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DocumentoMedia: un proyecto que busca descentralizar el periodismo de investigación en Chile

Por ~ Publicado el 11 noviembre 2013

Este medio digital se concibe como el primer centro de investigación periodística sin fines de lucro creado fuera de la Región Metropolitana y tiene un objetivo en mente: buscar, verificar y difundir documentos ya disponibles en internet. “Hoy en día mucho de lo que se puede investigar está a la vista, pero perdido en un maremágnum de datos”, dice Carlos Basso, su director periodístico.

DocumentoMedia

Portada de DocumentoMedia.

Dos instituciones —una educativa, otra mediática— están detrás de DocumentoMedia: el Departamento de Comunicación Social de la Universidad de Concepción y el diario electrónico W5. Sus creadores son los periodistas Carlos Basso y Rodrigo Agurto, académicos de la carrera de periodismo de la UdeC y, también, fundadores de W5, un medio nació en agosto de 2011.

En la UdeC, Agurto y Basso realizan un ramo electivo sobre investigación documental en internet. Esto se traduce en instruir y trabajar con estudiantes en la búsqueda, selección y tratamiento de información recuperada desde distintas fuentes digitales.

En cierto modo esa metodología se traspasa a DocumentoMedia, un proyecto digital que acepta el desafío de escarbar en la sobreabundancia de documentos disponibles en internet. El sitio es en apariencia sencillo —pocos colores, una barra de navegación simple— y en versión beta permanente, como dice Rodrigo Agurto, su director web: “Siempre está sujeto a cambios, tanto en su estructura como funcionalidades”.

Como el eje son los documentos, tienen algunas ideas para implementar a futuro. “Estamos trabajando en un sistema online que mezcle almacenamiento, OCR y clasificación mediante tags de los miles de documentos disponibles”, explica Agurto. “Además, queremos transformarlo en un repositorio abierto y gratuito sobre el tema. Para ello estamos trabajando con herramientas digitales libres, de modo que el mashup que planeamos también lo sea”.

Para conocer más del origen y objetivo del proyecto conversamos con Carlos Basso a través de un intercambio de correos electrónicos. La contundencia de sus respuestas —algunas podrían ser columnas de análisis sobre el periodismo de investigación— nos motivaron a editarlas muy levemente, agrupándolas por temas o problemas específicos del trabajo que en DocumentoMedia están realizando.

ORIGEN DEL PROYECTO: DESCENTRALIZAR

Carlos Basso. Foto: Pablo Baeza

» La motivación emerge de conversaciones con un par de colegas de la Escuela de Periodismo [de la UdeC], que giraban en torno a dos asuntos básicos. El primero es la necesidad que sentimos en orden a descentralizar, de algún modo, la investigación periodística y, especialmente, el periodismo sin fines de lucro. No somos ni queremos ser Ciper o ILD-Reporteros, pero creemos que en Concepción existe suficiente masa crítica como para echar a andar un centro de investigación periodística que, además, no tiene por qué estar restringido geográficamente a la zona, que es un poco el concepto que también hemos usado en W5.

» La segunda motivación dice relación con interés por el trabajo con documentación. Creo que lo dije hace poco en una jornada a la cual tuvieron la gentileza de invitarme en la UAH: el documento es la evidencia más fiable en cualquier investigación, por lo general. Por cierto, los documentos no son infalibles y pueden ser falsificados o contener información errada, para lo cual existe una metodología que permite determinarlo, pero me parece que independiente de ello son una fuente importantísima de información que, en Chile, en lo relativo a los documentos desclasificados, no ha sido suficientemente aprovechada.

» En mi caso, comencé a trabajar con documentación desclasificada a pocos días de que Estados Unidos comenzara a desclasificar sus papers sobre nuestro país, en 1999. En ese tiempo era editor en el antiguo Diario Crónica de Concepción, y escribí una crónica de cuatro páginas sobre cómo Estados Unidos, y particularmente la CIA, había visto el MIR, la muerte de Luciano Cruz y una serie de procesos políticos, entre muchas otras cosas, lo que causó mucho impacto. Después de ello escribí varios reportajes basados en este tipo de documentación, y siempre generaban el mismo efecto: harto impacto, mucha conversación, mucha crítica.

» Ahí le tomé el peso a la importancia que estos documentos poseen.

LOS DOCUMENTOS GENERAN INTERÉS

» Luego de ello, ocupé casi 500 de estos documentos en un libro que publiqué el año 2002, relativo a la desaparición de Boris Weisfeiler, un estadounidense que se perdió en San Fabián de Alico en 1985. Ese libro, en todo caso, lo trabajé en forma “clásica”: hubo mucha entrevista también, revisión de expedientes judiciales, etc., pero el caso en sí fue reconstruido en un 80% a partir de los documentos estadounidenses.

» El 2011, junto al argentino Jorge Camarasa, publicamos un libro llamado América Nazi, que se reedita en marzo de 2014, y en dicha texto casi todo mi trabajo estuvo basado en documentación desclasificada.

» Luego de ello, el 2012 comenzamos con la idea de crear DocumentoMedia y empezamos a producir textos, en el contexto de una asignatura sobre investigación documental electrónica, que dictamos junto al periodista Rodrigo Agurto en la escuela de Periodismo de la UdeC. Muchos de esos textos (sólo de mi autoría) los utilicé posteriormente para crear La CIA en Chile. De hecho, cuando propuse el libro a la editorial, lo que hice para mostrar el potencial que este tenía fue enviar varios enlaces de DocumentoMedia a la directora del sello.

» El resultado de ese libro confirma lo que en mi criterio sucede con la documentación: crea mucho interés. El libro va por su segunda edición ya y estuvo varios semanas en los listados de los más vendidos, por lo que me parece lógico que, más allá de la apreciación que yo tenga sobre mi trabajo, hay un nicho de personas a las que les interesa saber sobre estas materias.

“Estimamos que hay al menos 30 mil documentos desclasificados, públicos y filtrados sobre Chile de países como Estados Unidos, Inglaterra y Alemania”.

» Hoy en día, estimamos que hay al menos 30 mil documentos desclasificados, públicos y filtrados sobre Chile de países como Estados Unidos, Inglaterra y Alemania, y estos informes siempre nos van dando sorpresas. En la reedición de América Nazi, por ejemplo, vienen antecedentes inéditos sobre Walther Rauff, que se conocieron sólo en los últimos dos años, a través de documentos liberados por una agencia de inteligencia extranjera.

» En dicho sentido, la motivación de DocumentoMedia es, por un lado, producir reportajes interesantes sobre lo que dicen estos documentos (incluyendo los del Cablegate de Wikileaks, los de Cryptome, los del Archivo Nacional Británico, los del “archivo del horror” de Paraguay, etc.) y, al mismo tiempo, crear una suerte de repositorio temático que pueda preservar toda esta documentación en forma independiente de su origen, pues nadie nos garantiza que, por ejemplo, no se caigan en algún momento los servidores del Departamento de Estado de EE. UU. y, por ende, no podamos seguir accediendo a estos documentos, que son parte de nuestra historia reciente como país, por lo cual creo que tenemos una suerte de derecho adquirido sobre ellos o, al menos, deberíamos interesarnos por su preservación.

OTRO TIPO DE PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN

» Otra de las motivaciones que tuvimos para crear este medio es que comprendimos que se han modificado las antiguas conceptualizaciones del Periodismo de Investigación, en orden a que este consiste en sacar a flote algo que intencionadamente ha ocultado alguien con poder, pues hoy en día mucho de lo que se puede investigar está a la vista, pero perdido en un maremágnum de datos. Ahí está, por ejemplo, una de las virtudes del gran trabajo que ha hecho Mauricio Weibel, que ha encontrado documentos impresionantes sobre la era de Pinochet y que en sentido estricto no estaban ocultos: lo que pasa es que había que buscarlos y saber dónde buscar, y para encontrarlos se necesita un tipo cojonudo, con instinto y motivado, como Mauricio.

UN MEDIO PARA LA DOCENCIA

» DocumentoMedia tiene un fin docente, por cierto. Estamos trabajando con dos alumnos en este momento, preparando algunos textos, y hemos publicado también algunos trabajos como el que hicieron dos estudiantes, que encontraron el expediente sobre el crimen ocurrido en Concepción y donde estuvo implicado Michael Townley.

» La idea a futuro es, por cierto, convertir este centro en un sitio mucho más profesionalizado y tener a más alumnos trabajando en él. En cuanto a W5, lo que sucede es que quienes lo creamos somos los mismos que creamos DocumentoMedia y que, a la vez, somos docentes en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Concepción. Ese es el motivo por el cual DocumentoMedia nace en la UdeC.

DOCUMENTOS: DÓNDE BUSCAR

» El principal sitio es el del Departamento de Estado de EE. UU., que mantiene la mayoría de la documentación sobre violencia política en Chile entre 1969 y 1992, producida por ese departamento, así como por la CIA, el FBI, la DIA (la agencia de inteligencia de la defensa de EE. UU.) y otras agencias. Asimismo, buscamos en los propios servidores de la CIA, que contienen también mucha documentación sobre Chile, aparte de la que ya está en la web del Depto. de Estado, e incluso hemos encontrado documentación muy interesante en el sitio FOIA de la NSA, la National Security Agency, especialmente sobre el nazismo en América Latina.

» En dicho sentido, creo que deberíamos aprender de las leyes que existen en Estados Unidos, como la Freedom of Information Act. Se pueden criticar muchas cosas sobre el sistema político de Estados Unidos, pero en materia de acceso a información son líderes.

» También buscamos en las secciones de acceso a la información de los Archivos Británicos e incluso del BND, el servicio de inteligencia de Alemania, así como en diversas bibliotecas en línea que mantienen documentación.

DOCUMENTOS: CÓMO VERIFICAR

» En dicho sentido, cuando se trabaja con documentación, hay dos asuntos básicos que resolver. El primero es la autenticidad del origen del documento. Si uno está trabajando con reportes que provienen de la web de la CIA, que es inequívocamente de la CIA, puede estar tranquilo en ese sentido.

“Se pueden criticar muchas cosas sobre el sistema político de Estados Unidos, pero en materia de acceso a información son líderes”.

» El segundo tema a despejar es más complejo: la veracidad de los contenidos, y ahí entra el trabajo eminentemente periodístico, que sigue las lógicas de cualquier reporteo. Te lo ejemplifico del siguiente modo: hace un par de años, buscando en una colección de documentos estadounidenses sobre Argentina, me encontré con dos textos respecto de un californiano llamado Nick Robertson, que se suponía estaba secuestrado en Colonia Dignidad, hacia 1978, después de haber sido detenido en Concepción o Talcahuano.

» No hay más datos sobre este caso en parte alguna (yo trabajo mucho el tema de la colonia y sabía positivamente que no existían menciones al respecto en parte alguna) ni tampoco sé qué hacían estos documentos en la colección de Argentina, así es que lo único que me quedó para confirmar la verdad o falsedad de las afirmaciones que contenían esos dos cables fue rastrear por teléfono y mail a varios Nick Robertson de California hasta que, con harta suerte, di con el personaje, que vive en Estados Unidos, y quien me confirmó que había estado en Concepción en esa fecha, pero que había “desaparecido” porque se había embarcado, en Talcahuano, en un buque de investigación oceanográfica.

» En definitiva, el contenido de lo que habían contado a los agentes consulares de EE. UU. era falso, pero el documento en sí era verdadero y también era verdadero que a ellos les habían dicho aquello. Lo interesante es saber cuáles eran las motivaciones de quienes les relató esta mentira, y eso abrió otra línea de investigación, que se toca con los casos Horman, Weisfeiler y Budnik, sobre lo cual escribí un pequeño reportaje. En definitiva, cruzando esta historia con otras, resultó evidente que durante mucho años hubo uno o más sujetos que se dedicaron a ir a la embajada y/o al consulado de Estados Unidos, y contar historias en que tenían varias características semejantes: por lo general había norteamericanos o personas de origen extranjero en ellas, habitualmente estaban supuestamente implicados nazis o la Colonia Dignidad, y siempre había peticiones económicas o de relocalización de por medio.

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