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	<title>Pedro Kortmann &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
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		<title>Beatriz Sánchez: “El público valora más la coherencia que la objetividad”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/beatriz-sanchez-el-publico-valora-mas-la-coherencia-que-la-objetividad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pedro Kortmann]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 08 Jun 2016 17:04:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Beatriz Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[coherencia]]></category>
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		<category><![CDATA[objetividad]]></category>
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					<description><![CDATA[Con más de 20 años de trayectoria en televisión y radio, Beatriz Sánchez no teme decir lo que piensa a través de los medios. Recientemente reconocida con el Premio Raquel Correa 2016 por la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas, observa de manera crítica y con altas expectativas el periodismo chileno. “Debemos releernos como prensa, es decir, qué se entiende hoy por medio de comunicación”, dice la periodista de La Red y radio La Clave. Esta entrevista se realizó antes del conflicto desatado entre la presidenta Bachelet y revista Qué Pasa. <a href="http://www.puroperiodismo.cl/?p=26781" target="_blank">Lee la opinión de Beatriz sobre ese episodio</a>.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Con más de 20 años de trayectoria en televisión y radio, Beatriz Sánchez no teme decir lo que piensa a través de los medios. Recientemente reconocida con el Premio Raquel Correa 2016 por la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas, observa de manera crítica y con altas expectativas el periodismo chileno. “Debemos releernos como prensa, es decir, qué se entiende hoy por medio de comunicación”, dice la periodista de La Red y radio La Clave. Esta entrevista se realizó antes del conflicto desatado entre la presidenta Bachelet y revista Qué Pasa. <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=26781" target="_blank">Lee la opinión de Beatriz sobre ese episodio</a>.</h3>
<div id="attachment_26817" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-26817" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/06/Beatriz-Sánchez-Foto-de-Patricio-Contreras.jpg" alt="Foto: Patricio Contreras" width="1080" height="718" class="size-full wp-image-26817" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/06/Beatriz-Sánchez-Foto-de-Patricio-Contreras.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/06/Beatriz-Sánchez-Foto-de-Patricio-Contreras-800x532.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2016/06/Beatriz-Sánchez-Foto-de-Patricio-Contreras-1024x681.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-26817" class="wp-caption-text">Foto: Patricio Contreras</p></div>
<p>Reconoce que el 2015 fue un gran año para el periodismo de investigación chileno, pero que aún quedan bastantes desafíos por delante. Recalca la importancia de dar cabida al debate y la opinión en los medios de comunicación, donde el periodista tiene un papel relevante. Admite que la televisión es menos machista, pero que se puede avanzar mucho más en materia de igualdad e inclusión. Es la visión de Beatriz Sánchez sobre la industria donde ha trabajado por más de dos décadas.</p>
<p>“Las noticias no deberían depender del rating, no pueden buscar captar a un público”, afirma la futura conductora del renovado departamento de prensa de La Red, donde liderará el espacio informativo junto a Juan José Lavín, ex periodista de TVN. “Cuando un canal tiene un espacio de noticias, está cumpliendo con el deber de informar y no de entretener”.</p>
<p>Beatriz es conductora en La Red y radio La Clave, y también columnista en diario Publimetro. Una carrera profesional avalada por distintos reconocimientos. En 2014 recibió el Premio a la Mejor Periodista de Televisión por la Universidad Adolfo Ibáñez; luego, en 2015, el Premio Periodismo Excelencia Audiovisual de la Universidad Alberto Hurtado, y este año el Premio Raquel Correa de la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas.</p>
<p>Dice que le hace bien a los medios informativos partir con una opinión, “cazarse con un tema” y decir lo que piensa. Son las expectativas de una periodista que mira con esperanzas a la ciudadanía chilena, la cual necesita que los medios sigan investigando en profundidad y no informando los hechos de forma aislada.</p>
<p><strong>—En el actual escenario político marcado por los casos de corrupción, ¿el periodismo ha sobreexplotado o profundizado en la cobertura de estos temas?</strong><br />
Se cumplen ambas cosas y no necesariamente son antagónicas. El periodismo ha revelados cosas que no conocíamos. No obstante, los medios no son inocuos, no son completamente asépticos a lo que pasa. Tienen sus propios intereses políticos y de agenda. Tienen su propia opinión, sea esta la del dueño o de quienes dirigen el medio.  Es así que entiendo a veces que aprovechen o puedan estar felices con determinadas cosas y que las ocupen, pero sí entorno a la entrega de información —poniendo en la balanza— considero que se ha hecho un buen trabajo, especialmente en tarea investigativa. Claro que en algunos medios más que en otros.</p>
<p><strong>—¿En cuáles medios ha sido relevante el trabajo de investigación?</strong><br />
El trabajo de Ciper es extraordinario. Así también en El Mostrador y The Clinic. Son medios distintos a los tradicionales, en términos de formato y lenguaje, lo cual resulta ser muy atractivo para la audiencia. Además, me parece relevante que no solo publiquen información buena, sino que también opinen sobre lo que pasa. Algo que los medios tradicionales no hacemos habitualmente.</p>
<p><strong>—A fines de abril fue la entrega del Premio Periodismo de Excelencia, donde el reportaje <a href="http://www.quepasa.cl/articulo/actualidad/2015/02/1-16218-9-un-negocio-caval.shtml/" target="_blank">“Un negocio Caval”</a> de revista Qué Pasa fue el ganador de la versión escrita del certamen. ¿Consideras que el 2015 fue un gran año para el periodismo de investigación chileno?</strong><br />
Sí, pero creo que pueden venir años mejores. Esto no se detiene. En 2015 se destapó mucho y eso lo hace ser un año muy particular. Es un proceso que va <em>in crescendo</em>. Es cosa de ver a Ciper con los Panama Papers, fue algo notable. Se metieron en el contexto global de la investigación periodística  Es un fenómeno mundial que busca apuntar a quienes son los que manejan el poder en distintos países. En otras palabras, identificar donde están las lucas y darnos cuenta de lo mal repartidas que están a nivel global.</p>
<p><strong>—Y si es un proceso que va <em>in crescendo, </em>¿cuáles son los desafíos para el periodismo nacional en términos de investigación?</strong><br />
Hoy los medios tradicionales se han quedado atrás en temas de investigación, y las lucas están para financiar proyectos de este tipo. Los medios tradicionales que puedan, y creo que varios pueden, deben asumir la tarea de hacer periodismo de investigación con profundidad. Obviamente, sin dejar de lado el rol de llevar el día a día. Y para los medios que ya tienen periodismo de investigación, el gran desafío es la colaboración. Es importante apuntar a un sistema colaborativo mundial, donde contrastemos visiones en temas como el rol del Fondo Monetario Internacional y cómo pone trabas a los países más pobres para conseguir préstamos, o sobre Naciones Unidas cómo le aguanta todo a Estados Unidos y a los demás no.</p>
<p><strong>—¿Alguna otra tarea pendiente en los medios?</strong><br />
Debemos releernos como prensa, es decir, qué se entiende hoy por medio de comunicación. Más aun con la fuerte entrada de las redes sociales. La gente ha cultivado el hábito de ver y leer noticias, y confío en que les interesa cada vez más. Pero las redes sociales transmiten todo más rápido; entonces, qué más pueden dar los medios tradicionales al público: más datos, más contexto y más opinión también.</p>
<h4>PERIODISMO Y OPINIÓN</h4>
<p><strong>—</strong><strong>El año pasado, en un <a href="http://www.fundacioncrea.cl/seminarios-por-un-nuevo-chile-un-espacio-para-el-dialogo-la-convergencia-y-la-construccion-de-alternativas/">seminario organizado por fundación CREA</a>, recalcaste la importancia de la opinión del periodista pues “la objetividad no existe”. ¿Cómo se logra generar debate y no provocar polémica al momento de exponer el punto de vista personal?</strong><br />
A todo el mundo que me dice “oye que eres poco objetiva”, yo respondo “sí, muchas gracias”. Para mí la objetividad no existe, aun cuando en la universidad me enseñaron que la objetividad es lo primero.  Los hechos son objetivos, todo lo que pasa es objetivo, pero toda lectura que nosotros hacemos sobre un hecho no es objetiva. Una cosa es tergiversar un hecho y otra muy distinta es opinar sobre aquello.</p>
<p>» Desde ahí que me nace la pregunta de por qué debemos seguir analizando los hechos en forma aislada.  Cuando sale una nota sobre una niña que se practicó un aborto en su casa y tiró el feto al baño, ¿podemos decir que es solo una noticia policial? ¿No es acaso una problemática social de alguien que no tuvo otra alternativa? ¿Una joven sometida a un contexto país que es duro contra las mujeres y su rol en la maternidad? Ahí está nuestra pega. Ese tipo de periodismo me gusta, donde no basta con decir que es una nota policial, sino que es para una conversación más profunda: sobre lo que somos hoy como sociedad.</p>
<p><strong>—</strong><strong>¿Dónde está el límite entre el debate y el conflicto?</strong><br />
En la opinión responsable, que no trate de hacer caricaturas y tergiversar los hechos. La opinión genera ese espacio donde tú puedes estar de acuerdo o no, teniendo claro que dando tú opinión no pretendes convencer a nadie, sino que discutir el tema.  Porque más allá de la objetividad, lo que se espera de cualquier profesional es la coherencia, creo que el público valora mucho más eso.</p>
<p><strong>—</strong><strong>Hace dos años <a href="http://www.emol.com/noticias/Tendencias/2015/01/08/741233/Beatriz-Sanchez-La-periodista-que-abandono-los-eufemismos-y-rodeos.html">dijiste en Emol</a> que no sabías “si todo el mundo está interesado en que existan periodistas con opinión”. </strong><strong>¿Quiénes ven con buenos y malos ojos la existencia de periodistas con opinión? </strong><br />
Tiene que ver con una transformación del país, desde un temor reverencial a atreverse a decir lo que piensa. Hoy no hay problema en decir por cuál candidato votaste o de qué línea política eres.  Eso provoca que encajen distintos tipos de pegas para los periodistas. Entonces, entiendo perfectamente a esa gente que te dice “es que no me interesa tu opinión, solo quiero informarme”, les gusta ese estilo de periodismo y es legítimo. Ahora bien, esto no es una dictadura, o sea si a la audiencia no le gusta escuchar la opinión del periodista se puede cambiar de medio. Y el público así lo hace.</p>
<p><a data-flickr-embed="true"  href="https://www.flickr.com/photos/puroperiodismo/22703505618/in/photolist-AAeo7w-BecSx8-AAer5f-ACxeez-BcYknb-AhiNrt-AhiMX2-BfdHVM-BbU8yj-AAepf3-AhiMxV-BbU8iQ-ACxcqe-BfdGPZ-AhiMjZ-AhiLFK-BcYiBC-nxXTZF" title="Mónica González y sus &quot;Apuntes de una época feroz"><img decoding="async" src="https://c3.staticflickr.com/1/641/22703505618_d85fea73f3_c.jpg" width="800" height="534" alt="Mónica González y sus &quot;Apuntes de una época feroz"></a><script async src="//embedr.flickr.com/assets/client-code.js" charset="utf-8"></script></p>
<h4>LA RADIO Y LA TELEVISIÓN</h4>
<p><strong>—</strong><strong>Para <a href="http://www.paula.cl/reportajes-y-entrevistas/beatriz-sanchez-dice-lo-que-piensa/">revista Paula</a> mencionaste que la televisión te ha dado “puras alegrías y buenos momentos”, pero aun así te reconoces como una mujer de radio. ¿Qué cosas te permite la radio que no puedes hacer en televisión? </strong><br />
La radio me da más tiempo.  El programa de entrevista —de media hora— que realizo actualmente ya es raro, porque en la tele los tiempos son súper acotados. Todo está medido por un cierto vértigo al cual la televisión debe responder. La radio se quedó en otra época, se puede profundizar más y debatir de una forma distinta. Otra diferencia es que en la radio tú puedes crear cierta atmósfera que en la tele no. Me gustan los momentos de silencio, los cambios de tono de voz: más intenso o más suave, o cuando todos hablan al mismo tiempo. Se genera un ambiente interesante para el debate que la televisión no puede crear.</p>
<p><strong>—</strong><strong>¿Qué cosas de la radio debería incorporar la televisión?</strong><br />
Tener más tiempo para lograr más profundidad. No tener que medir todo con el rating, eso le hace mucho daño a la televisión. No desconozco que es importante medir cuánto atrae al público el contenido que se está transmitiendo, más aún cuando un programa responde a la masividad y busca entretener. Pero las noticias no deberían depender del rating, no pueden buscar captar a un público. En teoría sí, porque todos queremos que nos vean y nos escuchen, pero no podemos variar las noticias de acuerdo a la gente que nos está viendo o no. Las noticias son.  Cuando un canal tiene un espacio de noticias, estás cumpliendo con el deber de informar y no de entretener.</p>
<h4>LA MUJER EN LOS MEDIOS </h4>
<p><strong>—A fines de 2014 lanzaste tu libro “Poderosas” donde entrevistas a mujeres de alta connotación pública, como Evelyn Matthei y Michelle Bachelet. ¿Quiénes son las voces femeninas más influyentes en los medios?</strong><br />
En primer lugar, Mónica González, a quien le tengo un cariño y respeto único. Es una voz valiente y poderosa. Es una mujeraza. Enfocándome al mundo de las noticias, como el espacio más influyente dentro de los medios… me gusta mucho la pega que hace Mónica Rincón en CNN Chile. Valoro su participación en los editoriales junto a Daniel Matamala, que se atreva en redes sociales a comentar con harto desparpajo, y que ponga temas sobre la mesa respecto a la diversidad o la discapacidad. Todo eso habla de una mujer con una sensibilidad abierta y no sólo enfocada en el análisis de la actualidad más dura. También me gusta el estilo de Constanza Santa María en Canal 13, es aguda y la considero una muy buena entrevistadora.</p>
<p><strong>—</strong><strong>¿El periodismo y los medios chilenos han dejado de ser machistas?</strong><br />
Sí, pero con todas las dificultades que implica ser mujer en esta industria. Los estándares con que se mide a los hombres y las mujeres son distintos. Y si bien yo entiendo que eso responde a un peso cultural, igual espero más de los medios respecto a igualdad de género. Tenemos aún la idea fija que donde hay un solo conductor es hombre o bien la típica pareja de conductores.  A la mujer se le exigen más cosas. Todavía cuando una mujer opina siempre provoca algo distinto que cuando un hombre opina y, además, a los hombres se les da un espacio distinto de opinión en comparación a las mujeres. Incluso, me atrevería a decir a que aún hay un grado de autocensura en algunas mujeres al momento de opinar sobre determinados temas. Y a todo esto, hay que sumar la carga estética. Entonces son un cúmulo de cosas que cargan a la figura femenina, y en las noticias es súper fuerte.</p>
<p><strong>—</strong><strong>¿Cómo los medios pueden colaborar para romper esos parámetros culturales?</strong><br />
Arriesgándose, pero se ha avanzado bastante. Por ejemplo, me parece notable que el editorial de CNN Chile no lo haga solo Matamala, sino que le den su espacio también a Mónica y juntos se planten frente a la cámara. Otra experiencia muy buena fue lo que hizo Canal 13 con Protagonistas, donde estas tres periodistas —Constanza Santa María, Monserrat Álvarez y Carolina Urrejola— hicieron un excelente trabajo.  Contó una vez Constanza en un foro donde participamos, que cuando grababan ese programa, que era dirigido por hombres, y hablaban todas al mismo tiempo, desde el <em>switch </em>les decían “¡ya! corten el gallinero”. Entonces, a pesar de ser una instancia muy enriquecedora, aun así, estaba ese estigma de que eran puras mujeres, todas chillonas, pero el canal se atrevió. Y eso falta en los medios… más riesgo.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Jaime Coiro: “El silencio ante la prensa no tiene que ver con el secreto, sino con la desconfianza”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/jaime-coiro-el-silencio-ante-la-prensa-no-tiene-que-ver-con-el-secreto-sino-con-la-desconfianza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pedro Kortmann]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Dec 2015 12:41:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Karadima]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia Católica]]></category>
		<category><![CDATA[Jaime Coiro]]></category>
		<category><![CDATA[Karadima]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y religión]]></category>
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					<description><![CDATA[Dice que con el caso Karadima erraron al identificar al verdadero enemigo, recalca que la Iglesia debería transparentar todo —qué se hace con donaciones y colectas— y critica una falta de prolijidad de sus colegas en los medios, a propósito de la filtración de cartas y videos. Jaime Coiro, periodista, diácono y secretario general adjunto de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) conversó con Puroperiodismo sobre cómo la Iglesia chilena busca superar las polémicas por abusos y, a la vez, restablecer la confianza con el mundo de los medios de comunicación.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Dice que con el caso Karadima erraron al identificar al verdadero enemigo, recalca que la Iglesia debería transparentar todo —qué se hace con donaciones y colectas— y critica una falta de prolijidad de sus colegas en los medios, a propósito de la filtración de cartas y videos. Jaime Coiro, periodista, diácono y secretario general adjunto de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) conversó con <em>Puroperiodismo </em>sobre cómo la Iglesia chilena busca superar las polémicas por abusos y, a la vez, restablecer la confianza con el mundo de los medios de comunicación.</h3>
<div id="attachment_26366" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-26366" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/Jaime-Coiro-Foto-de-Pedro-Kortmann-2.jpg" alt="Jaime Coiro. Foto: Pedro Kortmann" width="1080" height="632" class="size-full wp-image-26366" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/Jaime-Coiro-Foto-de-Pedro-Kortmann-2.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/Jaime-Coiro-Foto-de-Pedro-Kortmann-2-800x468.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2015/12/Jaime-Coiro-Foto-de-Pedro-Kortmann-2-1024x599.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-26366" class="wp-caption-text">Jaime Coiro. Foto: Pedro Kortmann</p></div>
<p>El periodista y diácono Jaime Coiro es el principal responsable de la comunicación institucional dentro de la jerarquía de la Iglesia Católica. Fue profesor en la Escuela de Periodismo de su alma máter, la Universidad Católica, y editor general de Radio Chilena durante 10 años. Hoy es el vocero y nuevo secretario general adjunto de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh). Sigue, sin embargo, como director de la Oficina de Prensa y Comunicaciones de la misma institución.</p>
<p>Coiro aclara que su labor ha estado enfocada en proveer de una “mirada comunicativa más estratégica” a la vinculación de la Iglesia con la sociedad. “No sólo sacar fotocopias y mandar fax con los nombramientos”, afirma.</p>
<p>Además, señala que como Departamento de Comunicaciones de la CECh, aparte de mantener una relación activa con la prensa, están preocupados de sus propios medios: el sitio web <a href="http://www.iglesia.cl/" target="_blank">iglesia.cl</a>, la revista Servicio y un programa radial —“Sembrando”— que se transmite a 120 radios en todo el país.</p>
<p>”Hemos tratado de poner una mirada que combine adecuadamente estrategias generales, y esto ha sido nuestro principal desafío, con el evangelio y las orientaciones pastorales de la CECh”, dice.</p>
<p><strong>—Algunos sectores de la Iglesia prefieren mantener silencio ante a la prensa. ¿Se debe a una falta de confianza en los medios o es parte de una política de confidencialidad? </strong><br />
El silencio ante la prensa no tiene que ver con el secreto, sino con la desconfianza. Porque la relación con la prensa no se cultiva, en mi opinión, desde el supuesto que debo responder cada vez que me preguntan algo. En nuestro caso, lo consideramos como una relación de personas que están haciendo su trabajo y, en consecuencia, si tengo alguna noticia que comunicar debo tener una relación permanente con los medios. Pero, cuando te ves obligado a responder o no responder, el silencio es producto de que no hay una relación de confianza. Sin embargo, a veces es necesario ese silencio, en especial cuando no estás en condiciones de hablar o no tienes nada que aportar.</p>
<blockquote><p>«El silencio ante la prensa no tiene que ver con el secreto, sino con la desconfianza. Porque la relación con la prensa no se cultiva, en mi opinión, desde el supuesto que debo responder cada vez que me preguntan algo».</p></blockquote>
<p><strong>—¿Cómo se recupera esa confianza?</strong><br />
En la medida en que se cicatrizan las heridas. Para la Iglesia Católica hay heridas por reparar en varios planos, la más lacerante ha sido el drama de las personas que han sido abusadas. Pero hay otras, y una de esas es la relación con la prensa.</p>
<p><strong>—En los medios se han filtrado correos electrónicos, videos y documentos que involucran a la Iglesia Católica. ¿Cómo evalúas el tratamiento de esa información en la prensa nacional?</strong><br />
Lo que más me avergüenza de mi gremio, en algunas ocasiones, es el tema de la calidad. No tener un mínimo de profesionalismo en chequear nombres, apellidos, cargos y datos. Tirar información al boleo y descansar tanto en fuentes anónimas. Desde ahí que nace nuestra preocupación interna por las filtraciones. Se han publicado cuestiones que han sido dichas en reuniones donde participaron 15 personas con nombre y apellido, entonces eso es preocupante.</p>
<p><strong>—¿Qué mea culpa hacen ustedes al respecto?</strong><br />
Por lo menos dentro de la CECh tratamos de aplicar nuestra política de comunicación. En otras palabras, que desde el secretario general hasta el último de los servidores: son un público privilegiado para nosotros. Si vamos a tener una noticia importante para mañana, probablemente ellos lo sepan por nosotros y no por los diarios.</p>
<p><strong>—Pero ¿cuál es la base del problema a nivel institucional cuando no se respetan los canales internos y hay filtraciones?</strong><br />
El problema está en que nos cuesta relacionarnos con la persona que ejerce la autoridad, no la vemos como un servidor, sino como alguien que le fue concedido ese poder y no lo quiere soltar. Esa percepción perjudica las relaciones humanas. Cuando hay un problema y es tratado entre pares, es decir, que en una misma mesa se siente el equipo de trabajo completo, desde el señor del aseo hasta el obispo… te va dar garantía que el espíritu comunitario que ahí se teje es de confianza. Y eso, para nosotros, significa conversar y tratar en su momento cada asunto.</p>
<p><strong>—Mencionabas ciertos errores de la práctica periodística que te avergonzaban. ¿Consideras que en Chile falta prensa especializada en temas de Iglesia?</strong><br />
Más allá de que haya o no haya prensa especializada, existe un problema de cultura periodística. Si soy reportero, me mandan a cubrir un tema económico y no le pego mucho a esa área… tendré que saber hacer igual las preguntas suficientes y para eso debo  documentarme. Existe Google. Por tanto, llegar a una conferencia de prensa nuestra y no saber que es la CECh a mí me parece una falta de profesionalismo salvaje. Entonces, los obispos y otras fuentes oficiales de Iglesia se enojan con la ignorancia de algunos de mis colegas, y con justa razón si no hacen bien su trabajo. No obstante, eso no justifica ni el silencio, el secreto, no dar entrevistas, o tratar mal a la prensa.</p>
<h4>CASO KARADIMA: “ERRAMOS EN IDENTIFICAR AL VERDADERO ENEMIGO”</h4>
<p><strong>—Sobre la relación de la Iglesia Católica con los medios de comunicación, ¿cómo cambió esta después de la publicación del reportaje de TVN que denunció los abusos de Fernando Karadima?</strong><br />
Claramente hubo un antes y un después. Con este reportaje nos tuvimos que replantear nuestro rol en la sociedad, ya que éramos considerada una Iglesia de los privilegios. Y eso permitió visualizar un elenco de situaciones en que veníamos haciendo mal las cosas: nuestra relación con el poder, el dinero, el género femenino y la responsabilidad de los laicos. Fue un tiempo trágico y doloroso, y que nos puso a prueba.</p>
<p><strong>—Cuando la denuncia contra Fernando Karadima se hace pública, ¿qué medidas aconsejaron, como departamento de comunicaciones, a la Conferencia Episcopal para enfrentar el impacto mediático del caso?</strong><br />
Lo primero fue establecer instancias de diálogo y escucha. El momento era tan crítico que debíamos ser capaces  de hacer que la gente conversara y  se escuchara. En ese tiempo no teníamos colaboradores institucionales, pero muchos laicos nos ayudaron dándonos consejos, y eso significó aprender a recibir críticas. Más aún, en una institución donde es mejor vista la adulación que la crítica.</p>
<p><strong>—¿Dónde consideras tú que estuvo el foco de la prensa: en el escándalo o en los efectos de éste?</strong><br />
El foco fue el descubrimiento de cómo actuaba un poderoso y cómo se vinculaba con otros poderosos. Que existiese ese tipo de perversión en una institución que moralmente es respetable, creíble, que se la jugó en la época mas dura del país… era algo preocupante. Además, que no era solo un sacerdote que hacía y deshacía a escondidas en su parroquia; era un líder religioso, un formador.</p>
<p><strong>—El cardenal Francisco Javier Errázuriz en entrevista para el periódico Encuentro dijo, respecto al caso Karadima, que si le “tocara enfrentar nuevamente una situación similar, lo haría de otra manera”. ¿Qué cosas puntuales se debieron hacer de forma distinta?</strong><br />
Erramos en identificar al verdadero enemigo. La prioridad en las víctimas fue un discurso donde primero balbuceamos. No lo transmitimos con todas sus letras. Y cuando lo hicimos, no siempre hubo un correlato con la realidad. Porque cuando el líder de la institución está diciendo que las victimas tienen la primera prioridad y, por otra parte, el curita en su parroquia está predicando que esas personas —los denunciantes de abusos— ocupan las tribunas de los medios de comunicación para desprestigiarnos como Iglesia… hay una equivocación fundamental.</p>
<h4>CONFIANZA EN LA IGLESIA CATÓLICA: “DEBEMOS TRANSPARENTAR TODO”</h4>
<p><strong>—En una <a href="http://www.theclinic.cl/2011/05/30/%E2%80%9Cyo-se-de-obispos-que-han-recibido-insultos%E2%80%9D/" target="_blank">entrevista para The Clinic</a> en mayo de 2011, un año después de la denuncia contra el padre Karadima, dijiste: “uno de los grandes pecados de la institución fue querer imponer su voz por sobre otras”. ¿De qué forma la Iglesia Católica ha enfrentado los efectos de ese error? </strong><br />
Era la costumbre sentirse privilegiada como institución. Pero, hay un episodio donde eso cambió, y fue cuando se aprobó la ley de matrimonio civil. Ahí la postura de la Iglesia Católica fue derrotada, porque el matrimonio indisoluble para toda la vida dejó de estar en la ley chilena. Ese hecho fue un indicador del rol que nos cabía como institución en la opinión pública. Tenemos la libertad de poder decir lo que pensamos sobre el derecho de quien está por nacer, por ejemplo, pero somos una opinión más dentro de ese debate. El mismo papa lo ha dejado en claro cuando critica a esa parte del clero que goza de la vanagloria y la adulación… de todas esas costumbres tan profanas en la Iglesia. Sin duda que todo eso nos llevó a creer que nuestro rol en la sociedad chilena era imponer.</p>
<p><strong>—Y esos dichos del papa Francisco que tú mencionas, ¿han influido realmente en una apertura de la Iglesia que sintonice con las demandas de probidad y transparencia que hoy exige la ciudadanía?</strong><br />
Sí, más aún cuando reconocemos que somos corresponsables de la Iglesia. Y para eso debemos transparentar todo: qué significa una ofrenda, una donación, una colecta, justificar cada aporte. En algunas diócesis, costó mucho poder formar en todas sus parroquias un consejo económico, requerimiento mínimo establecido en el derecho canónico. Por lo mismo que hay que formar a la gente en ese aspecto. En especial, a quienes se quejan de una Iglesia Católica anquilosada, pero, que no tienen ningún problema en pagar un millón de pesos por una iglesia para un matrimonio.</p>
<p><strong>—Según el Barómetro de la Política Chilena (CERC), el nivel de confianza en la Iglesia Católica sólo alcanza un 20%. ¿Es remontable la pérdida?  </strong><br />
Es casi un milagro que, al cruzar las cifras de adhesión religiosa con los datos sobre confianza y credibilidad, las tazas de creencia se mantengan, a pesar de las dificultades que la ciudadanía aprecia de la jerarquía eclesial. Porque cuando hablamos de la Iglesia hablamos de sus autoridades principalmente, esa es la asociación espontánea. El desafío está en cómo hacer que esa gente, la que no deja de creer en dios, que no deja de ir a misa, esa Iglesia viva… comprenda que la Iglesia de John O’Reilly y Fernando Karadima también son parte de la comunidad católica, y que juntos debemos trabajar para volver a construir la Iglesia de la cantata de los Derechos Humanos y la Vicaría de la Solidaridad.</p>
<p><strong>—¿Qué tareas se ha propuesto hacer la Iglesia para revertir este escenario?</strong><br />
Ser una iglesia que escucha, anuncia y sirve. Estar atentos a lo que ocurre con esta sociedad que cambia constantemente, porque la Iglesia está para servir a las personas en la vida real de hoy.</p>
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