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Elecciones presidenciales en Estados Unidos 2008: Una fiesta en la embajada

Por ~ Publicado el 6 noviembre 2008

En una gran pantalla CNN anuncia que Estados Unidos tendrá su primer presidente afroamericano. Hay aplausos, vítores y abrazos celebrando el triunfo de Obama. Una crónica sobre las elecciones presidenciales estadounidenses en Chile, en el Hotel Intercontinental, en Santiago.

Barack Obama y John McCain, contrincantes de una elección reñida | Fotos: América Rodríguez

Son las diez de la noche y la mesa de votaciones acaba de cerrar. En el lugar, dos funcionarias de la Embajada norteamericana llevan chapitas con los nombres de los dos candidatos: del republicano John McCain y del demócrata Barack Obama. Ambas cuentan los votos simbólicos emitidos por los asistentes a la reunión.

“Es una forma simpática de seguir las elecciones”, dice Soledad, vocal de mesa y una de las encargadas de prensa de la Embajada. “La idea es ver la tendencia de las personas que vinieron, porque aquí hay empresarios, periodistas o políticos, de distintos ámbitos, por eso hicimos estas votaciones simbólicas”.

El recuento empieza. Los invitados se acercan a la pizarra blanca mientras las funcionarias hacen el conteo. Obama, Obama, Obama, Obama, McCain, Obama… la tendencia es indiscutible y Barack Obama gana por 130 votos contra 23 de John McCain.

Los aplausos y gritos de alegría rompen la tensión, mientras que en la pantalla gigante instalada junto al escenario se ve a los analistas de CNN discutiendo sobre las posibilidades de Obama en los estados con tendencia republicana.

Se escucha en el fondo a la “Dulce Jazz Band”, banda contratada por la embajada para tocar durante la reunión. La gente se reúne en pequeños grupos mientras discuten lo impresionante que han sido los resultados obtenidos en Virginia, donde no ganaba un demócrata hace más de cuarenta años. Es un momento histórico y cada uno de los presentes lo sabe, y la tensión en el interior del salón del Hotel Intercontinental refleja lo que sucede en el exterior, en el resto del mundo.

“Yo quería que ganara McCain”, comenta una de las invitadas. “Pero la tendencia es obvia. Sólo espero que él (Obama) lo haga bien, aunque por su poca experiencia en política… bueno, yo creo que lo haría mejor McCain”. Ella se encoje de hombros mientras sostiene una copa de vino tinto en su mano y lleva un sombrero plástico blanco con líneas rojas y azules. Sus acompañantes le responden incrédulamente “¡pero si sale McCain, sería más de lo mismo! Change We Need (Necesitamos el cambio), está clarísimo”.

Patricio Navia —cientista político— considera que no habría diferencias en los tratos con Chile si sale uno u otro candidato. “En general habrían cambios para el mundo, pero para Chile específicamente no habrían diferencias. Lo que si se va a ver es una señal de buena voluntad por parte del mundo si es que sale Obama, lo que permitirá reconstruir la imagen deteriorada de Estados Unidos”.

Con respecto a esta imagen de Obama, para Navia está claro que esto se debe porque el candidato demócrata representa el sueño americano y porque no es Bush. “Obama, con su rechazo a la guerra de Irak, canaliza todo el rechazo que hay hacia Bush. Además hay un reconocimiento mundial, ante este inmigrante de padre africano y de madre de Kansas. Este es un reconocimiento a las oportunidades que da Estados Unidos. Obama es el sueño americano”.

Laurie Weitzenkorn, una de las relacionadoras públicas de la embajada, se para en el escenario y llama la atención de las personas. La “Dulce Jazz Band” deja de tocar y la gente se queda callada y se voltea al escenario. “En el Estado de Indiana, John McCain obtiene 51%. Barack Obama 48%. New Hampshire, McCain 42%, Obama 58%. Florida, McCain 44%, Obama 56%. En el estado de Georgia, McCain 62%, Obama 37%”.

La música vuelve a sonar y todos continúan su conversación. Mientras tanto, Soledad Onetto y Mauricio Hofmann se preparan para salir al aire en el especial de canal 13. El mismo Patricio Navia los acompaña.

Entre las autoridades que han llegado están los diputados Álvaro Escobar y Marco Antonio Enríquez-Ominami. José de Gregorio, presidente del Banco Central y el Ministro de Defensa José Goñi se pasean entre el público como uno más, esperando los resultados.

“Este es un cambio de época en los Estados Unidos y en la política internacional, dada la importancia que tiene este país en el mundo”, dice el ministro Goñi ante el inminente triunfo de Barack Obama. “Espero que haya mayor respeto del multilateralismo y que entidades como la ONU tengan un rol más importante. Ojalá que Estados Unidos considere más la opinión de otros líderes importantes, para tener un mundo más plural”.

El embajador norteamericano Paul Simons se pasea saludando a los invitados, mientras sostiene una cerveza. “Tengo un excelente equipo de trabajo, por eso la fiesta ha resultado tan bien”, dice Simons. “Estas elecciones están muy entretenidas, y son clave. Los resultados son muy esperados por los presentes”.

Poco a poco los invitados empiezan a retirarse. La reunión terminará a la una de la mañana. Como los resultados aún no son publicados, Laurie Weitzenkorn anuncia que se soltarán los globos que están en el techo como se hace tradicionalmente.

Quedan pocas personas en el Salón. Los que se han retirado, dan por hecho el triunfo de Obama. Los funcionarios de la embajada toman algunos globos y se los tiran entre ellos, mientras que los camarógrafos de los distintos canales están enrollando los cables de sus cámaras, guardando todo en las cajas correspondientes. Algunos invitados están sentados, agotados de tantas emociones. Otros, algo más rápidos, se llevan los posters de Barack Obama.

En la gran pantalla, CNN anuncia que Estados Unidos tendrá su primer presidente afroamericano. Los pocos que quedan aplauden, vitorean y se abrazan, celebrando el triunfo de Obama. Ahora sí. Están listos para retirarse del Hotel Intercontinental luego de una jornada cargada de emoción.

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