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Cómo la colaboración puede complementar (¿o reírse de?) los artículos de tendencias

Por ~ Publicado el 21 abril 2014

Y cualquier tipo de contenido periodístico, por cierto. Revisamos el caso del renacimiento del monóculo —según el New York Times— y la curiosa forma de verificación que una periodista emprendió a través de Twitter y los formularios de Google.

Monocle

El miércoles 5 de marzo el New York Times publicó en su sección de “Estilo” una historia sobre el regreso del monóculo, gracias al siempre oportuno rescate de los hipsters. Sí, el monóculo: un lente circular utilizado por hombres acaudalados del siglo XIX.

Ese mismo día, Lois Beckett —periodista de ProPublica especializada en la intersección de política y tecnología— armó un cuestionario en Google Drive para preguntar a, digamos, cualquier persona desde Brooklin, Berlín o Ciudad del Cabo, si habían visto alguna vez a alguien usando un monóculo.

Así, difundió el link en Twitter con la idea de verificar la historia del NYT.

A los 15 minutos tenía más de 60 respuestas.

A los 40 minutos, 150 respuestas.

Una hora después eran 250 respuestas.

Al cabo de dos días hizo pública la planilla de resultados, con más de 500 participantes.

En Gawker, Adrienne LaFrance mencionó la iniciativa de Beckett en su columna semanal “Antiviral”, donde recopila las mentiras y tongos que circulan por la red.

El Washington Post también recogió sus resultados, advirtiendo que no eran “científicos” ni “concluyentes”, pero que sí aportaban información relevante para calibrar el impacto de la tendencia. “La belleza está en los detalles”, escribió Mark Berman, autor de la nota.

Detalles como, por ejemplo, el avistamiento de un monóculo en una feria renacentista de San Francisco. O la aparición de un monóculo en una alucinación. O el más curioso: un ex agente de la CIA que sí usaba monóculo y cuyo bastón, se rumoreaba, estaba lleno de alcohol. De antología.

La encuesta también apareció en Pando, donde David Holmes especuló que la verificación de la sección de “Estilo” del NYT también podría convertirse en una tendencia.

ORGANIZAR EL ESCEPTICISMO

A través de un correo electrónico le preguntamos a Lois Beckett sobre la encuesta, las motivaciones para hacerla, la herramienta utilizada y el efecto que ha tenido.

La periodista se toma el tema con profesionalismo, aunque sus palabras arrojan humor e ironía. “El amor/odio de la sección de “Estilo” del New York Times es una fuerza poderosa”, dice para explicar las más de 600 respuestas recibidas.

—¿Cuál fue tu sensación periodística al leer el artículo del NYT?
Bueno, los artículos de tendencias de los diarios suelen ser ridículos. Si un periodista puede encontrar a tres personas haciendo algo, lo llamarán una “tendencia”. ¿Pero asegurar que los monóculos son una tendencia? Eso es peor de lo habitual. Pensé que sería divertido darle a las personas un modo de organizar su escepticismo sobre este artículo.

Beckett cree que los formularios de Google Drive son muy útiles para estos fines. Cuenta que el 2012 ProPublica usó esta herramienta para recopilar los distintos tipos de correos electrónicos que enviaba el comando de Barack Obama para captar donaciones. La información recolectada se plasmó en un reportaje sobre la “máquina de mensajes” del candidato y una visualización de esta práctica en las últimas carreras presidenciales.

Advierte, sin embargo, sobre la idoneidad de esta herramienta. “Los resultados que obtienes no van a ser ampliamente representativos —van a reflejar la demografía de tus seguidores de Twitter, tu lista de correo o los lectores de tu sitio—, independiente de la plataforma que uses para difundir el enlace. La información aún puede ser útil, pero debes ser honesto sobre sus límites”.

—¿Cómo elegiste las preguntas adecuadas?
La encuesta es una broma. También las preguntas. Si estás haciendo una encuesta real, te gustaría tener una idea de las características demográficas de las personas que contestan, para saber qué tan (o no tan) representativos son los resultados. La sección de “Estilo” del New York Times que publicó el artículo de los monóculos, por lo general se centra en las vidas de un pequeño segmento (ricos, blancos) de la población de Nueva York. La encuesta es una sátira del reporteo de tendencias del New York Times, no un intento de reunir datos “reales”.

—¿Crees que los periodistas deberían usar con mayor frecuencia este tipo de periodismo colaborativo para sus historias?
El crowdsourcing y las redes sociales hacen más fácil que los lectores verifiquen las noticias de medios. Los empoderan. Los formularios de Google y el crowdsourcing son también excelentes herramientas para reporteros. Si comprendes sus sesgos, pueden ser muy útiles. Pero, claro, puedes usar herramientas de reporteo colaborativo como estas para recolectar datos poco fiables, y luego usarlos para escribir historias imprecisas. Muchas personas anónimas aseguraron haber visto un “perro/bebé” usando un monóculo en Parque Slope. ¿Son datos confiables? ¿Podemos llamar a eso una TENDENCIA? Eh, no. Encuestar a 500 usuarios anónimos de Twitter puede ser mejor que entrevistar a tres o cuatro personas al azar en la calle. Pero, ¿estos datos colaborativos prueban que los monóculos no son una tendencia? En realidad, no.

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