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	<title>autogestión &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 29 Sep 2021 02:26:35 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Contra la corriente: proyectos periodísticos autogestionados en plena crisis de los medios</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/contra-la-corriente-proyectos-periodisticos-autogestionados-en-plena-crisis-de-los-medios/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Polet Herrera]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Sep 2021 12:06:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[autogestión]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo independiente]]></category>
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					<description><![CDATA[A pesar de la crisis que atraviesan los medios de comunicación tradicionales, la creación de nuevos proyectos periodísticos autogestionados en plena pandemia no cesa. Boletines, podcast y bookstagram son nuevas propuestas para acompañar, ayudar en el uso de nuevas tecnologías o leer reseñas en Instagram. Uno de los grandes desafíos para que perduren estas iniciativas es el financiamiento, aunque según el informe Reuters la “gente no común no comparte esas inquietudes”, y a nivel general en los países un 53% no siente preocupación sobre el futuro del periodismo local y nacional y sólo un 27% apoyaría una intervención gubernamental para ayudar a los medios comerciales.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><i><span style="font-weight: 400;">A pesar de la crisis que atraviesan los medios de comunicación tradicionales, la creación de nuevos proyectos periodísticos autogestionados en plena pandemia no cesa. Boletines, podcast y bookstagram son nuevas propuestas para acompañar, ayudar en el uso de nuevas tecnologías o leer reseñas en Instagram. Uno de los grandes desafíos para que perduren estas iniciativas es el financiamiento, aunque según el informe Reuters la “gente no común no comparte esas inquietudes”, y a nivel general en los países un 53% no siente preocupación sobre el futuro del periodismo local y nacional y sólo un 27% apoyaría una intervención gubernamental para ayudar a los medios comerciales.</span></i></h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">No son tiempos fáciles para el periodismo, pero los tiempos de cambio rara vez lo son. Así lo consignan Reuters Institute y la Universidad de Oxford en su último informe </span><a href="https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/es/digital-news-report/2021"><span style="font-weight: 400;">Digital News Report</span></a><span style="font-weight: 400;">, en el que exponen que “la crisis ha acelerado nuevos modelos de negocios como la suscripción y la membresía”. Bajo este contexto nuevos proyectos periodísticos autogestionados emergen para innovar en nuevos formatos y/o estilos para acompañar, entretener, informar o, en ocasiones, para adquirir nuevas herramientas en el uso de las tecnologías en plena pandemia. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A pesar de la crisis de los medios, la ciudadanía aún parece desconocer las problemáticas y/o desafíos que enfrenta el periodismo. Según el mismo informe, a pesar de que un porcentaje de la población paga suscripciones, “la mayoría de la gente no muestra voluntad de pagar, dada la abundante información gratuita de proveedores privados y en algunos casos de medios públicos o sin ánimo de lucro”. En este último año diversos medios han diversificado sus fuentes de ingresos para no depender de la publicidad, entre ellos destacan </span><i><span style="font-weight: 400;">El País</span></i><span style="font-weight: 400;"> de España y </span><i><span style="font-weight: 400;">El Tiempo</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Colombia; ambos lanzaron sus muros de pago en medio de la pandemia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El periodista y académico Patricio Contreras aconseja sobre el modo de financiamiento de los medios en este contexto de crisis: “No hay que colocar todos los huevos en la misma canasta, es decir que hay que tener fuentes diversificadas de ingreso”. Y así lo ha realizado con su proyecto </span><a href="https://saladeherramientas.substack.com/"><i><span style="font-weight: 400;">Sala de Herramientas</span></i></a><i><span style="font-weight: 400;">,</span></i><span style="font-weight: 400;"> que emergió a inicios de la pandemia para ayudar el uso de nuevas tecnologías a profesores en clases remotas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El reporte anual del Reuters Institute da cuenta de que uno de los grupos preocupados por el futuro del periodismo local y nacional son los “legisladores” y “académicos”. En tanto, la “gente común no comparte esas inquietudes”. De hecho, a nivel general en los países donde se aplicó el estudio “apenas un tercio (31%) es consciente de que muchos medios comerciales son menos rentables de lo que eran hace una década y la mayoría (53%) no siente preocupación por ello”. Además, sólo un cuarto (27%) apoyaría una intervención gubernamental para ayudar a los medios comerciales.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A pesar del escenario desfavorable, muchos periodistas luchan contra la corriente y se han esforzado para acompañar a la población en estos tiempos pandémicos. Constanza Vargas, periodista y creadora del </span><a href="https://open.spotify.com/show/4mWFWpLVAjn7YyLoo0uqTe"><span style="font-weight: 400;">podcast </span><i><span style="font-weight: 400;">Weona, full sí</span></i></a> <span style="font-weight: 400;">comenta que una de sus motivaciones de emprender su proyecto junto a la estudiante de antropología María Ignacia Pérez, fue que “nosotras también fuimos las niñas chicas fanáticas de One Direction, de Justin Bieber, de Harry Potter, que eran fangirls y (eran) miradas en menos (&#8230;) Entonces queríamos que  niñas, niños, niñes  encontrarán un espacio en el que alguien los escuchara”. </span></p>
<p><b>Puroperiodismo</b><span style="font-weight: 400;"> conversó con periodistas y estudiantes, quienes a pesar de la crisis de medios decidieron crear proyectos periodísticos autogestionados fuera del formato tradicional e incursionando en nuevas plataformas. Entre ellos destacan el podcast, boletines y bookstagram.</span></p>
<h2>El trabajo remoto como nicho: la experiencia del boletín Sala de Herramientas</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Patricio Contreras es periodista y ha impartido clases en diversas casas de estudios. Como herramienta pedagógica, en algunos de sus cursos elaboraba tutoriales para explicarles a sus estudiantes contenidos y/o actividades. Pero en marzo de 2020, con la llegada del Covid-19 y el confinamiento, cambió la modalidad de impartir clases. La presencialidad no era una opción y la virtualidad se convirtió en el nuevo espacio de encuentro educativo para adquirir conocimientos. Y en medio de ese cambio, muchos profesores, ya sea por motivos de brecha digital o escaso conocimiento del uso de herramientas digitales, enfrentaron diversas complejidades para impartir sus clases.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Percibí la necesidad de muchos profesores de adaptarse a la nueva realidad y grabé un primer tutorial que era sobre cómo grabar pantallas en un computador y a ese tutorial le fue muy bien”, recuerda Contreras. Así fue como empezó a grabar tutoriales para enseñar el uso de herramientas digitales. Ya a fines de abril de ese año no solo eran tutoriales, sino que también un boletín semanal llamado </span><i><span style="font-weight: 400;">Sala de Herramientas,</span></i><span style="font-weight: 400;"> disponible en la bandeja de correo durante los viernes en la mañana.</span></p>
<div id="attachment_30942" style="width: 274px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30942" class="size-full wp-image-30942" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/pato_contreras.jpeg" alt="Patricio Contreras, periodista y creador del boletín Sala de Herramientas. (Foto: Pablo Baeza Contreras)" width="264" height="397" /><p id="caption-attachment-30942" class="wp-caption-text">Patricio Contreras, periodista y creador del boletín Sala de Herramientas. (Foto: Pablo Baeza Contreras)</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">“Comparto ideas, recursos, lecturas y tutoriales pensando en profesores virtuales y trabajadores remotos, todo en el contexto de la pandemia”, dice.</span><span style="font-weight: 400;">                 </span></p>
<p><i></i><span style="font-weight: 400;">Con el tiempo, el proyecto fue mutando, o creciendo. Sus publicaciones e interacciones en redes sociales le permitieron ir construyendo una comunidad en torno a su contenido, aunque Contreras reconoce que al principio “fue un proyecto que no partió con ninguna planificación, al contrario de lo que yo predico en los cursos de periodismo emprendedor”. Una de sus principales motivaciones, explica, era “ayudar o apoyar a otros profesores de periodismo”. Pero al poco andar, las mismas personas le escribían que su boletín y canal también servía a trabajadores remotos que se estaban adaptando a nuevas plataformas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Conteras lo hace así: asigna un tiempo para leer distintas fuentes de información y revisar boletines sobre tecnología y educación, entre 45 minutos o una hora, para luego extraer esta información a una base de datos en una aplicación llamada </span><a href="https://www.notion.so/"><span style="font-weight: 400;">Notion</span></a><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"> “Los miércoles </span><span style="font-weight: 400;">por la mañana me siento y abro la base de datos. Reviso lo que tengo y empiezo a escribir la edición del boletín que será enviada dos días después”, explica.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Respecto al financiamiento, el docente comenta que “hay que tener fuentes diversificadas de ingreso” y agrega que lo ha  empezado a hacer es  “explorar distintas vías: la primera fue las donaciones &#8211; yo solamente solicitó donaciones únicas-, no he explorado los modelos de membresía con aportes recurrentes”. Y reconoce que ha experimentado con “patrocinios”, es decir organizaciones y marcas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un concepto que acuña el periodista es la “transferencia del conocimiento” y explica que “todo lo que he aprendido haciendo el boletín y grabando los tutoriales, ahora lo ofrezco en forma de capacitaciones y talleres”, lo cual concluye que se ha transformado en una “nueva vía ingresos inesperada”.</span></p>
<h2>Lecturalis, el bookstagram de una estudiante de periodismo</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Catalina Fernández es estudiante de cuarto año de periodismo de la Universidad Alberto Hurtado y ha publicado</span><a href="https://copadas.cl/2021/03/26/carino-malo-silenciamiento-elite-chilena/"><span style="font-weight: 400;"> reseñas </span></a><span style="font-weight: 400;">de libros en medios feministas. A temprana edad empezó su gusto por la lectura. Dice que </span><i><span style="font-weight: 400;">Crepúsculo, </span></i><span style="font-weight: 400;">escrito por </span><span style="font-weight: 400;">Stephenie Meyer, la dejó fascinada </span><span style="font-weight: 400;">y entre sus preferencias literarias destacan los clásicos de </span><a href="https://www.instagram.com/p/COgs2PMFySb/"><span style="font-weight: 400;">Jane Austen,</span></a> <a href="https://copadas.cl/2020/08/28/escritoras-mujeres-importantes-literatura/"><span style="font-weight: 400;">Mery Shelley</span></a><span style="font-weight: 400;"> y tramas de fantasía.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A inicios de mayo de este año, arribó al mundo de los bookstagram&#8230; ¿Qué es eso? Fernández explica que es como un “juego de palabras” entre book e Instagram, un espacio en esa red para compartir tu gusto y pasión por las lecturas, “como una especie de bitácora de lo que vas leyendo”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En tiempos de desesperanza, la lectura puede cooperar creando mundos paralelos. Tras más de un año de pandemia, al igual que muchas personas, la estudiante enfrentó un periodo de tristeza, pero también descubrió una alternativa para mostrar su pasión por la lectura. Fue así que creó su</span> <span style="font-weight: 400;">bookstagram llamado</span><a href="https://www.instagram.com/lecturalis.cl/"> <i><span style="font-weight: 400;">Lecturalis.</span></i></a></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Allí, Fernández comparte publicaciones de reseñas de libros escritos mayoritariamente por mujeres. “Generalmente me llegan más las historias de escritoras”, dice, y agrega que “lo que más me interesa es que en las reseñas se abra el espacio de discusión”. Entre sus seguidoras destacan mujeres desde los 18 a 35 años, una comunidad que define como “diversa”, pero que tienen en común disfrutar historias de fantasía y clásicos con una perspectiva de género.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La estudiante de periodismo ha organizado sus tiempos para convalidar la carrera y su proyecto a la vez. Durante la semana realiza una publicación de una reseña y calendariza el mes con las reseñas que considera obligatorias. “Si alguien me quiere enviar colaboración de algo, yo feliz (&#8230;) También me voy fijando en los horarios de flujo de la cuenta”, comenta.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya ha tenido relaciones con editoriales para reseñar libros. Una de ellas fue con la</span><a href="https://www.instagram.com/p/CSVHsw6la3I/"><span style="font-weight: 400;"> editorial SM</span></a><span style="font-weight: 400;">, a la que llegó a través de una </span><span style="font-weight: 400;">publicación en Facebook. Fernández  recuerda que escribió a la editorial “muy en la parada de ‘en pedir no hay engaño’” y agrega que detrás de estos avances hay un trabajo para el cual ha tenido que adquirir “disciplina”, para que a futuro su proyecto pueda ser una puerta de entrada al mundo laboral.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Yo me metí al periodismo para después dedicarme a la literatura. Entonces, en el camino me fui enamorando de la carrera, pero mi norte al final siempre ha sido la literatura”, concluye.</span></p>
<div id="attachment_30943" style="width: 548px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30943" class="size-full wp-image-30943" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/catalina-fernandez.jpeg" alt="Catalina Fernández, estudiante de periodismo de cuarto año de la Universidad Alberto Hurtado. (Fotografía cedida por Catalina Fernández). " width="538" height="357" /><p id="caption-attachment-30943" class="wp-caption-text">Catalina Fernández, estudiante de periodismo de cuarto año de la Universidad Alberto Hurtado. (Fotografía cedida por Catalina Fernández).</p></div>
<h2>Actualidad según dos amigas: el podcast Weona, full Sí</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">María Ignacia Peréz es estudiante de antropología y Constanza Vargas es periodista. Ambas se conocieron en la Universidad Alberto Hurtado, y su podcast </span><a href="https://www.instagram.com/weonafullsi/"><i><span style="font-weight: 400;">Weona, full Sí</span></i></a> <span style="font-weight: 400;">surgió a través de la amistad, militancia y humor desde la farándula y perspectiva feminista. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la casa de estudios ubicada en Almirante Barroso, a mediados del 2018, empezó a surgir la idea de un posible podcast. “Nosotras  nos encontramos </span><span style="font-weight: 400;">en esta militancia que estuvimos y de repente </span><span style="font-weight: 400;"> </span><span style="font-weight: 400;">nos encontramos</span><i><span style="font-weight: 400;"> cachando</span></i><span style="font-weight: 400;"> que nadie encontraba importante lo que estábamos hablando”, recuerda Pérez. En ese entonces, Vargas estudiaba periodismo y recuerda que juntas llegaron a la conclusión de que </span><span style="font-weight: 400;">“estábamos perdiendo material”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En 2019 su proyecto se concretó. Recuerdan entre risas que buscaron en el sitio WikiHow cómo hacer un podcast y confiesan que el nombre de </span><i><span style="font-weight: 400;">Weona, full sí </span></i><span style="font-weight: 400;">tiene un propósito de burla hacia sectores de izquierda que menosprecian la farándula enlazada con política. “Burlarnos de que somos huecas, de que somos básicas, de un «weona, full sí», es como, weón nosotras no hablamos así”, dice Pérez.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los primeros capítulos del podcast se grabaron en un estudio de radio en la universidad, pero tras el estallido social y la pandemia cambió el flujo de trabajo. Los capítulos bajo el contexto de crisis sanitaria los han grabado a través de Zoom. María Ignacia Pérez explica que sus capítulos “son de análisis de la semana”: elaboran una “pauta” en conjunto de los temas que desean tratar y están “pendiente de las noticias”. Respecto a su sección llamada</span><i><span style="font-weight: 400;"> weona full sí, weona full no</span></i><span style="font-weight: 400;">, Vargas explica que se trata de “ver qué aprobamos y qué no de las noticias de la semana”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Y también la otra parte, que no es sólo edición, sino que es publicar y publicitar el capítulo (&#8230;) De repente estamos horas pensando en el título de un capítulo”, agregó la estudiante de antropología. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Uno de los capítulos que las convirtieron en uno de los podcasts más escuchados en Spotify fue el de</span><a href="https://open.spotify.com/episode/6xGwQRzq2x37CsPhCjyWEi?si=7F3JtZeeTSWazNAYhcKTcA&amp;utm_source=whatsapp&amp;dl_branch=1&amp;nd=1"><span style="font-weight: 400;"> “Nano Calderón prófugo de la justicia”</span></a><span style="font-weight: 400;">. “Hicimos una línea de historias</span> <span style="font-weight: 400;">explicando todo lo que pasaba con Nano Calderón (&#8230;) Normalmente nuestras historias las ven entre 200 a 300 personas, esa vez nos veían 4.000 personas por historia. Creció mucho el podcast, por el manejo de redes sociales”, cuenta Pérez. </span></p>
<div id="attachment_30944" style="width: 475px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30944" class="size-full wp-image-30944" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/weona-full-si.png" alt="María Ignacia Pérez y Constanza Vargas, ambas creadoras del podcast Weona, full sí. (Ilustración realizada por Katze)." width="465" height="465" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/weona-full-si.png 465w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/weona-full-si-50x50.png 50w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/weona-full-si-100x100.png 100w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/weona-full-si-144x144.png 144w" sizes="(max-width: 465px) 100vw, 465px" /><p id="caption-attachment-30944" class="wp-caption-text">María Ignacia Pérez y Constanza Vargas, ambas creadoras del podcast Weona, full sí. (Ilustración realizada por Katze).</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">La comunidad del podcast, comenta Vargas, es “adolescente” de entre 14 y 25 años, en su mayoría de la comunidad LGBTIQ+. La periodista agrega que existe una “responsabilidad” ante el público, además para tratar temas complejos acuden a fuentes expertas y de forma constante verifican la información, ya que sus auditores y auditoras les han informado que han sido citadas en sus trabajos educativos. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En cuanto, a la monetización, Vargas dice que se están “abriendo oportunidades para el mundo del podcast” y la clave es tener  “constancia”. Una de sus proyecciones explica Vargas es “quizás pertenecer a una radio más chica como Holística Radio, o incluso yo he llegado a pensar últimamente que no sería tan descabellado tratar de venderle el podcast a Spotify”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Tener un podcast es tener ruido, y escuchar gente es de repente compañía, es de repente te sientes solo, pones un podcast y te sientes menos solo”, concluyó la periodista.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>Revista La Máquina</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">En una entrevista en vivo a través de Instagram, el periodista Nelson González presenta a la actriz Mariana di Girolamo, junto al director Leonardo Medel para conversar sobre el estreno de la película </span><i><span style="font-weight: 400;">La Verónica</span></i><span style="font-weight: 400;">. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">González presenta el filme con naturalidad, desde temprana edad ha estado vinculado al mundo de la cultura y a las artes por su historia familiar. Luego, en tercer año de carrera ya  pensaba en crear algún formato periodístico centrado en contenidos sobre cultura, idea que concretó en febrero de 2019 con excompañeros de la universidad. Entonces nació </span><a href="https://tap.bio/@lamaquina.medio"><i><span style="font-weight: 400;">Revista La Máquina</span></i></a><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<blockquote class="instagram-media" style="background: #FFF; border: 0; border-radius: 3px; box-shadow: 0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width: 540px; min-width: 326px; padding: 0; width: calc(100% - 2px);" data-instgrm-captioned="" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/tv/CSMz5yoqX0d/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="13">
<div style="padding: 16px;"><a style="background: #FFFFFF; line-height: 0; padding: 0 0; text-align: center; text-decoration: none; width: 100%;" href="https://www.instagram.com/tv/CSMz5yoqX0d/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" target="_blank"><br />
</a></p>
<div style="display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"></div>
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<div style="padding-top: 8px;">
<div style="color: #3897f0; font-family: Arial,sans-serif; font-size: 14px; font-style: normal; font-weight: 550; line-height: 18px;">Ver esta publicación en Instagram</div>
</div>
<p style="color: #c9c8cd; font-family: Arial,sans-serif; font-size: 14px; line-height: 17px; margin-bottom: 0; margin-top: 8px; overflow: hidden; padding: 8px 0 7px; text-align: center; text-overflow: ellipsis; white-space: nowrap;"><a style="color: #c9c8cd; font-family: Arial,sans-serif; font-size: 14px; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 17px; text-decoration: none;" href="https://www.instagram.com/tv/CSMz5yoqX0d/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" target="_blank">Una publicación compartida de Revista La Máquina (@lamaquina.medio)</a></p>
</div>
</blockquote>
<p><script src="//www.instagram.com/embed.js" async=""></script><br />
<span style="font-weight: 400;">“Nuestro origen tuvo la orientación de apoyar al arte chileno, sobre todo independiente”, recuerda. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El equipo de la revista recién estaba emergiendo poco antes del estallido social, y tras el 18 de octubre, González cuenta que detuvieron su actividad por cerca de un mes, y que luego, “tras intentar recobrar las actividades presenciales junto a proyectos puntuales, en marzo de 2020 la pandemia nos azotó a todos”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aportar sobre la discusión de las artes y cultura sin ningún tipo de discriminación, la aceptación, el respeto y la nula censura son algunos pilares de la revista. “Siempre estuvo en mente que la línea editorial tenía que (ser) lo más imparcial posible en términos políticos y religiosos. Sin embargo, con el tiempo se fue madurando más nuestra orientación político-social, especialmente en lo referido a situaciones culturales, como por ejemplo la actual designación de Alessandri en el GAM o las acciones reprochables de la ministra (de Cultura)”, explica González.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Con el transcurso de la contingencia nacional empezaron a desarrollarse en la revista discusiones sobre cultura en el marco del proceso constituyente a través de entrevistas escritas o transmitidas por redes sociales. Entre las participantes destaca la actual convencional y abogada especialista en derechos humanos y la defensa del pueblo mapuche, </span><a href="https://lamaquinamedio.com/de-lo-hermida-al-wallmapu-la-precandidatura-de-manuela-royo-como-constituyente/"><span style="font-weight: 400;">Manuela Royo</span></a><span style="font-weight: 400;">. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El flujo de trabajo de la revista comienza el día lunes a través de reuniones de pauta para definir qué temas desarrollar durante la semana, aunque depende del tópico si se le da o no más tiempo. El editor de la revista explica que “los periodistas y/o colaboradores son designados dependiendo de los intereses, aptitudes y también de los tiempos de cada uno, considerando que es medio independiente, aún sin recursos que permitan sustentarlo a largo plazo”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la revista han buscado diversos métodos de financiamiento, incluyendo banners y patrocinios. A pesar de los esfuerzos, Nelson González asegura que ha “sido tremendamente complejo desde el año pasado, por la escasa apuesta de las empresas por medios independientes digitales. Aún se mantiene el sistema que beneficia a los grandes conglomerados”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Actualmente la revista se sustenta por medio de una agencia vinculada al medio llamada </span><i><span style="font-weight: 400;">CulturAcción</span></i><span style="font-weight: 400;">, que -explica González- “provee algunos servicios como fotografía, sesiones audiovisuales, diseño digital, implementación de talleres y conversatorio, y pronto se anunciará un proyecto que tiene directa relación con lo académico”.</span></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Comedor Popular Margarita Ancacoy: soberanía alimentaria y apoyo mutuo en el Barrio República</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/comedor-popular-margarita-ancacoy-soberania-alimentaria-y-apoyo-mutuo-en-el-barrio-republica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isidora Varela L.]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Sep 2021 11:00:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[autogestión]]></category>
		<category><![CDATA[Comedor Popular Margarita Ancacoy]]></category>
		<category><![CDATA[soberanía alimentaria]]></category>
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					<description><![CDATA[El Comedor Popular Margarita Ancacoy funciona hace más de un año en el Barrio República, en el centro de Santiago. En marzo de este año implementaron su propio huerto productivo autogestionado, gracias al cual están cumpliendo uno de sus principios fundamentales: la soberanía alimentaria, como el derecho a definir sus propias estrategias de producción, distribución y consumo de alimentos, promoviendo la autonomía de la comunidad. Esta es la historia de este comedor popular y su huerto, donde trabajan en base a la cooperación y reciprocidad, teniendo como frase símbolo “esto no es caridad, es kelluwün” (apoyo mutuo en mapudungún).]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><i><span style="font-weight: 400;">El Comedor Popular Margarita Ancacoy funciona hace más de un año en el Barrio República, en el centro de Santiago. En marzo de este año implementaron su propio huerto productivo autogestionado, gracias al cual están cumpliendo uno de sus principios fundamentales: la soberanía alimentaria, como el derecho a definir sus propias estrategias de producción, distribución y consumo de alimentos, promoviendo la autonomía de la comunidad. Esta es la historia de este comedor popular y su huerto, donde trabajan en base a la cooperación y reciprocidad, teniendo como frase símbolo “esto no es caridad, es kelluwün” (apoyo mutuo en mapudungún).</span></i></h3>
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<p><i></i><span style="font-weight: 400;">Es domingo por la mañana y desde las afueras de la casa del Sindicato N°1 de Trabajadores de la Universidad Diego Portales, que alberga al Comedor Popular Margarita Ancacoy, ya se siente el olor a verduras cociéndose, el ruido de personas conversando y ollas moviéndose. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al entrar, y antes de pasar a la “cocina” que se levantó en un pequeño patio interior del viejo inmueble, todos deben sanitizarse: alcohol gel, cambio de mascarilla y una cofia para cubrir el pelo. Ya en el patio-cocina, el grupo de cocineros y cocineras está desde las 9 de la mañana lavando, cortando y cociendo verduras para el almuerzo de la jornada. El menú del día: guiso de verduras con arroz.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mientras unos cortan acelgas y otros rallan zanahorias, suena al fondo música bailable y desde la cocina, se escucha a un grupo de mujeres preparando el arroz y una gran paila de huevo revuelto para que las y los cocineros desayunen.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-La Pepa es la jefa de cocina -dice Vynka Mancilla, una de las mujeres presentes, mientras ralla zanahorias.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-¡Mentira! Yo no soy… -la interrumpe Pepa Martínez, quien ha estado desde el inicio del comedor, pero no puede terminar la frase porque empieza a reír.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Todos ríen con ella.</span></p>
<div id="attachment_30918" style="width: 549px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30918" class="size-full wp-image-30918" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/comedor-popular-1.jpeg" alt="Los y las voluntarias del Comedor Popular Margartia Ancacoy preparando la comida que servirán ese día. 8 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)" width="539" height="359" /><p id="caption-attachment-30918" class="wp-caption-text">Los y las voluntarias del Comedor Popular Margartia Ancacoy preparando la comida que servirán el domingo 8 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)</p></div>
<p><i></i><span style="font-weight: 400;">El Comedor Popular Margarita Ancacoy nació el 14 de junio de 2020. En plena pandemia y gracias a la unión que se generó en el Barrio República tras la revuelta social de octubre de 2019, comenzaron a levantarse en el sector distintas organizaciones sociales. Y entre ellas, un grupo de vecinos y vecinas comenzó a ver la profunda necesidad económica que salió a flote y que luego se agudizó por la crisis sanitaria. Así, y luego de ver que la Junta de Vecinos del Barrio República había comenzado a entregar cajas de mercadería a las y los vecinos que necesitaban ayuda, la comunidad se organizó para darle forma al comedor.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Cualquiera podría decir que en un barrio como éste no hay necesidades, y sí que las hay. El sistema neoliberal nos ha llevado a un individualismo tan potente que ni siquiera te das cuenta de que hay organización. Esto se lo debemos a la revuelta; ahí nos conocimos, nos organizamos y ahí surgió esto, así que nos empezamos a mover con la fórmula de que sólo el pueblo ayuda al pueblo y fuimos avanzando. Hablamos de comedor comunitario porque esto no es caridad, esto es intercambio. Hoy por ti, mañana por mí. La reciprocidad es muy importante para nosotros“, cuenta Pepa Martínez.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El nombre del comedor es un homenaje a Margarita Ancacoy, mujer trabajadora que fue </span><a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/region-metropolitana/2019/12/17/la-historia-del-brutal-homicidio-de-margarita-ancacoy-y-como-se-hizo-justicia-contra-sus-4-autores.shtml"><span style="font-weight: 400;">asesinada la madrugada del 18 de junio de 2018</span></a><span style="font-weight: 400;"> en la esquina de Avenida República con Domeyko, cuando un grupo de cinco jóvenes la abordó para robarle. Por cinco mil pesos y un celular, Margarita fue golpeada hasta la muerte mientras iba camino al Campus Beauchef de la Universidad de Chile, ubicado al límite del Barrio República, donde trabajaba como funcionaria externa a cargo del aseo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Su muerte fue ampliamente cubierta por la prensa. Debido a la crueldad y las condiciones en las que ocurrió su asesinato, y por un </span><a href="https://www.ciperchile.cl/2018/07/10/mujeres-invisibles-el-submundo-del-aseo-que-revelo-la-muerte-de-margarita-ancacoy/"><span style="font-weight: 400;">reportaje de CIPER</span></a><span style="font-weight: 400;">, salieron a la luz las precarias condiciones de las y los trabajadores subcontratados de limpieza de las universidades, específicamente de este barrio. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Buscamos mucho un nombre y, cuando se propuso el de Margarita, todos inmediatamente estuvimos de acuerdo por lo que representó y representa Margarita Ancacoy: una mujer trabajadora en condiciones precarias. (&#8230;) Aquí [en el barrio] hay muchos grupos y organizaciones políticas que tienen presente a Margarita y no pudimos ser menos. Conversamos con su esposo, quien nos dio su consentimiento. Es un homenaje para ella”, cuenta Pepa.</span></p>
<div id="attachment_30919" style="width: 550px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30919" class="size-full wp-image-30919" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/animita-margarita-ancacoy.jpeg" alt="Parte de la animita que recuerda a Margarita Ancacoy, ubicada en Avenida República con Domeyko. 14 de agosto de 2021. (Foto por: Isidora Varela L.)" width="540" height="357" /><p id="caption-attachment-30919" class="wp-caption-text">Parte de la animita que recuerda a Margarita Ancacoy, ubicada en Avenida República con Domeyko. 14 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)</p></div>
<p><i></i><span style="font-weight: 400;">Pepa y Vynka recuerdan que fue cuando recién comenzaban con el comedor que se vivieron los días más fuertes de la pandemia. En julio de 2020, mientras en los reportes del Ministerio de Salud las cifras de enfermos y fallecidos por Covid-19 aumentaban preocupantemente, también crecían las filas afuera del Comedor Popular Margarita Ancacoy.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El comedor siempre ha sido itinerante. En uno de los primeros </span><i><span style="font-weight: 400;">peaks </span></i><span style="font-weight: 400;">de la pandemia durante 2020, funcionaba en el patio del Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Repartían almuerzos los jueves y domingos. Era un lugar difícil, ya que debían cocinar al aire libre y en pleno invierno, pues las obras del museo podían verse afectadas con el vapor de los alimentos. Allí estuvieron poco más de dos meses, para luego moverse con sólo una certeza clara: no podían dejar de cocinar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“En el punto más crítico, repartimos 220 almuerzos diarios. Eran unas filas enormes, se nos acababa la comida y teníamos que seguir cocinando, porque tu veías la fila afuera y era súper angustiante (&#8230;). Un día habíamos hecho pollo al jugo y se nos acabó, y tuvimos que improvisar. Echamos fideos, un poco de salsa y así empezamos a sacar los 40 ó 60 almuerzos que faltaban. Esto fue en julio, justo antes del primer retiro del 10%”, recuerda Vynka Mancilla.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así, el Comedor Popular Margarita Ancacoy se ha mantenido durante más de un año. Actualmente cuentan con cerca de 30 personas que se turnan cada domingo para realizar las distintas labores que les permiten servir unos 140 almuerzos. Y, según las cuentas que saca Ximena Sepúlveda, parte del grupo que dió inicio del comedor, hasta la fecha han pasado 115 vecinos y vecinas como voluntarias.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ximena explica que se dividen en siete equipos encargados de distintas tareas: de las compras, las finanzas, el inventario y logística, la cocina, el reparto y las comunicaciones. Cuentan además con el apoyo de vecinos y vecinas que aportan donaciones para abastecerse, y realizan trueques con los distintos almacenes del barrio, varios de ellos también funcionan como puntos de acopio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La mayor parte de las verduras y proteínas las compran a la Cooperativa Pueblo a Pueblo, que trabaja con organizaciones como ésta y diferentes ollas comunes. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Compramos carne una vez al mes y también verduras a la Cooperativa Pueblo a Pueblo. Ellos compran a los productores y luego le venden a organizaciones como la nuestra. Es importante lo que hacemos con ellos porque cuando hablamos de soberanía alimentaria, estamos hablando además de un tipo de economía popular, de poder incidir en los precios, de que si le compramos a esta cooperativa, ellos te hacen el precio con el mismo productor en Melipilla. Es como saltarse el supermercado o, en este caso, Lo Valledor”, explica Ximena.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">De esa manera, el Comedor Popular Margarita Ancacoy lleva a la práctica los principios que lo rigen desde su inicio: la economía popular y la soberanía alimentaria.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Es un concepto difícil de abordar, porque tiene diferentes aspectos. La soberanía alimentaria sería, en la realidad, lograr nuestro propio alimento. Sabemos que no lo podemos lograr, pero sí en redes, por ejemplo, comprando al productor directo y respetando el comercio justo, sin intermediarios, sin las grandes multinacionales. El concepto es amplio, pero lo abordamos por lo menos en la parte teórica y lo llevamos a la práctica a través de nuestro huerto”, explica Pepa Martínez. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Huerto que, el pasado 31 de julio, dio sus primeras cosechas.</span></p>
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<div id="attachment_30920" style="width: 547px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30920" class="size-full wp-image-30920" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/comedor-popular-2.jpeg" alt="En las bandejas donde se sirve la comida, se escriben mensajes de acuerdo a la contingencia nacional, fechas conmemorativas y, en este caso, anunciando que el comedor tiene huerto. 8 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)" width="537" height="328" /><p id="caption-attachment-30920" class="wp-caption-text">En las bandejas donde se sirve la comida, se escriben mensajes de acuerdo a la contingencia nacional, fechas conmemorativas y, en este caso, anunciando que el comedor tiene huerto. 8 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)</p></div>
<h2>A dos kilómetros de La Moneda</h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Dos personas trabajan la tierra en el frontis de la Universidad de Los Lagos, en Avenida República con Toesca. Entre el edificio y la calle, en un espacio donde antes había pasto, ahora hay dos jardineras, túneles cubiertos con capas de nylon que funcionan como invernaderos y variados tipos de pequeñas plantas que de a poco comienzan a mostrar sus frutos. Es el Huerto Productivo Autogestionado Margarita Ancacoy. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El huerto nació a principios de 2021, siguiendo el camino del comedor popular y el principio de la soberanía alimentaria. Las y los vecinos que servían almuerzos se dieron cuenta de que podían avanzar más en su idea de autogestionar sus productos dentro del barrio, y así comenzaron las conversaciones con distintas instituciones del sector para encontrar dónde establecerse. Gracias a su plan de vinculación con el medio, la Universidad de Los Lagos entregó parte del frontis de su sede en Santiago para llevar a cabo el proyecto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La primera cosecha dio 50 lechugas, además de cilantro y rúcula, y con ello se preparó la ensalada que entregó el comedor el pasado domingo 1 de agosto. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Yo no le tomaba el peso. Venía a trabajar y de a poquito, cuando ya esto fue tomando más vuelo, la gente pasaba y decía ‘oiga joven, ¿qué está haciendo?’, ‘oiga, qué bonito, lo felicito’, y eso es muy importante; es poder demostrar que dentro de la ciudad podemos generar nuestra soberanía alimentaria y puntos verdes. Es utópico decir que podemos abastecer todo lo que ocupa el comedor, porque para 140 almuerzos es difícil, pero buscamos poder decir ‘podemos convertir nuestra ciudad en algo productivo’”, cuenta Marcelo Díaz, uno de los huerteros y huerteras que dieron vida al proyecto. </span></p>
<p><i></i><span style="font-weight: 400;">Marcelo y Miriam dan vueltas por el huerto, revisan los almácigos que están prontos a ser trasplantados, monitorean el crecimiento de las plantas y revisan sus hojas. Mientras caminan, él explica sobre el cuidado de cada una de las especies y sobre el trabajo de la tierra. Al pasar entre las jardineras armadas con tablas de madera, en donde se ven plantas de lechugas y hierbas, da una buena noticia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-¡Hoy no hay ningún pulgón!</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-¿De verdad? -pregunta Miriam, emocionada.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">-Está hermosa esta jardinera, estamos pero súper bien -contesta Marcelo.</span></p>
<div id="attachment_30921" style="width: 549px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30921" class="size-full wp-image-30921" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/comedor-popular-3.jpeg" alt="El huerto productivo autogestionado también lleva el nombre de Margarita Ancacoy, como homenaje a ella, y porque es parte del comedor popular. 14 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)" width="539" height="356" /><p id="caption-attachment-30921" class="wp-caption-text">El huerto productivo autogestionado también lleva el nombre de Margarita Ancacoy, como homenaje a ella, y porque es parte del comedor popular. 14 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">Quienes trabajan en el huerto plantearon el lugar como un proyecto productivo y autogestionado. Esto quiere decir que la plantación tiene como únicos objetivos entregar alimentos al Comedor Popular Margarita Ancacoy, y generar sus propios recursos para solventarse, aparte de recibir donaciones. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para conseguir lo necesario para crear las primeras jardineras y poder levantar el huerto, realizaron una rifa en el barrio que, según cuenta Marcelo, fue un éxito. Se vendieron más de 200 números, la gente conoció la iniciativa y el ganador se llevó un kit de huerto para poder plantar en su casa o departamento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">También realizaron un </span><i><span style="font-weight: 400;">trafkin</span></i><span style="font-weight: 400;">, una práctica ancestral mapuche donde se realizan intercambios de bienes esenciales, además de culturas, experiencias y filosofías de vida. Este </span><i><span style="font-weight: 400;">trafkin</span></i><span style="font-weight: 400;"> fue gracias a Millaray Painemal Morales, escritora mapuche y dirigenta social, quien visitó el huerto, acompañó a los y las huerteras y les entregó distintas semillas para ser plantadas.</span></p>
<p><i></i><span style="font-weight: 400;">Actualmente, el Huerto Productivo Autogestionado Margarita Ancacoy cuenta con alrededor de 15 voluntarios y voluntarias activas. Llevan ocho meses trabajando, preparando el suelo para poder plantar, construyendo las jardineras y los distintos implementos. Ahora esperan entregar su segunda cosecha a mediados de septiembre y seguir demostrando que, además de avanzar en su principio de soberanía alimentaria, es posible generar una unidad barrial que antes no existía.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Esto nació en plena pandemia, vinimos a trabajar aquí con permisos y, a veces, sin permisos… esto nace sobre la base del comedor, para poder combatir el hambre que hay en nuestro barrio, que tal vez está un poco oculto, pero la pandemia nos ha dado a conocer que hay personas que tal vez tienen casa, pero no tienen qué comer, entonces a ellos va enfocado este pequeño gesto de decir ‘a dos kilómetros de La Moneda tenemos una huerta y un comedor autogestionado que han sido levantado por les propies vecines’”, dice Marcelo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Miriam, quien llegó al barrio hace casi un año, cuenta que así pudo conocer una realidad que antes no sabía que existía: “Hay mucha pobreza ciega, pobreza anónima. Para mí fue muy importante darme cuenta de que efectivamente hay necesidades que no se muestran o no son tan obvias. Me gusta el espíritu de comunidad, un sentido que se ha perdido un poco en las ciudades y me gusta que vuelva, porque este conocimiento de autogestión, de un huerto alimentario, es muy importante que lo tengamos como sociedad”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hace dos meses que Miriam es voluntaria en el huerto, y su primera tarea fue trabajar en almácigos que ahora están prontos a ser plantados directamente en la tierra. Al ver estos avances y saber que ella es parte de ese trabajo, se emociona. “Se siente una emoción bonita ver crecer la tierra. Es ver que el trabajo da frutos y que no tiene que ver sólo contigo, sino que con un grupo de gente con el mismo espíritu e iniciativa. Nada de esto es mío, es de una comunidad. Si no están las manos de todos, no sería lo mismo”, dice.</span></p>
<div id="attachment_30922" style="width: 550px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30922" class="size-full wp-image-30922" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/comedor-popular-4.jpeg" alt="Uno de los túneles de plantación que hay en el huerto, y al fondo, una de las jardineras. 14 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)" width="540" height="357" /><p id="caption-attachment-30922" class="wp-caption-text">Uno de los túneles de plantación que hay en el huerto, y al fondo, una de las jardineras. 14 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)</p></div>
<h2>“No es caridad, es <i>kelluwün</i>”</h2>
<p><i><span style="font-weight: 400;">Kelluwün</span></i><span style="font-weight: 400;"> significa solidaridad, apoyo mutuo o reciprocidad en mapudungún. Es también una de las palabras que el Comedor Popular Margarita Ancacoy ocupa como símbolo. Entre sus voluntarias y voluntarios, coinciden en que antes de la revuelta social no existía la unidad barrial y el apoyo que ven actualmente. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“La revuelta nos entregó una relación entre personas, entre vecinos. Hacía mucho tiempo que yo no escuchaba la palabra vecino o vecina de forma tan significativa, de manera tan presente. (&#8230;) Aquí tú ves lazos intergeneracionales, diferentes edades, jóvenes, viejos, y estamos todos por lo mismo. Se han creado relaciones muy bonitas”, cuenta Pepa Martínez.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ximena Sepúlveda, dice que “después del germen de la asamblea barrial que se generó en octubre de 2019, fue la primera vez que sentí que estaba aportando en la construcción de un barrio. (&#8230;) Yo identifico el barrio como una red en donde conozco más o menos a los vecinos, tenemos una relación con los almaceneros, conozco cuál es la necesidad de los vecinos, el problema que los aqueja… yo diría que hay como un inicio de tejido social”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Desde el huerto, Marcelo se emociona al decir que “esto no es caridad, es reciprocidad entre vecines. (&#8230;) Buscamos que no sea asistencialismo, sino que haya una vuelta. De hecho, hay vecines que se han integrado al comedor, que recibían almuerzo, y que ahora se integraron como voluntaries”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Miriam, por su parte, piensa sobre la importancia de la soberanía alimentaria, y el ejemplo del Huerto Productivo Autogestionado Margarita Ancacoy, dentro de las comunidades. “El sistema en el que estamos inmersos te obliga a tener dinero para poder tener alimento, y si no lo tienes, te marginan. Es importante que estas iniciativas perduren en el tiempo y que las comunidades sepan cómo gestionarse; que si no tienes dinero, la comunidad te ayuda. Antes era así, y esa intencionalidad de evitar esta marginación que tiene que ver con lo económico se ve mucho en este proyecto”, dice.</span></p>
<div id="attachment_30924" style="width: 549px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30924" class="size-full wp-image-30924" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2021/09/comedor-popular-5.jpeg" alt="Dos plantines son inspeccionados, antes de ser trasplantados a la tierra. 14 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)" width="539" height="360" /><p id="caption-attachment-30924" class="wp-caption-text">Dos plantines son inspeccionados antes de ser trasplantados a la tierra. 14 de agosto de 2021. (Foto: Isidora Varela L.)</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">Ximena, para explicar el término de </span><i><span style="font-weight: 400;">kelluwün</span></i><span style="font-weight: 400;">, habla sobre el mismo trabajo que se realiza en el Comedor Popular Margarita Ancacoy: “Nosotros nunca vamos a tratar a nuestros comensales como beneficiarios, y ahí surge la frase de que esto no es caridad, es </span><i><span style="font-weight: 400;">kelluwün</span></i><span style="font-weight: 400;">: que yo te apoyo sin necesidad, reciprocidad de verdad. Acá uno le da al otro lo mejor que tiene, eso es </span><i><span style="font-weight: 400;">kelluwün</span></i><span style="font-weight: 400;">, y se piensa en la lógica de una red, en un otro, en una comunidad”.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Actualmente, desde el Comedor Popular Margarita Ancacoy y su huerto, se encuentran en procesos de reflexión y proyectándose hacia el futuro más allá de la pandemia. Quieren conseguir una casa para que el comedor funcione de forma estable y así seguir ayudando a las y los vecinos que lo necesiten, y ofrecer almuerzos sanos a bajo costo para estudiantes y trabajadores del sector.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En cuanto al huerto, buscan poder instalarse no solamente en el espacio que les brinda la Universidad de Los Lagos, sino que también en otros lugares del barrio, pero siempre produciendo para abastecer el comedor. Mientras también piensan en iniciativas más experimentales y educativas para su comunidad, entre ollas, cuchillos, el vapor de la cocina, y también entre jardineras, mangueras, almácigos y plantas que entregarán futuras verduras y alimentos, las y los vecinos del Barrio República se organizan y trabajan en pos del apoyo mutuo, de la colaboración, del </span><i><span style="font-weight: 400;">kelluwün</span></i><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
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