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	<title>Tamy Palma &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 15 Dec 2017 13:01:48 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
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		<title>Nicolás Copano: «La juventud es el secreto del éxito del periodismo que se avecina»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2015 15:54:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
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					<description><![CDATA[A casi dos meses del fin de “Vigilantes” en La Red, Nicolás Copano —con contrato en el canal hasta fines de junio— está enfocado en sacar adelante una revista que pretende emular la Rolling Stone, y un noticiario que funcionará como vocería de su propia audiencia. Si bien cuenta con el subsidio de seguidores que mantiene desde sus inicios en los medios, el desafío está en la competencia y no en los números: “Tengo fe en el proyecto, porque desde que explotamos superamos con creces a toda la competencia”, advierte.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>A casi dos meses del fin de “Vigilantes” en La Red, Nicolás Copano —con contrato en el canal hasta fines de junio— está enfocado en sacar adelante una revista que pretende emular la Rolling Stone, y un noticiario que funcionará como vocería de su propia audiencia. Si bien cuenta con el subsidio de seguidores que mantiene desde sus inicios en los medios, el desafío está en la competencia y no en los números: “Tengo fe en el proyecto, porque desde que explotamos superamos con creces a toda la competencia”, advierte.</h3>
<div id="attachment_25822" style="width: 1310px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-25822" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/06/copano5.jpg" alt="Foto: Tamy Palma" width="1300" height="867" class="size-full wp-image-25822" /><p id="caption-attachment-25822" class="wp-caption-text">Foto: Tamy Palma</p></div>
<p>Cuatro años intensos: desligarse de su hermano Fabrizio, trabajar con el padre, crear el sitio <a href="http://mqltv.com/" target="_blank">Mejor Que La Televisión</a> (MQLTV), aliarse con radio <a href="http://radiolaclave.cl/" target="_blank">La Clave</a>, hacer un noticiario por streaming hasta llegar a CNN y establecerse en La Red para, sin imaginarlo, volver al origen: un noticiario en Youtube. Con contrato a cuestas, el quiebre laboral ocurrió a fines de abril cuando Nicolás Copano fue avisado una hora antes de salir al aire que su programa “Vigilantes” se terminaba definitivamente.</p>
<p>“Vigilantes” rompió el esquema de la franja de noticias que se emite en horario central con un formato de debate más parecido a lo que existía en CHV con el extinto programa «El Termómetro». Tras años de búsqueda y con un subsidio de seguidores aportado por los eternos adeptos de Copano, el programa se convirtió en el primer producto masivo con el que su conductor alcanzó, por primera vez, la meta de dejar ser “un marginal de TV cable”, como se define él.</p>
<p>Pese a que su contrato es hasta finales de junio de 2015, Copano es cauteloso: “Estando amarrado a un canal no voy a hacer la chanchada de empezar a vociferar qué es lo que voy a hacer próximamente”. Aunque la realidad es que MQLTV, proyecto digital que mantiene de manera paralela a la televisión, avanza a paso firme para convertirse en el primer noticiario web que aspira a competir con los tradicionales de la televisión.</p>
<p><strong>—Previo al fin de “Vigilantes”, ¿hubo indicios concretos de la crisis por la que pasaba el canal?</strong><br />
Todo era una ruleta de especulaciones que se arrastró desde hace casi seis meses atrás. En el último tiempo nosotros respondimos, pero después de las <a href="http://www.latercera.com/noticia/entretencion/2015/04/661-626074-9-director-ejecutivo-de-la-red-lo-que-tenemos-que-hacer-para-sobrevivir-es-tomar.shtml" target="_blank">declaraciones de Javier Urrutia en La Tercera</a>, nació nuevamente una sensación de crisis que es permanente en los canales más chicos, y nosotros seguimos trabajando sabiendo que en esa entrevista se admitían problemas administrativos. Algunas veces se hablaba del fin de “Vigilantes” como de otros programas, pero para nosotros era un chiste y, por lo mismo, trabajamos hasta el último día como cualquier otro día.</p>
<p><strong>—Al margen del programa, ¿cuál es tu situación dentro del canal?</strong><br />
Tengo contrato hasta junio, pero no sé nada de lo que pueda pasar en el futuro dentro de La Red. No he tenido ninguna oferta dentro. Siempre hubo, durante todo mi paso por La Red, distintos proyectos que llamaron más o menos mi atención.</p>
<p><strong>—¿Por qué, entonces, te quedaste en La Red y no te fuiste a un canal más grande?</strong><br />
Es que ahí hay un error popular conceptual, porque para mí todos los canales son grandes. En momentos del año pasado tuve llamados de otras señales televisivas, pero yo sentí que no era el momento. No creo que el problema haya sido seguir en La Red. Mi sensación es que el fin de mi programa es parte del excel. Por lo que nos dieron a entender, quisieron mantenernos hasta el final, pero había un problema de fuerza mayor. Acá lo fuerte es el contexto, porque fue un despido masivo en vísperas del primero de mayo.</p>
<p><strong>—En tu libro <em>Movimiento social media</em> hablas de internet como un medio en sí mismo y que hoy está por sobre los «tradicionales», pero da la impresión de que no puedes abstenerte de participar en ellos. ¿Es tan así?</strong><br />
La pregunta es otra: ¿por qué recurren a mí los medios que son tradicionales?</p>
<p><strong>—Pero eres tú el que acepta.</strong><br />
Sí, pero ¿por qué no lo voy a hacer? No me alejo de la televisión porque es un excelente complemento del relato. Lo que hace la gente conmigo es informarse durante el día y comparte ciertas reuniones en experiencias mediáticas tradicionales cuando me ve en medios grandes.</p>
<p><strong>—Eso tiene que ver más con que el público que tienes te sigue en distintos medios, ¿no?</strong><br />
Es cierto. Tengo una relación extraña con el público. Yo abro la cancha y llega gente que ama, gente que duda o que teme. Lo bonito del fin de “Vigilantes” es que hubo un reconocimiento masivo a la labor de un equipo en el cual estaba yo, que nunca había sentido algo así. Murieron mitos como el que inventaban personas de medios, que era que a mí la gente no me quería. Eso muchas veces lo escuché de parte de periodistas y editores. Y murió ese mito. Yo salí a la calle el día después que terminó “Vigilante” y me agradecían y daban besos. Hoy, me dicen, quieren que vuelva.</p>
<p><strong>—¿Por qué la gente te agradece tanto?</strong><br />
Pasa que cuando pones un contenido que es polarizante, obvio que no te van a decir «te amo» a la primera, pero cuando sienten que ese contenido falta, te vienen a abrazar, porque igual es una lucha titánica. Me he puesto a mirar los noticiarios y no puedo creer que sigan siendo igual de lentos. Es impactante. ¿Cómo sigue esto así?, me pregunto. “Vigilantes” cambiaba las reglas del juego y ofrecía algo más moderno y cercano a la gente.</p>
<h4>MUCHO MÁS QUE LA TELEVISIÓN</h4>
<p>Un programa didáctico y que funcione como vocería de su audiencia es lo que Nicolás Copano está preparando por estos días en MQLTV. El proyecto que partió como plataforma web ya tiene montado un estudio aparentemente improvisado en Providencia. En el programa se abordarán temas de actualidad y la línea editorial, dice, marcará un precedente en cada una de sus notas y entrevistas. “Pretendemos tener un poco de la televisión, pero más pequeña y útil que ella”, cuenta.</p>
<p><strong>—¿Cómo financias tus proyectos?</strong><br />
Soy yo quien asume la responsabilidad de sacar adelante el emprendimiento. Eso desde no pedir ningún fondo, hasta los gastos que se deban hacer. He pensado en pedir un crédito, pero al final siempre decido no hacerlo, porque soy mi propio banco: soy yo el que le pone la plata a la empresa. Entre todo lo que entra, voy abonando y después me auto-devuelvo el dinero. Esto es un emprendimiento propio que tiene un destino propio. Me sirve para ir ahorrando el hacer charlas, capacitaciones y asesorías. Todo eso genera un fondo que dejo a disposición de mi emprendimiento que es un medio de comunicación digital. Para mí eso es el mundo.</p>
<p><strong>—Suenas como un emprendedor de las comunicaciones.</strong><br />
No, esas son definiciones que da la prensa. He hecho cosas y he sido el primero en muchas de ellas, es cierto, pero tengo que confesar que esperé durante muchos años que mis pares que tenían sitios tuvieran un espacio para mí. Yo no quería ser dueño. Esperaba que creciera <em><a href="http://www.paniko.cl/" target="_blank">Paniko</a></em> para apoyar ese barco, donde yo podía llegar a ser una figura interna, pero no quería ser dueño. En esa búsqueda de esperar que otros prosperaran, muchas veces fracasé y decidí crear mis propios proyectos.</p>
<p><strong>—Pares que en esa época eran estudiantes y hoy, en su mayoría, se titularon como periodistas. ¿Cuál fue tu estrategia para lograr posicionarte en nichos periodísticos sin haber terminado la carrera?</strong><br />
Mi estrategia siempre ha sido ser el menos talentoso dentro de un montón de gente genial. Sé coordinar, dar directrices, pero no soy yo el más genial. Aunque ojo: soy alguien que sabe lo que es dormir en redacciones, no es que no haya hecho la pega o que ande por la vida diciendo lo que haría y lo que no. Tengo claro lo que hago; si no, no hubiera durado un año y ocho meses al aire en La Red. Es más, en mis trabajos he durado muchos años: en Publimetro, por ejemplo, debo llevar casi cinco años.</p>
<blockquote><p>«Mi estrategia siempre ha sido ser el menos talentoso dentro de un montón de gente genial. Sé coordinar, dar directrices, pero no soy yo el más genial».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Notas una diferencia entre quienes estudiaron la carrera y tú?</strong><br />
No puedo negarlo: el periodismo te da otra madera, aunque lo bueno de no haber terminado la carrera es que hay estructuras y formas que no me preocupan tanto. Lo malo es que al resto le preocupa mucho, y el resto siempre son más. Yo no terminé porque no me gustaba hacer trampa. Tuve alternativas para seguir, pero no quise. Preferí ir con las mismas reglas de todos, porque tampoco me sentía superior por trabajar en medios.</p>
<p><strong>—¿Cómo sostienes MQLTV en paralelo a La Red?</strong><br />
Tenemos 4 millones de mega pageviews en un mes, imagínate lo que es eso para una marca. Es un sitio multiplataforma, se adapta fácilmente y está en todas las redes sociales. Hay puntos que se heredan de mis cuentas que son, básicamente, los que me van siguiendo en mis proyectos. Nuestra audiencia demuestra que en la medida que he ido creciendo en edad el público lo hace conmigo. Además, hemos trabajado con distintas marcas como VTR, SCD, Injuv y Concha y Toro.</p>
<p><strong>—¿Cómo pretendes que MQLTV escape del esquema de sitio web juvenil tradicional?</strong><br />
Nos ha ido bien, así que la expectativa es mayor. Tengo fe en el proyecto, porque desde que explotamos superamos con creces a toda la competencia (Paniko, <a href="http://www.disorder.cl/" target="_blank">Disorder</a>, <a href="http://www.niuradio.cl/" target="_blank">Niu Radio</a> y <a href="http://rockandpop.cl/" target="_blank">Rock and Pop</a>), lo que nos posiciona lejos de algo tradicional. A través de diversas herramientas he podido tener claridad de cuál es mi audiencia y sus intereses. Sé que aman las series, la política y que les interesa la actualidad. Con eso ya sabemos cómo llevar a cabo los proyectos que tenemos sobre la misma página.</p>
<p><strong>—¿La alianza con radio La Clave era estratégica o estaba más vinculada a una línea editorial donde era primordial juntarse?</strong><br />
Es otra cosa: con La Clave tenemos una gran relación, porque cuando nació fue con un sistema de medios propios y decidimos complementarnos. Hace un año somos como un T13 Radio en La Clave, pero por adelantado. Hemos transmitido hasta conciertos. Lo grato es que acá no hay nadie que tenga más de 30 años. Somos todos veinteañeros, y eso nos ayuda a refrescarnos e innovar.</p>
<p><strong>—¿Cómo suplen la falta de trayectoria en medios que un joven sub 30 generalmente tiene?</strong><br />
Eso lo acordamos. Nos pusimos la meta de ser un medio hecho por sub 30 que se financia a sí mismo y que tiene a los principales anunciantes del país interesados. Además, genera contenido para otras marcas y otras empresas. Es una súper redacción a la que le está yendo bien sin importar la edad. La juventud es el secreto del éxito mejor guardado del periodismo que se avecina.</p>
<p><strong>—¿Cuál es el proyecto más inmediato que puede reemplazar lo que hacías en La Red?</strong><br />
Nada lo va a reemplazar porque no me gusta hacer el mismo trabajo dos veces. Por ahora nuestra web es un diario para los que no leen los diarios. Como hoy en día nadie lee diarios, nos propusimos ser uno, pero gráfico. Uno que tenga cosas precisas.</p>
<p><strong>—Claro, pero son los temas de medios tradicionales y sus plataformas asociadas las que marcan la pauta del día siguiente.</strong><br />
Nosotros queremos ser otra plataforma donde la gente se va a poder informar de igual manera que en un medio tradicional. Estamos pensando en grande: nuestro nuevo proyecto es una Rolling Stone pero de género. Estamos postulando a fondos para financiar el proyecto donde la vocera del <a href="http://www.ocacchile.org/" target="_blank">Observatorio contra el Acoso Callejero</a>, María Francisca Valenzuela, lo dirige. En MQLTV ponemos los recursos nomás, porque ahí yo no tengo más poder que una visión editorial. Soy uno de los productores ejecutivos del proyecto, pero no soy el líder.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Alejandro Jofré, director de Paniko: “No me imagino un mejor periodismo que el que puede ofrecer internet”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/alejandro-jofre-director-de-paniko-no-me-imagino-un-mejor-periodismo-que-el-que-puede-ofrecer-internet/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 May 2015 14:39:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Jofré]]></category>
		<category><![CDATA[medios digitales]]></category>
		<category><![CDATA[Pániko]]></category>
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					<description><![CDATA["Paniko empezó por aburrimiento", recuerda Alejandro Jofré en este testimonio sobre el proyecto que fundó el año 2003 y que hoy congrega a una comunidad de lectores en torno a la música, los libros, el cine y la cultura que suele no tener cabida en los medios tradicionales. Independencia, resistencia, diversión: esta es parte de su receta para sobrevivir cuando otros proyectos han quedado en el camino.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>«Paniko empezó por aburrimiento», recuerda Alejandro Jofré en este testimonio sobre el proyecto que fundó el año 2003 y que hoy congrega a una comunidad de lectores en torno a la música, los libros, el cine y la cultura que suele no tener cabida en los medios tradicionales. Independencia, resistencia, diversión: esta es parte de su receta para sobrevivir cuando otros proyectos han quedado en el camino.</h3>
<p><img decoding="async" class="alignnone wp-image-25791 size-full" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/05/paniko.png" alt="paniko" width="1300" height="700" /></p>
<p>Cuando me preguntan si <a href="http://www.paniko.cl/" target="_blank"><em>Paniko</em></a> es un blog, una página de entretención o si es un medio de comunicación informativo, mi respuesta es clara: está más cerca de algún hiperónimo que contenga a las tres. Los primeros cinco años de vida de <em>Paniko</em> sirvieron para darle carácter al monstruo y los siguientes cinco para intentar un modelo que pueda pagar colaboraciones sin parecer las primeras hojas de <em>Esquire</em>. En adelante, todo ha sido mejor que ayer y peor que mañana. Ya lo dijo Spinetta: mañana es mejor.</p>
<p><em>Paniko</em> empezó por aburrimiento. Tenía diecisiete años y venía de un colegio católico pero yo no era católico, y vivía en Santiago pero no era santiaguino. Entonces entré a estudiar periodismo pero no para ser un periodista en el estereotipo del funcionario de oficina sacado de la revolución industrial o el yuppie de agencia, sino que otra cosa que estaba por descubrir. Recuerdo una frase de Cortázar: es preferible ser un suicida que ser un zombi. Así empezó Pániko en 2003, en una escuela de periodismo, como un fanzine de cultura pop escrito por adolescentes. Así duramos dos números hasta que alguien nos prohibió seguir imprimiendo en la universidad y, bueno, vimos la oportunidad de saltar a internet. Creo que tenía algunas intencionalidades. Una era la beatnik, de libertad suprema, y la otra era de displacer con lo que podíamos leer en revistas, suplementos y las páginas finales de los diarios, que más que salchichas parecían un trago de esa agua donde se cuecen.</p>
<p>Los hitos de la página no están amarrados a ganar seguidores. Eso va por otra cuerda. En un inicio queríamos presentar las conversaciones que nos marcaron, escuchar los discos que nos gustan, escribir largo del último libro que nos voló la cabeza. Puede sonar mínimo pero estoy seguro que es imposible para otros colegas en su horario de trabajo, y eso lo saben los que nos leen. Eso mismo te lleva a presentar temas antes o mejor que otros medios, porque hay otro mecanismo detrás, porque los intereses son otros. También está el componente humano, que es el motor de todo esto: una mezcla de generosidad, inteligencia, humor, talento, desprecio, curiosidad y rebeldía de muchas personas que han participado y siguen colaborando.</p>
<blockquote><p>La web siempre va a estar un paso adelante. No soy un experto pero por soportes, por alcance, por espacio y por lo instantáneo, no me imagino un mejor periodismo que el que puede ofrecer internet y su técnica.</p></blockquote>
<p>Al lector de <em>Paniko</em> lo imagino como alguien distraído que deja preguntas pero también muchas respuestas, solo que no las sabemos leer. Según los números de las redes sociales, los hombres en el rango 25-34 son el mayor grupo de lectores, aunque en total, esto es sumando todos los grupos de edades, las mujeres son más. Y el grueso de lectores, más del 70% del total, está entre los 18 y 34 años, que es el mismo grupo que usa las redes sociales.</p>
<p>Las dificultades que tenemos son las mismas por las que atraviesa cualquier periodista. Siempre va a ser más difícil que hable el poder, sea económico o político, o dicho de otra manera, mientras más marginal es la fuente más fácil el acceso. Como una tendencia, la reconstrucción de vidas ajenas que hace cierto tipo de periodismo misteriosamente se da mejor con los marginados. Un buen ejemplo es el caso del asesinato de Daniel Zamudio y el libro del periodista Rodrigo Fluxá: la investigación llega hasta la misma cama de sus padres en la periferia de Santiago, pero no sabemos ni siquiera el nombre de alguien tan cercano como su pareja, un ejecutivo de un banco que duerme en Providencia. Eso te demuestra que es una dificultad transversal a cualquier periodista y también otra forma de violencia que aparece solapada cuando se enciende la grabadora.</p>
<p>No creo que seamos la generación post Zona de Contacto. A mediados del 2000, como pasó con la música, el panorama general estaba dividido en compartimentos. Internet potenció una gran variedad de voces y estilos que hilando muy fino tienen algunas patas en común. <a href="http://plp.cl/" target="_blank"><em>Porlaputa</em></a>, <a href="http://gugulson.com/" target="_blank"><em>Gugulson</em></a>, <a href="http://noesnalaferia.cl/" target="_blank"><em>Noesnalaferia</em></a>, <a href="http://lalegal.cl/" target="_blank"><em>La Legal</em></a> y Pániko, por ejemplo, aparecieron o se pensaron desde San Bernardo. Eso me parece interesante y también, diferencias más y menos, mucho más generacional y misterioso.</p>
<p>Mi receta del éxito es dormir no más de seis horas, comer a deshoras, y estar más o menos nueve horas solo. O sea, lo que para Julio Villanueva Chang significa editar —ja. Al menos para mí, se trata de ser autónomo y de conseguir ese placer que da hacer lo que uno quiere, sin concesiones y sin traicionarse uno mismo. También se trata de una cuestión de resistencia. En doce años de Pániko he visto a muchos «proyectos exitosos» quedarse en el camino y a algunos mecenas que intentan comprar algo que solo se resuelve con el tiempo. Supongo que en lo que hago hay algo atávico y también algo de la vida en provincia, donde el tiempo es de cosecha y siembra. Se contrapone al tiempo lineal que propone cierto modo de vida actual y tan bien representado en esa gente que viaja fuera del país dos semanas al año y que el resto del tiempo se la pasa en un eterno ciclón de obligaciones y metas, anhelando el fin de semana para salir a gastar.</p>
<p>Me parece que la discusión sobre la caída del papel y preponderancia de internet es un tema zanjado y muy fome. La web siempre va a estar un paso adelante. No soy un experto pero por soportes, por alcance, por espacio y por lo instantáneo, no me imagino un mejor periodismo que el que puede ofrecer internet y su técnica. Hay algunos problemas, claro, como que los medios están gobernados por gente muy vieja o ignorante de estos asuntos, que los avisadores no se atreven con los medios independientes como sí lo hacen con los tradicionales, o que las grandes ideas en internet están adelantadas a sus propios entornos, como la argentina Cuevana que fue legalizada y desplazada por la estadounidense Netflix, que terminó llevándose el crédito y la gloria.</p>
<p>Los avisadores se atreven poco con medios independientes muy seguramente por problemas de endogamia o clientelismos con otros medios. Incluso algunas agencias creen que por avisar en tu sitio pueden controlar tu pauta: en 2012 tuvimos un problema con una oficina que representaba a una marca de aguas desabridas. Publicamos <a href="http://www.paniko.cl/2012/02/llego-el-agua/" target="_blank">la crónica del evento de lanzamiento con</a> Devendra Banhart en un muelle de Valparaíso, e ipso facto dejaron de darnos campañas. A pesar de eso, nunca bajamos el texto.  Acualmente nos movemos con avisos comerciales y nuestros propios aportes desde la vereda freelance.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Historias Extremas» de Federico Bianchini: periodismo al filo de la muerte</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/historias-extremas-de-federico-bianchini-periodismo-al-filo-de-la-muerte/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Nov 2014 15:28:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Anfibia]]></category>
		<category><![CDATA[Crónicas]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Bianchini]]></category>
		<category><![CDATA[Historias extremas]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>
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					<description><![CDATA[El dolor, la desolación y la urgencia son los tópicos de <em>Historias Extremas</em> (Editorial Ceibo), el libro de crónicas del periodista y editor de la revista <a href="http://www.revistaanfibia.com/"><em>Anfibia</em></a>, Federico Bianchini. Algunas son escritas en tercera persona; otras, relatadas por el protagonista, pero siempre cumpliendo el objetivo: "Narrar experiencias de gente que coqueteó con la muerte", como nos cuenta el autor a través de un correo electrónico. El libro se lanzará el jueves 6 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa). Aquí tres preguntas con el autor y, más abajo, un adelanto del libro.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>El dolor, la desolación y la urgencia son los tópicos de <em>Historias Extremas</em> (Editorial Ceibo), el libro de crónicas del periodista y editor de la revista <a href="http://www.revistaanfibia.com/"><em>Anfibia</em></a>, Federico Bianchini. Algunas son escritas en tercera persona; otras, relatadas por el protagonista, pero siempre cumpliendo el objetivo: «Narrar experiencias de gente que coqueteó con la muerte», como nos cuenta el autor a través de un correo electrónico. El libro se lanzará el jueves 6 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Santiago (<a href="http://www.ceiboproducciones.cl/wp-content/uploads/2014/10/InvHistoriasExtremasFILSA-2014.jpg" target="_blank">descarga invitación</a>). Aquí tres preguntas con el autor y, más abajo, un adelanto del libro.</h3>
<div id="attachment_25296" style="width: 1310px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-25296" class="size-full wp-image-25296" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/11/Federico.jpg" alt="Foto gentileza Federico Bianchini." width="1300" height="867" /><p id="caption-attachment-25296" class="wp-caption-text">Foto gentileza Federico Bianchini.</p></div>
<p><strong>—¿Cómo fue la selección temática de las historias reunidas?</strong><br />
Las crónicas en <em>Historias Extremas</em> fueron hechas a lo largo de varios años. La idea era contar situaciones de gente que por deporte, placer o azar se encuentra en una situación límite. Relatar el mundo de los llamados “deportes extremos”, de forma que pudiera interesarle a personas que están lejos de ese mundo. De alguna u otra manera, todos estamos cerca del miedo a la muerte, el peligro y la urgencia. Sólo que en este tipo de escenarios (montañas, ríos, mares) y carreras (de más de cien kilómetros de distancia o que incluyen diferentes disciplinas como esquí o kayak) esa distancia se acorta, la intensidad se profundiza. Algunas de las historias están escritas en tercera persona, otras en primera. Después de varias entrevistas traté de armar, con las voces de los personajes, un relato que con tensión narrativa describiera esas horas de adrenalina.</p>
<p><strong>—¿Los textos eran entrevistas particulares o siempre los pensaste en crónicas como material de libro?</strong><br />
Los textos fueron pensados de manera independiente. Creo que eso sirvió para detenerme con sigilo en cada uno. De otra manera, estimo, no habría podido terminar el libro (pero eso solamente por una incapacidad personal).</p>
<p><strong>—El tipo de relato está muy vinculado al vértigo de la ficción y rapidez de autores mexicanos como Fadanelli o Cristina Rivera Garza. ¿Qué tan cercano a eso estás?</strong><br />
Supongo que debo estar influenciado. No creo que por ellos porque, lamentablemente, no los he leído. Con Fadanelli me crucé una madrugada en el baño de un bar de Distrito Federal. Yo entraba y él volvía de los mingitorios. Lo saludé de palabra, pero no nos dimos la mano por razones obvias.</p>
<hr />
<h2>La historia de un rescate</h2>
<p><em>(Locura y pasión en la cima del mundo)</em></p>
<h3>Resignaron su récord para salvar la vida de otro alpinista. La polémica detrás del oxígeno que algunos se niegan a usar aun al borde de la muerte, y los 50 mil dólares que puede costar la conquista del Everest. Los mellizos de la montaña y los códigos que se manejan en el más extremo de los deportes.</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright  wp-image-25297" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/11/Tapa-Historias-Extremas.jpg" alt="Tapa Historias Extremas" width="441" height="662" /></p>
<p>En la foto se ve el cielo nepalés veteado por nubes difusas, el desnivel de la montaña, la nieve, lo áspero de las rocas: la inmensidad del Himalaya. Se ve, en primer plano, de espaldas, a un hombre, con una enorme mochila gris, una campera roja y botas con crampones, que mira hacia un punto no tan lejano en dirección a la cima. Y más allá, donde termina la nieve y aparecen las rocas, se ve también un bulto amarillo.</p>
<p>En la foto no se ve que ese bulto amarillo es un alpinista que hace dieciséis horas espera que alguien lo ayude. Estática, la imagen no muestra que el hombre de espaldas, que hace un día subió al Everest, que hace menos de tres horas salvó de la muerte a una pareja, va a rescatar, también, al alpinista de campera amarilla. No se ve, tampoco, lo que vendrá después: las denuncias por abandono de persona, el sentimiento de culpa de quienes no pudieron ayudar, las peleas, las notas a los argentinos heroicos, el debate por el uso de oxígeno, de corticoides, las amputaciones, la discusión sobre si esto sigue siendo un deporte o si todo se transformó ya en un negocio inmenso.</p>
<p>Y sin embargo, esta foto, que no podrá ser publicada por un acuerdo entre rescatado y rescatistas, dice mucho más de lo que muestra. Dice que hay cosas que se cuentan y otras que quedan allá arriba, enterradas en la montaña.</p>
<p>El domingo 22 de mayo, alrededor de las dos y media de la mañana, camino a la cima del monte Lhotse, en Nepal, el andaluz Manuel “Lolo” González se dio cuenta de que no tenía su piqueta. Volvió a la carpa a buscarla. Cuando retomó el sendero sintió de golpe unas irrefrenables ganas de ir al baño. La falta de inodoro a ocho mil metros de altura y el traje preparado para soportar vientos de cien kilómetros por hora hicieron que la cotidiana acción demorara más de lo previsto. Sus compañeros de cordada siguieron subiendo. Él llegó a la cumbre a las tres y media de la tarde.</p>
<p>Lolo se acuerda de que en la cima de la montaña se sacó una foto con el iraní Mahdi Amidi. Se acuerda de que el hombre le dijo que prefería esperar a una pareja de españoles que habían quedado retrasados; que empezó a bajar tranquilo, disfrutando del paisaje. Se acuerda de que a las siete de la tarde armó el teléfono satelital, llamó al campamento base, pidió que le llevaran agua caliente. Después, no se acuerda de nada más. En realidad, se acuerda de los sueños que, cree, hicieron que se moviera, que caminara en medio de la noche helada. De esas cuatro alucinaciones por las que hoy está vivo.</p>
<p>Una. Sobre la ladera de la montaña hay casas incrustadas en la nieve. Desde las puertas se asoman nepaleses que le hablan, le dicen que siga, le indican el camino.</p>
<p>Dos. Tres guardaparques vienen a pedirle ayuda. Dicen que se les rompió el auto. Lolo hace un llamado por teléfono y, al rato, llegan tres hombres que arreglan el problema: le ofrecen alcanzarlo a algún lugar. Él responde “no”: prefiere quedarse por ahí.</p>
<blockquote><p>El frío es como el fuego: avanza sobre la piel y quema, deja ampollas de primero, segundo, tercer grado. Si el frío llega al hueso, no queda opción, habrá que amputar.</p></blockquote>
<p>Tres. Un sherpa le pregunta por un nuevo hotel que han abierto en la zona. Caminan juntos, suben por la pendiente hasta llegar a una moderna construcción. Más tarde, otro sherpa. También busca el hotel. Él lo acompaña. Luego, una mujer. Lolo va con ella pero protesta, se pregunta qué pasa que todo el mundo viene a preguntarle, hoy, dónde diablos queda ese lugar.</p>
<p>Cuatro. Camina en la nieve, un rato largo, hasta llegar al campo base. Sin embargo, ahí, no hay nada. Piensa: han quitado las tiendas, han sacado todo. Está amaneciendo y él está cansado. Piensa: me voy a tumbar un poquito, con buena luz, seguro, encuentro el campamento. Se acuesta a dormir. Allí, en un rato, lo encontrarán los argentinos: Damián Benegas y Matías “Matoco” Erroz.</p>
<p>Pero no todavía, porque a Damián le faltan seis horas para llegar a esa altura: ahora está en su campamento, junto con su compañero Matoco, descansando luego de hacer cumbre en el Everest. El objetivo siguiente es subir al Lhotse (8.516 metros) y al Nuptse (7.861 metros), hacer las tres cumbres sucesivas y lograr, así, un récord; pero entra una llamada de radio: es su hermano mellizo, Willie, desde el campo base, que le dice que hay un problema.</p>
<p>—Sé que una persona no llegó al campo cuatro: está perdida. Del resto de la expedición, cinco o seis españoles, no se sabe nada.</p>
<p>Y como si algo se le hubiera encendido dentro, Damián se pregunta qué hacer. Trata de averiguar dónde pudo perderse el hombre. Si salió a tal hora, si llegó a la cumbre, si la última comunicación satelital la tuvo… y después no se sabe nada más: debería estar acá.</p>
<p>Cuando todo haya pasado, varios de los alpinistas que estuvieron esa noche en la montaña saldrán a defenderse de las críticas por haber abandonado a un compañero, por haber dejado morir a una persona. Aclararán que ellos no fueron juntos. Dirán que eran escaladores independientes, que no estaban todos en el mismo grupo. El español Lolo, que será rescatado por los argentinos, comparte carpa con Juanjo Garra y con Juanito Oiarzabal. Garra, en declaraciones a una revista española confesará haberse sentido mal por la situación. “Me duele no haber tenido la fuerza y el coraje para ir por él. Desde el campo base nos dijeron que bajásemos, pero ésa no es excusa”. Oiarzabal, en cambio, dirá: “Yo iba solo, compartiendo el permiso de la expedición con algunos alpinistas que conocía. Pero nuestra responsabilidad colectiva se acababa en el campo base. A partir de allí comenzaba la responsabilidad personal”.</p>
<p>Aún falta para eso. Damián y su compañero Matoco recién salen a buscar al hombre que está perdido. Sin embargo, cuando ven a lo lejos una mancha amarilla, escuchan más cerca los gritos de ayuda: el resto de la expedición. Primero, lo urgente. Luego, deciden, irán por el cadáver. Dentro de una carpa encuentran a dos españoles: la burgalesa Isabel García y el vizcaíno Roberto Rodrigo: él, muy mal. Ciego, ¿con edema cerebral?, y con los dedos negros. El frío es como el fuego: avanza sobre la piel y quema, deja ampollas de primero, segundo, tercer grado. Si el frío llega al hueso, no queda opción, habrá que amputar.</p>
<p>Aunque ahora eso no se piensa, porque lo que hace Damián es sacarse la máscara de oxígeno, para dárselas. Ellos, no entienden demasiado, le preguntan quién es. Les explica: les va a pasar la máscara, vino a rescatarlos. Y ellos, entonces, dicen que no. Y Damián: “¡Estoy acá arriesgando mi vida por ustedes! ¡Ya se murió otra persona en esta montaña, no quiero que se muera nadie más!”. Pero los españoles insisten. La verdad, oxígeno ellos prefieren no tomar.</p>
<p>En 1978, después de que el italiano Reinhold Messner demostrara que el cuerpo humano soporta un ascenso al Everest sin ayuda, empezó la polémica. Y a pesar de que el oxígeno está clínicamente exigido para quienes suben a más de 7.000 metros; de que la Agencia Mundial Antidopaje no lo considera doping; de que éste no es un deporte reglado (no hay puntos, controles ni clasificación), en algunos lugares como el País Vasco, donde empresas y gobiernos financian a sus deportistas, el hecho de ponerse la mascarilla unos segundos puede significar la pérdida del patrocinio. Que aunque uno haya llegado a lo más alto de la montaña, otros escaladores digan que no, que esa cumbre no cuenta. La polémica existe. Y los que se oponen a esta rigidez se preguntan por qué entonces la dexametasona, un fuerte corticoide, que los españoles usan cuando sienten que no dan más, que están entrando en edema cerebral, no es doping. Y dicen también que quienes hablan de la pureza de la escalada dependen de expediciones comerciales que usan oxígeno: que suben primero y ponen cuerdas fijas que ellos, después, van a usar en silencio.</p>
<p>Hoy, sentado en la oficina de un negocio de ropa de un shopping de Buenos Aires, un mes después del rescate, el mate en la mano, Damián Benegas dice que en ese momento, en esa carpa, no era él. Era un ser desensibilizado tratando de salvar a otra persona. Era una máquina de reaccionar. “A veces pienso: pobre flaco el español. Pero yo tenía enfrente dos personas que no querían ser ayudadas”.</p>
<p>Además de deshidratación, la falta de oxígeno puede provocar cambios en los parámetros sanguíneos, daños en los pulmones, el nervio óptico, el cerebro. Puede hacer que el corazón de una persona, de un segundo a otro, deje de latir.</p>
<p>Escribe en su blog el español Roberto Rodrigo la crónica del rescate; él ciego, los dedos congelados: “Son argentinos. Llegan a la tienda y nos dicen que vienen a rescatarnos. A mí me colocan directamente una bombona de oxígeno (mira por dónde, yo que siempre he estado en contra de llevar oxígeno, incluso de emergencia… pero en las circunstancias en las que estoy creo que me puede ayudar a salir de aquí) y me vendan los ojos totalmente. A Isa también le quieren poner el oxígeno pero ella no quiere ya que dice que no lo necesita, se encuentra bien. Prefiere que me lo pongan a mí. La verdad es que ella estaba cansada después de tantas horas bajando, pero la conozco y sé que podía salir de allí sin él; de hecho así lo hace. Un argentino se enfada y arremete contra ella diciendo bastantes burradas (los nervios son traidores y malos consejeros, así que no le doy más importancia)”.</p>
<p>Un sherpa sube y ayuda a Roberto Rodrigo, ciego, con congelamientos en manos y pies a bajar hasta el campo dos, donde lo vendría a buscar un helicóptero. Isabel García baja con el iraní Mahdi Amidi.</p>
<p>A través de la radio Willie, que está junto con otras personas en el campamento base coordinando el rescate, le dice a Damián: “Bueno, ahora, antes de ir a buscar el cuerpo, descansá, comé algo”. Y Damián, que ahora ceba un mate caliente, dice que a su hermano le presta atención hasta un momento. “Estoy a ocho mil metros. Dejame hacer las cosas tranquilo”.</p>
<blockquote><p>Cuando en la montaña un alpinista encuentra un cadáver, se acerca y lo ata a una piedra, para que el viento no lo vuele, la nieve no lo tape, para que no se convierta en un desaparecido más.</p></blockquote>
<p>Veinte grados bajo cero de temperatura, vientos de cuarenta kilómetros por hora, Damián, campera de duvet, máscara de oxígeno, movimientos lentos como los de un astronauta, vuelve a ver a unas diez cuadras hacia arriba, lo que supone es un cuerpo muerto. La foto que no será publicada.</p>
<p>Cuando en la montaña un alpinista encuentra un cadáver, se acerca y lo ata a una piedra, para que el viento no lo vuele, la nieve no lo tape, para que no se convierta en un desaparecido más. “No hay nada peor para una familia que no saber qué pasó. Desconocer dónde está el cuerpo es no tener un final. Entonces uno suele ir, poner un clavo en la roca, y sacar una foto”, dice Damián.</p>
<p>Entonces sube y lo ve tirado, en posición fetal, y piensa en una película de terror. Por radio, se comunica con Willie, le pregunta cómo se llama esta persona. Y Willie, desde el campamento base, dice: Lolo. Y Damián piensa: voy a gritar y si no se mueve, al menos, los malos espíritus van a alejarse. Y Grita: ¡Lolo! Y el cuerpo, la mancha amarilla, a unos cien metros de él, se estremece y entonces él dice: “¡Shit!”. Porque ahora es cuando realmente las cosas se complican. A más de ocho mil metros de altura, una cuadra son diez cuadras, un paso son diez pasos y si uno se saca la mascarilla de oxígeno y no se mueve lento, como si estuviera actuando, es probable que nada salga bien.</p>
<p>—Willie, ¿Y ahora qué hacemos?</p>
<p>Y Willie, a dos meses de aquel día, sentado en una oficina de un canal de televisión, dice que el escenario es como el que se le plantea a un bombero frente a un incendio. Está apagando las llamas en el primer piso y le avisan que en el cuarto hay una vieja, sola, con su gato: nadie quiere meterse dentro de ese fuego. Cualquiera tiene un miedo atroz. El cansancio de haber hecho cumbre en el Everest el día anterior, el estrés, la poca comida (barras energizantes, mucho mate), las veinte horas que faltaban hasta llegar abajo con una persona viva, sin máscaras de oxígeno, sin una camilla. “Si el rescate no se puede hacer, no se hace. La persona quedará ahí arriba”, dice Willie aunque también dice que si uno toma la decisión de meterse en el fuego, después, es casi imposible volver atrás.</p>
<p>Su hermano Damián, que subió la escalera con las llamas bajo los pies, cree que no existe un código de montaña. Dice que el respeto hacia la vida es uno, que se cumple ahí, en una ruta o en el medio de un valle. “Hubo personas que me dijeron: qué bajón que al final no pudiste terminar la expedición, llegar a la cima de esas tres montañas. Y mi respuesta fue que salvamos tres vidas. Y que las tres cumbres van a seguir ahí, pienso que pueden esperarme”.</p>
<p>—Esperá un poco. No te acerques. Pensá bien lo que vas a hacer —dice Willie, desde lejos, ahora preocupado.</p>
<p>Damián, desoyendo a su hermano, se acerca a Lolo. Le habla, le pregunta cómo está. El español, todavía confundido, pide dexametasona.</p>
<p>—No te pongas abajo, ni al lado. Trabajá desde arriba. No te ates a él, que si se cae te lleva. ¿Ok? Anclenlo a una roca. Tenés hasta las cuatro de la tarde, Damián. Estén donde estén, el rescate termina a las cuatro y ustedes vuelven. No largués el oxígeno. No me importa: no largues el oxígeno.</p>
<p>Lolo abre los ojos y durante unos segundos no entiende dónde está. No siente las piernas, piensa que se cayó, que las tiene quebradas. Matoco consigue atarlo a una roca. Ahora, tienen que trasladarlo 150 metros hacia la izquierda. ¿Cómo? Como sea.</p>
<p>Damián, el mate en la mano, recuerda que de a ratos miraba atrás, se fijaba si su rescatado seguía vivo. “Che, Lolo, ¿estás bien? Y si no me decía nada: ya está, buenísimo, lo dejamos acá, mañana lo buscarán. Pero siempre estaba ahí; atento. Incluso preguntándonos cómo estábamos nosotros”.</p>
<p>Y hoy, el sobreviviente dice que si alguien que no practica este deporte, que no conoce de qué va la historia, ve cómo se arrastra a un rescatado en el medio de la montaña, puede pensar cualquier cosa. “Puede parecer que es violencia injustificada. Pero si para que reaccione hay que darle dos tortazos, habrá que dárselos”.</p>
<p>Pasó. En febrero de 2009, el canal 7 de Mendoza emitió una filmación del rescate fallido del guía Federico Campagnini en el Aconcagua. Los diarios hablaron de crueldad, el Gobierno provincial echó al jefe de la patrulla, el padre del guía dijo que a su hijo lo dejaron morir. “El video fue una edición de cinco minutos de un proceso que duró dieciséis horas”, dice Willie Benegas, que estuvo en el rescate. Y dice que los contextos son distintos, que no se puede analizar una situación con los parámetros de otra. Que no todo es tan simple. Que el rescatista tiene que ser directo, frío, mantener alta la adrenalina, estar en actitud de enojado. Que si se sacara un guante para limpiarle la nieve de la cabeza al rescatado y el guante se volara, habría que amputar, como mínimo, uno o dos dedos.</p>
<p>“Hasta que llegamos a la cuerda fija, Damián me daba unos empellones, unos empujones para arriba que eran increíbles —dice por teléfono Manuel Lolo González—. Pero no estuvo mal. Sin esos gritos, dándome besos, yo no iba a reaccionar”.</p>
<p>Antes de tomar el mate, Damián dice que Lolo quería vivir. Que parecía un borracho caminando en una calle desierta: se paraba y de nuevo al piso, pero que puso todo. Lo que tenía y más.</p>
<p>“Yo estaba seguro que si no llegaba hasta el último aliento, me quedaba ahí —dice Lolo—. En un rescate no podés poner en peligro la vida de los rescatadores por salvar a una persona que, en cierta medida, ya está muerta”. Esa persona, moribunda, era él. Y por su actitud, por la ayuda de Damián, de Matoco, de Willie, por varias cosas más, pudo sobrevivir y hoy está, según dice, eternamente agradecido. Sin embargo, no cree que Damián y Willie sean héroes. “Son buena gente. En la montaña no hay héroes. Hay personas que se juegan la vida por ayudar a alguien con un problema. Si uno los compara con gente de ciudad, son héroes. Pero nuestra escala de valores es distinta”.</p>
<p>Dicen varios que Lolo tuvo mucha suerte. Que se salvó porque el accidente lo tuvo en una montaña llena de expediciones comerciales como el Everest-Lhotse (comparten campo base), donde había gente como Damián y Willie Benegas, que acompañaban a unos clientes. Dicen otros que la situación ya es insostenible. Y que todo se convirtió en un gran negocio. Pese a los costos, durante algunos meses en el campamento base coinciden más de 500 alpinistas.</p>
<p>Para subir al Everest hay que pagar un permiso al gobierno de Nepal de 10 mil dólares, hay que pagar el oxígeno (la botella de cuatro litros comprimidos, que dura de tres a seis horas, cuesta 1200 dólares), hay que pagarles a los sherpas. Si uno sube solo, el presupuesto oscila entre 30 mil y 40 mil dólares. Si uno contrata a una expedición, entre 40 mil y 50 mil. “La montaña ha perdido su esencia. Lo peor es que la masificación y el ritmo impuesto por los intereses de las expediciones que llevan clientes hace imposible poder practicar otra clase de alpinismo”, comentó Juanito Oiarzabal a la revista española Desnivel.</p>
<p>Y sin embargo, más allá de la rentabilidad, del buen negocio, detrás de todos esos números, hay otra cosa que impulsa a estos hombres: algo que Manuel Lolo González llama “un veneno”; algo que llevó a que los dos mellizos criados como pescadores marisqueros en la Península Valdés leyeran y leyeran libros de alpinismo y escalasen la chimenea de su casa, y viajaran hasta llegar a la cumbre de la montaña más alta del mundo para pensar, luego, a cuál subirían después. Eso que permitiría entender la respuesta de Isabel García, luego de que Juanjo Garra y su grupo le dijeran que, a esa hora, seguir subiendo era arriesgado: llegaremos a toda costa. Eso que explicaría que después de estar 43 días en cama un hombre como el vizcaíno Roberto Rodrigo escriba en su blog: “Mi intervención se aceleró debido a una infección y después de amputarme todos los dedos de los pies, no puedo sino pensar que soy muy afortunado: los médicos consiguieron salvarme los apoyos de los diez metatarsianos”. Que otro hombre como Lolo, mientras es arrastrado en medio de la nieve, sienta envidia de quien lo arrastra, por pensar que está haciendo un admirable trabajo de rescate. Que este mismo hombre, después de haber pasado dieciséis horas delirando a más de ocho mil metros de altura, de haber perdido el dedo gordo del pie izquierdo, una falange y media del segundo, otra falange del tercero, tenga dudas sobre cómo va a reaccionar cuando vuelva a pararse frente a una montaña de más de ocho mil metros. Porque, dice, sin ninguna duda, va a volver a pararse frente a una de esas montañas.</p>
<p>Detrás de los números, el negocio, la solidaridad y la culpa, los golpes y los gritos, el oxígeno y las amputaciones, hay otra cosa.</p>
<p>Detrás, está eso que no todos llaman pasión.</p>
<p><em>Esta nota fue publicada en la revista Brando en septiembre de 2011.</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo sobrevivir a la práctica de periodismo (parte II)</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/como-sobrevivir-a-la-practica-de-periodismo-parte-ii/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Oct 2014 18:46:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Angélica Bulnes]]></category>
		<category><![CDATA[Carolina García-Huidobro]]></category>
		<category><![CDATA[estudiantes de periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Ramírez]]></category>
		<category><![CDATA[Macarena Lescornez]]></category>
		<category><![CDATA[práctica profesional]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=25115</guid>

					<description><![CDATA[Empezaron las ofertas de algunos medios y el temor a no ser llamado, equivocarse en la postulación o elegir al editor más gritón de todos, son los temas del momento entre los futuros practicantes. En esta segunda parte, diversos periodistas dan algunos tips para que ningún postulante muera en el intento de llegar a un medio. » Revisa la <a href="http://www.puroperiodismo.cl/?p=25035" title="Cómo sobrevivir a la práctica de periodismo (parte I)" target="_blank">primera parte</a> de esta serie.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Empezaron las ofertas de algunos medios y el temor a no ser llamado, equivocarse en la postulación o elegir al editor más gritón de todos, son los temas del momento entre los futuros practicantes. En esta segunda parte, diversos periodistas dan algunos tips para que ningún postulante muera en el intento de llegar a un medio. » Revisa la <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=25035" title="Cómo sobrevivir a la práctica de periodismo (parte I)" target="_blank">primera parte</a> de esta serie.</h3>
<p><em>Carolina García-Huidobro es directora de revista Caras</em><br />
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<p>Sobrevivir a la práctica periodística equivale a terminarla con las botas puestas, con el equipo queriendo que te quedes para siempre y tú —la practicante— sintiendo muy de verdad que elegiste la profesión correcta. La práctica periodística, más que el examen o tesis de grado, es la verdadera graduación periodística. Para salir airoso (a) de tamaña tarea recomiendo kilos de entusiasmo y disciplina; hablar lo justo, llegar demasiado bien preparada para el minuto de tomar la palabra en las pautas, tener la dosis de ambición para esperar la oportunidad de perseguir y «dar un golpe». Y, sobre todo, domesticar el ego. Si te piden que hagas una entrevista a Dios, traga saliva y responde con la mejor sonrisa: «¿A favor o en contra?».</p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez.jpg" alt="jc_ramírez" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25120" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez.jpg 200w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez-50x50.jpg 50w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez-100x100.jpg 100w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez-144x144.jpg 144w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez-32x32.jpg 32w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez-64x64.jpg 64w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez-96x96.jpg 96w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/jc_ramírez-128x128.jpg 128w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">«Prepararse para experimentar la frustración, el dolor o las desilusiones de la profesión»</strong><br />
<em>Juan Carlos Ramírez es encargado de Cultura de La Segunda y editor de <a href="http://luchalibrola.com/" target="_blank">LuchaLibro</a></em><br />
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<p>Para sobrevivir, hay que tener claro lo que queremos —experimentar un servicio militar, ser contratado, hacer contactos— y lo que enfrentamos. </p>
<p>Lo peor que te puede pasar como practicante es que la institución no te contemple ni siquiera como mano de obra barata: A veces, por inexplicables razones, se solicitan periodistas aunque no sepan los solicitantes qué tareas asignarle. Y te quedas ahí, parado, sin tareas claras, ni computador o algún supervisor con tiempo para apoyarte. Distinto es en el mundo de los medios establecidos, donde ocurre exactamente lo contrario, abundando el trabajo sucio por hacer: desde hacerse cargo de los troleos en twitter hasta esperar, a las 4 de la mañana, a Ricky Martin en Aerocardal. </p>
<p>Lo segundo es un poco de astucia, capacidad de generar alianzas y cierta intuición de adelantarte a las reacciones. Eso se logra, creo, observando bien tu entorno las primeras semanas. Cada medio tiene su identidad propia, con sus leyendas, chistes internos y códigos, por muy pelotudos que sean. A veces, levantar la mano en una reunión y opinar puede subirte los bonos. Otras, todo lo contrario. Escribir de forma «original», haciendo gala de tus influencias puede funcionar si tu editor las comparte. Pero a veces, un lead en primera persona, puede arruinarlo todo. Aunque estés seguro de que el tema así lo exigía. </p>
<p>Finalmente, prepararse para experimentar la frustración, el dolor o las desilusiones de la profesión. La escena de editores echando humo por las narices o tu héroe adolescente comportándose como un imbécil, son bastante comunes. Tus ganas de renunciar, acompañado con música de fondo épica y aplausos de los colegas solidarizando, también. </p>
<p>Pero esa es parte de la experiencia. Lo importante es recordar cuanto tiempo falta, lo que has aprendido y si quieres hacer esto el resto de tu vida. Lo importante es, precisamente, lo que sucede después que te entregan la evaluación de la práctica. Creo yo. </p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/a_bulnes.jpg" alt="a_bulnes" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25122" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">«Lograr hacerse útil»</strong><br />
<em>Angélica Bulnes es editora de Tendencias en La Tercera</em><br />
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<p>Lo único realmente importante en el caso de un alumno en práctica es que tenga iniciativa y ganas, que pregunte, dé ideas y busque aunque no siempre encuentre. Creo que en general los editores y los equipos no esperan que lo hagan todo perfecto ni que se las sepan todas, pero lo que es imperdonable es un alumno en práctica que no tenga nada que sugerir en la pauta o que ande esperando que lo manden a hacer algo. La clave de una práctica profesional exitosa, es lograr hacerse útil, que cuando el estudiante se vaya, se note.</p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/m_lescornez.jpg" alt="m_lescornez" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25121" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">«No hay que temer a preguntarlo todo»</strong><br />
<em>Macarena Lescornez es editora en T13.cl</em><br />
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<p>Con hartas ganas de aprender. Y ojo que esas ganas no son solo para aprender lo que se quiere hacer a futuro sino también para lo que «no» se quiere hacer. Las redacciones agrupan muchísimas formas de ver y practicar el periodismo. Hay buenos y malos reporteros, buenos y malos editores, buenos y malos generadores de pauta, buenos y malos tituladores. De todos hay algo que aprender. Muchas veces, algunos estudiantes en práctica llegan queriendo ser el nuevo Truman Capote, queriendo demostrar todo en dos días. Creo que más que una etapa de «dar» al medio es más que nada una etapa para «estrujar» al medio. Sacarle todo el jugo que se pueda para aprender. No hay que temer a preguntarlo todo, a husmear en cada rincón, a conocer los procesos internos. </p>
<p>¿Anécdotas? Siempre me llama la atención chiquillos que llegan a las redacciones digitales y la primera nota que hacen es digna del papel. ¡Cero recursos web! Para mí es casi una interrogante biológica: ¿cómo logran dejar de lado de manera tan radical el hecho de que son usuarios digitales nativos? No lo entiendo. Están todo el día pegados a sus teléfonos, manejan lo móvil como ninguno, consumen videos de 30 segundos, son unos ases de las redes sociales, conocen los mejores links, saben viralizar su vida privada como nadie, pero cuando se les pide hacer una nota, ¡plop! Ni un rastro de esas habilidades. No intenten ser viejos antes de tiempo. De vejez está llena el periodismo -y no me refiero a una cuestión de edad-, sino de mentalidad. Ahí los practicantes tienen mucho que enseñarnos.</p>
<hr />
<p>Revisa la primera parte de <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=25035" title="Cómo sobrevivir a la práctica de periodismo (parte I)" target="_blank">«Cómo sobrevivir a la práctica de periodismo»</a>.</p>
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			</item>
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		<title>Luis González, el creador de @Televisivamente: “Nunca pensé ganar plata por tener una cuenta en Twitter”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/luis-gonzalez-el-creador-de-televisivamente-nunca-pense-ganar-plata-por-tener-una-cuenta-en-twitter/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Sep 2014 13:54:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[anonimato]]></category>
		<category><![CDATA[Luis González]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
		<category><![CDATA[televisión]]></category>
		<category><![CDATA[Televisivamente]]></category>
		<category><![CDATA[Twitter]]></category>
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					<description><![CDATA[Tiene 28 años y hace cuatro mantiene la cuenta @Televisivamente en Twitter, donde suma más de 20 mil seguidores. Escribe en Publimetro y Cosas online, también participó en la transmisión especial que hizo VTR para los Premios Óscar.  ¿Lo que nadie se imagina? Es muy retraído, pero nada que una cuenta anónima no pueda solucionar. “Es una muy buena plataforma para decir algunas cosas que uno piensa, pero no dice”, comenta.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Tiene 28 años y hace cuatro mantiene la cuenta @Televisivamente en Twitter, donde suma más de 20 mil seguidores. Escribió en Cosas y ahora lo hace en Publimetro, también participó en la transmisión especial que hizo VTR para los Premios Óscar. ¿Lo que nadie se imagina? Es muy retraído, pero nada que una cuenta anónima no pueda solucionar. “Es una muy buena plataforma para decir algunas cosas que uno piensa, pero no dice”, comenta Luis González.</h3>
<div id="attachment_28697" style="width: 2058px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-28697" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/luis_gonzales_televisivamente_foto_tamy_palma.jpg" alt="Luis González, creador de @Televisivamente. Foto: Tamy Palma." width="2048" height="1323" class="size-full wp-image-28697" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/luis_gonzales_televisivamente_foto_tamy_palma.jpg 2048w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/luis_gonzales_televisivamente_foto_tamy_palma-800x517.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/luis_gonzales_televisivamente_foto_tamy_palma-1024x662.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px" /><p id="caption-attachment-28697" class="wp-caption-text">Luis González, creador de @Televisivamente. Foto: Tamy Palma.</p></div>
<p>Partió quejándose: que las series aquí, los programas de televisión allá, que los noticiarios acá. El Facebook del comunicador audiovisual Luis González era el medio donde descargaba sus ácidos comentarios contra el contenido que consumía en televisión, hasta que el 2010 decidió darles un respiro a sus amigos y emigró a Twitter para crear <a href="http://www.twitter.com/televisivamente" target="_blank">@Televisivamente</a>, la codiciada cuenta que publica pantallazos HD en tiempo real con comentarios tan críticos como divertidos.</p>
<p>Contra todos sus pronósticos, se ha convertido en uno de los personajes digitales con más voz sobre televisión: escribió para la versión online de Cosas, actualmente lo hace para Publimetro y, aprovechando sus más de 20 mil seguidores, creó <a href="http://seriepolis.cl/" target="_blank">Seriépolis</a>, un sitio web donde él elige a sus columnistas para que hablen de series y TV nacional. Este año salió por primera vez —y última, según él— del anonimato comentando los Óscar para VTR vía streaming. “Fue una excepción. No me gusta mostrarme”, confiesa.</p>
<p>Cualquiera que ve su timeline en Twitter pensaría que lo único que hace es ver televisión todo el día, pero no es así. Luis González es comunicador audiovisual y trabaja en Lumex, una productora encargada de generar videos corporativos de inducción, donde su fuerte es la postproducción. Su personaje @Televisivamente es, a ratos, contestatario, pero él es todo lo contrario: tímido y evidentemente nervioso, de esos que mueve las piernas sin control al responder algo. Twitter es su revancha y vía de escape de todo lo que piensa durante el día y que prefiere no comentar.</p>
<p><strong>—¿En qué momento empiezas a generar tantos seguidores y a tener feedback con ellos?</strong><br />
No sé cómo empezó a crecer la cuenta. Partí tuiteando lo que pasaba en la tele, pero creo que si hubiera puesto mi nombre real no habría tenido tantos seguidores como los que tengo ahora. En un principio era bien incendiario. Como que tiraba comentarios más ofensivos, más duros. Con el tiempo siento que me he ido ablandando.</p>
<p><strong>—¿Eras incendiario estrictamente con contenidos televisivos?</strong><br />
Contra la televisión en general. Es que es lo que me interesa porque nací viendo tele. Antes usaba mi Facebook donde siempre ponía comentarios en contra de las cosas que aparecían y de ahí fui moviéndome a Twitter. Al principio no lo entendía mucho, pero me fui metiendo de a poco y dándome cuenta de que era entretenido.</p>
<p><strong>—¿Por qué optaste por un apodo y no tu nombre de pila?</strong><br />
Sé que si le pusiera una cara a la cuenta, sería menos trascendente lo que yo escribo. Bueno, tampoco es tan transcendente. Son leseras, cosas que pasan durante la transmisión de ciertas cosas, pero no me esperaba tanta repercusión. Cuando veo que hay tuits que alcanzan 500 retuits me asusto un poco porque no sé si lo comparten por ser algo bueno o algo malo.</p>
<p>Una revisión rápida de sus mensajes en Twitter dan cuenta de la eficiente mezcla de ingenio, rapidez y la imagen precisa:</p>
<blockquote class="twitter-tweet" align="center" lang="es">
<p>Invitado el alcalde de Sucupira <a href="https://twitter.com/hashtag/21deMayo?src=hash">#21deMayo</a> <a href="http://t.co/gTmPLRLRae">pic.twitter.com/gTmPLRLRae</a></p>
<p>&mdash; Televisivamente (@Televisivamente) <a href="https://twitter.com/Televisivamente/status/469131896950382592">Mayo 21, 2014</a></p></blockquote>
<p><script async src="//platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<blockquote class="twitter-tweet" align="center" lang="es">
<p>Mago Yin en pleno temblor&#8230; Y ni lo predijo. <a href="https://twitter.com/hashtag/PP?src=hash">#PP</a> <a href="http://t.co/Avt8eWQyps">pic.twitter.com/Avt8eWQyps</a></p>
<p>&mdash; Televisivamente (@Televisivamente) <a href="https://twitter.com/Televisivamente/status/452271652219269120">abril 5, 2014</a></p></blockquote>
<p><script async src="//platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<blockquote class="twitter-tweet" align="center" lang="es">
<p>Ahora estoy totalmente informado <a href="http://t.co/Ej4j2zuvJZ">pic.twitter.com/Ej4j2zuvJZ</a></p>
<p>&mdash; Televisivamente (@Televisivamente) <a href="https://twitter.com/Televisivamente/status/497820839744925696">agosto 8, 2014</a></p></blockquote>
<p><script async src="//platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script></p>
<p><strong>—¿Te han recriminado por algún comentario?</strong><br />
<strong> </strong>Una vez <a href="https://twitter.com/Televisivamente/status/183747478208778240" target="_blank">tuitié sobre Zamudio</a>, por cómo se abarcó su caso en los medios. Puse que en los medios se le catalogaba como «joven homosexual», entonces me pregunté por qué a los políticos no les ponen «político delincuente». Eso se malinterpretó, como si yo dijera que homosexual es algo malo, pero yo nunca quise decir eso. Para mí no era algo en lo que debía encasillarse, aunque a él lo atacaron por ser homosexual. Pero la gente entendió lo contrario y luego tuve que aclararlo.</p>
<p><strong>—Da la impresión de que pasas todo el día viendo tele. ¿Es tan así?</strong><br />
No, yo trabajo (risas), pero tampoco me interesa presumir las cosas que hago. Sé que se puede creer que paso viendo tele todo el día, pero yo no soy el foco de atención. O sea sí, pero detrás de Televisivamente.</p>
<h4>EL ANÓNIMO CONSTRUCTIVO</h4>
<p>Aunque para Luis Twitter es algo “completamente trivial”, la mayor cantidad de su tiempo libre lo pasa viendo tele y tuiteando. Consciente del contenido que expone a sus seguidores, cuida su lenguaje y asume que desde que escribe en medios, tiene una responsabilidad mayor: guiar a los lectores correctamente y no defraudar a sus seguidores. La calidad de sus imágenes también son un tema: “Siempre estoy investigando cosas de las nuevas tecnologías”, cuenta.</p>
<p><strong>—¿Tienes un protocolo para tuitear?</strong><br />
Me cuido. Trato de no decir garabatos, por ejemplo. No quiero caer en la vulgaridad del comentario fácil, de juzgar. No me gusta eso. Además en la vida cotidiana yo no digo tantos garabatos.</p>
<p><strong>—¿Cómo haces para procesar la información tan rápido y con tan buena calidad en imágenes?</strong><br />
Vi en internet una especie de pendrive que es como una antena de televisión que se conecta al computador. Con esa antena tú grabas lo que va pasando en la tele y puedes mirarla en tiempo real. De ahí puedo sacar pantallazos y lo mejor es que es en HD, porque es con la tecnología de la televisión digital.</p>
<p><strong>—¿Tienes claro cuáles son los programas donde puede ser más atractivo sacar un pantallazo o publicar un comentario?</strong><br />
Claro. Si pasa algo entretenido, llamativo o con lo que se me ocurra algo, saco un pantallazo, lo subo a Twitter y escribo un comentario. También sé que cuando son eventos masivos, hay hartos más retuits. Me pasó con la <a href="https://twitter.com/Televisivamente/status/477594063102033921" target="_blank">cara de Sampaoli</a>, por ejemplo, que salía con los ojos grandes y la tiré por Twitter y de ahí salió en todos lados. Pero, ¿sabes? yo veo Twitter como algo trivial.</p>
<blockquote><p>«Me molesta cuando usan sus cuentas para insultar, ahí no lo justifico. En todos lados existe eso, pero creo que ser anónimo tratando de ser constructivo es un buen aporte».</p></blockquote>
<p><strong>—Trivial, pero que te ha llevado a escribir en lugares como Publimetro y Cosas, por ejemplo. ¿En qué momento te llaman y aceptas hacerte cargo de estas columnas?</strong><br />
Primero me llamaron de Cosas porque les faltaba alguien que escribiera de televisión. Yo acepté a ciegas, sin que hubiera escrito nada en la vida y, realmente, no sé cómo me siguen recibiendo las columnas, porque yo no soy periodista. En Publimetro, en cambio, yo me ofrecí. Estaban buscando columnistas, mandé algo que había escrito en Cosas y quedé.</p>
<p><strong>—¿Solo los periodistas pueden escribir columnas de opinión?</strong><br />
No, pero creo que me llamaron porque tengo hartos seguidores; si no, no me pescarían.</p>
<p><strong>—¿Has pensado en salir del anonimato?</strong><br />
Sin ir más lejos, este año me llamaron de VTR para hacer un streaming comentando la transmisión de los Óscar. Lo pasé bien y además me pagaron. Nunca pensé ganar plata por tener una cuenta en Twitter. Yo iba por amor al arte y cuando me hablaron de plata, fue lo mejor. Imagínate, ver tele y ganar plata, ¡qué mejor que eso! Ahora, en cuanto al anonimato, fue una excepción, porque no me gusta andar mostrándome.</p>
<p><strong>—¿Crees que hay una sobreexplotación del personaje anónimo?</strong><br />
Sí, pero se sobreexplota el anónimo negativo. Me molesta cuando usan sus cuentas para insultar, ahí no lo justifico. En todos lados existe eso, pero creo que ser anónimo tratando de ser constructivo es un buen aporte. No puedo decir que es malo el anonimato, porque yo soy una cuenta anónima, pero me diferencio porque no tengo intenciones de dañar a nadie.</p>
<p><strong>—Tu cuenta en Twitter es muy atrevida y tú das la impresión de ser alguien bastante tímido, ¿o no?</strong><br />
Es que nunca en la vida me he andado luciendo por las cosas que hago. Soy muy tímido. Lo sé, siempre he sido así. No ando diciendo «miren lo que hice» o «miren la cantidad de seguidores que tengo».</p>
<p><strong>—Twitter, entonces, vendría siendo la revancha de tu timidez.</strong><br />
¡Sí! Es que los comentarios pueden ser más divertidos y ácidos. Encuentro que es una muy buena plataforma para decir algunas cosas que uno piensa, pero no dice. Y si te lee gente, mejor. Yo soy tímido, es cierto, y no ando gritando ni diciendo cosas fuertes. Por lo mismo, tener esta cuenta ha sido bien desestresante; Twitter y ver tele me desestresa. Así como a algunos les gusta hacer deporte para relajarse, yo veo tele y tuiteo.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cómo sobrevivir a la práctica de periodismo (parte I)</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/como-sobrevivir-a-la-practica-de-periodismo-i/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Sep 2014 15:22:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[estudiantes de periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Arratia]]></category>
		<category><![CDATA[Isabel Plant]]></category>
		<category><![CDATA[Katherine Ibáñez]]></category>
		<category><![CDATA[Mirko Macari]]></category>
		<category><![CDATA[Paula Molina]]></category>
		<category><![CDATA[práctica periodística]]></category>
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					<description><![CDATA[Que vas a servir café, que los cierres son terribles, que tus editores serán brígidos. Le pedimos a distintos periodistas que dieran sus recomendaciones a estudiantes de periodismo que pronto realizarán sus prácticas en medios. Las siguientes recetas de Mirko Macari, Isabel Plant, Katherine Ibáñez, Felipe Arratia y Paula Molina son la primera parte de un manual informal de sobrevivencia.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Que vas a servir café, que los cierres son terribles, que tus editores serán brígidos. Le pedimos a distintos periodistas que dieran sus recomendaciones a estudiantes de periodismo que pronto realizarán sus prácticas en medios. Las siguientes recetas de Mirko Macari, Isabel Plant, Katherine Ibáñez, Felipe Arratia y Paula Molina son la primera parte de un manual informal de sobrevivencia. </h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Mirko-Macari.jpg" alt="Mirko Macari" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25038" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">“La clave es la actitud: mejor pedir perdón que pedir permiso”</strong><br />
<em>Mirko Macari es director de El Mostrador</em></p>
<p>Los alumnos en prácticas pueden ser un cacho. En El Mostrador la política es que si alguien quiere hacer práctica, será uno más: propondrá temas, los reporteará y los entregará al editor “cocinados”, para estar al día en el lenguaje de la política. La clave es la actitud: mejor pedir perdón que pedir permiso. Una cuota de insolencia, buen humor y nada de piel sensible para la crítica. Pueden vestirse como quieran pero el alma rockera es lo que pega con nuestra forma de mirar el oficio.</p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Isabel-Plant.jpg" alt="Isabel Plant" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25039" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">“Cumplir con los plazos y horarios del editor”</strong><br />
<em>Isabel Plant es editora de Espectáculos de La Tercera</em><br />
<a href="https://twitter.com/eslawiniplant" class="twitter-follow-button" data-show-count="false" data-lang="es">Seguir a @eslawiniplant</a><br />
<script>!function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=/^http:/.test(d.location)?'http':'https';if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+'://platform.twitter.com/widgets.js';fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, 'script', 'twitter-wjs');</script></p>
<p>Creo que no hay mayor ciencia cuando uno está empezando: tener buena disposición, saber que cualquier plantón sirve, opinar pero con ideas o fundamentos, aprender a levantar el teléfono y llamar (no mail, no Wikipedia) aunque las primeras veces duele la guata,  y sobre todo, cumplir con los plazos y horarios del editor. Si el tema se va a caer, avisar antes. Si se puede adelantar, adelanta. Un editor siempre agradece cuando las cosas llegan cuando deben llegar; de hecho, creo que sólo con eso uno se asegura el trabajo. Y supongo que a uno nadie se lo dice mucho pero es así: uno se va a equivocar. Ojalá lo menos posible. Pero en medios, por el tiempo, uno se equivoca harto y en la mayoría de los casos se puede enmendar. No es para sufrir tanto.</p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez.jpg" alt="Katherine Ibáñez" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25042" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez.jpg 200w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez-50x50.jpg 50w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez-100x100.jpg 100w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez-144x144.jpg 144w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez-32x32.jpg 32w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez-64x64.jpg 64w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez-96x96.jpg 96w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Katherine-Ibáñez-128x128.jpg 128w" sizes="auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">“La perseverancia es la que da frutos posteriores”</strong><br />
<em>Katherine Ibáñez es editora en CNN Chile y conductora en radio Biobío.</em><br />
<a href="https://twitter.com/katherineibanez" class="twitter-follow-button" data-show-count="false" data-lang="es">Seguir a @katherineibanez</a><br />
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<p>Con bastante paciencia, responsabilidad y buena voluntad. Estos tres factores son trascendentales para la evaluación que a un estudiante de periodismo se le realiza posteriormente, y es una especie de «historial» que juega a favor si uno quiere seguir trabajando en el lugar donde hace la práctica. En general hay mitos como que los practicantes sirven el café y ordenan escritorios, lo cual no es tan así. Sí es verdad que están para ir a sacar cuñas, y a veces tienen largas jornadas de trabajo, pero a la larga la perseverancia es la que da frutos posteriores. Vuelvo a lo primero: ser responsable, paciente y tener buena voluntad serán los mejores aliados para tener una buena práctica, aprender y poder quedarse, si uno quiere en ese lugar. Si uno allana camino. El futuro será auspicioso profesionalmente.</p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Felipe-Arratia.jpg" alt="Felipe Arratia" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25040" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">«Aprender cómo funcionan las cosas en el &#8216;mundo real'»</strong><br />
<em>Felipe Arratia es periodista de 13 Radios</em><br />
<a href="https://twitter.com/farratia" class="twitter-follow-button" data-show-count="false" data-lang="es">Seguir a @farratia</a><br />
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<p>La práctica es la mejor excusa para convertirse en una persona necesaria en un lugar de trabajo, especialmente si llegas con ideas frescas y una energía que renueve ese entorno laboral. Lo ideal es llegar con una disposición a aprender cómo funcionan las cosas en el «mundo real», lo cual habitualmente dista bastante del mundo académico.<br />
En lo personal, hice mi práctica en el archivo del diario El Mercurio, y entre muchas otras labores, me tocó escribir biografías de personas que, según nosotros, estuvieran cerca del final de su vida. Morboso, ¿no? Algún día espero hacer algo literario con esa experiencia. Si no la hago, les acabo de compartir la idea.</p>
<hr />
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/09/Paula-Molina.jpg" alt="Paula Molina" width="200" height="200" class="alignright size-full wp-image-25041" /><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">“No esperes que te guíen demasiado”</strong><br />
<em>Paula Molina es conductora de radio Cooperativa y periodista de BBC Mundo</em><br />
<a href="https://twitter.com/paulamolinat" class="twitter-follow-button" data-show-count="false" data-lang="es">Seguir a @paulamolinat</a><br />
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<p>Lo primero es saber que, pase lo que pase, sobrevivirán profesionalmente. Buenos periodistas borraron entrevistas, llamaron a la persona equivocada, recibieron un no por respuesta. Así es el trabajo.</p>
<p>Para aprovechar la práctica, es bueno trazarse algún objetivo previo: pensar qué puede aportar uno al medio al que llega, y qué puede aprender allí.</p>
<p>Para saber en qué aportar, hay que tener alguna idea de la dinámica del medio: cómo produce sus contenidos, cuáles son sus horarios, sus prioridades, su misión diaria. A partir de ahí puedes pensar en qué capacidad propia puede ser útil en esa dinámica. Quizás conoces algún idioma, te manejas en formatos digitales, sabes contar historias, resumes bien información, te es fácil contactar personas, etc. Asegúrate de que tus editores sepan qué puedes hacer para que te den la oportunidad de probarlo.</p>
<p>Para ver qué puedes aprender, diseña tu propia carta de navegación: qué tareas te gustan, qué conversaciones te gustaría tener, con quiénes te gustaría forjar una relación profesional.</p>
<p>No esperes que te guíen demasiado. Si elegiste un buen medio, la gente va a estar demasiado ocupada para dedicarte el tiempo que querrías. No te lo tomes personal. Mantén el ánimo.</p>
<p>Respeta tu práctica y el medio que elegiste. Si llegas a un sitio digital, navégalo. Si llegaste a una radio, escucha sus noticieros. Finalmente y más importante, lee todo lo que puedas y ojalá un diario cada mañana: es una fórmula antigua, pero todavía es la mejor manera de no equivocarse demasiado.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Juan Andrés Quezada: “El objetivo de la Qué Pasa es golpear”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/juan-andres-quezada-el-objetivo-de-la-que-pasa-es-golpear/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Aug 2014 16:22:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Copesa]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Andrés Quezada]]></category>
		<category><![CDATA[La Tercera]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo político]]></category>
		<category><![CDATA[Qué Pasa]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.puroperiodismo.cl/?p=24905</guid>

					<description><![CDATA[El actual editor ejecutivo de la revista de Copesa llegó a fortalecer la sección que se lleva, por lejos, la mayor cantidad portadas por año: Política. Desde la selección de pautas, el proceso editorial, hasta la relación con sus fuentes, Juan Andrés Quezada conversa y admite el sitial apetecido en que se ha convertido el medio: “A los políticos les interesa mucho aparecer en la <em>Qué pasa</em>”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>El actual editor ejecutivo de la revista de Copesa llegó a fortalecer la sección que se lleva, por lejos, la mayor cantidad portadas por año: Política. Desde la selección de pautas, el proceso editorial, hasta la relación con sus fuentes, Juan Andrés Quezada conversa y admite el sitial apetecido en que se ha convertido el medio: “A los políticos les interesa mucho aparecer en la <em>Qué pasa</em>”.</h3>
<div id="attachment_28695" style="width: 2058px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-28695" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/08/juan_andres_quezada_foto_tamy_palma.jpg" alt="Juan Andrés Quezada. Foto: Tamy Palma" width="2048" height="1150" class="size-full wp-image-28695" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/08/juan_andres_quezada_foto_tamy_palma.jpg 2048w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/08/juan_andres_quezada_foto_tamy_palma-800x449.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/08/juan_andres_quezada_foto_tamy_palma-1024x575.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px" /><p id="caption-attachment-28695" class="wp-caption-text">Juan Andrés Quezada. Foto: Tamy Palma</p></div>
<p>Quince años estuvo Juan Andrés Quezada en la sección Política de <em>La Tercera</em> antes de llegar a la revista <a href="http://www.quepasa.cl/" target="_blank"><em>Qué Pasa</em></a>. En ese período cubrió las primarias de Lavín, la campaña de Lagos, el caso MOP-GATE, la enemistad del Gobierno con el diario y vivió una pequeña tregua durante el gobierno de Frei. “Varias veces me bajaban de los viajes presidenciales al extranjero”, recuerda.</p>
<p>Con la llegada de Cristián Bofill (1999) el diario tuvo un giro en su línea editorial y las portadas fueron progresivamente cambiando sus preferencias hacia temas netamente políticos. Así se fue entrenando Quezada. Poco antes de la primera campaña presidencial de Michelle Bachelet, asumió como editor de Política de <em>La Tercera</em>, trabajo que define como interesante y duro. «Uno aprende mucho, pero había una tensión permanente”.</p>
<p>Su tarea de hoy no está alejada de sus inicios. Está a cargo del plato fuerte de la revista, la misma que lee la elite y que ven como tribuna muchos políticos. Desde entonces, los detalles de la <a href="http://www.quepasa.cl/articulo/politica/2013/05/19-11700-9-el-derechazo.shtml" target="_blank">salida de Laurence Golborne como presidenciable</a> o los <a href="http://www.quepasa.cl/articulo/politica/2013/01/19-10894-9-los-negocios-de-davalos-bachelet.shtml" target="_blank">negocios y patrimonios del actual director sociocultural de la Presidencia, Sebastián Dávalos</a>, han marcado pauta y han concentrado la atención de la elite cultural y política del país.</p>
<p><strong>—¿Publicaciones como la de Golborne y Dávalos les han traído consecuencias con sus fuentes?</strong><br />
Bueno, lo de Dávalos fue una  portada súper comentada. Después de eso sí nos dio una entrevista, pero porque llamó para reclamar y yo le comenté que él y su señora fueron los que no quisieron hablar sobre el tema. Entonces le dije: “si quieres hacemos una entrevista” y fue la portada de dos números después. Y ahora no hemos hecho nada todavía, un par de <a href="http://www.quepasa.cl/canal/ojos-de-la-llave/17.html" target="_blank">Ojos de la llave</a>, pero ni bien ni mal no más.</p>
<p><strong>—Claro, pero de repente la fuente te dice “no quiero conversar con su medio” que fue un poco lo que sucedió con Lagos. ¿Les ha pasado?</strong><br />
No tanto como se piensa. Creo que mantenemos una línea bien equitativa con lo que es la Nueva Mayoría, con la Alianza. Si hacemos portada de la Nueva Mayoría después nos preocupamos que sea portada la oposición. Yo siempre he dicho lo mismo: nunca hemos actuado de mala fe, siempre pidiendo la opinión de todos los lados.</p>
<p><strong>—¿Cómo es una reunión de pauta en la <em>Qué Pasa</em>?</strong><br />
Siempre tratamos de echar a correr un posible tema portada y tratar de ir haciéndolo entre viernes, lunes y martes para cerrar el miércoles en la noche. Generalmente cuando no tenemos es como bien denso. Empezamos a buscar entrevistas, pero  lo peor que nos puede pasar es que haya  un golpe, un notición, el día antes del cierre.</p>
<blockquote><p><span style="color: #000000;">«Si hacemos portada de la Nueva Mayoría después nos preocupamos que sea portada la oposición. Yo siempre he dicho lo mismo: nunca hemos actuado de mala fe».</span></p></blockquote>
<p><strong>—¿Les ha pasado?</strong><br />
Pasó cuando asumió el nuevo Papa, por ejemplo. Y también, que fue muy importante, pasó cuando se bajó Longueira, que fue un miércoles. Era algo súper fuerte, porque ese día cerramos, entonces tuvimos que hacer una reacción rápida de un tema con la bajada de Longueira.</p>
<p><strong>—Cuando pasan estas cosas, ¿cómo logran funcionar como diario y no con el tiempo que da una revista? </strong><br />
Es que tenemos súper buenos colaboradores en política. Daniel Matamala, por ejemplo, que es un periodista top, nosotros le pedimos algo y él lo hace perfecto. Ha hecho muchas entrevistas y temas muy interesantes. Todos son muy buenos. Juan Pablo Salaberry trabajó mucho tiempo en Política en <em>La Tercera</em> y en Reportajes de <em>La Tercera</em>, Sebastián Rivas trabajó en política en <em>El Mercurio</em>, el director de la revista, José Luis Santa María, era el editor político de <em>El Mercurio</em>, y yo era el editor de política de <em>La Tercera</em>. O sea, todos tenemos un entrenamiento, digamos.</p>
<p><strong>—¿<em>Qué Pasa</em> es una tribuna conveniente para políticos y la elite? </strong><br />
Es una revista que en el fondo la lee la elite y a la elite le interesa, pero también nosotros ofrecemos la posibilidad de masificar la portada los viernes a través de latercera.com. Los días viernes nuestra portada siempre está en el sitio.</p>
<p><strong>—Claro, ¿pero  crees  que a los políticos les conviene aparecer en <em>Qué Pasa</em> o cualquier lugar es un buen escenario?</strong><br />
Claramente, sí. O sea, marca puntos. Los temas de la revista siempre rebotan mucho en las redes sociales y, por lo mismo, creo que claramente sí, les interesa. Se nota cuando los llamamos. A los políticos les interesa mucho aparecer en la <em>Qué pasa</em>, al igual que los empresarios.</p>
<p><strong>—¿Pese a que sean menos lectores?</strong><br />
Es que nosotros ofrecemos una entrevista extensa, temas más largos, pueden hablar mucho más. O sea, en <em>La Tercera</em> en política las entrevistas eran de cuatro mil caracteres. Acá son de diez mil, catorce mil. En resumen, pueden explicarte mucho mejor las cosas.</p>
<p><strong>—Decías que <em>Qué Pasa</em> es una revista de elite. ¿Esa elite es tema en las reuniones de pauta?</strong><br />
No es tema, de verdad de verdad que hacemos temas mucho más amplios. Sabemos que nuestro público objetivo está en la elite quizás, pero la verdad es que no es tema como a la hora de molestar. En política nuestra idea es tratar de golpear. El objetivo de Qué Pasa es golpear y competirle fuerte a los reportajes del fin de semana.</p>
<p><strong>—¿Y cumplen el objetivo?</strong><br />
Nosotros siempre tratamos de hacer un valor agregado a lo que son los reportajes de <em>La Tercera</em> y de <em>El Mercurio</em>. Tratar de ganarles las entrevistas importantes, tratar siempre de ir más allá de lo que son los diarios en términos de contenido en términos de golpe y, en términos editoriales, tratar de ser balanceados, de no cometer errores.</p>
<p><strong>—En una semana es fácil olvidarse de los errores de un medio, ¿o no?</strong><br />
Puede ser, pero nosotros cada vez que hemos cometido un error o hemos tenido un desmentido, inmediatamente lo rectificamos en los Ojos de la llave, que son bien vistosos. Bueno, ahí tratamos  de meterle harta política también. Ojos de la llave es una de las partes más leídas de la revista, entonces no tenemos cartas al director. Cuando hay un error, ése es el lugar para rectificarlo.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Daniel Matamala: “El prestigio de un canal no lo puede comprar ninguna marca”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/daniel-matamala-el-prestigio-de-un-canal-no-lo-puede-comprar-ninguna-marca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Aug 2014 15:29:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[audiencias]]></category>
		<category><![CDATA[CNN Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Matamala]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo político]]></category>
		<category><![CDATA[rating]]></category>
		<category><![CDATA[televisión]]></category>
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					<description><![CDATA[Pronto a cumplir dos años al aire en CNN Prime, no hay medición de audiencia  que lo acorrale ni mercado que lo tiente. Lo suyo es el periodismo político que en distintos formatos ha tratado de seducir a la clase media. Y aunque su tribuna está en medios de nicho, Matamala advierte: “Hay que erradicar la caricatura de creer que un programa de debate es un sacrificio para los medios de comunicación”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Pronto a cumplir dos años al aire en CNN Prime, no hay medición de audiencia  que lo acorrale ni mercado que lo tiente. Lo suyo es el periodismo político que en distintos formatos ha tratado de seducir a la clase media. Y aunque su tribuna está en medios de nicho, Matamala advierte: “Hay que erradicar la caricatura de creer que un programa de debate es un sacrificio para los medios de comunicación”.</h3>
<div id="attachment_24852" style="width: 759px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-24852" class="wp-image-24852 size-full" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/08/dmatamala.jpg" alt="dmatamala" width="749" height="439" /><p id="caption-attachment-24852" class="wp-caption-text">Foto: La Tercera</p></div>
<p>Si hay alguien que ha hecho siempre lo que ha querido es <a href="https://twitter.com/DMatamala" target="_blank">Daniel Matamala</a>, el hombre estandarte de <em>CNN Chile</em>. Y no por trabajar en radio Sonar, escribir tres libros (dos de fútbol y uno de política), <a href="http://www.quepasa.cl/persona/periodista/2012/10/263-2501-8-daniel-matamala.shtml" target="_blank">colaborar en <em>Qué Pasa</em></a> y ser rostro de un noticiario que, según él, no funciona en base al rating. No. A Matamala le gusta la política, pero no para ejercerla, sino que para simplificarla y que la gente pueda tomar decisiones a través de ella.</p>
<p>Sin ir más lejos, hace unas semanas figuró estancado en una bencinera escuchando atento a un bombero que comentó sin parar sus entrevistas. Él no se sorprendió. La imagen fuerte y creíble de Matamala son fruto de lo que empezó a hacer como editor de política en Canal 13 (2004) y por lo que se fue a especializar a la Universidad de Columbia antes de tomar la conducción de CNN Prime en 2012.</p>
<p>En Estados Unidos analizó la autonomía que tiene la audiencia norteamericana en comparación con la chilena y los límites que tienen los medios con el poder. A su regreso, lejos de lamentarse por vivir en un país donde las consecuencias de la transición aún retumban, llegó con una clara misión: generar un interés masivo en temas que, muchas veces, pueden parecer exclusivos de la elite chilena.</p>
<p><strong>—¿Cuánto de tu paso por Estados Unidos llegaste a aplicar a Chile?</strong><br />
En un principio, la idea de que en periodismo la especialización tiende a dejarse de lado, como si solo fuera un oficio. Por otro lado, me parece importante que en general la prensa norteamericana ha sido muy consciente de su rol frente al poder y de representación de los ciudadanos. Un ejemplo de ello son los casos emblemáticos como los Papeles del Pentágono o Watergate. Allá muestran medios que se ven a sí mismos como real contrapeso del poder político y representantes de los ciudadanos frente a abusos del poder.</p>
<p><strong>—¿Qué diferencia existe en la relación audiencia-medios entre Chile y Estados Unidos?</strong><br />
Pasa que la audiencia de EE.UU. es más empoderada y más crítica de los mensajes que llegan del poder, pero también de los medios de comunicación. Eso en Chile ya se está empezando a ver. Hoy la audiencia es infinitamente más crítica —o parte de la audiencia— de lo que era hace diez años.</p>
<p><strong>—Partiste haciendo periodismo político, luego te especializaste y vaciaste todo en <a href="http://www.cnnchile.com/noticia/2013/10/22/lanzan-libro-tu-carino-se-me-va-un-analisis-de-los-efectos-del-voto-voluntario-en-chile" target="_blank"><em>Tu cariño se me va</em></a> (2013). ¿Crees que puedes llegar a tener una intervención en política?</strong><br />
No ha estado jamás en mi horizonte. Estoy en lo que hago porque me gusta el periodismo y es la contribución que puedo hacer desde el punto de vista de los medios de comunicación. No me gustaría ni está en mis planes ser político. Mi objetivo es hacer el mejor periodismo posible sobre los temas que considero importantes y, en ese sentido, sí creo que la política es muy importante en una sociedad.</p>
<p><strong>—¿A qué te refieres con “el mejor periodismo posible”?</strong><br />
Mira, la razón por la que estoy en CNN es que hay cobertura de periodismo político, donde hacemos entrevistas sobre temas de actualidad, de contingencia y donde tengo un programa de debate en profundidad. Uno va eligiendo sus espacios donde hay posibilidades de mejorar las cosas. También me he dedicado a investigar y escribir en la medida que pueda para hacer contribuciones.</p>
<blockquote><p>«No me gustaría ni está en mis planes ser político. Mi objetivo es hacer el mejor periodismo posible sobre los temas que considero importantes».</p></blockquote>
<p><strong>—De hecho escribes en la revista <em>Qué Pasa</em> donde los lectores, principalmente, son un nicho político y cultural. ¿CNN es de nicho también?</strong><br />
CNN es un medio que está en el cable y eso tiene una cierta restricción, pero a nosotros en general nos ve gente de estratos socioeconómicos bien diversos. Eso uno lo recibe tanto como en la interacción de redes sociales, encuestas de audiencias y en la calle; es ahí donde muchas veces la gente me comenta las entrevistas. Es decir, el cable en Chile no es un fenómeno de elite, es bastante más que eso. Tiene mucha penetración en la clase media, que es lo que nos importa.</p>
<p><strong>—Pero las cifras dicen que la gente sigue privilegiando la crónica roja por sobre los temas vinculados a la política. </strong><br />
Sí, es probable que sí, pero la política como la entendemos nosotros en CNN no es la pelea entre los partidos. Las grandes discusiones que se están dando en Chile no pueden ser cerradas entre la elite, tienen que ser abiertas a la gente, donde las personas tengan las herramientas suficientes para poder opinar y hacerse una idea de cuál es el país que quieren construir.</p>
<p><strong>—¿Qué contenidos crees que son propios del área política?</strong><br />
Política es la reforma educacional, la reforma tributaria, la situación del sistema de impuestos. La política es hacia dónde queremos llevar una sociedad. Para un medio  siento que la misión es que haya un interés masivo en temas que muchas veces pueden haber parecido que eran más de unos pocos, bajar la información.</p>
<p><strong>—¿Hay una receta para bajar la información haciéndola entendible para todos?</strong><br />
No tengo una receta. Uno trata de hacer los mejores esfuerzos posibles para abordar temas que son técnicos como la reforma tributaria; tratar de traducirla, de explicar más o menos en qué consiste, poner ejemplos que sean cotidianos, etc. Y creo que es parte de nuestro rol tratar de explicar no desde un punto de vista de superioridad, sino que dar las herramientas para que la gente se pueda hacer su propia opinión y pueda ser parte de ese debate.</p>
<h4>«NO HAGO PROGRAMAS QUE VAYA A CAMBIAR POR TENER UN PAR DE DÉCIMAS MÁS»</h4>
<p>Sin ser enemigo del rating, Matamala es crítico: la mayoría de las veces lo que marca más puntos no es lo más importante, así como el people meter no mide valoración del producto, ni es exacto en quién ve un programa o solo tiene encendido el televisor. Por eso él no maneja cifras en su canal. “Nosotros le decimos a la gente: queremos que usted se informe de lo importante”, afirma.</p>
<p><strong>—¿Qué pasa con el rating de programas de televisión abierta como El Informante o Tolerancia Cero que, si bien marcan pauta, están lejos de ser lo más visto?</strong><br />
Siento que hay algunas caricaturas como decir que los programas políticos no los ve nadie. Ojo: un programa como El Informante o Tolerancia 0, claro, no va a tener el mismo rating que un partido de Chile en el Mundial, pero muchas veces le va mejor en influencia que a un estelar o reality  en el que se ha invertido veinte veces más que lo que cuesta hacer un programa de debate. Ahí hay una audiencia que no solo es importante en términos numéricos, sino que además es una audiencia que ve con atención el programa, que lo valora, le entrega prestigio al medio de comunicación que lo hace.</p>
<blockquote><p>«Los medios de comunicación tienen que entender que hacer programas de debate puede tener muchas potencialidades».</p></blockquote>
<p><strong>—Claro, pero la realidad es que en mayor medida los canales negocian con avisadores por el nivel de audiencia que tienen.</strong><br />
Los medios de comunicación tienen que entender que hacer programas de debate puede tener muchas potencialidades. Fuera del tema del rating bruto y avisadores, le entregan un prestigio de marca a ese canal. Un ejemplo es CHV: puede tener muchas cosas discutibles, pero le ha dado un prestigio tener por diez años en horario estelar a Tolerancia Cero, así como para TVN es tremendamente importante tener un programa como El Informante, en términos de marca, fidelidad y apreciación de la audiencia del canal. Y ojo: el prestigio de un canal no lo puede comprar ninguna marca.</p>
<p><strong>—¿Crees que hay relación entre rating y calidad?</strong><br />
No necesariamente. Creo que el rating debería ser una más de las herramientas para medir un programa. Yo haría una medición doble. Primero el rating, que es una medida numérica de cuánta gente tiene la tele encendida. Segundo, cuál es la satisfacción. Es decir, cuál es la relación que tiene el público con el programa que está viendo. Qué nota le pongo, qué tanto me satisface, ¿genera una relación de lealtad y fidelidad con la marca que es el canal? Eso en Chile no tenemos cómo medirlo y debería ser un instrumento que existiera.</p>
<p><strong>—¿Qué relación tiene CNN con la medición de audiencia?</strong><br />
No tengo idea. Es que para mí el rating puede ser un medidor a largo plazo, pero no sé cómo nos va ni me interesa. Lo que sí tengo muy claro es que no hago programas que vaya a cambiar por tener un par de décimas más.</p>
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		<title>Independencia y competencia: las rutas y obstáculos del periodismo de investigación digital</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/independencia-y-competencia-las-rutas-y-obstaculos-del-periodismo-de-investigacion-digital/</link>
					<comments>https://www.puroperiodismo.cl/independencia-y-competencia-las-rutas-y-obstaculos-del-periodismo-de-investigacion-digital/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 Jun 2014 15:04:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Animal Político]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Dada]]></category>
		<category><![CDATA[Ciper]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Moreno]]></category>
		<category><![CDATA[El Faro]]></category>
		<category><![CDATA[Francisca Skoknic]]></category>
		<category><![CDATA[La Silla Vacía]]></category>
		<category><![CDATA[modelo de negocio]]></category>
		<category><![CDATA[Olga Lucía Lozano]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo de investigación]]></category>
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					<description><![CDATA[No hay una respuesta exacta ni una receta que asegure el éxito de un medio digital. En lo que sí concuerdan directores de medios como El Faro (El Salvador), Animal Político (México), La Silla Vacía (Colombia) y Ciper (Chile), es que las plataformas digitales amplían las posibilidades narrativas y editoriales, aunque los modelos para sustentar la investigación aún son inciertos.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>¿Internet asegura la libertad de contenido? ¿Cómo se mide el impacto en la era digital? ¿Si hay más lectores, hay mayor repercusión? No hay una respuesta exacta ni una receta que asegure el éxito de un medio digital. En lo que sí concuerdan directores de medios como <a href="http://www.elfaro.net/" target="_blank"><em>El Faro</em></a> (El Salvador), <a href="http://www.animalpolitico.com/#axzz368EsMyMt" target="_blank"><em>Animal Político</em></a> (México), <a href="http://lasillavacia.com/" target="_blank"><em>La Silla Vacía</em></a> (Colombia) y <a href="http://ciperchile.cl/" target="_blank"><em>Ciper</em></a> (Chile), es que las plataformas digitales amplían las posibilidades narrativas y editoriales, aunque los modelos para sustentar la investigación aún son inciertos.</h3>
<hr />
<div id="attachment_24485" style="width: 155px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-24485" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Daniel-Moreno-Foto-de-Foco-Magazine.jpg" alt="Foto: Foco Magazine" width="145" height="145" class="size-full wp-image-24485" /><p id="caption-attachment-24485" class="wp-caption-text">Foto: <a href="http://www.elfocomagazine.com/cultura/viral13-reflexion-sobre-los-medios-de-comunicacion/" target="_blank">Foco Magazine</a></p></div>
<p><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">“Periodismo digital no es sinónimo de periodismo libre”</strong><br />
<em>Daniel Moreno, director general de Animal Político</em></p>
<p><strong>—¿La plataforma digital asegura la libertad de contenidos de <em>Animal Político</em>?</strong><br />
La decisión, antes que nada, corresponde a los socios y a los periodistas que lo hacen. Es decir, por desgracia periodismo digital no es sinónimo de periodismo libre, como pueden atestiguar decenas de medios en América Latina, que hacen el mismo tipo de periodismo controlado que los medios digitales. Ciertamente, el periodismo digital tiene mayores márgenes de libertad por varias razones: es más barato y, por tanto, dependes menos de la publicidad oficial; tienes mucha más competencia y reproducir los modelos del periodismo tradicional no garantiza lecturas; pero sobre todo, es un periodismo dirigido a un público diferente, más joven y crítico, que no te deja pasar errores o falta de libertad, al menos en el caso de <em>Animal Político</em>.</p>
<p><strong>—¿El impacto de un medio digital se mide en las repercusiones de sus publicaciones o en la cantidad de audiencia a la que llega?</strong><br />
La respuesta posible es que es una combinación. Es decir, nosotros medimos el impacto de una nota por las lecturas, por la viralidad y por los comentarios que genera. Medir sólo por cantidad de audiencia es un riesgo, porque todos terminaríamos haciendo sitios de fotos chistosas o notas de deportes y espectáculos. Nosotros definimos la publicación de una nota, sobre todo, a partir de que creemos que es de interés público. Ese es el criterio central.</p>
<p><strong>—¿El periodismo de investigación digital es un modelo que tenga proyección a lo largo del tiempo?</strong><br />
Yo creo que sí. Esa es nuestra apuesta y nuestra convicción. Creemos en el periodismo de investigación y en el uso de herramientas digitales para presentarlo. Creemos que ese es el futuro y que eso demandan y necesitan los lectores. Creemos que los nuevos lectores están saturados de la cobertura tradicional de la política como el mero registro de declaraciones de políticos.</p>
<hr />
<div style="width: 155px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" src="http://gravatar.com/avatar/04680f65036cae9a6a449bee4c6af89a?s=145" alt="" width="145" height="145" /><p class="wp-caption-text">Foto: Ciper</p></div>
<p><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">“El futuro del periodismo —a secas— es digital”</strong><br />
<em>Francisca Skoknic, subdirectora de Ciper</em></p>
<p><strong>—¿El impacto de un medio digital se mide en las repercusiones de sus publicaciones o en la cantidad de audiencia a la que llega?</strong><br />
Me imagino que cada medio mide su impacto según sus propios objetivos o su misión. En el caso de Ciper, la clave de su impacto está en las repercusiones que tengan nuestras investigaciones, porque lo que nos interesa es que generen cambios positivos para la sociedad. El impacto no necesariamente va de la mano un aumento en la audiencia a la que llegamos, depende de cada reportaje. Por ejemplo, existen casos en que nuestras investigaciones no tienen gran impacto en la opinión pública pero sí generan cambios en torno al tema específico que ha sido investigado. En otras oportunidades los temas de nuestras investigaciones son tomados por otros medios y terminan teniendo vida propia, y pese a que el detonante del tema fue Ciper, el impacto supera con creces la audiencia que tuvo acceso directo a través de nuestro sitio web.</p>
<p><strong>—¿El periodismo de investigación digital es un modelo que tenga proyección a lo largo del tiempo?</strong><br />
No me gustan las predicciones, pero parece claro que el futuro del periodismo —a secas— es digital. El periodismo de investigación ha encontrado en internet un buen medio para desarrollarse y creo que aún tiene mucho potencial para seguir buscando nuevas herramientas que agreguen valor a las investigaciones. Pero el secreto no está en el formato, sino en ser capaces de hacer periodismo de calidad sin importar el soporte.</p>
<hr />
<div id="attachment_24483" style="width: 155px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-24483" class="size-full wp-image-24483" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Carlos-Dada-Flickr-de-Internaz.jpg" alt="Foto: Internaz" width="145" height="145" /><p id="caption-attachment-24483" class="wp-caption-text">Foto: <a href="https://www.flickr.com/photos/internaz/8059223839" target="_blank">Internaz</a></p></div>
<p><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;">“Si en algún lado sobrevivirá el periodismo investigativo, será en el mundo digital”</strong><br />
<em>Carlos Dada, director de El Faro</em></p>
<p><strong>—¿El impacto de un medio digital se mide en las repercusiones de sus publicaciones o en la cantidad de audiencia a la que llega?</strong><br />
Medir apropiadamente el impacto de un medio es uno de los principales problemas del periodismo ahora. Las posibles repercusiones de nuestras publicaciones no dependen en absoluto ni de la calidad, ni del impacto, ni del alcance de las mismas. Dependen, sobre todo, del estado de las instituciones en un país. Por ejemplo: en Costa Rica, publicaciones sobre corrupción presidencial terminaron con la captura de dos expresidentes. En El Salvador nuestras múltiples investigaciones sobre corrupción no han tenido prácticamente ninguna consecuencia. Pero sí, de alguna manera la capacidad de colocar algún tema en la agenda pública debería ser parte de esas mediciones.</p>
<p>» La cantidad de audiencia a la que llega es también un referente interesante, pero puede ser engañoso. En América Latina, algunas de las páginas más visitadas son aquellas que contienen noticias amarillistas o de humor. Alcance e impacto no son sinónimos. Nosotros intentamos, desde hace un par de años, crear algún modelo que permita efectivamente medir el impacto de nuestro medio pero no lo hemos logrado.</p>
<p><strong>—¿El periodismo de investigación digital es un modelo que tenga proyección a lo largo del tiempo?</strong><br />
En la crisis actual de los modelos tradicionales de medios de comunicación, casi todo el periodismo investigativo está mudando al mundo digital. Además, las nuevas tecnologías nos proveen también de nuevas herramientas que facilitan la investigación periodística. No tengo ninguna duda de que, si en algún lado sobrevivirá el periodismo investigativo, será en el mundo digital.</p>
<hr />
<div id="attachment_24484" style="width: 155px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-24484" class="wp-image-24484 size-full" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía.jpg" alt="Olga Lucía Lozano - Foto de La Silla Vacía" width="145" height="145" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía.jpg 145w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía-50x50.jpg 50w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía-100x100.jpg 100w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía-32x32.jpg 32w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía-64x64.jpg 64w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía-96x96.jpg 96w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/06/Olga-Lucía-Lozano-Foto-de-La-Silla-Vacía-128x128.jpg 128w" sizes="auto, (max-width: 145px) 100vw, 145px" /><p id="caption-attachment-24484" class="wp-caption-text">Foto: La Silla Vacía</p></div>
<p><strong style="color: #E74C3C; font-size: 18px;"> “Hasta hoy hemos sido libres, no hemos accedido a peticiones de fuentes o anunciantes”</strong><br />
<em>Olga Lucía Lozano, directora creativa de La Silla Vacía</em></p>
<p><strong>—¿La plataforma digital asegura la libertad de contenidos?</strong><br />
Solo si los medios son independientes en sí mismos. La plataforma en que se desarrolle o viva un medio no asegura ni la calidad, ni la ética periodística, eso lo asegura el hacer muy buen periodismo, siguiendo las reglas básicas del oficio, y en el caso de la red, el comprender las dinámicas mismas de Internet. Lo que si abre  internet es la posibilidad de generar más medios independientes, sin necesidad de que la intención de creación y la financiación se derive de grupos de poderosos.</p>
<p>No hay duda que el mantener proyectos como estos en la esfera digital, permite además mantener una relación estrecha con las audiencias, ampliar el espectro de voces para narrar el poder y el poderlos hacer sustentables al menos durante un tiempo a costos mucho más bajos que los impuestos por el mercado de la prensa impresa, la radio o la televisión. Y también impactar en públicos, al menos en el caso de La Silla, que ya habían perdido la fe en los medios tradicionales y que entendían el periodismo como el vehículo de comunicación de los poderosos. Hasta hoy hemos sido libres, no hemos accedido a peticiones de fuentes o anunciantes, porque al final La Silla nació con la idea de contar todo lo que sabemos y saber todo lo que contamos. El día que ese deje de ser el eje de nuestro trabajo, habrá que cortarle las patas, o al menos yo lo haría.</p>
<blockquote><p>«Es muy estrecho pensar que el tema del impacto es solo numérico, pues en la práctica se trata de impactar en la realidad de un país».</p></blockquote>
<p><strong>—¿El impacto de un medio digital se mide en las repercusiones de sus publicaciones o en la cantidad de audiencia a la que llega?</strong><br />
Hay varias maneras de medirlo: 1. Si un medio es referente e incluso fuente de información para los líderes de opinión de un país (como en el caso de <em>La Silla</em> que en los tres estudios que se han hecho sobre el tema ocupa el tercer lugar, a veces empatando en porcentaje con el que ocupa el segundo lugar, entre los medios digitales más consultados por los líderes de opinión), ya hay una medida de impacto que es interesante; pues a veces no es solo llegar a millones, sino llegar a las voces claves que hacen que tu información llegue a miles de ciudadanos que no vendrían naturalmente a nuestro medio. 2. Igual sucede con los medios tradicionales que nos citan y que han convertido a <em>La Silla</em> en fuente de muchas de sus informaciones. 3. Y claro nuestros usuarios únicos, que corresponden en número a la característica de ser un medio de nicho de alta calidad.</p>
<p>» Por eso es muy estrecho pensar que el tema del impacto es solo numérico, pues en la práctica se trata de impactar en la realidad de un país. Lo cual sabes que lograste cuando el Presidente cita informaciones tuyas en sus debates, al igual que los congresistas, o cuando los usuarios se juntan a iniciativas como la surgida a través del Proyecto Rosa. En la red, además, muchas veces no importa cuántas personas vinieron a tu página a interactuar con tus contenidos, sino cuántos lo vitalizaron en plataformas online y offline, y cuántos al final fueron tocados por tu trabajo, así lo hayan accedido en una fotocopia, una red social, un correo electrónico. Allí es donde sabes si en realidad estás en la red y jalas redes o si eres un espacio concebido como un medio offline que vive en la red, con todas las limitaciones que ello sugiere.</p>
<p><strong>—¿El periodismo de investigación digital es un modelo que tenga proyección a lo largo del tiempo?</strong><br />
El periodismo de investigación es inagotable en todas sus formas. No importan los géneros o formatos, pues yo soy de las que creo que todo el periodismo debería ser de investigación, el resto es una ventana que se abre a reseñar, pero nunca a contextualizar o a salirse del discurso impuesto desde las fuentes. Al final, ojalá entonces que este sea el tipo de periodismo que sobreviva y se fortalezca como pieza dominante en los medios.</p>
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		<title>Margarita Torres: “El derecho a la información es un derecho de elite”</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Tamy Palma]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 May 2014 20:53:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[derecho a la información]]></category>
		<category><![CDATA[Ley de Telecomunicaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Margarita Torres]]></category>
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					<description><![CDATA[Meses turbulentos viven los medios en México. La debatida Ley de Telecomunicaciones promete combatir los monopolios de información, pero al mismo tiempo amenaza las libertades de la “ciudadanía digital”. Torres, experta de la Universidad Iberoamericana, advierte sobre los riesgos de un control estatal de internet: “Sería una medida medieval y un atentado a la democracia”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Meses turbulentos viven los medios en México. La debatida Ley de Telecomunicaciones promete combatir los monopolios de información, pero al mismo tiempo amenaza las libertades de la “ciudadanía digital”. Torres, experta de la Universidad Iberoamericana, advierte sobre los riesgos de un control estatal de internet: “Sería una medida medieval y un atentado a la democracia”.</h3>
<div id="attachment_24913" style="width: 1610px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-24913" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2014/05/Margarita-Torres-Foto-de-Tamy-Palma.jpg" alt="Foto: Tamy Palma" width="1600" height="1066" class="size-full wp-image-24913" /><p id="caption-attachment-24913" class="wp-caption-text">Foto: Tamy Palma</p></div>
<p>En abril se iniciaron las discusiones sobre la Ley de Telecomunicaciones en el Senado y de ahí no salieron. El debate en el Congreso sobre la transformación de esta legislación se aplazó hasta junio, mes en el que los parlamentarios esperan reconsiderar los puntos que empoderan al Estado sobre los contenidos difundidos en internet y su posibilidad de limitarlos.</p>
<p>Los artículos más controversiales permiten la entrega de los datos de usuarios a las autoridades; bloquear internet “en eventos críticos y lugares críticos”; la recopilación de la información de los proveedores de internet —incluso la fecha y hora de conexión de sus usuarios—, entregar a autoridades la facultad absoluta del control de internet con el apoyo de proveedores, y la censura de contenidos cuando la autoridad así lo determine.</p>
<p>Las protestas en la capital de México constatan la postura de la gente: quieren evitar las medidas restrictivas de la Ley y exigen un marco legal que rompa con los monopolios que tienen las empresas de telecomunicaciones de Carlos Slim y Televisa. Hasta ahora, organizaciones como la Red en Defensa de los Derechos Digitales y Yo soy 132 se han agrupado para protestar contra los nuevos artículos. La <a href="http://www.animalpolitico.com/2014/04/exigimos-libertad-y-encontramos-represion-asi-fue-la-marcha-contra-la-ley-de-telecom/">última manifestación</a> convocó a cuatro mil personas en Distrito Federal, motivo por el que las autoridades  se vieron sometidas a revisar y remodelar las propuestas.</p>
<p>Margarita Torres, encargada del departamento de Derecho a la Información de la Universidad Iberoamericana y cofundadora de la organización <a href="http://www.periodistasdeapie.org.mx/">Periodistas de a Pie</a>, detalla el riesgo que implica bloquear internet en una sociedad temerosa y desconfiada como la mexicana. “Es absurdo querer bloquear internet”, afirma.</p>
<p><strong>—¿Qué amenaza representa la Ley Telecom al derecho a la libertad de expresión?</strong><br />
Una muy grande. Pone en riesgo nuestro derecho a la información, principalmente por las malas condiciones en que se ejerce el periodismo. Por otro lado, acá hay un tema importante que tiene que ver con la pluralidad de información y hay que tener en cuenta que no se trata únicamente de que en un medio de comunicación haya muchas voces, sino que haya muchos medios que puedan dar distintas visiones del mundo y es algo que acá no lo hemos tenido y que internet, de cierta manera, provee. Además, sin ser pesimista, el derecho a la información es un derecho de elite y con eso no me refiero a quienes tienen un nivel socioeconómico, pero sí creo que hacer un ejercicio pleno del derecho a la información, a los ciudadanos les exige un montón.</p>
<p><strong>—Pero es misión de los periodistas bajar la información, ¿no?</strong><br />
Exactamente, pero también es cierto que en el contexto que tenemos ahora convergen hábitos malos del pasado con situaciones adversas presentes, y eso lo dificulta. Por eso la Ley Telecom es un riesgo, porque mucha información que no se ve en los periódicos la puedes encontrar ahí. Hace unas semanas estaba revisando una entrevista que hice para una investigación a  Mónica González de <a href="http://ciperchile.cl/" target="_blank"><em>Ciper</em></a> y una de las cosas que ella me decía es que <em>Ciper</em> tal vez no da lo que los ciudadanos quieren saber, pero sí lo que se tiene que saber. Eso me impresionó; es impresionante cómo un medio digital puede ponerse en la agenda nacional e impactar en ella con todos sus temas. Y mientras hablaba, yo pensaba: ¿eso cómo lo podemos entender en el periodismo mexicano?</p>
<blockquote><p>«Si es que México es una democracia y queremos vivir en ella, entonces no pueden bloquear internet».</p></blockquote>
<p><strong>—¿En México podría existir un medio digital como <em>Ciper</em>?</strong><br />
Hay que esforzarse bastante, pero creo que sí. Hay que procurar las condiciones de independencia, y me refiero a que su proveedor no interfiera en su agenda, que cumplan con condiciones de transparencia.</p>
<p><strong>—¿Qué tan comprometido está México con el derecho a la información?</strong><br />
Es que ahí hay otro tema: a nosotros nos venden un país democrático, pero eso no ocurre en su totalidad. Primero, si es que México es una democracia y queremos vivir en ella, entonces no pueden bloquear internet. Hay muchas soluciones que podemos identificar que han surgido de las relaciones que se tejen desde internet. También hay cosas malas, pero es un espacio de convivencia, socialización y, para muchos, de seguridad.</p>
<p><strong>—¿La transparencia habría que instalarla en un debate legislativo sobre los monopolios de proveedores de internet y medios de comunicación?</strong><br />
Sí, pero es muy difícil de discutirlo ya que hay otras empresas que tienen poder. Han sido muy pocos los que han hecho este trazo entre quiénes son los dueños de los medios y qué otras empresas tienen. Podemos mirar Televisa porque es la más grande, pero miremos también a los dueños de Excélsior o el poder que tiene Carlos Slim. Solo por eso me gusta lo que ha pasado con la Ley Telecom: cada vez más gente se sintió identificada con lo que se puede llegar a violentar. Podemos decir que viene desde el período electoral del 2012, a lo mejor antes, a lo mejor después, pero es innegable que estamos pasando por un momento coyuntural que tenemos que tratar de abrazar y cuidar.</p>
<p><strong>—¿Qué consecuencias puede tener limitar internet en un país donde la gente desconfía de los medios y las instituciones?</strong><br />
El riesgo es total. Es absurdo querer bloquear internet. Pero es por todo lo que conlleva, desde lo que dijo Naciones Unidas respecto a la sociedad de la información hasta una apuesta en educación, en salud, etc., una cosa fundamental que es lo que nos da el Derecho a la Información y que se violentaría aprobando la Ley. Es decir, es un espacio abierto donde convergen todos los temas que termina siendo una posibilidad virtual que puede bajar a lo real algo tan simple como reunirte con los otros. Sería una medida medieval y un atentado a la democracia.</p>
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