es narrar.</p>
<p>Soy muy respetuoso de los que están comenzando en la crónica y de sus esfuerzos por hacerlo en un contexto en el que sus propios profesores no suelen iluminarlos. Lo hacen solos, pagando con lo que no tienen, buscándose espacios propios, gastando todo su tiempo libre lanzándose a un éxito improbable. Respeto ese esfuerzo pero sí estoy de acuerdo con otros colegas como Martín (Caparrós), quien señala que hay un agotamiento formal. Hay que trabajar demasiado para poder lanzarse a la búsqueda de un estilo, a la búsqueda de un tono que sorprenda al propio autor. Algún tipo de innovación formal que venga de una innovación conceptual. No es siguiendo recetas que vamos a cambiar el periodismo. Lo vamos a cambiar si nos atrevemos a innovar. Pero esa innovación, ¿de qué está hecha? Está hecha de un profundo compromiso con la investigación. Los reflejos de lo canónico están presentes en los más jóvenes, de quienes uno está esperando originalidad.</p>
<p>Yo desprecio la lentitud. No me agrada. Me parece mentirosa. Hay una inflación sentimental en torno a la relación entre lentitud y buena literatura. El periodismo es noticia y sigue siéndolo, y lo que más me emociona es un texto que hable sobre el aquí y ahora. No significa que deba ser escrito en media hora como un cable de una agencia; tampoco que el texto tenga que salir a las 24 horas. Después de un acontecimiento extraordinario, sobre todo cuando implica una influencia directa sobre el destino de enormes masas de población, el periodismo narrativo debe tener que decir. Es la hora en que tiene que hacer aportes a esas discusiones pendientes y eso me emociona».</p>
<p style="text-align: center;">***</p>
<p>«A mí el imprevisto me da placer. Me gusta lo imprevisible y haber sido un periodista de diario me permitía levantarme por la mañana sin saber lo que iba a escribir durante la tarde o en la noche.</p>
<p>Traspaso parte de mi vida en lo escrito. Hay una estratégica y mínima porción de mí que permito verle al lector para que me pueda acompañar en la indagación. Hay un cronista en primera persona que aparece tímidamente, sólo a efectos de explicar el camino que va a tener que acompañar ese lector. Hay algunos rasgos vinculados a mis faltas neuróticas con las que intento que comprendan. Como que no puedo comprenderlo todo, que no puedo saberlo todo, que no puedo dar cuenta del todo. Que voy a hacer un intento y que lo mío va a ser incompleto. A veces es la timidez, que nadie cree que la tengo porque soy extrovertido, pero sí está. A veces es el miedo que sí lo tengo, como todo el mundo. Otras, la inquietud. A veces, la angustia. En muchos casos la emoción exagerada, la intensidad inusitada, el desborde como un rasgo que también me habita”.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
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		<title>Cristian Alarcón: «La mitad de los periodistas empezamos a hacer periodismo porque queríamos ser escritores»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/cristian-alarcon-la-mitad-de-los-periodistas-empezamos-a-hacer-periodismo-porque-queriamos-ser-escritores/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Puroperiodismo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Dec 2011 21:01:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Alarcón]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[no ficción]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=17704</guid>

					<description><![CDATA[Nació en Chile, se formó como cronista en Argentina, escribió Cuando me muera quiero que me toquen cumbia y, según Roberto Herrscher, reportea como un antropólogo. Cristián Alarcón participó en el acto "¿Cómo se renueva el viejo Periodismo?", dentro del ciclo "La literatura en las cosas" organizado por Casa de América los días 24 y 25 de noviembre de 2011. En este video reflexiona sobre la distancia entre periodismo y literatura.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Nació en Chile, se formó como cronista en Argentina, escribió <em>Cuando me muera quiero que me toquen cumbia</em> y, según Roberto Herrscher, reportea como un antropólogo. Cristián Alarcón participó en el acto «¿Cómo se renueva el viejo Periodismo?», dentro del ciclo «La literatura en las cosas» organizado por <a href="http://www.casamerica.es/literatura" target="_blank">Casa de América</a> los días 24 y 25 de noviembre de 2011. En este video reflexiona sobre la distancia entre periodismo y literatura.</h3>
<p><iframe loading="lazy" width="600" height="335" src="http://www.youtube.com/embed/91yL-fORQd8" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
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