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	<title>Marcelo Salazar &#8211; Puroperiodismo</title>
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	<description>La revista digital de Periodismo UAH.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 01 Feb 2020 01:09:22 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Fast Check CL y Mala Espina: los fact-checkers independientes que surgieron con el estallido</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 01 Feb 2020 01:09:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
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					<description><![CDATA[Puroperiodismo conversó con los fundadores de ambas plataformas para conocer más de sus inicios, marcados por el inicio del estallido social, como también de sus métodos de trabajo y análisis del actual fenómeno de las fakes news tras el 18 de octubre.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">Puroperiodismo conversó con los fundadores de ambas plataformas para conocer sobre sus inicios, marcados por el inicio del estallido social, como también de sus métodos de trabajo y la voluntad de entrar en el  fenómeno de las fakes news tras el 18 de octubre.</h3>
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<h4><em>Fast Check CL</em><b>, internet y sus consecuencias</b></h4>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignright size-full wp-image-30097" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/Fast-Check-CL.jpg" alt="Fast Check CL" width="960" height="320" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/Fast-Check-CL.jpg 960w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/Fast-Check-CL-800x267.jpg 800w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /><span style="font-weight: 400;">Hay algo que Fabián Padilla, periodista y fundador de </span><i><span style="font-weight: 400;"><a href="https://www.instagram.com/fastcheckcl/">Fast Check CL</a></span></i><span style="font-weight: 400;">, considera un avance que no se había dado con tanta fuerza en el último tiempo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Muchos nos escriben diciéndonos que prefieren nuestra verificación antes de compartir cierto contenido por redes sociales. Para mí eso es un paso, ya que de a poco vamos acostumbrándonos a no publicar por publicar, porque asumimos que en las redes sociales también hay mentiras. Es un ejercicio ético y de una responsabilidad enorme que deseamos seguir investigando, aunque a veces no ocurra”, dice.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El 22 de octubre, cuatro días después del inicio del estallido social chileno, surgió esta plataforma de verificación de hechos y noticias conocida como </span><i><span style="font-weight: 400;">Fast Check CL</span></i><span style="font-weight: 400;">. Un grupo independiente de periodistas y colaboradores que vio en Instagram una gran oportunidad “para un Chile sin </span><i><span style="font-weight: 400;">fakes news</span></i><span style="font-weight: 400;">”, como aparece en su biografía.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los inicios fueron intensos, recuerda Padilla, partiendo porque en un primer momento no encontró gente que quisiera colaborar con la idea. “Debió ser por mis pocos seguidores en redes sociales”, aclara. Eso cambió con el paso de los días, ya que pudo convencer a un amigo y crear una cuenta de Instagram que hoy, al cierre de esta edición, tiene más de 123 mil seguidores. A esta comunidad se suma una de Facebook y otra de Twitter, con menores pero importantes números. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sus primeros posteos rápidamente ganaron interés al igual que seguidores, además de —ahora sí— distintos interesados para el equipo. Bastaron entre dos a tres semanas para que ya no fueran dos, sino siete los encargados del reporteo, la investigación, el diseño o la publicación del contenido. </span><span style="font-weight: 400;">La rutina de los integrantes de </span><i><span style="font-weight: 400;">Fast Check CL</span></i><span style="font-weight: 400;"> comienza todas las mañanas con una conexión a </span><i><span style="font-weight: 400;">Slack</span></i><span style="font-weight: 400;">, un software de colaboración para equipos que necesitan reuniones virtuales. Es en esta interfaz donde discuten sobre los distintos temas aparecidos en sus DM&#8217;s, decidiendo los necesarios a trabajar. Los criterios vienen siendo los mismos: relevancia, contingencia y datos, «ya que no trabajamos opiniones o juicios de valor», dice Padilla.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“A diferencia del periodismo tradicional que define una pauta para que la gente solo consuma, nosotros vimos una audiencia activa que confiaba en nuestro proceso periodístico a través de distintos insumos que nos enviaban”, añadió.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin lugar a dudas que un punto de inflexión de su trabajo fue el incendio de una sucursal del Banco Estado en Providencia. “Es como un antes y un después”, reconoce Padilla al recordar el video difundido por el canal de noticias </span><i><span style="font-weight: 400;">24 Horas </span></i><span style="font-weight: 400;">donde se aprecia a una persona prender fuego a la vitrina principal. Unas borrosas imágenes donde las llamas parecían similares a las que se pueden colocar en ciertos programas de edición.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Ese caso nos exigió mucho debate y discusión, además de la necesidad de chequear con gente especializada en ámbitos audiovisuales, ya que la opinión pública y el mismo Colegio de Periodistas decían que el fuego era falso. Una vez que publicamos que el incendio sí ocurrió, no pensamos que tendríamos un apoyo tan estricto, porque luego de eso vino la versión de TVN y otro tipo de información que sacó el canal, como que esas personas ya estaban siendo procesadas”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese </span><i><span style="font-weight: 400;">peak</span></i><span style="font-weight: 400;"> permitió que su trabajo fuera respaldado incluso por medios de comunicación, con invitaciones a programas radiales e incluso a ser parte de un bloque de noticias en un programa de conversación nocturno. </span>Algo que lo sorprendió y lo llevó a una reflexión clara: lo imperante que resulta cambiar el modelo y las maneras en que nos informamos.</p>
<p><b>—¿Cómo se les da como </b><b><i>Fast Check CL </i></b><b>el hecho de trabajar en las mismas plataformas donde muchas veces proliferan las </b><b><i>fakes news</i></b><b> que quieren acabar?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Es un fenómeno interesante. Esta es una opinión personal, aunque existe investigación  sobre esto. Hoy, con las redes sociales, todos somos un medio de comunicación. Tenemos editorialidad, informamos sobre lo que nos pasa y lo que nos gusta y muchas veces actuamos desde nichos. Además, podemos comunicarnos entre ellas, donde hablamos lo que queremos. Es por eso que debemos tener una doble responsabilidad, una ética clara en los contenidos que compartimos porque el mensaje difundido nos representa. En ese sentido, los medios tradicionales e independientes como nosotros, que en realidad como </span><i><span style="font-weight: 400;">Fast Check CL</span></i><span style="font-weight: 400;"> somos un “micro-micro” medio, también tenemos responsabilidades, ya que asumimos un rol educativo además del periodístico. De estar informando sobre la actualidad, pero también educando a las personas sobre lo que es Internet. </span></p>
<h4><em>Mala Espina Check</em><b> y la gente dispuesta a aprender</b></h4>
<p><img decoding="async" class="alignright size-full wp-image-30102" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/Mala-Espina-Check.jpeg" alt="Mala Espina Check" width="900" height="249" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/Mala-Espina-Check.jpeg 900w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/Mala-Espina-Check-800x221.jpeg 800w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Lo que me motivó a crear </span><i><span style="font-weight: 400;"><a href="https://twitter.com/malaespinacheck">Mala Espina Check</a></span></i><span style="font-weight: 400;"> fue haber leído cosas difíciles de creer, incluso unas que incomodaban por lo absurdas que eran, y que al final del día pasaran por ciertas. Muchas de ellas, y creo que le pasó a mucha gente, llegaban a grupos de WhatsApp donde seguramente alguien pensó algo como real, lo que me hizo preguntarme por qué esa tendencia pues la mayoría estaba sacada de contexto, exagerada o de frentón, solo con elementos incendiarios”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El 21 de noviembre, a más de un mes del estallido, el periodista Tomás Martínez creó una cuenta de Twitter. Pensó en un nombre y se decidió por </span><i><span style="font-weight: 400;">Mala Espina </span></i><span style="font-weight: 400;">, como todo lo que le pareció falso a contar del  18 de octubre. En ese minuto comenzó un trabajo de </span><i><span style="font-weight: 400;">fact-checking</span></i><span style="font-weight: 400;"> que reunió ocho mil seguidores en un mes. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“La primera información que me tocó chequear fue un supuesto llamado del Colegio de Profesores de no aceptar hijos de carabineros en los colegios, asunto que la misma institución desmintió a través de su presidente y por cuentas oficiales”, recuerda. La publicación de </span><i><span style="font-weight: 400;">Mala Espina</span></i><span style="font-weight: 400;"> <em>Check </em>analizó una conversación posiblemente organizada desde Facebook, dado los globos azules característicos para chatear en esa red social. Fue la primera prueba de un método que le entrega eficacia por lo rápido y directo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Su ABC consiste en escoger la información a analizar y contactar a la fuente en cuestión. A partir de su declaración, sea desmintiendo o afirmando lo que pregunta, inicia un chequeo de otro tipo de fuentes —web, documentales o de reporteo— con las que puede llegar a un producto final. Esto, considerando la actual crisis de legitimidad que viven personajes públicos e instituciones. “No sé si recuerdas un caso de un supuesto sacerdote secuestrado y agredido en la catedral. Esa vez recurrí directamente al arzobispado y ellos desmintieron la información, pero como te decía, de todas tuve que chequear la información aunque ya se hayan referido a ella”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sigue Martínez. “Más allá de que haya buena o mala intención con una información, también debemos tener claro que no todo es necesariamente </span><i><span style="font-weight: 400;">fake news</span></i><span style="font-weight: 400;">, porque también puede ser un error. En ese sentido, y si logro formar un equipo a futuro, la idea no es solo quedarse en la noticia falsa contingente, sino que ampliar a la verificación del discurso público de las autoridades”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hoy, </span><i><span style="font-weight: 400;">Mala Espina </span></i><span style="font-weight: 400;"><em>Check</em> tiene</span><span style="font-weight: 400;"> cuentas en Facebook e Instagram, además de una web que permite extensión y combinación de herramientas digitales. Según el periodista, en dos meses supera las 35 mil visitas, teniéndolo optimista</span><span style="font-weight: 400;"> en su objetivo de enfrentar a la información susceptiblemente falsa desde muchos frentes, aunque no siempre gane la opción del </span><span style="font-weight: 400;">“</span><i><span style="font-weight: 400;">fact-checking</span></i><span style="font-weight: 400;"> en tiempos de crisis”, como dice su lema.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Un mensaje con contenido falso tendrá mucha más difusión que un desmentido. Al final, las personas como que prefieren una mentira con poco de verdad que chequear lo que puede ser falso. Esto lo atribuyo a sesgos ideológicos que muchas veces nos insisten en que lo dicho es cierto. Esto niega la posibilidad de confrontar ideas”. </span></p>
<p><b>—Tomando ese último punto, ¿de qué nos habla una audiencia que no prefiera verificar lo que lee? </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Es complejo. Yo creo que, en el fondo, la gente que se interesa en este tipo de proyectos es la que está dispuesta a educarse y aprender. No sé si lo harán diariamente, pero estoy seguro de que muchos lo ven importante y</span><span style="font-weight: 400;"> quieren entender los temas. A ellos apunta mi trabajo. </span></p>
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			</item>
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		<title>Paulina de Allende-Salazar: «Veo necesario un debate sobre nuestras audiencias porque eso nos lleva a discutir sobre el rol del periodismo»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Jan 2020 18:43:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[audiencias]]></category>
		<category><![CDATA[Informe Especial]]></category>
		<category><![CDATA[investigación]]></category>
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		<category><![CDATA[periodismo]]></category>
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					<description><![CDATA[La periodista de TVN, ganadora del Premio Lenka Franulic 2019, conversó con Puroperiodismo sobre su trayectoria periodística y también sobre lo que significa dedicarse al periodismo de investigación. Un área que, según su visión, requiere de mucho más debate y reflexión por parte de los mismos periodistas. “Si queremos luchar para correr la valla y entregar mejor información, pero no somos capaces de sentarnos a conversar sobre lo que hacemos, estamos en problemas. Conversemos entre nosotros, hablemos. Si hay que botar paredes, hagámoslo, pero mirándonos a la cara”, dice en esta entrevista.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">La periodista de TVN, ganadora del Premio Lenka Franulic 2019, conversó con Puroperiodismo sobre su trayectoria periodística y también sobre lo que significa dedicarse al periodismo de investigación. Un área que, según su visión, requiere de mucho más debate y reflexión por parte de los mismos periodistas. “Si queremos luchar para correr la valla y entregar mejor información, pero no somos capaces de sentarnos a conversar sobre lo que hacemos, estamos en problemas. Conversemos entre nosotros, hablemos. Si hay que botar paredes, hagámoslo, pero mirándonos a la cara”, dice en esta entrevista.</h3>
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<div id="attachment_30083" style="width: 6010px" class="wp-caption alignright"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-30083" class="size-full wp-image-30083" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/2.jpg" alt="Foto: Aarón Castro" width="6000" height="4000" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/2.jpg 6000w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/2-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2020/01/2-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 6000px) 100vw, 6000px" /><p id="caption-attachment-30083" class="wp-caption-text">Foto: Aarón Castro</p></div>
<p>“Estoy agradecida porque es un premio entregado por mujeres periodistas que han ejercido y saben de lo que se trata, de cómo es la cocina de todo esto. Además, estoy feliz porque es un galardón a la trayectoria, no de que hiciste una cosa. Hay consecuencia por tu propuesta o meta profesional a lo largo de los años”.</p>
<p><a href="https://twitter.com/paulinadeallend"><span style="font-weight: 400;">Paulina de Allende-Salazar</span></a><span style="font-weight: 400;">, </span><span style="font-weight: 400;">periodista de investigación de TVN, dice esto un día después de haber recibido oficialmente el Premio Lenka Franulic 2019, otorgado por la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas. Un galardón que desde 1963 –cuando Raquel Correa fue la primera premiada– se entrega todos los años a alguna profesional de trayectoria destacada para valorar el rol de la mujer en el periodismo nacional. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tras más de 20 años en TVN, considera que el premio es también un “espaldarazo a nuestro trabajo hecho en la televisión pública” y cree que es porque ha podido “llevar una carrera consecuente con mis propuestas éticas. Algo que tal vez, en otro medio masivo, no hubiera podido hacer”. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mientras mira en su teléfono una llamada que no contesta, la periodista y conductora del programa </span><i><span style="font-weight: 400;">Informe Especial</span></i><span style="font-weight: 400;"> y actualmente del espacio de fact checking </span><i><span style="font-weight: 400;">Cazadores de Fakes</span></i><span style="font-weight: 400;"> admite a </span><b>Puroperiodismo</b><span style="font-weight: 400;"> que no tiene rutinas para el día a día. Dice que siempre está apurada, con miles de cosas por hacer y revisar, pero eso no la priva de reportear permanentemente desde su teléfono, ocupando mucho WhatsApp, Telegram y su correo. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Siempre intento repasar la mayor prensa que puedo, al igual que escuchar radio todas las mañanas. Como que me ducho y manejo con la radio de fondo. Otra cosa que siempre intento hacer es tener calle, conversar con la gente. Siempre estoy dispuesta a un café para recibir ideas y temas, pero siempre digo que es sin compromiso. Si puedo trabajar en ellos, lo hago, pero también hay veces que las cosas no alcanzan. Intento mantener contacto con gente del mundo popular, social, legal, con ricos y pobres, no tengo problema. Es así como se pueden encontrar buenos temas, porque una no tiene ojos en todos lados”. </span></p>
<p><b>—Tu trayectoria ha ido a la par del surgimiento de nuevas herramientas que facilitan tareas del periodismo de investigación. Lo primero que se me viene a la mente es la Ley de Transparencia.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—O la misma computación, o que hoy está todo en Google. Antes teníamos la Guía Silber (NdR: un directorio de instituciones públicas y privadas) y nada más.  </span></p>
<p><b>—¿Antes era más difícil hacer periodismo de investigación?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Es lo mismo que pasa con los medios de comunicación. Puede cambiar el formato, pero la estructura y la generación de contenidos periodísticos mantienen sus bases: el rigor, el respeto a ultranza por la fuente al ser el meollo de esta pega, y luego el interés por lo público y relevante; lo que logra correr las vallas de la información. </span></p>
<p><b>—Pero ese cambio de formato, ¿no hace requerir un nuevo perfil de periodista dedicado a la investigación?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—No, creo que se mantiene. Cambian los formatos, pero es una consideración con respecto a los canales donde se difundirá el contenido. Si es para una revista digital o para Instagram, por ejemplo. Pero para ambos casos debes encontrar el contenido. Es un poco la función que estamos indagando en “Cazadores de fakes”, que es poner el pecho a las balas. </span></p>
<p><b>—¿En qué sentido?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—En decir que una publicación que 300 mil personas retuitearon, avalaron, encendieron y convencieron, nos hace preguntarnos como periodistas si acaso es verdadera utilizando los recursos de nuestro oficio. Ir a la fuente, corroborar la información, certificar la credibilidad del dato y luego llegar a una respuesta de esa hipótesis. Si lo que se dice ahí es verdadero o falso. Si eso te gusta o no, es el resultado de nuestra investigación que nosotros ya publicamos. </span></p>
<p><b>—¿Es complejo analizar contenidos provenientes de redes sociales?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Es un trabajo bastante valiente pero a la vez simple, porque no hablamos de una investigación a hechos globales, sino que a unos menos complejos. Es enseñar que lo que se comparte algunas veces es real y otras no, aunque se quisiera que sí, y que nos tragamos muy fácil todo lo que nos mandan. Es algo que me angustia porque sé que se puede manipular con estas plataformas. Las redes sociales son tremendas herramientas, ya que nos permiten comunicarnos y organizarnos con facilidad, lo que es maravilloso, pero que no nos hagan tontos con ellas. </span></p>
<p><b>—“Los periodistas no estamos para decir exactamente lo que usted quiere oír”, declaraste en pantalla durante el matinal de TVN, mientras te felicitaban por el Premio Lenka Franulic 2019. ¿Tu comentario fue en referencia a que nuestro trabajo es poner los datos y antecedentes sobre la mesa?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Sí, y ahí cada uno ve qué hace con estos. Yo no soy responsable de que la autoridad haga o no lo que tiene que hacer, al igual que lo haga o no la ciudadanía. En ese sentido, no soy mamá de nadie, soy periodista. </span></p>
<p><b>—¿A qué atribuyes que la audiencia pueda considerar que el periodismo deba decir lo que esta quiere?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Porque todos, en cierta forma, queremos eso. Pero el periodismo no es complaciente, no es “buenismo”. Este último es ideológico y seguramente más rentable, pero no es a lo que me dedico. No tengo nada contra las ideologías, pero no priman en mi metodología para trabajar: plantear una hipótesis, buscar datos, cruzar información y luego ver si puedo o no responder a esa pregunta inicial. Tras esos pasos puedo tener discusiones profesionales, porque los temas no son fáciles y esa es nuestra función como periodistas. Veo necesario un debate sobre nuestras audiencias porque eso nos lleva a discutir sobre el rol del periodismo. Es más, primero veo necesario que aprendamos a discutir, porque parece que muchas veces nos falta calle. </span></p>
<h4>“SI TENEMOS ALGO QUE VALE EN EL PERIODISMO SON NUESTRAS FUENTES»</h4>
<p><b>—Una de las investigaciones de mayor impacto de tu carrera fue la que expuso por primera vez de forma pública los abusos de Fernando Karadima, que se publicó en 2010 en Informe Especial. ¿Cuál fue la metodología tras ese trabajo?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Cuando fui contactada por Juan Carlos Cruz, a propósito de un reportaje que hicimos sobre Marcial Maciel (fundador de los Legionarios de Cristo), me comentó que algo parecido ocurrió en Chile. Le pedí que nos juntáramos por un café para conversar. Lo oí y acompañé porque me estaba comentando algo muy doloroso, que no se sabía y nadie imaginaba. Le dije que grabáramos una entrevista, pero que también me permitiera cuestionar todo lo que decía y hacer el trabajo periodístico correspondiente. Chequear si eso era verdad, buscar otros testimonios que lo avalen y entender el mundo en que vivió todo eso. Cuando me junté con Juan Carlos no sabía a qué podía llegar todo esto, incluso podría haber pensado que todo lo que me decía no daba, no calzaba o respondía a otro interés. </span></p>
<p><b>—Y ahí el rol del periodista en seguir investigando&#8230;</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Claro, e incluso hay veces que sabes que eso que estás investigando de verdad ocurre, pero igual no puedes llegar por falta de tiempo o recursos, porque salir a la calle durante muchas horas también significa plata. Muchas veces no se alcanza a poner en pantalla todo lo que uno quisiera. </span></p>
<p><b>—¿Cómo es el trabajo con las fuentes en off sabiendo que, por su condición, tiene un interés por dar a conocer cierta información al mismo tiempo que necesita no ser reconocida?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Todo el mundo tiene un interés, en off y en on. Si tenemos algo que vale en el periodismo son nuestras fuentes. Hay tanta gente que se acerca y te cuenta cosas que no puedes publicar pero que pueden ser el inicio del hilo de la madeja, o la madeja completa, y debes buscar cómo presentarlas. Hay que ser creativo y a la vez respetuoso, además de estar dispuestos a ir a tribunales para defender a la fuente. Así se establecen las confianzas, porque la gente ve que estuviste dispuesta a defender a tu fuente pese a las amenazas, los riesgos y la justicia. </span></p>
<p><b>—¿Te ha tocado un caso así?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Sí, en el Caso Spiniak. Tenía un secreto de fuente con respecto al acceso a ciertas imágenes. No quise decir quién me las había facilitado y en tribunales dije que me acogería al artículo 7° de la Ley de Prensa, y eso claramente no le gustó a la jueza en ese minuto: me procesó por receptación. Finalmente fui absuelta, aunque tuve que ir a tribunales y a distintas apelaciones. Pero había que poner la cara, porque no iba a delatar a mi fuente.</span></p>
<h4>“SI COMO PERIODISTAS NO SOMOS CAPACES DE SENTARNOS A CONVERSAR SOBRE LO QUE HACEMOS, ESTAMOS EN PROBLEMAS»</h4>
<p><b>—¿Cómo es el trabajo en equipo en un grupo dedicado a la investigación?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Hay distintas etapas y también épocas. Lo digo porque he trabajado con distintos tipos de equipos. Hay algunos donde efectivamente hay un </span><i><span style="font-weight: 400;">pool</span></i><span style="font-weight: 400;"> de intensa conversación y generación de pauta. Otros, donde se trabaja con información compartimentada, donde cada equipo maneja la suya y no se comparte. Distintos mecanismos para llegar a un resultado que muchas veces también se da por las confianzas y los liderazgos. Si hay algo relevante en este tipo de periodismo, y sobre todo en el audiovisual, es la disponibilidad de apañar. De darle estructura a uno de los profesionales o periodistas que están tratando de cerrar un tema. </span></p>
<p><b>—¿En qué sentido?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—En que todos estén disponibles para grabar, ir y amanecerse por una información. Es como cuando hay que ir a la batalla: vamos todos por el que sea. El periodismo de investigación requiere mucho músculo, mucho físico, es un trabajo de horas en la calle que necesita de equipos. </span></p>
<p><b>—Considerando el contexto del estallido social, resulta paradójico que en distintos medios hayan desaparecido sus unidades de investigación. Recuerdo los casos de El Dínamo, Radio Biobío, hace poco en La Tercera. ¿Cómo reflexionas esta ausencia? </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Más que analizar cada caso, lo que yo haría es un llamado a discutir sobre el periodismo de investigación. No algo incendiario, sino que en lo relevante que sería contar con un abanico amplio de información consistente para la “bandeja ciudadana”. Eso, entre más variado sea, mejor. Centro, derecha o izquierda, necesitamos variedad. Mientras más información tengamos, podemos generar más contrastes y pensamiento crítico para la ciudadanía. Así, hagamos lo que hagamos, tomemos la decisión que sea, será informada. Tengamos la discusión, no hay por qué atrincherarse. </span></p>
<p><b>—¿No se está dando la discusión hoy en día?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—No lo suficiente. Sí se da en círculos evidentemente del </span><i><span style="font-weight: 400;">establishment</span></i><span style="font-weight: 400;">, lo que no tiene ninguna gracia. Acá estamos todos arriba del buque y si como periodistas queremos luchar para correr la valla y entregar mejor información, pero no somos capaces de sentarnos a conversar sobre lo que hacemos, estamos en problemas. Conversemos entre nosotros, hablemos. Si hay que botar paredes, hagámoslo, pero mirándonos a la cara. </span></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Felipe Restrepo: «El periodismo narrativo lucha contra esa visión, a veces simplista, de que hay buenos y malos»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/felipe-restrepo-el-periodismo-narrativo-lucha-contra-esa-vision-a-veces-simplista-de-que-hay-buenos-y-malos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Nov 2019 10:00:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[#Gatopardo]]></category>
		<category><![CDATA[Felipe Restrepo]]></category>
		<category><![CDATA[Perfil]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo narrativo]]></category>
		<category><![CDATA[revistas]]></category>
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					<description><![CDATA[El director de Gatopardo, que con 20 años de historias de largo aliento se ha convertido en la publicación más influyente de la región, estuvo en Chile para realizar un taller de perfiles en la Universidad Alberto Hurtado. Conversamos con Restrepo sobre la revista, su audiencia, el encasillamiento en el periodismo y de lo desafiante que es editar a los grandes cronistas que escriben para ese medio. También, sobre el auge de la no ficción en nuestros tiempos y sobre por qué la perspectiva del autor resulta primordial cuando se escribe sobre otros. “Es lo más difícil de lograr, pero es lo que determina que una historia sea contada de una manera única”, afirma en esta entrevista.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: center;">El director de Gatopardo, que con 20 años de historias de largo aliento se ha convertido en la publicación más influyente de la región, estuvo en Chile para realizar un taller de perfiles en la Universidad Alberto Hurtado. Conversamos con Restrepo sobre la revista, su audiencia, el encasillamiento en el periodismo y de lo desafiante que es editar a los grandes cronistas que escriben para ese medio. También, sobre el auge de la no ficción en nuestros tiempos y sobre por qué la perspectiva del autor resulta primordial cuando se escribe sobre otros. “Es lo más difícil de lograr, pero es lo que determina que una historia sea contada de una manera única”, afirma en esta entrevista.</h3>
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<div style="width: 810px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-29625" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/10/Aaron_Castro_portada-Restrepo-800x533.jpeg" alt="Foto: Aaron Castro" width="800" height="533" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/10/Aaron_Castro_portada-Restrepo-800x533.jpeg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/10/Aaron_Castro_portada-Restrepo-1024x682.jpeg 1024w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/10/Aaron_Castro_portada-Restrepo.jpeg 1173w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a><p class="wp-caption-text">Foto: Aarón Castro</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">Su primer editor fue el —ya en ese entonces— Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez. Esto ocurrió en </span><i><span style="font-weight: 400;">Cambio</span></i><span style="font-weight: 400;">, extinta revista colombiana de actualidad política. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Restrepo era joven y parte de ese equipo de redacción. Tenía 19 años, estudiaba letras y era un obvio seguidor de su obra, lo que causó un nerviosismo inicial que se fue disipando a medida que lo iba conociendo como editor. Todo terminó en una gratitud que recuerda hasta el día de hoy. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">De esa experiencia han pasado 21 años, pero aún lo considera como una de sus mayores inspiraciones laborales. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—En </span><i><span style="font-weight: 400;">Cambio</span></i><span style="font-weight: 400;"> ya era uno de los autores más consagrados del mundo. Hace mucho que había publicado </span><i><span style="font-weight: 400;">Cien años de soledad</span></i><span style="font-weight: 400;"> (1967) y era uno de los grandes escritores vivos, pero eso no quitaba que fuera un hombre tremendamente generoso. Cuando estaba, cosa que no sucedía todo el tiempo ya que la redacción quedaba en Bogotá y él ya vivía en Ciudad de México, siempre daba una imagen de cercanía con los periodistas jóvenes. Era de esos que se sentaba al lado tuyo para realmente mirar tu texto. Me entregó enseñanzas de vida muy importantes. </span></p>
<p><b>—¿Cuáles? ¿De qué te nutriste?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—De un respeto por el oficio. Él siempre nos habló de la ética y el cuidado, también de cómo los periodistas se debían entregar a sus lectores con lo mejor posible. Insistía mucho, y creo que desde ahí me quedó esa idea, de que el periodismo tiene que ser información cuidada, verificada, pero también narrada. Eso lo defendió, incluso, para las notas cortas. </span><i><span style="font-weight: 400;">Cambio </span></i><span style="font-weight: 400;">era una revista de actualidad, muy noticiosa, pero eso no significaba que no tuviera valor narrativo. No podía ser algo seco o distante. </span></p>
<h4>“EL BUEN EDITOR ES EL REALMENTE BENEFICIOSO, EL QUE POTENCIA PARA QUE LA HISTORIA SEA LA MEJOR POSIBLE”</h4>
<p><a href="https://gatopardo.com/"><i><span style="font-weight: 400;">Gatopardo</span></i></a><span style="font-weight: 400;">, la revista colombiana fundada en 1999 y que desde 2006 tiene su sede en México —tras ser adquirida por la editorial mexicana Travesías Media—, es una de las publicaciones más relevantes del continente. De circulación bimensual, que suma a su aplaudida versión en papel una activa presencia digital, profundiza en conflictos, temas y personas de la región con textos de largo aliento. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En 2014, la salida de Guillermo Osorno significó una reestructuración del medio y la llegada de Felipe Restrepo a la dirección de la revista. El periodista, académico, editor y escritor colombiano, autor de los libros de perfiles </span><i><span style="font-weight: 400;">Nunca es fácil ser una celebridad</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Planeta, 2013) y </span><i><span style="font-weight: 400;">16 retratos excéntricos</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Planeta, 2014), además de la novela </span><i><span style="font-weight: 400;">Formas de evasión</span></i><span style="font-weight: 400;"> (Seix Barral, 2016), era asiduo colaborador de las redacciones de Bogotá y Ciudad de México, por lo que asumir este desafío era dar nuevos aires pero sin dejar de lado su principal intención: publicar las historias más influyentes de la región. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un notorio giro editorial de su gestión fue en el diseño de la publicación impresa. Además de incluir tres tipos de papel en su interior, se dejaron atrás los colores por una portada en blanco y negro. En esta se puede ver al personaje principal de la edición, en un primer plano que siempre incluye poses de frente o de perfil. Un poco más abajo, aparece su nombre y una breve invitación a leer el resto de los textos del interior, en letras blancas y redondas. Rossy de Palma, Lucrecia Martel, Daniela Vega. Guillermo del Toro, Javier “Chicharito” Hernández, Pablo Larraín. Son muchos los nombres que han pasado por este ejercicio que atrapa la mirada. </span></p>
<div style="width: 379px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-29627" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/10/Gatopardo.jpg" alt="Gentileza: Gatopardo" width="369" height="500" /></a><p class="wp-caption-text">Gentileza: Gatopardo</p></div>
<p><span style="font-weight: 400;">—Queremos que la revista sea un objeto bello y que las personas puedan coleccionar, mantener y que parezca más un libro —dijo en una nota televisiva refiriéndose a esta nueva apuesta, la que también sumó las secciones “Atelier” y “Portafolio”, dedicadas al estilo y al periodismo cultural, respectivamente. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Siempre que me piden definirla, digo que </span><i><span style="font-weight: 400;">Gatopardo</span></i><span style="font-weight: 400;"> es una revista de actualidad latinoamericana, hecha desde México pero con los ojos puestos en toda hispanoamérica. Que defiende el periodismo narrativo, es decir, todas esas voces, miradas y polifonías que se filtran a través de historias muy bien contadas. Lo que hace </span><i><span style="font-weight: 400;">Gatopardo</span></i><span style="font-weight: 400;"> es ser muy plural: ser un espacio donde caben todo tipo de visiones. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se toma una pausa para seguir completando su idea y eso me permite algunos segundos de observación. Restrepo tiene el pelo corto, la cara angulosa, las cejas pobladas y una delgadez similar a las líneas de su polera, blancas y negras. Simpático y cordial, es de esos que no caen mal, pese a que recién cruces miradas y palabras con él. Habla pausado y con una precisión de relojero para administrar los silencios. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pese a que en un comienzo asumió funciones comerciales y administrativas, además de la editorial, hoy se encuentra completamente dedicado a apoyar en la edición de entrevistas, reportajes, crónicas y perfiles que publica la revista. Un trabajo que lleva a la par con Leila Guerriero, la destacada cronista argentina y actual editora de la revista, con quien comparte la responsabilidad de acompañar las historias de los grandes colaboradores de </span><i><span style="font-weight: 400;">Gatopardo</span></i><span style="font-weight: 400;">. Quienes, casi como una tradición, destacan como los mejores de su época. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tomás Eloy Martínez, Antonio Tabucchi, Ernesto Sábato, Juan Villoro, Martín Caparrós, Marcela Turati, Diego Osorno, Jon Lee Anderson, Alejandro Almazán, Alberto Salcedo Ramos, Óscar Contardo, entre otros. El olvido vuelve injustas las listas pero esta, en específico, es una de las principales razones por las que su público es fiel a cada edición que sale a la venta. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—La audiencia de </span><i><span style="font-weight: 400;">Gatopardo</span></i><span style="font-weight: 400;"> es muy diversa. Me he encontrado con lectores muy exquisitos, con un nivel educativo altísimo y que les encanta leernos, pero también conozco jóvenes de 20, 21 años, muchos de ellos estudiantes de periodismo, que también les encanta. Eso me gusta, ya que me doy cuenta de que la revista se puede leer en varios niveles.  </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para Restrepo, un texto de </span><i><span style="font-weight: 400;">Gatopardo</span></i><span style="font-weight: 400;"> debe ser bien investigado y escrito para que lo disfruten dos tipos de lectores. Primero, el erudito del tema que se está hablando. Luego, viene el lector desprevinido. Uno que puede ser menos culto, quizás menos informado, pero con el mismo gozo por esa narración.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Eso termina siendo una complejidad en la edición, ya que debemos buscar todos esos puntos que unen a esos dos lectores. Que sea un texto para especialistas como también para el público general, hace que no seamos una revista especializada. Sí una masiva y con discurso elaborado. </span></p>
<p><b>—¿Cómo surgió tu interés por el periodismo? Pese a ser muy joven, tienes una larga trayectoria, tanto en roles como en los años que llevas en esto. </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Primero, te agradezco el comentario porque ya no soy tan joven [ríe, con sus 41 años]. Creo que todo empezó en la adolescencia. En mi casa siempre hubo una tradición de lectura, de periodismo y de cuidado de este oficio. Mi padre [Jorge Restrepo] fue escritor, filósofo y editor, lo que provocó una gran biblioteca en mi casa. A mí nunca nadie me obligó a leer ni nada, al contrario. Me dijeron: “aquí está la biblioteca, es tuya, explórala como quieras”. Desde muy joven empecé a leer mucho, a sentir pasión por esto y ojalá que todos los jóvenes pudieran tener un acercamiento así por la lectura. </span></p>
<p><b>—¿En qué sentido?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—En que no es una obligación, como una cosa horrible, sino que es uno de los grandes placeres de la vida. Como muy pronto empecé a ser lector, desde chico me interesó el periodismo y la literatura. Cuando llegó el momento de escoger una carrera, me incliné por estudiar letras. Tenía una sinceridad literaria que descubrí de muy joven, pero al mismo tiempo sabía que quería ser periodista. </span></p>
<p><b>—¿Y cómo influyó el paso del tiempo en tu reporteo y escritura? </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Es que me he dedicado al periodismo desde muchos ángulos. Primero, como redactor de temas muy variados. De chico hice muchas entrevistas, luego me centré en periodismo cultural, después fui editor, luego cronista, después editor de libros, director de medios, columnista, en fin. He tenido una evolución y la suerte de ver el periodismo de diferentes partes, lo que me ha enriquecido mucho. Este es un oficio de ir aprendiendo de a poco y de conocer todas las etapas que tiene, por lo que no te podría decir que tuve una evolución lineal. En Chile me preguntaron cómo me consideraba. Si un editor, un periodista, un escritor, y respondí que un narrador. Uno que trabaja desde la no ficción, a veces en la ficción, otras editando o trabajando en proyectos audiovisuales. Creo que no me gusta encasillarme.</span><span style="font-weight: 400;">   </span></p>
<p><b>—¿Qué te sucede con el encasillamiento que ocurre en el periodismo? O más bien, con la categorización que ocurre con distintas figuras. Por ejemplo, la de los editores. </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Es muy común que se considere eso, que el editor es una figura de poder en la redacción y no. Veo mi labor de editor más de acompañamiento. A estar al lado de sus historias, a trabajar con ellos mano a mano. El editor hace algo más que cambiar los títulos, dos o tres comas u obligarte a hacer ciertas cosas. Es alguien que tiene más u otra experiencia que el redactor y que lo ayuda mirar, desde diferentes puntos de vista, su historia. Al final, a potenciar su voz. El buen editor es el realmente beneficioso, el que potencia para que la historia sea la mejor posible y que eso signifique el lucimiento de su autor. </span></p>
<p><b>—¿Qué desafíos te pone como editor el tener de colaboradores en Gatopardo a, quizás, los mejores cronistas de este tiempo? </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Imagínate, debo estar a su nivel [ríe]. Suena fácil, pero es bastante más complicado de lo que parece. Muchos no solo son colegas, sino que también amigos y autores que he leído y respetado. Dicho esto, hago exactamente lo mismo que cuando trabajo con gente de menos nombre o experiencia. Respeto su trabajo y creo que con todos, los consagrados y los que no, es mutuo por el oficio y el trabajo de ellos como periodistas. Uno puede pensar en lo difícil que puede ser editar a Juan Villoro o a Martín Caparrós, pero ellos saben que son unos profesionales que deben ser editados. La verdad es que sí, puede ser intimidante y un reto, pero también es lo que vuelve todo más interesante.</span></p>
<h4>“EL TRABAJO DEL PERIODISTA NO ES JUZGAR, SINO QUE MOSTRAR LAS RAZONES QUE LLEVAN A LAS PERSONAS A HACER LO QUE HACEN”</h4>
<p><b>—He leído en muchos lados tu opinión de que la no ficción cada vez genera mayor interés, que el formato estaría viviendo un auge. ¿A qué lo atribuyes?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Creo que está viviendo un auge, pero no es que no lo haya tenido antes. Ahora se está encontrando un espacio en diferentes tipos de no ficción, como el testimonio, la crónica más larga o el ensayo. Este tema le interesa cada vez más a la gente, o siempre le ha interesado, pero ahora hay industrias muy notorias como la de los libros, donde se cuentan historias reales que muchas veces tienen que ver con la vida de los lectores. Eso también lo podemos ver en el formato podcast o audiovisual. Con esto no quiero decir que la ficción haya perdido relevancia, al contrario. Estamos en un momento en donde se publica extraordinaria ficción, pero creo que la no ficción está en el mismo nivel e incluso, puede generar más interés. </span></p>
<p><b>—¿Tienen que ver la globalización y el mayor acceso a la información que existe hoy en día? Por el hecho de enterarnos de más sucesos que ocurren y que, con la no ficción, es posible ahondarlos de mejor manera. </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Efectivamente, vivimos en un mundo donde hay información por todos lados, quizás nunca habíamos tenido tanto acceso. Desde nuestro teléfono podemos recibir de todo tipo, a veces falsa, inventada, pero que fluye por ahí democráticamente, lo que está bien. Sin embargo, con la buena no ficción, y es lo que intento hacer en Gatopardo, en los libros que edito y en mi escritura, se combate esa instantaniedad. Esa avalancha de información que no dice nada. En varias entrevistas he dicho que con esto podemos combatir la inmediatez con profundidad, ya que te detienes, observas, miras y entiendes. El buen periodismo, más que dar datos y juicios, pone, sugiere y explica situaciones para que la gente reciba el escenario más rico, propio y con mayor polifonía para tomar una decisión. </span></p>
<p><b>—Entonces, tomando tu punto, el periodismo narrativo atacaría directamente a las </b><b><i>fakes news</i></b><b>, al Photoshop malintencionado, al tuiteo rápido…</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Sí, es una respuesta a eso. A la información mal intencionada, a la que busca defender o atacar un modelo, un poder político o económico. El periodismo narrativo lucha contra esa visión, a veces simplista, de que hay buenos y malos. Lo que hace es explicar, mostrar los matices, dar una visión mucho más compleja en la que no siempre se responden las preguntas, sino que se generan otras que fomentan una visión menos plana del mundo. El trabajo del periodista no es juzgar, sino que mostrar las razones que llevan a las personas a hacer lo que hacen. A ponerlas en un escenario donde el lector o la audiencia decida qué es lo que hay en ellas. </span></p>
<p><b>—Una de tus recomendaciones para elaborar un perfil es conocer bien a tu personaje, antes de escribir sobre él. Sin embargo, ¿qué significa conocer bien a alguien?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Tienes razón en el punto, ya que nunca se puede conocer a fondo a nadie. Podrías pasar 10 años con una persona y capaz que ni siquiera logres hacerlo. Lo que quiero decir es que el perfil es un ejercicio de observación, en el que es importante pasar la mayor cantidad de tiempo con ese personaje. Si logras eso y crear un universo de fuentes que te den otros puntos de vista, puedes construir una psicología mucho más interesante. El perfil no es una biografía, no pretende abarcar todos los días de una persona. Lo que busca es seleccionar momentos relevantes de su existencia y que den luces sobre el resto de su vida. También, esto lleva consigo una tesis sobre la persona que escribes. Tú crees algo sobre esta y, de cierta forma, lo quieres defender con tu perfil. Ahora, con eso no quiero decir que el texto sea tus opiniones, sino que es intentar dejarlas atrás y dar una mirada que defienda una idea. </span></p>
<p><b>—¿Qué nivel de cercanía debe tener el narrador para lograr un buen perfil? </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Eso lo decide el que escribe, tampoco podría dar fórmulas. Hay que encontrar desde dónde se quiere abordar al personaje y qué tanto quieres acercarte a él. He hecho perfiles en los que veo a mi perfilado dos o tres veces: otros donde los vi 100 veces. Depende de la ambición que se tenga y de muchos otros factores, pero recomiendo que entre mejor se conozca a la persona, más profundo será el perfil. </span></p>
<p><b>—Cuando leí tu </b><a href="https://gatopardo.com/perfil/juan-manuel-santos/"><b>perfil sobre Juan Manuel Santos</b></a><b>, me llamó la atención el nivel de cercanía que lograste. Sí, dejas en claro que hay cierto vínculo familiar de tu parte, pero también creo que los narradores pueden tener ciertas técnicas para que el perfilado se abra. ¿Cuentas con alguna?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—No es una técnica, sino un acercamiento menos invasivo. Me gusta aplicar eso de hacerse invisible. Que el entrevistado se olvide de que hay un periodista haciendo preguntas y que todo se vuelva una conversación, un intercambio entre personas. Claro, hay que dejar en claro que eso es algo periodístico, pero también es bueno darle tiempo al otro y establecer un intercambio. Que si te pregunta algo, le respondes y que eso se vuelva algo cordial. Que no siempre me esté hablando, sino que exista el espacio para probar al personaje, contigo y con los demás. Cómo se relaciona con diferentes escenarios. Eso le da mucha riqueza a un texto periodístico. </span></p>
<p><b>—En tus últimos días en Chile, en Radio Duna, declaraste que “si uno cuenta una historia como nadie más la ha contado, la van a leer. No importa si tiene 10, 15 o 20 páginas”.  ¿Qué recomiendas para lograrlo? Además de esta narración inédita que mencionas. </b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">—Lo que defiendo y lo que una buena historia debe tener, primero, es una investigación completa. La mayor cantidad de fuentes y datos. Luego, una calidad narrativa remarcable. Un ritmo, un clima, una estructura diferente que sugiera cosas al lector. Finalmente, es fundamental proponer una mirada. Es lo más difícil de lograr, pero es lo que determina que una historia sea contada de una manera única. Que cuando te acerces a ella como lector, termines diciendo que nadie te había contado algo así, de esa manera. Eso que conocí del perfil me terminó sorprendiendo y apasionando.</span></p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/GzHfGa3yZZ8" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
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		<title>Víctor Herrero: “Uno puede tener la mejor intención de periodismo del mundo pero si no hay lucas no puedes hacer mucho”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/victor-herrero-uno-puede-tener-la-mejor-intencion-de-periodismo-del-mundo-pero-si-no-hay-lucas-no-puedes-hacer-mucho/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Jan 2019 17:16:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Interferencia]]></category>
		<category><![CDATA[nuevos medios 2018]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo chileno]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo emprendedor]]></category>
		<category><![CDATA[Víctor Herrero]]></category>
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					<description><![CDATA[En julio de 2018 fundó <em>Interferencia</em>, diario digital “100 por ciento independiente” que cuenta con un modelo de negocio basado en suscripciones. Así, explica, existirá un alto estándar de contenido y no someterá a sus lectores con contenido irrelevante. “Si lees Emol, la mitad de las noticias parecen de portales basura. Mira el increíble gol, la insólita hazaña”, critica. A continuación, una conversación sobre el clic rápido, el rol actual de los medios, las incoherencias de sus propiedades, un poco de TVN y de qué forma se mueve “la puerta giratoria del periodismo, la política y las empresas”.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>En julio de 2018 fundó <em>Interferencia</em>, diario digital chileno “100% independiente” que cuenta con un modelo de negocio basado en suscripciones. Así, explica, existirá un alto estándar de contenido y no someterá a sus lectores con información irrelevante. “Si lees Emol, la mitad de las noticias parecen de portales basura. Mira el increíble gol, la insólita hazaña”, critica. A continuación, una conversación sobre el clic rápido, el rol actual de los medios, las incoherencias de sus propiedades, un poco de TVN y de qué forma se mueve “la puerta giratoria del periodismo, la política y las empresas”. </h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/victor_herrero_foto_de_aaron_castro.jpg" alt="victor_herrero_foto_de_aaron_castro" width="1920" height="1280" class="alignnone size-full wp-image-29418" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/victor_herrero_foto_de_aaron_castro.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/victor_herrero_foto_de_aaron_castro-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/victor_herrero_foto_de_aaron_castro-1024x683.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></p>
<p>Si Víctor Herrero tuviera a 20 personas en su equipo, como dice le encantaría que sucediera mientras conversamos en un café de Lastarria, habría más secciones. Cultura, música, libros. Lanza ejemplos con añoranza y cierta proyección de la mirada que se interrumpe por su cigarrillo, ansioso de un cenicero. Como no las tiene, porque su equipo se conforma de cinco periodistas fijos y otros colaboradores, “tenemos que escoger nuestras batallas. Soy de la vieja escuela que piensa en fiscalizar al poder como uno de los roles principales de la prensa. Y me refiero a todo tipo de poderes, porque pueden ser nacionales, locales, eclesiásticos. A partir de ahí vas adornando”.</p>
<p><u><a href="https://twitter.com/victorherreroa?lang=es" target="_blank">Víctor Herrero</a></u>, periodista, investigador, académico, habla de <u><a href="https://interferencia.cl" target="_blank">Interferencia</a></u>, un “periódico digital 100% independiente del poder. De cualquier poder, sea el del gran dinero o el de la política”, como se lee en su sitio web. El autor de “Agustín Edwards Eastman: Una biografía desclasificada del dueño de El Mercurio” (Debate, 2014) y de “Después de vivir un siglo: biografía de Violeta Parra” (Lumen, 2017), fundó este medio en julio de 2018 con el fin de publicar historias que merecen ser contadas por su veracidad e interés público.</p>
<p>Esta idea venía rondando desde 2007, con un primer intento que “nunca llegó a ver vida”. Lo siguió otro a finales del 2013, pero tampoco se concretó. Fue en enero de 2018, tras la última elección presidencial que ganó Sebastián Piñera, que para Herrero fue cada vez más habitual conocer nuevas historias políticas cada día. “En ese momento me ponía a pensar a quién venderle este artículo por 200 lucas [350 dólares]. ¿A quién? ¿El Mercurio que no me publica? Retomé la idea del medio en enero del 2018. Pensaba, aunque fuese un blog, que era mejor escribir para mí o mi medio”.</p>
<p>Pasa una escandalosa moto al lado de nosotros y con cierta ironía dice que aún se pregunta si estaban las condiciones para lanzar el medio. Para hacer lo que hizo sabiendo que la clave es el financiamiento. La mesa cojea un poco y recuerda cómo Agustín Edwards McClure, dueño de El Mercurio, quiso desbancar a su competencia, «El Ferrocarril», el gran diario chileno de la segunda mitad del siglo XIX que empezó a sucumbir ante su poder económico. Herrero compara la irrupción de Interferencia: “Fue como decir ‘ya, haré un diario para desbancar a El Mercurio’. Y tardó, como 15 a 20 años, siendo el hombre más rico de Chile. Pero lo hizo”.</p>
<p>Sin la intención de imitarlo, con menos recursos y profesionales, Herrero habló con su futuro equipo y en conjunto decidieron lanzarse. Había plata para cinco meses, por medio de un crédito que pidió su señora. Hoy apuntan a un modelo de negocio basado en suscripciones, que requiere el compromiso de sus lectores.</p>
<p><strong>—Hoy en día es muy difícil lanzar y, sobre todo, mantener un medio. ¿Cómo lo harán ustedes? </strong><br />
Efectivamente el momento es muy malo, en general. En el caso específico de Chile, sobre todo este año en que hubo muchos cierres de medios [estas palabras fueron previas <u><a href="https://www.cnnchile.com/pais/hasta-siempre-revista-cosas-anuncia-su-cierre-a-42-anos-de-su-primera-publicacion_20181228/" target="_blank">al cierre de la Revista Cosas luego de 42 años de circulación</a></u>], también abrieron otros. <a href="http://www.pauta.cl/" target="_blank">Pauta</a>, radio y web, financiado por un holding empresarial como la Cámara Chilena de la Construcción. O <a href="https://www.diarioclever.cl/" target="_blank">Clever</a>, con la Beatriz Sánchez y un empresario cercano al Frente Amplio. Cuando mueren medios también nacen otros y nosotros lo hacemos en este clima, sin pensar que existan momentos óptimos o malos para hacerlo. Ahora, creo que toda la industria que conocimos durante 50 a 60 años hoy está colapsando por el tema digital y, por lo mismo, nadie tiene el santo grial.</p>
<p><strong>—Yo creo que aún pasamos por procesos de experimentación.</strong><br />
Al mismo tiempo los medios tradicionales de los grandes como Copesa o El Mercurio —me quedaré siempre en la prensa escrita— tienen una estructura de costos altísima por el papel. Por lo mismo existirían oportunidades para pequeños desafiantes como nosotros y no te quiero decir que destronaremos a Emol, pero las oportunidades están ahí.</p>
<p><strong>—¿Por qué apostaron por un modelo de suscripciones?</strong><br />
Más importante que eso, estamos apostando a un modelo comercial que permita sustentarse y ojalá crecer de manera orgánica, pequeña. Uno puede tener la mejor intención de periodismo del mundo pero si no hay lucas no puedes hacer mucho. Al contrario de lo que se piensa, la gente sí paga por ver contenido exclusivo en internet como Netflix. Un segundo factor es la crisis política que se vive en occidente, con los temores y falencias de las democracias actuales. El auge de la neoderecha, la inmigración, hay muchos fenómenos que preocupan a muchos y se necesitará de un buen periodismo. Sin complejos pero de manera seria. Vale decir, creemos y hemos visto en otros países que hay una masa crítica suficiente, que está dispuesto a financiar un medio así. Con pequeños aportes, tres lucas [cinco dólares] al mes.</p>
<p><strong>—¿Pero alcanza?</strong><br />
Es un modelo que necesita mucho tiempo para madurar. La pregunta es cómo ganamos ese tiempo y veremos en el camino si resulta o no, porque tendremos que hacer algo. Para mí, algo que es fundamental es que no entraremos por la carrera del clic y Google Ads. Bajo ningún motivo.</p>
<p><strong>—¿No adhieres a ese sistema? Tan llamativo de los medios actuales.</strong><br />
Está bien, todos nos tenemos que sostener. Si se puede, bienvenido, pero nosotros somos nuevos y apostamos por los contenidos. Los modelos de tráfico atentan contra eso, tarde o temprano. Pones cierto título, cierta foto y paf, se dispararon las visitas. Recibiste un poco más de ingreso pero comenzaste a volverte esclavo. Yo no quiero que eso ocurra. Si lees Emol, la mitad de las noticias parecen de portales basura. “Mira el increíble gol&#8230;”, “La insólita hazaña&#8230;”. Es como hueón.</p>
<p><strong>—¿Pero han pensado en incorporar avisaje para financiarse?</strong><br />
Sí, nosotros no somos anti-avisaje. Lo queremos pero somos pequeños, nuevos, el mundo de las grandes empresas es muy conservador. No me refiero a lo político, sino que en las actitudes. Somos chicos, nos falta volumen y nuestra idea es apuntar a empresas más B, medianas que no logran entrar a los grandes medios por lo caros y que aquí pueden tener espacio. Se asociarían, por otro lado, con una marca que hace periodismo más combativo.</p>
<p><strong>—Mi visión es que los medios grandes que mencionas no cuestionan al poder. Sí, hacen una cobertura pero no existe una vigilancia “de perro guardián”, como se enseña en las escuelas de periodismo. ¿Lo crees así?</strong><br />
Absolutamente. El tema es que no solo es una cobertura del poder como dices, sino que también son parte de ese poder. ¿Cómo Pauta cuestionará las redes de poder de empresarios y políticos si son parte de eso? El grupo Edwards, Álvaro Saieh en Copesa, esto ha sido una gran anomalía en Chile. Muchos medios tradicionales están en manos de grandes empresarios que comparten una visión ideológica. Que compiten pero en el golpe chico, no en la búsqueda o fiscalización. Se me ocurre un modelo como el gringo, donde puedes ser dueño de miles de emisoras pero siempre en el ámbito de las comunicaciones. En Estados Unidos no puedes ser dueño de un medio y además de un banco, lo que en Chile sí.</p>
<p><strong>—Es cosa de mirar los directorios.</strong><br />
Y lo más escandaloso es que los chilenos no veamos lo escandaloso que es eso, cuando el rol de los medios es fiscalizar, informar y entretener también. Nadie más allá de nuestro círculo de entendidos como los periodistas dice “oye, ¿cómo puede ser eso?”. En serio: ¿cómo creeré tu cobertura financiera si eres dueño de un banco?</p>
<p><strong>—¿Adhieres al modelo gringo que mencionas? Mucha propiedad, pero en una persona.</strong><br />
No puedo decirte que adhiera a ese modelo pero sí que es una posible salida. Hay muchas maneras. Por ejemplo, hablamos de la televisión pública. Por favor, TVN de público no tiene absolutamente nada. Desde su programación a su modelo de negocio.</p>
<p><strong>—Igual a un canal privado.</strong><br />
Uno puede ver el sistema británico, el sistema alemán, que se financian con impuestos pero eso aquí ya sonaría como a comunismo.</p>
<p><strong>—¿Ves imperante, como el caso de Argentina, una ley de medios?</strong><br />
Claro. Como nuestra prensa —la mayoría y no todos porque no seré tajante— compartía los mismos criterios todos decían que esa ley era malísima y que intervendrán al pobre grupo Clarín. Dicho sea de paso, pobre grupo Clarín y la Ernestina Herrera del Roble [empresaria argentina que falleció el 2017, viuda del fundador de Clarín, Roberto Noble] era una de las mujeres más ricas del mundo. Hay una pelea de poder, pero salieron estudios de que la ley de medios en Argentina contribuyó a la creación de medios, muchos regionales y con otros puntos de vista, democratizando la información. Yo no soy kirchnerista pero, aquí en Chile, los medios presentaron esto como el demonio porque temen que aquí pase lo mismo. Es una autoprotección.</p>
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<hr />
<p><strong>—¿Cuál es la idea de periodismo que manejan en Interferencia? Porque se ve algo distinto desde cómo plantean sus pautas</strong><br />
¿Sí? ¿Tú piensas? ¿Por qué?</p>
<p><strong>—Cuando leí <u><a href="https://interferencia.cl/articulos/mas-alla-de-rayen-araya-las-practicas-antisindicales-de-radio-bio-bio" target="_blank">su reportaje de las prácticas antisindicales de la Radio Biobío</a></u></strong><strong>, más allá de lo que uno escucha de lo que sucede en dicho medio, hicieron una cobertura criteriosa y seria con respecto a lo sucedido. En otros medios, si es que cubren temas así, no se da tan riguroso. Como que se fueron a huelga y que esta acabó por tal o cual medida. </strong><br />
Sí.</p>
<p><strong>—Ustedes hicieron una descripción de los casos ante situaciones que, incluso, fueron de acoso laboral. </strong><br />
Antes de tratar de definir un periodismo, porque puedes tener una idea general y el resto es sudor, nosotros creemos que además de política y las empresas cubriremos a la prensa como industria y el empleo. Este último, más allá de la cesantía del momento, es otra de las grandes transformaciones de nuestra era. Los medios tradicionales te cubren 100 por ciento pro empresa y los de nicho más a la izquierda, como los pobres trabajadores o que se levantaron barricadas. A mi juicio no sirve lo uno ni lo otro.</p>
<p><strong>—¿Y cuál cobertura sirve?</strong><br />
Nosotros hacemos periodismo, a qué me refiero con eso. En Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, España, lo más común del mundo es que si hay un conflicto laboral se mire a la empresa. Se estudia y analiza sin alabarla sino que viendo qué sucede. Eso en Chile no lo hace nadie porque el modelo es más proempresa que promercado. En general, los medios tradicionales chilenos son profundamente anti-trabajadores. Cuando los mineros reciben bonos de fin de conflicto titulan que se llevaron 15 palos y todos se enojan por tanta plata que ganan. ¿Y cuánto fue el bono de fin de conflicto para el ejecutivo? Esa cobertura provoca eso.</p>
<p><strong>—Un punto importante que mencionaste y que siempre me llama la atención es que nunca veo que un medio critique a otro. Bueno, excepto TVN al ser televisión pública. </strong><br />
Que les encanta.</p>
<p><strong>—Y no he visto algo relacionado a despidos masivos o cierres de medios, como ha sido en televisión y papel. Para mí eso es resguardarse entre poderes. ¿Lo ves así?</strong><br />
Sí, podría ser eso. También costumbre. La prensa es un poder, un actor, sobre todo la que se maneja desde los empresarios. Por lo tanto, merece ser cubierta desde un punto de vista económico, financiero, laboral. No podemos hacer una excepción gremial.</p>
<p><strong>—Cuando también somos actores relevantes. </strong><br />
Y nadie habla de la puerta giratoria del periodismo, la política y las empresas. A mí Cristián Bofill me crió como periodista y en su minuto creo que fue uno de los mejores de Chile, y ahora es asesor de Luksic. Guillermo Turner tuvo carrera de economía en el Diario Financiero y La Tercera, y hoy es asesor de Matte. Si esto se lo cuentas a un gringo dudará de toda la cobertura anterior que tuvieron esos medios sobre el determinado grupo empresarial. Ahora, un grupo importante de periodistas se pegan un salto importante a la empresa o gobierno porque ganan más lucas y nosotros estamos mal pagados. A priori están en su derecho. El tema es que te compromete a la hora de cubrir.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>¿Cómo mi emprendimiento de medios puede volverse mi negocio?</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/como-mi-emprendimiento-de-medios-puede-volverse-mi-negocio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Jan 2019 14:05:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[emprender en periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[Fábrica de Medios]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo emprendedor]]></category>
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					<description><![CDATA[Quiero aclarar algo: no me considero experto de lo que hablaré. De hecho, el proyecto por el que fui seleccionado para un programa de emprendimientos creativos de la Fábrica de Medios se encuentra en pausa hasta nuevo aviso. Es por lo anterior que intentaré reflejar, en cada párrafo que venga, la misma sensación con la que llegué a este cowork ubicado en Recoleta.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Quiero aclarar algo: no me considero experto de lo que hablaré. De hecho, el proyecto por el que fui seleccionado para un programa de emprendimientos creativos de la Fábrica de Medios se encuentra en pausa hasta nuevo aviso. Es por lo anterior que intentaré reflejar, en cada párrafo que venga, la misma sensación con la que llegué a este cowork ubicado en Recoleta.</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-29412" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/referencial_pp.jpg" alt="referencial_pp" width="1920" height="1280" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/referencial_pp.jpg 1920w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/referencial_pp-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2019/01/referencial_pp-1024x683.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></p>
<p>Estaba bajando en mi timeline de Facebook cuando vi un afiche con un cohete color plata. Paré mi pulgar en seco y leí la descripción. La <a href="http://www.ifblanco.cl/fabrica-de-medios/" target="_blank">Fábrica de Medios</a> desarrollaba por segundo año su Programa de Formación Emprendimientos Creativos. Este es un plan presencial financiado por el Consejo Regional Metropolitano a través del Fondo 6% FNDR para proyectos de Cultura, Deportes y Seguridad, del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago.</p>
<p>Gracias a sus alianzas con las corporaciones culturales <a href="https://www.tramados.org" target="_blank">Tramados</a> y <a href="https://www.espaciocreamundos.cl" target="_blank">Creamundos</a>, convocaban a distintos proyectos generadores de contenido a participar de un formulario de postulación.</p>
<p>Ingresé al link, llené mis datos, completé los de mi proyecto y presioné enviar. Con mi socio conversamos la oportunidad y una semana después recibimos la noticia: de 198 solicitudes habíamos pasado el primer corte. Luego hubo una entrevista grupal para conocer más a los gestores de esos emprendimientos y, así, ingresamos a los 20 finales. Una idea que se me ocurrió en un asado, que luego implementé y fue valorada por un nicho, se convirtió en mi carta de presentación ante otras iniciativas, proyectos e incluso empresas ya conformadas.</p>
<p>El 7 de mayo conocí las instalaciones de la Fábrica de Medios, un galpón remodelado cercano a la Avenida Perú, en Recoleta, que funcionaba para distintos asociados y para nuestras clases. Me presentaron a mis compañeros y también sus emprendimientos, que iban desde la lucha libre hasta los museos, de la medicina a un holograma publicitario, desde proyectos radiales hasta de un futuro libro sobre la once que tomamos todos los días.</p>
<p>En la segunda clase recibí la noticia de que mi emprendimiento era una mala idea. Que no tenía una mirada comercial, tampoco proyección y menos un cliente definido.También me dijeron algo que después entendí y que también vi en otros ejemplos: que estaba sumamente enamorado de mi proyecto. Algo que nubla cualquier crítica constructiva que uno debe hacerse frecuentemente</p>
<p>No niego que hubo comentarios chocantes; otros los encontré injustificados. Aún así, junto a mi socio elaboramos una propuesta que implicó pensar como nuestro cliente. ¿Quién era? ¿Qué le gustaba hacer? ¿Cómo se informa? ¿Qué consume? ¿Cuál es su dolor que nosotros, con nuestra propuesta de valor, venimos a aliviar? Preguntas que desde el periodismo me hice, pero pensando en una audiencia. No, ahora debía ser pensando en un cliente.</p>
<p>Llegamos a la clase siguiente y mi socio levantó la mano para dar a conocer nuestra nueva idea. Nuestra propuesta fue aplaudida, literalmente, por los presentes.</p>
<p>Errar es natural a cualquier proceso que implique tomar decisiones. Por eso entendí el valor y lo que significa el riesgo de apostar todo por tu idea. Rápidamente, en un ecosistema abierto a la startup y el emprendimiento como es Chile, debes apostar a cambiar tus lineamientos si —como en las clases en la Fábrica de Medios— tu idea no es bien recibida.</p>
<p>Sin lugar a dudas que <a href="http://www.innovacion.cl/reportaje/metodologia-canvas-la-nueva-forma-de-agregar-valor/" target="_blank">la metodología Canvas</a> está dentro de las más recomendadas para realizar modelos de negocio que, como se mencionaba, eran una foto de tu realidad financiera. En esa clase mi socio me comentó que en su casa, conviviendo con cuatro personas, incluso la utilizaron para ordenar labores y gastos.</p>
<p>Otro punto importante era evitar los “secretismos”. Una costumbre de los emprendimientos creativos es mantener en secreto la idea, “porque me la pueden copiar”. Eso es un completo error: las ideas se pueden plagiar una vez manifestadas, como nos comentaron en una jornada sobre propiedad intelectual. Antes pertenecen a la creatividad que cada uno puede tener y no hay mejor manera de comprobarla que hablando sobre ella.</p>
<p>Conocí el término “horas café”, que significa destinar tiempo y cafeína en personas que representen a tu cliente. Se ve tedioso pero no hay mejor manera que encontrar a tu público de frente, viendo su rostro, lo que dice, lo que no. Incluso cómo se despide o si se fue a pie.</p>
<p>Un consejo es tener claro que un negocio es difícil. Tipos de costos, flujos y estructura de cajas, honorarios, rentabilidad, presupuestos y porcentajes de propiedad. Otro aspecto importante es generar redes de contactos. No me refiero a un posible inversor, patrocinio o auspiciador (que no son lo mismo). Tener asociados aumenta la posibilidad de negocios, sobre todo en emprendimientos como en esa sala.</p>
<p>El pitch fue algo novedoso. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2b3xG_YjgvI" target="_blank">Este ejercicio</a> se basa en una conversación, en esa convivencia incómoda, que puede resultar entre tú y otra persona en un ascensor. Como un posible cliente. Treinta segundos, quizás un minuto para intercambiar tarjetas y números de teléfono. Esto se llevó a un escenario con jurado y público como cierre de esta etapa.</p>
<p>No sé por qué Chile está en la OCDE pero somos el país que <a href="http://www.innovacion.cl/2015/09/informe-ocde-inversion-id-innovacion-chile/" target="_blank">menos invierte en investigación y desarrollo de esa organización</a>. Desde Corfo existe la preocupación por el contenido y la creación pero siempre bajo la crítica de que ganarían los mismos de siempre y que incluso hay un “lenguaje corfeano”. Y sobre todo, que estamos viviendo un proceso denominado Transformación Digital al que todas las empresas deben plegarse o terminan siendo absorbidas. Amazon, Spotify, Cornershop, WhatsApp, Airbnb, Instagram, Uber Eats, Pokémon Go. El negocio es digital y tu emprendimiento creativo también.</p>
<p>Mi experiencia en este programa de formación fue esclarecedora. Me abrió la mente para entender asuntos que antes veía reaciamente, sobre todo numéricos, pero que son los más relevantes para emprender.</p>
<p>Quiero aclarar algo: no me considero experto de lo que hablé. De hecho, el proyecto por el que fui seleccionado se encuentra pausado hasta nuevo aviso. Es por lo anterior que intenté reflejar, en cada párrafo que vino, la misma sensación con la que llegué a este cowork ubicado en Recoleta.</p>
<p>¿Cómo mi emprendimiento creativo puede volverse mi negocio?</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Joseph Zárate: “La crónica es un instrumento para hacer que la gente piense, reflexione y se interpele”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/joseph-zarate-la-cronica-es-un-instrumento-para-hacer-que-la-gente-piense-reflexione-y-se-interpele/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Nov 2018 17:54:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[5W]]></category>
		<category><![CDATA[crónica]]></category>
		<category><![CDATA[FNPI]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo narrativo]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo peruano]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Gabo 2018]]></category>
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					<description><![CDATA[<a href="https://www.revista5w.com/who/un-nino-manchado-petroleo">"Un niño manchado de petróleo"</a> obtuvo el primer lugar, en la categoría Texto, del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo 2018. Esta crónica narra una de las peores catástrofes ambientales en la historia de Perú: el derrame de unos 500 mil litros de petróleo en un río ubicado en Nazareth, Amazonía norte. Su autor conversó con Puroperiodismo para declarar lo que motivó esta crónica y cómo, de cierta manera, todos somos el niño que titula su relato ganador.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3><a href="https://www.revista5w.com/who/un-nino-manchado-petroleo">«Un niño manchado de petróleo»</a> obtuvo el primer lugar, en la categoría Texto, del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo 2018. Esta crónica, publicada en el medio español 5W, narra una de las peores catástrofes ambientales en la historia de Perú: el derrame de unos 500 mil litros de petróleo en un río ubicado en Nazareth, Amazonía norte. Su autor conversó con Puroperiodismo para declarar lo que motivó esta crónica y cómo, de cierta manera, todos somos el niño que titula su relato ganador. </h3>
<div id="attachment_29309" style="width: 902px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-29309" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/Joseph-Zárate-Crédito-Mario-Segovia-Guzmán.jpeg" alt="Joseph Zárate, ganador del Premio Gabo 2018 en categoría Texto. Foto: Mario Segovia Guzmán" width="892" height="596" class="size-full wp-image-29309" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/Joseph-Zárate-Crédito-Mario-Segovia-Guzmán.jpeg 892w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/Joseph-Zárate-Crédito-Mario-Segovia-Guzmán-800x535.jpeg 800w" sizes="auto, (max-width: 892px) 100vw, 892px" /><p id="caption-attachment-29309" class="wp-caption-text">Joseph Zárate, ganador del Premio Gabo 2018 en categoría Texto. Foto: Mario Segovia Guzmán</p></div>
<p>Yo no fui el primero en contar la historia de Osman Cuñachí. El derrame fue en enero del 2016, me enteré de la noticia porque <a href="https://www.servindi.org/actualidad-informe-especial/21/02/2016/el-derrame-de-petroleo-que-se-limpia-por-dos-soles">en redes sociales se viralizó una fotografía; él manchado de petróleo</a>. Esta era una prueba de que había niños involucrados en la limpieza del río Chiriaco, contradiciendo a Petroperú. Así comencé a investigar toda la información del caso y de este menor. Ahorré dinero y viajé en junio. Sí, pasaron cinco meses y me quedé tres semanas en Nazareth durante mi primer viaje. No sólo entrevisté a Osman sino también a sus padres, vecinos, pobladores del caserío cercano y ciertos ingenieros de la compañía que me quisieron hablar.</p>
<hr />
<p>Quienes vivimos en la ciudad cómodamente no le damos muchas vueltas a estos temas porque son lejanos a nosotros. Tal vez nos enteramos de la empresa involucrada o decimos “pobrecitos los indígenas”, pero sigo mi vida. Mi reto era contar la historia de este niño pero no para denigrar o hacer morbo, porque lo más fácil era eso. Lo que quise fue comprender algunas cosas. ¿Qué papel jugamos como consumidores en esta tragedia? Para mí, el niño manchado de petróleo somos nosotros de cierta manera. Todos estamos manchados de petróleo y no lo sabemos. Por eso incluí un listado de objetos y productos donde este combustible fósil está presente. Y donde aparecen casi todos los de nuestro día a día. Mi intención era que el texto fuese un espejo donde podíamos reflejar ciertas contradicciones.</p>
<hr />
<p>Al reportear este caso me di cuenta que el tratamiento de los medios fue muy lejano. O era ambientalista o vinculado a lo sensacionalista. En los reportajes, por decirte un ejemplo, le pedían a los niños que mancharan sus manos y las mostraran en cámara. Todo era muy perverso. Por ello quise viajar tiempo después: para alejarme de todo eso. Los afectados, aunque vivan en la selva y sean considerados por estadísticas como pobres, son ciudadanos. Con derechos y deberes. Lo que quise fue contar todo esto mirándolos así. Desgraciadamente, por una deformación profesional, no hacemos eso. La gente que vive en Miraflores [uno de los distritos peruanos más acomodados socioeconómicamente] son vecinos, pero los de la selva pobladores. ¿En Chile ves algo parecido? Es muy latinoamericano, quizás mundial. Por eso mi reto fue ese: contar esta tragedia sin olvidar que los involucrados tenían la misma dignidad de quienes fueron a contar esta historia.</p>
<hr />
<p>Algo que mencioné durante el Festival Gabriel García Márquez fue que, en muchos momentos de escritura, me pregunté quién era yo. Qué lugar ocupaba en todo esto. Esas preguntas, que no son periodísticas pero sí tienen que ver con algo existencial, introspectivo, me produjeron autoidentificación. Mi abuela materna, en los 30, nació en una comunidad indígena de la selva norte del Perú. Misma zona donde ocurrió este derrame. Ella luego emigró a la ciudad de esa selva y con 13 años, en tercero de primaria, decidió partir a Lima para estudiar enfermería. A lo que voy es que gran parte de lo que reporteé y escribí proviene del mismo lugar de donde ella venía. Me críe en su casa y de niño naturalicé cosas que luego me confrontaron. Además que siempre he vivido en los distritos populares de Lima, en las zonas de los extramuros como San Martín de Porres o Villa María del Triunfo. Distritos compuestos de mucha migrante de la sierra, de la selva. De los mismos lugares que escribí.</p>
<hr />
<p>¿Si he vivido presiones por los grupos económicos involucrados en mis historias? Directamente, como amenazas, no. Nunca he recibido una de muerte o que atenta contra alguien. Creo que se debe a que trabajo solo, con mis propios recursos. Quizás cuando he trabajado en revistas me han ayudado con un poco de plata, pero el grueso de la inversión es de mi bolsillo. Eso provoca que no haya muchos ojos cuando reporteo: los que terminan sabiendo son mi novia, mi mamá, mi editor. Sí, en Nazareth sabían de mi presencia y que estaba escribiendo para Etiqueta Negra, pero como la revista dejó de editarse [en 2016] en un momento quedó en nada. Obviamente, los ingenieros de Petroperú no me querían recibir al principio.</p>
<hr />
<p>No fui con el fotógrafo a la zona, lo que fue muy interesante. Omar Lucas hizo las fotos contenidas en la crónica para La República, un mes después del derrame. Yo, cuando tenía una primera versión de mi texto, busqué a todos los reporteros gráficos que fueron. Vi el trabajo de Omar, a quien conozco de hace un tiempo, y me gustó su mirada documental. Era muy buena para el texto. Fue algo de suerte.</p>
<hr />
<div id="attachment_29312" style="width: 3677px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-29312" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/Joseph-Zárate-Foto-de-David-Estrada-Larrañeta-FNPI.jpg" alt="Festival Gabo 2018. Joseph Zárate junto a Leila Guerriero. Foto: David Estrada Larrañeta / FNPI" width="3667" height="2445" class="size-full wp-image-29312" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/Joseph-Zárate-Foto-de-David-Estrada-Larrañeta-FNPI.jpg 3667w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/Joseph-Zárate-Foto-de-David-Estrada-Larrañeta-FNPI-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/11/Joseph-Zárate-Foto-de-David-Estrada-Larrañeta-FNPI-1024x683.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 3667px) 100vw, 3667px" /><p id="caption-attachment-29312" class="wp-caption-text">Festival Gabo 2018. Joseph Zárate junto a Leila Guerriero. Foto: David Estrada Larrañeta / FNPI</p></div>
<p>Relacionado a tu pregunta anterior, sobre las posibles presiones, en el texto de Máxima Acuña [“<a href="https://elpais.com/politica/2016/04/19/actualidad/1461096226_039429.html">La dama de la Laguna Azul versus la laguna negra</a><a href="https://elpais.com/politica/2016/04/19/actualidad/1461096226_039429.html">”</a><a href="https://elpais.com/politica/2016/04/19/actualidad/1461096226_039429.html">, ganador del Ortega y Gasset  2016</a>] tuve problemas para ingresar a la zona donde estaba su casa, la cual colindaba con los campamentos mineros. Recuerdo que esa vez fui con un fotógrafo italiano y, como se dieron cuenta que era extranjero, unos policías nos bajaron del bus. Estuvimos botados cerca de dos horas hasta que pasó otro. Le pedí que nos llevara a otra comunidad, a unas tres horas. Ahí contraté dos motos que nos trasladaron por otro camino y llegar por fin a la casa. Antes del famoso control policial nos bajamos, cruzamos una colina, me caí y llegamos. Aunque luego ocurrió otra situación.</p>
<hr />
<p>Vi cómo los policías acosaron a Máxima. No me lo contaron. Grababan, fastidiaban, tomaban fotos. En una de esas ocasiones pregunté qué hacían ahí, que era periodista y necesitaba una declaración. En un momento apareció el “encargado” de la operación, me vio y dijo que no debería estar ahí. Y se fueron: porque estaba el periodista. Ese tipo de cosas me han ocurrido y no se comparan a quienes cubren crimen o narcotráfico, pero igual existe una cuota de riesgo. Los poderosos se enteran cuando todo está publicado. Ninguna empresa me ha hecho juicios ni nada porque siempre he sido responsable en términos periodísticos. Entrevisto muchas veces y acepto todos los documentos. Aunque, tú sabes, te pueden denunciar igual. Aunque hagas bien el trabajo.</p>
<hr />
<p>Además de las cosas obvias como reportear, documentarte y salir a la calle, dejar de hacer trabajo de escritorio, recomiendo fijar la materia prima en las personas. En sus reflexiones y emociones. También es necesario un background y entrenamiento de lecturas. No sólo periodísticas, sino que también novelas de ficción, poesías, ensayos. Todo lo que amoble tu cabeza para cuando quieras plasmar algo en un relato quede bien.</p>
<hr />
<p>La crónica es un instrumento para hacer que la gente piense, reflexione y se interpele. Para derribar ciertas ideas preconcebidas. La gente piensa que progresar es tener carro y casa, pero no es sólo eso. Hay otra manera de progresar en otras zonas del mundo. En mi caso escribo crónicas para eso. Que mi trabajo tenga ciertas preguntas que sirvan para que el lector se cuestione. Eso se logrará si uno tiene algo que decir, eso es vital para un cronista.</p>
<hr />
<p>Otro asunto importante que le digo a mis alumnos en la universidad es luchar contra esa necesidad de estar vigente. Todavía se piensa en eso de que un periodista necesita publicar, publicar y publicar. Siento que pensar así está bien, pero también llega un momento en donde cada uno se pregunta por qué hace las cosas. Porque sí, haces crónica, pero al fin y al cabo haces periodismo. Y para mí este es un servicio público. Uno que cuenta historias que muchas veces los poderosos no quieren que sepamos. Te reitero, siempre hay un elemento de ego en ver tu texto firmado, que te reconozcan y que no me parece mal, pero creo que escapa de lo principal.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>Beatriz Sánchez: “Una ley de medios en Chile sería casi como terminar con las AFP”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/beatriz-sanchez-una-ley-de-medios-en-chile-seria-casi-como-terminar-con-las-afp/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Jun 2018 21:04:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Beatriz Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[cobertura electoral]]></category>
		<category><![CDATA[Diario Clever]]></category>
		<category><![CDATA[encuestas]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo chileno]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo y política]]></category>
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					<description><![CDATA[Dejó los micrófonos y compitió en una elección presidencial donde obtuvo la tercera mayoría nacional, el 20,34% de los votos. Hoy no cree en ninguna encuesta, ve necesario limitar la propiedad de los medios y que el periodismo, como otros ámbitos, es un espacio desigual para las mujeres. Sánchez nos recibió en el Diario Clever, medio fundado este 2018 con el que busca generar participación real de la audiencia en las noticias. “Todos somos opinantes en redes sociales pero otra cosa es tener un espacio para un nombre, apellido y cara”, dice.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Dejó los micrófonos y compitió en una elección presidencial donde obtuvo la tercera mayoría nacional, el 20,34% de los votos. Hoy no cree en ninguna encuesta, ve necesario limitar la propiedad de los medios y que el periodismo, como otros ámbitos, es un espacio desigual para las mujeres. Sánchez nos recibió en el Diario Clever, medio fundado este 2018 con el que busca generar participación real de la audiencia en las noticias. “Todos somos opinantes en redes sociales pero otra cosa es tener un espacio para un nombre, apellido y cara”, dice.</h3>
<div id="attachment_28972" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-28972" class="size-large wp-image-28972" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_foto_de_aarón_castro-1024x683.jpg" alt="Beatriz Sánchez en las oficinas de Clever. Foto: Aarón Castro" width="1024" height="683" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_foto_de_aarón_castro-1024x683.jpg 1024w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_foto_de_aarón_castro-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_foto_de_aarón_castro.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-28972" class="wp-caption-text">Beatriz Sánchez en las oficinas de Clever. Foto: Aarón Castro</p></div>
<p>Dos golpes, luego dos más y la puerta se abre al mismo tiempo que su sonrisa. Tanto el saludo como el ingreso a esta oficina resultan sonoros. Su voz característica, fuerte y de marcados énfasis, fomenta el eco propio de un lugar recién estrenado como este. No nuevo, porque este edificio ubicado a un costado del Museo Nacional de Bellas Artes no lo es. Recién estrenado, porque a comienzos de abril se instaló acá <a href="http://www.diarioclever.cl" target="_blank">Diario Clever</a>, medio digital fundado este año por la periodista que pudo ser la máxima autoridad de Chile.</p>
<p>Beatriz Sánchez es cordial, simpática y directa. Se mueve y habla con la seguridad de quién lo hace en su casa. Asume que antes de ser la candidata presidencial del Frente Amplio la reconocían en la calle, pero de manera curiosa. “Más por la voz que por la imagen. Hablábamos y me decían ‘ah, tú eres la de la radio’, haciendo la asociación al tiro”.</p>
<p>La exconductora radial y televisiva, autora de un libro recopilatorio de entrevistas a distintas chilenas en altos cargos públicos titulado “Poderosas” (Aguilar, 2014), aún no asimila lo ocurrido el 2017 y que ningún medio cuestionara las encuestas.</p>
<p>“Dijeron una verdad para los medios y ellos instalaron, hasta en portada, quiénes eran los únicos dos candidatos que pasaban a segunda vuelta. Los demás éramos menores. Nadie cuestionó la forma de hacerlas ni tampoco los márgenes de error”, enfatiza.</p>
<p><strong> </strong><strong>–Por primera vez en la historia de Chile hubo dos periodistas con opciones a la presidencia y ambos estuvieron entre las tres primeras mayorías electorales. ¿Qué análisis haces de la situación?</strong><br />
No fue casual que dos periodistas fuéramos candidatos porque marcó la importancia de los medios de comunicación y del debate de las ideas. Si bien Alejandro [Guillier, periodista y actual senador por Antofagasta] ya había dado su paso como parlamentario y estaba dentro de la institucionalidad política, anteriormente hicimos géneros parecidos. Como de opinión, entrevistas y editoriales&#8230;</p>
<p><strong>–Además de trabajar en más de un programa juntos&#8230;</strong><br />
Sí, doce años en distintos medios y horarios. Creo que fuimos de los primeros en hacer periodismo con un punto de vista claro, sin misterio. De hecho, yo siempre dije por quién votaba. Encontraría muy interesante que los periodistas políticos digan cuál es su voto en una elección. Se nos identificó con ciertos debates y por eso no pareció extraño que compitiéramos en una presidencial, la que también fue un misterio para mí. Aunque creo que mi candidatura extrañó mucho más a la institucionalidad política que a la gente.</p>
<p><strong>–¿Por qué? </strong><br />
Porque hoy la política tiene mucho que ver con la imagen. Cuando ya la trabajaste junto a tu voz claramente se asocian ideas contigo, lo que vuelve mucho más fácil una carrera política. Ambos tuvimos un terreno ganado y tuvo efecto.</p>
<p><strong>–¿Cómo fue estar desde la otra vereda, respondiendo preguntas, frente a los micrófonos?</strong><br />
Todo un desafío. Una cosa es hacer preguntas y otra responder. Y esto último es distinto a realizar editoriales, que no tienen el mismo tono. Otro punto complicado fue encontrar una voz, procesarla y darla a conocer. No fue fácil instalar ciertos tonos, darme cuenta que también me hacía preguntas sobre lo que iba viviendo durante la candidatura y que de a poco fue saliendo. Yo pensé que sería como “ya, dejo el micrófono, instalo mi candidatura y listo”. Y no, fue un proceso distinto porque una cosa es representarse sola y otra, a un conjunto de gente que pone todo en ti.</p>
<p><strong>–¿Conociste la última </strong><a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=28883" target="_blank"><strong>Encuesta Estado del Periodismo Nacional 2017</strong></a><strong>, elaborada por el Departamento de Periodismo de la UAH?</strong><br />
No, es que luego de la candidatura me desafecté de ellas. Podré estar arriba o abajo pero no creo nunca más en una encuesta.</p>
<p><strong>–¿De verdad?</strong><br />
Sí y será mi versión siempre. Ahora, si quieres instalar un tema a partir de una, ningún problema.</p>
<p><strong> </strong><strong>–Sí, porque los periodistas encuestados determinaron que el principal problema que tiene el periodismo en Chile es su relación con el poder y la captura de contenidos (44%). A esa cifra le siguen las malas prácticas y estándares profesionales (43%). ¿Cómo mejorar estos números?</strong><br />
Uf, creo que vamos por el camino inverso. Me da lata decirlo así pero hoy estamos viendo cierres masivos de medios y cómo se precariza la pega del periodista. Mientras más gente pelee un espacio y existan menos medios, resultará más difícil hacer una carrera, tener soltura para investigar, proponer o debatir al interior de ellos. Y eso es muy nefasto. Un medio de comunicación no es como cualquier industria y no quiero ponerme en mala onda con los que hacen zapatos, pero no es como hacer zapatos o salchichas, por ponerte ejemplos bien burdos. Sin embargo, pareciera como si se tratara de esa forma.</p>
<p><strong>–¿Ves una solución a ese problema?</strong><br />
La veo difícil porque no existe una ley de medios que limite la propiedad y tampoco un Estado que entienda esto como un tema importante, parte de la democracia. La única manera de sostener una competencia es mediante una legislación más estricta, con apoyo o subsidios. Hoy es más barato, imagínate lo que era antes sacar un diario. A través de la web se pueden abaratar costos. Otro punto importante es apoyar a los medios regionales. Los de circulación nacional son santiaguinos y llegan a todas partes. En vez de abrir puertas, las vamos cerrando.</p>
<p><strong>–¿Y eso qué te genera?</strong><br />
Me espanta. Por ello creo que una ley de medios en Chile sería casi como terminar con las AFP. Serían las batallas del siglo. Cosa de ver lo que pasó en Argentina.</p>
<p><strong>–Donde se criticaba una intervención estatal en los medios. ¿La crees así?</strong><br />
La industria se defenderá como sea. Yo creo que no. Lo que se busca es abrir voces y no callarlas. No es cerrar medios sino que limitar la propiedad. El Estado regularía un campo que no lo está y que ojalá lo hiciera en otras áreas. Al final, los problemas de Chile se reflejan en los medios. La concentración está a todo nivel y en casi las mismas manos. Aparte, existe una concentración cruzada donde ciertos grupos tienen diario, tele, radio o muchas radios, además de pertenecer a grandes conglomerados económicos con intereses en otras áreas sensibles para las comunicaciones.</p>
<h4><strong>DIARIO CLEVER, NETFLIX Y LA SUBJETIVIDAD</strong></h4>
<p>Un clic y el primer párrafo de <a href="https://www.diarioclever.cl/transparencia/" target="_blank">la sección “Transparencia”</a> da cuenta de quién financia a Diario Clever: <a href="https://twitter.com/fersalinas333" target="_blank">Fernando Salinas</a>, empresario, ecologista, activista por la autonomía del Tíbet, cercano al Frente Amplio y parte de su campaña presidencial, según palabras de Beatriz.</p>
<p>“Tenemos la esperanza de contar con avisadores que financien. La declaración de principios de él [Salinas] y de todo el cuerpo editorial [compuesto, entre otros, por el excandidato presidencial Alfredo Sfeir, la socióloga Claudia Dides y el académico José Sanfuentes] es ser un medio sin fines de lucro pero que se mantenga en algún momento. Iremos creciendo, de pequeño a grande, según nuestras posibilidades de abarcar contenido”, declara.</p>
<p><strong>–“Crear y entregar un espacio de deliberación donde los chilenos dejen de ser espectadores de noticias y pasen a ser protagonistas de estas”, </strong><a href="https://www.diarioclever.cl/about/" target="_blank"><strong>se puede leer en las definiciones de Diario Clever</strong></a><strong>. ¿De qué forma la audiencia podrá ser protagonista de su medio?</strong><br />
Fue algo que nos planteamos desde el principio y que aún estamos elaborando. Lo primero que hicimos fue darnos a conocer, entregar contenido y generar conexiones con nuestra audiencia. Resultó bien pero no fue fácil. Hoy no existe participación directa. Todos somos opinantes en redes sociales pero otra cosa es tener un espacio para un nombre, apellido y cara. Estamos elaborando editoriales ciudadanas con distintas organizaciones cívicas, activistas, etc. De igual forma habrá columnistas porque, al parecer, a todos les gusta más escribir que aparecer (ríe).</p>
<p><strong>–¿Y con qué criterios otorgan el espacio?</strong><br />
Gente asociada y por una idea en específico, de distinto tipo. La última que tuvimos fue una dirigente del <a href="https://www.ocac.cl/" target="_blank">OCAC</a> [Observatorio contra el Acoso Callejero]. La idea siempre fue un contenido editorial y no un aviso, así como “yo hago esto”. No, debe ser una opinión respecto a lo que sucede.</p>
<p><strong>–En 2016 </strong><a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=26816" target="_blank"><strong>diste una entrevista también para Puroperiodismo</strong></a><strong> donde declaraste que “debemos releernos como prensa, es decir, qué se entiende hoy por medio de comunicación”, haciendo hincapié en el rol de las redes sociales. Hoy, siendo parte de un medio digital, ¿tienes resultados de esa relectura?</strong><br />
Sí, hoy con mayor razón debemos preguntarnos nuestro rol porque todavía no está resuelta nuestra relación con las redes sociales. No entendemos lo que sucede fuera de nuestra oficina y de cómo la gente se informa. Con esto también me refiero a otras plataformas como Whatsapp, a la que la gente le cree más que al diario. La audiencia se entera de lo que pasa por Facebook, lo que termina siendo una fuente y nunca ha sido más que una plataforma.</p>
<p><strong>–En tiempos de noticias falsas, de “posverdad”&#8230;</strong><br />
En tiempos de posverdad, de mucha noticia y cambio del tipo de consumo. Siempre pongo el ejemplo de Netflix, que me cagó la cabeza. Ya no puedo ver tele porque quiero acceder a las cosas cuando yo quiero. No cuando me las ofrecen. Eso puede ocurrir con los medios. De querer saber sólo los temas que me interesan y de escuchar a quienes comparten mi pensamiento. Habrá una retroalimentación extraña que en estos momentos no entendemos bien.</p>
<p><strong>–Para mí el periodismo debe ser subjetivo pero que no realice relaciones públicas. </strong><a href="http://www.latercera.com/politica/noticia/sanchez-asume-nuevo-proyecto-la-politica-se-desde-todos-los-espacios/147944/" target="_blank"><strong>En La Tercera declaraste que</strong></a><strong> “la gente no es tonta y si ve un intento de propaganda, no nos va a seguir”, haciendo alusión a la cercanía con el Frente Amplio, de donde surgió Diario Clever. ¿Cómo se realiza buen periodismo con la cercanía a un colectivo político? </strong><br />
Creo que la pregunta original sería saber qué es buen periodismo.</p>
<p><strong>–Puede ser&#8230;</strong><br />
Que yo también me la hago y no tengo respuesta. Te puedo decir cuál es el que me gusta e intento llevar a cabo. Una vez escuché una definición que me gustó mucho. Que el periodismo no es neutral ni objetivo, que debe estar vigilante al poder pero no equidistante de la gente. O sea, inclinado al que no tiene poder. Es media militante, sí, pero me gusta. Diario Clever no es del Frente Amplio ni de su mesa: es de inspiración frenteamplista.</p>
<p><strong>–¿Y eso qué significa?</strong><br />
Algo parecido a mis labores en Radio La Clave, pese a no ser un medio del Frente Amplio. Poner mucha atención en quiénes manejan el poder en Chile. No soy presidenta de un partido, no lidero un bloque ni tengo un cargo. Tendré todo el liderazgo que quieras pero también trabajo. No engaño a nadie con respecto a lo que he creído siempre. Para mí el periodismo tiene que ver con eso. Ser críticos, vigilantes y no neutrales. Uno está con los que no tienen poder y no da falso sentido de objetividad.</p>
<div id="attachment_28971" style="width: 1034px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-28971" class="size-large wp-image-28971" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_02_foto_de_aarón_castro-1024x683.jpg" alt="Foto: Aarón Castro" width="1024" height="683" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_02_foto_de_aarón_castro-1024x683.jpg 1024w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_02_foto_de_aarón_castro-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/06/beatriz_sanchez_02_foto_de_aarón_castro.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><p id="caption-attachment-28971" class="wp-caption-text">Foto: Aarón Castro</p></div>
<h4><strong>MEDIOS Y OLA FEMINISTA</strong></h4>
<p>Beatriz es clara para reconocer que son un equipo pequeño y que les falta por crecer, tanto en contenido como en profesionales. Sin embargo, con la misma claridad explica que en Clever la jefatura es femenina. Partiendo por ella como encargada de contenidos, pasando por la editora Francisca Siebold y culminando con su directora, Trinidad Larraechea.</p>
<p><strong>–En la campaña te autodenominaste «la primera candidata feminista de Chile». ¿Qué desafíos exige crear nuevos medios en entornos machistas y desiguales como en este país?</strong><br />
Los medios de comunicación no son distintos al país en que surgen. Las mujeres no tenemos los mismos derechos al igual que en el resto de las industrias. Gran parte de las mujeres son reporteras pero pocas son editoras, productoras ejecutivas menos y directoras, mucho menos. No se nos reconoce la misma carrera y no existe una discusión sobre el tratamiento que se nos da.</p>
<p><strong>–¿El tratamiento de fuentes en Clever busca la igualdad? </strong><br />
Sí, es un planteamiento constante y nos pasa que contamos con más mujeres en las distintas áreas. Surgió espontáneamente, no fue que lo hayamos planificado. Hemos grabado más mujeres que hombres, nos responden mucho más rápido el teléfono&#8230;</p>
<p><strong>–¿Sí?</strong><br />
De verdad. Bueno, obviamente que con la ola feminista se nos inclinó el mapa y tendremos muchas entrevistadas. Estoy contenta porque nos adelantamos y tenemos una presencia femenina en todo lo que hacemos.</p>
<p><strong>–</strong><a href="https://www.cooperativa.cl/noticias/entretencion/personajes/criticas-genera-portada-de-revista-ya-dedicada-al-movimiento-feminista/2018-05-30/102635_2.html" target="_blank"><strong>¿Cómo analizas la comparación de portadas de la Revista Ya?</strong></a><strong> En una aparecen las ministras del actual gobierno iluminadas y, en otra, las líderes del movimiento feminista con un fondo oscuro. Puede verse como una decisión estética, lo que no quita que sea una editorial. </strong><br />
¿Sabes? Yo no me di cuenta inmediatamente.</p>
<p><strong>–Yo tampoco. </strong><br />
Estaba escuchando a Fernando [Paulsen] en La Clave y lanzó el tema. Si no lo dice o alguien no lo cuenta quizás nunca me hubiese percatado. De hecho, había algo interesante por parte de una revista de El Mercurio.</p>
<p><strong>–Atingente a la actualidad.</strong><br />
Y claro que reaccioné cuando me di cuenta. No puedo saber si fue a propósito o, efectivamente, ven las cosas así. Con un lado luminoso y otro donde no saben acercarse. No sé cuál de las dos será verdad pero hay una decisión. Lo que sale en portada no es casual, como tampoco quién aparece. Conociendo eso, hay un imaginario que me parece fuerte. Insisto, no sé si fue a propósito pero, al final del día, para El Mercurio en un lado está la luz y en otro la oscuridad. Lo podemos ver en otras cosas como el orden con Piñera y el desorden con las tomas, mujeres que no creen en la paridad y las feministas. Hay un imaginario del orden y el desorden, que es muy clásico de El Mercurio.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Martín Sivak: “Más que pensar en notas periodísticas, lo mío es proyectar las historias como libros”</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/martin-sivak-mas-que-pensar-en-notas-periodisticas-lo-mio-es-proyectar-las-historias-como-libros/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 May 2018 14:14:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Clarín]]></category>
		<category><![CDATA[Evo Morales]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Sivak]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo argentino]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo de los otros]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo narrativo]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo sobre uno]]></category>
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					<description><![CDATA[El autor de El salto de papá, que con siete ediciones fue considerado el libro del 2017 en Argentina, estuvo en Chile como invitado internacional del Premio Periodismo de Excelencia que entrega Periodismo UAH. Sivak nos habló de su carrera, del sorpresivo éxito de su obra enfocada en el suicidio de su padre y de cómo sigue aferrado, cual árbol, al periodismo en papel. Más que un periodista, este es un biógrafo con todas sus letras. Uno que no entiende por qué el gremio debate tanto sobre el futuro de este oficio.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>El autor de «El salto de papá», que con siete ediciones fue considerado el libro del 2017 en Argentina, estuvo en Chile como invitado internacional del Premio Periodismo de Excelencia que entrega Periodismo UAH. Sivak nos habló de su carrera, del sorpresivo éxito de su obra enfocada en el suicidio de su padre y de cómo sigue aferrado, cual árbol, al periodismo en papel. Más que un periodista, este es un biógrafo con todas sus letras. Uno que no entiende por qué el gremio debate tanto sobre el futuro de este oficio.</h3>
<div id="attachment_28913" style="width: 1696px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-28913" class="size-full wp-image-28913" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_foto_cristobal_sanchez.jpg" alt="Martín Sivak en la ceremonia de entrega del Premio Periodismo de Excelencia 2017, en la Universidad Alberto Hurtado. Foto: Cristóbal Sánchez." width="1686" height="1125" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_foto_cristobal_sanchez.jpg 1686w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_foto_cristobal_sanchez-800x534.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_foto_cristobal_sanchez-1024x683.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1686px) 100vw, 1686px" /><p id="caption-attachment-28913" class="wp-caption-text">Martín Sivak en la ceremonia de entrega del Premio Periodismo de Excelencia 2017, en la Universidad Alberto Hurtado. Foto: Cristóbal Sánchez.</p></div>
<p>Es una fría mañana en Santiago y Martín Sivak piensa, sonríe y se sincera. “Sí, estaba nervioso”, dice mientras acomoda su café con leche, corre el computador y bloquea el teléfono. “Era complejo, ¿no? No sabía qué hacer. Si ponerme al frente, atrás, primero entregar el premio o el diploma, a dónde mirar. Nunca había participado de algo así y fue una experiencia maravillosa”, rememora sobre lo ocurrido la noche anterior.</p>
<p>El destacado periodista argentino fue el invitado internacional del <a href="https://medium.com/@periodismouah/estos-son-los-ganadores-del-premio-periodismo-de-excelencia-2017-8a97fe3d9388" target="_blank">Premio Periodismo de Excelencia 2017</a> que entrega el Departamento de Periodismo (alma máter de Puroperiodismo) de la Universidad Alberto Hurtado, galardón que reconoce lo mejor del periodismo chileno escrito, audiovisual y digital. Sivak, licenciado en Sociología y Doctor en Historia de América Latina de la Universidad de Nueva York, es autor, entre otros, de los libros «El dictador elegido: biografía no autorizada de Hugo Banzer Suárez» (2001), «El doctor: biografía no autorizada de Mariano Grondona» (2005) y «Jefazo: retrato íntimo de Evo Morales» (2008). También de los tomos «Clarín, el gran diario argentino: una historia» (2013) y «Clarín, la era Magnetto» (2015). Aunque si nos referimos a su última publicación, nos damos cuenta lo distinta que resulta de las anteriores.</p>
<p>«El salto de papá» es un libro de más de 300 páginas con la historia de un padre. Su padre: Jorge Sivak, abogado defensor de presos políticos, exiliado en Uruguay y heredero de un negocio familiar que lo transformó en un inusual marxista dueño de un banco. En 1990 Jorge Sivak se lanzó al vacío desde un edificio en Buenos Aires. Esta extensa investigación ya es considerada como una de las más relevantes publicada en Argentina durante el 2017.</p>
<p>Con siete ediciones, su hijo —Martín— narra en primera persona cómo fue perderlo y luego encontrarlo en el expediente judicial del caso, en sus pertenencias, en la prensa y en quienes compartieron trabajo, amistad o vínculo familiar. El autor dedica esta pieza literaria a su tío, Osvaldo Sivak, quien fue secuestrado y asesinado en 1985.</p>
<p>Sivak hizo esta investigación para organizar sus recuerdos. “Ordenar la historia, los personajes y la relación con mi papá, pero no con una suerte de cierre de duelo. Creo que a la escritura se le atribuye poderes que no tiene. Eso de que la escritura cura, la escritura sana, la escritura te permite cerrar. Y no. Esto sigue, estará abierto siempre y lo tomo como parte de la vida”, dice.</p>
<p>En la ceremonia del PPE entregó premios e intervino con un discurso que hizo hincapié en la crisis de la industria de medios, con clara alusión a <a href="http://www.eldesconcierto.cl/2018/05/10/duro-escenario-para-el-periodismo-grupo-copesa-pone-fin-a-revista-paula-y-que-pasa1/" target="_blank">los cierres de las revistas chilenas Paula y Qué Pasa</a>. Más temprano, en la misma universidad, dio una entrevista abierta con Roberto Herrscher, donde entregó detalles de su último libro y algunas reflexiones utilizadas para esta entrevista. Sivak dice que se sorprendió de ser invitado al PPE, tanto como la intervención que el Centro de Estudiantes de Periodismo UAH hizo durante la ceremonia. Ahí, su presidenta, Lorenza Soto, acompañada por cinco compañeras, pronunció un discurso sobre las <a href="http://www.eldesconcierto.cl/2018/05/15/premio-periodismo-de-excelencia-uah-alumnas-rechazan-violencia-machista-y-sexismo-en-los-medios/" target="_blank">demandas estudiantiles por una educación no sexista y mayor protección a mujeres acosadas o abusadas sexualmente en contextos académicos</a>. “El discurso, incluso hasta la posición corporal de las chicas, era de mucha organización. Fue impactante y me pareció bueno que se diera”, reflexiona.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_elsaltodepapa-444x760.jpg" alt="martin_sivak_elsaltodepapa" width="444" height="760" class="alignnone size-large wp-image-28915" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_elsaltodepapa-444x760.jpg 444w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_elsaltodepapa-350x600.jpg 350w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_elsaltodepapa.jpg 720w" sizes="auto, (max-width: 444px) 100vw, 444px" /></p>
<h4>BUSCAR UNA HISTORIA UNIVERSAL</h4>
<p>“Cuando trabajé en redacciones, entre mis 18 y 30 años, encontraba impresionante que algunos periodistas se sentaran y en tres horas hacían un artículo. No, yo no soy de esos que escriben de buenas a primeras una gran frase. Soy de los que escriben, reescriben y reescriben. En este caso [con «El salto de papá»] me llevó mucho tiempo el tallado de las palabras y, especialmente, el tono”.</p>
<p><strong>–¿Con tono te refieres también a narrar en primera persona?</strong><br />
No necesariamente, sí a las dificultades que me fueron apareciendo en el camino y que incorporé como parte del proceso. Yo podría haber hecho algo así como mi padre, su historia, las entrevistas de quienes lo conocieron y listo. Pero todo lo que me pasó durante la investigación y escritura, esas cosas como que adornan, son las que también permiten respirar. Lo que me ayudó mucho fue que este libro fue en paralelo a la escritura de los de Clarín. No tenían nada que ver. Esos tenían la urgencia de que eran mi tesis doctoral que debía entregar porque se me acababa mi beca en Nueva York, y luego debía entregarlos a la editorial por el contrato que ya estaba pasado. Otra cosa que me ayudó fue recordar las cosas con humor.</p>
<p><strong>–¿Ese fue tu tono?</strong><br />
Me reí mucho escribiendo este libro. No hubiese podido con uno solamente dramático. Obviamente que hay partes así, tristes, pero las otras también fueron importantes. A los 20 años no hubiese podido, a los 25 tampoco. A los 30 no hubiese podido. Recién lo escribí con el paso de ese tiempo. Ahora, tampoco era una especie de hacerme el gracioso. Además de que no creo serlo, intenté ver situaciones humorísticas en las historias que sucedieron y no hacer comentarios ingeniosos o hacerme humorista sobre los episodios. Sí que estuviera la comedia, el ridículo, lo absurdo. Reírme de mí mismo, de mi papá y de muchas otras cosas.</p>
<p><strong>–¿Qué tan complejo fue este ejercicio periodístico sobre un asunto tan personal como el suicidio de tu padre?</strong><br />
Te doy unos ejemplos. En el caso de [Héctor] Magnetto, el CEO de Clarín, pasaron cuatro años para convencerlo de que me diera una entrevista, y eso que soy muy insistente cuando pido una. Escribí 500 páginas sobre Banzer y él nunca me aceptó entrevistarlo. El periodista se enfrenta a la dificultad de llegar a la fuente por distintas razones y estoy bastante acostumbrado a que me digan que no, pero en este caso [«El salto de papá»] fue absolutamente lo contrario. Todas las personas con que quise hablar aceptaron por razones obvias. Ahora, las dificultades mayores fueron encontrar la distancia y el tono que te comenté.</p>
<p><strong>–¿Cómo trabajaste la cercanía, incluso el cariño hacia tu papá o de tus fuentes hacia a ti?</strong><br />
Era difícil. Muchos se pusieron a llorar cuando hablaban de mi papá y de su decisión rara. Había mucho afecto porque mi papá era de afectos y muy generoso. Por ello sentir la generosidad de las personas fue muy importante para mí, para darme cuenta que debía terminar el libro. Fue muy importante la cercanía. Algunas fuentes eran mis entrevistados para los libros de Clarín y a otros los fui a ver. Hubo situaciones incómodas, como los gerentes de su banco [Buenos Aires Building, declarado en quiebra el mismo día de su suicidio], quienes eran supuestamente los que no actuaron de manera correcta. También hubo momentos emocionantes como cuando entrevisté a mi hermano o a Daniel Viglietti [reconocido cantautor uruguayo, amigo de Jorge Sivak]. Todo esto no era solamente exponerme a escribir, sino que también a ese mano a mano con las fuentes donde no estoy acostumbrado a eso. Con ellas soy relativamente serio y distante, por eso este libro para mí fue una cosa experimental, en el sentido que lo hice y dejaré de hacerlo. No es un experimento que repetiré con otro miembro de la familia.</p>
<p><strong>–¿Es más difícil escribir sobre uno que sobre otros?</strong><br />
Sí, muchísimo más difícil. Exponencialmente.</p>
<p><strong>–¿Qué te complejizó?</strong><br />
Sentirme exhibicionista. Cuando leía cuatro páginas de mi relación con Bochini [Ricardo, máximo ídolo del equipo que padre e hijo eran hinchas: Independiente de Avellaneda] me preguntaba a quién le podía importar esto. Era un diálogo conmigo mismo. Antes de la publicación tuve incomodidad y que esto era como para mis amigos. Por eso mi sorpresa al ver que tuve más lectores de los que suponía. Y esto, Marcelo, no es falsa modestia. Yo pensé que el de Magnetto tendría más. Tiene que ver un poco con la propia escritura y que estaba como mirándome al ombligo.</p>
<p><strong>–¿Y si otro periodista se te acercaba diciendo que quería escribir esta historia? </strong><br />
Creo que la única persona que se me ocurre, que quizás hubiese pensado en escribir algo, es Claudia Piñeiro [escritora argentina que trabajó junto a Jorge Sivak en Buenos Aires Building]. Me habría encantado y no le hubiese dicho que no, que esta historia la escribiría yo. Todo lo contrario. Quizás con otros de mis libros hubiese dicho eso, como con el de Clarín, donde estuve atento a ver qué cosas se publicaban del tema. Acá me parece —sonará vanidoso de mi parte— que la esencia de las cosas está narrada desde adentro.</p>
<p><strong>–Por eso te preguntaba. La situación de tu padre, más allá que se hiciera conocida y ahora más con este libro, es algo personal. De tu vida privada. </strong><br />
Totalmente. Si no, hubiese sido totalmente distinta. La verdad, la pregunta que vos me hacés nunca la había pensado. Cuando leí el cuento inédito de Claudia Piñeiro sobre mi papá y del que incluí pasajes en el libro, tal vez pensé que podía ser ella, pero yo ya estaba escribiendo.</p>
<p><strong>–En la charla con los estudiantes y académicos mencionaste la posibilidad de hacer una película con esta historia. ¿Cómo fue eso? ¿Leyeron tu publicación y se te acercaron?</strong><br />
Sí, salió el libro y a la primera semana apareció el primer director. Hoy existe una subasta con cinco directores con posibilidades. Con el agente literario estamos firmando la propuesta, que está abierta y próxima a definirse con la gente.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_jefazo-494x760.jpg" alt="martin_sivak_jefazo" width="494" height="760" class="alignnone size-large wp-image-28916" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_jefazo-494x760.jpg 494w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_jefazo-390x600.jpg 390w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/martin_sivak_jefazo.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 494px) 100vw, 494px" /></p>
<h4>PENSAR LAS HISTORIAS COMO LIBROS</h4>
<p><strong>–Dentro de algunas frases que anoté de tu discurso en la ceremonia del PPE me llamó la atención la necesidad “de hacer buen periodismo en las pantallas”. ¿Cómo tu periodismo se adapta a ellas?</strong><br />
En eso soy como un señor de 80 años. Todas las mañanas leo <a href="https://www.clarin.com" target="_blank">Clarín</a> y <a href="https://www.lanacion.com.ar" target="_blank">La Nación</a> en papel. Cuando llego al trabajo lo hago con <a href="https://www.pagina12.com.ar/" target="_blank">Página 12</a>. En Estados Unidos estaba suscrito a <a href="https://twitter.com/nytimes" target="_blank">The New York Times</a> y aún recibo <a href="https://twitter.com/NewYorker" target="_blank">The New Yorker</a>. Cuando viví en Inglaterra tenía <a href="https://twitter.com/TheEconomist" target="_blank">The Economist</a> y <a href="https://twitter.com/guardian" target="_blank">The Guardian</a>. El paso del tiempo no me hizo tomar distancia.</p>
<p><strong>–¿En serio?</strong><br />
Yo leo libros, no tengo Kindle ni tablet. Yo marco las frases con birome [lápiz pasta]. Tengo una cosa de la cultura del papel y no es una especie de ludismo o reacción contra lo digital. Mirá el celular que tengo [un smartphone con la pantalla rayada y algo rota]. No tengo Facebook. No desconozco los cambios. Por ahí lo que busqué con el discurso fue salir de esta encerrona de todo el tiempo hablar del futuro, del futuro y del futuro. Yo entiendo que si vos sos el dueño de un medio debes ver si te cae la venta de papel y cómo fondearte en lo digital. Pero eso es un problema de los dueños, no del periodista.</p>
<p><strong>–En la entrevista con Roberto Herrscher dijiste:  «uno tiene que escribir de lo que le importa». Por tus publicaciones se nota que te interesa el poder y sus relaciones. Con tu último libro, la relación con tu papá. ¿Qué otras cosas te importan?</strong><br />
Cuando digo que importan creo que no deben ser en un ámbito racional. Entre el libro de Banzer y el anterior que escribí, «El asesinato de Juan José Torres» (1997), pasé seis años de mi vida totalmente obsesionado con el mandatario boliviano. Claramente hay una cosa más de joven, fue entre mis 19 y 25 años, donde ponía todo el lípido porque tuve el modelo de periodista político a lo [Rogelio] García Lupo, a lo [Rodolfo] Walsh. Hugo Banzer era un dictador, elegido democráticamente como presidente, sobre el que escribí sabiendo que no iba a cambiar el mundo, pero sí que lo iba a joder un poco. Una satisfacción muy narcisista pero la sentí; sería mentiroso si te dijera que no. Bueno, volviendo a tu pregunta, leer es algo muy importante para mí. Desde que entré a la universidad fui muy lector. El fútbol me importa mucho pero nunca pensé en escribir algo [sobre eso] porque siento que está la caricatura del hincha fanático argentino.</p>
<p><strong>–¿Y eso te molesta?</strong><br />
Siento cierto rechazo. Soy un hincha fanático pero que no hace ostentación de eso. Cuando voy a un partido de Independiente, mi hijo no me reconoce. Generalmente soy tranquilo, pero cuando nos fuimos a la B como que encontró otro padre. En relación a las artes voy al cine, pero no hay nada que me importe como para escribir. Como tal director o tal película.</p>
<p><strong>–¿Qué elementos o criterios debes tener para decir «bueno, aquí hay una historia que merece contarse”?</strong><br />
Fueron cambiando. Últimamente escribí sobre temas que he seguido mucho. Los últimos cinco años fueron de Evo Morales, política boliviana, Clarín y medios. Perdí esa cierta incomodidad que sentía en las redacciones que era escribir sobre temas que no sabía. Ahora me he dedicado a lo que sé, incluso a mi familia, pero no es que recuerde todo de memoria. Ahora que lo pienso, volviendo a tu pregunta anterior, algo que me llamaría la atención es contar un crimen de manera original. De hecho, compré el libro de Rodrigo Fluxá. Pero no «Crónica Roja»…</p>
<p><strong>–El del caso Zamudio</strong><br />
Exacto. Estoy buscando, viendo cómo se puede contar la mente de un criminal o asesino, sin yo estar demasiado convencido. La verdad es que no tengo una fórmula para las historias, aunque hoy me doy cuenta que más que pensar en notas periodísticas, lo mío es proyectarlas como libros. Oriento hacia allá. ¿Vale la pena escribir uno con esta historia?</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El periodismo con propósito de Chani Guyot</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/el-periodismo-con-proposito-de-chani-guyot/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 May 2018 16:12:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[audiencia]]></category>
		<category><![CDATA[membresía]]></category>
		<category><![CDATA[modelo de negocio]]></category>
		<category><![CDATA[nuevos medios latinoamericanos]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo argentino]]></category>
		<category><![CDATA[redacción]]></category>
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					<description><![CDATA[Se llama Carlos pero pide que le digan Chani. Trabajó 21 años en La Nación de Buenos Aires, donde lideró su transformación digital. En abril lanzó RED/ACCIÓN, un nuevo medio con pequeñas ambiciones tales como “replantear el rol del periodismo en el siglo XXI”. Sabe que está en una industria ahogada por la búsqueda de clics pero también vislumbra espacios para nuevos medios que, más pequeños y flexibles, puedan moverse con otro ritmo. Y que puedan crear valor social —compromiso mutuo— junto a sus audiencias.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Se llama Carlos pero pide que le digan Chani. Trabajó 21 años en La Nación de Buenos Aires, donde lideró su transformación digital. En abril lanzó RED/ACCIÓN, un nuevo medio con pequeñas ambiciones tales como “replantear el rol del periodismo en el siglo XXI”. Sabe que está en una industria ahogada por la búsqueda de clics pero también vislumbra espacios para nuevos medios que, más pequeños y flexibles, puedan moverse con otro ritmo. Y que puedan crear valor social —compromiso mutuo— junto a sus audiencias.</h3>
<p><img loading="lazy" decoding="async" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/chani_guyot.jpg" alt="chani_guyot" width="1080" height="720" class="alignnone size-full wp-image-28859" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/chani_guyot.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/chani_guyot-800x533.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2018/05/chani_guyot-1024x683.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /></p>
<p>Se ríe como teniendo claro que viene esa pregunta y responde como si fuera la primera vez que se la formulan. “Proviene de la infancia, su origen está perdido en el tiempo”, dice al otro lado de la pantalla ya pixelada por una conexión lenta. De fondo veo el Río de La Plata y me dice que sí. Que lo es. Que trabaja junto a su equipo de <a href="https://redaccion.com.ar/">RED/ACCIÓN</a> en el WeWork Libertador 1000 de Vicente López, Buenos Aires, donde hay cómodas oficinas que le permiten pensar. Volvemos a la pregunta. “Lo que ocurre es que aquí todo el mundo me dice Chani, por lo que decidí soltar el Carlos y firmar así”. Antes que cualquier cosa, me da un consejo. “De hecho,si ponés Chani Guyot mucho mejor. Despejamos las dudas”, se ríe y me río. Retomamos al lugar en que se encuentra.</p>
<p>“Tengo casi una obsesión por las redacciones abiertas”, dice. “No sólo en términos arquitectónicos: sobre todo en términos mentales. Si la endogamia siempre fue nociva para cualquier institución, para una redacción fue y es letal. Una redacción, como nunca, debe levantar la mirada y escuchar qué es lo que pasa allí afuera”.</p>
<p><a href="https://twitter.com/carlosguyot">En su cuenta de Twitter</a>, Chani se define como “Editor, periodista, diseñador y músico. En ese desorden”. En RED/ACCIÓN, el medio digital que fundó y fue lanzado a mediados de abril, menciona que sería pianista si se hubiese dedicado más. También que todo lo que sabe de periodismo es gracias a sus 21 años en La Nación de Buenos Aires. En ese diario, entre otras cosas, perteneció a las direcciones de Arte, Innovación y luego a la Secretaría General de Redacción.</p>
<p>Ojos claros, barba canosa, sonrisa convincente. Su voz ronca diciéndome que tiene 45 minutos porque luego debe entrar a una reunión. En nuestras conversaciones previas a esta llamada me entero que para él han sido semanas intensas, por lo que no perdemos tiempo y comenzamos esta entrevista.</p>
<p><strong>–¿Cómo surge RED/ACCIÓN?</strong><br />
Entre agosto y septiembre del año pasado sostuve una conversación con respecto al estado del periodismo argentino en particular. Junto a parte del que hoy es mi equipo comenzamos a darle vueltas a algunas ideas que nos parecían viables para este momento de los medios y su audiencia. El proyecto de hoy fue fruto de una conversación de un equipo que se fue ampliando y enriqueciendo.</p>
<p><strong>–¿Cuál es su línea editorial?</strong><br />
Nace con un diagnóstico y una vocación. El diagnóstico es que gran parte de la audiencia sufre una “infoxicación”. La cantidad de las historias que se publican en la ciudad de Buenos Aires son de mil por día. Esta sobreabundancia, esta saturación, produce ruido y cierta complejidad para profundizar y entender qué es lo que pasa.</p>
<p>Guyot hace una pausa y menciona un fenómeno paralelo que introduce desconexión con nuestra realidad: un contemporáneo exceso de negatividad. “Los franceses explican que este exceso es una máquina de desconectar ciudadanías. Los que lo aguantan se transforman sólo en espectadores. Los que no, se desconectan de los medios y lo que ocurre. Es como que renuncian a seguir de cerca la realidad a través de las noticias. Esto nos llevó a pensar y pensarnos en el proyecto como un antídoto contra la infoxicación”.</p>
<p><strong>–¿Y cuál es esa cura?</strong><br />
La curaduría, una especie de servicio donde de esas mil historias por día seleccionamos aquellas que, a nuestro criterio, mejor explican qué es lo que sucede, por qué, qué significa o cómo sigue. Esto se expresa en una newsletter diaria, que sale entre las seis y siete de la tarde, con esa selección de títulos con los temas del día y con otras acciones. Y, luego, también dentro de nuestro producto digital del sitio web, hay una columna que es una suerte de curaduría en tiempo real.</p>
<p>Retoma el segundo punto: la vocación. “Es un segundo capítulo de nuestro proyecto: hablar del periodismo con propósito y en algún punto compensar esta suerte de cinismo pasado de rosca. Decir que todo está mal. Creo que hay una parte del periodismo que debe cultivar ese rol de <em>watchdog</em>, de escrutar el poder y de señalar lo que está mal y lo que no funciona. Ese es un rol fundamental del periodismo y sigue siéndolo. Además, debe haber otro igual de primordial que se enfoque en contar las historias e ideas de las personas y organizaciones que están trabajando por resolver esos problemas. Eso se logra poniendo mucha atención a lo que expresa y necesita la comunidad. Esa vocación por escuchar y habilitar la participación puede traducirse en ese periodismo con impacto en la realidad, que al final es como contar toda la historia completa”.</p>
<p><strong>–De hecho vi que están abiertos a la colaboración de sus lectores. Tienen un espacio donde se puede comentar, aportar o criticar publicaciones, incluso de forma anónima. ¿Quedarán obsoletos los medios que no incorporen a sus audiencias?<br />
</strong>Es muy difícil definir si hay un motivo por el que un medio quedará obsoleto. Yo creo que, por supuesto, es un riesgo. Escuchar a la comunidad, a la sociedad y entender a tu audiencia no será optativo si no que, seguramente, será uno de los desafíos centrales de cualquier medio que quiera seguir siendo relevante o sostener su relevancia. Lo que también ocurre es que hay algunos equívocos. Escuchar no quiere decir seguir el clic. De hecho, parte del despiste, de las distracciones que el periodismo sufre en el medio digital es por seguirlos, traicionando algunos criterios. Los clics son un indicador que puede ser relevante para el negocio, en términos de pageviews, pero creo que algunos medios han desdibujado su perfil en función de su búsqueda.</p>
<p><strong>—Escribiste un texto fundacional, “</strong><a href="https://redaccion.com.ar/diez-ideas-para-crear-un-nuevo-medio/"><strong>Diez ideas para crear un medio</strong></a><strong>”, donde mencionas que en nuestros tiempos también son necesarios los productos periodísticos impresos. Ustedes lanzaron MONO, una revista desplegable. ¿En qué se diferencia del contenido digital?</strong><br />
La respuesta editorial y periodística fundamental de RED/ACCIÓN es digital. Entre tres a cinco historias por día de este periodismo con propósito, como también el servicio de selección y curaduría de noticias en el entorno digital, donde se produce el mayor contacto con nuestros lectores y audiencia. Nosotros trajimos a Argentina un modelo distinto y nuevo desde el punto de vista de cómo sostenemos el negocio, incorporando el concepto de membresía. En ese sentido, entregamos a los miembros, mensualmente, una revista impresa desplegable. Es breve, hace fundamentalmente periodismo clásico, entre comillas, donde hay buenas crónicas, imágenes, historias interesantes y relevantes, recuperando ese espacio personal de la lectura. Ese tiempo para uno que en la pantalla del teléfono muchas veces se ve interrumpido. Realmente no es lo mismo leer ahí, aunque uno pueda y haya muchos que lo hagan, porque la pantalla suele estar al acecho de la interrupción. Entonces, el papel casi que es un tiempo para cada uno de nosotros, como cuando agarras un libro o un medio impreso como el diario. Aunque sí creo que ese artefacto, ese producto como vehículo para las noticias del día, hoy experimenta serios problemas de sustentabilidad.</p>
<p><strong>—¿Cuál es el modelo de financiamiento de RED/ACCIÓN?</strong><br />
Es uno <em>freemium</em> donde, al problema de sustentabilidad del periodismo digital, la industria ha respondido con modelos de suscripción. Establecer una relación transaccional donde si la audiencia pone su dinero, el medio pone sus contenidos. Nosotros adherimos, desde el punto de vista de la propuesta, a un modelo abierto más parecido al de The Guardian, donde todos nuestros contenidos son libres y disponibles. No hay que ni registrarse. Para cualquiera que le interese. De hecho, en algunas semanas estaremos haciendo disponible nuestro contenido para cualquier medio que, con un simple botón, podrá publicarlo.</p>
<p>» Si empezamos a desarrollar un periodismo con propósito, que tiene la capacidad de crear valor social, bueno, que ese periodismo circule, se expanda y que todo el mundo lo vea. Con lo cual, en lugar de una relación transaccional, nosotros intentamos recrear parte de la relación del medio con sus audiencias y comunidades, generando una de compromiso mutuo. A otra parte de la audiencia le pedimos incorporarse a la membresía. Con un aporte mensual sostienen parte de este periodismo. Esta decisión de hacerse miembro, según lo que vemos en estos días, tiene que ver con apoyar este tipo de periodismo y operación. Pero, además, los miembros tienen particularidades, como el envío mensual y a domicilio del producto MONO. En algunas semanas lanzaremos una newsletter semanal exclusiva para ellos, donde veremos cuál es el valor, en términos de productos y servicios periodísticos, que les puede ser útil.</p>
<p><strong>–RED/ACCIÓN tiene un laboratorio de experimentación con estudiantes avanzados de distintas casas de estudios que imparten periodismo y comunicación en Argentina. ¿Cuál es tu diagnóstico de la formación universitaria de periodistas hoy?</strong><br />
La verdad es que hoy no estoy tan cerca de las universidades, a pesar de pasar años enseñando en la facultad. Sí pienso que es un proceso fundamental para cualquier profesional el paso por la universidad, pero sería raro que estas instituciones no estuvieran sufriendo, en parte, las consecuencias que también están sufriendo los medios. Hablo en términos de transición e incertidumbre. Es muy difícil para cualquier profesional y medio tener claridad de lo que se necesita saber y hacer para ser relevantes dentro de cinco años. Entonces, creo que eso sí exige un nivel de apertura y disposición a hacerse las preguntas fundamentales más allá de las que hemos estado habituados, tanto a la industria como la academia. Aquellas universidades y comunidades educativas que estén dispuestas a aprender y experimentar son las que posiblemente puedan preparar mejor a los profesionales del futuro.</p>
<p><strong>–Volvamos a RED/ACCIÓN. Algo que me llamó la atención es tu equipo. ¿Cómo lo conformaste?</strong><br />
Llevo 25 años de experiencia periodística en Argentina y la verdad de que, más allá de algunas habilidades en particular, lo que buscamos son periodistas que tuvieran tres características. Por un lado, que escribieran bien. El buen uso del lenguaje es una habilidad necesaria y que puede hacer la diferencia en un producto periodístico. Segundo, que hubiese gente con disposición para el aprendizaje y la experimentación, que vibrara con este tipo de proyecto. Eso depende del estilo natural de una persona o el momento de su vida. Claramente este medio estará por muchos meses en etapa de construcción, entonces ahí uno necesita albañiles intelectuales, dispuestos a las preguntas, a conversaciones fundacionales sobre lo que hacemos y por qué lo hacemos. La última característica: gente apasionada por contar historias. Eso sigue siendo ese motor fundamental que todo periodista debe sentir. Esa pasión también se cultiva y crece, pero debe estar esa semilla latente.</p>
<p><strong>—Veo muchos atributos en quienes lo conforman. Está Javier Sinay, del periodismo narrativo; Maxi de Rito, en innovación; Juan Carr, cuya obsesión es erradicar el hambre en el continente&#8230;</strong><br />
El equipo tiene un mix muy interesante, con gente de más experiencia y recorrido. <a href="https://twitter.com/sinaysinay?lang=es">Javier Sinay</a> es un cronista de primer nivel en Latinoamérica. Hay otros editores con batallas en trincheras como <a href="https://twitter.com/ivanwese?lang=es">Iván Weissman</a>, que trabajó en El Mostrador [en Chile], o <a href="https://twitter.com/stellabin?lang=es">Stella Bin</a>, en Clarín. Luego otros más jóvenes, veintipocos y veintilargos, talentosos y jóvenes. Una de mis obsesiones es no interferir con estos últimos y dejar que puedan encontrar aquí el espacio y la oportunidad de desarrollo y crecimiento que no son habituales en los medios.</p>
<h4>RESPONSABILIDAD POR LOS NUEVOS FORMATOS </h4>
<p>El principal desafío que Chani vio en las direcciones de Arte e Innovación de La Nación era, precisamente, que toda responsabilidad de cambio no cayera sobre ellas. La intención era que “fuese una usina que habilitara a una redacción completa a pensar distinto, crear y movilizarse”. Como en La Nación había decisión y recursos, “se entró en un proceso de repensar qué y cómo era lo que se hacía y cómo podía ser distinto y mejor”. Luego de este proceso, Chani sintió que el ciclo estaba cumplido y pensó en un nuevo desafío. “Distinto, como el que llevo ahora”.</p>
<p><strong>—¿Por qué </strong><a href="https://redaccion.com.ar/chani-guyot/"><strong>afirmas</strong></a><strong> que “el periodismo y el diseño son compañeros de baile”?</strong><br />
Existe el periodismo en su base cero: cuál es la historia y su contexto. Pero los lectores, la audiencia y la sociedad se encuentran con productos periodísticos que son una experiencia de usuario. Cuando uno abre un libro, una revista o un diario, cuando uno se asoma a un sitio o a una aplicación, tiene una experiencia de contenido. En ella el diseño tiene un rol fundamental y no hablo sólo del diseño gráfico, de cómo las cosas se ven, sino de cómo funcionan. Hay mucho de cómo ver el producto digital respecto a de qué manera presentamos, expresamos y vinculamos esos contenidos y qué otras cosas podemos hacer para que sean más interesantes.</p>
<p><strong>—En una </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=u7aRAEOQ5hs"><strong>conferencia</strong></a><strong> en Mediamorfosis declaraste que la narrativa digital requiere de más experimentación. Que al cine le costó 50 años encontrar su lenguaje propio. ¿A los medios también les costará medio siglo?</strong><br />
Esperemos que no. No sé si tenemos tanto tiempo. En esa ponencia me refiero sobretodo a cómo se narra una historia en la pantalla del teléfono. Por supuesto que se puede contar un texto porque siguen siendo poderosos. Hace poco leí uno de <a href="https://www.google.com/url?q=https://elpais.com/elpais/2018/03/31/opinion/1522509364_440112.html&amp;sa=D&amp;ust=1525466183978000&amp;usg=AFQjCNH7uDRU28ArU14UekhukiQL9F71sw">Manuel Vicent en El País sobre la transformación y la pascua</a>. Es un texto muy poderoso, de cinco párrafos, que me llegó a la cabeza y el corazón. Bueno, además de que el mundo digital es un lugar donde podemos leer un texto, también debería ser uno para encontrar y contarnos historias de manera distinta.</p>
<p><strong>—¿De qué forma?</strong><br />
El teléfono tiene dos datos fundamentales que pueden amplificar la relevancia de esa experiencia. Uno es el tiempo: el teléfono sabe en qué momento del día estamos. El otro es el lugar, dónde estamos. Por ejemplo, no hemos encontrado el modo en que una historia determinada se adapte en función del tiempo y el lugar en que estoy, que me muestre una cosa o la otra. No sé qué significaría una adaptación así, pero creo que con el tiempo hay experiencias interesantes y el periodismo irá encontrando su género, su estilo, su modo de. Yo ponía la experiencia del cine porque muchas de las primeras películas eran teatro filmado. Una cámara frente a la obra y esa era la película. Sin embargo, hoy, cuando vemos una [película], todos sabemos que cuando hay determinados cortes significa el paso del tiempo. La narración paralela. Eso lo aprendimos haciendo y viendo cine, formando parte de nuestra alfabetidad. Me parece interesante apuntar que en nuestra industria hay casi una responsabilidad de buscar, encontrar, experimentar y aprender de esos nuevos formatos que también marcan o no la relevancia de lo que hacemos.</p>
<p><strong>—¿Cuál es tu mirada, a nivel regional, sobre este auge de los medios nativos digitales en Latinoamericanos?</strong><br />
Muy positivo. Me parece que los grandes medios que nacieron “todo para todos” tienen un desafío súper interesante y algunos lo están encarando muy bien.</p>
<p><strong>—¿Cuál es ese desafío?</strong><br />
En transformarse en función de cómo ya se ha transformado la audiencia y la sociedad. Pero creo que también hay espacio y necesidad para nuevos medios que con otro tamaño puedan avanzar a otra velocidad. Más enfocados, con menos inercia y mochilas. Me parece que hay roles bastante diferenciados y que la industria necesita de todos.</p>
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		<title>Giuseppina Lobos: «Me disgusta que haya mujeres en paneles deportivos que sólo leen Twitter»</title>
		<link>https://www.puroperiodismo.cl/giuseppina-lobos-me-disgusta-que-haya-mujeres-en-paneles-deportivos-que-solo-leen-twitter/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marcelo Salazar]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Jan 2017 14:22:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[El Gráfico Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Giuseppina Lobos]]></category>
		<category><![CDATA[machismo]]></category>
		<category><![CDATA[misoginia]]></category>
		<category><![CDATA[periodismo deportivo]]></category>
		<category><![CDATA[periodistas deportivas]]></category>
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					<description><![CDATA[En una investigación realizada entre 2012 y 2013, Suzanne Franks, autora del libro <a href="http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/sites/default/files/Women%20and%20Journalism.pdf" target="_blank">“Women and Journalism”</a>, observó cómo en los periódicos británicos sólo 1,8 por ciento de las notas sobre deportes eran firmadas por mujeres. Cambios ha habido en el último tiempo, sí, pero en velocidades a veces imperceptibles. En <em>Puroperiodismo</em> nos preguntamos cómo son las experiencias de periodistas deportivas en un área dominada por hombres. Continuamos <a href="http://www.puroperiodismo.cl/?tag=periodistas-deportivas" target="_blank">esta serie</a> con <a href="https://twitter.com/giuselobos" target="_blank">Giuseppina Lobos</a>, periodista de El Gráfico Chile: "Los jefes deben atreverse y no vernos como un cacho, como la sensible del grupo".]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3>Según datos de la Women’s Sports and Fitness Foundation, la cobertura sobre mujeres en el deporte sólo alcanza al 5 por ciento. Pero no sólo las deportistas son ignoradas. En una investigación realizada entre 2012 y 2013, Suzanne Franks, autora del libro <a href="http://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/sites/default/files/Women%20and%20Journalism.pdf" target="_blank">“Women and Journalism”</a>, observó cómo en los periódicos británicos sólo 1,8 por ciento de las notas sobre deportes eran firmadas por mujeres. Cambios ha habido en el último tiempo, sí, pero en velocidades a veces imperceptibles. En <em>Puroperiodismo</em> nos preguntamos cómo son las experiencias de periodistas deportivas en un área dominada por hombres. Continuamos <a href="https://www.puroperiodismo.cl/?tag=periodistas-deportivas" target="_blank">esta serie</a> con <a href="https://twitter.com/giuselobos" target="_blank">Giuseppina Lobos</a>, periodista de El Gráfico Chile: «Los jefes deben atreverse y no vernos como un cacho, como la sensible del grupo».</h3>
<div id="attachment_27884" style="width: 1090px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-27884" class="size-full wp-image-27884" src="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/01/giuseppinalobos_foto1.jpg" alt="Giuseppina Lobos en el estadio Giusepep Meazza en Italia." width="1080" height="622" srcset="https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/01/giuseppinalobos_foto1.jpg 1080w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/01/giuseppinalobos_foto1-800x461.jpg 800w, https://www.puroperiodismo.cl/wp-content/uploads/2017/01/giuseppinalobos_foto1-1024x590.jpg 1024w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><p id="caption-attachment-27884" class="wp-caption-text">Giuseppina Lobos en el estadio Giuseppe Meazza en Italia.</p></div>
<p>Nunca pensé que este ambiente era tan machista. Por parte de los colegas sucede cuando consigues una cuña de algún jugador difícil, porque supuestamente le diste su número o saliste con él. O por el simple hecho de ser mujer. Hay editores que se aprovechan porque ante un futbolista complicado es más abordable que te manden, ojalá con algo “apretadito”. Ahí tienes dos opciones. Enojarte e ir con todo el feminismo a denunciar esta situación, o tomar esto como una oportunidad de demostrar lo que puedes hacer. Igual es lata, pero estoy tratando de tomar la opción dos o sino me volveré loca. Efectivamente, ser mujer tiene pro y contras en el deporte, pero creo que tiene más contras que pro.</p>
<p>No fue problema que hubiera pocas mujeres en esto porque no venía de mundos con muchos contactos, por lo que hoy no soy amiga de otros periodistas ni nada de eso. Si había mujeres, bien. Si te gusta, debes darle a pesar de que sean pocas. Ahora veo muchas figuritas en la televisión y me da lata. Sonará feo, pero es fome que se esté abriendo el espectro de mujeres y que ingresen algunas que no saben de fútbol. No me considero experta, todos los días aprendo, pero en ese medio te contratan porque eres linda y nada más.</p>
<p>Me disgusta que haya mujeres en paneles deportivos que sólo leen Twitter. No sé si a ellas les acomoda hablar de fútbol, porque si no saben prefiero que comenten las redes sociales. Me incomodaría como espectadora que metieran la boca sin saber. Pero claro, como periodista encuentro malo que la utilicen sólo para ello. Envías un mensaje subliminal a la gente porque, a diferencia de cómo piensan nuestros jefes, el público no es tan tonto. Y ese mensaje dice que la mujer sólo sirve para eso. Si lo vemos al revés, y tenemos un panel de mujeres con un hombre leyendo Twitter, ¿se aguantará las ganas de hablar? Es denigrar el personaje de la mujer. Es penca y no pasa ahí solamente, también en otros programas que subliminalmente hacen lo mismo.</p>
<p>Sí, he vivido el machismo en carne propia. Antes de llegar a El Gráfico trabajé en Colo Colo y una de las personas que estaba a cargo mío dijo que no podía ir a trabajar con short o vestidos. ¿La razón? Porque cuando me aparecía por los entrenamientos era como un pedazo de carne para los jugadores. Al principio reaccioné muy molesta. Después tuve una pena muy fuerte. A pesar de que salieron a defenderme, el daño estaba hecho. Pasaron meses en que me cuestioné todo, incluso en cómo iba. Qué me ponía. Dos semanas después me encontré con Esteban Paredes, quien me preguntó por qué estaba con jeans y chaleco en un día tan caluroso como ese. Le dije que lo conversara con mi jefe y, luego de eso, vi como me defendió.</p>
<p>Nunca me han tocado situaciones desagradables con futbolistas. Han sido respetuosos y no he tenido atados por ser mujer, ni tampoco privilegios. Te tiran tallas pero debes saber responderlas. No pasarte rollos.</p>
<p>Hay buenas colegas, existiendo una mayor presencia en la televisión. Hay que tener cuidado con el vende humo, porque entre nosotras somos duras. ¿Quién hizo esta nota? Entre ellas dicen «ah, no, es que ella siempre miente». Nos siento más duras y críticas que los hombres hacia nosotras, y eso se debe porque somos pocas en comparación a ellos. Eso genera que te gusten o no cierto estilos de notas. Si estás en esto debes tener una opinión crítica, positiva o negativa, sobre lo que pasa en tu entorno de mujeres. Hay potenciales que deben seguir avanzando. Por ello, las mujeres deben entrar a esto porque les gusta la pelota y tienen un esfuerzo por aprender. No para salir con futbolistas.</p>
<p>Volviendo a las pinturitas que salen en pantalla, sólo puedo decir que entiendo el mercado. No puedes poner a una mujer que no sea tan regia porque vende la figura, lamentablemente. No estoy de acuerdo, pero entiendo el mercado. Ahora, claro que debe haber buenas periodistas y que son lindas, las que se deberían buscar más. No sacaré mi bandera feminista y preguntarme por qué los hombres pueden aparecer con sobrepeso y las minas no, pero así es la industria.</p>
<p>Los jefes deben atreverse y no vernos como un cacho, como la sensible del grupo. Porque eso creen. “Necesitamos una mujer porque hay 10 hombres”, como si fueras una consejera. Como si les faltara alguien para la ensalada del asado. No. Me tienes que contratar como periodista porque tengo otra mirada, considero relevantes otros temas que los hombres no. Hay una mirada distinta que el hombre y los medios deben nutrirse.</p>
<p>Sí, es discriminatoria, estoy en contra, me gustaría distinta, pero así es. La televisión tiene una conexión directa con el público, porque no sé cuánta gente me lee o puede escuchar mi voz en una radio. O si reconocen mi escritura. Pero en la tele sí sucede. Es un medio abierto que permite una exposición tremenda. Ojalá que haya mujeres ultra regias, porque es lo que vende, pero que eso vaya de la mano con un estudio y preparación importantes.</p>
<p>No puedo hablar de otras áreas del periodismo, pero imagino que el político también es machista. Aunque ahí es distinto porque los políticos te utilizan para llegar a la gente, en cambio los futbolistas no. Los jugadores chilenos no entienden el modelo de negocio, por lo que no necesitan a los medios para subir sus bonos. En Argentina lo entienden. Los de Universidad Católica siempre hablan y de lo que le preguntes. Ricardo Noir comentó que en Chile se hizo fanático de las paltas. Por muy banal, eso vende. Pero aquí quieres entrevistar a Leonardo Valencia y no puedes. Una vez César Cortés me cortó el teléfono. César Cortés. Por eso les va mal en el extranjero. Alexis en el Arsenal se puede parar de cabeza haciendo videos, participa en todo. Entendió, o le hicieron entender, que debía hablar. Que es un personaje público y la manera de aumentar su popularidad es hacer goles y tener disposición con los medios.</p>
<p>Si todas las que trabajamos en esto nos hiciéramos las pobres por las cosas que nos dicen, habríamos sido portada. Si contara todas las bromas que me tiraron, en triple sentido. En Colo Colo no me dejaban entrar al camarín, ni al gimnasio o el casino. No podía pasar por el estacionamiento, dando la vuelta por otro lado. Por ser mujer. Imagínate, hago una denuncia en la Inspección del Trabajo y me vuelvo famosa. ¿Pero por qué lo haré? Acepto las condiciones. No soy quién para cambiar esto. Es una lata, sí. Pero creo que si lo puedes llevar bien, como corresponde y no viéndote afectada, puedes seguir trabajando.</p>
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<p><strong>Serie sobre periodistas deportivas</strong><br />
<em><a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=27330" target="_blank">Carolina Fernández: “A la mujer se le da un margen de error mucho menor”</a></em><br />
<em><a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=27354" target="_blank">Pamela Serey: “No me cuestioné la poca presencia femenina”</a></em><br />
<em><a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=27415" target="_blank">Karla Quiroga: “La presencia femenina en el periodismo deportivo actual se está abriendo”</a></em><br />
<em><a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=27828" target="_blank">Cecilia Lagos: “Cualquier error que cometas no se perdona como al hombre”</a></em><br />
<em><a href="https://www.puroperiodismo.cl/?p=27861" target="_blank">Grace Lazcano: «Hay áreas deportivas que no tienen mujeres pero que pasan contratando hombres»</a></em><br />
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