Opinión

Embarazo, parto y familia en Facebook

Por ~ Publicado el 1 julio 2014

Si las propias identidades de los padres son registradas hoy en Facebook y otras redes, el paso lógico parece ser la incorporación de los niños y niñas a esa vida social, es decir, lo mismo que se ha hecho siempre, pero ahora broadcasted, transmitido para todo el mundo.

Aumentan en Facebook las publicaciones sobre embarazos, nacimientos, primeros dientes, cumpleaños, bautizos y primeros días de escuela. Tiene que ver con una etapa de la vida, pero cabe hacerse algunas preguntas, relacionadas sobre todo con la información que se comparte.

Las ecografías y anuncios de nacimiento son comunes, es fácil encontrar a padres orgullosos que tardan menos de cinco minutos en presentar a sus hijos recién nacidos a todos sus contactos de redes sociales. Hay, por el contrario, quienes se oponen a estas prácticas y consideran que, por ningún motivo, debe haber información sobre sus hijos e hijas en Internet. Al menos hasta que ellos o ellas decidan lo contrario.

¿Cómo y cuándo hacer público el embarazo? ¿Los niños quedan fuera de nuestra vida social si no hablamos de ellos en las redes? ¿Las fotos de niños en Facebook son propiedad de alguien, quién se hace responsable por ellas?

Judith Butler, en Dar cuenta de sí mismo (Amorrortu ediciones, 2005), argumenta que la identidad es una construcción colectiva que comienza con todas las historias que los padres cuentan de sus hijos, pues ellos mismos no tienen la capacidad de recordar lo que les ha ocurrido durante sus primeros años de vida. Si las propias identidades de los padres son registradas hoy en Facebook y otras redes, el paso lógico parece ser la incorporación de los niños y niñas a esa vida social, es decir, lo mismo que se ha hecho siempre, pero ahora broadcasted, transmitido para todo el mundo.

Ahora, ¿qué se comparte sobre el embarazo, el parto y la familia; cómo se comparte y para qué?

Un barrido inicial para buscar información sobre las mujeres/madres, lleva a videos como éste, donde una de ellas edita una secuencia de tres minutos de su embarazo, mostrando los cambios en su cuerpo y el crecimiento de su hija dentro del vientre hasta el nacimiento.

También existe gran cantidad de blogs donde madres llevan algo así como diarios de vida relacionados con su experiencia de embarazo o procesos de adopción y los primeros años de crianza (y los comercios relacionados atacan, claro…). Combinando esto con la publicación de fotos, videos y comentarios sobre los nacimientos en Facebook.

Los medios de comunicación usan constantemente estas prácticas de los padres en las redes, visibilizándolas aún más. El siguiente ejemplo del Washington Post es prueba de ello. Esta aparición normaliza este uso que aún es tema de discusión cotidiana entre los usuarios de la Red.

La publicación de contenidos que tienen como tema los procesos de embarazo, parto y familia buscan un reconocimiento rápido y la retribución afectiva mediante comentarios y likes en Facebook. Así también, la creación de perfiles de bebés en Facebook u otras redes, se relaciona con la capacidad narrativa del creador de la cuenta, quien elabora y alimenta el desarrollo de una identidad ficticia, un personaje. Las preguntas iniciales siguen siendo importantes: ¿hasta dónde es sensato compartir información visual sobre la familia en formación?

El análisis también lleva a la formulación de preguntas sobre los propios adultos: ¿qué necesitamos y para qué estamos usando a nuestros hijos? El deseo de expresión de creatividad y de relación con el entorno de los padres, en este caso, está reñido con el bienestar de los niños y niñas (bebés en la mayor parte de los casos), cuyas imágenes son compartidas abiertamente en las redes sociales, quedando a disposición de los contactos, sobre quienes ni padres ni amigos de padres tienen capacidad de acción, dejando vulnerables a sus propios niños, que no han decidido ser “personajes”.

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