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	<title>acoso sexual callejero &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<link>https://www.puroperiodismo.cl</link>
	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Tue, 12 Apr 2022 20:29:43 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
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		<title>Carolina Jiménez, ex presidenta del Observatorio contra el Acoso: “No pensemos en vagones diferenciados, pensemos en que podamos viajar más cómodas”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/carolina-jimenez-ex-presidenta-del-observatorio-contra-el-acoso-no-pensemos-en-vagones-diferenciados-pensemos-en-que-podamos-viajar-mas-comodas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Catalina Fernández]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Apr 2022 19:28:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[acoso sexual callejero]]></category>
		<category><![CDATA[transporte público]]></category>
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					<description><![CDATA[Tras la presentación de los lineamientos del primer Plan contra el acoso sexual en el transporte público, a cargo de los ministerios de Transporte y de la Mujer y el Gobierno Regional Metropolitano, resurgió una propuesta que busca implementar vagones exclusivos para mujeres en el Metro de Santiago como medida preventiva de acoso. La idea ya había sido rechazada en 2018 por el gobierno de Sebastián Piñera, pues “aislar a las mujeres va justo en contra de lo que tenemos que lograr”, dijo entonces la ministra Gloria Hutt. ¿Podría ser hoy una solución viable? En esta entrevista, la abogada feminista Carolina Jiménez, ex presidenta del Observatorio contra el Acoso Callejero (OCAC), analiza la nueva versión de la propuesta y plantea la inconveniencia de avanzar con una medida que segrega y “no soluciona el tema de fondo”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;"><em>Tras la presentación de los lineamientos del primer Plan contra el acoso sexual en el transporte público, a cargo de los ministerios de Transporte y de la Mujer y el Gobierno Regional Metropolitano, resurgió una propuesta que busca implementar vagones exclusivos para mujeres en el Metro de Santiago como medida preventiva de acoso. La idea ya había sido rechazada en 2018 por el gobierno de Sebastián Piñera, pues “aislar a las mujeres va justo en contra de lo que tenemos que lograr”, dijo entonces la ministra Gloria Hutt. ¿Podría ser hoy una solución viable? En esta entrevista, la abogada feminista Carolina Jiménez, ex presidenta del Observatorio contra el Acoso Callejero (OCAC), analiza la nueva versión de la propuesta y plantea la inconveniencia de avanzar con una medida que segrega y “no soluciona el tema de fondo”.</em></h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">A raíz de las situaciones de acoso sexual, asaltos e intentos de secuestro denunciados en el Barrio Universitario de Santiago durante marzo, la problemática de la violencia de género se ha intensificado en el debate público. Según datos del Ministerio de Transportes, el 93% de las denuncias por acoso sexual callejero son de mujeres.</p>
<p style="text-align: justify;">La gravedad de las denuncias impulsó a la alcaldesa Irací Hassler a tomar acciones y aumentar la dotación policial para intentar frenar estas situaciones que, según las denunciantes, involucran desde acciones de acoso hasta intentos de secuestro. Y el 30 de marzo, los ministerios de Transportes y de la Mujer, junto con el Gobierno Regional Metropolitano que encabeza Claudio Orrego, presentaron los lineamientos del “<em>Primer Plan contra el acoso sexual en el transporte público</em>”, que contemplaría la propuesta de implementar vagones exclusivos para mujeres en el Metro de Santiago. De inmediato ese punto llamó la atención de la ciudadanía y diversos sectores políticos.</p>
<p style="text-align: justify;">No es idea original ni nueva. En 2011, tres diputados de la UDI presentaron <a href="https://www.camara.cl/legislacion/ProyectosDeLey/tramitacion.aspx?prmID=8087&amp;prmBOLETIN=7690-15">un proyecto de ley que iba en esa línea</a> y que quedó en nada. Y en 2018, un grupo transversal de parlamentarios y parlamentarias ingresó un <a href="https://www.cnnchile.com/pais/rechazan-propuesta-de-vagones-exclusivos-para-mujeres-la-idea-no-es-aislarlas-sino-generar-cambios-culturales_20180928/">proyecto de resolución muy similar</a>, el cual fue ampliamente rechazado. La entonces ministra de Transportes, Gloria Hutt, argumentó que “aislar a las mujeres va justo en contra de lo que tenemos que lograr: que puedan viajar donde quieran tranquilas, y eso no implica separarlas”. Y ahora, la actual ministra de la Mujer, Antonia Orellana, considera que avanzar por esa vía sería una forma de “normalizar el acoso”.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Puroperiodismo</strong> conversó sobre el tema con la abogada feminista Carolina Jiménez, ex presidenta del Observatorio contra el Acoso Callejero (OCAC) y actual concejala en la Municipalidad de María Pinto. En esta entrevista, entrega sus argumentos de por qué considera que “ni en ese entonces ni hoy una propuesta así debiese prosperar” y propone otros caminos para enfrentar el problema del acoso en los espacios públicos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–Después del último rechazo en 2018, ¿están las condiciones adecuadas para retomar el debate sobre los vagones exclusivos para mujeres?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La iniciativa esta vez viene del Gobierno Regional que encabeza Claudio Orrego, y no es primera vez que la propone él. Efectivamente, en ese año también se rechazó. Considero que ni en ese entonces ni hoy una propuesta así debiese prosperar, porque, en definitiva, separarnos como mujeres en vagones exclusivos no soluciona el problema del fondo. Lo único que hace es segregar, seguir aislando a quienes somos “potenciales víctimas” de acoso en los espacios públicos. Creo que la solución va por otro lado, por caminos más largos que las autoridades no han querido tomar en estos años, porque si hubiésemos empezado hace mucho con la perspectiva de género, tal vez estaríamos hablando de otras soluciones y de avanzar en otros temas. Una propuesta como esa no debiese prosperar porque además no sólo necesitaríamos vagones exclusivos&#8230;tendríamos que tener buses, salas de clases y hasta calles exclusivas. Un mundo exclusivo para mujeres y disidencias, además se sigue con esta lógica binaria del género.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–¿De qué manera se verían afectadas las disidencias sexuales y personas no binarias? ¿Hay mayor exposición a discriminación arbitraria?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Como tienen una manera distinta de performar el género a lo que uno ve como la manifestación de una mujer o un hombre, estarían claramente expuestes a discriminaciones. El hecho de partir desde una lógica binaria de mujer/hombre ya es una forma de violentar a las personas que se definen como no binarias, entonces, desde esa base implica una forma de violencia y también un tipo de discriminación.</p>
<div id="attachment_31270" style="width: 1610px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31270" class="size-full wp-image-31270" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/Carolina-Jiménez.jpeg" alt="Carolina Jiménez, abogada feminista, concejala de María Pinto y ex presidenta del OCAC." width="1600" height="1200" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/Carolina-Jiménez.jpeg 1600w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/Carolina-Jiménez-800x600.jpeg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/Carolina-Jiménez-1013x760.jpeg 1013w" sizes="(max-width: 1600px) 100vw, 1600px" /><p id="caption-attachment-31270" class="wp-caption-text">Carolina Jiménez, abogada feminista, concejala de María Pinto y ex presidenta del OCAC.</p></div>
<h2 style="text-align: justify;">Enfoque transversal para prevenir la violencia de género</h2>
<p style="text-align: justify;">–<strong>Esta propuesta (de los vagones) está pensada para implementarse dentro de la Región Metropolitana. ¿Qué ocurriría con las mujeres de otras regiones? ¿Cómo revertimos esta situación con perspectiva de género?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Creo que lo que hay que trabajar en sí es una idea desde las comunas, en los gobiernos más locales y también en los regionales, con una perspectiva de género que asuma también las distintas realidades que vivimos y una perspectiva de seguridad humana más feminista. Cuando nosotras nos enfrentamos al espacio público, vivimos distintos tipos de violencia, no solamente en el transporte. Entonces, con los vagones exclusivos estás solucionando una parte muy pequeña del gran problema. Como tú dices, no está considerado para las demás regiones y casualmente es en la RM donde existe mayor conciencia de la perspectiva y violencia de género. Cuando sales un poco del Gran Santiago, hay súper poca conciencia, y en esas zonas también existen problemas de movilidad para las mujeres.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–Claro, usted actualmente es concejala en la comuna de María Pinto&#8230;</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Sí, y hay que tomar el problema de una forma mucho más amplia de coordinación entre los gobiernos locales, regionales y el central para desarrollar políticas públicas que vayan con esta idea de seguridad humana para las mujeres. Por ejemplo, pensar ciudades más para las mujeres y disidencias, con mejores iluminaciones, paraderos más protegidos y mayor seguridad.  Con lo que pasa en el Barrio República, lo que están haciendo es implementar mucha más seguridad, más vigilancia. Claro, nadie quiere vivir con un carabinero al lado todo el día, pero esa parte más represiva o desde la sanción también tiene un efecto inmediato en lo que estamos sufriendo las mujeres hoy día.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–¿No es contraproducente contar con mayor presencia policial considerando que la confianza en la institución está tan baja?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Sí, yo creo que ahí hay un tema grande en cómo a las mujeres y disidencias observamos este sistema policial y judicial. Para nosotras, a diferencia de quienes son hombres <em>heterocis</em>, mirar a las policías es mucho más complejo porque nos hemos enfrentado muchas veces a que no nos toman las denuncias, a que se nos revictimiza y tenemos que contar una y otra vez lo que nos pasó. Hay casos en los que nos dan un agarrón, vas a denunciar y te dicen que le estás dando color. Es contraproducente de alguna manera que te llenen de policías en el área universitaria cuando están las chicas con miedo tanto por lo que les pasa en la calle, como por denunciar.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–¿Qué se debería hacer entonces frente a esta situación?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay que hacer un trabajo por otro lado, desde las policías, que tengan también una perspectiva de género. La primera acogida es importante: cuando vas a denunciar, que te tomen la denuncia ya es un gran gesto. Es la primera violencia a la que nos enfrentamos cuando vamos a denunciar, y la persona no te toma la denuncia o no te toma en cuenta; o toma la denuncia como si no importara. A veces ni siquiera te mira. Esa primera acogida es importante. Por otro lado, ¿a dónde va la denuncia? Porque también hay un desincentivo cuando tu denuncia queda en nada. Ahí tienes el problema del Ministerio Público, de cuánto investigan los fiscales este tipo de delitos y cuándo pasan a conocimiento de los jueces, porque muchas denuncias quedan simplemente archivadas en fiscalía y nunca llegan a tribunales.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>-En 2019 entró en vigencia la <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1131140">ley que tipifica el acoso sexual callejero</a>, ¿considera que desde el Poder Judicial se ha implementado de manera correcta? A partir de lo que menciona desde los fiscales hasta el Ministerio Público&#8230;</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Creo que la norma se debiese complementar, más que modificar, porque ya tenemos tipificados los delitos. Esa fue la principal función que tuvo la Ley de Respeto Callejero, que tipificó algunas conductas como delitos, específicamente los actos de acoso sexual callejero, entonces ahí estamos viendo sólo la mirada más punitivista. No podemos aspirar a que todos los acosadores se vayan a la cárcel o pasen por procesos penales, sino que eso se tiene que complementar con un trabajo previo que va de la mano con la educación y la prevención. Ahí está la importancia de las ordenanzas municipales en contra del acoso callejero que están saliendo, las cuales establecen obligaciones para los municipios en cuanto a prevención. En ese sentido, van más rápido que el Congreso en establecer ciertas legislaciones, pero claro, solo aplicables al territorio del municipio, como lo que se hace en la comuna de Santiago. Te quedas corto, porque no la puedes aplicar a todo el territorio nacional.</p>
<h2 style="text-align: justify;">Punitivismo vs. educación</h2>
<p style="text-align: justify;">–<strong>Usted ha puesto especial énfasis en el trabajo que están haciendo las municipalidades. Al ser concejala, ¿cómo se podría acercar este tipo de enseñanzas (más allá de lo punitivo) a distintas comunas y realidades del país? </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Lo primero que se debiese hacer para poder hacer políticas públicas que sean realmente aplicables y que recojan la realidad de cada territorio, es que a nivel de los municipios se levanten diagnósticos concretos del terreno que te arrojen qué tipo de violencia se está viviendo en el territorio. Y, por otra parte, cuáles son las necesidades reales y cómo las personas ven el problema de la violencia de género, cómo la están entendiendo. A partir de esa base puedes desarrollar medidas que realmente se traduzcan en cambios. Sin tener un diagnóstico del territorio, difícilmente van a poder hacer medidas que se apliquen bien, y ese es el problema de los gobiernos centrales: llegan poco a las distintas realidades de los territorios. Claro, Chile es un país largo y es difícil llegar a entenderlo por completo, pero por eso es importante una coordinación con los gobiernos locales, regionales, centrales.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–Con el acoso callejero fue un tema de años.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Claro, también es necesario salir y hablar con la gente. Empezar a ponerle nombre a las violencias. Con el acoso sexual callejero fue un trabajo de años para que se tratara como tal y que no se hablara de “piropos” ni se le dieran otras connotaciones más «simpáticas», más en la línea de la costumbre en Chile. Empezar a hablar de eso y que incomode es una de las vías principales.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–¿Considera que se debiese tocar dentro de este debate el proyecto de ley de Educación Sexual Integral?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Sí, es fundamental contar en los colegios con educación sexual integral, pero sobre todo hablar de consentimiento. Empezar a entender qué implica el consentimiento, qué implica que salir a la calle no significa que nuestros cuerpos sean públicos por habitar un espacio que sí lo es. Son cosas muy pequeñas que se pueden aplicar desde la primera infancia, obviamente adaptado a los tipos de desarrollo que tienen los niños, niñas y niñes, pero creo que es muy importante, porque al final es la base para prevenir futuras violencias.</p>
<div id="attachment_31268" style="width: 778px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-31268" class="wp-image-31268 size-full" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2022/04/MUEJRES-AREA-EXCLUSIVA-METRO-CDMX-port.jpg" alt="MUEJRES AREA EXCLUSIVA METRO CDMX port" width="768" height="479" /><p id="caption-attachment-31268" class="wp-caption-text">Vagones exclusivos en Ciudad de México. (Fuente imagen: El sol de México)</p></div>
<h2 style="text-align: justify;">Sensación de inseguridad</h2>
<p style="text-align: justify;"><strong>-Según datos del Ministerio de Transportes, al menos un 72% de las mujeres se sienten inseguras en el transporte público. ¿Cómo podríamos revertir esta situación si la propuesta de los vagones exclusivos es segregatoria?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Una de las soluciones que se podrían trabajar sería mejorar la frecuencia y disminuir las aglomeraciones, porque mucha de la sensación de inseguridad se da cuando está la posibilidad de que un tipo se ponga atrás tuyo y te pueda acosar. Por otro lado, en los espacios más vacíos, donde puedes viajar sola, se debería aumentar la seguridad a través de cámaras, números de emergencia o algún sistema al que puedas alertar que estás viajando sola y te sientes insegura. Hay dos vías que se pueden abordar: no pensemos en vagones diferenciados, pensemos en que podamos viajar más cómodas, con menos aglomeraciones. Por ejemplo, en la comuna donde soy concejala (María Pinto) hay un problema de transporte. La gente viaja hacinada en los buses interurbanos, y ahí tienes un problema. No vamos a pedir buses exclusivos para las mujeres, vamos a pedir más frecuencia para que las personas puedan viajar sentadas, tranquilas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>-Desde su experiencia como abogada y ex presidenta del OCAC, ¿es efectivamente el Metro de Santiago el principal medio de transporte donde las mujeres son víctimas de acoso sexual callejero?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No sé si es el principal. Diría que la sensación de seguridad en el Metro ha aumentado. Han ocurrido situaciones mucho más graves (en escala de violencia, digo) en aplicaciones cuando las mujeres viajan solas, y también en plena calle; ya tenemos el ejemplo del Barrio República: ni siquiera te tienes que meter al metro o tomar una micro para ser violentada, y en las aplicaciones de transporte se han dado casos súper graves de intentos de secuestro, abusos sexuales. Hay algunas que se han interesado un poco más en que las mujeres tengan mayor seguridad al momento de viajar, como implementando mejores canales de denuncia o la posibilidad de que conductoras escojan si quieren llevar mujeres u hombres (DiDi Mujeres). Esto te habla también de que el mundo empresarial, no por ser privado, tenemos que demonizarlo tanto, sino que tienen que ir a la par con una conciencia social y una conciencia de lo que viven las mismas usuarias; la responsabilidad social empresarial tiene que ir también orientada hacia los problemas de violencia de género.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–Orrego ha puesto de ejemplo a México, Japón y Malasia para defender su propuesta. ¿Esto se ajusta a la realidad de la mujer chilena?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es bueno mirar las experiencias de otros países, pero es más importante mirar la realidad de los territorios nacionales, porque al final es una política pública que vas aplicar a mujeres que viven acá. Son mujeres que tienen las realidades del territorio que habitan. México tiene otros índices de violencia y se implementó esa medida, pero yo digo que es una medida parche, si consideramos la cantidad de habitantes que tiene México. Tener vagones separados también es una forma de no hacerse cargo de las aglomeraciones y de las violencias que se sufren durante las aglomeraciones también.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>–La ministra Orellana ha manifestado su rechazo a esta propuesta. Aun así, continúa siendo impulsada. Como abogada y mujer feminista, ¿cuál es el diagnóstico que hace al respecto?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es importante la labor que está haciendo la ministra de la Mujer con la transversalización del enfoque de género, lo que implica que en todos los ministerios se considere dicho enfoque al momento de desarrollar políticas públicas. En este sentido, parte de ese trabajo difícil que va a tener es golpear la mesa para ser escuchada. La tarea que está haciendo va en la línea de que el Ministerio de la Mujer sea escuchado por los demás ministerios, y creo que la línea tiene que estar clara ahí; y el Ministerio de Transportes y el Gobierno Regional tendrán que escuchar a la cartera que finalmente nos representa más, porque no se puede hacer una medida para las mujeres sin escuchar a las mujeres.</p>
<p style="text-align: justify;">
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo abordar correctamente el acoso sexual callejero en los medios: un breve instructivo</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/como-abordar-correctamente-el-acoso-sexual-callejero-en-los-medios-un-breve-instructivo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Observatorio Contra el Acoso Callejero]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Mar 2015 14:51:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[acoso sexual callejero]]></category>
		<category><![CDATA[OCAC]]></category>
		<category><![CDATA[tratamiento informativo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=25570</guid>

					<description><![CDATA[La visibilización del acoso sexual callejero no sólo es un desafío social sino que también mediático: cómo los medios abordan el tema sin banalizarlo o simplificarlo. La siguiente columna es una contribución del Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) de Chile, una entidad que nació a fines de 2013 y que en poco tiempo ha logrado instalar la discusión sobre el tema. Sus autoras, <a href="https://twitter.com/opinionmarciana">Myriam Aravena</a> y <a href="https://twitter.com/arolasuribe">Arelis Uribe</a>, resumen los vicios de la cobertura de este tema y también rescatan aquellas miradas que han contribuido a liberar el discurso periodístico de prejuicios y tradiciones heredadas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>La visibilización del acoso sexual callejero no sólo es un desafío social sino que también mediático: cómo los medios abordan el tema sin banalizarlo o simplificarlo. La siguiente columna es una contribución del Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) de Chile, una entidad que nació a fines de 2013 y que en poco tiempo ha logrado instalar la discusión sobre el tema. Sus autoras, <a href="https://twitter.com/opinionmarciana">Myriam Aravena</a> y <a href="https://twitter.com/arolasuribe">Arelis Uribe</a>, resumen los vicios de la cobertura de este tema y también rescatan aquellas miradas que han contribuido a liberar el discurso periodístico de prejuicios y tradiciones heredadas.</h3>
<div id="attachment_26291" style="width: 610px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-26291" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/11/Ilustración-de-Maritza-Piña.jpg" alt="Ilustración de Maritza Piña" width="600" height="400" class="size-full wp-image-26291" /><p id="caption-attachment-26291" class="wp-caption-text">Ilustración de Maritza Piña</p></div>
<p>Partimos desde una convicción: el periodismo y los medios de comunicación deben buscar el cambio social y el respeto de los Derechos Humanos. Para narrar conflictos —sea con imágenes, voces o palabras escritas— hay que comprender las brechas que atraviesan la sociedad actual, tensiones en coordenadas de géneros, generaciones, naciones, territorios o clases sociales. El mundo no es justo y en su desequilibrio es necesario alinearse con los vulnerables, con quienes padecen los daños provocados por esas brechas.</p>
<p>Si existe una ética periodística, que sea ésta.</p>
<p>Seamos honestos: muchas veces las convenciones sociales y las estructuras tradicionales nos superan y las reproducimos sin pensar. O peor, sin preguntamos si estamos dañando a alguien. Cada vez que negamos voces femeninas, que objetivamos mujeres porque sus cuerpos nos darán muchos clics, estamos renunciando a nuestro pensamiento crítico y a la oportunidad de aportar para terminar con una injusticia.</p>
<p>En ese marco, surge un tema nuevo: el acoso sexual callejero, que hace dos años no existía ni en nuestras pautas ni en nuestras conversaciones cotidianas. Hoy sí. Lamentablemente, su cobertura mediática, hasta ahora, ha sido poco feliz.</p>
<h4>VICIOS PERIODÍSTICOS QUE DISTORSIONAN</h4>
<p>Como periodistas, hemos acompañado el recorrido mediático del <a href="http://www.ocacchile.org/" target="_blank">Observatorio Contra el Acoso Callejero</a> (OCAC Chile), desde la gestión de prensa y desde el análisis de lo que nuestros colegas elaboran en los medios. Reconocemos una curva en ese tratamiento. Al comienzo, detectamos una actitud apática o negativa y, con el tiempo, más comprensión. Sin embargo, aún algunos periodistas reproducen mitos, como la idea de que los “piropos” son algo muy “típico chileno” y, por lo tanto, inofensivos.</p>
<p>A continuación, exponemos vicios periodísticos que en vez de informar, distorsionan. Los compartimos para que, en el futuro, exista un tratamiento responsable del acoso sexual callejero.</p>
<p><strong>Escepticismo</strong>: fue la actitud esencial en las primeras apariciones mediáticas de OCAC Chile. En una entrevista de febrero de 2014, un <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Hxnw_PukC-U" target="_blank">periodista de CNN Chile</a> preguntaba, muy sorprendido, a María Francisca Valenzuela, presidenta del Observatorio: “¿Tú crees que a todas las mujeres les molesta que las piropeen? ¿Piensas que lo óptimo es que un hombre no le diga nada a una mujer aunque sea guapa?”. En vez de aplicar un análisis crítico, el periodista desconfiaba <em>emocionalmente </em>de la iniciativa y tendía a hacer preguntas complacientes con el <em>status quo</em>, en lugar de escudriñar el porqué de la reivindicación de la ONG. Esta falta de formación en género del gremio se refleja en otra frase del mismo periodista: “la violencia de género&#8230; estamos hablando de las mujeres”.</p>
<blockquote><p>Casi todos los errores periodísticos aquí citados tienen un elemento en común: abordaron el tema desde la lesiva cultura machista.</p></blockquote>
<p><strong>Desconocimiento</strong>: al pasar el tiempo, el escepticismo fue superado, no así el desconocimiento. Si los y las periodistas desconocen que existen brechas de género, que en la sociedad actual prima una hegemonía de lo masculino por sobre lo femenino y que los géneros establecen relaciones de poder, difícilmente superaremos imaginarios como los que homologan “estudios de género” con “problemas de mujeres”.</p>
<p>Así, como un gran número de periodistas no posee formación en género, este tipo de temáticas son descontextualizadas y distorsionadas.</p>
<p>Por ejemplo, en octubre de 2014, Publimetro tituló: “<a href="http://www.publimetro.cl/nota/cronica/mujeres-en-pie-de-guerra-piden-que-piropos-sean-sancionados-por-ley/xIQnjo!DKi3g6R0oJXI/" target="_blank">Mujeres en pie de guerra: Piden que piropos sean sancionados por ley</a>”. Varias generalizaciones y errores en un sólo titular: primero, nuevamente se asume que las temáticas de género son “problemas de mujeres”, cuando en realidad tienen que ver con relaciones sociales entre varones y mujeres o relaciones de poder entre lo femenino y lo masculino. Luego, se le resta seriedad y profesionalismo a la labor de una ONG al indicar que su objetivo es entablar una “guerra”. Por último, cae en el error más común y difícil de superar a nivel comunicacional y conceptual: el reduccionismo.</p>
<p><strong>Reduccionismo</strong>: sucede cuando el o la periodista se concentra en un aspecto del problema, obviando o minimizando otros. En el caso del acoso sexual callejero, la tendencia general es maximizar los “piropos” —utilizando el tema como enganche, mencionándolos en un lead, titulando con el término— y omitir los casos más graves, como los roces o la toma de fotografías sin consentimiento de las víctimas.</p>
<p>Cuando hablamos de acoso sexual callejero hablamos de una lógica completa de violencia de género, en la que lo masculino ejerce dominación por sobre lo femenino en el espacio público, a partir de agresiones sexuales unidireccionales que van desde frases y sonidos (“piropos” o silbidos) hasta tocaciones no consentidas (“punteos” o “manoseos”). Estas acciones se manifiestan en un abanico de menor a mayor gravedad, pero todas son violencia y obedecen a una cultura machista. Lamentablemente, el error de reducir toda la problemática al “piropo” se ha cometido desde un principio y hasta ahora no ha desaparecido, lo que demuestra lo arraigada y naturalizada que se encuentra esta práctica.</p>
<p>En “<a href="http://www.emol.com/tendenciasymujer/Noticias/2014/02/02/25254/Surge-grupo-chileno-contra-el-acoso-callejero-y-los-piropos.aspx" target="_blank">Surge grupo chileno contra el acoso callejero y los piropos</a>”, publicada en febrero de 2014 en Emol, hay varias reducciones: la nota pertenece a la sección “Tendencias&amp;Mujer”, asumiendo que las temáticas de género sólo le competen a las mujeres y no a toda la sociedad, y el titular alude al acoso callejero y, al mismo tiempo, destaca los “piropos”, como si éstos fueran anexos al acoso y no parte del problema.</p>
<p><strong>Cosificación</strong>: objetivizar un cuerpo, una persona, implica arrebatarle su categoría de sujeto, de ser humano, y se le rebaja a un mero elemento inanimado sin voluntad. Mostrar sólo partes de un cuerpo de forma sexualizada es reproducir la lógica machista de que el cuerpo femenino es un elemento de goce. Esto no ocurre sólo en el piscinazo de Viña del Mar o en la “Vedetón”. Ocurre también en las noticias.</p>
<p>En “Hora 20”, de La Red,<a href="https://www.youtube.com/watch?v=6RAx449OtkA" target="_blank">una nota trató el proyecto de ley presentado por OCAC Chile al Congreso</a>. Aunque en general se abordó de forma responsable, las imágenes de apoyo mostraban piernas aisladas, mujeres con ropa ajustada o derechamente traseros anónimos desplazándose por el espacio público. Esto reproduce el imaginario sexista de que el cuerpo de las mujeres, en sí mismo, es erótico o carga un halo sexualizado.</p>
<p>Por último, un caso especialmente grave. En el marco de la presentación de nuestro proyecto de ley, El Definido escribió <a href="http://www.eldefinido.cl/actualidad/pais/4902/Ley-de-acoso-sexual-callejero-que-sanciona-y-por-que/" target="_blank">“Ley de acoso sexual callejero ¿qué sanciona y por qué?”</a>, donde apareció información errónea, indicando que el “piropo” y las miradas lascivas serían sancionadas, actos que ni siquiera aparecen en el proyecto ingresado al Congreso. Además, se omitían las medidas alternativas que reemplazan las multas y el presidio. Ante dudas, ningún periodista de El Definido se acercó a la fuente —es decir, nosotros—. El error fue enmendado a petición expresa de OCAC Chile, pero el daño ya estaba hecho: muchos lectores y lectoras quedaron con la impresión de que los “piropos” serán sancionados.</p>
<h4>¿CÓMO EVITAR ESTOS ERRORES?</h4>
<p>Volviendo al principio: lo fundamental es tomar conciencia de las brechas sociales y reconocer que el mundo no es igualitario. Luego, ejercer el oficio con ética y sentido crítico. Razonar sobre nuestros propios prejuicios y estructuras tradicionales heredadas.</p>
<p>Hay periodistas que lo han logrado. En <a href="http://www.adnradio.cl/noticias/nacional/beatriz-sanchez-y-acoso-callejero-muchos-temas-no-los-entendemos-hasta-que-se-hacen-evidentes/20141113/nota/2506076.aspx" target="_blank">una editorial radial de “Mediodía en ADN”</a>, Beatriz Sánchez reflexionaba justamente sobre la toma de conciencia. “Hay muchos temas que no se visualizan o que no los entendemos hasta que no se hacen evidentes (&#8230;) Hay formas de violencia que no son explícitas”, decía la conductora. En un <a href="http://lared.cl/2015/programas/intrusos/proyecto-de-ley-contra-el-acoso-callejero" target="_blank">capítulo de “Intrusos”, de La Red, </a>Alejandra Valle pidió explícitamente a la dirección del programa cambiar los GC que aludían a los “piropos”, por el término correcto: acoso sexual callejero. “¿Puedo pedir un favor? Cuando ponemos ese GC de «piropo es un delito» estamos minimizando el problema”. Si ocurre en un programa de farándula, ¿por qué no en los “serios”?</p>
<p>Y ante las dudas, ir a la fuente. Aunque nuestro trabajo es voluntario, en OCAC Chile atendemos a cada periodista que nos requiera. También mantenemos una <a href="http://www.ocacchile.org/">web</a> actualizada con noticias y datos, justamente, para que antes de opinar o informar, la ciudadanía y los periodistas se documenten.</p>
<p>Por último, y quizás el elemento más importante: cambiar la perspectiva. Casi todos los errores periodísticos aquí citados tienen un elemento en común: abordaron el tema desde la lesiva cultura machista.</p>
<p>Cuando se destacan los “piropos” por sobre el acoso sexual callejero grave o cuando se encasilla el problema como una temática de mujeres, en vez de considerarlo una desigualdad social; el periodismo no está cumpliendo su función de mejorar la sociedad, sino que está perpetuando injusticias. La invitación es a fortalecer nuestra profesión, a través de la valorización de lo históricamente oprimido.</p>
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