Entrevistas

Greta di Girolamo, productora de la serie de Respirantes: “No queremos mostrar a les niñes sólo como víctimas; queremos mostrarlos como agentes activos de realizar transformaciones”

Por ~ Publicado el 16 abril 2021

De la investigación periodística a la creación de una serie para una audiencia infantil: periodismo para niños. La serie Respirantes, construida en tres capítulos, muestra el impacto de las zonas de sacrificio en Quintero-Puchuncaví en la vida de los niños, niñas y adolescentes, a partir de testimonios propios de los y las protagonistas, datos e información extraída del informe de la Defensoría de la Niñez. El desafío fue innovar en nuevos formatos para mostrar las deudas pendientes que tiene el Estado chileno tras un fallo de la Corte Suprema que lleva ya casi dos años sin cumplirse. Greta di Girolamo, periodista y productora del proyecto, cuenta en esta entrevista cómo lo hicieron.


En un despacho en vivo transmitido por televisión en el marco de las manifestaciones en la Región de Valparaíso, figura de fondo una pancarta que tiene la consigna “Respirantes” . En terreno se encuentra Nube y entrega el reporte de la jornada:

“¡El escenario es dantesco! Estamos aquí, en la multitudinaria marcha de ñiñes de Quintero-Puchuncaví, se hacen llamar Respirantes, pero ¿qué son realmente? ¿Máquinas, pájaros? Son les niñes del nuevo viento, una pandilla que está decidida a terminar de una vez por todas con la tóxica contaminación que afecta a sus vidas”.

Una de las entrevistadas es la dirigenta estudiantil Camila Ponce: “Para mí lo mejor es que cerrarán las empresas (…) A mí me intoxicaron en el 2018. Hubo tanta contaminación que más de mil niños y niñas nos intoxicamos. Ese día empezó a salir mucho olor a gas, me empezó a doler la cabeza, estaba muy mareada, me sentía horrible, las piernas me temblaban y sentía un peso en mi espalda. Estuve una semana sin ir a clases por miedo, sentía que en cualquier momento me iba a tocar morir por la contaminación”. 

Lo anterior es un extracto de uno de los tres capítulos de la serie Respirantes, basada en una investigación periodística sobre el impacto de las zonas de sacrificio en la vida de niños, niñas y adolescentes (NNA). 

En la escena anterior, lo único ficticio es Nube, un personaje infantil no binario creado especialmente para la pieza audiovisual, pero los hechos que relata y el testimonio de Ponce son reales. Están basados en las movilizaciones ocurridas en 2018 luego de que una nube tóxica se expandiera por Quintero y provocara la evacuación de los colegios Santa Filomena, Liceo Politécnico y otros establecimientos para derivar a alumnos, alumnas y docentes a los servicios de salud, pues estaban intoxicados.

Durante 2020, el plena pandemia, el equipo conformado por los periodistas Greta di Girolamo y Francisco Parra; la educadora y actriz Pía Becerra; la directora audiovisual Javiera Luna; y el encargado del sonido Rodrigo Mendoza, llevó a cabo este proyecto con diversas colaboraciones en la producción musical y audiovisual. Así fue como distintas disciplinas trabajaron colaborativamente para desarrollar Respirantes, financiado por el fondo Semilla entregado por Click Hub y la fundación Futuro Latinoamericano

Puroperiodismo conversó con Di Girolamo, productora y guionista de Respirantes sobre la creación de contenidos para audiencias infantiles y adolescentes. En el proceso de la creación de la serie, nos comentó que solamente se reunieron presencialmente durante cinco días durante el rodaje; desde el invierno a primavera trabajaron por vía remota. 

“Estábamos comprometides con este trabajo y con la importancia que tiene”, dice Di Girolamo. 

El proyecto muestra a través de nuevos formatos las deudas pendientes que tienen las instituciones estatales con respecto a las zonas de sacrificio de Quintero-Puchuncaví, entre ellos la falta de cumplimiento del fallo que emitió a mediados de 2019 la Corte Suprema en contra de varias de las empresas que conforman el cordón industrial en el sector por su responsabilidad en la emisión de los gases contaminantes, y también en contra del Estado chileno por no ejercer su rol de prevención, fiscalización y control ante la grave emergencia medioambiental. Con esa sentencia, el máximo tribunal no sólo estableció responsabilidades, sino que además determinó 15 medidas a tomar para evitar futuras amenazas a la salud de la población, las cuales, según reveló un reportaje publicado por Radio Universidad de Chile, a un año de del fallo no se habían cumplido y la situación seguía siendo la misma.

“Quiero que quienes vean esta serie sientan que tienen razones válidas, al igual que un adulto, y se cuestionen lo que está ocurriendo en las comunidades. En Chile hay  zonas de sacrificio y conflictos ambientales, injusticia y pobreza. Esto lo saben los niños y niñas porque lo viven cotidianamente”, agrega Di Girolamo. 

Creación para audiencias infantiles y adolescentes

—¿Cómo surge la idea de desarrollar un proyecto de investigación periodística enfocada hacia una audiencia infantil?

En toda mi carrera periodística me he dedicado a realizar reportajes escritos, ese ha sido mi fuerte. He publicado en distintos medios de comunicación cubriendo temáticas de derechos humanos, infancia, medioambiente, política y género, pero hace un par de años decidí realizar proyectos un poco más creativos con nuevos formatos que no fueran solamente escritos. En este contexto, desde Mediambiente, un medio emergente que basa su financiamiento en postulaciones a proyectos, ganamos el fondo Semilla entregado por la organización Click Hub y Futuro Latinoamericano para implementar un proyecto de comunicación efectiva del cambio climático en América Latina.

Entonces leímos el formulario y empezamos a pensar en proyectos, porque esto tenía que estar basado en algún estudio, y en el último tiempo, con el periodista Francisco Parra, nos hemos dedicado a cubrir temáticas de medioambiente, por tanto, ya teníamos conocimiento sobre qué temas y conflictos ambientales están ocurriendo en Chile. Y uno de los últimos que tanto él y como yo estuvimos investigando fue el de Quintero-Puchuncaví. 

¿Cuáles fueron esos hallazgos y decisiones en el equipo de trabajo?

Hace un tiempo la Defensoría de la Niñez realizó un estudio sobre el impacto que tenía la contaminación de las zonas de sacrificio en la vida de niños, niñas y adolescentes, y se nos ocurrió basarnos en ese estudio, mientras pensábamos de qué forma creativa podíamos cubrir sobre lo que ocurría en Quintero- Puchuncaví. En esa lluvia de ideas me hice la pregunta: si vamos a hablar de niñes, ¿por qué no les hablamos a niñes también? Así surgió la idea, de forma espontánea. Luego, en el equipo decidimos incluir a Pía Becerra, quien es educadora, actriz y titiritera, quien en este último tiempo se ha dedicado a realizar comunicación dedicada a niñes con títeres.

Con Francisco tenemos experiencia en el periodismo de investigación, realización de reportajes y entrevistas, pero nunca habíamos trabajado con público infantil y, la verdad, es que fue un desafío convertir una investigación periodística compleja que contiene datos, cifras, fuentes médicas y científicas en contenido para que fuera entendido por niños, niñas y adolescentes, que es algo el periodismo no hace. Al menos en el tiempo que estudié, ni siquiera se problematizaba que en el tratamiento de la información y el derecho a la información siempre se hablará para las personas adultas, no era tema la infancia ni la adolescencia.

Equipo de la serie Respirantes (de izq. a dcha.): Javiera Luna, Pía Becerra, Greta di Girolamo, Francisco Parra y Rodrigo Mendoza. (Foto: cortesía de Greta di Girolamo)

Equipo de la serie Respirantes (de izq. a dcha.): Javiera Luna, Pía Becerra, Greta di Girolamo, Francisco Parra y Rodrigo Mendoza. (Foto: cortesía de Greta di Girolamo)

De la investigación al proceso creativo

En esas complejidades que mencionas anteriormente sobre de convertir un estudio de Afectación de niños, niñas y adolescentes por contaminación en Quintero y Puchuncaví a un formato creativo ¿cuál fue el método de trabajo que impulsaron como equipo en cuanto a la relación entre la no ficción y creación de personajes?

La investigación fue en un formato normal y al tener recopilada la información, la resumí. Con Pía Becerra revisamos cómo convertir esto en un guión no sólo con un lenguaje entendible, sino que también atractivo, porque queremos que les guste la serie. Ahí también jugó un rol importante Javiera Luna, quien es directora audiovisual y se dedica a la realización de videoarte y collage, además es especialista en creación de formatos atractivos.

Entre las tres transformamos la información en un guión a través de la realización de jornadas entretenidas que organizamos en breve tiempo. Y la creación de los personajes se debió a que Pía Becerra nos comentó que si esto es para niños, niñas y adolescentes, debíamos tener un hilo conductor de uno o dos personajes. Así nacieron Nube y Gaviota.

—¿Qué dilemas enfrentaron al enlazar la ficción y no ficción? ¿Cuál es el punto de vista que  decidieron mostrar en esta serie?

Fue toda una conversación porque nunca había trabajado con ficción. Entonces, una se acostumbra a que todo tiene que ser basado en hechos reales y comprobables, además de relacionarse con distintas fuentes. Y ahora teníamos que crear a dos personajes de ficción. Ahí surgió la pregunta: ¿cómo hacemos periodismo y al mismo tiempo trabajar con estos personajes de ficción? Al final resolví esto, pues en el fondo el objetivo era informar a niños y niñas, y si es que esa era la única forma de realizarlo porque funcionaba en ser atractivo y entendible, teníamos que realizarlo.

Esta serie por un lado es periodismo de calidad, basada en una investigación que contiene datos e información, y a la vez hay una perspectiva política -si es que se quiere considerar de esa forma- bajo un objetivo claro que es mostrar que existe un problema y falta de voluntad de las autoridades políticas. Las empresas no están realizando su trabajo como corresponde y el fallo de la Corte Suprema no se ha cumplido. Desde el inicio el equipo tenía una perspectiva en común y bajo ese punto de vista se construyeron los personajes. 

—¿Cómo se fue enlazando la construcción de los personajes y la relación entre los niños, niñas y adolescentes? 

Nube llega a cuestionar a las industrias y se identifica como no binarie, lo cual también es un sello político importante. Usa una polera de Los Prisioneros que se inspira en la canción Muevan las industrias. Nos planteamos dos objetivos con el equipo: cumplir con el derecho a la información y ser un espacio para que expresen sus opiniones, experiencias y emociones. Ahí realizamos algo que es súper novedoso que fue incluir los testimonios en primera persona y eso fue desafiante, porque estamos en pandemia y no pudimos conocer de forma presencial a les niñes y adolescentes.

El trabajo fue difícil, ya que para construir un vínculo se requiere confianza y estábamos lejos, sin vernos los rostros. También los problemas de conectividad que deben enfrentar los niños, niñas y adolescentes en la zona. A pesar de las complicaciones nos fue súper bien porque tenían la disposición de hablar y contestaban las preguntas de forma honesta y contundente. Tras construir el guión tuve que contactar nuevamente a los niños, niñas y adolescentes para realizar los diálogos y comentarles que en la serie iban a hablar con Nube y Gaviota. Les consulté si estaban de acuerdo, y si era así, si me podían decir lo mismo que me comentaron en la entrevista, pero como si se lo estuviesen diciendo al personaje. Usaron su imaginación y el resultado fue increíble.

La vocación de la profesión

¿Cuáles son los aprendizajes y experiencias que adquirieron en la realización de este formato? 

Cuando realizamos la postulación de este proyecto el foco que escogimos fue que nosotres no queremos mostrar a les niñes sólo como víctimas; queremos mostrarlos como agentes activos de realizar transformaciones en el contexto de la crisis climática. No porque se nos ocurriera que los niños y niñas salvarán el mundo, sino porque en base a las mismas investigaciones se dio cuenta de que en las zonas de sacrificios tenían iniciativas de cuidado hacia su familia y preocupación por ellos mismos. Además, una visión comunitaria del bienestar, en la cual no sólo se preocupan de la comunidad humana, sino que también por los animales, por la tierra, el cielo y el mar. 

Son realmente un aporte para lo que está pasando y nadie los está escuchando, con suerte se les visibiliza como víctimas, pero ni hablar de que sean personas consideradas válidas para participar en la elaboración de políticas públicas.

¿Cuál es el rol de los y las periodistas en estos procesos?

Creo que el rol de los y las periodistas en una sociedad democrática debiese ser producir información de calidad, es decir tener una práctica ética, acuciosa y responsable de los datos que se van a publicar. También tratar que sea en un formato masivo y comprensivo, haciéndose cargo de que en Chile las brechas educacionales persisten. Y desde mi noción, es importante tener una perspectiva política, porque existe una visión falsa -al menos desde mi opinión- sobre el periodismo objetivo.

Eso ocurrió en la revuelta, sobre el periodista que no se casa con nada y estamos en un momento fundamental donde hay que casarse con ciertas ideas: ¿estamos de acuerdo o no con que se respeten los derechos humanos? ¿Estamos de acuerdo o no con que el agua tenga prioridad para el uso de las personas y no para las empresas? Creo que falta una formación más integral de los y las periodistas. Nuestra tarea es que la audiencia tenga la posibilidad de crear sus propias ideas y decidir de manera bien informada. Estamos en una época en que los y las periodistas somos necesarios, pero nos encontramos bajo un contexto de precarización laboral del terror y es difícil realizar un buen periodismo, pero estoy convencida de que hay seguir intentándolo.

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